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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.50 n.186 Santiago jul. 1996

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27901996018600003 

Luigi Stefano Giarda.
Una luz en la historia de la música chilena*

por
Iván Barrientos Garrido

GIARDA EN ITALIA(1868-1905)

Primera etapa: 1868-1888

Nació en Cassolnovo, provincia de Mortara, Italia, el 19 de marzo de 1868. Compositor, violoncellista y profesor. Fue considerado niño prodigio. A los 3 años aprendió a cantar con gran exactitud romanzas y trozos de ópera que formaban el repertorio corriente de su hermana mayor, considerada una gran artista. Su padre, organista y compositor, fue su primer maestro, con él aprendió con asombrosa facilidad solfeo y piano, amén de que a los 6 años tocaba con natural perfección el violín. A los 10 años preparó y dirigió, con ocasión de celebrarse la fiesta patronal de la Catedral de Cassolnovo, la Misa del maestro Cocui para solos, coro y orquesta. Los solos de soprano los cantó él mismo. Los diarios regionales hablaron profusamente de este hecho catalogándolo de "hazaña". En vista de estas sobresalientes aptitudes musicales su hermano Francisco, profesor de piano y compositor en el Liceo Musical Benedetto Marcello de Venecia, lo llevó con él para que iniciara sus estudios sistemáticos de música y violoncello en esa casa de estudio (1879-1880). Luego de 7 meses de preparación se presentó por primera vez con gran éxito en un acto público, interpretando Vals en la menor de Chopin con acompañamiento de piano. Fue en esa ocasión que compuso su primera obra musical: Mazurka a la Chopin op. 1, dedicada a la pianista que lo acompañó: Darsi Flora1. Contaba en ese entonces con 11 años y 7 meses de edad.


Maestro Luigi Stefano Giarda

A los 12 años conoció al abate Franz Liszt2, quien luego de escucharlo pidió expresamente que el joven Giarda formara parte de la orquesta con la cual él iba a ofrecer un concierto en uno de los salones de Venecia.
       En 1881, a la edad de 13 años, ingresó al Real Conservatorio de Música de Milán. Allí conoció a Giaccomo Puccini, que precisamente ese año concluía sus estudios de composición y presentaba en su examen final la obra Preludio sinfónico, que fue interpretada por la orquesta del Conservatorio con Giarda como violoncellista.
       Posteriormente Luigi Stefano sería testigo de los éxitos de su connacional. En efecto, dos años más tarde, el 31 de mayo de 1884, se estrenaba la ópera de Puccini Le Villi en el Teatro Dal Verme de Milán, luego en 1896 se estrenaba en Turín la ópera La Bohème. En ambos estrenos estuvo presente el joven Giarda3.
       Sus estudios realizados en el Real Conservatorio de Milán entre los años 1881 a 1888 desarrollaron e intensificaron sus dotes naturales de ejecutante y compositor, además de proporcionarle notables experiencias que cimentaron fuertemente su "ser de músico". Estudió violoncello con el maestro Giuseppe Magrini, composición con Alfredo Catalani, piano con Vico Ridolfi y armonía, contrapunto y fuga con el maestro Michele Saladino. Fue en esta clase que tuvo como compañero de curso por dos años consecutivos (1881-1882) a Pietro Mascagni quien, luego de haber hecho sus estudios con el maestro Soffredini en Livorno, fue a perfeccionarse en el Real Conservatorio de Milán con el maestro Saladino. Giarda recuerda a Mascagni y dice lo siguiente:

"[...] compañeros del Conservatorio, tomamos el curso juntos, pero a Mascagni le costaba mucho adaptarse a las rígidas reglas del contrapunto, a pesar de que el maestro lo animaba y lo estimulaba a los severos estudios. Mascagni no era asiduo a las clases y prefería reunirse en su casa con sus amigos y hacer música juntos o pasar alegremente las tardes en una cervecería o en un teatro de opereta [...]. En varias ocasiones, no habiendo hecho ningún ejercicio de contrapunto, nos pedía prestado uno a nosotros y luego de copiarlo rápidamente se lo presentaba al maestro como suyo. Pero donde se distinguía era cuando se daba un tema libre para desarrollarlo ya sea directamente al piano o bien en la partitura. Entonces sí que su rostro se transformaba y se manifestaba su genialidad. Saladino estaba orgulloso de él y lo tenía como uno de sus mejores alumnos"4

En 1882 Giarda conoció a Richard Wagner. En ese año la ópera Parsifal había sido representada por última vez en Bayreuth. Wagner -de 69 años- muy fatigado partió junto a Cósima a Venecia con el objeto de descansar. Sin embargo por petición especial de su mujer encargó a Francisco -hermano de Giarda- que preparara en el salón artístico del Liceo Benedetto Marcello una ejecución privada de su primera ópera juvenil, Die Feen, terminada en 1834, y de una sinfonía que fue la única que escribió. Luigi Stefano viajó expresamente desde Milán para formar parte de la orquesta dirigida por su hermano Francisco y que contó con las observaciones del propio Wagner. Luego de la ejecución compartieron un refrigerio en el Café de los Espejos de la Plaza San Marcos de Venecia5. Pocos meses después, el 13 de febrero de 1883, Wagner murió súbitamente de una crisis cardíaca.
       A los 16 años (1884) Giarda formó parte como cellista de la orquesta del Teatro La Scala de Milán. Ese mismo año su maestro de cello, Giuseppe Magrini, lo presentó al público especializado en su primer concierto oficial, ejecutando la Sonata en mi bemol mayor para cello de Luigi Boccherini. La prensa especializada no escatimó elogios para premiar la ejecución del joven Giarda. Il Corriere della Sera, de Milán, anotó por ejemplo: "Giarda confirmó a la opinión pública que llegar  a ser un excelente y finísimo violoncelista"6.
       En 1885 continúan sus conciertos, interpretando entre otras obras la Sonata IV de Marcello para cello y piano. Al piano lo acompaño Alfredo Piatti.
       En 1887 Giarda, joven de 19 años, compartía la admiración general hacia el poeta italiano Giousé Carducci7, cuyos poemas eran tan elogiados como sus polémicos y encendidos discursos que pronunciaba en pro de las ideas republicanas. No en vano lo llamaban el "Profeta de Italia". Luigi Stefano, que deseaba intensamente conocerlo, viajó a Bologna para asistir a una de sus conferencias. Algunos años más tarde (1892), cuando el poeta fue a Padua, la Universidad lo recibió como huésped de honor y le ofreció un concierto de homenaje en el cual tocaron Cesare Pollini, Torricelli Pente, su esposo y Giarda. Se ejecutó una Sonata para piano y dos violines de Bach, y una Suite para piano, violín y cello de Pollini.
       Luego del concierto, y a causa de que se decía que Carducci no amaba la música, Giarda se atrevió a preguntarle al vate si eso era efectivo. Ante el requerimiento el poeta respondió: "no amo aquello que es vulgar, no puedo escuchar la música de organillo, pero cuando la música se eleva a la dignidad de arte, y aún cuando no pueda penetrar su esencia íntima, me infunde, me inspira un profundo respeto y una intensa emoción"8.
       Giarda no volvió a ver más al vate de Italia, pero posteriormente sí le escribió solicitándole autorización para musicalizar algunos poemas: Il re di Tule, Colloqui con gli alberi, Bella è la donna mia, Notte d'inverno, Serenata, Pianto antico, Panteismo, Inno a Satana, entre otros.
       Desde los 16 años Giarda tocaba en la orquesta del Teatro La Scala y además transcribía al piano el acompañamiento orquestal de los distintos fragmentos líricos. En 1886 se anunció que Giuseppe Verdi había concluido su Otello, el que se estrenaría en Milán en la temporada de 18879. Giarda, violoncellista de la orquesta de la Scala de Milán, participó en la preparación de esta ópera (que duró 4 meses) y en su posterior estreno, que contó con las inapreciables observaciones del propio compositor. Años más tarde, cuando Giarda ya estaba en nuestro país, recordaba lo siguiente:

"Nunca podré olvidar la primera prueba orquestal con la presencia del autor. Verdi nos había regalado a cada uno de nosotros un pequeño diapasón para colgarlo en la cadena de nuestros relojes y así acordarnos de nuestros propios instrumentos. Naturalmente, mucho antes de la hora indicada, todos est bamos en nuestro puesto esperando al director de orquesta: Franco Faccio. [...] en ese momento hace su entrada en el escenario Verdi. Como un solo hombre todos nos pusimos de pie gritando: ¡Viva Verdi! y batiendo las manos, pero él con su modestia habitual nos invitó a sentarnos, tomó una silla y se sentó en el proscenio. Un acorde de novena mayor, en un fortissimo orquestal, irrumpió y la tempestad que inicia la ópera se desarrollo con diseños completamente nuevos, con acentos y coloridos de una audacia poco común que nos llenó de entusiasmo ante una producción tan distinta de aquella que cada uno esperaba..."10.

Desde que Giarda preparó y dirigió la Misa del maestro Cocui en la Catedral de Cassolnovo en 1878, su carrera musical como concertista y compositor siempre fue existosa11.
       En 1888, a los 20 años de edad, Giarda concluyó sus estudios de música en el Real Conservatorio de Milán, obteniendo el Gran Premio de Violoncello y los títulos de Profesor y Concertista en violoncello y piano, Profesor de Historia y Ciencia Musical y Profesor de Composición.
       En su concierto-examen ejecutó, entre otras obras, el andante y finale del Segundo Concierto para violoncello de Carlo Schubert, lleno le dificultades técnicas que supo sortear a la perfección. La prensa especializada de la época no escatimó elogios para recibir el ingreso oficial de Giarda al mundo de la música. Transcribo dos citas de diarios de la época:

Primera cita:

"El alumno que verdaderamente causó admiración general y muy merecida fue L.S. Giarda [...] es un violoncellista que posee todas las cualidades para ser el mejor en este instrumento. Le hace un gran honor a su maestro el profesor Magrini.

Una nota singular ocurrió a propósito de este concierto: cuando Giarda ensayaba se le rompió su instrumento predilecto justo en la mañana del día que tenía que tocar, por lo cual se vio obligado a tocar en otro instrumento. Sin embargo no tuvo ningún problema para adaptarse y tocar muy bien el andante y finale del Segundo Concierto Patético de Carlo Schubert"12.

Segunda cita:
"Luigi Stefano Giarda, alumno de violoncello de la Escuela Magrini, es un eximio y ejecutó el andante y finale del Segundo Concierto de Carlo Schubert en forma magistral: sentimiento, dulzura y elegancia unida a la claridad hacen a Giarda un verdadero artista en el más amplio sentido del vocablo"13.
Luego de esta presentación Giarda ocupó sucesivamente el primer atril de violoncello en las orquestas de los teatros La Scala de Milán, Regio de Turin y Fenice de Venecia.
       En el año 1888 ganó el primer Premio de Composición en un concurso abierto organizado por la Sociedad Musical Diritto e Giustizia de Palermo.

Segunda etapa: 1889-1905

Durante estos 16 años Giarda se afianzó como gran concertista en violoncello a través de presentaciones en diversos escenarios de Italia y Europa, formó discípulos y consolidó una familia. Como compositor escribió muchísimas obras que fueron estrenadas en Europa y publicadas principalmente en Italia y Alemania.
       Su repertorio abarcó desde los grandes maestros del pasado hasta sus contemporáneos: Bach, Haydn, Corelli, Boccherini, Chopin, Schumann, Schubert, Bruch, Mendelssohn, Gluck, Dunkler, Popper, Davidoff, Sirigaglia, Von Lobin, Catalani, Longo, Casella, Rubinstein, Gottschalk, Westerhout, Gzibulka, Raff, Sgambati, Grieg, Pollini, Piatti, etc, y también sus propias obras.
       En 1889, con motivo de un concierto con obras de Piatti, el diario Il Ticino de Vigevano, del 26 de octubre, anotó: "El profesor Giarda, uno de los primeros violoncellistas de la Scala de Milán, ejecutó con extraordinaria maestría la fantasía para violoncello Amor e Capriccio de Piatti, acompañado al piano por el maestro Cardone[...]"14.
       En otra ocasión La Gazzetta Musicale de Milán dijo: "El joven violoncellista, profesor Giarda, logró un rotundo éxito con la interpretación de la Gavota de Popper y la Berceuse de Dunkler"15.
       En 1891, junto a otros músicos, se presentó en la sala Marchisio de Turín y en el Teatro Carignano, interpretando entre otras obras: el Terceto en do menor de Mendelssohn, la Suite para piano, violín y violoncello de Sirigaglia, la Romanza y Estudio para cuarteto de Ignace Von Lobin y el Ave María del propio Giarda, que interpretó la señora Cavallini16.
       En 1892 es nombrado profesor de violoncello, contrabajo y armonía en el Liceo Musical de Padua. Ofrece conciertos en Parma, Venecia, Padua y otras ciudades acompañado del pianista y compositor Cesare Pollini. El diario La Gazzetta di Treviso, del lunes 4 de diciembre de 1893 escribió:

"Stefano Giarda es siempre Giarda. El violoncellista al cual nuestras plumas nunca se cansarán de prodigarle loores. Ayer lo escuchamos como compositor con su obra Semplice Storia17, un trabajo finísimo, lleno de sentimiento, contrapunto de melodías y dificultades musicales que pone de relieve también la maestría del ejecutante"18.

Ese mismo año Giarda se casa con la violinista Linda Gobbato, iniciando giras de conciertos en Italia y Suiza. Forma un trío junto a Pollini y Cimegotto, inaugurando las "Matinatas Musicales" realizadas en las salas del Círculo Filarmónico y Artístico de Padua y el Círculo Social de Treviso. Termina de escribir su primera ópera -Reietto- y comienza a interpretar asiduamente sus propias obras, entre otras: Alba, para coro a tres voces con acompañamiento de orquesta de cuerdas, y Triste, romanza para barítono y piano con versos de Heinrich Heine.
       En 1894 el diario La Gazzetta de Treviso, del 17 de abril, lo cataloga como "el mago del violoncello" y a reglón seguido escribe:

"Giarda presentó su obra para violín y piano Andante Appassionato ejecutada en violín por Mario Vianello y el mismo Giarda al piano. Luego Romanza y Minueto, del mismo autor. En estas tres composiciones Luigi Stefano se demostró como un músico elegido, tanto por la inspiración como por la estructura de su obra. Son trozos musicales que encontrarán por doquier el favor del público, tal como ocurrió en la sala del Círculo Social de Treviso, en la cual se aplaudió al compositor y se pidió bis"19.

En tanto el diario Il Comune de Padua anota:

"Interpretaron Cimegotto, Giarda y Pollini. Tres celebridades auténticas. Habituadas a los halagos y a los triunfos. Ejecutaron magníficamente el Trío de Brahms"20.

Respecto a la publicación de sus obras Il Comune del viernes 11 de Mayo de 1894 escribe:

"Se editaron del maestro Giarda dos composiciones: Romanza para voz y piano y Semplice Storia para violoncello y piano. Las editó Hnos. Cocchi di Bologna. Giarda tiene especial talento para componer romanzas de cámara. Se han publicado bastantes de ellas en la elegante edición Buffa de Milán"21.

Como profesor Giarda seguía formando discípulos. El informe del Instituto Musical de Padua para el año lectivo 1894-1895 dice: "Los alumnos de la Escuela de violoncello y contrabajo del profesor Giarda se lucieron en su presentación anual demostrando perfecta técnica y dominio de sí para encarar las difíciles obras"22.
       En enero de 1896 Giarda ofreció un nuevo concierto en Florencia. El 11 de enero el diario La Nazione de esa ciudad comentaba:

"A pesar del mal tiempo, un público numeroso y selecto llegó ayer en la tarde a la sala de la Sociedad Filarmónica. Era natural que fuese así tratándose de un artista que ya el año pasado, cuando participó en las seratas musicales del profesor Pente, dejó fama de virtuoso. El profesor Giarda es un extraordinario ejecutante y un músico serio. A pesar de ser joven goza en Italia de una envidiable reputación [...], ha dado conciertos con gran éxito en: Brescia, Milán, Treviso, Venecia, Turín, entre otras ciudades [...].

"El bellísimo concierto comenzó con el Trío op. 11 de Beethoven ejecutado por Oswald, Pente y Giarda. Todos admirables. Luego el Concierto en la menor para violoncello de Davidoff, lleno de enormes dificultades que Giarda supo sortear con admirable serenidad y segura afinación. En la brillante Tarantella de Popper Giarda mostró la perfecta escuela de arco que posee. También se ejecutaron tres obras para cuarteto de cuerdas de Giarda: Romanza, Minueto y Allegro, en las cuales el compositor logró espontaneidad, inspiración y muy buen gusto. Todas obtuvieron un gran éxito"23.

Este mismo año Giarda es nombrado Socio Honorario de la Real Academia de Música de Florencia.
       En 1897 ganó, mediante concurso público entre 30 postulantes, el puesto de profesor de violoncello y música de cámara en el Real Conservatorio de Música de San Pietro a Majella en Nápoles.
       El diario Rinnovamento de Venecia del 18 de mayo se refiere a Giarda como "Principe del violoncello" a raíz de un concierto realizado en el Círculo Filarmónico con obras propias: Fantasma, Romanza, Scherzo y Ave María24.
       El sábado 26 de febrero de 1898 en el Real Teatro Mercadante de Nápoles se estrenó la ópera de Giarda Reietto con texto de Ida Maria Baccini. Los solistas fueron Emma Carelli, soprano; Rosati, tenor; Conti, barítono y Pellicani, mezzosoprano. Dirigió el propio Giarda. La obra tuvo muy buena acogida entre el público (fue llamado ocho veces al escenario) y buena crítica entre los especialistas. el diario Il Paese en su edición del 27 de Febrero escribió:

"Con Reietto el joven y valeroso maestro Giarda ha revelado sus profundos y fructíferos estudios musicales y su óptima disposición para el arte, dando muestras y esperanzas de ser capaz de otros grandes trabajos en el campo musical"25.

Giarda, con el estreno de esta obra de gran aliento, se reveló como un gran compositor, conocedor profundo de la técnica instrumental y la ciencia de las voces. El 20 de marzo de 1898 escribió al comienzo del libro que contiene la reducción para piano y voz de esta ópera lo siguiente:

"¡Cuántas esperanzas, cuántos dolores, cuántas ansias me ha dado esta obra!... Pero en fin, la satisfacción de poder representarla y de haber obtenido un éxito total, completo, me hacen olvidar los esfuerzos empleados en componerla. ¿Se podrá representar en otros lugares aparte de Nápoles?... ¿Será esto como un preludio de nuevos éxitos?"26.

En 1899 integró oficialmente el "Cuarteto Ferni"27, uno de los conjuntos de cámara más importantes de finales del siglo XIX y primeros del XX en Italia y Europa. Este conjunto estrenó muchísimas obras contemporáneas. Sus presentaciones estaban aseguradas por el éxito y la concurrencia del público. Lo integraban: primer violín, Angelo Ferni; segundo violín, Ignazio Pascarella; viola, Salvatore Caiati y cello, Luigi Stefano Giarda. Fue precisamente este año que el maestro italiano conoció al compositor noruego Edward Hagerup Grieg:

"En 1899 era profesor en el Real Conservatorio San Pietro a Majella de Nápoles y Edward Grieg se encontraba hospedado por algunos meses en la espléndida Villa Krupp de Capri. Logré conocer personalmente al célebre compositor noruego y en una reunión íntima tocar, con él al piano, su célebre Sonata en La menor para violoncello y piano. Su interpretación fue para mi una verdadera revelación. El temperamento neurótico del autor, su espíritu exuberante de vida, daba a la composición una fuerza y a la vez una dulzura que inútilmente se podría haber indicado en la partitura con los signos convencionales en uso. Permanecí fascinado por la genial interpretación. Luego hablamos de poesía y brevemente de arte musical"28.

En 1900 obtuvo el Primer Premio Medalla de Oro de la Composición en la Exposición Universal de París con la obra Del capotasto, estudios para violoncello, incorporada al plan de estudios del curso de violoncello en el Real Conservatorio de Música de Nápoles y en otros Conservatorios.
       En septiembre del año 1901 concluye en su pueblo natal de Cassolnovo su segunda ópera, en 3 actos, Lord Byron, basada en el melodrama histórico de Antonio Menotti Buja. Un crítico musical que firmaba con las iniciales A.R. escribió:

"El maestro L.S. Giarda [...] me hizo escuchar al piano su nueva ópera Lord Byron. El autor que hasta ahora había compuesto casi de preferencia música de cámara no se pudo resistir a la gran tentación de escribir para el teatro. Creo que este trabajo ir  bien. Mis augurios y mi deseo de poder aplaudir pronto y sobre el escenario esta nueva ópera"29.

En los años que le restan en su país Giarda continúa componiendo, ejecutando y publicando sus obras en Italia y Europa (especialmente en Alemania) y formando discípulos. El musicólogo y teórico alemán Hugo Riemann incluye su nombre en su Diccionario de la Música30 [Bearbeitet von Alfred Einstein] (Musiklexikon, Berlín, Max Hesses Velarg, vol I, 1929, p. 604).
       En 1903 un diario veneciano resume quién era Giarda en el mundo artístico europeo. Escribe esta nota Amintore Galli, profesor de composición y estética en el Conservatorio de Milán y crítico en Il Sécolo de Milán:

"Luigi Stefano Giarda, ex alumno de nuestro Instituto Benedetto Marcello, hoy profesor en el real Conservatorio de Nápoles, es un concertista de violoncello en el verdadero sentido de la palabra, aparte de ser un genial compositor.

Sus obras son muy apreciadas en Alemania en donde han sido publicadas y forman parte habitual de los programas de concierto. En Nápoles cada cierto tiempo Giarda se presenta en público constituyendo una verdadera fiesta de arte y los diarios un nimente expresan la admiración de los críticos musicales por este simpático y extraordinario músico. En estos días Giarda ofrecer  conciertos en Roma, Florencia y Milán. Abrigamos la esperanza de poder escucharlo también aquí en Venecia[...]"31 .

Finalmente, y antes de integrar una compañía de ópera que lo traer  a nuestro país, Giarda presentó en el Circolo Calabrese uno de sus últimos conciertos. El programa fue el siguiente:

1. Beethoven : Trío
2. Chopin : Nocturno
3. Piatti : Aires vascos
4. Giarda : Melanconia crepuscolare e Idilio alla fontana, para violoncello y arpa; La Mattinata dell'anno nuovo, para voz, violín y violoncello; Suite, para orquesta de cuerdas, y Mestizia, Amo y Spes ultima dea, romanzas para canto y piano32.

GIARDA EN CHILE (1905-1952)

Primera etapa: 1905-1928

El 15 de junio de 1905 Enrique Soro, recién egresado del Real Conservatorio de Milán, dirigió una orquesta de 30 profesores en un concierto realizado en el Teatro Municipal33. Días má tarde, el 19 del mismo mes, a bordo del barco "El Panamá", Giarda llegaba a Chile integrando una compañía lírica contratada por el empresario y músico Padovani, para cumplir una temporada oper tica en el Teatro Municipal34.
       La lírica, principalmente la italiana, se encontraba en ese entonces en su mayor apogeo. Sólo durante el mes de agosto de este año se presentaron las siguientes óperas:

6 de agosto: La Gioconda, de Amilcare Ponchielli35.
12 de agosto: La Bohéme, de Giaccomo Puccini36.
20 de agosto: Mefistófeles, de Arrigo Boito37.
24 de agosto: La condenación de Fausto, de Héctor Berlioz38.
27 de agosto: El Trovador, de Giuseppe Verdi39.

Este ambiente favoreció a Giarda y gravitó poderosamente en su decisión de permanecer en Chile. Rápidamente se integró a la vida social y artística nacional ofreciendo conciertos en el Teatro Variedades y en reuniones sociales privadas, ejecutando autores europeos y sus propias obras, como Melancolía crepuscular e Idilio alla fontana40, junto a Giaccomo Ormani y Emma Carelli41.
       Posteriormente, el 21 de agosto de 1905, tocaba en la casa habitación del Ministro de Relaciones Exteriores otro concierto junto al pianista Bindo Paoli y al barítono Giuseppe De Luca42, y el 24 del mismo mes en casa del Dr. Waldo Silva Palura y Sra., junto a Amelia Cocq y Sofia Valderrama43.
       En septiembre fundó y dirigió el conjunto orquestal "Sociedad Orquestal La Opera", formada por profesores que participaban en las orquestas del Teatro Municipal y del Conservatorio Nacional de Música. Su objetivo era organizar conciertos sinfónicos con obras de autores clásicos y contemporáneos y desarrollar la cultura musical del público44.
       Durante el año 1906 ofreció conciertos en Concepción45 y Valparaíso46, e ingresó al Conservatorio Nacional de Música y Declamación (donde permanecer  22 años) como profesor de armonía, teoría, contrapunto y fuga, composición, canto y conjunto coral. Durante este año fue profesor, por algún tiempo, de Pedro Humberto Allende. Giarda lo recordar  así, 14 años más tarde, en 1920:

"Cuando en 1906 tuve a mi cargo la cátedra de armonía, contrapunto, fuga y composición [...] en reemplazo del maestro titular [...], entre los discípulos que me fueron confiados estaba Pedro Humberto Allende. Hizo rápidos progresos, compuso romanzas sobre versos míos y otras composiciones. Su facilidad y espontaneidad rítmica y armónica hacían presagiar un futuro artista[...]. Supe después que se había retirado del Conservatorio [...] un día lo encontré en la calle Ahumada y me dijo que había compuesto una sonata para piano y que quería que la oyese [...]. Desde entonces de tarde en tarde vino a mi casa trayéndome sus trabajos. Ahora es un maestro, amante apasionado del modernismo, está al día de todo el movimiento europeo. Sus composiciones son muy originales"47.

Este año Giarda se integró a las reuniones musicales que se venían desarrollando desde el 29 de marzo 1889 en los salones de las casas de don Luis Arrieta Cañas en Santiago y Peñalolén y de José Miguel Besoaín en Santiago, y que se prolongarían hasta el 7 de julio de 193348. Giarda tocó en estas reuniones entre abril de 1906 y julio de 1915, excepto los años 1909, 1913 y 1914, en los cuales no figura49. Cabe notar que de estas sesiones musicales nació el Trío Giarda, formado por los músicos Bindo Paoli, piano; José Varalla, primer violín; Julio Guerra, segundo violín; Alberto Ceradelli, viola y Giarda, cello. La labor de difusión de música de cámara de este "trío" fue un aporte fundamental en el desarrollo de nuestra historia de la música, sobre todo por los estrenos absolutos. En sus conciertos ejecutaron obras de músicos contemporáneos europeos como: Catalani, Martucci, Busoni, Casella, Longo, Bazzini, Grieg, Debussy, Ravel, Giarda, etc., y compositores chilenos: Pedro H. Allende, Enrique Soro, Alfonso Leng, María Luisa Sepúlveda, entre otros. El Trío Giarda puso en acción los llamados "Conciertos de abono", inéditos en nuestro país y realizados en las salas de los teatros Variedades, Victoria, Edén y Unión Central. También inauguró los "Concert-Biograph", que se ofrecían diariamente en la sala Kinora del Teatro Variedades auspiciados por la Compañía Cinematográfica del Pacífico. Básicamente consistían en dos partes que se alternaban: la presentación de una obra musical -muchas veces un estreno- y la exhibición de corto metrajes, informativos, agregados o películas50.
       La labor de difusión del Trío Giarda se extendió también a Valparaíso, Viña del Mar, Concepción, Valdivia, Temuco y Osorno. Los diarios de la época cubrieron con generosidad los avatares del conjunto musical, comentando por ejemplo:

"La primera serie de estos conciertos que nos ha obsequiado el Trío Giarda terminó brillantemente con un programa de música italiana en que el auditorio pudo apreciar el estilo puro y solemne de hace 4 siglos oyendo trozos de Marcello, Corelli hasta saborear un cuarteto de Bazzini, trozo dificilísimo, admirablemente ejecutado y que es moderno, casi de ayer. El quinteto de Boccherini resultó maravilloso [...]"51.

A través de este grupo musical Giarda dió a conocer muchas de sus obras, tanto aquéllas compuestas en Italia como las que escribió en Chile.
       En 1908 el Consejo Superior de Bellas Artes organizó un concurso para premiar la mejor composición para gran orquesta y en estilo clásico. El premio consistió en $3.000 en efectivo y la ejecución de la misma en la inauguración de la Exposición de Bellas Artes. El premio lo obtuvo Giarda con Oberturas Romántica52.
       En 1909 viajó por única vez a Italia para ver a su madre de 88 años que estaba gravemente enferma, y a su esposa e hijos. El itinerario fue Santiago, Buenos Aires, Génova y Treviso. De regreso a Chile se integró a sus labores de profesor, compositor y ejecutante.
       Hacía bastante tiempo que Giarda acariciaba la idea de representar en el Teatro Municipal su ópera Lord Byron53. Había logrado una envidiable posición artística y económica en nuestro país. A su llegada a Chile se había incorporado, en su calidad de francmasón, a la logia santiaguina Aurora de Italia, traía un especial saludo del Serenísmo Gran Maestro de la Logia Aurora de Italia a los masones de nuestro país. Su prestigio como concertista, compositor, director de orquesta y profesor era óptimo. Era entonces el momento propicio para el estreno de su segunda ópera. En efecto, el 15 de octubre de 1910, se estrenó la ópera Lord Byron en el Teatro Municipal. En el reparto figuraron: Albino Ventura, tenor; Anseschi, barítono; Fiori, bajo y Santarelli, soprano; dirigidos por el propio autor. La prensa especializada fue pródiga en elogios. Un diario escribió:

"El estreno de la obra del maestro Giarda titulada Lord Byron ha sido el más grande éxito que registra la historia de nuestro teatro lírico. Por primera vez nuestro público ha sido hondamente sacudido en su habitual apatía y desconfianza ante una obra nueva, escrita por un joven músico residente"54.

El año 1911 llegó a Chile Pietro Mascagni (compañero de curso de Giarda en el Conservatorio de Milán), para presentar y dirigir sus propias obras. Estrenó en el Teatro Municipal su ópera Iris. Giarda participó activamente en la temporada lírica que dirigió su connacional. Durante este año Luigi Stefano inició su labor como conferencista de arte55. Los ciclos de conferencias llevaron el título general de Historia de la Música56, y eran ilustrados con obras musicales. El primer ciclo se tituló "El canto a través de los siglos"57, interpret ndose en él obras de Peri, Monteverdi (Lasciatemi morire), Pergolesi, Gluck, Piccini y otros, con Giarda al piano y Giuseppe Fornoni en canto.
       En 1912 las presentaciones del Trío Giarda comienzan a disminuir casi en la misma proporción en que aumentan los conciertos a cargo de la orquesta estable de 20 profesores bajo la conducción de Giarda que, noche a noche, se presentan en la Sala Kinora del Teatro Variedades en los "Concert-Biographs".
       Durante este año el maestro italiano gana el concurso de composición realizado por el Consejo Superior de Letras y Música con la Sonata para violín y piano. Se premian también romanzas para voz y acompañamiento, en este tema los favorecidos son Giarda con Vorrei; E. Soro con Triste stagion; P.H. Allende con Romanza y Nino Marcelli con A te58.
       La orquesta que dirige Giarda en el Teatro Unión Central aumenta continuamente su prestigio, prueba de ello es que en 1913 se incorpora activamente a ella el músico chileno Armando Carvajal.
       El 21 de mayo de este año se celebra el Combate Naval de Iquique con un acto patriótico cultural en el Teatro Municipal, Giarda actúa como solista interpretando Aires vascos de Piatti.
       Como profesor de canto Giarda formó numerosos cantantes líricos, entre otros: Amanda Cruzat, Lidia Saavedra, Giordano de Valencia, María Ramírez, Marta Toledo, María López y Mercedes Neumann, quien llegar  a ser profesora de canto en el Conservatorio Nacional entre los años 1921 y 1924 y que, hacia el año 1925, se radicar  en Milán donde se perfeccionar  con el maestro Andrea Criscuolo llegando a ser una cotizada cantante lírica internacional59.


El cellista Giarda en programa de 1912

       En el año 1913 el Trío Giarda se disuelve. Por su parte Giarda gana en un certamen de composición la Medalla de Oro de Música con sus obras: Cuatro piezas para violín y piano y La vida, suite para orquesta de arcos60. El prestigio de Giarda hizo que el presidente don Ramón Barros Luco lo invitara a la ceremonia de la colocación de la primera piedra de la actual Biblioteca Nacional. Al año siguiente el Trío Penha, formado por los músicos Michael Penha, Julio Rossel y Armando Carvajal, realizó un concierto-homenaje a Giarda por su encomiable labor cultural-musical. El programa contempló las siguientes obras de Giarda: Sonata en mi menor, para violín y piano; Visioni y Scherzo, para piano y Concertstück Op. 40 para piano y violoncello61.
       En 1915, el 9 de agosto, la orquesta del teatro Unión Central bajo la conducción de Giarda estrenó el Concierto para violoncello y orquesta de P.H. Allende, solista fue Michael Penha, también se estrenaron las últimas escenas del primer acto de Parsifal de Wagner. Contemplaba el programa la sinfonía En el bosque, de Joachim Raff62.
       El 3 de diciembre se realizó un concierto denominado Gran Concierto Sinfónico del maestro Giarda en el teatro Unión Central. Dirigió Giarda y participaron en forma especial la cantante María Ramírez de Arellano y Armando Carvajal, las obras, todas de Giarda, fueron:

La vida, poema sinfónico op.107.
Romanza, op.18 Nº2, para orquesta de cuerdas.
Minueto, op.75, para orquesta de cuerdas.
Piccola danza, op.77, para orquesta de cuerdas.
Barcarola, op.84 y Nocturno, op.81, romanzas para voz y orquesta.
Obertura romántica, op.95, para gran orquesta63.

Durante 1916 Giarda, en su calidad de presidente del Instituto Italiano, inicia veladas artísticas-música y conferencias - en pro del sentimiento patriótico italiano, a raíz de la Primera Guerra Mundial que devastaba Europa.
       Se estrena la suite Peer Gynt de Grieg en el teatro Unión Central, dirige Giarda. Nace la Orquesta Blanca, cuya gestora y directora fue María Luisa Sepúlveda, alumna de composición del maestro italiano y que en 1919 obtendrá su título de compositora. Ser  la primera mujer chilena, y acaso latinoamericana, en graduarse en composición. El objetivo de esta orquesta fue tocar solamente música de compositores chilenos. En el primer concierto tocaron obras de Alfonso Leng, Javier Rengifo, Giarda (Giarda era considerado como un compositor chileno), Enrique Soro, Próspero Bisquert y P.H. Allende64.
       Por otra parte, la directiva de la Empresa Zig-Zag inició en sus salones reuniones en torno a las artes, se las llamó "Conversaciones de Arte", presididas por Giarda. En la primera reunión estuvieron presentes: Ortiz de Zárate (que tocó al piano un trozo de su ópera La florista de Lugano), Pedro Humberto Allende, la violinista Marta Canales, la pianista Carmen Subercaseaux Aldunate, la cantante María Delfina Montt, entre otros artistas. El prestigio de estas reuniones hizo que la Empresa Zig-Zag promoviera un concurso de composición musical cuyo jurado estuvo compuesto por: Enrique Soro, Raoul Hügel y Stefano Giarda. Las composiciones premiadas fueron: Morceau para piano, de P.H. Allende, y Bourrée para piano de María Luisa Sepúlveda. Menciones honrosas Julio Rossel y Adolfo Allende Sarón. Respecto a este concurso Giarda escribió lo siguiente:

"El primer concurso Zig-Zag tuvo un resultado verdaderamente halagador. Todos los premiados son chilenos [...] Estos jóvenes que hoy se imponen por el talento y el estudio, son los que preparan un porvenir artístico seguro, en el sereno campo del arte musical [...] Sin embargo no tenemos ninguna reserva para el maestro Allende; su nombre figura ya entre los mejores artistas modernos [...]. Nos permitimos un consejo: inspírense los compositores chilenos en el folklore de este país, en las canciones y danzas hay una riqueza melódica y rítmica importantísima"65.

En 1917 asume la dirección de la Academia Musical de Chile e inaugura conciertos permanentes a cargo de los alumnos en el Club de Señoras.
       En diciembre de este año Giarda estrenó en el Conservatorio la obra Tríptico: la civilización, la guerra y la paz66, op.120, para 3 voces femeninas y orquesta. Cantaron sus alumnas tituladas en canto: Mercedes Neumann, María López y María Ramírez. Dirigió Enrique Soro.
       Al año siguiente Soro estrenó en el Teatro Municipal su Concierto en Re mayor para piano y orquesta. Giarda escribió:
       "He tenido el gusto de hojear la nueva partitura y de oirla en una reducción para dos pianos y quedé admirado por la belleza del conjunto[...]"67 .
       En mayo dirige la orquesta del teatro Unión Central para acompañar la presentación anual del pianista Américo Tritini68, que interpretó el Concierto para piano y orquesta de Anton Rubinstein.
       En junio estrenó en el teatro Unión Central su poema sinfónico Loreley Op.118.
       En 1919 su alumna María Luisa Sepúlveda Maira se tituló de compositora. En el concierto-examen se tocaron, entre otras, dos de sus obras para orquesta: Andante y Scherzo. Dirigió Giarda.
       En mayo dirige la orquesta del Teatro Municipal que presenta: el Concierto para piano en la menor de Grieg, solista: Mauricio Dumesnil; el estreno del poema Pastoril de Próspero Bisquertt y la Obertura romántica del propio Giarda69.
       En el plano académico, en sendos decretos extendidos el 5 de Agosto de 1919, se nombraron rector y subdirector del Conservatorio Nacional de Música a Enrique Soro y Luis Esteban Giarda, respectivamente70.
       En 1920 publica su Tratado de armonía, edición Minerva.
       El 1 de junio de este año se llevó a cabo un concierto festival en homenaje al arte nacional, lo organizó Mauricio Dumesnil y director de orquesta fue Giarda. Se interpretaron las siguientes obras:

La vida, poema sinfónico en 4 partes de L.S. Giarda.
Doloras Nrs. 1 y 2 de Alfonso Leng.
Poema pastoril, en 2 partes, de Próspero Bisquertt.
Concierto en Re mayor para piano y orquesta de Soro, solista: Mauricio Dumesnil.

En 1921 regresó a Chile por primera vez, luego de su partida a Berlín en 1911, el pianista Claudio Arrau. El músico chileno se presentó en el Teatro Municipal interpretando el Concierto en Si bemol menor Op.23 de Tchaikovsky y el Concierto en Mi bemol menor de Franz Liszt. La orquesta la dirigió Luis E. Giarda, quien posteriormente escribió lo siguiente:

"Cuando hace más de 10 años me hablaron de un niño prodigio, creí que se trataba de uno de tantos niños mimados de sus padres [...]. Pero cuando vi al niño, con su mirada algo soñadora, intensa, reflexiva, extraña a esa edad, cuando lo oí ejecutar música de Bach, de Beethoven y espont neamente transportarlas de un tono a otro, cosa difícil hasta para los grandes maestros, me convencí de encontrarme en presencia de una naturaleza privilegiada, de un talento extraordinario.

Pidiéndome consejos con respecto a qué maestro se podía confiar al pequeño Arrau, indiqué a Bindo Paoli, que yo estimaba y estimo como uno de los grandes pedagogos en la enseñanza pianística. Y, en efecto, el niño hizo con él rápidos y prodigiosos progresos [...]. Yo tenía noticias contínuas de él; conocía sus estudios, sus progresos, sus éxitos [...], y comprendía que paulatinamente Claudio Arrau llegaba a la madurez de su innato talento. Pero, pensaba yo, ¿habrá realmente realizado todas las esperanzas que se fundan en él?... ¿ser  verdaderamente un grande, o sólo entrar  en la esfera de los tantos buenos ejecutantes? Y para que desaparecieran mis incertidumbres, anhelaba siempre verlo y oirlo. Volvió al fin Claudio Arrau a su patria, lo ví y lo escuché.

Experimenté una sensación de arte superior, una de esas emociones casi indefinibles, imposible de expresarlas con palabras y comprendi que estaba plenamente justificado el clamor de admiración y de entusiasmo que produce sobre el público el joven y grande artista [...]. Y como los verdaderos grandes, Claudio Arrau es modesto e ingenuo como un niño. A todos acoge con una sonrisa espontánea, buena, encantadora, que atrae y conquista. Este mago del piano, este alto exponente del mundo entero, parece que ignora sus méritos; parece no tener conciencia exacta de su valer. ¡Hermoso ejemplo!"71.

Este mismo año, con ocasión de la conmemoración del 6º Centenario de la muerte de Dante Alighieri, celebrada el 14 de septiembre en el Teatro Municipal con presencia del Presidente de Chile don Arturo Alessandri y sus Ministros, del Rector de la Universidad de Chile don Domingo Amunátegui Solar y otras autoridades, Giarda cierra la solemne ceremonia con el estreno absoluto de su escena dramática Sul Mare, para solos, coro mixto femenino y orquesta, op. 130. Dirigió él mismo.
       En 1922 el gobierno de su país lo nombra Caballero de la Corona de Italia.
       Dirige el primer concierto sinfónico organizado por la extensión artística de la Asociación de Educación Nacional y del Conservatorio Nacional de Música, realizado en el teatro Esmeralda72.
       Como director interino del Conservatorio73 organiza ciclos de conciertos en el teatro del plantel con música de diferentes países: francesa, italiana, alemana, rusa y chilena (Leng, Soro, Bisquertt, Rossel, Pereira, María Luisa Sepúlveda y Steinfort). En estos conciertos participaban esencialmente alumnos y profesores del Conservatorio74.
       El 8 de octubre de 1923, dirigiendo una orquesta de 70 profesores, Giarda estrenó en el teatro Unión Central su poema sinfónico Más allá de la muerte. Esta obra tuvo amplia repercusión al punto que dos compositores chilenos -Próspero Bisquertt y Alfonso Leng- escribieron su impresión que en parte dice:

"De entre la culta e inteligente falange de artistas italianos residentes en Chile, el maestro Giarda se ha destacado brillantemente.

Su labor artística es considerable, autor de dos óperas, de numerosas obras para piano, canto, música sinfónica y coral.

Es un trabajador infatigable, recientemente ha terminado un poema sinfónico que, como una continuación de su poema La vida, lo ha titulado Más allá de la muerte.

Este último poema, que es sin duda la obra más hermosa de este notable compositor, está  saturado de toda su naturaleza filosófica y trascendental [...]. Terminamos felicitando sinceramente al maestro Giarda por su hermoso trabajo, que viene a enriquecer nuestra selecta producción nacional"75.

Giarda efectivamente era un incansable paladín de la cultura. Dicta conferencias emulando a sus poetas y músicos. Su voz se alza en los más diversos escenarios: el Salón de Honor de la Universidad de Chile, el Teatro del Conservatorio, el Centro Femenino de Estudios, el Instituto Pedagógico, el Club Italiano, el Club de Señoras, etc. Proyecta su cátedra de historia de la música más allá de las aulas: Giaccomo Puccini y su obra; Arias antiguas; Poetas italianos modernos; Beethoven y la Quinta sinfonía; Alejandro Scarlatti; Beethoven y la Sonata Kreutzer; Compositores italianos contemporáneos; Conciertos-conferencias en el centenario de la muerte de L. v. Beethoven; Vida y obra de Mozart, etc.
       En 1928 se produjo la reforma del conservatorio. Esto trajo muchas consecuencias, entre ellas el que Giarda fuera separado del Conservatorio Nacional de Música en donde trabajó por 22 años, al eliminarse el cargo de subdirector que ostentaba. Por su parte, Enrique Soro se retiró acogiéndose a jubilación.
       Estos hechos provocaron revuelo público, acusaciones, descalificaciones y polémica. La prensa también se hizo eco del problema. Un diario publicó:

"El maestro don Luis Stefano Giarda fue subdirector del establecimiento [...]. Su labor fue sencillamente enorme en todo sentido, y sus dotes de maestro y músico eminente fueron y son reconocidas no solamente en el país, sino en América y Europa. Fue también eliminado [Giarda] y no reemplazado porque ello era imposible, por lo cual el cargo de subdirector fue suprimido [sic]. Sin embargo, labores equivalentes a su cargo las desempeña el presidente de la Sociedad Bach don Domingo Santa Cruz Wilson"76.

Giarda, de 61 años, por su parte sólo dejó un brevísimo e íntimo pensamiento respecto a este traumático acontecimiento:

"¡Pasan los años y vegeto!... vegeto en el sentido que mi pobre existencia, intelectualmente, se pierde. De la mañana a la noche me lo paso haciendo clases de música a personas poco inteligentes. Desperdiciando de esta manera mis fuerzas que bien podría dedicarlas a cosas más útiles.

Estoy desilusionado, humillado. Separado del Conservatorio en donde trabajé por 22 años. Sufriente, triste, quisiera dormirme apaciblemente en un profundo sueño que no tenga despertar"77.

Segunda etapa: 1929-1952

Los últimos 23 años de Giarda vividos en Chile constituyen un prolongado y luminoso ocaso pleno de actividades culturales-musicales.
       El año 1929 crea el Cuarteto Gath y Chávez78 junto a Citro, violín; Enrique Brüning, viola y Francisco de Paula Barbat (antiguo amigo y director del Coro Orfeo Catal ), piano. El hermoso y lujoso Tea-Room de la casa Gath y Chávez, con sus grandes ventanales floridos y sus mesitas dispersas ocupadas por distinguidas familias santiaguinas, se llenar  diariamente de buena música d ndole un atractivo artístico especial a Santiago durante todo este año.
       En mayo de 1930 ofrece conciertos en el Salón Alemán de Valparaíso junto a Nackmann Godorecki y Manuel Fuentes (violinistas); Frick Gloede (viola); Alfredo Hucke (piano) y Lidia Saavedra (canto), con obras de Bach, Schubert, Davidoff, Ravel, Dotzauer y Giarda (Ultimas Líricas para canto y piano, op.47 Nrs. 1 al 4, con texto de Duchessa D'Este). En septiembre se radica en este puerto para complacencia del mundo artístico porteño. Desgraciadamente recibe aquí la noticia de la trágica muerte en Venecia de su hermano Francisco -compositor, pianista y director del Liceo Musical Benedetto Marcello- que se suicidó descerrajándose un tiro de revólver a la edad de 50 años. Este infortunio postró en cama al maestro por un largo tiempo.
       En julio de 1931 ofrece un concierto en el Salón de Honor de la Universidad de Chile en Santiago con sus obras: Sonata op.31 para violoncello y piano, Cuarteto op.30 Nº3 en Fa menor, Semplice Storia op.8 para violoncello y piano y siete Líricas para soprano y piano79.
       El 2 de septiembre de 1933, en una sencilla ceremonia, se casa en la ciudad de Talca con la cantante -antigua alumna suya- Amanda Cruzat80. Enseguida viajan a Santiago, para continuar luego a Quilpué y finalmente a Quillota, donde fijan su residencia.
       En 1934 Giarda es nombrado fiduciario en Valparaíso de la Academia de Italia para la Difusión de la Música Contemporánea81, la cual inaugura en el Casino de Viña del Mar con una conferencia-concierto82.
       Lentamente Giarda se va retirando de la actividad pública y se refugia en su hogar y en la composición. Desde 1930 había comenzado a escribir los hechos más relevantes de su vida artística pasada, tanto en Italia como en Chile. También artículos referentes a la vida musical nacional, todos publicados indistintamente bajo el título de Note D'Arte o Dai Miei Ricordi. He aquí algunos de sus escritos: L'elisir d'amore de Donizetti83; La lírica in Santiago84; La prima rappresentazione dell'Otello di Verdi85; Ottorino Respighi86; In difesa dell'arte e della musica italiana87; Giosué Carducci88; Il pianista viennese Roberto Golsand89; Wagner e Rossini90; La prima riunione del Comitato D'azione dell'Accademia di Musiche Contemporanee91; Ferruccio Busoni92; Arnaldo Tapia Caballero, Claudio Arrau, Andrés Segovia, Jascha Heifetz e Mischa Elman, La stagione d'opera a Santiago, Il figliuol prodigo di Debussy, Música da camera, Savonarola del maestro Eduardo van Dooren93; Sonata en la minore de Grieg94.
       Los últimos acontecimientos de la vida de Giarda se enmarcan más bien en la creación y la intimidad.
       En 1935 completa el volumen Nº20 de sus obras. Durante el siguiente año compone el ciclo Canti popolari toscani, que reúne 70 canciones con texto de Luigi Gordigiani. Entre 1937-1938 concluye el volumen Nº23 de sus obras. El 20 de enero de 1939, a los 70 años de edad, Giarda realizó el recuento de sus obras: "He querido, por curiosidad, realizar el recuento de todas mis composiciones escritas hasta este momento, y ¡qué enormidad! ¡suman 1.001!"95.
       En 1941 compone ciclos de valses y preludios para piano dedicados a su esposa. Giarda reflexiona respecto a estas creaciones: "¿Cuál fue la idea de componer estos valses y preludios? Nacieron con el afán de dedicarle algunos de ellos a mi esposa en los días de celebración de su cumpleaños y su santo. Pero a ella le gustaron tanto que quiso tener otros[...]"96.
       Entre 1941 y 1943 concluye el volumen Nº28 . Se inicia con Racconto para violoncello y piano op.381, y se cierra con un Adagio religioso op.424 para violoncello y piano. Entre 1943 y 1944 concluye el volumen Nº29 de sus obras. Contiene una treintena de lieder para voz y piano, 30 nocturnos para piano, Las cuatro estaciones op.433, para canto y piano, un Ave María op.449 y otras obras solistas.
       En 1946 es nombrado miembro académico de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales97. Al año siguiente, en diciembre, fallece su esposa en Viña del Mar mientras Giarda realizaba un viaje a Santiago. Días antes le había compuesto una canción: La mattinata del amore nuovo op. 504, para mezzo soprano y piano, con versos del poeta Augusto Serena. Al término de la partitura el maestro italiano escribió: "Esta poesía ya la había musicalizado, pero la volví a elegir porque me pareció que se prestaba para una nueva interpretación ¡ilusión y desesperación!... ¡esperaba escucharla de ti amor... de tu bellísima e inspirada voz...!98.
       El 21 de diciembre de 1948 se ejecutó en el Teatro Municipal su obra Elegía op.505, dedicada a la memoria de su esposa. Dirigió Víctor Tevah.
       Durante 1949 sólo escribe dos obras: Los dos, op.507, para mezzosoprano y piano, y Tríptico masónico, op.508, para 4 violines. En el año 1950 compone sólo una obra: O tu che siedi all'ombra, op.509, trozo lírico para soprano, coro femenino y piano, con texto de Fausto Salvatori.
       Finalmente, durante el año 1951 escribe cinco canciones, la última -dedicada a su esposa- Flor de mayo, op.514, para mezzosoprano, coro femenino y piano, con versos del poeta mexicano Amado Nervo, fechada en Valparaíso, 20 de octubre. Dos meses y 13 días después, a los 83 años, se extinguió en Viña del Mar la vida y la figura noble de Luis Esteban Giarda, compositor italiano avecindado en Chile por espacio de 46 años.

SU OBRA MUSICAL

La obra musical de Giarda asombra en primer lugar por su ingente volumen que fáilmente sobrepasa al millar de composiciones. Él mismo, el 20 de enero de 1939 en Valparaíso, y antes de comenzar a escribir el volumen Nº24 de sus obras, como se ha dicho, hizo un recuento de ellas, las que alcanzaron a 1.001. Cabe notar que siguió componiendo por otros 12 años. En los restantes volúmenes Nos.24-25-27-28-29 y 30 se recogen 297 obras más. Si reparamos en el hecho de que existen siete volúmenes extraviados -Nos. 2-3-4-5-15-19 y 26- fácilmente podemos deducir que su producción supera con creces las 1.500 composiciones.
       Un segundo aspecto interesante dice relación con los géneros y formas musicales que cultivó. Prácticamente están casi todos presentes. El catálogo actual de sus obras reúne 759 composiciones99. He aquí una síntesis de él:

I. Obras teatrales

Reietto, ópera en un acto con texto de Ida María Baccini,1893, Italia.
Lord Byron, ópera en tres actos con texto de Antonio MenottiBuja, 1901, Italia.
Sul Mare, op.130, escena drámatica con texto de Giarda, 1914,Chile.

II. Música sinfónica

Reúne en este género 34 obras:
a) 15 para orquesta sola, entre las cuales se cuentan:

Cinco poemas sinfónicos: Fantasma, compuesto en Italia; La vita op.107 (1913); A orillas del mar op.119 (1916-18); Loreley op.118 (1918) y Más allá de la muerte op.131 (1922); dos suites: Pequeña suite y Suite op.114 (1915); Obertura romántica op.95 (1907); tres Scherzi op.111 y 112 (1910) y op.115; Preludio op. 113; Baccanale op.116; Piccola danza op.77 y Marcha triunfal.

b) 19 obras para orquesta con solista, entre ellas:

Concerstück op.40, para violoncello y orquesta, escrito en Italia y publicado por la Casa Editora Carish et Janiquen de Milán100; Suite campestre op.100 (1907); Berceuse op.15 (1935); Sonata in stile antico op.41; Los enanos op.135 y Coqquetterie.

c) Para voz y orquesta:

Ave María op.122 (1908); Barcarola op.84; Trittico op.120, texto de Giarda; Tre bozzetti op.121, texto de Ada Negri; Berceuse op.123, texto de Giarda; Saluto op.146, texto de Donati; Castello in aria op.149, texto de Sergio Corazzini; La cavalla storna op.233, texto de Giovanni Pascoli, entre otras.

III. Banda

Marcha triunfal op.30 Nø4.

IV. Coro y orquesta

Inno a Satana op.105, texto de Giovanni Carducci, 1914; Alba, texto de Ida Maria Baccini.

V. Coro, con o sin solista y acompañamiento instrumental

Este género musical reúne 23 obras. Destaco las siguientes: Meciendo, para mezzosoprano, coro femenino y piano, texto de Gabriela Mistral101, 1934; Himno al Liceo de Niñas de Talca op.145, texto Amanda Cruzat, 1934; Le risate op.250 Nº5, canción humorística para soprano, coro femenino, piano, texto de Sancio Pancetta, 1937; La alegre canción de la montaña op.254 Nº8, texto Amado Nervo, 1937; Canción del Rotary Club de Quillota op.398, texto Alejandro Vásquez, 1942; Himno a la mujer op.399, texto Victoria Barrios, 1942; Himno masónico, texto Tomás de la Barra, 1949; O tu che siedi all'ombra op.509, texto Fausto Salvatori, 1950; Flor de mayo op.514, texto Amado Nervo, 1951102; En la tarde, texto de Carlos Walker Martínez; Canción de cuna, para soprano, coro femenino y piano, texto Gabriela Mistral, 1934.

VI. Coro solo con o sin solista

Este rubro reúne siete obras, entre ellas: Peregrino, canon libre, tres voces femeninas, texto Giarda, e Himno al Liceo de niñas de Curicó.

VII. Voz y conjunto instrumental no orquestal

Contiene cuatro obras: Noche blanca op. 412 para soprano, violín y piano, texto Juan Manuel Rodríguez, 1942; Dedica op. 459, para contralto, violoncello y piano, texto anónimo, 1944; Mon amour était mort op. 62, romanza para soprano y orquesta de cámara, texto Harancourt, publicada por Editorial Kirsinger y Cía., Chile, y La mattinata dell'anno nuovo op.30, para soprano, violín y violoncello, texto anónimo103.

VIII. Canciones

Este género musical reúne 428 obras, entre ellas: Apegado a mí, op. 161, para contralto y piano, texto Gabriela Mistral, 1935; Piececitos op. 190, para mezzosoprano y piano, texto Gabriela Mistral, 1935; Visioni op. 91, texto Giarda, 1913; L'ultimo giorno op. 54, texto Edmundo D'Amicis, 1915, publicado por Editorial Kirsinger y Cía., Chile; October op.3 Nº3, texto Lorenzo Stecchetti, 1929; La neige op. 93, texto Alfredo de Vigny, 1929; Soy un alma op. 132, texto Rubén Darío, 1929; Elle pleure op.136 Nº1, texto Charles Baudelaire, 1931; Recuerdo op. 140, texto Mario Valenzuela, 1932; Beatrice, op.159, texto Dante Alighieri, 1935; Tu pupila es azul op. 174, texto Gustavo A. Bécquer, 1935; La espera op. 191 Nº1, texto Sully Prudhomme, 1935; La Vergine di Sunam op. 201 Nº2, texto Arrigo Boito, 1935; In riva al fiume op. 202 Nº1, texto Wolfgang Goethe, 1935; Moriró d'amore op. 206 Nº2, texto Heinrich Heine, 1935; La Sera op. 216, texto Gabriele D'Annunzio, 1935; La morente op. 231 Nº2, texto Enrico Brambilla, 1936; Spleen op. 245 Nº1, texto Paul Verlaine, 1937; Spes op. 255 Nº2, texto Ada Negri, 1937; Barquilla ligera op. 257, texto Washington Espejo, 1938; Je ne veux pas autre chose op. 285, texto Victor Hugo, 1939; Quien lo sabe op. 294 Nº2, texto Omar Khájjam, 1939; Dedica op. 351, texto Duchessa D'Este, 1941; Bonjour, op. 410, texto Augusto D'Halmar, 1942; Elegía, op. 421, texto Angel Cruchaga, 1942; El pozo op. 453, texto Juana de Ibarbourou, 1943; Ruego op. 463, texto Amado Nervo, 1944; op. 486, texto Nina Donoso, 1945; Dos bosquejos op. 495, texto Marilú, 1946; Vieja campana op. 500, texto Florencio Cruzat, 1947; Los dos op. 507, texto Malva Cruzat, 1949, y Felicidad op. 512, texto José Santos Chocano, 1951.

IX. Conjunto instrumental

Reúne 24 obras, entre ellas cuatro Cuartetos op. 28 y op. 30 Nos 1-2 y 3; Tríptico op. 508 para 4 violines, 1949; tres Sonatas op. 23 y op. 41 para violoncello y piano y op. 97 para violín y piano; e Idilio alla fontana para violoncello y arpa.

X. Obras solistas

Este género cuenta con 233 obras, entre ellas: 30 Valses, 32 Preludios, 25 Impromptus, 22 Bocetos y 33 Nocturnos, todos para piano; y Del Capotasto, estudios para violoncello.
       En esta prolífica producción se revela el estilo composicional de Giarda, que es propio del período de transición entre los siglos XIX y XX. Sus obras acusan la oscilación entre el romanticismo de finales del siglo pasado y el nuevo lenguaje musical que se avecinaba y que se concretar  principalmente a través de la segunda escuela vienesa con Schoenberg, Berg y Webern. Sin embargo la producción de Giarda se queda, por decisión propia y personal del maestro, en el umbral de lo que él llamaba el Modernismo que abarca el dodecafonismo, el serialismo y la atonalidad.
       Existe en la creación del maestro italiano una diferencia de estilo entre las composiciones escritas en Italia y aquéllas que produjo en nuestro país a partir de 1905. Por ejemplo, en las dos óperas escritas en Italia - Reietto y Lord Byron - se advierte la influencia de Verdi, del verismo italiano y de Wagner. De Verdi recoge el estilo dramático, del verismo, el afán que persigue en representar el realismo y el dramatismo de la vida contenido en gran parte en la literatura de fines del siglo XIX (Zol ), y de Wagner el deseo de traducir el contenido y la intención del texto generalmente a través de un motivo conductor que -al margen de ser un elemento unificador- puntualice las situaciones dramáticas. En efecto, tanto Reietto como Lord Byron poseen un libreto cuyo texto es dramático. En Lord Byron, por ejemplo, la idea central del compositor es mostrar los aspectos más relevantes del carácter genial y atormentado del poeta inglés: su genio poético, su impetuosidad y fogosidad, sus excesos, su espíritu independiente y su anhelo de gloria y libertad. Para ello Giarda recurre al tratamiento de los temas musicales (leit-motiv) e inicia la ópera con un preludio que se encarga de presentar los dos temas o motivos conductores principales: "El genio de Byron" y el tema de "La recitación" (ver ejs. 1 y 2).

El genio de Byron


Ejemplo 1
El genio de Byron

La Recitación


Ejemplo 2
La recitación

       Luego continúa el desarrollo de la obra enmarcado dentro de un severo estilo clásico, pero con la impronta creativa del maestro italiano: el melodismo y el sentimiento dramático, la destreza en la orquestación y su inspiración uniforme que otorgan a esta composición el sello de unidad y de perfecta realización.
       Otra influencia importante que se advierte en la creación musical de Giarda es aquélla que proviene de Richard Strauss en el sentido de la proyección que otorgó este compositor alemán al poema sinfónico en su transición del romanticismo a las concepciones modernas. En efecto, desde el primer poema sinfónico de Giarda, Fantasmas, compuesto en Italia104 a fines del siglo XIX y estrenado en Chile el 14 de junio de 1906 en casa de don Luis Arrieta Cañas en Peñalolén105, pasando por La vida106, A orillas del mar107, Loreley108 y finalmente Más allá de la muerte, se advierte una evolución composicional permanente y progresiva en el tratamiento de la forma, cada vez más libre; en el uso de una armonía moderna y en el manejo de la orquesta con miras a obtener una mayor riqueza de matices, sobre todo timbrísticos. Esto, más la originalidad propia del maestro, hacen que este último poema sinfónico -Más allá de la muerte- sea la expresión máxima de esta evolución. Acordes de suave vaguedad en alternancia con disonancias no preparadas y casi nunca resueltas crean la atmósfera sonora dramática que necesita la obra para cumplir con la exigencia del programa o texto que pide plasmar en la música la agonía del ser humano, su muerte y el misterio de la vida del más allá.
     En general, en su creación sinfónica, Giarda se muestra como el gran instrumentador y orquestador que es. En esta ciencia sabe sacar el máximo provecho a los grupos instrumentales explorando sus más variadas posibilidades de asociación, que le otorgan una característica especial a su estilo de componer. Él mismo afirma en una reflexión que data de marzo de 1907, en italiano.

"¡Me gusta instrumentar!... Me parece tener una turba de voces humanas premunidas de los timbres más variados, de las inflexiones más profundas y a las cuales debo confiar, mediante mi intelecto, la manera para que se armonicen entre ellas [...]. Lo trágico, lo cómico, lo poético, lo real, los colores, todos los elementos, aún los más disparatados [...] debo manejarlos, dominarlos de tal manera que [...] produzcan el equilibrio total"109.

Posteriormente, en el volumen que contiene el poema sinfónico La vida y la escena dramática Sul mare, Giarda escribe el siguiente pensamiento, en italiano, fechado en Santiago el 18 de noviembre de 1914:

"Este volumen está destinado a recibir composiciones orquestales [...] en estilo más complejo e importante. Yo creo ser bastante hábil para distribuir los instrumentos [...] aparte que ya he adquirido mucha práctica"110.

       El buen manejo de estas técnicas orquestales y su talento de compositor devienen en el maestro en una característica propia de su creación musical que se acerca al expresionismo, en el aspecto de remarcar, destacar, hacer aflorar, a través del uso de diferentes técnicas de composición aspectos subjetivos, metafísicos, psicológicos y emocionales del ser humano.
       Refiriéndose a la escena dram tica Sul mare111, Giarda escribe en noviembre de 1914:

"La humanidad vive de ilusiones que van desvaneciéndose una a una. La lucha está en conservar estas ilusiones el mayor tiempo posible porque en esta lucha está resumida toda la razón de la existencia humana. Así, y no de otra manera debe entenderse esta composición [...]. Entendida así, esta composición asume una dignidad artística y ya no es más una escena vulgar que busca obtener un efecto cualquiera, aun teniendo en cuenta que una idea ética logra ser aprehendida y sensibilizada mediante la representación y la música [...]. Sul Mare es una escena filosófica"112.

Esta tendencia expresionista est  presente en todos sus poemas sinfónicos y en otras obras, por ejemplo: Tríptico113, op. 120, para 3 voces femeninas y orquesta, en 3 partes: La civilización, la guerra y la paz, con texto de Giarda. Composición llena de sorpresas armónicas y colorido orquestal que se encamina hacia un modernismo de carácter descriptivo; Los enanos op. 135; La cavalla storna, poema dramático op. 233; Himno a Satanás op. 105 para coro mixto y orquesta con texto de Giovanni Carducci; y en otras obras.
       Merecen especial atención en la producción de Giarda las 428 canciones catalogadas hasta hoy114. En ellas (y en las 233 obras para instrumentos solistas) se demuestra como un consumado maestro en el manejo y creación de melodías. Asombra también en esta forma musical la variedad poética de textos usados. Son 145 nombres de grandes y pequeños poetas cuyos versos fueron musicalizados por Giarda, entre ellos los clásicos, como Dante, Víctor Hugo y Goethe; contemporáneos como Baudelaire, Verlaine, De Vigny; italianos como Baccini, Vignati, Bambrilla, Corazzini, Donati, Ungaretti; consagrados por el Premio Nóbel de Literatura, como Sully Prudhomme115 y dos de ellos que aún no lo recibían: Josué Carducci y Gabriela Mistral; hispanoamericanos como Ramón de Campoamor, José Santos Chocano, Pedro González, Augusto Serena, Carlos Walker Martínez, hasta musicalizar los versos que escribió su cuñado Florencio Cruzat. Este hecho demuestra de alguna manera la gran cultura humanista que poseía Giarda. Pero estas canciones también tienen una variedad de estructuras, las hay: unitarias, binarias, ternarias, simples, compuestas y de estructura y armonía libres. Por otro lado el carácter diverso de estas composiciones permite al maestro italiano denominarlas de varias maneras: romanzas, himnos, cantares, líricas, impresiones, lieder, poemetti, coplas, cantos populares, rondas, berceuses, cánones, canciones escolares, serenatas, sonetos, baladas, arias, madrigales, canciones de cuna, valses, Ave Marías, elegías y barcarolas.
       También hay cuatro ciclos de canciones: a) Cantos populares toscanos, op. 222 al op. 228, todos del Nº 1 al 10, compuestos entre 1935-36. Son 70 composiciones con textos de Leontina Gordigiani, Fiorioli, Cotran y Luisa Anzoletti; b) Los cinco sentidos, op. 254, que son 8 canciones escolares con texto de Amado Nervo, 1937; c) Cuatro Líricas para canto y piano op. 47, texto de Duchessa D'Este y d) Las cuatro estaciones op. 433, para voz y piano, texto de Lagos Lisboa, 1943.
       Finalmente, debemos decir que las canciones están compuestas indistintamente para voz solista, coro femenino, coro masculino y coro mixto con o sin solista, todas con acompañamiento de piano. Los idiomas usados son, en forma decreciente: italiano, español, francés y latín.
       La obra de Giarda es de muy buena factura, de una cuidada realización y delicadeza en el detalle. Estas características probablemente vienen de la personalidad pronunciadamente introvertida y autocrítica que poseía el maestro. A este respecto Giarda escribió el 17 de septiembre de 1915, en Santiago, lo siguiente:

"Me ocurre algo curioso [...] y es lo siguiente: en el momento de componer me asalta un inusitado entusiasmo y me parece componer obras hermosas. Pero después de algún tiempo, cuando las reviso, empalidecen y a menudo las considero de poco valor [...]. Seguramente ésta es la razón por la cual no me atrevo a divulgarlas y casi me siento tentado a no componer más. Desearía encontrar un amigo sincero que me juzgase, pero sé por experiencia que tal amigo sincero es como el Arabe fenicio, que se sabe que existe pero no se sabe dónde encontrarlo. Es mejor[...] que mis creaciones artísticas queden en reserva[...]"116.

Veinte años más tarde, el 28 de agosto de 1935, escribía:

"Tal vez [...] mis composiciones tengan necesidad de ser pulidas, perfeccionadas, corregidas; pero como no están destinadas a ser publicadas prefiero dejarlas así [...]. Ellas huyen de la crítica, son reservadas y satisfacen mi imperiosa necesidad de componer"117.

Respecto a su estilo de componer el 10 de enero de 1936, en Quilpué, escribió:

"Este libro contiene algunos pequeños poemas y tengo confianza en que no sean del todo malos. Estoy seguro que los llamados modernistas despreciar n mi estilo que, según ellos no sigue el progreso musical, pero yo siempre he sido y lo seré mientras viva [...] un melodista y si yo despreciara la melodia, violentaría mi naturaleza y no sería sincero conmigo mismo. Y la sinceridad ha sido siempre mi lema y nunca me he separado de ella"118.

Al día siguiente, en Valparaíso, anotaba:

"¿Las composiciones de este libro representan un progreso o una decadencia respecto de las anteriores? No lo sé. ¡El compositor es muy mal juez de sí mismo!"119.

No cabe duda que Giarda fue un compositor por vocación y por esto tal vez fue tan prolífico, escribía prácticamente todos los días. Él mismo anotó lo siguiente en Valparaíso el 1 de enero de 1943:

"Seguramente es un vicio, como cualquier otro esto de ¡garrapatear tantas hojas con notas musicales! ¡Cierto que para mí es una necesidad imperiosa esto de componer [...]. Yo temo que nunca he llegado a tanto, aún cuando a veces me ilusiono de ser bastante original. He abandonado casi siempre las formas escolásticas, la armonización común, hago mucho uso de los acordes de séptima con la disonancia en la parte inferior [...] pero no puedo abandonar completamente un cierto rigor clásico para abrazar la nueva orientación moderna. No soy un innovador, pero tampoco creo ser un completo imitador[...]. El año 1942 no fue bueno para mí musicalmente hablando, porque mi grave enfermedad y aquélla de mi esposa me quitaron el tiempo para dedicarme a mi pasatiempo favorito de compositor"120.

Respecto a las motivaciones que lo llevaban a componer, a las situaciones que lo inspiraban, éstas van desde los grandes problemas metafísicos hasta los acontecimientos cotidianos más banales. He aquí ejemplos, algunos anecdóticos, de obras dedicadas o surgidas a raíz de alguna vivencia particular:

1) Berceuse121, op. 123, para voz y pequeña orquesta: "a mi amadísima hijita Nora Pizzi".
2) Scherzo-improvviso122, op. 109, para piano, 1914: "al distinguido pianista Prof. Julio Rossel, con gran gratitud y amistad".
3) Aubade123, op. 110, para arpa solista, 1914: "A la distinguidísima artista señorita Giuseppina Pelizzari Grazioli, con profunda estima y profunda amistad".
4) Notturnino124, op. 138 para voz y piano, 1931: "dedicada a mi alumna Amanda Cruzat P.".
5) Petit Ballet125, op. 176 Nº1, para piano, 1935: "a mi discípula señorita María Luisa Sepúlveda".
6) Melancolía126, op. 240 Nº1, canción para voz y piano en 4 partes, 1937: "en un pésimo estado de  nimo a raíz del escandaloso robo de mis monedas de oro".
7) Pensiero fúnebre127, op. 244 Nº2 para piano, Valparaíso, 19 de febrero de 1937: "Profundamente triste, en memoria de mi sobrino Serafino Giarda Salerni, muerto el día 15 de febrero a las 3 de la madrugada".
8) Una difícil extracción dental128, op. 375 Nº3, preludio para piano con motivo de una entrevista al dentista.
9) Resurrexit129, op. 405 para piano: "1942 fue un año desgraciado. Yo y mi Manduka estuvimos gravemente enfermos. Nuestra curación fue una verdadera resurrección y en este trozo, la primera parte refleja los dolores sufridos, y en la segunda parte el restablecimiento y la alegría de la curación".
10) Nocturno130, op. 431 Nº11 para piano, 1943: "Es el día de mi cumpleaños, cumplo 75".
11) Bocetos131, op. 458 Nos 1 al 22, para piano, 1944: "Estas notas supieron de mis sufrimientos físicos y morales. Físicos por la tenaz enfermedad que no me abandona, y morales por la ruina de mi patria, y mis adorados hijos, de los cuales no tengo noticias hace ya más de tres años. Es por esto en general que abundan en mis composiciones las notas tristes, y si en algún momento reflejan serenidad se deben a mi dulce compañera que con amor y devoción me da el coraje para sobreponerme al sufrimiento y esperar días mejores [...]"132.
12) Pastoral para una gaita desafinada133, op. 498 para piano, 1946: "Dedicada a mi Manduka que ama las modernas desafinaciones, con todo el inmenso afecto de su Gino". Al final de esta obra atonal Giarda, con un dejo de ironía, escribió: Religioso, y una nota al margen que dice: "Es una plegaria para obtener el perdón por mis disonancias".
13) La Mattinata del amore nuovo134, op. 504 para contralto y piano, 1947: "Con tu muerte Manduka creo terminada mi inspiración musical y seguramente con estas notas concluir  este volumen".
14) Flor de mayo135, op. 514, para mezzo soprano, coro femenino y piano, 1951, texto de Amado Nervo. Ultima obra compuesta por Giarda y dedicada a su fallecida esposa con la siguiente dedicatoria y recomendación: "antes de la coda, a cargo del coro 'a bocca chiusa'", recitar los siguientes versos:

La canción que me pediste
la compuse y aquí est :
C ntala bajito y triste.
Ella duerme para siempre
la canción la arrullar !...
C ntala bajito y triste
c ntala..."

COMENTARIO FINAL

La obra creativa de un compositor está ligada indefectiblemente a por lo menos tres entes que alimentan y sustentan su ser-creador: el mundo interior, el mundo que lo rodea -personas, cosas y acontecimientos- y el dios o dioses en los cuales cree o no cree.
       En la extensa producción musical de Giarda se advierten ciertas características generales que recorren toda su obra, la unifican y le dan un estilo propio y original. Probablemente éstas pudieran estar ligadas o provenir, consciente o inconscientemente, de hechos relevantes y muchas veces traumáticos que le tocó vivir y que conmocionaron profundamente su ser-creador. Sin pretensión de agotarlos enumero los siguientes:

1) Sus dotes de niño prodigio basadas en las extraordinarias aptitudes musicales que mostró desde sus primeros años de edad.
2) Su excepcional formación como músico.
3) El contacto y conocimiento personal que tuvo con figuras de primera importancia en el mundo de la música de finales del siglo XIX y comienzos del XX: Liszt, Verdi, Wagner, Mascagni, Puccini, Grieg, Debussy, Ravel, Rubinstein, Pollini, Busoni, Boito, Casella y Longo, entre otros.
4) Su fracaso matrimonial que en gran medida lo empujó a abandonar en 1905 su país y su familia -padres, hermanos, esposa e hijos -cuando estaba en la cúspide de una exitosa carrera como concertista, compositor y profesor.
5) Su único viaje a Italia que realizó desde Chile en 1909 para asistir a la muerte de su madre de 88 años y ver por última vez a sus hijos y esposa.
6) La vivencia lejana y angustiosa de las dos guerras mundiales que devastaron Italia: 1914-18/1939-45.
7) Su traumática separación del Conservatorio Nacional de Música en 1928, del cual era profesor y subdirector.
8) La noticia del suicidio de su hermano Francisco, compositor y rector del Liceo Benedetto Marcello en Venecia, en 1930.
9) Su segundo casamiento en Talca con Amanda Cruzat en 1933.
10) El fallecimiento de su esposa en 1947.

Si a estos hechos agregamos su innegable talento, su excelente formación humanista, su infatigable labor como músico, su condición de francmasón y la personalidad introvertida y autocrítica que poseía, podemos anotar y comprender entonces algunas características fundamentales que tiene su obra:

a) La notable factura y perfecta realización en la forma y en la estructura.
b) El sentimiento dramático y la angustia metafísica que trasuntan sus creaciones.
c) La maestría en el manejo de la melodía que emerge espontánea y fluida y que unifica y caracteriza su estilo.

Giarda fue un filósofo de la música, un músico pensador, un compositor por vocación que hizo realidad el pensamiento de uno de sus poetas favoritos, Dante, quien afirmó: "Tan colmados de gozo se sienten aquéllos a quienes la música embruja que en pleno mar abandonan la ruta".

* Esta monografía se editó gracias al aporte del Fondo Universitario de las Artes (FUAR) para ediciones musicológicas, y es una síntesis de las investigaciones musicológicas realizadas por el autor sobre el músico italiano-chileno, iniciadas con su tesis para titularse como Profesor Especializado en Historia de la Música y Análisis de la Composición de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, Vida y obra de Luigi Stefano Giarda (1868-1952), en la que actuó como profesor-guía el Dr. Luis Merino Montero. El dibujo musical es de Raúl Donoso.

1 Texto manuscrito autobiográfico de Luigi Stefano Giarda, guardado en un sobre dentro de la partitura de su ópera Lord Byron (volumen Nº 11 de sus manuscritos musicales), conservados en el Centro de Documentación de la Sección Musicología, Departamento de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

2 En 1961 Liszt tuvo una crisis religiosa, y aunque esto no lo apartó de su vida artísiticapor completo, hizo que compusiera de allí en adelante casi exclusivamente música sagrada. En 1886 el Papa Pío IX le confirió la jerarquía de Abate, desde entonces vistió la sotana de clérigo hasta su muerte, en julio de 1886.

3"Conferencia sobre Giaccomo Puccini", dictada por Giarda el 13de mayo de 1925 y publicada en Club de Señoras. Conferencias, Casa Zamorano y Caperán, Santiago, 1926.

4 Luigi Stefano Giarda: "Dai miei ricordi", L'Italia, Santiago/Valparaíso. Recorte de Periódico sin más datos, contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda, compuestopor un álbum de recortes de periódicos que datan desde julio de 1884 hasta marzo de 1905, de Italia, y agosto de 1905 a diciembre de 1934, de Chile. A dichos recortes le faltan datos hemerográficos. El autor, para este trabajo, ha traducido los recortes que originalmente están en italiano.

5 Ver Luigi S. Giarda: "Note d' Arte", L'Italia, 13.06.1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

6 Il Corriere della Sera, Milán, 1884. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

7 Carducci obtuvo e Premio Nobel de Literatura en 1906, Giarda lo conoció en la época que publicara su obra en 3 volúmenes Odas bárbaras. Murió en Bolonia el 16 de febrero de 1907.

8 L.S. Giarda: "Norte d'Arte", L'Italia, Santiago/Valparaíso. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

9 Texto manuscrito autobiográfico señalado en nota 1.

10 L.S. Giarda:"Dai miei ricordi", L'Italia, Santiago, 1930. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

11 Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

12 Il Milano, Milán, 12.07.1888. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

13 La Gazzetta Musicale, Milán, 15.07.1888. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

14 Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

15 Ibid.

16 La Societa, 30.11.1891. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

17 Obra para violoncello y piano op.8.

18 Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

19 Ibid.

20 Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

21 Ibid.

22 Ibid.

23 Ibid.

24 Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

25 Ibid.

26 Composizioni di Luigi Stefano GIarda, vol. Nº 7, [p. IV]. Varios volúmenes de música manuscrita por Giarda se conservan en el Centro de Documentación  de la Sección Musicología de la Facultad de Artes y las anotaciones que este hizo en ellos en italiano han sido traducidas por el autor del artículo.

27 Este Cuarteto venía tocando desde hacía varios años, pero aún no oficializaba el nombre. ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

28 L.S. Giarda: "Note d'Arte", L'Italia, Santiago, julio de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

29 L'Adriatico, Venecia, 14.11.1901. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

30 Las Ultimas Noticias, Santiago, 18.08.1905, p. 4.

31 Il Giornale, Venecia, 15.03.1903. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

32 Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

33 El Mercurio, Santiago, 11.06.1905, p. 7.

34 El Mercurio, Santiago, 20.06.1905, p. 5.

35 El Mercurio, Santiago, 06.08.1905, p. 2.

36 El Mercurio, Santiago, 06.08.1905, p. 2.

37 El Mercurio, Santiago, 20.08.1905, p. 2.

38 El Mercurio, Santiago, 24.08.1905, p. 2.

39 El Mercurio, Santiago, 27.08.1905, p. 2.

40 Ambas obras fueron compuestas en Italia, se ignora el año.

41 Los Debates, Santiago Nº 70, 14.08.1905, p. 2.

42 El Mercurio, Santiago, 22.08.1905, p. 3.

43 El Mercurio, Santiago, 24.08.1905, p. 4.

44 El Mercurio, Santiago, 24.09.1905, p. 7.

45 El Sur, Concepción, junio de 1906. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

46 La Unión, Valparaíso, 28.04. s/a. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

47 L.S. Giarda: "Dai miei ricordi", L'Italia, Santiago, 1920. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

48 Luis Arrieta Cañas. Música, recuerdos y opiniones. Talleres gráficos. Casa Nacional del Niño, 1954, p. 5.

49 Jornadas musicales realizadas en las casas de L. Arrieta Cañas y Miguel Besoaín. Vol. III, enero 1898-julio 1933, pp. 160, 162, 166, 168-180, 183, 186, 191-193, 196, 200-203, 205, 245, 248, 300-339 y 435.

50 Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

51 El Mercurio, Santiago, 8.06.1906, p. 5.

52 Corresponde al op. 95, escrita presumiblemente entre 1907 y 1908.

53 Opera en 3 actos con texto de Antionio Monetti Buja, terminada en Cassolnovo, Italia, en 1901.
Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

54 El Mercurio, Santiago, 16.10.1910. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

55 Conferencias que ofrecerá con interrupciones más o menos prolongadas, hasta 1931. Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

56 Estas conferencias publicadas en diarios y revistas, posteriormente serán recopiladas por su autor y darán origen a dos libros: Tratado de formas musicales y Tratado de historia de la música, editados entre 1920 y 1921 por La Ilustración. Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

57 La Mañana, Santiago, junio de 1912. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

58 El Mercurio, Santiago, 31.12.1912. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

59 "Desde Milán, Mercedes Neumann: cantante chilena". El Mercurio, Santiago, 19.07.1925. Recordatorio contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

60 La Unión, Santiago, 17.11.1913. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda. Posteriormente la suite La vida será arregalada por el autor y transformada en poema sinfónico en cuatro partes bajo el op. 107.

61 Ver programa de mno del concierto realizado el 28 de noviembre de 1914 en Santiago. Dicho programa se conserva en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda. Programmi di concerti, colección de programas de conciertos contenida en dos álbumes con páginas sin numerar. Ambos álbumes se encuentran en las Colecciones Especiales de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile.

62 La Mañana, Santiago, 10.08.1915, y La Unión, Santiago, 11.08.1915. Recortes contenidos en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

63 El Mercurio, Santiago, 12.12.1915. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

64 Zig-Zag, Santiago, 09.09.1916. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

65 Zig-Zag, Santiago, 23.12.1916. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

66 Esta obra nace a raíz de los pensamientos de Giarda acerca de los horrores de la Primera Guerra Mundial que estremecía a Europa.

67 El Diario Ilustrado, Santiago, 09.05.1918. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

68 Alumno de Roberto Dunker y Enrique Soro.

69 El Diario Ilustrado, Santiago, 01.06.1919. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

70 El Mercurio, Santiago, 06.08.1919. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

71 El Mercurio, Santiago, 19.05.1921. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

72 La Nación, Santiago, 23.06.1922. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

73 Soro había sido nombrado Miembro de Honor de la Sociedad de Compositores de París y se encontraba en Europa.

74 La Nación, Santiago, 10.09.1922. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

75 El Mercurio, Santiago, 03.10.1923. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

76 El Diario Ilustrado, Santiago, 19.01.1919. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

77 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 17, [p. 117]. Reflexión de Giarda fechada en enero de 1929.

78 El Diario Ilustrado, Santiago, enero de 1929. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

79 La Nación, Santiago, julio de 1931. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

80 La Mañana, Talca, 05.09.1933. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

81 L' Italia, Valparaíso, 01.05.1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

82 L'Italia, Valparaíso, 29.11.1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

83 L'Italia, Valparaíso, septiembre de 1930. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

84 L'Italia, Valparaíso, septiembre de 1930. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

85 L'Italia, Valparaíso, septiembre de 1930. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

86 L'Italia, Valparaíso, septiembre de 1933. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

87 L'Italia, Valparaíso, abril de 1933. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

88 L'Italia, Valparaíso, mayo de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

89 L'Italia, Valparaíso, junio de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

90 L'Italia, Valparaíso, junio de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

91 L'Italia, Valparaíso, junio de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

92 L'Italia, Valparaíso, agosto, de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

93 L'Italia, Valparaíso, noviembre de 1934. Los ocho comentarios anteriores aparecen en un solo recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

94 L'Italia, Valparaíso, diciembre de 1934. Recorte contenido en Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

95 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 24, [p. III]. Nota fechada en Valparaíso.

96 Op. cit. vol Nº 27, [p. VII]. Anotación fechada en Valparaíso el 9 de abril de 1941.

97 Véase discurso de incorporación del profesor Eugenio Pereira Salas como miembro académico de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales, en Anales de la Universidad de Chile, cuarto trimestre de 1956, pp. 302-310.

98 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 30, p. 132.

99 Según formato de catalogación establecido para el Diccionario Enciclopédico de la Música Española e Hispanoamericana, de próxima edición.

100 Esto se consigna en nota manuscrita del compositor en Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 12, [p. 129].

101 Premio Nobel de Literatura 1945.

102 Ultima obra que escribió, fechada el 20 de octubre de 1951. Giarda falleció el 3 de enero de 1952.

103 Esta obra fue ejecutada el martes 3 de julio de 1906, en las reuniones musicales de Arrieta Cañas en Peñalolén. Jornadas musicales celebradas en casa de don Luis Arrieta Cañas y José Miguel Besoaín,Vol. III, p. 180.

104 Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

105  Jornadas musicales celebradas en casa de don Luis Arrieta Cañas y José Miguel Besoaín,Vol. III, p. 178.

106 Ver Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda.

107 Ibid.

108 Ibid.

109 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 12, [p. III].

110 Op. cit, vol. Nº 14, [p. I].

111 Estrenada en el Teatro Municipal el 14 de septiembre de 1921 y dirigida por su propio autor.

112 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 14, p. 119.

113 Compuesto en Quilpué el 13 de febrero de 1917.

114 De acuerdo a los volúmenes de su obra extraviados y a su metodología de compositor, estimo que sus canciones sobrepasan las 600.

115 Premo Nobel de Literatura 1901. Poeta francés parnasiano, fue el primer escritor en recibir este premio.

116 Composizioni di Luigi Stefano Giarda. vol. Nº 17, [p. II].

117 Op. cit., vol. Nº 20, [p. IV].

118 Op. cit. ,vol. Nº 21, [p. V].

119 Op. cit. , vol. Nº 22, [p. III].

120 Op. cit., vol.  Nº 28, [p.III].

121 Op. cit., vol. Nº 13, pp. 109-112.

122 Op. cit., vol. Nº 17, pp. 90-97. Rossel tocó esta obra en el Teatro Septiembre, el 28 de noviembre de 1914.

123 Op. cit., vol. Nº 17, pp. 98-102. Giuseppina tocó esta obra el 3 de mayo de 1914 en el Club Italiano de Santiago.

124 Op. cit., vol. Nº 18, pp. 164-166.

125 Op. cit., vol. Nº 20, pp. 83-84.

126 Op. cit., vol. Nº 22, pp. 131-132.

127 Ibid., pp. 162-163.

128 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 27, p. 124.

129 Op. cit., vol. Nº 28, pp. 92-94.

130 Op. cit., vol. Nº 29, pp. 38-39.

131 Ibid., pp. 176-198.

132 Composizioni di Luigi Stefano Giarda, vol. Nº 29, [p. 101]. Anotación fechada enero de 1944.

133 Op. cit., vol. Nº 30, pp. 118-119.

134 Ibid., pp. 132-135.

135 Ibid., pp. 164-169.

Bibliografía

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Manuscritos y documentos

Composizioni di Luigi Stefano Giarda. 27 volúmenes de música manuscrita de dicho autor. Centro de Documentación de la Sección Musicología del Departamento de Música de la Facultad de Artes, Universidad de Chile.         [ Links ]

Jornadas musicales celebradas en casa de don Luis Arrieta Cañas y José Miguel Besoaín. 3 volúmenes manuscritos. Colecciones Especiales de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile. El vol. I, pp.1-155, abarca sesiones musicales realizadas del 29 de marzo de 1889 al 2 de diciembre de 1897; el vol. II, pp.1-101 abarca las realizadas del 30 de marzo de 1891 al 7 de abril de 1901, incluye, además, dos p ginas agregadas, la p.103, que contiene las sesiones musicales de los días 9 y 19 de mayo de 1929 y, la p.104, que hace referencia a sesiones del 30 de junio y 7 de julio de 1929; el vol.III, pp.1-492, abarca del 6 de enero de 1898 a 18 de junio de 1933.         [ Links ]

Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda. Un album. Contiene recortes sin numerar de periódicos que datan de julio de 1884 a marzo de 1905, de Italia, y agosto 1905 a diciembre de 1934, de Chile.         [ Links ] Colecciones Especiales de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile.

Ricordi artistici di Luigi Stefano Giarda. Programmi di concerti. 2  álbumes sin numeración que contienen exclusivamente programas de conciertos.         [ Links ] Colecciones Especiales de la Biblioteca Central de la Universidad de Chile.

Periódicos consultados

El Mercurio, Santiago de Chile, 1905-1906.         [ Links ]
La Orquesta, Santiago de Chile, 1913-1914.         [ Links ]
Las Ultimas Noticias, Santiago de Chile, 1906-1952.         [ Links ]
Los Debates, Santiago de Chile, 1905-1906.        [ Links ]

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