SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.30 suppl.1HURGANDO EN EL PASADO: LA REVISTA «NUTRICIÓN BROMATOLOGÍA TOXICOLOGÍA» (1962-1968)RECONOCIMIENTO AL HOMENAJE DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE POR 50 AÑOS DE LABOR ACADEMICA (1953-2003) índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. v.30  supl.1 Santiago dic. 2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182003030100007 

Rev Chil Nutr Vol. 30, Suplemento Nº1, Diciembre 2003

POLÍTICAS DE ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN,
EN LOS PLANES DE SALUD EN CHILE

FEEDING AND NUTRITIONAL POLITIES
IN HEALTH PLANS OF CHILE

Francisco Mardones-Restat
Director Escuela de Medicina y Escuela de Graduados. Universidad de Santiago de Chile

Este trabajo fué recibido el 25 de Noviembre de 2003 y aceptado para ser publicado el 4 de Diciembre de 2003.

INTRODUCCIÓN

En administración sanitaria se afirma que el éxito de las políticas se logra cuando integran al menos tres condiciones sociales fundamentales: 1.- La conciencia de un pueblo de su derecho al bien mas preciado que es la salud, 2.- La decidida voluntad política de los gobernantes de otorgar la prioridad que se merece el desarrollo de las condiciones para que éste se otorgue en forma satisfactoria y 3.- La lucidez y capacidad de los profesionales del sector para proponer, en cada momento, las soluciones necesarias para satisfacer las expectativas en salud de la comunidad nacional y las metas de los planes destinados a controlar los problemas emergentes.

La sentencia de Winslow, que complementa estos requisitos, sintetiza el valor de la prevención en los planes integrados de salud: «Si no se paga el precio de la salud, deberá enfrentarse los costos de la enfermedad, que siempre son mucho mas altos y de menor eficacia.»

Desde principios del siglo XX, con la iniciativa del Patronato Nacional de la Infancia, orientado por su Director Médico el Profesor Doctor Luis Calvo Mackena, se reconoce en el país el valor del control del niño sano y la complementación alimentaria como los fundamentos del éxito de las políticas de cuidado materno-infantil.

El mencionado ejemplo marca una tradición para el cuerpo médico, como conciencia de grupo, tanto en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, en la Asociación Médica, precursor del colegio de la orden, así como en las sociedades científicas, de estar alerta en la vigilancia de la salud de la población y saber proponer, adoptar y defender las soluciones integrales necesarias para lograr la mayor eficacia y eficiencia en el trabajo del equipo de salud, con medidas que orienten, no sólo las acciones del sector, sino que también comprometen aquellos programas sociales y económicos que puedan fortalecer el desarrollo de las capacidades de autocuidado del individuo, su familia y la comunidad.

Este artículo reseña lo ocurrido en el siglo XX en cuanto a la presencia de las políticas de alimentación y nutrición en los planes de salud de Chile.

HECHOS Y PROGRESOS

La crisis de los años 20, como una de las secuelas de la primera guerra mundial, provoca daños sociales, en el mundo entero y también en Chile, y con ello el despertar de la conciencia de los obreros afectados por la cesantía, de los políticos y aún de los estudiantes que con el liderazgo de Santiago Labarca se integran en los planes para enfrentar tales emergencias.

El León de Tarapacá, así llamado el parlamentario y luego Presidente de la República, don Arturo Alessandri Palma, toma esa causa y presenta al congreso en 1924, un conjunto de leyes sociales para comprometer las acciones de gobierno. Entre ellas la ley 4054, o de la seguridad social del obrero.

La lentitud en el despacho de tal legislación exasperó a los oficiales del ejercito quienes en el Congreso golpearon sus sables para hacer notar su rechazo.

Participa en la elaboración de ese cuerpo legal el Profesor de Medicina interna Doctor Exequiel González Cortés, en su condición de parlamentario, que había conocido en Alemania la legislación de Bismark en esa materia.

En 1937, en el segundo gobierno del Presidente Alessandri Palma, su Ministro de Salud, el profesor de Química Fisiológica y Patológica, Doctor Eduardo Cruz-Coke, crea el Consejo Nacional de Alimentación. Basado en los resultados de los estudios que este realiza, propone al Congreso las leyes de madre y Niño (6236) y de la Medicina Preventiva (6740).

La primera genera los fondos para la extensión y desarrollo del cuidado materno infantil, incorporando la entrega de leche para el momento de la suspensión de la lactancia materna. Con ello se reemplaza la harina tostada de trigo usada para ese propósito por las familias de la clase obrera.

Para ello se compromete el desarrollo de la producción de leche en conserva (condensada o deshidratada), para superar las limitantes de la producción estacional y regional, como también se asignan fondos para su distribución a los menores de dos años en los consultorios del Seguro, con la cotización adicional del 0,5 % del salario a esa institución.

El terremoto de Chillán, en 1939, con mas de 25 mil víctimas fatales, genera un sentimiento de solidaridad que permite al Presidente Pedro Aguirre Cerda, obtener del Congreso la creación de la Corporación de Reconstrucción y Auxilio, con fines precisos de la atención integral de los damnificados, pero con gran sabiduría aprovecha la ocasión para obtener también la Corporación de Fomento de la Producción, organismo que ha constituido un recurso fundamental en la potenciación de los programas de gobierno.

Al mismo tiempo se presenta el proyecto de la creación de un servicio único de salud. Esta propuesta se basa en los excelentes resultados de la coordinación regional de las diversas instituciones de salud en el control de esa emergencia. La iniciativa no tuvo la misma suerte que las otras, pues la oposición política logró hacer dormir este proyecto por mas de 10 años, hasta que la incorporación de la Falange Nacional y la fracción del partido conservador, liderada por el senador Eduardo Cruz-Coke, condicionan su ingreso al Gobierno del Presidente Gabriel González Videla, a la aprobación de un programa de acción.

Este programa incluía, el otorgar urgencia al proyecto de creación de un Servicio Nacional de Salud (SNS). El Ministro de Salud de la época, el profesor de Farmacología doctor Jorge Mardones Restat, logra el respaldo del Colegio Médico, luego de obtener la aprobación de la ley del estatuto del médico funcionario (ley 10223).

En ese período se aprueba el uso de la vacuna BCG en los recién nacidos y el enriquecimiento de la harina de panificación con hierro y vitaminas del complejo B. El proyecto logró un significativo apoyo de la Sociedad Chilena de Nutrición y Bromatología, además del de las cátedras de Nutrición de las Facultades de Medicina y de Farmacia, como también a otros como la sustitución en el Seguro Obrero, de la entrega de leche condensada azucarada, por leche en polvo semi-descremada, la que al mismo costo entrega el doble de la ración de proteínas y calcio, conservando el aporte total de grasas.

En 1954, el SNS logra ampliar el apoyo alimentario a la familia gracias inicialmente a una donación de UNICEF de leche descremada que se entrega a las madres embarazadas, a los preescolares y a los enfermos de TBC, por el Servicio Nacional de Salud y a los escolares desde el Ministerio de Educación.

Posteriormente se dispone de leche de producción nacional, posible por la donación de ese mismo organismo, de dos plantas para la deshidratación de leche. Una se instala en San Fernando, pero luego se traslada a Valdivia cuando esa cuenca se incorpora a la provisión de leche fresca a Santiago.

Aprobada la ley 10383 que crea el SNS, el 8 de agosto de 1952, el nuevo gobierno elegido en septiembre de ese año designa a su director, el doctor Hernán Urzúa Merino, cuya propuesta debió ser aprobada por el Senado, al igual que el de los cargos del Director del Registro Electoral y de la Contraloría General de la República.

La estructura del SNS y su reglamentación, aseguran una centralización normativa y una significativa descentralización ejecutiva en manos de los 13 Directores Zonales, los que se relacionan con el director a través de la Sub-Dirección ejecutiva que ejerce el doctor Bogoslav Juricic. La centralización normativa se encomienda al profesor doctor Abraham Horwitz, en su calidad también de Sub-Director, quien dirige un consejo técnico, integrado por los jefes de los departamentos centrales, y que integran en la calidad de invitados los grupos de expertos consultados en la elaboración de las normas correspondientes. Del Departamento de Fomento de la Salud depende, entre otros, un Sub-Departamento de Nutrición que fue dirigido, por el Dr. Alfredo Riquelme Barriga.

La autoridad central del Servicio se integraba con un Consejo General co-administrador presidido por el Ministro de Salud. Lo integraron representantes de las federaciones de obreros, de asociaciones patronales, del Colegio Médico de Chile, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y tres delegados del Presidente de la República. Además de los Directores del propio SNS y del Servicio del Seguro Obrero, como del Superintendente de Seguridad Social.

La asistencia materno infantil se fortaleció, sin duda con la entrega de leche a la embarazada, la extensión de la asignación familiar al periodo prenatal desde 1956, la prolongación del reposo maternal postnatal de 45 a 90 días, derecho que nace de la ley 13350,de 1959, sólo para las madres obreras con criterio de equidad. Sin embargo por iniciativa parlamentaria se incorporan las empleadas en 1961. Una mayor disponibilidad de profesionales descentralizados perfecciona la asistencia en salud. Ella se logra por la ley del médico general de zona, del año 1957, con los incentivos de complemento de la remuneración salarial, al derecho a una especialización y a los puntajes adicionales para la carrera funcionaria. Este mismo año se logra un nuevo incremento de recursos para el plan de leche con la asignación del 5% de la asignación familiar obrera. Ello significó una disponibilidad de mas de 70 millones de dólares de la época, lo que permitió al SNS estimular a una decena de cooperativas de leche, para incorporarse a la producción de leche en polvo.

Estas empresas recibieron la asesoría de las instituciones nacionales y del Centro Tecnológico de la Leche, donado por el gobierna de Dinamarca e instalado en la universidad Austral, donde se capacitaron a quienes manejaban estas plantas deshidratadoras de leche, no sólo de Chile, sino de toda América, con docentes que contrataba la FAO.

En el año 1966 la autoridad del SNS asume la responsabilidad de incorporar al conjunto de medidas del cuidado materno infantil, la educación y asistencia de la pareja en las medidas mas seguras para el control del aborto criminal, por medio del espaciamiento de los embarazos. Un 20% las madres calificó en alto riesgo de repetir tales medidas que provocaban alta morbilidad y mortalidad. El estudio acucioso de este problema con la participación de expertos de la escuela de Salubridad y de las cátedras de Obstetricia convocados por el departamento de Salud Materno infantil del SNS, a cargo del profesor doctor Jorge Rosselot Vicuña.

Este grupo entregó la documentación irrefutable para tomar la responsabilidad mencionada. Como era de esperar, con la espectacular reducción de las hospitalizaciones por complicaciones de aborto se liberan, no sólo un alto porcentaje de las camas de obstetricia, sino que las importantes demandas de antibióticos y a los bancos de sangre.

Es de lamentar que en la década del 80 se suspendieran las disposiciones legales que garantizaban el financiamiento con dinero marcado, de los programas de leche quedando ellos expuestos a la discusión anual del presupuesto del Ministerio, con el notorio deterioro correspondiente. Esto ha estimulado la reducción de la cobertura de los programas.

Ello se logra por sucesivas reducciones de la sensibilidad de los indicadores destinados a identificar a los beneficiarios de estos programas.

El Ministerio de Salud ha venido participando en el financiamiento de la valiosa iniciativa del profesor doctor Fernando Monckeberg que ha creado y sostenido la Corporación para la Nutrición Infantil, CONIN, que ha sido un eficaz colaborador en la recuperación de desnutridos, cuyos hogares no lograron conseguirlo con el apoyo de los programas del SNS. Han sido especialmente valiosos aquellos centros que han concentrado la tarea de recuperación de los niños con desnutrición secundaria, que han recibido el apoyo de estudios especiales otorgados por diferentes centros de excelencia, dando así la seguridad para la instauración de los mejores tratamientos. El profesor Monckeberg ha sido además un líder intelectual que ha permitido el desarrollo de numerosos académicos en el INTA de su creación en la Universidad de Chile.

Las tasas de mortalidad materna e infantil se han reducido en forma paralela a menos de un centésimo desde la década del 50 al inicio del siglo veintiuno.

En forma simultánea con los logros señalados, la esperanza de vida de la mujer ha aumentado en Chile de 57 a 78 años.

El apoyo nutricional a los escolares como grupo vulnerable, se ha ido perfeccionando, desde las disposiciones de las leyes municipales de los años 30, que obligaban el destino del 1% de los presupuestos, hasta la dictación de la ley de la JUNAEB, de la década del 50, que enfatiza el propósito se controlar la deserción y estimular la regularidad de la asistencia.

La profesionalización de las tareas de esta institución ha significado el perfeccionamiento de las dietas, el mejoramiento de la administración, la participación de empresas proveedores locales, además del desarrollo de modelos estadísticos para la asignación con equidad de los recursos disponible, reconociendo la homogeneidad de los grupos al interior de la escuela.

La cooperación de profesionales del INTA en diversas áreas ha permitido la incorporación de innovaciones exitosas. Al interior de este programa, se ha desarrollado además programas de salud y de odontología preventiva. El estudio de la equidad de los programas sociales ha permitido calificar a este con el mayor índice seguido por el PNAC, del SNS.


Dirigir la correspondencia a:
Dr. Francisco Mardones-Restat
Condell 29, Depto. 84
Providencia - Santiago
Teléfonos: 682 2157 - 223 5206
Fax: 681 9054
E-mail: fmardone@lauca.usach.cl

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons