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Revista chilena de nutrición

versión On-line ISSN 0717-7518

Rev. chil. nutr. vol.43 no.3 Santiago set. 2016

http://dx.doi.org/10.4067/S0717-75182016000300002 

 

ARTÍCULOS ORIGINALES

 

Efecto de una dieta personalizada en mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad

Personalized diet effect in pregnant obese or overweight women

 

Karen Vianey Sandoval G. (1) Efrén René Nieves R. (2) Miguel Ángel Luna R. (3)

(1) Servicio Social Profesional de Nutrición y Ciencia de los Alimentos. Unidad de Medicina Familiar Número 56 León, Guanajuato, Mexico.
(2) Educación e Investigación en Salud. León, Guanajuato, Mexico.
(3) Investigación Clínica. Universidad Iberoamericana León. León, Guanajuato, Mexico.
Dirigir la correspondencia a: Profesor Efrén René Nieves R. Educación e Investigación en Salud UMF 56, León, Guanajuato Correo: efren.nieves@imss.gob.mx Teléfono trabajo: 4777781110 ext. 31470 y 31479


ABSTRACT

Objectives: To determine if the implementation of a personalized diet for three months improves the nutritional status of pregnant women with overweight and obesity of the UMF No. 56. Methodology: Prospective longitudinal study in 53 overweight or obese pregnant women to whom which were given a specific diet, according to its particular characteristics; were evaluated the characteristics of the right diet, 24 hours recall, frequency of food consumption, weight and biochemical indicators. The real, ideal and projected weight of the patients was compared. McNemar test and Kuskal-Wallis was applied with confidence interval of 95%. Results: the BMI pre-gestational average was 28.5 kg / m2. At the end ofthe study pregnant women improved the characteristics of the right diet: the complete one (9.4% vs 60.4%), the percentage of adequacy of lipids (7.5% vs 45.3%) and increased in active physical activity (22.6% vs 54.7%). Ideal gestational weight wasn't reached, but there was a weight control reflected in a projected weight higher than real in each intervention. No significant changes in the biochemical indicator (p> 0.05). Conclusions: The implementation of a personalized diet improved the nutritional status of overweight or obese pregnant women in their eating patterns and gestational weight control.

Keywords: gestational weight gain; overweight; obesity; pregnancy; weight.


RESUMEN

Objetivo: Determinar si la implementación de una dieta personalizada durante tres meses, mejora el estado nutricional de mujeres embarazadas con sobrepeso y obesidad de la UMF No. 56. Metodología: Estudio prospectivo longitudinal en 53 embarazadas con sobrepeso u obesidad a las que se les proporcionó una dieta específica, de acuerdo a sus características particulares; se evaluaron las características de la dieta correcta, la R24H, la frecuencia de consumo de alimentos, el peso corporal e indicadores bioquímicos. Se comparó el peso real, peso proyectado y peso ideal de las pacientes. Se aplicó prueba de McNemar y Kuskal-Wallis con nivel de confianza de 95%. Resultados: el promedio del IMC pregestacional fue 28.5 kg/m2. Al finalizar el estudio las gestantes mejoraron las características de la dieta correcta: la completa (9.4% a 60.4%), el porcentaje recomendable de adecuación de lípidos (7.5% a 45.3%) y aumentaron la actividad física activa (22.6% a 54.7%). No se alcanzó el peso ideal gestacional, pero se logró control de peso, reflejado en peso proyectado mayor al real en cada intervención. Sin cambios significativos en el indicador bioquímico (p>0.05). Conclusiones: La implementación de la dieta personalizada mejoró el estado nutricional de mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad en sus patrones de alimentación y en el control de peso gestacional.

Palabras clave: ganancia de peso gestacional; sobrepeso; obesidad; embarazo; peso corporal.


 

INTRODUCCIÓN

El sobrepeso y la obesidad son una acumulación excesiva de tejido adiposo perjudicial para la salud (1). Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012), en México 35.3% de las mujeres de 20 a 49 años tiene sobrepeso y 35.2% obesidad (2). El periodo de embarazo representa el periodo más intenso de crecimiento y desarrollo; cómo se presenta depende de factores que en su mayoría son posibles modificar, entre estos destaca el estado nutricional (3). Las recomendaciones de ganancia de peso gestacional (GPG) están relacionadas con el nacimiento de niños con peso saludable (3500 a 4000 g). El peso pregestacional (PP) influye en el aumento de peso durante el embarazo, cuanto mayor sea el PP menor será el aumento necesario durante el embarazo debido a que puede usarse una porción de los depósitos de energía para apoyar el crecimiento fetal; las guías actuales del Instituto de Medicina 2009 (IOM) de Estados Unidos, recomiendan una GPG de 7-11.5 kg en mujeres con sobrepeso y 9.5 kg para las mujeres con obesidad (4).

Se ha demostrado que mujeres con GPG mayor a la recomendada presentan incremento en el riesgo de hipertensión asociada con el embarazo, diabetes mellitus gestacional (DMG), complicaciones durante el trabajo de parto, macrosomía fetal, falla en la lactancia, retención de peso posparto y subsecuente desarrollo de obesidad (4-6).

El estado nutricional de las mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad está vinculado íntimamente con la alimentación que siga la persona (7). El consumo elevado de alimentos de alto contenido calórico, predispone al aumento de peso excesivo; en el embarazo el alto consumo de alimentos con alto contenido glucémico a la macrosomía fetal; una dieta con alimentos de bajo contenido glucémico aunque no tiene efecto en el peso al nacer, en un grupo en riesgo de macrosomía fetal, sí tiene un efecto positivo sobre la GPG (8). La evaluación realizada por Renault y col. muestra que una GPG elevada está mayormente relacionada con el consumo de alimentos con azúcares agregados, que con la ingesta de grasas saturadas y exceso de proteínas (9).

Existen pocos estudios que muestren el impacto de la implementación de un plan de alimentación sobre el control de la GPG, no obstante, técnicas utilizadas en intervenciones exitosas involucran actividad física y asesoramiento de un nutriólogo, complementando con motivación en el control del peso, retroalimentación sobre el progreso y seguimiento continuo (10).

El propósito de este estudio fue, determinar si el estado nutricional de mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad de la UMF No. 56 mejora con la implementación de una dieta personalizada.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

¿La implementación de una dieta personalizada durante tres meses mejora el estado nutricional en mujeres embarazadas con sobrepeso y obesidad de la unidad de medicina familiar (UMF) No. 56 de León, Guanajuato, México?

OBJETIVOS

General: Determinar si la implementación de una dieta personalizada durante tres meses mejora el estado nutricional de mujeres embarazadas con sobrepeso y obesidad de la UMF No. 56.

Específicos: Evaluar las características de la dieta de las mujeres embarazadas con sobrepeso y obesidad mediante una encuesta de recordatorio de 24 hrs al inicio y mensualmente durante tres meses, y la frecuencia de consumo de alimentos al inicio y al final del estudio.

Evaluar los indicadores antropométricos de peso, talla, peso previo a la gestación, peso esperado de acuerdo al IMC previo a la gestación y edad de gestación (peso ideal), y porcentaje de peso esperado de acuerdo al IMC previo a la gestación y edad de gestación, mensualmente durante 3 meses.

Evaluar los indicadores bioquímicos de glucosa, hemoglobina, y hematocrito antes y después de los tres meses de tratamiento.

HIPÓTESIS

La implementación de una dieta personalizada mejora el estado nutricio de las mujeres embarazadas con sobrepeso y obesidad al final del estudio.

SUJETOS Y MÉTODOS

Se realizó un estudio prospectivo longitudinal a 53 embarazadas diagnosticadas con sobrepeso y obesidad, que acudieron a la Unidad de Medicina Familiar No. 56 de León, Guanajuato, a las que se les proporcionó una dieta personalizada durante el período de mayo a noviembre de 2015 .

Se determinó una muestra de 66 pacientes mediante el programa Power Analysis and Sample Size 2008, para demostrar que con la dieta implementada mejoraría el estado nutricio del 30% de las mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad. Se consideraron estudios previos donde referían que un programa de restricción de ganancia de peso en mujeres embarazadas obesas benefició a un 31.4% de las mujeres (11). Con una potencia de prueba de 80% y un nivel de confianza de 95%, la muestra calculada requirió de 51 pacientes, sin embargo, se incrementó un 30% para sustituir a quiénes abandonaran el estudio.

En el estudio participaron 66 embarazadas seleccionadas por simple disponibilidad que fueron enviadas por los médicos familiares de los consultorios 1 al 10 del horario matutino al servicio de nutrición; a las pacientes embarazadas con un mínimo de 16 y máximo de 32 semanas de gestación diagnosticadas con sobrepeso u obesidad mediante IMC pregestacional mayores de 18 años, se les invitó a participar en el estudio, se les explicaron los objetivos y procedimientos de este, y a quienes aceptaron participar se les pidió firmar una carta de consentimiento informado (ANEXO 1). Posteriormente se obtuvo por interrogatorio la historia clínico-nutricia del paciente, (ANEXO 2).

El protocolo de investigación se llevó a cabo de acuerdo a los lineamientos de Declaración de Helsinki y sus modificaciones posteriores, de la NOM-012-SSA3-2012 y del Reglamento de la Ley General de Salud. El presente estudio fue aprobado por el Comité local de Investigación y Bioética del Instituto Mexicano del Seguro Social.

No se incluyeron en el estudio a embarazadas con productos múltiples, embarazo de alto riesgo, o diagnóstico de DMG. Se excluyeron a pacientes con parto pretérmino, que no asistieron a una o más consultas de nutrición, o que presentaron uno o más de los criterios de no inclusión a lo largo del estudio.

Posteriormente se evaluaron las características de la dieta mediante la aplicación de una encuesta de recordatorio de 24 horas de pasos múltiples y frecuencia de consumo de alimentos (ANEXO 3), al inicio y mensualmente durante tres meses para el R24h y al inicio y el final para la frecuencia de consumo de alimentos, los cuales se compararon con las características de la dieta correcta según lo estipulado en la NOM 043 SSA2 2012: (12)

Completa: que contuviera todos los nutrientes. Se recomienda incluir en cada comida alimentos de los 3 grupos.

Equilibrada: que los nutrimentos guarden las proporciones apropiadas entre sí.

Adecuada: acorde con los gustos y la cultura de quien la consume y ajustada a sus recursos económicos, sin que ello signifique que se deban sacrificar sus otras características.

Higiénica: que su consumo habitual no implique riesgos para la salud porque está exenta de microorganismos patógenos, toxinas, contaminantes; que se consuma con mesura y que no aporte cantidades excesivas de ningún componente o nutrimento.

Suficiente: que cubra las necesidades de todos los nutrimentos, de tal manera que el sujeto adulto tenga una buena nutrición y un peso saludable.

Variada: que, de una comida a otra, incluya alimentos diferentes de cada grupo.

Para la identificación con mayor precisión de los alimentos consumidos, se utilizaron imágenes de alimentos del Kit para consultas de 103 alimentos marca Nutrikit®, basado en el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes 4a ed, así como también utensilios de cocina como tazas, cucharas, vasos y platos de diversos tamaños.

Se realizaron las mediciones antropométricas al inicio y mensualmente hasta finalizar el estudio, se utilizaron las técnicas antropométricas de Lohman (13), para el peso se utilizó una báscula mecánica marca BAME® modelo 425, con precisión de 100 g y capacidad de 160 kg.

Para la talla, se usó la misma báscula mecánica con estadímetro de capacidad de 200 cm y precisión de 1 mm, se registró la medición en metros. Ambas mediciones se registraron en la hoja de antropometría, (ANEXO 4).

Para obtener el peso ideal, de acuerdo a las semanas de gestación, se le preguntó a la paciente su peso antes del embarazo, o bien, se consideró el peso registrado en su Cartilla

Nacional de Salud o en registros médicos previos, a este peso se le sumó el aumento de peso durante el embarazo según el IMC pregestacional, tomando como referencia las tablas de Casanueva y colaboradores 2008 (ANEXO 5).

Con el peso ideal se calculó el porcentaje de peso esperado, de acuerdo con el IMC previo a la gestación y la edad de gestación (%PeIMCpgEg) mediante la siguiente fórmula: (14)

%PeIMCpgEg = (peso real kg / PeIMCpgEg kg) x 100

Con los datos anteriores, se realizó una proyección del peso de las embarazadas si no se hubiera implementado una dieta personalizada en relación al peso que tenía inicialmente, multiplicando el peso real por el %PeIMCpgEg entre 100, obteniendo de esta manera el peso proyectado.

Los estudios bioquímicos de glucosa, hematocrito y hemoglobina se realizaron en el laboratorio de la UMF No. 56, al inicio y a los tres meses de implementación de la dieta, para lo cual fue necesario que la persona se encontrara en ayuno de 8 horas. Dichos resultados fueron registrados en la hoja de análisis bioquímicos, (ANEXO 4) .

Se evaluaron que los resultados de dichas pruebas se encontraran entre los siguientes valores:

Al finalizar estas evaluaciones, la PLNCA determinó el cálculo del gasto energético estimado (GEE) de cada paciente con la fórmula: (15)

GEE = 448 - (7.95 x edad en años) + Actividad física X (11.4 x peso en kg + 619 x estatura en m)

El peso utilizado fue el peso previo a la gestación: La actividad física se consideró de la siguiente manera (ANEXO 6): (15)

El gasto energético total (GET) se calculó con la fórmula: (16)

GET= GEE + Factor embarazo + Depósito de energía

El factor embarazo utilizado fue de 160 kcal en el segundo trimestre y 272 kcal en el tercero tanto en sobrepeso y obesidad. Para el segundo y tercer trimestre el depósito de energía es de 180 kcal (16).

La distribución de macronutrimentos empleada fue de 10-12% de proteína (+10.7 g/día), lípidos 30-35% e hidratos de carbono 50-55% (principalmente alimentos con bajo índice glucémico) (17). A cada paciente se le proporcionó un formato con las raciones de alimentos que debía consumir a lo largo del mes, (ANEXO 7).

A las gestantes se les citó mensualmente para verificar el cumplimiento del plan de alimentación mediante la aplicación de la encuesta de recordatorio de 24 horas y además se pesaron para comparar el peso ideal de las pacientes, con el peso proyectado y el peso real para de esta manera conocer si los aumentos de peso gestacional van siendo adecuados. Los datos obtenidos serán registrados en sus respectivas hojas de registro.

Para el análisis estadístico de las variables cuantitativas se utilizaron medias, desviación estándar e intervalo de confianza, se utilizó prueba de Kruskal Wallis para la identificar si había diferencia entre las medianas: del peso ideal, real y proyectado. Para el análisis estadístico se utilizaron las tablas de porcentajes o gráficas de distribución de frecuencia utilizando prueba de McNemar. El programa estadístico utilizado fue NCSS 2007 con un nivel de confianza de 95%.

RESULTADOS

Se intervinieron 53 mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad con un promedio de edad de 26.7 años ± 5.3, peso 70.8 kg ± 9.4, talla 1.57 m ± 0.05, e IMC pregestacional de 28.5 ± 2.9. Las características generales de las embarazadas: laborales, estado civil, escolaridad, antecedentes heredofamiliares patológicos, se encuentran en cuadro 1.

 

CUADRO 1

Características generales de las pacientes intervenidas.

*Antecedente heredo-familiar.

 

Destacan que la mayor parte de ellas son casadas, la frecuencia mayor de escolaridad es de secundaria (poco más del 50%), el 41.5% tiene antecedentes de DM2; poco más de % partes tiene sobrepeso y las demás obesidad de acuerdo al IMC pregestacional.

Todas las características de la dieta mejoraron (p<0.0067), excepto la de suficiente. La característica de la dieta correcta que tuvo mejor cambio fue la completa con 51% de diferencia, (tabla 1).

 

TABLA 1

Porcentaje de pacientes con características de la dieta correcta al inicio y al final del estudio.

 

En todos los macronutrimentos y la energía, se incrementó la frecuencia de gestantes con porcentaje de adecuación recomendada de 90-110%, debido a que algunos de los que tenían insuficiente o excesivo, pasaron al porcentaje recomendado. El único que tuvo diferencia significativa fue lípidos.

 

TABLA 2

Porcentaje de adecuación de los macronutrimentos y energía de las pacientes al inicio y
al final del estudio.

 

El alimento que mayormente mejoró su frecuencia de consumo fueron las verduras con un aumento de 26.5% y las frutas con 15%. Por otra parte, el grupo de los azúcares es el que representó mayor disminución con 15.1%, (tabla 3).

 

TABLA 3

Porcentaje de grupos de alimentos que consumen las pacientes al inicio y al final del estudio.

*AOA = Alimentos de origen animal.

 

En actividad física (tabla 4), 24.5% de las pacientes dejaron de tener actividad sedentaria, y el porcentaje de mujeres con actividad física activa del inicio al final incrementó 32.1%. No se presentaron casos de muy activa ni al inicio ni al final.

 

TABLA 4

Actividad física realizada por los pacientes al inicio y al final del estudio.

 

El promedio de peso entre cada intervención fue 0.7 kg para el peso ideal, 1.8 kg para el real y 2.7 kg para el proyectado. Entre la primera y segunda intervención fue cuando hubo un aumento mayor de peso real. No hubo significancia estadística entre el peso ideal, real y proyectado de acuerdo a las semanas de gestación, (tabla 5).

 

TABLA 5

Medianas de las variables antropométricas de las pacientes de acuerdo a las semanas de
gestación y de acuerdo a peso ideal, proyectado y real.

 

Las mediciones del peso que se realizaron, se observó que las medianas del peso real estuvieron más cercanos al ideal y se alejaron más del proyectado, (tabla 5).

Las gráficas 1 y 2 muestran el promedio de peso de las pacientes de acuerdo a las semanas de gestación; se observa en la gráfica 1 que los promedios del peso real y proyectado se acercan en las semanas 20 y 24, sin embargo, logran separarse en la semana 28, es menor el peso real y se acerca al ideal. En la gráfica 2 se observa que los promedios del peso real e ideal, no se acercaron al peso proyectado, y ambos se acercan estrechamente en la semana 32.

 

GRÁFICA 1

Promedios de los pesos de las pacientes de acuerdo a las semanas de gestación n=37.

 

GRÁFICA 2

Promedios de los pesos de las pacientes de acuerdo a las semanas de gestación n=11.

 

El número de mujeres que presentaron anemia al inicio del estudio disminuyó la frecuencia al finalizar el estudio. No se encontró una significancia estadística para ningún indicador bioquímico.

DISCUSIÓN

El sobrepeso y obesidad gestacional son un problema de salud mundial que implican dislipidemia, diabetes gestacional, hipertensión arterial, macrosomia, falla en la lactancia, complicaciones durante el trabajo de parto y retención de peso postparto, lo que genera riesgo tanto para la mujer embarazada como para el feto (5). Una revisión de González-Moreno el año 2013 en México encontró una prevalencia de obesidad en mujeres embarazadas de 11-22% (4), similar a la prevalencia de 22.5% de nuestro estudio; en datos de ENSANUT 2012 se reportó que la prevalencia de sobrepeso en mujeres de 20-49 años era 35.3% y 35.2% de obesidad, cifras elevadas para lo encontrado en el presente estudio. El promedio de IMC pre-gestacional fue 28.5 kg/m2, a diferencia de lo mostrado por Tomedi en su estudio con mujeres embarazadas americanas donde el IMC pregestacional fue 26.6 kg/m2 (18), lo cual se relaciona con los incrementos alarmantes de casos de sobrepeso y obesidad en nuestro país (2).

Con la implementación de la dieta personalizada durante tres meses acompañada de una orientación alimentaria previa, hubo un impacto positivo en los patrones de alimentación, en este estudio se encontró un incremento de 30.2% en la adecuación de energía recomendada de 90-110%, similar a lo reportado por Lee y colaboradores en Australia donde el porcentaje de mejora fue 28% (19). Al finalizar el estudio ninguna paciente sobrepasó los niveles de adecuación de energía, contrario a los reportes de Cohen y colaboradores en Canadá donde 54% de las mujeres con un plan de alimentación individualizado excedieron su ingesta diaria de calorías correspondiente (20).

Los alimentos que mejoraron su consumo son las frutas, verduras y azúcares, y aunque no hubo diferencia significativa en varios alimentos, se deduce que las pacientes mejoraron principalmente sus porciones de comida, grasas y azúcares, reflejado en porcentajes de adecuación de energía y macro-nutrimentos correctos. Un estudio realizado en Holanda de frecuencia de consumo de alimentos sin intervención dietética, reportó que 81% de las mujeres embarazadas consumían frutas diariamente y 85.3% verduras (21), a diferencia de lo encontrado en este estudio donde al inicio 77.4% y 33.9% consumían diariamente frutas y verduras respectivamente, siendo este último donde se observó mayor diferencia, lo que se relaciona con el factor cultural en nuestro país donde hay una preferencia por alimentos con alto valor calórico, azúcares y grasas, y poco cuidado por la salud.

Una de las limitaciones de este estudio fue en la medición de la actividad física, aunque se sugirió la realización de ésta; y se mostraron cambios significativos en el sedentarismo de las pacientes, la medición fue subjetiva de acuerdo a lo que ellas reportaban, donde caminar fue la actividad física predominante al igual que en un estudio en Australia sobre comportamientos de las mujeres embarazadas (22). Con los resultados obtenidos se muestra una diferencia con lo reportado en un estudio observacional en China, donde se mostró que la población se centraba en la clasificación de activa con 43.4% (23) contra 54.7% en el presente estudio; este mismo estudio en mujeres chinas mostraba que las mujeres activas tenían una ganancia de peso menor que las mujeres sedentarias (23).

El consumo de alimentos ricos en calorías pero nutritivamente pobres y la inactividad física son preocupantes para la salud de todas las personas, pero afecta de manera desproporcionada a las madres gestantes y sus hijos, afortunadamente el peso es un factor de riesgo modificable (24). El modelo más utilizado para promover una ganancia de peso adecuado de acuerdo al IMC pregestacional es el propuesto por el Instituto de Medicina de Estados Unidos (IOM), sin embargo, en el estudio en el que está basado sólo se estudiaron a mujeres con peso adecuado pregestacional cuyos resultados sólo pueden ser extrapolados a mujeres con un estado nutricional satisfactorio, motivo por el cual se tomó como referencia las tablas de Casanueva y col. establecidas para la población mexicana y en el que se estudiaron a embarazadas sanas que alcanzaron buenos resultados en su embarazo,(25). Debido a que no hubo una adherencia del 100% al plan de alimentación otorgado, no se logró alcanzar el peso ideal en las pacientes de acuerdo a las semanas de gestación, sin embargo, se logró controlar este peso, reflejado en que no sobrepasó el peso real al peso proyectado. Un estudio en Canadá en mujeres con sobrepeso u obesidad con un plan de alimentación individualizado reportó un promedio de aumento de peso de 0.7 kg por semana (20), en comparación con 1.8 kg en promedio de ganancia de peso en nuestras pacientes en un mes.

Ninguna de las participantes en este estudio fue detectada con DMG. Al finalizar el estudio hubo una mejora de 9.1% en los niveles de anemia, lo que puede estar relacionado con que las pacientes iniciaron en el segundo trimestre donde hay anemia fisiológica y varias terminaron en el tercer trimestre donde hay una recuperación. Por otro lado, el 24.9% de las pacientes padecía anemia al finalizar el estudio, porcentaje menor en comparación a un estudio realizado en Brasil donde 53.6% de las pacientes la padecía (26), lo que puede estar relacionado con el hierro o sulfato ferroso que se les indicó a todas las pacientes.

Debe prestarse especial atención a la ganancia de peso pregestacional, Shub y colaboradores refieren que muchas mujeres subestiman la importancia de este peso, saben que tienen obesidad pero no su IMC y las complicaciones que conlleva (27). Los profesionales de la salud tienen un papel importante en el asesoramiento y apoyo a las mujeres embarazadas (22), si bien la atención está centrada en la obstetricia, debe complementarse con estilos de vida saludable que englobe dieta sana, actividad física regular y automonitoreo del peso corporal (28); Walsh y colaboradores refieren que mujeres que recibieron intervención dietética tuvieron una ganancia de peso menor de manera significativa (p=0.01) cuando se compararon con mujeres que no la tuvieron, 12.2 y 13.7 kg respectivamente a las 40 semanas de gestación (8). Lee y colaboradores exponen algunas sugerencias que dieron mujeres embarazadas para una mejor intervención que incluyen: demostraciones de cocina y recetas, consejos para el control de peso postparto, mayor intensidad en el ejercicio, guía de nutrición para la lactancia, higiene de alimentos y un programa de alimentación (19).

 

TABLA 6

Porcentaje de pacientes con variables bioquímicas controladas al inicio y al final del estudio.

 

CONCLUSIÓN

La implementación de una dieta personalizada mejora el estado nutricio de las mujeres embarazadas con sobrepeso u obesidad. El principal indicador que mejoró fue el dietético, donde hubo cambios en los patrones de alimentación, y la ganancia de peso gestacional se controló. El aumento de peso excesivo durante el embarazo se asocia con un mayor riesgo de complicaciones para la madre y el hijo, los resultados de este estudio demuestran que el estado nutricio de la mujer embarazada puede mejorar con una alimentación adecuada, actividad física, apoyo y seguimiento de un nutriólogo.

 

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ANEXO 1

 

CONTINUACIÓN ANEXO 1

 

ANEXO 2

 

ANEXO 3

 

ANEXO 4

 

ANEXO 5

 

ANEXO 6

 

ANEXO 7

 


Este trabajo fue recibido el 25 de Enero de 2016 aceptado con modificaciones el 3 de Abril de 2016 y aceptado para ser publicado el 24 de Agosto e 2016.

 

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