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Ciencia & trabajo

versión On-line ISSN 0718-2449

Cienc Trab. vol.15 no.47 Santiago ago. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0718-24492013000200008 

 

ARTÍCULO ORIGINAL

 

Lipoatrofia Semicircular, una Visión General a una Patología Laboral Emergente en Chile

Semicircular lipatrophy, an overview of emerging labor pathology in Chile

Juan José Hauva Grone1

1Médico Asesor Contraloría Médica Nacional, Gerencia de Salud, Asociación Chilena de Seguridad. Santiago, Chile.

Correspondencia a:


RESUMEN: La Lipoatrofia Semicircular (LS) es una enfermedad idiopática, que se caracteriza por una atrofia reversible y localizada, ya sea total o parcial, del tejido adiposo subcutáneo y que se ubica en zonas de contacto de la piel de las extremidades con el inmobiliario. Se caracteriza por presentarse en brotes endémicos, cuyo único factor en común es el lugar de trabajo. Sus causas son desconocidas, pero en la actualidad se proponen factores asociados como: el contacto de la zona afectada con inmobiliario, presencia de radiación electromagnética, presencia de descargas electroestáticas y humedad ambiental relativa baja. Un modelo actual para explicar la patogenia de esta enfermedad involucra la participación de descargas electrostáticas, que probablemente activarían la liberación de factor de necrosis tumoral a (TNF-a) y desencadenaría la fagocitosis de adipocitos. Actualmente no tiene un tratamiento médico, siendo las medidas preventivas de mitigación de los factores previamente mencionados las que producen una reversión de la lesión. Por otro lado, la presencia de estos brotes generan un gran impacto mediático por lo que también debe ser abordada comunicacionalmente. La presente revisión pretende sintetizar la literatura sobre el tema para exponer el conocimiento actual y lograr una noción de esta nueva enfermedad, tras su primera presentación en brote en nuestro país.

Palabras claves: LIPOATROFIA, ELECTROESTÁTICA, ELECTROMAGNÉTICO, MICROTRAUMA, ADIPOSO.


ABSTRACT: Lipoatrophia semicircularis (LS) (also known as "Semicircular lipoa-trophy") is an idiopathic disease, which is characterized by a reversible and localized atrophy, either total or partial, of subcutaneous adipose tissue and located in areas of skin contact with the real estate tips. It is characterized by appearing in endemic outbreaks whose only common factor is the workplace. Its causes are unknown, but currently associated factors have been proposed, such as: the contact area with the office furniture, the presence of electromagnetic radiation, electrostatic discharge and presence of low relative humidity. A current model to explain the pathogenesis of this disease involves the participation of electrostatic discharges, which probably activate the release of tumor necrosis factor a (TNF-a) and it would trigger phagocytosis of adipocytes. Currently there is no medical treatment, being proactive mitigation measures of the before mentioned factors, those that produce a reversion of the injury. On the other hand, the presence of these buds generates great media impact so it must be also addressed from a communication standpoint. The present review aims to summarize the literature on the subject to present current knowledge and achieve a notion of this new disease, after its first appearance in outbreak in our country.

Keywords: LIPOATROPHY, ELECTROSTATIC, ELECTROMAGNETIC, MICROTRAUMA, ADIPOSE.


Introducción

Las lipoatrofias corresponden a un grupo heterogéneo de enfermedades de la piel caracterizadas clínicamente por una pérdida parcial o difusa del tejido graso celular subcutáneo. Esta pérdida puede ser congénita o adquirida y se clasifica según la causa de origen en lipoatrofia primaria o secundaria.

La Lipoatrofia Semicircular corresponde al grupo de lipoatrofias primarias o de causa desconocida (ver Tabla 1).

Tabla 1

Clasificación de las lipoatrofias según su causa.


La literatura actualmente disponible acerca de la Lipoatrofia Semicircular es insuficiente, avalada con evidencia tipo 3 y 4. Tiende a relacionar esta patología con la presencia de algún agente presente en el lugar de trabajo que la desencadenaría; lo que se tiene claro es que existe la participación de algunos factores relacionados a la edificación, los que cuando son controlados, impactan disminuyendo la presencia de Lipoatrofia Semicircular en esos lugares.

El presente trabajo pretende dar una visión general sobre la Lipoatrofia Semicircular, mediante la revisión de la bibliografía sobre el tema, con el objeto de presentar y despertar el interés acerca de esta nueva patología, que más que ocasionar problemas permanentes a la salud, genera un gran "ruido mediático", ya que, en cierta medida, es un indicador clínico de las condiciones ambientales.

Desarrollo

La Lipoatrofia Semicircular es una enfermedad emergente, descrita por primera vez hace 39 años, en Alemania, en 1974 por Gschwandtner y Münzberger1 en 3 pacientes; posteriormente se reportan 8 nuevos casos en 1975 por los mismos autores.2 Bloch y Runne, en 1978, describen 9 casos.3 En 1995 se describe un brote de 1300 casos en un banco de Bélgica.4 En 2007 y 2008 se describe brote en Barcelona de 1137 casos.5 Es a raíz del brote en España que se adoptan medidas y se desarrollan políticas públicas de notificación a la autoridad de los casos confirmados, manejo de los lugares de trabajo y modificaciones a la norma de construcción.

Epidemiología y Patogenia

La Lipoatrofia Semicircular se presenta principalmente en mujeres, planteándose en estadísticas españolas que llega a predominar en un 85% en el sexo femenino (la proporción de mujeres y hombres es de 6:1).6 La edad de presentación es principalmente entre 30-40 años.

Su causa es desconocida y la evidencia actual orienta a una relación con los lugares de trabajo.4,7,8 Esto ha llevado a elaborar una serie de hipótesis en cuanto a su etiología, no existiendo en la actualidad evidencia suficiente que avale una u otra por sí sola y pareciera ser que la combinación de estos factores desencadenaría la presencia de esta enfermedad. No obstante el desconocimiento de su etiología, el foco de las medidas preventivas para mitigar algunas de estas posibles causas ha producido impacto, el que se ha evidenciado con la disminución del número de casos de Lipoatrofia Semicircular.

Inicialmente se planteó que su etiología era ocasionada por microtraumatismos en las mesas de trabajo.3,9 En este contexto se planteó además que el uso de vestimenta ajustada, durante largos periodos de tiempo sentado en el puesto de trabajo podría ser la causa de Lipoatrofia Semicircular.10,11 Para explicar este modelo, se planteó la existencia de una variante anatómica vascular, que con efecto de la compresión, produciría una isquemia al tejido subcutáneo. Esta hipótesis por sí sola no explica la presencia de Lipoatrofia, ni tampoco la agregación epidemiológica en los puestos de trabajo, de ahí que se consideró la posible participación de otros factores.

En la actualidad, se piensa que en su origen participan campos electromagnéticos y principalmente descargas electrostáticas.12-15 En este punto, el mecanismo propuesto es que mediante el contacto de la piel con la superficie conductora se produciría una transferencia de electrones (descarga) que activaría la secreción de factor de necrosis tumoral a y estimularía la fagocitosis de los adipocitos.16 Por otro lado, experimentalmente se ha observado que la radiación electromagnética de 100 aT reduce la capacidad de diferenciación y desarrollo de precursores celulares de adipocitos.17

Actualmente, más que hablar de microtraumatismo como antaño, consideramos que se debe utilizar el término "contacto", puesto que este concepto incluiría la hipótesis de descargas eléctricas asociadas a la patogenia de la Lipoatrofia Semicircular.

Cuadro clínico

La Lipoatrofia Semicircular es una atrofia en banda del tejido celular subcutáneo (hendidura), que puede ser unilateral o bilateral; su extensión es de aproximadamente de 5 a 20 centímetros de largo, por 2 centímetros de ancho y de 1 a 5 milímetros de profundidad.18 No compromete el músculo subyacente ni las capas externas de la piel. Se ha descrito en muslos o antebrazos, siempre relacionada a zonas de contacto con inmobiliario.

La forma de presentación más frecuente ocurre en los muslos, coincidiendo la altura del borde del inmobiliario con la altura de la lesión en el muslo (ver Figura 1).

Figura 1

Lesión característica de Lipoatrofia Semicircular en muslos.


En cuanto a la sintomatología, los casos reportados en España la describen como asintomática. No obstante, en nuestra experiencia, con los casos revisados en la ciudad de Coyhaique y Punta Arenas, podemos afirmar que se caracterizaron por presentar prurito diurno en la zona de la hendidura, incluso 1 semana antes de su expresión clínica, asociado a un dolor urente nocturno en la misma zona. Esta sintomatología podía persistir meses después de resuelta la hendidura y en algunos casos se reportaba que se reproducía al utilizar escaleras mecánicas.

Diagnóstico y estudio complementario

El diagnóstico es clínico, considerando la presencia de la hendidura a una altura que se correlacione con zonas de contacto contra inmobiliario, sea visible o palpable.

No se ha demostrado eficiencia de exámenes complementarios para el diagnóstico. Algunos autores sugieren el uso de ecografía, donde se puede evidenciar la atrofia del tejido adiposo localizado, al igual que la RNM.19 En nuestra experiencia, con los casos evaluados en la ciudad de Coyhaique, a los cuales se les solicitó una ecografía de la zona afectada, el resultado no fue concluyente, ya que en algunos casos se describía una disminución del grosor del tejido subcutáneo y, en otros, aun con la lesión visible, no se informaba esto, por lo que consideramos que no aporta más que un buen examen clínico y, por lo tanto, no la recomendamos como examen de rutina para el diagnóstico de Lipoatrofia Semicircular. Otros exámenes, como estudios de anticuerpos, hormonas tiroideas, biopsia, exámenes sanguíneos no están indicados para esta patología, salvo para establecer un diagnóstico diferencial (ver Tabla 2).

Tabla 2

Síndromes y enfermedades para diagnóstico diferencial de Lipoatrofia Semicircular.


Tratamiento

En la actualidad no existe tratamiento médico demostrado para esta patología. Se ha expresado por diversos autores que las lesiones tienden a la desaparición progresiva una vez eliminados los factores desencadenantes, en el lapso de 9 meses a 4 años.6,20 Existe un seguimiento realizado en España, entre los años 2007 al 2009, de 58 casos de Lipoatrofia Semicircular, donde se registró durante un año la persistencia de la hendidura en trabajadores diagnosticados. Se observó a los 3 meses que un 43,4% presentaba remisión completa y un 30,4% remisión parcial. Con un 26,2% de casos que no mostró cambios en su evolución. Al realizar este mismo seguimiento a los 6 meses, un 93% de pacientes había experimentado remisión (62% completa, 31% parcial) y 4 permanecían sin cambios. Mientras que al completar un año sólo 2 pacientes no habían presentado remisión de sus lesiones.18

Esta evidencia es consistente, y constituye el verdadero foco del tratamiento de toda enfermedad ocasionada por el trabajo, esto es, el control del riesgo, más que la atenuación de la sintomatología mediante el apoyo farmacológico y medidas generales.

El otro punto a considerar es si es recomendable el retiro temporal del puesto de trabajo. Consideramos que el único indicador de la efectividad de las medidas preventivas aplicadas es la evolución de las lesiones en los trabajadores, por lo tanto, no es recomendable retirarlos del puesto de trabajo, toda vez que se implementen medidas preventivas inmediatas que mitiguen el riesgo y se verifique la atenuación de la signología en controles posteriores (Figura 2).

Figura 2

Modelo propuesto de acción para brote de Lipoatrofia Semicircular.


Gestión del riesgo

El único tratamiento propuesto por nosotros y que ha resultado efectivo a nivel internacional es la mitigación de los posibles factores causales.21 En una carta a la directora en la Gaceta Sanitaria, Luis Reinoso Barbero22 expone que los casos de Lipoatrofia Semicircular disminuyeron tras aplicar las siguientes medidas:
1. Aplicación quincenal generalizada de un «acabado antielectrostático» a la moqueta.

2. Colocación de alfombrillas de descarga electrostática en las zonas comunes de paso.
3. Estrecho seguimiento de los pacientes. Mediciones termohigrométricas mensuales e información-formación trimestral (benignidad y reversibilidad de las lesiones, hábitos de vestimenta e higiene postural).

Nuestra propuesta también va orientada en ese sentido, en cuanto a que el mejor tratamiento es el control de factores ambientales, como humedad relativa, mejorar los bordes en las superficies de contacto, y medidas ambientales que disminuyan la generación de electricidad estática y controlar la emisión de campos electromagnéticos en los puestos de trabajo.

Lamentablemente, no tenemos parámetros cuantitativos confiables en este sentido, ya que las mediciones ambientales de campos electromagnéticos, cuando se han realizado, no superan la norma internacional. Estamos conscientes de esta aparente dificultad y, si bien el agente causal no se ha podido individualizar con certeza, las acciones se han enfocado en los supuestos agentes de riesgo, controlándose su efectividad mediante el impacto clínico de la patología, con una disminución de la incidencia y aumento de la mejoría de los casos ya diagnosticados.

Las medidas que han resultado efectivas, según la bibliografía consultada, han sido las que controlan la electricidad electroestática y el cambio de los bordes de mesa.2

En una revisión sistemática de la literatura24, se establecen como relevantes los siguientes factores de riesgo:
1. Microtrauma repetido: Es la primera hipótesis que existió para explicar la causalidad de la Lipoatrofia Semicircular. Posteriormente se observó que no era suficiente por sí sola y en la actualidad, más que utilizar el concepto de microtrauma, preferimos hablar de contacto repetido.5-7,24-26
2. Baja humedad relativa: Se ha observado que la Lipoatrofia Semicircular se relaciona además con humedades relativas bajo 40%, probablemente relacionado con el hecho que una baja humedad relativa favorecería la generación de electricidad estática.
3. Electricidad: En este ámbito existen dos hipótesis; una, que considera la radiación electromagnética de los equipos computacionales y cableado; otra, las descargas electroestáticas que eventualmente ocurrirían en la zona de contacto de la piel con el mobiliario.7'14'15'17'22'23'25

Desde este punto de vista, las acciones preventivas que proponemos van orientadas a:
1. Un control de la humedad relativa del aire en el lugar de trabajo, con mediciones constantes y con el objeto de mantenerla sobre 50%, idealmente.
2. Eliminación de los bordes agudos en el inmobiliario, especialmente en la zona identificada como posible zona de contacto, utilizando cintas de un material no conductor de electricidad que posea un borde romo.
3. Mejorando la conexión a tierra de los puestos de trabajo, uso de alfombra antiestática y aislando, en lo posible, la emisión de radiación electromagnética bajo el puesto de trabajo.

Estos mismos factores debieran ser considerados e incluidos al momento de legislar sobre la norma de construcción, con un especial énfasis en las medidas que impliquen la aislación estructural de la radiación electromagnética; una adecuada conexión a tierra del inmobiliario, que sea medido y controlado por la autoridad, así como considerar el control periódico de los sistemas de climatización, manteniendo los valores de humedad ambiental por sobre el 50%. Por último, un punto que no es menor, es considerar la percepción de los trabajadores que están en un lugar de trabajo donde se ha diagnosticado Lipoatrofia Semicircular.

Gestión comunicacional de la percepción del riesgo

La experiencia en España nos ha demostrado que un punto importante a considerar en la estrategia comunicacional es la percepción del riesgo23, el cual debe ser abordado considerando la perspectiva de la comunicación en crisis, según Gray y Ropeik, que propone que hay que considerar los factores que aumentan el temor de la comunidad, como el desconocimiento del agente causal, que el riesgo sea presentado como nuevo, que la exposición al riesgo sea personal, y la ausencia de control sobre la exposición (riesgo involuntario).27

Esto debe ser abordado al menos desde tres frentes: el primero es la empresa que presenta el problema, reconociendo que existe la patología en sus instalaciones y que debe hacer algo, especialmente mostrando lo que se está haciendo para mitigar el riesgo. La mutualidad, por otro lado, informando acerca de la patología desde el ámbito técnico a los trabajadores y a la empresa, recibiendo, calificando los casos sospechosos y elaborando un plan de acción para responder a la demanda de atenciones.

El último frente corresponde al nivel país, donde también, basados en el conocimiento, se investigue y eventualmente se planifiquen cambios en la legislación que incluyan la mitigación del riesgo en la norma de construcción, legislando sobre los aspectos eléctricos en las edificaciones modernas, con un especial énfasis en el control de las conexiones a tierra del inmobiliario.

Todas estas acciones comunicacionales deben tener como objetivo disminuir el pánico en la comunidad desde el conocimiento, derribar los mitos asociados a la exposición a fuentes de radiaciones no ionizantes y establecer canales de comunicación efectivos, que permitan una rápida notificación y aclaración de dudas relacionadas a la patología.

Conclusiones

La Lipoatrofia Semicircular es una patología médica con gran impacto mediático, tanto por la incertidumbre acerca de su causa, como por la mitología que se ha creado asociada a las radiaciones no ionizantes de carácter electromagnético.

Su presentación en brotes genera gran pánico y si bien —basados en la evidencia conocida hasta ahora— no se ha demostrado la existencia de secuelas permanentes, la existencia de trabajadores portadores de Lipoatrofia Semicircular debe ser considerada un indicador de la situación ambiental, la cual debe ser abordada de manera racional para mitigar los posibles riesgos.

Aparte de las estrategias preventivas sugeridas, se requiere un fuerte manejo comunicacional que vaya orientado hacia la mejora de la percepción del riesgo en los trabajadores, disminuyendo el temor ocasionado por la aparición de esta rara patología.

Por otro lado, es fundamental que los médicos conozcan su existencia, la ausencia de secuelas permanentes y el impacto estético temporal de esta para disminuir el grado de ansiedad que pueda presentar el trabajador. Pero también es importante que no se minimice el problema, ya que desde la perspectiva del trabajador se encuentra trabajando en un lugar que lo expone a un riesgo que no está claro, que no ha elegido, que no puede controlar, y que está produciendo alteraciones visibles en su cuerpo. Es recomendable ser empático con esta percepción y aclarar desde la evidencia todo tipo de dudas relacionadas.

En la actualidad es tema de discusión la inclusión de la Lipoatrofia Semicircular en la legislación como enfermedad profesional y su diagnóstico ha producido la reacción de la autoridad sanitaria en algunas ciudades de Chile, junto a la mediatización de la prensa local. El tema hay que discutirlo, socializarlo desde el ámbito técnico para generar instancias que aporten a la mejora de las condiciones ambientales de los puestos de trabajo, pero con especial cuidado de no exagerar en medidas preventivas o mediciones ambientales que no se justifiquen desde la evidencia.

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Correspondencia:

Juan José Hauva Grone
Ramón Carnicer 163, Providencia, Santiago, Chile
Tel.: +56226852725. E-mail: jhauva@achs.cl

Recibido el 10 de Junio de 2013 / Aceptado el 14 de Julio de 2013.

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