SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.128 número2Importancia del ácido fólico en la medicina actualCaracterización de la región 5’ no codificante del virus de la hepatitis C índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.128 n.2 Santiago feb. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872000000200014 

Exposición severa a plomo ambiental
en una población infantil de
Antofagasta, Chile

Childhood environmental lead
exposure in Antofagasta, Chile

Verónica Sepúlveda A, Jeanette Vega M, Iris Delgado B1

 

Background: In Antofagasta, Chile, lead is gathered in bulk in urban zones, contaminating surrounding schools and houses. Aim: To verify if the environmental lead exposure results in high blood lead levels in children living near lead storage sites. Material and methods: Four hundred eighty six children under 7 years old, living near lead storage sites and 75 children living far away form these sites, were studied. An inquiry was applied and venous blood was drawn. Air, soil and water lead concentrations were also measured. Results: Lead geometric mean concentrations in exposed children were 8.7 µg/dL and 4.22 µg/dL in unexposed children. Forty seven percent of exposed children and no unexposed children had lead levels over 10 µg/dL. The distance of dwellings from lead storage sites, their geographic location and their antiquity were significantly associated with high blood lead levels. Multivariate models disclosed that people living in contaminated sites have an odds ratio of 24.9 for high blood lead levels. Conclusions: Environmental lead contamination is significantly associated with high blood lead levels.
(Key Words: Fresh water; Lead poisoning; Toxicology; Toxicity tests)

Recibido el 24 de septiembre, 1999. Aceptado en versión corregida el 6 de diciembre, 1999.
Trabajo financiado por la Organización Panamericana de la Salud, Proyecto Nº ASC-
98/00002-0 y por el Servicio de Salud Antofagasta.
Servicio de Salud Antofagasta, Departamento de Programas sobre el Ambiente. Facultad de Medicina, Departamento de Salud Pública, Pontificia Universidad Católica de Chile. Ministerio de Planificación
1 Estadístico

La contaminación por plomo es un problema detectado hace décadas, primero en el ambiente laboral y posteriormente en el ambiente de sectores urbanos o rurales cercanos a fundiciones, mineras u otras fuentes de emisión. El plomo se encuentra presente en la corteza terrestre en forma natural, y se produce primariamente por fundición del mineral. Se utiliza en la fabricación de baterías, pigmentos para pinturas, cerámica vidriada, recubrimiento de cables y como antidetonante de la gasolina.

El plomo es un elemento muy tóxico para el ser humano. Estudios realizados en población infantil han demostrado que los daños pueden ocurrir con la presencia de pequeñas cantidades en sangre debido a ciertas condiciones especiales: menor masa corporal, sistema nervioso en desarrollo, mayor tasa de absorción intestinal de plomo y menor tasa de eliminación, proximidad al suelo y tendencia de llevar objetos y tierra a la boca1. El plomo cruza la barrera placentaria y se acumula en los tejidos fetales durante la gestación2. La exposición intrauterina temprana condicionaría bajo peso al nacer, retardo del crecimiento intrauterino e interferiría en el desarrollo físico y mental del niño en el primer año de vida. Algunos datos relacionan la exposición prenatal con anormalidades congénitas menores3-10.

El conocimiento acerca de la toxicidad de la exposición crónica a plomo en dosis bajas en niños ha ido creciendo. Es evidente el daño en glóbulos rojos y sus precursores, causando anemia11,12 en riñones, en sistema nervioso central y periférico y en el desarrollo pondoestatural de los primeros años de vida13,14. También se ha visto una asociación entre el nivel de plomo en sangre, el coeficiente intelectual (CI) y otros indicadores del desarrollo neuropsicológico de los niños expuestos15. Numerosos estudios de seguimiento16-26muestran una relación inversa entre los niveles de plomo en sangre y el desarrollo mental y motor temprano, encontrándose un efecto máximo en el CI en la edad preescolar. Los metaanálisis de estudios transversales y prospectivos concluyen que al doblar la concentración de plomo en sangre de 10 a 20 µg/dl se perdería en promedio de 1 a 2 puntos en el CI27,28. Otros modelos experimentales apoyan el rol causal del plomo en los déficits neuropsicológicos a dosis bajas29. Estos efectos podrían mantenerse a largo plazo, como se describe en algunas investigaciones recientes30-34.

Se ha demostrado una mayor incidencia de conductas antisociales asociadas al síndrome de déficit atencional en los niños expuestos a plomo35. Un estudio de cohorte retrospectiva en una comunidad escolar encontró asociaciones entre los niveles de plomo y agresión a profesores, delincuencia, comportamientos ansioso-depresivos, problemas de atención y problemas sociales36.

Todos estos antecedentes han hecho modificar el valor aceptable de plumbemia en niños. En 1985 el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomendaba como límite máximo de plomo en sangre 25 µg/dl; desde 1991 ya sobre 10 µg/dl se considera riesgoso para la salud37. La Organización Mundial de la Salud también ha modificado su recomendación al mismo valor38. Se estima para 1994 que los niños de EE.UU, en edades entre 1 y 5 años presentan en promedio 2,7 µg/dl37, y que 8,9% de ellos tendría un nivel de plomo sanguíneo >10 µg/dl. Un estudio realizado en Chile reveló que en Santiago, ciudad con alta contaminación vehicular, 6,4% de los lactantes de 18 meses tiene niveles de plomo en sangre >10 µg/dl, con un promedio de 5,5 µg/dl39.

La ciudad de Antofagasta se encuentra 1.430 Km al norte de Santiago, capital de Chile. Su población proyectada, según el Instituto Nacional de Estadística (1997), es de 248.219 habitantes. En los patios de la empresa Ferrocarril Antofagasta Bolivia, se acopian desde hace varias décadas metales pesados a granel, debido a la existencia de un Tratado Internacional (1904) que facilita el libre tránsito y almacenamiento de minerales bolivianos hasta ser embarcados por el puerto de Antofagasta. En los alrededores de este sitio existen numerosas viviendas, calculándose que en un radio de 300-400 m habitan aproximadamente 8.000 personas. Además, esos minerales son transportados y almacenados a granel sin protección en dependencias del puerto de Antofagasta que también se ubica en un sector poblado. En ambos lugares existen numerosos colegios. Dada la alta toxicidad de este elemento, existe la sospecha de que la población expuesta que allí vive esté sufriendo algún grado de intoxicación, lo cual no ha sido estudiado.

La gravedad que podría alcanzar una intoxicación por plomo, adquiriendo las dimensiones de un problema de salud pública, hace necesario investigar qué porcentaje de la población infantil de Antofagasta que vive en sectores colindantes con los lugares de acopio de plomo tiene niveles de plumbemia sobre 10 µg/dl, y cuál es la importancia relativa que la contaminación procedente de los acopios tiene en este valor.

MATERIAL Y MÉTODO

Diseño. Se diseñó un estudio transversal para establecer los niveles de plomo sanguíneo en niños < 7 años expuestos a dos fuentes de emisión de material particulado con alto contenido de plomo, y comparar estos niveles con los de una población no expuesta. Se midió plomo en sangre por una vez y se examinó la asociación entre plomo sanguíneo y la presencia de variables de exposición a plomo.

Población en estudio. Se delimitó un área de 400 m alrededor de los sitios de acopio correspondientes a los patios del Ferrocarril y del recinto portuario de Antofagasta. Esta delimitación se basó en la dinámica de partículas, las mediciones previas de material particulado en suspensión y la dirección predominante de los vientos.

En octubre de 1997 se aplicó un censo a la población residente en esos sectores, reclutando a los < 7 años. El único criterio de exclusión fue la edad de los participantes. El rechazo a participar fue < 5% en el sector Ferrocarril y alrededor de 20% en el sector del Puerto. Se obtuvo la participación de 432 niños del sector Ferrocarril y 54 del Puerto.

Para obtener la población no expuesta se visitó establecimientos educacionales del sector elegido como menos contaminado de la ciudad, y se envió cartas solicitando la participación a los padres de los < 7 años. Hubo un rechazo del 30%, principalmente por la forma de obtención del examen (venopuntura). El número de participantes en este grupo fue de 75 niños.

El número final de participantes en el estudio fue de 570 niños. El protocolo del estudio fue revisado y aprobado por los Comités de Etica de la Organización Panamericana de la Salud y del Servicio de Salud Antofagasta.

Obtención de la información y toma de muestra. Entre diciembre de 1997 y mayo de 1998, previo consentimiento informado de los padres o tutores, una enfermera tomó una muestra de sangre del niño por venopuntura del brazo o de la vena yugular externa, para determinar los niveles de plomo, mediante sistema de tubos Vaccuete (al vacío) plásticos libres de plomo. Estos tubos se almacenaron a 3-4°C y en la misma semana se enviaron al Laboratorio de Salud Ocupacional del Instituto de Salud Pública de Chile, en contenedores de plumavit con hielo seco para su análisis.

Se aplicó un cuestionario de 82 preguntas a las madres, padres o tutores de los niños examinados, que registra variables asociadas al nivel socioeconómico, hábitos del niño, incluyendo la actividad mano-boca, antecedentes del crecimiento y desarrollo del niño, distancia y dirección de la vivienda respecto de los acopios de minerales, y otras variables de exposición a plomo ambiental. La encuesta fue autoaplicada, previa instrucción de la enfermera. Las preguntas que no fueron contestadas y las inconsistencias se chequearon vía telefónica para su corrección. Este cuestionario fue validado en un estudio previo realizado en San Felipe y Santiago40.

Análisis de laboratorio. Se obtuvo muestras de sangre, de las cuales 1,6% no fueron analizables por estar coaguladas o por ser insuficientes. El análisis se realizó con la técnica de atomización electrotermal con espectrofotometría de absorción (Perkin-Elmer 2100) en el Instituto de Salud Pública de Chile (laboratorio de referencia nacional). Se realizaron mediciones duplicadas de cada muestra. El programa de control de calidad interna para muestras de plomo del ISP incluye el análisis de material de referencia de los Centers for Disease Control (CDC). Se empleó la unidad de medida microgramos por decilitro de sangre (10 µg/dl equivalen a 0,48 µmoles/l).

Monitorización ambiental. La concentración atmosférica de plomo se midió a partir de filtros de material particulado <10 µm de diámetro (PM10) de analizadores de alto volumen, ubicados en zonas de alto impacto en el sector del Ferrocarril, del Puerto y de la población no expuesta. Los filtros fueron sometidos a digestión con ácido nítrico y el contenido de plomo fue medido por absorción atómica en el Centro Nacional del Medio Ambiente (CENMA).

La concentración de plomo en suelo se midió en varios puntos de las zonas expuestas y no expuestas, determinando promedios para cada sector. Estos análisis se realizaron por el Instituto de Salud Pública de Chile (ISP). El plomo en agua fue analizado por este mismo laboratorio, tomando como referencia la norma chilena que corresponde a 0,05 ppm.

Análisis estadístico. Para el análisis de los datos se utilizaron EPIINFO 6,04 y SPSS 8,0 para Windows. Inicialmente se obtuvo la distribución de frecuencias de la variable dependiente, plomo en sangre, y de las variables sociodemográficas incluidas en el estudio. Posteriormente se compararon los niveles de exposición, promedios y porcentajes, de los niños que vivían en los tres sectores estudiados por ANOVA o análisis de asociación de chi-cuadrado para las distintas variables independientes.

El análisis epidemiológico para investigar asociación entre el nivel de plomo y los factores de riesgo de tener plomo alto incluyó las siguientes etapas:

Estimación de los Odds Ratio (OR) y análisis univariado de tener plomo en sangre ³10 y ³20 µg/dl de acuerdo a diversas variables independientes categorizadas, para identificar las fuentes y factores asociados a este riesgo.

Análisis multivariado para identificar los riesgos de tener un determinado nivel de plomo asociado a distintas fuentes, controlado por las variables de confusión. Se efectuaron dos tipos de análisis, regresión lineal para estudiar asociación entre diversos factores de riesgo significativos y el nivel de plomo sanguíneo, y regresión logística para determinar la probabilidad de cada uno de los factores de riesgo de estar asociados con niveles de plomo ³7 µg/dl. Se utilizó el nivel 7 µg/dl ya que en la población no expuesta no se registró ningún caso con valores >9 µg/dl, por lo tanto si se utilizaba 10 µg/dl como punto de corte no se obtenían casos de niños con niveles elevados. Las variables con una prueba de F menor o alrededor de p= 0,05 en el análisis univariado se incluyeron en el modelo.

RESULTADOS

Exposición ambiental

Plomo en aire. Se tomaron un total de 70 muestras de aire, midiendo plomo en PM10. En la Figura 1 se observa que en el sector del Puerto la concentración de plomo es más alta, alcanzando un promedio, para los 6 meses muestreados, de 0,28 µg/m3. El sector Ferrocarril y la población de referencia tienen niveles de plomo similares de 0,14 µg/m3 y 0,10 µg/m3 respectivamente, aunque en este último se determinó solamente 2 meses. Estas observaciones hacen suponer que en el sector Ferrocarril los acopios de concentrado de plomo no han determinado un aumento significativo del plomo en aire en la fracción respirable, ya que sus niveles son similares a la población de referencia. Sin embargo, el sector del Puerto aparece con niveles 2 a 3 veces mayores, probablemente por el elevado número de autos, buses y camiones que transitan por ese lugar, contribuyendo a la contaminación por el plomo de la gasolina.

FIGURA 1. Concentración de plomo
en aire (PM 10) según sector.
Antofagasta, Chile 1998.

 

Contenido de plomo en suelo. Las concentraciones de plomo variaron entre 81 y 3.159 mg/kg de tierra en el sector del Ferrocarril y entre 51 y 321 mg/kg de tierra en el sector no expuesto. Las muestras tomadas en el sector Puerto no fueron analizadas a través del Instituto de Salud Pública, por lo tanto no se hace referencia a esos resultados.

Contenido de plomo en agua. Se tomaron 41 muestras de agua en las casas de los niños con niveles de plomo elevados. Cinco muestras sobrepasaron la norma chilena para plomo en agua de consumo humano (0,05 ppm), alcanzando el valor máximo a 0,17 ppm.

Descripción sociodemográfica. Se analizaron 561 niños entre 0 y 7 años de edad. El 77% de la población pertenecía al sector Ferrocarril (zona densamente poblada), aledaña a los patios de la Estación del Ferrocarril Antofagasta-Bolivia, donde se acopia gran cantidad de concentrados de plomo y zinc. El 9,6% pertenecía al sector Puerto, zona mixta residencial-comercial, de población más envejecida, a 1 cuadra del recinto del puerto de Antofagasta donde se acopian y embarcan concentrados de plomo y zinc con cierta periodicidad. La población no expuesta correspondía al 13,4%, con viviendas entre 7 y 8 km de las fuentes contaminantes, en contra de la dirección predominante de los vientos.

La distribución de hombres y mujeres fue igual para los tres lugares, predominando el sexo masculino con 54,7%. El porcentaje de mujeres fue levemente mayor en el sector no expuesto.

La edad promedio de los niños estudiados fue de 3,6 años, con una diferencia significativa a expensas del sector no expuesto, cuyo promedio fue de 4,8 años. Esto es coherente con lo observado en el promedio de las edades de las madres estudiadas, que también es significativamente mayor en el sector no expuesto. El índice promedio de escolaridad materna fue de 12,7 años, siendo significativamente menor en la población del sector Ferrocarril respecto al sector Puerto y sector no expuesto, los cuales fueron similares.

Un 71,8% de las madres participantes estaban casadas, 20% solteras y el 8,2% restantes en otra situación al momento del estudio; el sector no expuesto tuvo el porcentaje más alto de casadas y más bajo de solteras, y el sector Ferrocarril el porcentaje más alto de convivientes, 7,4%.

Descripción de los niveles de plomo sanguíneos. El promedio geométrico y la desviación estándar de los niveles de plomo sanguíneo en los tres sectores definidos se exponen en la Tabla 1. Los valores extremos encontrados en la muestra fueron 1,0 y 44 µg/dl. Hubo diferencias altamente significativas entre los tres sectores analizados.

Tabla 1. Promedios geométricos de plomo en
sangre según estudiado.
Antofagasta, Chile 1998

Sector Media DS
  Geométrica  

Ferrocarril 8,671 µg/dl ± 1,99
Puerto 6,890 µg/dl ± 1,94
No expuesto 4,221 µg/dl ± 1,54

p <0,0001

Para el análisis univariado del plomo en sangre se dicotomizó esta variable, haciendo el corte en 10 y en 20 µg/dl (Tabla 2). Un 47,5% de los niños del sector Ferrocarril tenían el plomo sanguíneo ³10 µg/dl, 31,5% del sector Puerto y ninguno de la población no expuesta. Las diferencias observadas son significativas.

Tabla 2. Frecuencia de niños con niveles de plomo en sangre sobre 10 y 20 µg/dl según sector.
Antofagasta, Chile 1998

Sector Pb-S ³ 10 µg/dl   Pb-S ³ 20 µg/dl   Total
  n

%

  n

%

  n

Ferrocarril 205 47,5   43 10   432
Puerto 17 31,5   5 9,3   54
No expuesto 0 0   0 0   75
Total 222 39,6   48 8,6   561

Pb-S = plomo sanguíneo

De acuerdo a la dirección predominante de los vientos y al recorrido de los camiones que transportan los concentrados de plomo desde el sector Ferrocarril a sector Puerto, se determinaron 3 zonas de distinta exposición dentro de los sectores expuestos (alta, intermedia y baja). La asociación de esta variable con los promedios de plomo y frecuencia de población con plomo elevado fue altamente significativa (Tabla 3).

Tabla 3. Asociación entre ubicación geográfica de la vivienda y niveles de plomo en sectores
expuestos. Antofagasta, Chile 1998

Plomo en sangre Grados de   Niveles de
  exposición % significación
      95%

% Plomo ³ 20 µg/dl Alta 21,5 c2 = 19,4
  Intermedia 10,1 p <0,0001
  Baja 3,8  
% Plomo ³ 10 µg/dl Alta 63,6 c2 = 24,64
  Intermedia 45 p <0,0001
  Baja 37,5  

Exposición alta: Sectores Norte y Noreste; intermedia: Noroeste y Oeste; baja: Sur, Este, Sudeste y Sudoeste.

En relación a la edad (Tabla 4), se observa que las mayores prevalencias de niveles de plomo elevados en los sectores expuestos se producen entre los dos y los cuatro años de edad, período en el cual los niños tienen mayor exposición a plomo debido a que están más tiempo en el exterior de las viviendas, y están en plena etapa de exploración oral del entorno.

Tabla 4. Prevalencia de niveles de plomo en
sangre ³10 y ³20 µg/dl por edad en sectores
expuestos (Ferrocarril y Puerto).
Antofagasta, Chile 1998


Edad (años) Número % ³10 µg/dl % ³20 µg/dl

0-1 55 32,7 (18) 5,5 (3)
1-2 60 43,3 (26) 10,0 (6)
2-3 60 51,7 (31) 18,3 (11)
3-4 63 58,7 (37) 12,7 (8)
4-5 72 47,2 (34) 13,9 (10)
5-6 73 46,6 (34) 5,5 (4)
6-7 68 42,6 (29) 5,9 (4)
7 y más 33 33,3 (11) 3,0 (1)
       
Total 484   45,5 (220) 9,7 (47)

Asociación entre niveles de plomo y factores de riesgo. Se midieron los factores de riesgo en relación a los sectores estudiados, calculando los promedios o porcentajes de plomo en sangre para cada variable. La edad de los niños se agrupó en dos intervalos: 2 a 4 años y resto de las edades (Tabla 5), encontrándose en los sectores expuestos, en el grupo etáreo entre 2 y 4 años 1,56 veces más riesgo de tener plumbemias ³10 µg/dl, valor que aumenta a 2,14 para plumbemias >20.

Tabla 5. Razones de disparidad significativas para niveles de plomo ³10 y ³20 µg/dl.
Antofagasta, Chile 1998

Factor OR I de C (95%)

Sectores expuestos (Ferrocarril y Puerto)    
  Plomo ³20 µg/dl    
    Edad (grupo 2 a 4 años y resto de las edades) 2,14 1,11-4,14
  Plomo ³10 µg/dl    
    Comer tierra 2,04 1,05-2,61
    Jugar en la calle 1,65 1,10-3,82
    Edad (grupo 2 a 4 años y resto de las edades) 1,56 1,6-2,3
Sector Ferrocarril    
  Plomo ³20 µg/dl    
    Distancia de acopios (<100 m y 100 a 400 m) 2,75 1,23-6,07
    Pintura suelta en las paredes 2,35 1,15-4,76
  Plomo ³10 µg/dl    
    Niño se enferma frecuentemente 1,55 1,00-2,42
    Madre trabaja fuera del hogar 0,43 0,28-0,65
Sector Puerto    
  Plomo ³20 µg/dl    
    Problemas de crecimiento en el niño 12,00   1,17-148
  Plomo ³10 µg/dl    
    Pintura suelta en las paredes 6,13 1,29-33
    Madre trabaja con plomo 10,7    0,94-279

La asociación entre plomo sanguíneo y distancia de la vivienda a los acopios se midió para los niños que vivían a < 100 metros respecto de los que vivían entre 100 y 400 metros. Los niños que viven más cerca de los patios del Ferrocarril presentaron un OR de 2,75 para plumbemias ³20 µg/dl (Tabla 5). Otros factores de riesgo detectados para ambos sectores de exposición se muestran en las Tablas 5 y 6. Los factores de riesgo significativos para niveles de plomo en sangre >10 y 20 µg/dl, para las variables dicotómicas se muestran en la Tabla 5. Para ambos sectores expuestos, los niños entre dos y cuatro años tienen el doble de riesgo de tener niveles de plomo >20 µg/dl. A esto se agregan como factores de riesgo el hábito de comer tierra (pica) y el jugar en la calle (para niveles >10 µg/dl). Si se analizan ambos sectores expuestos por separado, se aprecian algunas diferencias en los factores de riesgo específicos. En el sector Ferrocarril son factores de riesgo para niveles de plomo >20 µg/dl, vivir a menos de 100 m de los acopios y la existencia de pintura suelta o descascarada en las paredes de las viviendas. En el sector Puerto, los niveles de plomo mayores de 20 µg/dl se asocian a la percepción materna de problemas de crecimiento en los niños. La existencia de pintura suelta o descascarada en las paredes de la casa se asocia a un riesgo 6 veces mayor de tener niveles de plomo >10 µg/dl. El tener una madre que trabaja con plomo está asociado a un riesgo 10 veces mayor de niveles elevados de plomo ³10 µg/dl.

Tabla 6. Factores de riesgo significativos para plomo ³10 y ³20 µg/dl. Sector Ferrocarril y Puerto.
Antofagasta, Chile 1998

Factor  
Proporción
Nivel de significación
        o promedio 95%

Sector Ferrocarril    
  Plomo 20 µg/dl    
    Escolaridad de la madre en años 10 vs 12,7 p = 0,000
    Nº de cigarrillos que se fuman dentro de la casa 5,4 vs 2,4 p = 0,002
    % plomo 20 µg/dl por años de construcción de la vivienda    
      <5 años 2,8% p = 0,05
      6-10 años 2,9%  
      11-20 años 7,4%  
      21-50 años 14,5%  
      ³ 50 años 13,2%  
  Plomo 10 µg/dl    
    Escolaridad de la madre en años 11,7 vs 13,2 p = 0,000
    Nº de cigarrillos que se fuman dentro de la casa 3,6 vs 2,0 p = 0,007
    % plomo 10 µg/dl por años de construcción de la vivienda    
      <5 años 41,7%  
      6-10 años 31,7%  
      11-20 años 43,5%  
      21-50 años 54,5%  
      ³ 50 años 56,6%  
    Número de consultas al médico por año 1,3 vs 2,7 p = 0,011
Sector Puerto    
  Plomo ³ 20 µg/dl    
    % por años de construcción de la vivienda    
      <5 años 0% p = 0,013
      6-10 años 0%  
      11-20 años 0%  
      21-50 años    3,8%  
      > 50 años 40%  

Los valores promedio de las variables continuas y ordinales asociadas a niveles de plomo alto se muestran en la Tabla 6. En el sector Ferrocarril, la mayor frecuencia de niños con niveles de plomo ³20 µg/dl se asocia con menor escolaridad materna, número de cigarrillos que se fuman al día en el hogar y años de construcción de la vivienda. Además, los niños con niveles de plomo ³10 µg/dl tienen casi el doble de consultas médicas de morbilidad al año. En el sector Puerto, sólo la antigüedad promedio de la vivienda está asociada a una mayor frecuencia de niveles de plomo ³20 µg/dl.

El resultado del análisis de regresión lineal se muestra en la Tabla 7. El modelo final muestra que vivir en el sector del Ferrocarril, tener el hábito de comer tierra, el número de cigarrillos que se fuman diariamente dentro de la casa, los años de estudio de la madre y la condición de que la madre trabaje fuera del hogar son variables que conjunto explican 21% de la variación del plomo en sangre. El nivel educacional de la madre actúa como un factor protector. Los valores de plomo sanguíneo alcanzados con este modelo, para las variables en sus valores extremos, varían entre 0,88 y 21,4 µg/dl. El valor máximo encontrado en el estudio fue de 44 µg/dl, lo cual confirma que habría un porcentaje importante de la variación que se explica por otros factores no incluidos en este estudio.

Tabla 7. Modelo de regresión lineal múltiple para niveles de plomo en sangre.
Antofagasta, Chile 1998.

Variable Coeficiente de Valor de p Intervalo de
  Regresión   confianza
  (error estándar)   (95%)

Intercepto 10,5 (2,5) 0,000
5,5  
-
15,5
Años de escolaridad -0,64 (0,1) 0,000
-0,9  
-
-0,4
Vivir en el sector de mayor exposición 2,34 (0,6) 0,000
1,2  
-
 3,5
Madre trabaja fuera de la casa 1,9 (0,8) 0,014
0,4  
-
 3,4
Comer tierra 3,2 (1,3) 0,015
0,6  
-
 5,8
Número de cigarrillos fumados en la casa   0,15 (0,06) 0,018
0,03
-
 0,3

Coeficiente de correlación global 0,21.

De acuerdo al modelo logístico (Tabla 8), un niño que vive en el sector del Ferrocarril tiene 24,85 veces más riesgo de tener plomo en sangre ³7 µg/dl, en relación a uno que vive en el sector no expuesto; si vive en el sector del Puerto este riesgo es 22,56 veces mayor. El riesgo es 2 veces mayor para los niños que juegan en la calle vs aquellos que no juegan, 1,93 veces mayor para los hijos de madres no casadas y 1,91 veces mayor si la madre trabaja fuera del hogar. La escolaridad de la madre aparece nuevamente como un factor protector; por cada año de estudio de la madre la probabilidad del niño de tener niveles de plomo sanguíneo ³7 µg/dl disminuye en 15% aproximadamente. En este modelo el cigarrillo no es significativo como factor de riesgo, luego de controlar por las otras variables. Tampoco se encontró interacción entre cigarrillo y sector. El modelo es altamente significativo, con un Chi cuadrado de 66,89 (p <0,001).

Tabla 8. Modelo de regresión logística para valores de plomo ³7 µg/dl.
Antofagasta, Chile 1998.

Variable Coeficiente de Regresión Valor de p
Odds Ratio
Intervalo de Confianza
  (error estándar)    
(95%)

Vivir en sector Ferrocarril 3,21 (0,78) 0,000 24,85 5,5 - 112,1
Vivir en sector Puerto 3,12 (0,9) 0,002 22,56 4,3 - 119,2
Jugar en la calle 0,69 (0,34) 0,04 2,0   1,03 - 3,9
Estado civil madre (no casada) 0,66 (0,31) 0,03 1,93   1,06 - 3,5
Madre trabaja fuera de la casa 0,65 (0,28) 0,02 1,91 1,1 - 3,3
Años escolaridad madre -0,14 (0,05) 0,05 0,87 0,8 - 0,96

Chi cuadrado del modelo = 66,89
p <0,0001

DISCUSIÓN

El hallazgo más importante de este estudio fue la verificación de niveles elevados de plomo en un grupo de niños que habitan en los alrededores de acopios de plomo al aire libre vs aquellos no expuestos. La media geométrica para el nivel de plomo en sangre en niños del sector más expuesto fue 3 µg/dl mayor que la encontrada en un estudio anterior realizado por nosotros en lactantes en la ciudad de Santiago39, que presenta la más alta contaminación atmosférica de Chile. Los niños viviendo en sectores no expuestos de Antofagasta presentaron niveles de plomo en sangre comparables a los encontrados en lactantes de San Felipe, ciudad con muy baja contaminación en Chile.

El análisis de los datos en cuanto a distancia de la vivienda de los niños incluidos de los sitios de acopio, así como su ubicación geográfica, mostró como fuente de contaminación determinante de los altos niveles de plomo sanguíneo el acopio de plomo a granel. Esto se confirma por la relación de tipo concéntrica entre la distancia de la vivienda a los acopios y los niveles de plomo en sangre y por la relación entre niveles de plomo en sangre elevados en los niños que viven en las áreas norte y noreste, donde la dirección predominante de los vientos arrastra el plomo. Además, el recorrido de los camiones que transportan minerales desde y hacia los patios de acopio del Ferrocarril determina que el viento arrastre con más intensidad el material particulado de los patios del Ferrocarril hacia esa zona y que el polvo con plomo desprendido de los camiones a su paso contamine en mayor proporción las calles y casas. En el Puerto, se encontró un aumento de los niveles de plomo pero sin relación con la dirección de los vientos, probablemente porque la población estudiada es muy pequeña y/o por un mayor impacto de otras fuentes de exposición.

Además de los acopios otras variables mostraron importancia en cuanto a valores elevados de plomo, dentro de éstas, el nivel educacional de la madre, que se correlaciona bastante bien con el nivel socioeconómico de la familia. Numerosos estudios han mostrado esta relación anteriormente40,41, a más bajo nivel socioeconómico mayor es el nivel de plomo en sangre. Un nivel educacional de la madre más elevado podría proteger al niño de la intoxicación plúmbica por varias razones. Por un lado puede significar un mejor ingreso económico, que implique una mejor alimentación, vivienda más nueva y de mejor calidad, mayor vigilancia del comportamiento y hábitos de los niños, aumento de las posibilidades de acceso oportuno a la atención médica y exámenes de laboratorio, etc. Además, una madre más educada puede inculcar hábitos higiénicos adecuados a sus hijos, mantener la vivienda en mejores condiciones de limpieza, y estar en conocimiento de las conductas que significan riesgo para la salud de sus niños. De lo anterior se desprende que las acciones educativas de prevención primaria en colegios y establecimientos de salud son fundamentales para proteger a la población expuesta a plomo ambiental.

Una variable novedosa de riesgo en Chile es la pintura descascarada de las paredes. Si bien es cierto los intervalos de confianza de los valores encontrados son amplios, los resultados son significativos. Esto puede estar asociado a dos hechos, en primer lugar a vivir en viviendas antiguas pintadas con pintura con contenido de plomo y otro, que debe ser investigado, que las pinturas utilizadas en el presente contengan aún cantidades de plomo importantes. Es por lo tanto, interesante plantear una investigación para responder esta interrogante a través de un muestreo representativo de pintura de paredes de las casas del sector y del estudio de contenidos de plomo en pinturas que están siendo usadas en el país. Al respecto, el único estudio, no publicado, existente de contenido de pinturas en el país fue realizado por el ISP y Colegio Médico en octubre de 1996, y demostró que todos los óleos, pinturas anticorrosivas y esmaltes estudiados presentaban cifras sobre la recomendación internacional (0,06% de plomo en base seca).

Un hecho interesante es que los modelos estadísticos explican solamente el 21% de la variabilidad del plomo en sangre. Esto hace plantear que existirían factores individuales que no están siendo medidos, al igual que otras fuentes de exposición ambientales como los alimentos, que investigaciones futuras deberían intentar cuantificar.

Otro tema pendiente de investigar, de suma importancia es el estudio del impacto que esta intoxicación crónica por plomo ha tenido en la salud de los niños. Con niveles bastante menores a los detectados en esta investigación se han descrito efectos en el desarrollo motor y mental temprano de los niños, especialmente disminución del coeficiente intelectual16-26, los que pueden prolongarse en el tiempo, incluso hasta la edad adulta30-34.

Finalmente, esta investigación ha demostrado también el rol fundamental de la epidemiología aplicada a estudiar problemas de salud pública. En base a los resultados de esta investigación el Servicio de Salud Antofagasta tomó numerosas acciones de protección de la comunidad afectada, entre éstas solicitar el traslado de los acopios de plomo fuera del radio urbano, realizar una campaña educativa referente a las medidas de protección en el hogar, llevar a cabo un proyecto de restauración de las zonas contaminadas incluyendo remoción de tierra, etc, todo lo cual ha llevado a mejorar las condiciones de salud en relación a este problema de toda la comunidad afectada en Antofagasta.

Correspondencia a: Dra. Jeanette Vega M. Marcoleta 352, Santiago, Chile. Correo electrónico: jvega@med.puc.cl

Agradecimientos:

Los autores desean manifestar su reconocimiento a las siguientes personas, quienes han colaborado con su trabajo y experiencia para el éxito de esta investigación: Dr. Manuel Zamorano, Dra. Marcela Hernando, Sra. Rosa Cisternas, Sra. Sonia Icaza, Sr. Manuel Quezada, Sr. Manuel Cortés, Srta. Fanny Zepeda, Sr. Carlos Pérez, Sr. Yerko Silva (Servicio de Salud Antofagasta), Dra. María Cristina Rojas, Sra. Pabla Castillo (Corporación Municipal de Desarrollo Social, Antofagasta), Ing. Nella Marchetti (CONAMA), Dr. Gonzalo Navarrete (Instituto de Salud Pública de Chile), Sr. Juan Escudero (Centro Nacional del Medioambiente) y a todos los profesionales, madres y niños que participaron en esta investigación.

REFERENCIAS

1. COREY G, GALVAO L. Plomo, serie vigilancia 8. Centro Panamericano de Ecología Humana y Salud. OPS/OMS 1989.         [ Links ]

2. MC MICHAEL AJ, VIMPANI GV, ROBERTSON EF, BAGHURST PA, CLARK PD. The Port Pirie Cohort Study: Maternal blood lead and pregnancy outcome. J Epidem Commun Health 1986; 40: 18-25.         [ Links ]

3. SHUKLA R, BORNSCHEIN R, DIETRICH K, BUNCHER CR, BERGER OG, HAMMOND PB, SUCCOP PA. Fetal and infant lead exposure: Effects on growth in stature. Pediatrics 1989; 84: 604-12.         [ Links ]

4. DAVIS JM, SVENDSGAARD DJ. Lead and child development. Nature 1987; 329: 297-300.         [ Links ]

5. SCHWARTZ J, ANGLE C, PITCHER H. Relationship between childhood blood lead levels and stature. Pediatrics 1986; 77: 281-8.         [ Links ]

6. NEDDLEMAN HL, RABINOWITZ M, LEVITON A. The relationship between prenatal exposure to lead and congenital anomalies. JAMA 1984; 251: 322.         [ Links ]

7. BELLINGER DC, NEDDLEMAN HL, LEVITON A, WATERNAUX C, RABINOWITZ MB, NICHOLS ML. Early sensory motor development and prenatal exposure to lead. Neurobehav Toxicol Teratol 1984; 6: 387-402.         [ Links ]

8. BELLINGER DC, LEVITON A, NEDDLEMAN HL, WATERNAUX C, RABINOWITZ MB. Low level lead exposure and infant development in the first year. Neurobehav Toxicol Teratol 1986; 8: 151-61.         [ Links ]

9. BELLINGER D, LEVITON A, WATERNAUX C, NEDDLEMAN H, RABINOWITZ M. Longitudinal analysis of prenatal and postnatal lead exposure and early cognitive development. N Engl J Med 1987; 316: 1037-43.         [ Links ]

10. BELLINGER D, LEVITON A, RABINOWITZ M, ALLRED E, NEDDLEMAN H, SCHOENBAUM S. Weight gain and maturity in fetuses exposed to low levels of lead. Environ Res 1991; 54: 151-8.         [ Links ]

11. REDONDO MJ, ALVAREZ FJ, BLANCO A. Blood lead in a population of children with iron deficiency. Med Clin Barc 1994; 102: 201-4.         [ Links ]

12. HAMMAND TA, SEXTON M, LANGENBERG P. Relationship between blood lead and dietary iron intake in preschool children. A cross-sectional study. Ann Epidemiol 1996; 6: 30-3.         [ Links ]

13. SHUKLA R, BORNSCHEIN RL, DIETRICH KN, BUNCHER CR, BERGER OG, HAMMOND PB ET AL. Fetal and infant exposure: Effects on growth in stature. Pediatrics 1989; 84: 604-12.         [ Links ]

14. SHUKLA R, DIETRICH KN, BORNSCHEIN RL, BERGER O, HAMMOND PB. Lead exposure and growth in the early preschool child: a follow-up report from the Cincinnati Lead Study. Pediatrics 1991; 88: 886-92.         [ Links ]

15. MCMICHAEL AJ, BAGHURST PA, VIMPANI GV, WIGG NR, ROBERTSON EF, TONG SL. Tooth lead levels and IQ in school-age children: the Port Pirie Cohort Study. Am J Epidemiol 1994; 140: 489-99.         [ Links ]

16. DIETRICH K, KRAFFT K, BORNSCHEIN R, HAMMOND PB, BERGER OG, SUCCOP PA ET AL. Low-level fetal lead exposure effects on neurobehavioral development in early infancy. Pediatrics 1987; 80: 721-30.         [ Links ]

17. LEVITON A, BELLINGER D, ALLRED EN, RABINOWITZ M, NEEDLEMAN H, SCHOENBAUM S. Pre and postnatal low-level lead exposure and children’s dysfunction in school. Environ Res 1993; 60: 30-43.         [ Links ]

18. BAGHURST PA, MCMICHAEL AJ, TONG S, WIGG NR, VIMPANI GV, ROBERTSON EF. Exposure to environmental lead and visual-motor integration at age 7 years: the Port Pirie Cohort Study. Epidemiology 1995; 6: 104-9.         [ Links ]

19. WIGG NR, VIMPANI GV, MCMICHAEL AJ, BAGHURST PA, ROBERTSON EF, ROBERTS RJ. The Port Pirie Cohort Study: Childhood blood lead and neuropsychological development at age two years. J Epidemiol Community Health 1988; 42: 213-9.         [ Links ]

20. MCMICHAEL AJ, BAGHURST PA, WIGG NR, VIMPANI GV, ROBERTSON EF, ROBERTS RJ. The Port Pirie Cohort study: Environmental exposure to lead and children’s abilities at the age of four years. N Engl J Med 1988; 319: 468-75.         [ Links ]

21. DIETRICH KN, BERGER OG, SUCCOP PA. Lead exposure and the motor developmental status of urban six-years-old children in the Cincinnatti Prospective Study. Pediatrics 1993; 91: 301-7.         [ Links ]

22. DIETRICH KN, SUCCOP PA, BERGER OG, KEITH RW. Lead exposure and the central auditory processing abilities and cognitive development of urban children: The Cincinnatti Lead Study cohort at age 5 years. Neurotoxicol Teratol 1992; 14: 51-6.         [ Links ]

23. DIETRICH KN, SUCCOP PA, BERGER OG, HAMMOND PB. Lead exposure and the cognitive development of urban preschool children: The Cincinnati Lead Study cohort at age 4 years. Neurotoxicol Teratol 1991; 13: 203-11.         [ Links ]

24. DIETRICH KN, SUCCOP PA, BORNSCHEIN RL, KRAFFT KM, BERGER OG, HAMMOND PB ET AL. Lead exposure and neurobehavioral development in later infancy. Environ Health Perspect 1990; 89: 13-9.         [ Links ]

25. BAGHURS PA, MC MICHAEL AJ, WIGG NR, VIMPANI GV, ROBERTSON EF, ROBERTS RJ, TONG SL. Environmental exposure to lead and children’s intelligence at the age of seven years: The Port Pirie Cohort Study. N Engl J Med 1992; 327: 1279-84.         [ Links ]

26. DIETRICH KN, BERGER OG, SUCCOP PA, HAMMOND PB, BORNSCHEIN RL. The developmental consequences of low to moderate prenatal and postnatal lead exposure: Intellectual attainment in the Cincinnatti Lead Study Cohort following school entry. Neurotoxicol Teratol 1993; 15: 37-44.         [ Links ]

27. NEEDLEMAN HL, GATSONIS CA. Low-level lead exposure and the IQ of children. A meta-analysis of modern studies. JAMA 1990; 263: 673-8.         [ Links ]

28. PPCOCK SJ, SMITH M, BAGHURST P. Environmental lead and children’s intelligence: A systematic review of the epidemiological evidence. BMJ 1994 ; 309: 1189-97.         [ Links ]

29. CARPENTER DO, MATTHEWS MR, PARSONS PJ, HORI N. Long-term potentiation in the piriform cortex is blocked by lead. Cell Mol. Neurobiol 1994; 14: 723-33.         [ Links ]

30. FERGUSSON DM, HORWOOD LJ, LYNSKEY MT. Early dentine lead levels and educational outcomes at 18 years. J Child Psychol Psychiatry 1997; 38: 471-8.         [ Links ]

31. BELLINGER DC, STILES KM, NEEDLEMAN HL. Low-level lead exposure, intelligence and academic achievement: A long-term follow-up study. Pediatrics 1992; 90: 855-61.         [ Links ]

32. NEEDLEMAN HL, SHELL A, BELLINGER D, LEVITON A, ALLRED EN. The long-term effects of exposure to low doses of lead in childhood. An 11-years follow-up report. N Engl J Med 1990; 322: 83-8.         [ Links ]

33. TONG S, BAGHURST P, MCMICHAEL A, SAWYER M, MUDGE J. Lifetime exposure to environmental lead and children’s intelligence at 11-13 years: The Port Pirie cohort study. BMJ 1996; 312: 1569-75.         [ Links ]

34. WHITE RF, DIAMOND R, PROCTOR S, MOREY C, HU H. Residual cognitive deficits 50 years after lead poisoning during childhood. Br J Ind Med 1993; 50: 613-22.         [ Links ]

35. NEEDLEMAN HL, GUNNOE C, LEVITON A, REED R, PERESIE H, MAHER C, BARRET P. Deficits in psychologic and classroom performance of children with elevated dentine lead levels. N Engl J Med 1979; 300: 689-95.         [ Links ]

36. NEEDLEMAN HL, RIESS JA, TOBIN MJ, BIESECKER GE, GREENHOUSE JB. Bone lead levels and delinquent behavior. JAMA 1996; 275: 363-9.         [ Links ]

37. Screening Young Children for Lead Poisoning, CDC Public Statement, US Department. of Health, November 1997.         [ Links ]

38. WHO Working Group on Inorganic Air Pollutants. WHO. October 1994.         [ Links ]

39. FRENZ P, VEGA J, MARCHETTI N, TORRES J, KOPPLIN E, DELGADO I ET AL. Exposición crónica a plomo ambiental en lactantes chilenos. Rev Méd Chile 1997; 125: 1137-44.         [ Links ]

40. CAMBRA K, ALONSO E. Blood lead levels in 2 to 3 years-old children in the Greater Bilbao Area (Basque Country, Spain): Relation to dust and water lead levels. Arch Environ Health 1995; 50: 362-6.         [ Links ]

41. BERNEY B. Round and round it goes: The epidemiology of childhood lead poisoning, 1950-1990. Milbank O 1993; 71: 3-39.         [ Links ]

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons