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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.128 n.7 Santiago jul. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872000000700016 

CARTAS AL EDITOR

Se invita a los lectores a enviar cartas al Editor, con comentarios, preguntas o críticas sobre artículos que hayan sido publicados en la Revista y a las que los autores aludidos puedan responder. También serán bienvenidos los comentarios sobre problemas de actualidad biomédica, clínica, de salud pública, de ética y de educación médica. Podrá aceptarse la comunicación preliminar de datos parciales de una investigación en marcha, respetándose la norma básica de que no haya sido publicada ni sometida a publicación en otra revista. La extensión máxima aceptable es de 3 páginas, tamaño carta, escritas a doble espacio, con un máximo de 6 referencias bibliográficas (incluyendo el artículo que la motivó) y 1 Tabla o Figura. Las cartas que se acepten podrán ser acortadas y modificadas formalmente, por los Editores.

Definiciones en medicina: ¿Estamos
en que el fin justifica los medios y
actos médicos?

Definitions in medicine: Do ends
justify our attitudes?

 

S r. Editor: Con asombro, incredularidad y ciertamente vergüenza como internista leí el Editorial de Nuland, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en New England Journal of Medicine1, con comentarios sobre los últimos "estudios" y "resultados" de la muerte asistida y eutanasia en Estados Unidos y Holanda2,3. Sus opiniones reflejan claramente un entusiasmo por esta nueva manera de hacer Medicina. Me parece una situación grave pues se entiende que una Editorial representa el pensamiento y orientación de una revista médica que, en el caso particular de la referencia, tiene gran influencia a nivel mundial. Entre otras aseveraciones, el autor expresa que los médicos, como profesionales, no estamos preparados para la eutanasia, por lo que se deben implementar las medidas de entrenamiento necesarias para que seamos capaces de lograr una muerte "eficaz y eficiente" (la que se practica hasta ahora estaría lejos de ser técnicamente perfecta). Dice que la finalidad última de la acción médica es la prevención y el tratamiento del sufrimiento y no sólo la preservación y prolongación de la vida, por lo que le parece imperativo que repensemos nuestros resquemores a participar en eutanasia. Con respecto al Juramento Hipocrático, dice que éste se ha configurado más bien como un símbolo de cohesión profesional, antes que un escrito con valores intrínsecos. Este Juramento no debería ser causal para eludir nuestra responsabilidad personal inherente a la práctica médica. La conducta y acción médica al lado de la cama del enfermo concierne a una materia de conciencia individual, a un contrato entre paciente y médico.

En un Panel de Consenso, el ACP-ASIM discutió las alternativas de acción médica frente al paciente críticamente enfermo: la sedación terminal y el rechazo voluntario a la ingesta de alimentos y líquidos4.

Siempre he manifestado que el médico debe mantener una libertad irrestricta en sus actos médicos y la relación médico-paciente es el lugar de encuentro privilegiado para ejercer sus acciones, pero jamás apartándose de los límites morales y éticos propios de la esencia misma del hecho de ser médico: "No daré a nadie, aunque me lo pida, ningún fármaco letal, ni haré semejante sugerencia".

Es fácil imaginar algunas situaciones en un futuro muy próximo: "Se ofrece Magister en Eutanasia y Muerte Asistida" o Primer Premio de Becados de Medicina Interna al Trabajo "Reducción del tiempo de muerte de 20 a 10 min, en eutanasia practicada en senescentes del área metropolitana" (actualmente son 25 min según los artículos señalados). No deseo imaginar otras situaciones con respecto a instituciones públicas o privadas que sustentan económicamente la salud de las personas, pero las veo como posibles: disponer de una Sección de Eutanasia para eliminar aquellos enfermos que no representan un adecuado equilibrio costo-beneficio para el sistema.

Creo que la Medicina está escindida, espero que las Escuelas de Medicina sean explícitas en declararse a favor o en contra de esta práctica fuera de toda comprensión, no sólo religiosa, sino que médica o simplemente humana. Necesitamos tener posiciones claras y firmes y la Sociedad Chilena de Medicina Interna tiene en esta problemática una gran responsabilidad. Debemos despertar de nuestra rutina de trabajo y defender nuestra primera y última motivación de existir: defender la vida y acompañar en la muerte.

Dr. Jaime Duclos H.
Hospital Naval Almirante Nef
Universidad de Valparaiso, Viña del Mar

REFERENCIAS

1. NULAND S. Physician-assisted suicide and euthanasia in practice. N Engl J Med 2000; 342: 583-4.        [ Links ]

2. WILLEMS D, DANIELS E, VAN DER WAL G, VAN DER MAAS P, Emanuel E. Attitudes and practices concerning the end of life. Arch Intern Med 2000; 160: 63-8.        [ Links ]

3. GROENEWOUD J, VAN DER HEIDE A, ONWUTEAKA-PHILIPSEN B, WILLEMS D, VAN DER MAAS P, VAN DER WAL G. Clinical problems with the performance of euthanasia and physician-assisted suicide in the Netherlands. N Engl J Med 2000; 342: 551-6.        [ Links ]

4. QUILL T, BYOCK I. Responding to intractable terminal suffering: the role of terminal sedation and voluntary refusal of food and fluids. Ann Intern Med 2000; 132: 408-14.        [ Links ]

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