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Revista médica de Chile

versão impressa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.128 n.9 Santiago set. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872000000900007 

Frecuencia de pseudoprognatismo
y actividad del músculo masetero
en pacientes fisurados

Pseudoprognathism frequency and
masseter muscle activity in operated
cleft lip patients

Armando Ogalde L1, Hernán Cárdenas A2,
José González N3, Héctor Montoya S3

Background: As a consequence of a growth inhibition of middle third of the face, cleft lip surgery could lead to a pseudoprognathism. However, this is not always the case. Also, when facial architecture is changed, the activity of muscles such as the masseter could be disturbed. Aim: To study masseter electromyographic activity in operated cleft lip patients. Material and methods: Forty two patients with cleft lip (25 male, aged 13 to 35 years old) were studied. All were operated during their first year of life. An electromyography of masseter muscle was performed and from a teleradiography, ANB and Gonion angles were obtained. Forty healthy subjects conformed the control group Results: The sample was divided in two groups. A group of 20 patients had a significantly lower EMG voltaje than control subjects (662 ± 228 and 1511 ± 340 µV respectively, p < 0.001). Only seven patients had an anteriorly inverted bite with a mean ANB of + 1.7 and a mean molar relation of -4.8, figures that confirm the presence of pseudoprognathism. Conclusions: Eighty three percent of cleft lip patients do not have cephalometric parameters of pseudoprognathism and half of the patients have a lower masseter activity (Rev Méd Chile 2000; 128: 1005-1010).
(Key-words: Cleft lip; Masseter muscle; Prognathism).

Recibido el 29 de febrero, 2000. Aceptado en versión corregida el 8 de junio, 2000.
Departamento de Fisiología. Facultad de Ciencias Biológicas. Universidad de Concepción
y Unidad de Fisurados. Hospital Regional de Concepción Guillermo Grant Benavente, Chile.
1 Cirujano-Dentista, M.Sc.
2 Químico-Farmacéutico, M.Sc.
3 Cirujano-Dentista

La fisura de labio y/o palatina es una malformación congénita con una prevalencia de 1,5 a 2 por mil nacidos vivos en los países desarrollados1,2 y representa también la malformación craneofacial más frecuente al nacer2-4. Según datos de la Unidad de Fisurados del Hospital Regional de Concepción la prevalencia de fisurados en Chile sería de 1 a 1,6 por mil nacidos vivos, afectando al 62,5% de los varones y al 37,5% de las mujeres5. En estos pacientes se realiza cirugía de labio, durante los primeros 6 meses después del nacimiento y su objetivo principal es que el fisurado pueda alimentarse2,5,6. Según la literatura, como resultado de la cicatrización, secundaria al cierre quirúrgico de la fisura, los pacientes operados presentan hipoplasia maxilar; determinando un menor desarrollo del tercio medio de la cara, acompañada de pseudoprognatismo, maloclusión4,7-9y cambiando la arquitectura facial. Su causa probablemente sería la interacción entre una dismorfogénesis congénita y la reparación quirúrgica primaria10-12. Por otro lado, varios autores postulan que existen cambios en la actividad del masetero (M) en alguna de las siguientes situaciones: 1. en alteraciones de la oclusión20. 2. en alteración muscular intrínseca21. 3. con aumento del ejercicio22. 4. con aumento de la edad23 y 5. cuando existe alguna alteración en la arquitectura craneofacial13-19,24-26. En relación a estos hechos hemos encontrado pocos trabajos que investiguen en los pacientes fisurados operados la frecuencia de aparición del pseudoprognatismo y el comportamiento de la musculatura orofacial24,27 utilizando registros electromiográficos en posición de máxima intercuspidación (PMI). Los objetivos de este estudio son determinar objetivamente, en base a factores cefalométricos, la presencia de pseudoprognatismo en pacientes fisurados unilaterales operados y pesquisar cambios en la actividad del M durante rechinamiento en PMI.

PACIENTES Y MÉTODO

Pacientes. El estudio comprendió un grupo de 42 pacientes fisurados unilaterales, tomados en forma aleatoria, con compromiso de labio hasta paladar blando, tratados en la Unidad de Fisurados del Hospital Clínico Regional de Concepción, Chile. Esta muestra (F) estaba formada por 17 mujeres y 25 hombres, con rango de edad de 13 a 35 años y un promedio de edad de 17,3 años. Todos operados dentro del primer año de vida y no presentaron chasquidos ni dolor en la articulación mandibular al morder en PMI.

Grupo control: estuvo formado por 40 personas voluntarias sanas, 18 mujeres y 22 hombres entre 19 y 28 años y con un promedio de edad de 22,2 años. Para integrar este grupo cada persona debió cumplir con las siguientes exigencias: 1. Características antropológicas similares (edad, peso y talla). 2. Portador de normoclusión. (Angle I, ausencia de mordida cruzada anterior y/o posterior). 3. Fórmula dentaria completa (excepto terceros molares). 4. Ausencia de alteraciones en la articulación temporomandibular, tales como chasquidos y/o dolor a la palpación. 5. Ausencia de alteraciones musculares. 6. No estar sometido a tratamiento ortodóntico. 7. Ausencia de patología periodontal. 8. Restauraciones en buen estado. Los integrantes de los grupos F y C, fueron previamente informados sobre el estudio al que serían sometidos y tomaron parte sólo aquellos que expresaron libremente su consentimiento.

Por realizarse este estudio en seres humanos, se trabajó de acuerdo a las normas éticas de la Declaración de Helsinki de 1975, enmendada en 1983.

Electromiografía. La electromiografía (EMG) del M se realizó utilizando electrodos de superficie según la técnica de Ferrario y cols28. Los electrodos se conectaron a un amplificador P5 Grass y las señales amplificadas (2000 veces) se visualizaron en un osciloscopio de rayos catódicos Tektronix 5113. La EMG se almacenó en un computador ACER AcerMate 450d, mediante una tarjeta análogo-digital, que tomaba muestras cada 160 mcs, durante un tiempo máximo de 4 s. Se hicieron 3 registros de EMG en el Ms derecho, durante rechinamiento en PMI, de los cuales se consideró el que presentó un patrón de interferencia estable y de mayor voltaje a la inspección ocular. Cada uno de los valores numéricos del EMG se transformaron en valores positivos sumando a cada uno el valor absoluto del dato más negativo. Con los valores así obtenidos se confeccionaron tablas de 2250 puntos y, a. se calculó el promedio del voltaje para comparar los promedios entre los grupos F y C. b. se ordenaron según su frecuencia y graficaron en un eje de coordenadas que tenía las clases de voltajes (intervalos de 50 µVolt) en un rango de 0 a 4000 µVolt obteniéndose un gráfico de frecuencias vs clases de voltaje.

Cefalometría. El análisis cefalométrico se hizo a partir de una teleradiografía lateral en PMI de cada uno los integrantes de los grupos F y C, utilizando el Programa Computarizado RMO J.O.E. (Jiffy Orthodontic Evaluation, Rocky Mountain Orthodontic). Se midieron los factores cefalométricos: SNA, SNB, ANB , ángulo Gnation-Gonion-Articulare y relación molar (Figuras 1 y 2).


FIGURA 1. ángulos SNA, SNB y ANB
SNA: ángulo formado por los planos Sella-Nasion y Nasion-Punto A. Indica la posición relativa del maxilar con respecto a la base de cráneo, medido en el plano sagital.
SNB: ángulo formado por los planos Sella-Nasion y Nasion-Punto B. Indica la posición relativa de la mandíbula con respecto a la base de cráneo, medido en el plano sagital.
ANB: ángulo formado por los planos Nasion-Punto A y Nasion-Punto B. Indica la posición relativa del maxilar con respecto a la mandíbula, medido en el plano sagital.

FIGURA 2. ángulo Gnation-Gonion-Articulare y Relación molar
Angulo Gnation-Gonion-Articulare: ángulo formado por las líneas Gonion-Gnation (tangente al borde posterior de la rama mandibular) y GonionArticulare (tangente a la base mandibular). Su valor tiene una relación directamente proporcional con la altura facial anterior, medido en el plano sagital.
Relación molar: distancia entre la pared distal del primer molar inferior y la pared distal del primer molar superior medida sobre el plano oclusal. Indica la posición relativa del arco dentario maxilar con respecto al arco dentario mandibular, medido en el plano sagital.

Analisis Estadístico. Se utilizaron la prueba t Student y prueba MANOVA para comparar las varianzas de los voltajes entre los grupos F y C. Se aceptó como válida una significancia de al menos 0,05.

RESULTADOS

Características antropométricas. No se observaron diferencias significativas en peso, talla y edad de los grupos F1, F2 y C (Tabla 1).


Rechinamiento en PMI. La muestra F se dividió en dos grupos de acuerdo al promedio voltaje. F1 presentó voltajes similares al grupo control y F2 presentó un promedio de voltaje menor con respecto a Fl (p < 0,0001), y a C (p < 0,0001) (Tabla 2).


Frecuencias de clases de voltaje. Las Figuras 3, 4 y 5 muestran la distribución de frecuencias en un rango de 0 a 4000 µV con intervalos de 50 µV para los grupos F1, F2 y C respectivamente.


FIGURA 3. Distribución de clases de voltaje del grupo C (81 clases de voltaje con un rango de 0 a 4000 µV).


FIGURA 4. Distribución de clases de voltaje del grupo F1 (81 clases de voltaje con un rango de 0 a 4000 µV).


FIGURA 5. Distribución de clase de voltaje del grupo F2 (81 clases de voltaje con un rango de 0 a 4000 µV).

Clases de Voltaje. Los grupos F1 y C utilizan sobre el 60% del espectro clases de voltaje, siendo F2 el grupo que usa menos clases de voltaje (Tabla 3).


Indices cefalométricos. La Tabla 4 presenta los índices cefalométricos: relación molar (Rm), ángulo goníaco (Go) y ANB y las diferencias significativas entre los factores cefalométricos de los grupos F1 F2 con respecto a C.


DISCUSIÓN

En nuestro estudio hemos encontrado que no todos los fisurados presentan pseudoprognatismo. De la muestra tomada en forma aleatoria sólo el 16,6% (7 pacientes) presenta esta característica; ellos forman parte del grupo F1 y tienen mordida invertida anterior con un ANB positivo promedio de +1,7º, además F1 presenta una relación molar promedio de -4,8 mm ambos hechos reafirman la presencia de pseudoprognatismo. El resto del grupo F1 (15 pacientes) no presenta características de pseudoprognatismo ya que a pesar de su ANB no tienen mordida invertida.

El grupo F2 (n=20) presenta un ANB de +2,9º, compatible con una arquitectura craneofacial disto basal (Clase II Esqueletal), característica que se refuerza por el hecho adicional de no presentar mordida invertida anterior. Por lo cual ningún integrante de este grupo de fisurados presenta pseudoprognatismo. F2 también presenta una EMG menor que C, lo que concuerda con las observaciones de Sassoumi25 y Pancherz23 quienes encontraron una actividad EMG disminuída del M en los pacientes Clase II esqueletal. De lo anterior se concluye que de los 42 pacientes fisurados, el 83,3% de la muestra no presenta pseudoprognatismo.

A diferencia de otros autores, nosotros hemos encontrado, un grupo importante de fisurados F1 (52,3%), cuya actividad promedio de voltaje del EMG en rechinamiento durante PMI no es significativamente distinta a los controles.

Por otro lado hemos detectado que el 47,6% de los fisurados (grupo F2) tiene un promedio de EMG significativamente menor que el grupo control C (Tabla 2). Esto podría deberse a que el Gonion es significativamente mayor en F2 que en C (p < 0,000005), signo de una mayor altura facial anterior, lo cual, según Sassuomi25 y Throckmorton26 induciría una actividad disminuída en el masetero.

El mayor número de clases de voltaje en el grupo C y F1 respecto a F2 (Tabla 3) indica una mayor diversidad de UM activas, en las que se incluyen UM de voltaje alto, durante el rechinamiento en PMI; estas últimas no se detectan en los pacientes del grupo F2. Ello explicaría el menor voltaje promedio del electromiograma de F2.

Correspondencia a: Armando Ogalde L. Casilla 160-C. Departamento de Fisiología, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad de Concepción. Concepción, Chile. Fax: (41) 245975. E-mail: hcardena@udec.cl

Agradecemos a:

Facultad de Odontología de la Universidad de Concepción por proporcionarnos las Teleradiografías para los integrantes del grupo control.

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