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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.129 n.4 Santiago abr. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872001000400017 

CARTAS AL EDITOR

Se invita a los lectores a enviar cartas al Editor, con comentarios, preguntas o críticas sobre artículos que hayan sido publicados en la Revista y a las que los autores aludidos puedan responder. También serán bienvenidos los comentarios sobre problemas de actualidad biomédica, clínica, de salud pública, de ética y de educación médica. Podrá aceptarse la comunicación preliminar de datos parciales de una investigación en marcha, respetándose la norma básica de que no haya sido publicada ni sometida a publicación en otra revista. La extensión máxima aceptable es de 3 páginas, tamaño carta, escritas a doble espacio, con un máximo de 6 referencias bibliográficas (incluyendo el artículo que la motivó) y 1 Tabla o Figura. Las cartas que se acepten podrán ser acortadas y modificadas formalmente, por los Editores.

Acumulación de radiaciones
ionizantes en el radiodiagnóstico
médico

Cumulative ionizing radiation after
diagnostic and interventional
procedures

 

S r Editor: La práctica de la medicina ha enriquecido su capacidad diagnóstica y terapéutica con la incorporación de recursos tecnológicos diversos, de los cuales la aplicación directa de la radiación X ha sido de los más significativos. La mayor potencialidad de reconocimiento de etiologías deriva de inmediato en nuevas posibilidades de tratamientos, en los cuales también está involucrada la participación de fuentes de emisión de radiaciones. En cardiología, a modo de ejemplo, la aplicación de la radiación X ha permitido explorar en sus inicios los síndromes coronarios agudos, permitiendo establecer formas de tratamiento muy precoces, facilitando la revascularización percutánea de un lecho vascular amenazado y transformándose en una alternativa a la cirugía en la corrección de las estenosis de la circulación coronaria. En la neuroradiología, la exploración de la circulación cerebral ha permitido tratar malformaciones vasculares donde el acto quirúrgico puede representar un riesgo superior a la terapia endovascular. En gastroenterología y cancerología la aplicación de la radiación ionizante también tiene un campo terapéutico importante, tanto para los adultos como para la población infantil. Si a ello le adicionamos la reconocida capacidad diagnóstica que tiene la radiación ionizante, que ha derivado en equipos de resolución axial tomográfica de gran velocidad y versatilidad, debemos asumir que una población de pacientes está recibiendo a lo largo de su vida una exposición a radiaciones ionizantes de magnitudes que pueden llegar a ser importantes en algunas situaciones de común ocurrencia en la práctica cotidiana1.

Considerando, como ejemp!o, lo que sucede en cardiología, asistimos a pacientes que han debido someterse a dos o tres procedimientos angiográficos (algunos de diagnóstico y otros terapéuticos) acumulando una dosis de radiación que es ignorada y de la cual usualmente no queda registro alguno. Esta situación es particularmente importante en pacientes sometidos a angioplastía coronaria, donde los tiempos de exposición a radiación se pueden prolongar por más de 60 min y en los cuales a la fluoroscopía se debe adicionar la emisión de radiación en la adquisición de imágenes (cinecoronariografía) lo que incrementa la magnitud de la exposición (Tabla 1). En procedimientos de electrofisiología, los tiempos de exposición de los pacientes son aún superiores, no existiendo en nuestro país un registro de ello, por lo cual no hay una conciencia anamnéstica objetiva sobre la irradiación de cada paciente en particular2,3. Los efectos estocásticos de la radiación suelen ser tardíos y, por lo general, se traducen en patologías que afectan a otros sistemas, por lo cual es altamente probable que no se establezca un vínculo de relación entre una acción tentativamente benéfica y una determinada patología (iatrogenia encubierta). Nuestra preocupación deriva de que los efectos determinísticos de la radiación4-6, traducidos con mayor frecuencia en lesiones dérmicas, pasaron desapercibidos para los cardiólogos que habían realizado los procedimientos propios de la cardiología intervencional y fueron detectados en los Servicios de Dermatología . Están apareciendo en la literatura comunicaciones de casos con tales daños iatrogénicos, por lo cual se hace perentorio advertir a los pacientes de esta nueva complicación7. Sin embargo, el daño determinístico ocurre en el corto plazo por lo cual es más factible establecer un eventual vínculo con el procedimiento que condiciona la exposición a radiación ionizante. Pero, ¿cómo podríamos vincular un eventual proceso neoplásico con intervenciones angiográficas realizadas con una antelación de 10 o 15 años antes si no conocemos aún la magnitud de la radiación recibida?


Experiencias realizadas en el Laboratorio de Hemodinamia del Centro Cardiovascular del Hospital Clínico de la Universidad de Chile han permitido detectar, en procedimientos de cineangiocoronariografía diagnóstica, magnitudes de radiación que pueden llegar a ser importantes en la eventualidad de la repetición de los procedimientos, lo cual nos ha llevado también a pensar en la magnitud de la radiación que recibe el paciente en los procedimientos intervencionales. En la actualidad poseemos un detector de radiación con registro en línea para medir la magnitud de la radiación por área de supeficie corporal, lo cual permitirá tener una información susceptible de transformarse en un registro objetivo y adicionable frente a futuras intervenciones de la misma naturaleza (Tabla 2). Es nuestro propósito propender a la pronta instauración en nuestro país de un registro personalizado de la magnitud de radiación que un paciente ha recibido frente a intervenciones como las que cotidianamente realizamos en estos laboratorios y que bien podrían ser extensivos a otros procedimientos de aplicaciones masivas, como son las mamografías. a modo de ejemplo.


También aparece como necesaria la participación de un nuevo profesional en el equipo de salud que interviene en un Laboratorio de Hemodinamia y Cardiología Intervencional: el Físico Médico, que en nuestro Hospital cumple funciones de definir día a día los parámetros que optimizen el funcionamiento del cineangiógrafo a fin de que la magnitud de la radiación que incide en el paciente sea la mínima necesaria y que el resto del equipo de salud, particularmente los médicos operadores (que son los más expuestos a la radiación) reciban una magnitud de radiación lo más próxima a la que existe en el ambiente, minimizando el riesgo de los efectos determinísticos o estocásticos propios de toda emisión radioactiva.

Dr Carlos Oyarzún C, Laboratorio de Metrología, Comisión Chilena de Energía Nuclear.
Dr Alfredo Ramírez, Laboratorio de Hemodinamia Centro Cardiovascular, Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

REFERENCIAS

1. Ramirez A, Farias E, Silva AM, Oyarzun C, Leyton F, Ugalde H, et al. Análisis de la radiación ionizante generada en equipos de cineangiografía coronaria analógicos y digital y la influencia de sus sistemas externos de protección. Rev Méd Chil 2000;128: 853-62.        [ Links ]

2. Williams JR, Catling MK. An investigation of X-ray equipment factors influencing patient dose in radiography. Br J Radiol 1998; 71: 1192-8.        [ Links ]

3. Williams JR. The interdependence of staff and patient doses in interventional radiology. Br J Radiol 1997; 70: 498-503.        [ Links ]

4. McParland BJ. Entrance skin dose estimates derived from dose area product measurements in interventional radiological procedures. Br J Radiol 1998; 71: 1288-95.        [ Links ]

5. Vano E, Gonzalez L, Guibelalde E, Fernandez JM, Ten JI. Radiation exposure to medical staff in interverntional and cardiac radiology. Br J Radiol 1998; 71: 954-60.        [ Links ]

6. Van de Putte S, Verhaegen F, Taeymans Y, Thierens H. Correlation of patient skin doses in cardiac interventional radiology with dose-area product. Br J Radiol 2000 ; 73: 504-13.        [ Links ]

7. Lichtenstein DA, Klapholz L, Vardy DA, Leichter Y, Mosseri M, Klaus SN, Gilead LT. Chronic radiodermatitis following cardiac catheterization. Arch Dermatol 1996; 132: 663-7.        [ Links ]

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