SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.130 número9El polimorfismo genético del factor de necrosis tumoral alfa como factor de riesgo en patologíaManejo actual de la acalasia del esófago: revisión crítica y experiencia clínica índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.9 Santiago sep. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002000900014 

Rev Méd Chile 2002; 130: 1051-1054

Un fondo competitivo de desarrollo para el fomento de la
calidad de la educación superior en Chile. Área de la salud

Colomba Norero V1, Fernando Jara T2.,Eduardo Rosselot J1.

A competitive fund to improve the quality of university
education in the area of Health Care in Chile

In 1997, the Chilean Government and the International Bank for Development convened on a strategy to improve Chilean university education. It was based on quality improvement, effectiveness, relevancy and innovation on university education programs. A US$ 245 millions fund was afforded, for a five years competitive grants program, among certain traditional Universities and Technical Education Institutes. The authors reviewed the projects that won the contests during the first three years in the health area, to determine their impact, demands supported, difficulties and assets. These projects obtained 13.6% of the assigned funds (a total of US$ 16.5 millions). Funds were requested mostly to build spaces, obtain equipment, laboratories and computational support. Funds were also requested to carry out methodological changes and teaching improvements. The importance of teaching health sciences in locations outside the Metropolitan area of Santiago, the modification of undergraduate medical curriculum and the development of post graduate networks are emphasized (Rev Méd Chile 2002; 130: 1051-4).

(Key Words: Academic Medical Centers; Education, medical; Technology, medical; Universities)

Recibido el 13 de marzo, 2002. Aceptado el 27 de junio, 2002.

1 Facultad de Medicina, Universidad de Chile.

2 Programa MECESUP, Ministerio de Educación, Chile.

La actual política de educación superior en Chile se enmarca dentro de un proceso de reforma total de la educación en el país que se basa en mejoramiento de la calidad, en la equidad e igualdad de oportunidades y en el desarrollo regional e inserción internacional de las universidades, para así brindar oportunidades formativas a los profesionales, científicos y técnicos, comprometiéndolos en el desarrollo económico y social del país1.

Con el fin de apoyar específicamente a las instituciones de educación superior en esa política, el Gobierno creó un Programa de Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación Superior (MECESUP) orientado a las 25 universidades públicas y privadas tradicionales que reciben aportes del Estado en forma directa, agrupadas en el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas. Se incluyen también instituciones formadoras de técnicos de nivel superior y otras instituciones de educación superior autónomas con, al menos, tres años de experiencia en esta formación2.

Como punto de partida se estableció un convenio con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento a 5 años plazo (1999 a 2003), con un presupuesto de US$245 millones, financiados en 60% por el Banco Mundial y en 40% por Chile3.

Como mecanismos para cumplir los objetivos se establecieron tres grandes sistemas:

a) Un sistema de acreditación de enseñanza de pre y postgrado con el fin de asegurar la calidad de la enseñanza superior. Para ello se destinó 2,2% del presupuesto.

b) Para el fomento de la calidad, innovación y planificación de la educación superior a mediano plazo, se estableció un fondo competitivo al que se destinó 94,2% y

c) Sistema de evaluación de los resultados (2% restante).

El propósito de este trabajo fue analizar los proyectos presentados al Fondo Competitivo en los 3 primeros años del programa, por las 20 universidades que dictan carreras de la salud, dentro del grupo de 25 del Consejo de Rectores, de las cuales 9 cuentan con Facultad de Medicina3. Debe destacarse que desde 1981 la legislación vigente permitió el ingreso de capitales privados a la Educación Superior existiendo actualmente 38 nuevas universidades que no reciben aportes estatales directos; entre ellas 10 cuentan con Facultad de Medicina en distintas etapas de desarrollo4,5.

RESULTADOS

El número anual y el monto económico de los proyectos presentados por las universidades que postulan al Fondo Competitivo, está regulado en cada concurso por el llamado índice de actividad, el que se relaciona con la matrícula de pregrado, el número de proyectos de investigación concursables ganados y las jornadas completas de académicos con postgrado de las universidades concursantes. En ningún caso las solicitudes por universidad pueden sobrepasar el 18% del total del Fondo destinado al concurso anual.

Como el Programa MECESUP a través del Fondo Competitivo pretende fomentar acciones destinadas a mejorar los servicios docentes de pre, postgrado y técnico de nivel superior, se plantean como deseables en el pregrado proyectos que lleven innovación a los planes de estudio, establezcan laboratorios, equipamiento e infraestructura, promuevan perfeccionamiento académico, aporten tecnología de información y programen visitas académicas para mejorar las actividades formativas. En postgrado se trata de fortalecer los programas de doctorado existentes y generar otros nuevos, ojalá de carácter integrado, que aborden las necesidades de desarrollo nacional. Este es, probablemente, el aspecto más trascendente que aborda el Fondo, dado el escaso número de egresados de los programas de doctorado existentes en el país que es alrededor de 60 doctores por año (5 a 6 en el área biomédica) para una población de 13,5 millones de habitantes6.

Los datos de este informe corresponden a los resultados de los concursos 1999 al 2001.

En estos tres concursos las universidades que se han adjudicado proyectos en el área Educación en Salud son 14 de las 20 del Consejo de Rectores que imparten una o más carreras de la salud. Corresponden a las universidades tradicionales en 7 de los 14 casos. Tres de ellas están ubicadas en la capital y 11 en provincias. El número de proyectos adjudicados a las carreras de la salud es de 26 en los 3 años (14,1% del total), correspondiendo al pregrado 70% de los proyectos adjudicados. Cabe destacar que el porcentaje de aprobación promedio para los concursos es de 30% de lo presentado.

Los recursos asignados para los 3 concursos correspondieron a US$ 36,4 millones, US$ 36,7 millones y US$ 45 millones, totalizando en el período US$ 118 millones. Los proyectos relacionados con Educación en Salud comprometieron 13,6% de estos fondos (Tabla 1). Los proyectos adjudicados a bibliotecas, en el período 1999-2001, corresponden a 22 de las 25 universidades del Consejo de Rectores, los que comprometen US$ 3,26 millones. Muchas de las bibliotecas son utilizadas por alumnos y docentes de las carreras de la salud que imparten las diferentes instituciones que así se ven favorecidos indirectamente, siendo muy difícil calcular con exactitud la proporción correspondiente.

Al revisar los 18 proyectos de pregrado se aprecia que en 13 de ellos se solicitó construcción de aulas y laboratorios, en 9 equipamiento e infraestructura, en 7 equipamiento computacional, en 10 programas de perfeccionamiento académico y capacitación. En 2 casos se solicitó apoyo para visitas académicas y en un caso, respectivamente, educación a distancia y programas de educación continuada.

En lo que se relaciona con la carrera de Medicina cabe señalar la presentación, por parte de 4 de las facultades pertenecientes a Asofamech, de proyectos centrados en modificaciones curriculares de gran envergadura, con introducción de metodologías docentes nuevas e informática que obligan a capacitación docente. En varias de ellas, hay una complementación con construcción de recintos que permitan estas nuevas formas de enseñanza.

Dos de las universidades presentaron proyectos para construir centros de atención primaria, con énfasis en Salud Familiar.

En 9 de los proyectos había un énfasis en el mejoramiento de la enseñanza de las ciencias básicas mediante integración horizontal y vertical de contenidos en las distintas carreras de la salud (en algunos casos se incluye Medicina), impartidas en esas instituciones.

Tres proyectos se centraron aisladamente en mejoramiento de la capacidad académica de los docentes involucrados en la enseñanza.

En el postgrado, en cambio, todas las solicitudes fueron encaminadas al reforzamiento del cuerpo académico, innovación de programas, estadías cortas de investigación en el extranjero y aumento del número de alumnos ingresados con apoyo de becas.

Es importante señalar que 4 proyectos de mejoramiento de programas de doctorado se hacen compartiendo actividades entre 2 y hasta 4 universidades, constituyendo verdaderas redes de complementación y potenciación de actividades.

DISCUSIÓN

Al haber transcurrido la mitad del tiempo que se ha destinado a los concursos del Fondo Competitivo del Mecedesup se pueden apreciar claramente los beneficios que esta iniciativa ha significado para las instituciones que han participado.

El análisis de los proyectos presentados señala evidentes logros. En primer lugar, la obligación de presentar en las postulaciones una planificación estratégica a mediano plazo de las instituciones que concursan, ha contribuido a un proceso de reflexión y autoevaluación muy positivo que se relaciona, por lo demás, con el proceso de acreditación que se plantea como otro objetivo del programa Mecedesup.

En segundo término, ha contribuido al refuerzo estratégico institucional mediante alianzas docentes en el postgrado entre universidades complejas con actividades complementarias.

En tercer lugar, la modernización de las bibliotecas de las universidades del Consejo de Rectores es algo digno de destacarse. De paso muestra la falencia que existía en este aspecto crucial de la educación universitaria.

En cuarto lugar, las universidades tradicionales han aprovechado muy bien la oportunidad de efectuar cambios curriculares que, en carreras tan largas como Medicina, implican un gran costo en infraestructura y preparación del cuerpo docente.

Por último, el Fondo ha contribuido a desarrollar actividades de educación superior en salud preferentemente en unidades académicas fuera de la región metropolitana, lo que significa un quiebre importante en la tendencia centralista del país, cumpliendo así con otro de los objetivos del programa.

La evaluación global de las postulaciones al Fondo Competitivo en todas las áreas ha mostrado una cantidad de propuestas relevantes. Sin embargo, se echa de menos una visión estratégica a más largo plazo de las instituciones, lo que presume una falta de articulación con las necesidades nacionales en educación superior7. A ello no se escapa el área de educación en salud, a excepción de la formulación de programas en redes de postgrado que están cumpliendo claramente con el desarrollo de regiones, con la incorporación de innovación tecnológica y con la formación de un número mayor de doctores y magísteres.

Una explicación para el tipo de proyectos presentados ha sido las necesidades urgentes de infraestructura física y equipamiento moderno de las universidades tradicionales del país, cuyo presupuesto depende del aporte estatal en proporción importante y que alcanza sólo para cubrir las remuneraciones. Un ejemplo muy claro de esto se aprecia en el área de bibliotecas.

Adicionalmente, esta restricción presupuestaria explica la presentación de proyectos de mediana envergadura. Proyectos con presupuestos mayores se ven limitados porque las facultades comprometidas deben financiar, como contraparte, 30% del presupuesto global, lo que se hace imposible en situaciones presupuestarias estrechas como son las que viven estas instituciones.

Es indudable que la oportunidad de contar con fondos para desarrollar programas de capacitación o de educación continuada, no ha sido suficientemente aprovechado, para ser uno de los ejes más importantes de desarrollo del país.

Por otro lado, la falta de proyección nacional de un buen número de proyectos puede deberse a que no ha existido en el país una cultura de competencia, estableciéndose los aportes por desempeño sólo en la década 1990-99. La incorporación de universidades privadas, con criterios económicos más ágiles, está estableciendo una modificación cultural importante en las universidades tradicionales en ese aspecto, lo que se aprecia en el interés en participar en concursos para la obtención de fondos y en el reconocimiento de que se debe justificar el uso de ellos.

Podemos concluir, por lo tanto, que la mayor contribución de este Fondo ha sido despertar una conciencia de competencia y de demostración de logros docentes, especialmente en zonas alejadas de la capital.

Dados los importantes aportes que este programa otorga al sistema de educación superior y la posibilidad de lograr mayor eficacia de este esfuerzo al coordinar los objetivos compartidos por las instituciones postuladas, sería deseable incitar acciones comunes o compartidas, especialmente en el perfeccionamiento académico y en la disponibilidad de recursos informáticos, para obtener ventajas adicionales de la inversión. La iniciativa de las mismas instituciones, para armar una red de apoyo y colaboración mutua, podría ser un objetivo y logro adicional del sistema, con evidente repercusión y provecho nacional.

REFERENCIAS

1. Allard R. Políticas Públicas en Educación Superior en Chile: Contexto, programas y proyección. Revista de la Educación Superior Chilena 2000; 69-83.        [ Links ]

2. Ministerio de Educación. División Educación Superior. Programa Mecesup. Informe 1999, 2000 y 2001. Adjudicación de Proyectos.

3. Reich R. Mejoramiento de la calidad y equidad de la Educación Superior. 1999-2003. Revista de la Educación Superior Chilena 2000; 123-8.        [ Links ]

4. Indices 2001. Consejo Superior de Educación. El Mercurio, 23/11/2000.        [ Links ]

5. Universidades Chilenas. Rankings exclusivos, en Qué Pasa. Publicación especial. Volumen 30, Diciembre 2001.        [ Links ]

6. Brunner J. Chile: Informe e índice sobre capacidad tecnológica. Universidad Adolfo Ibáñez. Instituto de Economía Política. Agosto 2001.        [ Links ]

7. Jara-Tamayo F. Desafíos en la implementación del Fondo Competitivo. Revista de la Educación Superior Chilena 2000; 129-37.        [ Links ]

Correspondencia a: Dra. Colomba Norero V. Vicedecanato. Facultad de Medicina. Independencia 1027. Fono 6786401. Santiago. E mail: cnorero@machi.med.uchile.cl

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons