SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.130 número10Hipercoagulabilidad en fibrilación auricular y su relación con factores de riesgo para embolia sistémica índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.10 Santiago oct. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002001000001 

Rev Méd Chile 2002; 130: 1083-1086

Actualización de los criterios de
autoría en las publicaciones
biomédicas

Authorship Criteria in Biomedical
Articles.

In the year 2000, a previous Editorial in this journal reviewed the criteria for authorship as defined by experienced authors and editors, discussed in selected references from the biomedical literature. An emphasis was given to the definition of authorship stated in the available 1997 version of the "Uniform Requirements for Manuscripts Submitted to Biomedical Journals". After that Editorial was published, an updated version of the "Uniform Requirements" established important changes in their criteria; eg. Participation of each author in the work should permit them to take public responsibility for "appropiate portions of the content"; and acquisition of data was added as an acceptable alternative in the first requisite for authorship. These and other changes should be difussed to prospective authors, particularly in multicentric studies usually leading to multiauthorship. This new Editorial and a translation into Spanish of the authorship criteria contained in an updated (2001) version of the "Uniform Requirements" are included in this issue of Revista Médica de Chile with the purpose of stimulating authors and readers to think in their implications (Rev Méd Chile 2002; 135: 1083-6).
(Key Words: Authorship; Manuscripts, medical; Periodicals; Writing)

Las condiciones que debería cumplir quien figure como "autor" en los manuscritos publicados en revistas biomédicas merecen una nueva reflexión, aunque las revisamos hace menos de dos años1. El tema interesa a los autores, que no siempre están felices con la ubicación que tuvieron en la lista de sus publicaciones; a otras personas, que contribuyeron a un trabajo pero fueron omitidas de la lista de autores; a los revisores de manuscritos y de proyectos de investigación, que quisieran evaluar la participación individual de los ejecutores del trabajo; y a las autoridades que necesiten juzgarlos en concursos de antecedentes, calificaciones, contratación de académicos o personal técnico, etc. Es también posible que algunos lectores busquen identificar a las personas calificadas para prestarles ayuda en aspectos técnicos de sus propios trabajos o en la resolución de problemas clínicos.

Esta situación adquirió particular relevancia en las últimas décadas, cuando las publicaciones científicas con un solo autor se han hecho excepcionales, mientras crece el número de participantes que aportan su pericia técnica a un trabajo, incorporados a equipos multiprofesionales. Además, los estudios clínicos y ensayos terapéuticos tienden a ser multicéntricos, interviniendo distintos grupos, cada uno con varios integrantes.

Alguien podría suponer que los editores de las revistas biomédicas no necesitaríamos preocuparnos mucho por calificar la autoría: la lista de autores es proporcionada junto con la versión final del manuscrito y deberíamos suponer que hubo un acuerdo entre ellos. Además, esa lista no puede ser modificada por los editores, ni en el número de autores ni en su orden de precedencia, al menos que lo soliciten todos los autores por escrito. Sin embargo, son los editores y ex-editores de revistas biomédicas quienes siguen discutiendo este tema, desde hace muchos años, en reuniones locales e internacionales, asumiendo un rol de líderes de opinión y de controladores de las formalidades de las publicaciones científicas, así como de la validez y pertinencia de sus resultados y su interpretación, y de la ética atingente a ellas. Las razones son fáciles de entender: su función permite a los editores conocer con amplitud y profundidad las realidades que se viven en el proceso de publicar en revistas científicas. Los editores escuchan quejas, reciben reclamos y tienen que intervenir con su opinión y consejo en reuniones de científicos a las que son invitados para ello.

En 1978, los editores de algunas revistas médicas de gran prestigio y amplia circulación mundial, se reunieron en Vancouver, Canadá, para discutir diversos aspectos de sus publicaciones y tratar de uniformar los criterios aplicados a ellas. Inicialmente se autodefinieron como "Steering Committee" y años más tarde constituyeron el "International Committee of Medical Journal Editors (ICMJE)", más conocido como "Grupo de Vancouver". El documento que elaboraron, denominado actualmente "Uniform Requirements for Manuscripts Submitted to Biomedical Journals", describe las formalidades que deberían cumplir distintos tipos de manuscritos generados por las ciencias biomédicas, particularmente los artículos de investigación. Ha sido enriquecido en reuniones periódicas, ampliándose su contenido con aspectos éticos de las publicaciones científicas, particularmente en el área clínica. Su primera versión fue reproducida en 1979 por revistas de gran circulación internacional y luego fue traducida del inglés a otros idiomas. Aunque fue concebido como "recomendaciones", su lógica y claridad hicieron que numerosas revistas del mundo lo adoptaran como "normas", explicitándolo así en sus instrucciones a los autores. La Revista Médica de Chile fue una de las primeras que se adscribió a ellas, desde 19802. Actualmente, varios índices bibliográficos con relevancia internacional recomiendan que las revistas biomédicas cumplan con estos "requisitos uniformes" para lograr ser indizadas. El programa SciELO Chile, de CONYCIT, exige su cumplimiento a las revistas del área médica que difunde en un sitio web3.

En mayo de 2000, una nueva reunión del ICMJE (esta vez en Copenhaguen, Dinamarca), originó una versión ampliada y modificada de los "Uniform Requirements", que fue actualizada en octubre de 2001. A diferencia de las anteriores, esta versión se ha difundido solo electrónicamente4-6. Es posible que -al no haber sido reproducida "en papel" en las revistas de mayor difusión internacional- muchos autores, revisores de manuscritos, y aun los editores de revistas médicas no hayan advertido cambios importantes frente al documento de 1997. Algunos de ellos son sutiles, pero modifican conceptos que previamente se entendían de otra manera. El mejor ejemplo de ello está en los acápites relacionados con la "autoría". Para facilitar su análisis, este número de la Revista Médica de Chile incluye en un Artículo Especial una traducción literal de los acápites de la versión 2001 de los "Requisitos Uniformes" que se refieren a la "Autoría" y los "Agradecimientos", ambos estrechamente relacionados5.

Entre los cambios queremos destacar:

1° La versión de 1997 establecía que "cada autor debería haber participado suficientemente en el trabajo como para aceptar públicamente su responsabilidad por su contenido". ¿Significaba ello "sobre todo su contenido"? La versión 2001 precisa que se trataría de una responsabilidad individual sobre "...appropriate portions of the contents". El término "appropriate" significa "apropiados", "consignados", "adjudicados", "pertinentes".

2° Tanto el documento original como su versión actualizada establecen tres criterios específicos e ineludibles para calificar la autoría. El primero tiene que ver con la participación en la génesis del trabajo y en todas sus etapas de ejecución, hasta el análisis de los resultados y su interpretación. El segundo se refiere a la redacción del manuscrito y su revisión crítica, antes de enviarlo a publicación. El tercero corresponde a la aprobación explícita y por escrito de la versión final, tal como sería publicada.

Para juzgar el cumplimiento del primer criterio, ambos documentos exigen haber hecho contribuciones substanciales "a la concepción y diseño del trabajo, o al análisis e interpretación de los datos". Pero, la versión de 2001 insertó entre ambas una nueva alternativa: "o la adquisición de datos", por lo cual entendemos que puede calificarse como autor a quien haya participado ejecutando solamente una técnica de diagnóstico o de laboratorio, o una maniobra terapéutica, aunque no haya intervenido en la concepción y diseño del trabajo, ni en el análisis e interpretación de los datos. Eso sí que, para merecer realmente la condición de autor, es indispensable que haya participado en la preparación del manuscrito, o en su revisión crítica (segundo criterio) y que haya aprobado (bajo firma) el manuscrito final que se envía a la revista (tercer criterio).

Así se ampliaron las posibilidades para acceder al derecho legítimo de autoría, considerando la complejidad creciente de la investigación biomédica y clínica que hace indispensable la intervención de múltiples y variados expertos. Pero se salvaguardó la integridad del concepto de autoría al enfatizar que cada individuo que se considere autor debería cumplir los tres criterios que reflejan su compromiso con el trabajo que desean publicar.

3° La versión 2001 establece que los autores deberían proporcionar una descripción de su contribución al trabajo y los editores deberían publicarlo. Ya no queda, como en la versión 1997, a juicio de los editores solicitar o no esta información que "podría ser publicada".

4° La versión 2001 insiste en que en los estudios multicéntricos, cada uno de los que figuren como autores debería cumplir los tres criterios de autoría ya explicitados.

5° En cuanto al orden de precedencia de los autores en la lista respectiva, la nueva versión mantiene el énfasis en que ello debe reflejar una decisión conjunta de los coautores.

6° El acápite sobre "Agradecimientos" está redactado en un párrafo más breve y claro que en la versión 1997. No modifica las especificaciones de quienes deben recibir un reconocimiento por su colaboración, participación o ayuda en el trabajo, pero establece como obligatorio que quienes sean nombrados deberían haber autorizado por escrito que su nombre figure allí y que se describa su participación, ya que los lectores podrían inferir que también avalan los resultados y las conclusiones del trabajo.

En una Editorial previa sobre este tema1, se anunció la puesta en marcha de un estudio en que se incluiría una evaluación de la "adhesividad" de los autores de manuscritos publicados en la Revista Médica de Chile a los criterios de autoría propuestos por el ICMJE. En este estudio se aplicaron los criterios de autoría de la versión 1997 de los "Requisitos Uniformes" y sus resultados se han presentado en forma preliminar, en reuniones de la Asociación Mundial de Editores de Revistas Médicas, en el Congreso Chileno de Medicina Interna y en el 5º Simposio Chileno de Editores de Revistas Biomédicas (2001). Pero no se han publicado aún in extenso porque nos ha parecido razonable esperar que en un análisis final se apliquen criterios acordes con la versión más reciente de los "Requisitos Uniformes".

Con esta Editorial y el Artículo Especial anexo pretendemos ayudar a los futuros autores de manuscritos a conocer conceptos actualizados sobre la calificación de la autoría en el área biomédica, cuya aplicación debe hacerse acorde con criterios aceptados internacionalmente para salvaguardar su propia responsabilidad y confiabilidad.

Humberto Reyes B, Editor
Joaquín Palma H, Max Andresen H,
Editores Asociados, Revista Médica de Chile

REFERENCIAS

1. Reyes H, Kauffmann R, Andresen M. La autoría en los manuscritos publicados en revistas biomédicas (Editorial). Rev Méd Chile 2000; 128: 363-6.         [ Links ]

2. Goic A, Reyes H. Instrucciones a los autores de los trabajos sometidos a publicación en la Revista Médica de Chile (Editorial). Rev Méd Chile 1986; 114: 617.         [ Links ]

3. Reyes H. La Revista Médica de Chile en una biblioteca de ciencias en la Internet (Editorial). Rev Méd Chile 2001; 129: 131-2.         [ Links ]

4. International Committee of Medical Journal Editors. Uniform Requirements for Manuscripts Submitted to Biomedical Journals. Ann Intern Med 1997; 126: 36-47.         [ Links ]

5. International Committee of Medical Journal Editors. Uniform Requirements for Manuscripts Submitted to Biomedical Journals. Updated October 2001. En http://www.icmje.org. (consultado en agosto de 2002).         [ Links ]

6. Reyes H. Las referencias en artículos publicados en revistas biomédicas (Editorial). Rev Méd Chile 2001; 129: 343-5.         [ Links ]

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons