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Revista médica de Chile

versão impressa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.10 Santiago out. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002001000015 

Rev Méd Chile 2002; 130: 1179-1182

Arturo Vivado Orsini y la renovación
de los tratamientos psiquiátricos

Enrique Escobar M.

Arturo Vivado Orsini and the
renewal of psychiatric treatments

During the first half of the twentieth century, new psychiatric treatments were discovered, such as malario therapy, insulin therapy, electroshock, penicillin therapy, and the antialcoholic aversive therapy. These treatments gave a new hope to mental patients, even in our country. It was precisely while Dr. Arturo Vivado, Full Professor of Psychiatry at the University of Chile, worked and taught, that these treatments were progressively applied in Chile. After an effortful carreer, Dr. Vivado was appointed Director of the Psychiatric Asylum in Santiago, in 1945. He was a skillful clinician and pragmatic with his psychological belief, equanimous and affectionate with people. His most important contributions to the specialty are described in this review (Rev Méd Chile 2002; 130: 1179-82).
(Key Words: History of Medicine, 20th Century; Psychiatric somatic therapies; Therapeutics)

Recibido el 21 de marzo, 2002. Aceptado en versión corregida el 28 de agosto, 2002.
Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak.

Acomienzos del siglo XX, eran escasos los recursos farmacológicos en el campo de la alienación mental. Entre ellos se citan el opio, la morfina, los bromuros, los barbitúricos, etc, como tranquilizantes cuya precaria eficacia confirmaba el nihilismo terapéutico. Fue en la primera mitad del siglo XX cuando se implementaron diversos tratamientos que en su oportunidad dieron nuevas esperanzas a los enfermos mentales. Una seguidilla de descubrimientos permitió mejorar el curso de la enfermedad mental y facilitar la salida del manicomio a los enfermos más tranquilos.

En 1917 Julius Wagner von Jauregg describió la "impaludación" como tratamiento de la parálisis general, lo que le valió, en 1927, el premio Nobel. Sin embargo, tiempo después, en 1943, John Mahoney utilizó penicilina parenteral con tal éxito que desplazó a aquel tratamiento. Por su parte, en 1933, Manfred Sakel comunicó la terapia del coma insulínico en esquizofrénicos, descubierta accidentalmente al administrar insulina a morfinómanos. Por otra parte, en 1938, Cerletti y Bini provocaron convulsiones epilépticas sustituyendo el cardiazol por la aplicación de corriente al cerebro del paciente. Por último, Jacobsen, en 1947, usó la apomorfina para condicionar reflejos aversivos en alcohólicos1. El grupo de tratamientos recién descritos -conocidos como la primera terapia biológica- respaldaron una visión orgánica de la psiquiatría en desmedro de las escuelas psicodinámicas.

A pesar que las esperanzas resultaron infundadas para la malarioterapia e insulinoterapia, los restantes recursos aún continúan vigentes. Ahora bien, en nuestro país la introducción de estos procedimientos terapéuticos estuvo íntimamente ligada a la figura del profesor Arturo Vivado, quien dirigió la investigación desde su doble condición de profesor y director del Manicomio Nacional. Al respecto, Matte, en su lección inaugural afirmó: "que...(Vivado) desde un comienzo muestra su constante preocupación y sus esfuerzos se orientan en el sentido de llevar la Psiquiatría al rango y nivel de otras especialidades médicas"2. Considerando lo expuesto entregamos este trabajo que pretende mantener viva la obra del profesor Vivado.

DESARROLLO

Arturo Vivado nació en 1894, en Tacna -a la sazón territorio chileno- cursando allá las humanidades. Fallecido su padre, la familia se trasladó a Santiago donde con esfuerzo estudió Medicina en la Universidad de Chile, licenciándose en 19203. Conoció a su futura esposa en Panamá donde asistía a un Congreso, la que le sobrevivió junto a su única hija, al fallecer en 1949. El Dr. Vivado era de carácter tranquilo, mesurado y alegre. Además, se lo recuerda como un hombre ecléctico, respetuoso de las distintas corrientes psiquiátricas, que poseía curiosidad y flexibilidad intelectual. (Comunicación personal de su hija Rosa, junio de 2000).

La siguiente frase revela su posición delante del trabajo: "la diaria labor en clínicas y hospitales, el requerimiento urgente e ineludible de la clientela privada y el imperativo categórico de estar al día, en parte siquiera, de la abundante literatura de cada especialidad, copan con exceso el tiempo de la mayoría de los médicos, y rara vez les permiten hacer un paréntesis en la agobiadora tarea cuotidiana para abarcar el panorama de las realizaciones alcanzadas, los errores cometidos, las esperanzas frustradas y buscar en la experiencia del pasado, el camino más recto y seguro para continuar en el inmediato porvenir"4. Ya en 1914 comenzó su formación como interno en el Manicomio, alienista al graduarse en 1920, médico jefe desde 1932, hasta ser designado Director en 1944 al fallecer su antecesor el Dr. Elías Malbrán. Por otra parte, a raíz de la trágica muerte del Profesor O. Fontecilla, en 1937, le sucedió en la cátedra titular de Psiquiatría*. También fue profesor de la Escuela de Enfermería. Gracias a una beca del Estado fue a Francia e Italia, para perfeccionarse, visitando también manicomios en Estados Unidos de América.

La revisión de los trabajos realizados por el Dr. Vivado muestra su contribución a la psiquiatría tanto en el aspecto asistencial como en el académico. Sus trabajos iniciales -preferentemente de naturaleza neurológica- los publicó en la Revista Médica de Chile, mientras que sus relevantes aportes en la aplicación de las nuevas terapias la hizo en la Revista de Psiquiatría y Disciplinas Conexas. En efecto, a Vivado le correspondió -junto a sus colaboradores- ensayar los nuevos tratamientos, que ayudaron en su momento a los enfermos**. En mayo de 1937, en una sesión de la Sociedad de Psiquiatría, Vivado, Bustos y Morales San Martín comunicaron la aplicación de la cura de Sakel, el coma insulínico, a 15 enfermos esquizofrénicos.

Luego de una revisión de trabajos extranjeros, que reconocían el beneficio de la insulinoterapia en los comienzos de la demencia precoz, dan cuenta de sus halagüeños resultados: cinco mejoraron completamente, ocho tuvieron remisión parcial, uno falleció y en el restante no se encontró modificación5. Sin embargo, al año siguiente, aumentada la casuística a más de 90 enfermos, afirman: "aún no ha llegado el momento de hablar de curaciones, prefiriendo continuar la observación ...y refiriéndose a remisiones totales, con restitución completa, social cuando puede salir del hospital y parcial cuando no es posible vivir fuera del Manicomio"6. Posteriormente, en 1943, Vivado y Morales San Martín informaron el uso de la terapia electroconvulsiva en 75 enfermos con diversas enfermedades mentales, especialmente esquizofrenia y psicosis maníaco depresiva. ***En 80% de los esquizofrénicos agudos hubo mejoría total, mientras que sólo en 22% de los crónicos y en 87% de los afectivos.

Como hecho anecdótico valga saber que algunos pacientes fueron tratados en su domicilio. En 1944, en Buenos Aires, Vivado comunicó el resultado del trabajo sobre el pronóstico de la esquizofrenia. Haciendo hincapié en la necesidad de comparar aquellos resultados con la evolución natural afirmó que sólo 22% de los enfermos tienen remisión espontánea pero no continuada, que con la malarioterapia en 67% hubo remisión total y social. Sin embargo fue sólo con las terapias convulsivantes que se demostró un cambio del pronóstico. De una población total de 400 pacientes 50% tuvo mejoría total o social: 79% de los mejorados eran agudos y 36% crónicos. Más de 85% tenían constitución leptosómica, lo que ensombrece el pronóstico. La forma catatónica fue la de mejor pronóstico, sobre todo si el comienzo es brusco. El 45% eran de temperamento esquizoide7,8. Junto a R. Murillo comunicaron los primeros resultados del uso de apomorfina en alcohólicos. Recuerdan los fundamentos de los reflejos condicionados, describen detalladamente el método y sus resultados. Utilizando apomorfina como emético en 15 pacientes bebedores, consiguieron la abstinencia en 10 enfermos9. Por otra parte, en 1939, preocupados por el futuro de la salud mental, Vivado, Larson y Arroyo, propusieron una nueva organización de la atención: "La Asistencia Psiquiátrica en Chile". Junto a la revisión de antecedentes históricos, sociales, etc, diseñaron la modernización con un Hospital Psiquiátrico en Santiago y Servicios Clínicos anexos a los hospitales de las ciudades más importantes. El establecimiento central incluía un sector hospitalario y otro ambulatorio. Al "Open Door" irían los pacientes crónicos mientras que los alcohólicos y toxicómanos se atenderían en el llamado Instituto de Reeducación Mental10. Por último A. Vivado escribió solo o acompañado otras publicaciones sobre su experiencia clínica11-17.

CONCLUSIÓN

Arturo Vivado O. ejerció y enseñó la Psiquiatría, además de desempeñarse como director del Manicomio Nacional durante una época relevante para la especialidad, dado la aparición de nuevos recursos terapéuticos. En efecto, Vivado, junto a sus colaboradores, introdujeron en Chile, el electroshock, el coma insulínico y la terapia aversiva con apomorfina, terapias que beneficiaron a numerosos pacientes y permitieron a otros egresar del hospital.

REFERENCIAS

1. Shorter E. A History of Psychiatry John Wiley and Sons. New York 1997.         [ Links ]

2. Matte Blanco I. Lección inaugural del curso de Psiquiatría. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1950; 15: 3-20.         [ Links ]

3. Figueroa V. Diccionario Histórico, Biográfico y Bibliográfico de Chile. Establecimientos Gráficos Balcellus, Santiago 1931.         [ Links ]

4. Vivado A. El Tratamiento de la Esquizofrenia. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1939; 4: 669-95. Actas II Jornadas Neuro-psiquiátricas Nacionales, 1944.         [ Links ]

5. Vivado A, Bustos C, Morales A. Primeros ensayos con insulinoterapia. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1937; 2: 163-5.         [ Links ]

6. Vivado A. Tratamiento de la esquizofrenia por el método de Sakel. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1938; 3: 2-37.         [ Links ]

7. Vivado A, Núñez C. Técnicas e Indicaciones del Electroschock. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1944; 8: 7-13.         [ Links ]

8. Vivado A. El Pronóstico de la Esquizofrenia. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1944; 9: 117-27.         [ Links ]

9. Vivado A, Murillo R. Terapéutica del Alcoholismo Crónico por el método de los Reflejos Condicionados. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1942; 7: 73-80.         [ Links ]

10. Vivado A, Larson C, Arroyo V. La Asistencia Psiquiátrica en Chile. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1939; 4: 155-74.         [ Links ]

11. Vivado A. Sobre un caso de tumor del lóbulo frontal izquierdo. Rev Méd Chile 1928; 56: 669-76.         [ Links ]

12. Vivado A, Garafulic J. Un caso de delirio paranoico. Rev Méd Chile 1934; 62: 532-51.         [ Links ]

13. Vivado A, Beca F, Aguirre G. Informe sobre un Psicópata Homicida. Rev Psiquiatría y Disciplinas Conexas 1942; 7: 3-4.         [ Links ]

14. Vivado A. La exploración del espacio subaracnoideo por medio del lipiodol. Rev Méd Chile 1926; 54: 223-44.         [ Links ]

15. Vivado A. Sobre un caso de hemiatrofia de origen simpático. Rev Méd Chile 1928; 56: 669-76.         [ Links ]

16. Vivado A, Kaplan E. Trabajos originales: compresión medular. Rev Méd Chile 1932; 60: 629-66.         [ Links ]

17. Vivado A, Verdager J. Miotonía distrófica y catarata. Rev Méd Chile 1935; 63: 686-92.         [ Links ]


* O. Fontecilla fue asesinado por un paciente esquizofrénico en su consulta.
** Sabemos que aplicó la malarioterapia aunque desconocemos si efectuó investigación de ese tratamiento.
*** En realidad O. Peralta publicó en 1938 en la Revista de Psiquiatría y Disciplinas Conexas Año III vol N° 9: 1-11, el trabajo "La Convulso Terapia en la Esquizofrenia utilizando Cardiazol".

Correspondencia a: Dr. Enrique Escobar M. Avda. La Paz 841 Recoleta. Fax: 7372108. E-mail doctoreem@terra.cl

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