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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.130 n.11 Santiago nov. 2002

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872002001100002 

Rev Méd Chile 2002; 130: 1209-1216

Electrogastrografía de superficie:
una nueva técnica
para el estudio de la motilidad
gástrica en nuestro medio

Claudia Defilippi G, Ana María Madrid S, Carlos Defilippi C.

Cutaneous electrogastrography:
a recently incorporated technique
for the study of gastric motility

Background: Gastric electrical activity can be accurately recorded and analyzed by cutaneous electrogastrography. Different types of abnormalities have been described in a variety of disorders. Aim: To analyze a group of asymptomatic subjects and assess the prevalence and patterns of dysrrhythmias in patients with type 1 and 2 diabetes and patients with functional dyspepsia. Patients and methods: One hundred subjects were studied (32 male, mean age 45 years old, 10 asymptomatic, 11 type 1 diabetics, 22 type 2 diabetics and 57 subjects with functional gastrointestinal disturbances). Gastric myoelectrical activity was recorded using surface electrogastrography for 1 hour in the fasting state and 1 hour after a test meal (350 kcal). Results: The electrogastrogram was normal in 90% of asymptomatic controls. It was abnormal in 64% of type 1 diabetic patients, in 55.5% of type 2 diabetic patients and in 61% of patients with functional dyspepsia. Different types of dysrrhythmias were observed in each group. Conclusions: Electrogastrography might define a subgroup of patients with electrical rhythm disturbances, that may have a different approach to treatment than patients with normal gastric electrical activity (Rev Méd Chile 2002; 130: 1209-16 ).

(Key Words: Electrogastrography; Electronics, medical; Gastrointestinal motility)

Recibido el 1 de abril, 2002. Aceptado en versión corregida el 27 de agosto, 2002.
Sección de Gastroenterología, Hospital Clínico Universidad de Chile.

La motilidad del estómago es un fenómeno complejo. En su segmento proximal las fibras musculares presentan un potencial de membrana estable, fibras nerviosas aferentes y eferentes a través de modificaciones del tono muscular, mantienen una presión endoluminal baja y con discretas variaciones, que regulan el vaciamiento de los líquidos1,2. En su porción distal, en cambio, las células de Cajal depolarizan las fibras musculares en forma rítmica y regular a una frecuencia de aproximadamente 3 ciclos por minuto (CPM) en el hombre. Este fenómeno se denomina ritmo eléctrico basal (REB). En forma variable se observa durante el REB, la presencia de oscilaciones rápidas, denominadas "potencial de espiga" (PE). El REB se genera aproximadamente en la mitad de la curvatura mayor y de allí difunde hacia la curvatura menor y en sentido céfalo caudal. La relación entre la actividad eléctrica antes descrita y la motora es motivo de controversia, sin embargo en general, se estima que mientras el REB sería determinante de la frecuencia, direccionalidad y velocidad de desplazamiento, la aparición de la contracción estaría mayoritariamente asociada al PE. La mayor parte del actual conocimiento deriva de estudios in vivo en animales de experimentación e in vitro. En el hombre se han realizado algunos registros mediante la colocación de electrodos en la mucosa o en la serosa (durante intervenciones quirúrgicas), con las limitaciones y dificultades técnicas inherentes3-6.

Aun con estas limitaciones varios estudios han demostrado la existencia de alteraciones de la actividad eléctrica del estómago en pacientes con trastornos del vaciamiento gástrico7-10.

Los esfuerzos por obtener registros desde la superficie cutánea datan de varios decenios11, sin embargo, con el advenimiento de los computadores modernos y la colaboración entre ingenieros y fisiólogos, en los últimos años se han establecido bases sólidas para el estudio de la actividad eléctrica del estómago mediante registros desde la superficie cutánea12-17.

Al colocar un electrodo en la serosa, se obtiene información de la actividad eléctrica en un punto del estómago, en cambio, desde la superficie de la piel se obtienen señales provenientes de una zona más extensa, generalmente de todo el antro. Debido a su característica de desplazamiento, se obtiene una señal de tipo sinusoidal, la que puede ser procesada a través de un programa computacional denominado "fast fourier transform", especialmente adaptado para electrogastrografía. Diferentes estudios han demostrado una excelente correlación entre la frecuencia del REB medida con electrodos serosos y los resultados del análisis computacional de la onda sinusoidal registrada en la superficie.

La segunda información que se obtiene en este análisis, es una estimación de la amplitud de la señal, observándose un aumento de ésta después de una comida de prueba. La génesis de este fenómeno no está completamente dilucidada en la actualidad18,19.

La electrogastrografía de superficie ha entrado en los últimos años al campo de la aplicación clínica especialmente en el área pediátrica20-23. Se han efectuado estudios en numerosas patologías, como la diabetes mellitus24, gastroparesia de diferentes etiologías25, dispepsia funcional de tipo motor26, enfermedad de Parkinson27, hiperemesis gravídica28, etc.

Los objetivos del presente trabajo fueron: a) dar a conocer esta técnica en nuestro medio; b) evaluar a un grupo de voluntarios sanos para determinar valores normales en nuestro medio; y c) presentar los resultados preliminares obtenidos en un grupo de pacientes con dispepsia funcional de tipo motor y con diabetes tipo 1 y 2.

PACIENTES Y MÉTODO

Estudiamos un total de 100 pacientes, edad x 45 años, 32 hombres y 68 mujeres, divididos en 4 grupos. Las características de los distintos grupos las podemos observar en la Tabla 1.

El grupo control fue constituido por sujetos completamente asintomáticos desde el punto de vista digestivo y sin otras patologías de relevancia clínica.

El grupo de pacientes con dispepsia funcional, presentaba como principales molestias dolor epigástrico en 71,7%, plenitud postprandial en 69,8% y náuseas en 34% de los casos. Todos poseían endoscopia digestiva alta y ecografía dentro de límites normales y cumplían los criterios de Roma II para dispepsia funcional de tipo dismotilidad.

Los pacientes diabéticos, tanto tipo 1 como tipo 2, fueron derivados desde el policlínico de diabetes de nuestro hospital, llevando la mayoría un adecuado control metabólico. En cuanto al número de años de enfermedad, en promedio, los diabéticos tipo 1 tenían 10 años de diagnóstico y los diabéticos tipo 2, 20 años de evolución. Los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 poseían escasos síntomas desde el punto de vista digestivo, siendo los principales el dolor epigástrico y la plenitud postprandial, en ambos casos leve. En cuanto a las complicaciones micro y macroangiopáticas, sólo un paciente presentaba microalbuminuria. Ningún paciente presentaba alteraciones del fondo de ojo, alteraciones cardiovasculares o autonómicas. El 91% de los pacientes diabéticos tipo 2 presentaba algún síntoma gastrointestinal en grado variable, siendo los más importantes el dolor epigástrico, la saciedad precoz y la plenitud postprandial.

Se suspendió toda medicación que pudiese interferir con el examen en las 48 h previas al estudio (proquinéticos, anticolinérgicos, macrólidos, etc), el cual se realizó en ayunas, de al menos 12 h.

Los estudios electrogastrográficos se efectuaron mediante un polígrafo digital HR (Synectics Estocolmo Suecia) conectado a un computador.

El equipo fue calibrado previo a cada estudio, mediante una fuente de poder que entrega una señal sinusoidal de frecuencia y amplitud preestablecidas.

Se rasuró la piel en caso necesario, se aplicó un gel abrasivo, hasta obtener un discreto eritema de la piel y finalmente se aplicó crema conductiva en la zona de localización de los electrodos. Se utilizaron electrodos convencionales para electrocardiografía.

Los electrodos activos se instalaron uno en el punto medio de una recta que une el apéndice xifoides y el ombligo y otro a la izquierda del primero a 45° y 5 cm de distancia. Un electrodo de referencia se instaló 10 cm a la derecha del electrodo central en el mismo plano. A continuación se midió con instrumento digital la resistencia entre los electrodos, cuando ésta fue mayor de 10 Koms se procedió a su reinstalación.

Los pacientes permanecieron en una posición semisentada confortable, en silencio y sin ejecutar movimientos durante todo el examen.

Se efectuó un registro basal de 60 min y luego se administró una colación consistente en un emparedado de huevo y 200 mL de jugo de manzana (350 kcal), la cual debió ser consumida en un período de 10 min. De inmediato se continuó con otro registro de 60 min. Durante ambos períodos la actividad eléctrica fue visualizada en el monitor del computador. Al término del examen se revisó todo el registro y se procedió, en caso de existir, a eliminar los artefactos. Finalmente se activó el programa computacional que proveen los fabricantes (Polygram LGI, gastrosoft Inc., Synetics Medical) que utiliza el "fast fourier analysis". Este programa analiza períodos de 4 min, 16 s del registro, reiniciando éste a partir del término del primer minuto y así sucesivamente. En la representación del análisis espectral se grafica una línea que representa un minuto y que es la resultante de la sobreposición sucesiva durante el período analizado.

El análisis determina para cada línea la frecuencia más alta que se denomina frecuencia dominante y la amplitud relativa de la señal (power) para esa frecuencia. Sobre la base de esta información el programa entrega los siguientes parámetros:

Frecuencia dominante del período (60 min pre y postprandial): obtenida al promediar la frecuencia dominante de cada línea. Representa la frecuencia del REB. Sus valores difieren sólo en centésimas de los valores del REB obtenidos mediante electrodos implantados en la serosa. Se considera bradigastria entre 0 y 2,2 CPM, normal entre 2,3 y 3,7 CPM, taquigastria entre 3,8 y 10 CPM, duodeno y respiración entre 10 y 15 CPM (Figura 1).

Figura 1. Imagen obtenida desde el computador de un examen normal. En el recuadro de la izquierda se encuentra graficado el período preprandial y en el de la derecha el período postprandial. Cada línea representa un minuto de análisis.

Amplitud dominante del período o "power" (60 min pre y postprandial): representa el promedio de la amplitud de la frecuencia dominante en cada línea (Figura 2). Su valor es relativo y se expresa en decibeles o microvolts.

Figura 2. Representación gráfica de la amplitud dominante tanto en el período pre y postprandial, expresada en decibeles.

Relación amplitud post/preprandial ("Power Ratio"): deriva del dividir la amplitud dominante del período postprandial por la del período preprandial. En condiciones normales este valor es mayor de uno.

Distribución porcentual de la frecuencia: el programa calcula la distribución porcentual de la frecuencia dominante en cada línea, en el período pre y postprandial, calculando el porcentaje de ondas que se encuentran en un rango de frecuencia normal, el porcentaje de bradigastria y el porcentaje de taquigastria.

La mayoría de los autores estima como normal un registro que posee sobre 70% de ondas entre 2,3 y 3,7 CPM, tanto en el período pre como postprandial.

La electrogastrografía es capaz de detectar arritmias gástricas las que consisten en ondas de frecuencia rápida (taquigastrias) y ondas de frecuencia lenta (bradigastrias). En una electrogastrografía normal pueden existir cortos períodos de taquigastria o de bradigastria, pero que deben ser menos de 30% de la actividad mioeléctrica global. Denominamos disritmia preprandial a alteraciones del registro (taquigastrias o bradigastrias) obtenidas en ayunas que se corrigen con la comida de prueba, disritmia postprandial a actividad normal en ayunas que se desorganiza ante la presencia de comida y disritmia continua a alteraciones del registro tanto en el período pre como postprandial.

RESULTADOS

En el grupo control, 9 de 10 pacientes presentaron un examen normal. Un paciente presentó un estudio anormal, consistente en más de 30% de bradigastria en el período preprandial, la que se corrigió con la comida de prueba.

El grupo de diabéticos tipo 1 presentó un registro electrogastrográfico normal en 36% de los pacientes. En los restantes se observaron disritmias preprandiales (bradigastria en 2 pacientes), disritmias postprandiales (bradigastria en 3 pacientes) y disritmias continuas (taquigastria en un paciente y alternancia entre bradi y taquigastria en otro). Los porcentajes de las distintas alteraciones se encuentran en la Tabla 2. Llama la atención la magnitud de alteraciones a pesar de una sintomatología escasa.

En el grupo de diabéticos tipo 2 el 45,5% de los enfermos presentó un registro normal. Dos pacientes presentaron una disritmia preprandial encontrándose bradigastria en ambos, un paciente presentó taquigastria en el período postprandial y los restantes presentaron disritmias continuas (en 2 taquigastria, en 2 bradigastria y en los restantes un patrón mixto) (Tabla 2). Llama la atención en este grupo, el mayor porcentaje de disritmias de tipo continuo, evidenciando alteraciones mioeléctricas no modificables con la comida.

En el grupo de pacientes con dispepsia funcional de tipo motor, todos sintomáticos en grado variable, observamos que 61% de ellos presentó alteraciones electrogastrográficas. Las disritmias preprandiales fueron algo más frecuentes que el resto de las alteraciones, en 12 pacientes hubo bradigastria, en 3 taquigastria y en un enfermo un patrón mixto. 10 enfermos presentaron disritmias postprandiales, siendo 50% de ellas del tipo bradigastria.

En la Tabla 3 se presentan los valores promedio de los registros electrogastrográficos de los diferentes grupos de pacientes, expresados como porcentajes del registro.

DISCUSIÓN

Este trabajo corresponde a la primera experiencia clínica, con esta técnica, realizada en nuestro medio. Los valores observados en nuestro grupo control son comparables a los valores de sujetos normales obtenidos por otros grupos13.

En pacientes con diabetes mellitus observamos disritmias en cifras que fluctuaron entre 55,5 y 64%, encontrándose con mayor frecuencia en la diabetes tipo 1. Resultados similares han sido observados en otros estudios29,30. En esta patología, la anormalidad motora gástrica más frecuente, es la hipomotilidad antral, tanto en ayunas como postprandial, la que se caracteriza por la disminución de la frecuencia de las contracciones y ausencia de eventos contráctiles. Esta hipomotilidad antral puede resultar de alteraciones del REB29 y se ha relacionado a hiperglicemia31, alteraciones en la síntesis de prostaglandinas32 y neuropatía autonómica33. En nuestro estudio encontramos un mayor porcentaje de disritmias en los pacientes diabéticos tipo 1 a pesar de que poseían escasos síntomas digestivos y que sólo un paciente presentaba evidencias de compromiso renal inicial. Se describe en la literatura que la frecuencia de síntomas gastrointestinales en los pacientes insulino dependientes varía entre 30 a 60% y que 50% posee un vaciamiento gástrico enlentecido o una gastroparesia34. Aparentemente no existe una correlación entre síntomas digestivos y otras complicaciones de la diabetes como neuropatía, nefropatía o retinopatía y se describe que algunos pacientes con alteraciones del vaciamiento gástrico pueden ser absolutamente asintomáticos, así como muchas veces es asintomática la patología coronaria en estos enfermos33.

El porcentaje de arritmias en pacientes funcionales, encontrado por nuestro grupo es elevado, siendo la disritmia preprandial la alteración preponderante. En la literatura existen datos contradictorios acerca de su frecuencia. En este tipo de pacientes se ha demostrado la presencia de hipomotilidad antral en 50% de los sujetos mediante estudios manométricos35, lo cual parece correlacionarse con un enlentecimiento del vaciamiento gástrico. Lin et al26, en un grupo de pacientes con dispepsia funcional, observaron disritmias y alteraciones del vaciamiento gástrico en 66% y 60% respectivamente de los pacientes estudiados. En cambio otros autores como Leahy et al han encontrado valores de arritmias cercanos a 35%35. Chen et al36 en estudios simultáneos de vaciamiento gástrico y electrogastrografía, en un grupo numeroso de pacientes, observaron que la presencia de disritmia en el período postprandial se correlaciona con un vaciamiento gástrico alterado, con una sensibilidad relativamente baja (42%) y una especificidad de 87%, no ocurriendo lo mismo con las disritmias del período preprandial. En el presente estudio no hemos investigado sistemáticamente vaciamiento gástrico en nuestros pacientes.

A la luz de los actuales conocimientos, la patogenia de los trastornos funcionales se ha separado en dos grupos: trastornos de la sensibilidad visceral y alteraciones motoras discretas. La electrogastrografía de superficie pudiera ser útil en diferenciar grupos de pacientes de acuerdo al trastorno fisiopatológico predominante, lo que permitiría intentar un abordaje terapéutico más racional. En este sentido algunos estudios han demostrado mejoría sintomática y de las alteraciones electrogastrográficas luego del uso de cisaprida37.

La posible aplicación en otras patologías relevantes, como pacientes con reflujo gastroesofágico candidatos a cirugía parece tener un fuerte apoyo en estudios recientes23.

A la luz de los resultados obtenidos en este grupo de pacientes y los de la literatura es posible concluir que la electrogastrografía de superficie, es una técnica completamente estandarizada y reproducible en el tiempo, disponible tanto en lo que se refiere a equipos como a programas de computación y atractiva no sólo debido a que no es invasiva sino debido a que no altera la fisiología del estómago. Al menos dos trabajos en la literatura han avalado su reproductibilidad en un mismo sujeto en diferentes días, avalando que las alteraciones encontradas no son eventos transitorios sino que se mantienen en el tiempo, siendo los parámetros más estables la frecuencia dominante y el porcentaje de normogastria38,39.

Si bien la interpretación de los resultados obtenidos no está totalmente definida, se aprecia una técnica cada vez más utilizada en diferentes centros de relevancia en el estudio de la patología motora del estómago.

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Agradecimientos

Los autores agradecen al Sr. José Matus por su colaboración técnica.

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Correspondencia a: Claudia Defilippi G. Centro de Gastroenterología, Hospital Clínico Universidad de Chile. Santiago - Chile. Teléfono: (56-2) 6788350. Fax: (56-2) 6788349. E-mail: deficlau@hotmail.com

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