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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.131 n.5 Santiago mayo 2003

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872003000500014 

Rev Méd Chile 2003; 131: 566-572

HISTORIA DE LA MEDICINA

Acerca de la muerte del rey
Herodes el Grande

Ricardo Espinoza G, Cristian Sepúlveda T, Cynthia
Vukusich V, Andrés Fantuzzi S, Mariano Serrano J,
Magdalena Simian D.

On the death of Herod the Great

 

 

 

 

 

Herod the Great was the founder of a dynasty that reigned on Judea for several generations. His birth date is estimated on year 73 AC and died at 70 years old. Descriptions of the final disease of Herod were obtained from the classical chronicles of Flavius Josephus, "The Jewish war" and "Jewish Antiquities". A medical explanation for his death is attempted. A parasitism caused by Schistosoma haematobium is suggested as the etiology for chronic renal failure (edema, halitosis and orthopnea) and a "gangrene of genitalia that engendered worms" in the words of Josephus. This would be explained by the formation of genital and urinary fistulae, observed in such disease. The asseveration that Herod was "attacked by black bilis" is also discussed, based on the concepts of the Hippocratic medicine of that time (Rev Méd Chile 2003; 131: 569-72).
(Key Words: History of Medicine, ancient; Kidney failure, chronic; Schistosoma haematobium)

Recibido el 11 de noviembre, 2002. Aceptado en versión corregida el 1 de abril, 2003.
Facultad de Medicina, Universidad de los Andes. Santiago de Chile.

Herodes el Grande fue el primer Herodes y fundó la familia que por varias generaciones reinó sobre Judea. Nació en el año 73 aC y de acuerdo a diferentes historiadores, se caracterizó por su pasión por el poder y una sagacidad política que, libre de escrúpulos y lealtades, le permitió acceder al poder, con la venia de Roma, desde el año 37 aC hasta su muerte1.

De esto nos informa el Nuevo Testamento2, y más detalladamente, el historiador Flavio Josefo (37 dC-102 dC)3,4. Este se basó en los escritos de Nicolás de Damasco, amigo de Herodes y su embajador ante la corte de Augusto3. De sus escritos hemos rescatado la descripción de la enfermedad y muerte de Herodes el Grande y nuestro objetivo es intentar una explicación sobre el fin de este rey, propósito que ha motivado a médicos e historiadores desde hace más de un siglo, sin que se haya logrado una respuesta definitiva.

El Reino de Judea en la época de Herodes el Grande. El pueblo judío, originado de los 12 descendientes de Jacob, hijo de Isaac, completó su unificación bajo el reinado de David, quien conquistó Palestina y sus alrededores. Sin embargo, al morir su hijo Salomón, el reino se fragmentó.

Este pueblo independiente y yavehista se encontraba en luchas dinásticas cuando el Imperio Romano se acercó a Oriente5,6. En ese momento la ambición le sugirió a Herodes la oportunidad de acceder al poder. El era un idumeo o edomita, es decir, un judío bastardo descendiente del otro hijo de Isaac, Esaú, también conocido como Edom. Viajó a Roma y presentó al Senado la ruptura interna de los judíos, logrando ser nombrado, por decreto, Rey de Judea. Regresó a Palestina con legiones romanas a su favor, asedió Jerusalén y así, "en el año 37 aC, vio Judea a un idumeo sentarse en el trono de David"1.

Como buen semita, Herodes se desposó con diez mujeres, pero su principal alianza la logró con Mariamne, una princesa asmonea y pretendió, por esta vía, la aceptación por el pueblo hebreo. Sin embargo, la condenó a muerte el año 29 ó 28 aC. Herodes gobernó en forma tiránica hasta la edad de 70 años y, pese a sus halagos permanentes al pueblo judío y a sus jefes religiosos, no encontró sino odio y desprecio. A Herodes se asigna la "Matanza de los Inocentes" en Belén, con el objetivo de dar muerte a Jesucristo (Mt 2, 16).

Consideraciones médicas sobre Herodes el Grande. Josefo menciona accidentes y lesiones de guerra sufridas por Herodes, como guerrero. Además, las crónicas relatan intentos de asesinato y envenenamiento. Sin embargo, Herodes fue un hombre que durante la mayor parte de su vida gozó de excelentes condiciones físicas y engendró 14 ó 15 hijos7. Según Josefo, en su ancianidad apareció un deterioro en su salud: "El rey enfermó e hizo testamento"4; "Herodes empeoraba cada día porque la enfermedad le había acometido cuando casi contaba con setenta años y le minaba la tristeza de las desgracias sucedidas con sus hijos... el rey se extinguía de tristeza y de enfermedad..."3. Agrega: "En medio de estas desdichas se produjo una especie de revuelta popular"3, "...al saber que la enfermedad del rey era incurable..."4.

Esta dolencia progresó en un par de meses, "la enfermedad de Herodes se agravaba día a día, castigándole Dios por los crímenes que había cometido"4, período durante el cual Herodes se trasladó desde Jerusalén a su palacio en Jericó. Josefo3 narra: "A poco la enfermedad le dominó por completo, desgarrándolo con múltiples padecimientos. Tenía una fiebre constante, intolerables dolores en todo el cuerpo, continuo malestar en el colon, tumores en los pies, el vientre hinchado y una putrefacción en el pene de la que nacían gusanos. Sólo lograba respirar, si bien con dificultad, estando sentado; se le agarrotaban los brazos y las piernas". En Antigüedades4 el discurso presenta algunas variaciones estando igualmente presente "...una gangrena en las partes genitales que engendraba gusanos" y agrega que "...cuando estaba de pie se hacía desagradable por su respiración fétida". Sin embargo, Herodes "...esperaba curarse y llamaba a los médicos, ateniéndose a sus prescripciones"4. Una de ellas fue un baño en las termas de Callirhoe, a orillas del Mar Muerto1. "Allí los médicos juzgaron oportuno introducirle en un recipiente lleno de aceite caliente, del que salió con los ojos extraviados como un difunto"3. Regresó entonces a Jericó "...atacado de la bilis negra y en tal estado, que era fácil presagiar su muerte"3. Josefo agrega: "...con un ataque de furia, de indignación contra todo el mundo..." y "...les dijo que por los muchos dolores de que se sentía atormentado, no estaba muy lejos de la muerte"4. Mandó entonces tomar prisioneros a los principales hombres judíos y expresó: "Bien sé que los judíos celebrarán mi muerte, pero podré ser llorado por otro motivo... maten a los prisioneros inmediatamente después de mi fallecimiento y todas las familias de Judea llorarán mal de su grado"3. Su muerte ocurrió el año 4 aC.

DISCUSIÓN

Sobre la enfermedad de base. En el Biblical Archaeology Review7, N Kokkinos discutió las alternativas relacionadas con la muerte de Herodes el Grande. Ellas son muy variadas e incluyen el envenenamiento, la cirrosis hepática, el cáncer de páncreas, la diabetes mellitus y alguna enfermedad de transmisión sexual. Sin embargo, la hipótesis de una insuficiencia cardíaca y renal ha sido la más aceptada.

El análisis semiológico de la descripción de Josefo permite extraer síntomas como edema de extremidades, halitosis, contracciones musculares espasmódicas y, muy significativamente, ortopnea. Todo esto hace plantear una insuficiencia renal crónica en etapa terminal.

Esta misma hipótesis fue desarrollada recientemente por Jan V Hirschmann8, comentada en el National Geographic Today9. Para Hirschmann, la enfermedad y muerte de Herodes puede ser explicada, primeramente, por una enfermedad renal crónica. No quedan incluidos en esta hipótesis la fiebre y los dolores cólicos abdominales. Para este autor es significativa la descripción de un prurito generalizado, síntoma que está presente en las traducciones inglesas de Josefo, pero ausente en las versiones españolas10. En base a este último síntoma se ha planteado también, la probable existencia de alteraciones tiroideas y la enfermedad de Hodgkin.

Suscribimos finalmente, la hipótesis de falla renal, aunque es difícil establecer una unidad diagnóstica y pudiera existir más de un proceso patológico.

Sobre la "gangrena en las partes genitales que engendraba gusanos". Esta descripción de Josefo ha sido controversial. Ello puede ser interpretado como una alusión descalificatoria, sesgada por un cronista contrario al personaje en cuestión. Sin embargo, esto es un hecho recurrente en muchas biografías.

Para explicarlo, algunos autores han planteado una gonorrea o una miasis7. Hirschmann8 concluyó en una gangrena de Fournier.

Nuestro planteamiento es que tanto la insuficiencia renal como la "gangrena genital" pueden ser explicados por una esquistosomiasis. Hay autores que apoyan la presencia de Schistosoma haematobium en la región sirio-palestina de la época11, donde todavía hoy la bilharziasis es muy común12. Los huevos de estas especies liberan miracidios que alcanzan su huésped intermedio en un caracol, y de él salen las cercarias infectantes. Estas larvas generalmente penetran por la piel y de ahí las esquistosomulas alcanzan el sistema venoso, alojándose, en el caso del S. haematobium, en los plexos pelvianos y perivesicales. Allí se reproducen y desencadenan variadas manifestaciones al comprometer los órganos endopélvicos, contándose entre 4.000 y 19.000 huevos por gramo de tejido13.

Las consecuencias son cistitis crónica, litiasis y, muy importantemente, fibrosis con obstrucción ureteral y uropatía obstructiva que puede conducir a insuficiencia renal12,13. Después de los 45 años de edad, la mortalidad aumenta considerablemente12. Localmente pueden formarse fístulas entre los órganos urinarios, el intestino y los genitales. Aún así, no necesariamente se afecta la fertilidad masculina (recordemos la numerosa descendencia de Herodes).

Por último, determinadas cercarias de esquistosomas son capaces de producir una dermatitis conocida como "comezón de los nadadores", producto de una reacción alérgica y causa de un intenso prurito12.

Sobre que Herodes regresó "...atacado de la bilis negra...". Recordemos que por la época, la región sirio-palestina se encontraba bajo la influencia de las recientes conquistas de Alejandro. Por tanto, la concepción de salud y enfermedad se basaba en las definiciones hipocráticas. Para la escuela de Cos, eran reconocibles cuatro humores: sangre, flema, bilis negra y bilis amarilla. La bilis y la flema eran ampliamente privilegiadas a nivel nosológico14-16. En los humores eran reconocibles las cualidades esenciales de lo caliente, lo frío, lo seco y lo húmedo, reflejo de los cuatro elementos constitutivos del filósofo Empédocles: fuego, aire, tierra y agua, respectivamente.

Se consideraba que los humores nacían con el individuo y se mantenían de por vida, pudiendo modificarse sólo su proporción. Ahora, las variaciones climáticas, los alimentos o las fatigas y, en suma, todo lo que significara exceso de calor o frío, a través de un cambio en los humores, producía una enfermedad. Por lo tanto, el concepto de enfermedad correspondía a una lucha entre la naturaleza y el mal, en el intento de restablecer la proporcionalidad de estos fluidos constitutivos del individuo.

Ahora bien, la bilis negra, fría y seca como la tierra, aumentaría en otoño y sería determinante del temperamento de tipo melancólico. La melancolía, en la teoría hipocrática17,18 era una enfermedad somática que llevaba consigo alteraciones de la psique, y no corresponde a un cuadro específico de la medicina moderna. En "Sobre las Enfermedades I"17, textualmente se señala: "Así pues, cuando la bilis puesta en movimiento se introduce en las venas y la hace serosa, privándole de su consistencia y de su movimiento habitual y la calienta. Una vez calentada, calienta también a todo el resto del cuerpo y la persona delira y no está en posesión de sí mismo...". Por lo tanto, la causa de la melancolía sería una superabundancia de la bilis negra. Así, cuando expresa Josefo que Herodes regresó a Jericó atacado de la bilis negra, puede interpretarse como que éste ya no era dueño de sus actos3.

Por último, concebida la salud como el estado de armonía entre los elementos que conforman el organismo, la enfermedad requería del restablecimiento del desequilibrio producido. La terapéutica, por tanto, ocupaba un lugar preferente en la medicina hipocrática16,18. Basándose especialmente en la dietética y farmacéutica, y principalmente en medios naturales, los tratamientos estaban destinados a eliminar el exceso de humor que causaba la enfermedad. Se buscaba expulsar del organismo el residuo retenido causante del problema y dejarlo "limpio", en una acción de purgar la impureza contaminante17. Aquí se ve en la medicina hipocrática la influencia de la concepción primitiva mágico-religiosa de la enfermedad, al verla como mancha del individuo por un castigo divino, hecho declarado por Josefo en relación a nuestro personaje.

Esta dietética se basaba en regímenes de alimentación y ejercicio físico. Esto, a su vez, se "completaba con prescripciones de baños, calientes y fríos, en agua dulce y salada"17. Esta catarsis, se "hunde en las raíces de las antiguas ceremonias purificadoras"17. Así se explica la recomendación hecha a Herodes por los médicos de la corte19, para sumergirse en las termas de Callirhoe, donde brotaban aguas calientes sulfurosas1.

REFERENCIAS

1. Giuseppe Ricciotti. Historia de Israel. Editorial Luis Miracle, S.A. Barcelona, España, 1947.        [ Links ]

2. Sagrada Biblia. E Nácar y A Colunga. Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid, España, 1985.        [ Links ]

3. Flavio Josefo. La guerra de los Judíos. Editorial Porrúa, México DF, México, 1994.        [ Links ]

4. Flavio Josefo. Antigüedades de los Judíos. Tomo III. Libros CLIE, Barcelona, España, 1986.        [ Links ]

5. Enciclopedia Britannica, Inc. Tomo VIII Estados Unidos de Norteamérica, 1959.        [ Links ]

6. Enciclopedia Britannica, Inc. Tomo IX Estados Unidos de Norteamérica, 1959.        [ Links ]

7. Kokkinos N. Herod’s Horrid Death. Biblical Archaeology Review. Mar-Apr 2002; 28: 28-35.        [ Links ]

8. Hirschmann JV. University of Washington. School of Medicine. Online News Vol. 6 Number 6, Feb. 15, 2002.        [ Links ]

9. Trivedi BP. What disease killed King Herod? National Geographic Today. January 28, 2002.        [ Links ]

10. Hirschmann JV. Professor of Medicine. University of Washington. Attending Physician, VA Puget Sound Health Care System, Seattle, Washington. Division of General Internal Medicine. (Comunicación personal).

11. González C, Espinoza R. La caída de las murallas de Jericó. Rev Méd Chile 1992; 120: 1162-5.        [ Links ]

12. Harrison. Medicina Interna. Tomo I. 4ª Edición en español. La Prensa Médica Mexicana, Cali, Colombia, 1973.        [ Links ]

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14. Sergio de Tezanos Pinto J. Breve Historia de la Medicina Universal. Editorial Universitaria. Santiago, Chile, 1979.        [ Links ]

15. Benedicto Chuaqui J. Breve Historia de la Medicina. Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile, 2000.        [ Links ]

16. Tratados Hipocráticos. Editorial Gredos SA. Madrid, España 1990.        [ Links ]

17. Tratados Hipocráticos. Alianza Editorial. Madrid, España 1996.        [ Links ]

18. Pedro Laín Entralgo. La Medicina hipocrática. Alianza Editorial. Madrid, España 1970.        [ Links ]

19. Paul L Maier. Josefo. Las obras esenciales. Editorial Portavoz. Kregel Publications. Grand Rapids, Michigan, USA. 1994.        [ Links ]

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Correspondencia a: Dr. Ricardo Espinoza S. Hospital del Trabajador, Ramón Carnicer 152 (3° piso). Santiago de Chile. E-mail: respinoza@uardes.cl

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