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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.133 n.4 Santiago abr. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872005000400015 

 

Rev Méd Chile 2005; 133: 495-496

Academia de Medicina

 

Juan Pablo II en la Academia Chilena de Medicina1

Homage of the Chilean Academy of Medicine to Pope John Paul II

 

Dr. Alejandro Goic G.


The President of the Chilean Academy of Medicine, paid homage to Pope John Paul II at the opening of the Ordinary Session of April 6, 2005. His words were "whatever our religious beliefs or the absence of them, I think I am interpreting the feelings of all our members when expressing a deep sorrow for the death of a man that besides leading the Catholic Church for a quarter of a century, became a moral and spiritual leader of mankind. He came to Chile in difficult times and helped the country to avoid a catastrophic war. He was a consequent shepherd and an exceptional man, a messenger of peace and life. Maybe he is the most well known, influential and universal person of the twentieth century".

(Key Words: Academies and Institutes; History, modern; Religion)


Creo interpretar a las Sras. y Srs. Académicos -cualesquiera sean sus creencias religiosas o ninguna- al expresar nuestro sentimiento de profundo pesar por el fallecimiento de un hombre que, además de encabezar la Iglesia Católica por más de un cuarto de siglo, se convirtió, por su palabra y sus actos, en un líder espiritual y moral de la humanidad, la que hoy lamenta su ausencia. Predicó la paz y el amor entre los hombres y las naciones e intervino activamente para lograrla; buscó el acercamiento entre las iglesias cristianas y el de éstas con otras expresiones religiosas; fue el primer Pontífice en visitar una sinagoga y una mezquita, guiado por la convicción de que la creencia en un Dios debe ser motivo de unidad y no de discordia y, en un gesto de sublime humildad, pidió perdón en nombre de su Iglesia por los abusos y ofensas cometidos por ella en tiempos pretéritos. Visitó incansablemente continentes y naciones para llevar su mensaje, sin discriminaciones políticas, besando las tierras que le acogían en un gesto expresivo y emocionante de respeto y cariño por la historia y la cultura de cada país y sus habitantes. También estuvo en nuestro país en tiempos difíciles, al que ayudó para evitar una catástrofe de incalculables consecuencias. A todos nos impresionaron su espiritualidad, su calidez, sus gestos de acogida y la fuerza de sus convicciones a favor de la libertad y el respeto por la dignidad humana, así como su compasión por los pobres y desvalidos. Fue, en suma, un pastor consecuente y un hombre de excepción, un mensajero de la paz y de la vida, tal vez la figura más conocida, influyente y universal del siglo XX.

La Academia Chilena de Medicina guarda un minuto de silencio en memoria de Juan Pablo II.

 

1Palabras pronunciadas por el Presidente de la Academia Chilena de Medicina al inicio de la Sesión Ordinaria del 6 de abril, 2005.

 

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