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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.133 n.5 Santiago mayo 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872005000500016 

 

Rev Méd Chile 2005; 133: 609-611

Historia de la Medicina

 

Pica en "Don Quijote"

Pica, a strange symptom unveiled even in "Don Quixote"

 

Camilo Larraín A1.

1Sección Hematología, Departamento de Medicina, Hospital Clínico Universidad de Chile. Santiago de Chile.

Dirección para correspondencia


Pica, the compulsive eating of non edible substances, is known by the medical profession for centuries. In the novel by Miguel de Cervantes "Adventures of the famous knight Don Quixote de la Mancha'', there is a history in which "women that by caprice eat soil, plaster coal and other disgusting substances'' are mentioned. This description configures the clinical diagnosis of pica. This fact has not attracted the attention of the critics of Cervantes' novel, up to now. This unequivocal reference of pica suggests that iron deficiency anemia, caused by chronic hemorrhages in adults, was frequent in 1605, when the book was first published .

(Key Words: Anemia, iron-deficiency; Eating disorders; Pica)


Pica, el deseo compulsivo de ingerir sustancias no alimenticias (tierra, trozos de hielo, cal, arcilla, raspado de paredes, etc.) es un síntoma que se presenta en mujeres adultas que padecen hemorragias, en embarazadas, en niños pequeños y en deficientes mentales. Es conocida desde la antigüedad y toma su nombre de la palabra latina cissa, posteriormente pica que designa a la urraca, pájaro conocido por su voracidad e indiscriminada tendencia a engullir materiales que no son alimentos.

En una exhaustiva revisión histórica, Perry Jones hace notar que hay una descripción detallada de esta condición en obras médicas escritas en el siglo XIII y después en los siglos XVI y siguientes. Dice también que ya en esa época se la relacionó con la clorosis, afección caracterizada por palidez con tinte amarillo verdoso de la piel, que afectaba a mujeres adolescentes que presentaban también irregularidades menstruales y marcada avidez por comer elementos no alimenticios1.

El cuadro de la clorosis desapareció de Occidente en los inicios del siglo XX, y en el curso de dicho siglo se estableció que el síntoma pica, que afectaba a mujeres anémicas (en una proporción menor a hombres), se debía a una deficiencia en hierro. Con la administración de éste, junto con mejorar la anemia cesaba la compulsión por ingerir productos no alimenticios. Así lo mostró Reynolds, quien vio desaparecer el síntoma pagofagia (ingestión de trozos de hielo) en 22 de 23 pacientes, en su mayoría mujeres, que padecían anemia ferropriva secundaria a pérdida crónica de sangre, al recibir tratamiento con hierro2.

La descripción del síntoma pica en el capítulo XXXIII de la novela "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" de Don Miguel de Cervantes y Saavedra nos ha movido a escribir este comentario:

Dice Cervantes, en las últimas líneas del capítulo XXXII de la primera parte, que la cuadrilla dirigida por los dos amigos de éste (el cura y el barbero que lo conducen con engaño a la aldea donde vive), aloja en una venta (que a don Quijote parece un encantado castillo), y el ventero (para don Quijote el señor del castillo), les ofrece un manuscrito olvidado por un viajero distraído titulado "Novela del curioso impertinente".

El cura lee en voz alta la novela que se cuenta en el capítulo XXXIII y siguientes. En ella se relata lo que ocurre a Anselmo, joven gentil hombre florentino recién casado con Camila, mujer hermosa, de muchas virtudes y muy enamorada de su esposo.

Al cabo de algunos meses Anselmo comienza a presentar el deseo compulsivo de saber si su esposa, que él sabe le es fiel, sería capaz de resistir un intento de seducción. Pide entonces a Lotario, su amigo de siempre, de su misma edad y condición, que intente vencer la virtud de ésta, en el entendido que ella saldrá victoriosa de la prueba y asi él curará de su extraña obsesión. Lotario, sorprendido por tan desatinada proposición, esgrime numerosos argumentos para convencer a su amigo de la inconveniencia de llevar a cabo semejante proposición, pero Anselmo insiste con vehemencia diciendo lo siguiente:

"Con la atención que has visto he escuchado, Lotario amigo, cuanto has querido decirme, y en tus razones, ejemplos y comparaciones he visto la mucha discreción que tienes y el extremo de la verdadera amistad que alcanzas; asimismo veo y confieso que si no sigo tu parecer y me voy tras el mío, voy huyendo del bien y corriendo tras el mal. Presupuesto esto, has de considerar que yo padezco una enfermedad que suelen tener algunas mujeres, que se les antoja comer tierra, yeso, carbón y otras cosas peores, aun asquerosas para mirarse, cuanto mas para comerse: así que es menester usar de algún artificio para que yo sane, y esto se podría hacer con facilidad, solo con que comiences, aunque tibia y fingidamente a solicitar a Camila, la cual no ha de ser tierna que a los primeros encuentros dé con su honestidad por tierra; y con solo este principio quedaré contento y tu habrás cumplido con lo que debes a nuestra amistad"3.

Hasta aquí el texto de Cervantes. Dice éste que Lotario, viendo la resuelta voluntad de Anselmo, para evitar un mal mayor decidió hacer lo que su amigo le pedía y con ello desencadenó una serie de acontecimientos que determinaron la muerte de los tres protagonistas del "curioso impertinente".

En el pasaje del Quijote mencionado más arriba Anselmo reconoce que, en su deseo obsesivo de comprobar si su esposa podría llegar a serle infiel en el futuro, él padece una enfermedad comparable a las que "presentan algunas mujeres a quienes se les antoja comer tierra, yeso, carbón y otras cosas peores, aun asquerosas para mirarse cuanto mas para comerse".

Nótese que él describe todas las características del síntoma pica (apetencia compulsiva de comer sustancias no alimenticias) que se presenta en mujeres adultas, no habla de embarazadas, ni de niñas adolescentes, ni de deficientes mentales.

En el único comentario que hemos encontrado en la literatura respecto de este trozo del Quijote su autor, Riquelme Solar, dice: "Estudiando detenidamente este personaje de Anselmo durante toda la trama de la novela se estimará que se está ante una de esas personalidades psicopáticas que tan frecuentemente bullen en la imaginación de Cervantes". Y agrega: "Era muy frecuente en la literatura de los siglos XVI y XVII leer que las mujeres comían yeso y barro". Juan Quirós en "La Toledana discreta" y Quevedo en "Las capitulaciones matrimoniales", sacan a la superficie de sus narraciones a las personas del sexo débil que tienen -pudiéramos añadir nosotros- terrofagia4. Este autor no añade interpretación alguna a este hecho clínico.

En el relato de Cervantes se menciona a mujeres (adultas) que por antojo (compulsión) comían sustancias no alimenticias (tierra, yeso, carbón), mujeres que en mi opinión probablemente tenían hemorragias crónicas para las cuales en la época no había un tratamiento adecuado, las que sabemos conducen a una anemia ferropriva. En el adulto, la inmensa mayoría de las anemias ferroprivas tienen su origen en hemorragias crónicas, pues la pérdida repetida de glóbulos rojos lleva consigo la pérdida del hierro que ellos contienen; la sangre contiene aproximadamente 2 g de hierro, más de la mitad del total del hierro del organismo6 y la presencia de pica, característica de la disminución del hierro, hace que esta hipótesis sea verosímil.

Los conocimientos médicos y quirúrgicos en esa época eran muy escasos, y el hierro se comenzó a emplear en el tratamiento de la clorosis (anemia ferropriva de la adolescente) sólo a fines del siglo XVII, entre otros por Sydenham (1681), quien además de hierro recurría a pequeñas sangrías7. La deficiencia en hierro es una condición muy frecuente, estimándose que actualmente la presentan más de dos mil millones de seres humanos6 y no hay razón para pensar que la proporción de personas afectadas por ella (no la cantidad) en los siglos XVI y XVII fuera inferior a la actual.

Así pues, la descripción que aparece en el Quijote, de mujeres que ingerían tierra, yeso y carbón de una manera compulsiva corresponde a pica. Según nuestro parecer eran personas que padecían anemia por deficiencia en hierro secundaria a hemorragia crónica, condición lo suficientemente frecuente en la época como para llamar la atención de un observador ilustrado. Cervantes, en su juventud soldado y después novelista, dramaturgo y poeta, no fue médico.

 

Referencias

1.    Parry Jones B, Parry Jones WI. Pica: Symptom or eating disorder?, A historical assessment. Br J Psychiatry 1992; 160: 341-54.        [ Links ]

2.    Reynolds RD, Binder HJ, Miller MB, Chang WY, Horan S. Pagophagia and iron deficiency. Ann Intern Med 1966; 69: 435-40.        [ Links ]

3.    Cervantes de Saavedra M. El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. Capítulo XXXIII, en donde se cuenta la historia del curioso impertinente, pág. 281 y siguientes. Edición Monumental, Biblioteca ilustrada de José Espasa e hijos, editores; Barcelona ¿1880?*.        [ Links ]

4.    Riquelme Solar J. Consideraciones médicas sobre la obra cervantina (enfermedad y últimos momentos de Cervantes). Madrid, 1947, pág. 91-93.        [ Links ]

5.    Peña y Lillo S. La locura del Quijote. Rev Méd Chile 1999; 127: 89-93.        [ Links ]

6.    Fairbanks V, Beutler E. Iron deficiency, en William's Hematology pág. 447, McGraw-Hill, New York 2001.        [ Links ]

7.    Beutler E, Fairbanks V, Fahey J. Clinical disorders of iron metabolism. Grune and Stratton New York and London, 1963, pág. 9.        [ Links ]

 

*No figura la fecha de edición.

 

Agradecimientos:

El autor agradece la colaboración de la Srta. Eugenia San Martín Green, Bibliotecóloga de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien recopiló información sobre pica entre 1968 y 2004 en MEDLINE PUBLIMED, y sobre Don Quijote y Medicina entre 1996 y 2004 en MEDLINE-MULTIMED.

Correspondencia a: Dr. Camilo Larraín A. Martín de Zamora Nº 4479, Santiago de Chile. Teléfono: 228 6090. Fax: 7777618.

Recibido el 21 de enero, 2005. Aceptado el 20 de marzo de 2005.

Homenaje al 4º Centenario de la publicación de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha" (Primera parte, enero de 1605).

 

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