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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.133 n.12 Santiago dic. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872005001200015 

 

Rev Méd Chile 2005; 133: 1505-1507

CARTAS AL EDITOR

Se invita a los lectores a enviar cartas al Editor, con comentarios, preguntas o críticas sobre artículos que hayan sido publicados en la Revista y a las que los autores aludidos puedan responder. También serán bienvenidos los comentarios sobre problemas de actualidad biomédica, clínica, de salud pública, de ética y de educación médica. Podrá aceptarse la comunicación preliminar de datos parciales de una investigación en marcha, que no haya sido publicada ni sometida a publicación en otra revista. La extensión máxima aceptable es de 1.000 palabras, con un máximo de 6 referencias bibliográficas (incluyendo el artículo que la motivó) y 1 Tabla o Figura. Se recomienda adjuntar una copia idéntica para PC, en diskette de 3,5'', un espaciado a 1,5 líneas, tamaño de letra 12 pt y justificada a la izquierda. Las cartas que se acepten podrán ser acortadas y modificadas formalmente, por los Editores.

 

Internadi rural: Una experiencia de aprendizaje inolvidable y significativa en la carrera de medicina

 

An internship rotation in a rural area: an unforgettably positive experience for medical students

 

Fabiola Gallegos G1, Hugo Henríquez S1, Marcelo Jara M1, Teresa Millán K2.

1 Internos de Medicina, Campus Occidente, Universidad de Chile.
2 Profesora Asistente, Profesora Encargada Internado Rural de Medicina, Campus Occidente.


 

Sr. Editor: Queremos compartir los sentimientos, hechos y vivencias, en la experiencia de enseñanza-aprendizaje de un grupo de internos del programa «Internado Rural», realizado en San Manuel, Melipilla, en marzo de 2005.

El internado rural impartido en el Campus Occidente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile forma parte del currículo de la carrera de medicina y es realizado en convenio con la «Corporación de Salud y Educación de Melipilla» en las localidades de San Manuel y El Bollenar, con una duración de cuatro semanas y residencia permanente en el lugar asignado. Desde hace más de treinta años, sus resultados y evaluaciones por parte de los internos han sido sistemáticamente excelentes. EI Consultorio San Manuel se encuentra a 13 km al sur de la ciudad de Melipilla, atiende una población de 6.500 hab y su radio de acción comprende las localidades de San Manuel, Codigua, Culiprán, Popeta, Los Guindos, Tantehue, Mandinga y Puro.

Los internos, en grupos de tres o cuatro cada mes, deben incorporarse a este medio rural, apreciando las condiciones de vida y las características de su atención de salud. Su trabajo hace énfasis en las acciones de promoción, prevención y fomento, relacionándose en su quehacer con el equipo de salud del Consultorio y las diferentes organizaciones comunitarias y colegios existentes en la zona.

«Nuestro internado rural comenzó una mañana del 8 de marzo de 2005 con una reunión inicial con la Profesora Encargada, quien nos entregó las primeras líneas que orientarían nuestro trabajo. Ese fin de semana habíamos recibido también una orientación general de nuestros compañeros del grupo antecesor.

Viajamos a Melipilla alrededor de las 10:00 AM, en la camioneta de la Facultad, que nos llevó a nuestra primera parada, la Corporación de Salud y Educación de Melipilla, donde daríamos, algunos, nuestro primer gran paso en el mundo laboral asistencial: firmar un contrato de trabajo, comprometerse y ser responsables de nuestros actos ante la ley.

Luego llegamos al Consultorio, fuimos recibidos por su Directora, quien nos mostró la residencia, el consultorio y nos presentó al personal.

La primera semana fue de orientación y paulatinamente fuimos conociendo este nuevo mundo rural, integrando lo que serían nuestras funciones. Nos reunimos con la Directora del Departamento de Salud quien nos expuso su gestión, con las actividades realizadas en la atención primaria durante el año 2004 y la participación que tuvieron los internos, resaltando las conclusiones y reflexiones que habían hecho sobre su estadía. Finalmente nos invitó a participar y ser activos durante este internado, y tomar decisiones con responsabilidad en favor de la población».

Existen programas longitudinales a lo largo del tiempo, que apuntan a necesidades específicas de esta comunidad. Ejemplos son:

Programa VIDA (Visita Intra Domiciliaria del Adulto). Su objetivo fundamental es visitar y atender a pacientes que no pueden concurrir al consultorio, por postración, carencia de red de apoyo, o abandono (familiar o social), lejanía o por escasos medios de acceso al Centro de Salud. Una riqueza muy especial es que se trata de una actividad personalizada, experiencia que es bastante infrecuente en el sistema nacional de servicios de salud.

«Durante nuestra rotación visitamos a los 25 pacientes que se encontraban inscritos en el programa. Para las visitas contamos con un móvil y chofer que conoce muy bien los distintos sectores y sin él habría sido imposible llegar. A los pacientes se les entregan sus medicamentos _incluida la vacunación anti influenza_, se examinan, se da solución a patologías agudas y se conversa con ellos, siendo ésta una de las grandes vivencias de este internado ya que significa entrar al hogar del paciente, conocer a los familiares y condiciones de vida, imposibles de conocer en la entrevista realizada en un box de atención».

Programa del Consultorio. Tiene dos vertientes: la primera apunta al personal de salud, contribuyendo a la capacitación del personal paramédico en temas de salud, a través de talleres educativos. A fin de año, reciben un diploma extendido por la Universidad y la Corporación que acredita su participación en cada una de las actividades de capacitación realizadas por los internos. La segunda vertiente apunta a la población que se encuentra en la sala de espera. Se utiliza material audiovisual producido por los internos (póster, cartillas, trípticos) que muestra de manera clara y concisa lo más relevante de un tema.

La labor de difusión y educación para la comunidad se refuerza con diferentes medios de comunicación entre los cuales se destaca la radiodifusión, que en las zonas rurales tiene una gran cobertura.

«Nos pareció muy interesante poder realizar un programa radial, y, el tema escogido fue el cáncer de piel. Dicho programa se realizó en la radio Serrano de Melipilla. Nuestro anfitrión fue don Andrés Villa, quien es locutor radial hace más de 15 años. Fue una experiencia novedosa y muy agradable ya que, vencido el miedo inicial, pudimos disfrutar de hacer radio y tener una amena conversación matinal educando respecto a factores de riesgo y prevención del cáncer de piel. Para nuestra sorpresa recibimos llamados de auditores quedando uno citado para evaluación en nuestro consultorio. Además, personas cercanas a nuestro centro posteriormente consultaron respecto al tema; ¡fue una experiencia increíble!».

Labor asistencial. Incluye atención de morbilidad de adultos, niños y adultos mayores, control de salud infantil y control de pacientes crónicos.

«Sin duda, que esta actividad fue la que nos tenía más nerviosos, estábamos a cargo de un paciente, quien, a pesar de saber que éramos internos, y nos faltaban algunos meses para graduarnos, depositaban su plena confianza en nuestros diagnósticos e indicaciones. Es por esto que la responsabilidad que cada uno de nosotros adoptaba, cada vez que decidía una conducta terapéutica, era enorme. Contábamos con el apoyo tanto técnico como profesional del personal del consultorio, pudiendo intercambiar opiniones sobre decisiones médicas con alguno de los médicos que se encontrara de turno, pero como marzo fue el mes de vacaciones para muchos, gran parte del tiempo tomábamos las conductas de acuerdo a nuestra propia opinión (dejando citados a control a muchos pacientes que nos merecían algunas dudas diagnósticas)».

Esta experiencia nos ayudó bastante, por lo que creemos muy necesario se dé una instancia como ésta, para que todos los estudiantes de medicina realicen una práctica y, a pocos pasos de ser médicos titulados, puedan evaluar sus habilidades y limitaciones frente a un paciente.

En pocas oportunidades dentro de la exigente carrera de Medicina se da tiempo (o nos hacemos el tiempo), para analizar con calma, aquello que en largos años hemos aprendido. Este grupo de internos se encontró en el Consultorio San Manuel de Melipilla y tuvo que enfrentar todo lo que implicaba trabajar en él. Desde el inicio fue un desafío, algo desconocido que poco a poco se aprendió a conocer. Un período en que se vivió a ritmo propio, sin tantas exigencias burocráticas, pero con un trascendental compromiso: «mantener y mejorar la obra que nuestros antecesores han iniciado y fomentado durante largos años con la comunidad de San Manuel».

Dentro de este contexto es donde desarrollamos una medicina más reflexiva, más cercana a la gente, usando como arma fundamental la clínica, tomando por primera vez decisiones sin consultar, siendo responsables de éstas... pero aún bajo el alero de nuestra casa de estudios.

Fue allí donde se experimentó la realidad desde una visión amplia de los problemas que posee el paciente, sin dejar de lado ningún detalle, es decir, ser un médico integral.

 

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