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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile v.135 n.5 Santiago mayo 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872007000500015 

 

Rev Méd Chile 2007; 135: 653-660

ARTÍCULO DE REVISIÓN

 

Evaluación de rasgos personales, "self", esquizofrenia y estructuras de la línea media cortical

Evaluation of personal traits, self, schizophrenia and cortical mid line structures

 

Walter Torres C1,2, Jaime R. Silva3,a, Luis Silva F1,2.

1Departamento de Salud Mental y Psiquiatría, Universidad de La Frontera. 2Servicio de Psiquiatría, Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena. 3Laboratorio de Neurociencia Afectiva & Psicopatología, Facultad de Psicología, Universidad Mayor.
a
Psicólogo, Magíster, candidato a doctor en Psicobiología

Dirección para correspondencia


There is no consensus about the definition of self however it is traditionally associated to identity. Many researchers are searching the neural regions that process self related information. Some studies have observed an activation of midline structures during the processing of information related to self. Self perturbations are not a part of diagnostic criteria for schizophrenia, nevertheless they are implicitly considered as part of the clinical picture. Some studies have tried to determine its perturbation using psychometric tests, but there are no studies that assess the association between brain activity and the performance of schizophrenics in tasks that require self-referential evaluations. The attempt to find a neural substrate for self is polemical. However, this model could be evaluated studying if, in schizophrenic patients, the tasks related to self processing are different from normal subjects at the psychophysiological and behavioral levels. This line of research could provide new diagnostic tools for early diagnosis and prevention inpsychiatry .

(Key words: Ego; Self assessment; Self psychology; Schizophrenia)


Self», en inglés deriva del antiguo «seolf» y «silf», proveniente del alemán «Selb» y actualmente «selbst». En esta lengua, términos ligados al concepto de identidad permiten utilizarlo como prefijo determinante del sentido de la palabra a la que anteceden, por ejemplo: selbstanalyse. En el idioma inglés ocurre de un modo similar por ejemplo: self consciousness, self reference.

Las traducciones posibles a nuestro idioma de self son: si mismo, uno, uno mismo o auto. En el idioma castellano y en el francés las palabras «Si» o «sol» precisan de «mismo» o de «méme» respectivamente, para implicar el sentido de identidad que tiene el término en inglés o en alemán.

La definición de self está lejos de ser unívoca y consensuada, sin embargo se ha asociado tradicionalmente al concepto de identidad. Este último, a su vez, ha sido caracterizado por dos propiedades fundamentales: la unidad y la continuidad de la experiencia personal.

Self se encuentra estrechamente relacionado también a la noción de sujeto consciente, que lleva implícita a la de identidad, por lo tanto la conciencia que tenemos de nosotros mismos, experimentaría en cada momento de nuestra vida esta doble noción: la identidad de ser, ser la misma cosa y por otra parte, la de permanencia de sí mismo en tanto sujeto.

Hasta hace algunas décadas, el constructo self había sido dominio de algunas escuelas filosóficas y psicológicas, sin embargo, en el último tiempo un importante número de investigadores ha concentrado su trabajo en la búsqueda de los correlatos neurales que procesan la información relacionada al self A pesar de la polémica generada en el ámbito filosófico, estos autores sostenidos en la premisa que la experiencia del self está en correspondencia a un estado mental, que todo estado mental tiene una representación en el cerebro y que ésta puede ser científicamente investigada, utilizando técnicas de neuroimagen, electrofisiología y distintos paradigmas vinculados a estos procesamientos, han reportado el reclutamiento de varias áreas cerebrales en paradigmas donde se utilizan tareas de autorreferencialidad. En ellas, los estímulos utilizados están fuertemente ligados a la propia persona, conceptualizándose también como «relacionados al self o «pertinentes al self 1,2. Se ha insistido en que la pertinencia al self áe un estímulo no es intrínseca a éste, si no que está determinada por el contexto individual y personal en el cual es percibido3.

Las estructuras que se han visto comprometidas con distinto tipo de paradigmas autorreferenciales, incluyen principalmente: las estructuras corticales de la línea media (ECLM), estructuras corticales laterales4-8 la ínsula9, el giro hipocámpico y parahi-pocampal10, la amígdala y el núcleo accumbens11. Esta heterogeneidad de regiones implicadas, permite pensar que el trabajo de establecer un correlato neural del self, debería ser realizado teniendo presente a un sinnúmero de niveles y componentes integrados a nivel cerebral y considerando que las estructuras relacionadas a su procesamiento comparten su función con otro tipo de tareas ya sea cognitivas o no cognitivas. Es impensable, por tanto, que exista un módulo único o específico como centro del self, tampoco sería esperable que una disfunción de un área particular dé cuenta por sí sola de su perturbación (como las que se han descrito en trastornos mentales i.e. esquizofrenia). Sería más lógico suponer entonces, que por el momento, una perspectiva de investigación neuro-fisiológica nos permita obtener información sólo respecto al establecimiento de correlaciones con las partes que se vinculan a su procesamiento.

Parvizi y Damasio12 han propuesto en la plataforma neural del self, un «protoself que sería el nivel más básico de regulación y coordinación interna, posiblemente localizado en el tronco del encéfalo y que junto al hipotálamo representarían el sitio de convergencia de señales viscerales, el medio interno y el sistema sensorial somático, realizando un mapeo de las reacciones que dichas estructuras han producido. En este sitio se localizarían también núcleos que regulan las funciones vitales, como los ritmos sueño vigilia, la atención y las emociones. Este nivel de integración sería común en distintas especies y representaría la plataforma biológica no consciente de los niveles superiores del self

Fuertemente vinculadas al protoself, en el nivel superior denominado core self las estructuras comprometidas producirían un re-mapeo momento a momento de los cambios producidos por la experiencia, éstas serían de naturaleza conciente y retornarían la información de orden superior al protoself.

El mismo autor ha hipotetizado que las estructuras que constituyen la base neural del core self estarían representadas por aquellas que se ubican en regiones de la línea media de la corteza, los argumentos que han sostenido este planteamiento están dados por los estudios de los concomitantes cerebrales de la autoconciencia13, y aquellos que sugieren una participación de la corteza cingulada anterior en funciones ejecutivas y de la cingulada posterior en funciones de evaluación14.

Self, Y ESTRUCTURAS CORTICALES DE LA LÍNEA MEDIA

Una de las regiones más consistentemente recluta-das en los estímulos relacionados al procesamiento del self, es la conocida como las ECLM que incluyen: la corteza prefrontal dorso (parte media del área de Brodmann -AB- 9 y zona dorsomedial del AB 10) y orbitomedial (región ventromedial del AB 10 y zona media del AB 11 y 12), el cingulado anterior particularmente la porción supragenual (región dorsal del AB 24 y 32) y el cortex cingulado posterior (AB 23 y 31), incluyendo las zonas adyacentes del retroesplenium y el precuneus15 (Figura 1). Estas pueden ser consideradas como una unidad anátomo-funcional porque presentan una co-activación en distintos paradigmas y porque muestran un patrón de conectividad similar hacia otras zonas del cerebro3. Estas conexiones incluyen uniones a la corteza prefrontal ventral y dorsolate-ral, a estructuras mesencefálicas, del tronco encefálico y del sistema límbico como el hipocampo, la amígdala y la ínsula3.


Los estudios de lesiones han confirmado el rol de las estructuras de la línea media en el procesamiento de los estímulos relacionados al self Lesiones que dañan la corteza medial prefrontal llevan a una pérdida de la capacidad para desarrollar un modelo coherente de un self propio y a la aparición de labilidad emocional16,17.

Lesiones localizadas más dorsalmente están asociadas con dificultades en la planificación y en la interacción social, lo que se ha interpretado como secundario a un juicio autorreferencial inapropiado. Pacientes con lesiones de la porción supragenual del cingulado anterior muestran déficit en la monitorización de la conducta, presentando además apatía, falta de iniciativa, mutismo akinéti-co y una conducta social inadecuada18.

La evidencia actual demuestra en sujetos normales, una fuerte relación entre las ECLM y el procesamiento de los estímulos autorreferenciales, en un reciente meta-análisis realizado por Northoff y colaboradores3 se concluyó que la activación de estas estructuras era independiente de la tarea cognitiva realizada. En este tipo de investigaciones se han utilizado paradigmas vinculados al dominio espacial7,19 al de memoria10,20,21, emocionales15,22, de reconocimiento facial23,24, de propiedad del movimiento5,25, de atribución de estados mentales a otros o teorías de la mente26,27 y aquellos referidos a evaluación de rasgos personales, estos últimos se caracterizan porque el sujeto realiza tanto una evaluación de sí mismo, como de otros, respecto de características físicas o psíquicas.

Corteza prefrontal medial. La corteza prefrontal medial ha sido una de las regiones más consistentemente activadas en estímulos relacionados al self y referidos a la evaluación de rasgos personales. Kelley1 solicitó a los participantes de su estudio que realizaran evaluaciones de estos rasgos y les preguntó si éstos se aplicaban a ellos mismos (referencial al self), a una figura pública conocida (otros referenciales) o simplemente que leyeran la palabra, demostrando que la corteza medial pre-frontal (y la corteza cingulada posterior) estaban selectivamente comprometida en la primera condición. En un estudio28 con tomografía por emisión de positrones (PET) donde se utilizó un paradigma comparable, se observó la activación de la corteza medial prefrontal (y el cingulado anterior). Johnson29 usó estímulos auditivos comparando la evaluación de capacidades, rasgos y actitudes propias con otras neutras, se observó que las condiciones autorreferenciales estaban específicamente asociadas con la activación de la corteza medial prefrontal (y el cíngulo posterior). Kjaer30 observó la activación de la corteza órbito medial prefrontal (el precuneus y regiones temporoparietales bilaterales) cuando comparó la reflexión de un rasgo de personalidad propio, con la reflexión de un rasgo de un individuo público conocido, en cambio, cuando se comparó la reflexión de un rasgo físico propio con la de otro, se observó la activación de la corteza cingulada anterior. Zysset31 reportó la activación de la corteza prefrontal dorsomedial durante la evaluación de estados autorreferenciales comparado con pruebas de memoria. En el trabajo de Fossati22, los sujetos evaluaron si rasgos de personalidad positivos y negativos los describían a ellos mismos; la corteza prefrontal dorsomedial (y la cingulada posterior) se activó específicamente durante las evaluaciones autorreferenciales independientemente de la valencia de las palabras presentadas. En el estudio de Schmitz32, los sujetos debieron decidir si determinados rasgos de personalidad describían o no sus propios rasgos, los resultados mostraron que para la evaluación auto-rreferencial (pero también en la evaluación de otros) se activaba la corteza prefrontal medial. Lou y col8, en un paradigma de evaluación de rasgos personales y de memoria episódica encontraron la activación de la corteza prefrontal medial (la corteza cingulada posterior y la corteza parietal medial). Finalmente, Ochsner2 comunicó que tareas relacionadas con el self producían una mayor activación específicamente en la corteza prefrontal medial, en comparación a aquellas no referidas a éste.

Corteza cingulada. La corteza cingulada ha sido también consistentemente reclutada en estudios con paradigmas relacionados al procesamiento del self, cuando los estímulos han sido referidos a evaluación de rasgos personales. La activación de la corteza cingulada posterior fue observada cuando los sujetos tenían que indicar si una palabra o una frase era descriptiva de ellos mismos o no1,8,29

La corteza cingulada anterior (y la corteza órbito medial prefrontal anterior) se activó dife-rencialmente cuando se comparó la reflexión de un rasgo de personalidad propio con la reflexión de un rasgo de un individuo público conocido30 o estímulos neutros28.

En un trabajo de potenciales relacionados a eventos con estímulos visuales, Tucker, Luu y col33 estudiaron los procesos cerebrales de toma de decisiones presentando palabras con significado emocional (con connotación positiva o negativa) a 44 sujetos sanos. El estudio consistió en que los sujetos respondieran con un sí o un no, en tres condiciones experimentales: 1) si consideraban que las palabras se asociaban a rasgos personales; 2) si consideraban que las palabras se asociaban a rasgos personales de un conocido o amigo; 3) simplemente la lectura de la palabra. Los investigadores encontraron que en relación a evaluaciones autorreferenciales a los 475-525 milisegundos se producía una actividad eléctrica en la línea media anterior que no aparecía en la evaluación de «otro», ni en el estímulo neutral. Se demostró con análisis de fuente que esta condición tenía como origen la corteza cingulada anterior y posterior.

PSICOPATOLOGÍA DEL Self, CEREBRO Y ESQUIZOFRENIA

Descripciones asociadas con la exploración del sentido y la naturaleza del self se encuentran frecuentemente en la fenomenología psiquiátrica; el núcleo fundamental de esta línea de trabajo es que el self representaría un trastorno fundamental de la esquizofrenia.

Aunque en la actualidad este constructo está ausente en la lista de criterios para el diagnóstico de esquizofrenia, ha sido siempre reconocido de manera implícita, como un componente esencial del cuadro clínico e incluso en la propia nosografía, tanto al interior de los síntomas positivos como los negati-vos34,35. La falta de una referencia directa a esta alteración parece ser sólo de carácter semántico, ya que se señala en otros términos como un fenómeno psicopatológico de la mayor relevancia36. Las primeras descripciones del trastorno del self en esquizofrenia datan de fines del siglo XEX, cuando psiquiatras franceses publicaron numerosos casos de historias de pacientes caracterizados por la profunda alteración de la experiencia del self y quienes hoy día serían diagnosticados como trastornos del espectro esquizofrénico. Autores clásicos ponen especial acento en las alteraciones del self como parte del cuadro clínico en esquizofrenia. Autores más recientes han designado a los trastornos del self como síntomas fundamentales37, proponiendo nuevas taxonomías38 e intentado comprobar empíricamente su alteración basados en pruebas psicométricas39,40, . De particular importancia son aquellos estudios clínicos que muestran a los trastornos del self como una dimensión relevante en la etapa prodrómica de la enfermedad41,42. Trabajos recientes43 han reportado una fuerte correlación entre los resultados en las pruebas relacionadas a alteraciones del self con otras dimensiones sintomáticas del cuadro (funciones neuropsicológicas).

Aunque no hay estudios que intenten mostrar a nivel psicofisiológico la relación actividad cerebral y la realización de tareas que reclutan evaluaciones autorreferenciales en esquizofrenia, varios autores han formulado hipótesis respecto a que estos pacientes presentan dificultades en el procesamiento de la información relacionada al self44.

Se ha comunicado que pacientes esquizofrénicos exhiben alteraciones en tareas de atribución de estados mentales y de teoría de la mente45,46 lo que se supone sería secundario a déficit en el desarrollo e implementación de la capacidad de darse cuenta de sí mismo47, otros estudios revelan que estos pacientes tienen dificultades en reconocer su propia imagen en un espejo48,49. Daprati50 por su parte, concluyó que los pacientes esquizofrénicos presentan dificultades en distinguir entre su propia mano y la mano de otro cuando la imagen de la mano es presentada en un monitor de televisión en tiempo real. En el estudio de Blackemore51, se encontró que, pacientes con síntomas productivos presentan dificultades en distinguir experiencias perceptivas generadas por ellos mismos de las generadas externamente. Kircher52, en un estudio con pacientes esquizofrénicos, evaluó el reconocimiento de su propia cara, la de un familiar y la de un desconocido, concluyendo que en estos pacientes existía una alteración del procesamiento del self

Se ha planteado que los rasgos esquizotípicos son parte de un continuum al interior del espectro de los trastornos esquizofrénicos. En estudios de pacientes con estos rasgos de personalidad, se ha demostrado que esta característica afecta la performance de atribución de estados mentales, concluyéndose que esto es secundario a una alteración del procesamiento del self53,54 Utilizando un paradigma desarrollado por Keenan55, Plateck y Gallup56 encontraron que los rasgos de personalidad esquizotípicos afectaban negativamente a la dominancia lateralizada de la mano izquierda en el autorreconocimiento facial.

Basados en los trabajos de Craik28, quien investigando las bases neurales del procesamiento referencial al self utilizando PET y un paradigma de evaluación de rasgos personales, observó una activación en la corteza prefrontal medial y la prefrontal derecha cuando sujetos normales realizaban evaluaciones autorreferenciales, Platek57 demostró que en aquellas personas con puntaje mayor a 20 en el cuestionario de personalidad esquizotípica (SPQ), existían diferencias en el procesamiento del self cuando se comparaba con sujetos con una puntuación menor. Por su parte, Langdon y Colheart58 demostraron que sujetos con una puntuación alta en el SPQ presentan una peor performance en tareas relacionadas con paradigmas de teoría de la mente.

COMENTARIOS

Numerosos son los estudios que han intentado correlacionar alteraciones de la estructura o función cerebral con esquizofrenia. Aunque ninguno de los resultados es aún concluyente, estas investigaciones tienen el valor de aportar nuevos elementos para mejorar la comprensión de la enfermedad, a partir de ellas algunas hipótesis han sido descartadas y otras han llevado a la generación de nuevas líneas de trabajo.

El intento de encontrar un sustrato neural del self y el de correlacionar una alteración cerebral con su perturbación en esquizofrenia es un tema polémico. Existen autores59 que consideran que el concepto self estaría más bien enmarcado en la dimensión de las virtudes, los vicios, o las aspiraciones y, por lo tanto, rechazan la posibilidad de encontrar un sustrato neural, otros incluso consideran erróneo el modelo de la perturbación del self en esquizofrenia"60. Más aún, las deficiencias de los pacientes esquizofrénicos en tareas experimentales relacionadas al self podrían deberse a una alteración genérica del sistema perceptivo visual, tal y como se ha demostrado en otras líneas de investigación61.

El estudio científico del self esta aún en etapas preliminares y los datos empíricos son aún reducidos. La posibilidad de alcanzar éxito en este trabajo está probablemente condicionada hoy, a la integración de los hallazgos y conceptos que aportan distintas disciplinas como la filosofía, la psicología cognitiva, la neurociencia y la psicopatología. A este respecto, tomando todo el rico material que la fenomenología ha aportado a la psiquiatría, una manera de poner a prueba las hipótesis que desde la neurociencia se han planteado, sería evaluar si el modelo propuesto es consistente.

Como hemos explicado en este artículo, se ha sostenido que la esquizofrenia contendría en alguna o en cada una de las etapas de la enfermedad un trastorno en el que existe fundamentalmente una alteración del self, esto último ha sido estudiado clínicamente, pero hay ausencia de trabajos que evalúen si existe un vínculo entre estas alteraciones y la función cerebral. Si el procesamiento del self, o a lo menos parte de éste, se realiza en las ECLM, en la medida que la esquizofrenia contiene una alteración de este procesamiento, se podría hipótetizar que en estos pacientes tareas autorreferenciales que reclutan tales estructuras, podrían verse afectadas tanto en el nivel conductual como en el psicofisiológico. Nuestro grupo de investigación trabaja actualmente en dilucidar si existen diferencias entre sujetos normales y pacientes esquizofrénicos cuando realizan este tipo de paradigmas. A través de la electroencefalografía de 128 canales y utilizando una tarea de evaluación de rasgos personales, evaluamos si existen diferencias entre pacientes esquizofrénicos y sujetos controles normales en los potenciales evocados de la línea cortical media, asociados a estímulos visuales referidos al self o a otras condiciones (aquellas no referidas a éste).

Esta línea de trabajo podría significar un aporte en esta área de la investigación, ofreciendo más elementos de discusión en el ámbito de la neurociencia y eventualmente nuevas herramientas en el diagnóstico precoz y la prevención en psiquiatría.

 

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Agradecimientos

Los autores expresan su agradecimiento al Dr. Eduardo Duran L. por sus comentarios y sugerencias al manuscrito. Adicionalmente agradecemos a un corrector anónimo cuyos comentarios dieron lugar al argumento apoyado por la cita número 6l.

 

Recibido el 2 de mayo, 2006. Aceptado el 21 de julio, 2006.

Trabajo financiado por la Dirección de Investigación, Proyecto DIUFRO 110607. Facultad de Medicina, Universidad de La Frontera y el «Fondo de Investigación y Desarrollo» de la Universidad Mayor (2005).

Correspondencia a: Walter M. Torres Cáceres. Facultad de Medicina, Departamento de Salud Mental y Psiquiatría. Universidad de la Frontera. Montt 113, Temuco. E mail wtorres@ufro.cl

 

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