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Revista médica de Chile

Print version ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.135 no.11 Santiago Nov. 2007

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872007001100014 

 

Rev Méd Chile 2007; 135: 1463-1469

ARTÍCULOS DE REVISIÓN

 

Edad materna y malformaciones congénitas. Un registro de 35 años. 1970-2005

The association between maternal age and congenital malformations

 

Julio Nazer H1, Lucía Cifuentes O2, Alfredo Águila R1, Pilar Ureta La, María Piedad Bello Pb, Francisca Correa Cb, Francisco Melibosky Rc.

1Unidad de Neonatología, Hospital Clínico de la Universidad de Chile. 2Instituto de Ciencias Biomédicas, Facultad de Medicina. Universidad de Chile. Santiago de Chile.
aMédico Becario del Servicio de Genética, Hospital Clínico de la Universidad de Chile.
bInternas de Medicina, Universidad de Chile.
cInterno de Medicina, Universidad Mayor.

Dirección para correspondencia


Background: There is an association between extreme maternal ages and the risk of congenital malformations. This is specially true for chromosomal abnormalities among women of advanced ages and disruptive malformation among teenage mothers. Aim: To determine the association between maternal ages and incidence of congenital malformations at the obstetric ward of a clinical hospital. To compare these figures with those of Chile. Material and methods: The hospital registries of the Latin American Collaborative Study of Congenital Malformations (ECLAMC) between 1996 and 2005, were consulted. This is a database of all marformations detected in newborns at the hospital. Results: An overall prevalence of malformations of8,4% was detected at the hospital. There is a significantly lower frequency of mothers aged less than 20 years than in the rest of Chile. Mothers aged between 20 and 29 years have the lower frequency of malformed children. Women aged ¡ess than 20 years and over 39 years of age, account for 56% of malformed children. Maternal ages and the rates of malformations, increased in a parallel fashion at a rate of 0.2 years and 2.2 malformed children per 1,000 born alive, per calendar year, respectively. Conclusions: The association between prevalence rates of congenital malformations and maternal age is U chaped with a higher proportion of malformed children among women aged ¡ess than 20 years or more than 39 years.

(Key words: Abnormalities; Congenital defects; Maternal age)


Los promedios de las edades maternas en la maternidad del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) han ido aumentando progresivamente desde 25 años en 1972, a 27,8 años en 1988, 29,6 años en 2002, para luego bajar a 27,7 en 20051. Ello ha sido provocado por el aumento de nacimientos en los grupos de mujeres de más de 30 años, al mismo tiempo que han disminuido los de las menores de 20 años.

La asociación entre las edades maternas extremas y malformaciones congénitas (MC) ya ha sido comprobada por muchos autores2-7. Además se ha encontrado que las edades maternas avanzadas se relacionan principalmente con MC de origen cromosómico producidas por no disyunción10 y dentro de este grupo se destacan las trisomías, como las trisomías 13, 18 y 211,11-16. También se ha descrito un mayor riesgo de defectos del tubo neural, especialmente anencefalia y espina bífida en hijos de mujeres mayores de 40 años16. Las edades maternas más jóvenes se han relacionado con MC no cromo-sómicas, ya sea de origen disruptivo, como gastros-quisis7,8,11,13,15, como también con defectos de otro tipo, como estenosis pilórica7,8,16,17, hidrocefalia, polidactilia, persistencia del ductus arterioso7,8,12, displasia septo-óptica13,18. Esta asociación implica que los hábitos de las mujeres jóvenes, como alimentación, consumo de tabaco y drogas, pudieran conesponder a factores de riesgo para estos defectos15. Croen y Shaw8 encontraron en una revisión de más de un millón de nacimientos, que el riesgo para malformaciones de origen cromosómico de las mujeres de menos de 20 años era comparable con las de mayor edad. Encontraron también que varias MC, como gastrosquisis y estenosis pilórica presentaban frecuencias mayores que en el grupo de 25 a 29 años, lo que ya había sido comunicado anteriormente8,19.

Otros factores de importancia que tienen influencia en la morbimortalidad de los hijos de las mujeres de edades extremas son baja edad gesta-cional y bajo peso de nacimiento, hechos que se ven con mayor frecuencia en esos grupos eta-rios6,8,18. Se ha visto también que todos estos factores pueden encontrarse en mujeres jóvenes, casadas, con buen nivel sociocultural, que reciben un adecuado control prenatal, sugiriendo que la edad materna baja aumenta intrínsecamente el riesgo de un resultado adverso en el embarazo19,20

OBJETIVOS

Los objetivos de esta investigación fueron establecer la distribución de los nacimientos de la maternidad del HCUCH según las edades maternas y compararlas con las de la población general de Chile21.

Construir una curva de la evolución de los promedios de edad materna de la población atendida en la maternidad del HCUCH desde 1970 hasta 2005.

Construir una curva de la evolución de las tasas anuales de prevalencia al nacimiento de las malformaciones congénitas (MC) desde 1970 hasta 2005.

Superponer ambas curvas en un gráfico y estudiar la relación que hubiera entre ellas.

Establecer la frecuencia de las MC en cada grupo etario estudiado, calcular el riesgo de tener hijos con defectos congénitos en los distintos grupos etarios y tratar de individualizar a aquellas MC que se presenten con mayor frecuencia en los extremos de la curva.

PACIENTES Y MÉTODO

El HCUCH participa desde 1969 en el Estudio Colaborativo Latino Americano de Malformaciones Congénitas (ECLAMC) y registra a todos los recién nacidos (RN), vivos y mortinatos de 500 gramos o más que presenten una o más MC. Son ingresados a una base de datos con una ficha electrónica ad-hoc en la que se consignan fecha de nacimiento, sexo, peso, edad de la madre, diagnóstico y descripción de la o las malformaciones, su estado al alta, además de otros antecedentes demográficos. Se toma como control al recién nacido vivo (RNV) del mismo sexo, sin defectos congénitos, que nace a continuación22.

Se estudiarán todos los RN malformados, vivos o mortinatos que nacieron desde el Is de enero de 1996 hasta el 31 de diciembre de 2005. Se distribuirán según la edad de sus madres, a su vez agrupadas de la siguiente forma:

<15 años 30-34 años
15-19 años 35-39 años
20-24 años 40-44 años
25-29 años 45 y + años

Se comparará la distribución de las edades maternas en el HCUCH con la distribución en todo Chile mediante prueba de .

Se calculará la prevalencia al nacimiento de MC para cada uno de los estos grupos de edades maternas y se calculará el riesgo relativo de tener un hijo malformado en cada uno de estos intervalos etarios.

Se estudiará el comportamiento de las tasas de malformaciones congénitas y el promedio de edad materna, año a año, en la maternidad del HCUCH. Se estimará la velocidad con que estos estimadores han crecido a lo largo del tiempo a través de una regresión lineal y se estudiará la correlación entre ambas variables.

Para identificar las MC específicas que pudieran contribuir a aumentar la prevalencia entre las mujeres jóvenes y de edad avanzada, las compararemos con el grupo etario entre 20 y 29 años de edad. Escogimos este grupo como referencia debido a que tienen la menor frecuencia de MC y el mayor número de nacimientos.

RESULTADOS

En el período 1996-2005 ocurrieron 21.130 nacimientos consecutivos en la maternidad del Hospital Clínico de la Universidad de Chile (HCUCH) 20.972 nacidos vivos (NV) y 158 mortinatos (MM), lo que representa una mortinatalidad de 0,76%. En el total de nacimientos se encontró 1.767 recién nacidos (RN) que eran portadores de una o más

malformaciones congénitas (MC) (8,4%), 1.733 NV (8,3%) y 34 MN (21,5%; 34/158).

La Tabla 1 muestra la distribución del total de nacimientos en Chile el año 2003 por grupos de edades maternas, según el Ministerio de Salud y el INE (Instituto Nacional de Estadísticas) y la distribución observada en el HCUCH entre los años 1996 y 2005; ambas distribuciones son significativamente diferentes, ya que en este último hay menor cantidad de madres menores de 20 años que en el resto de Chile, ( = 1312,1, p <0,00001).


En la Tabla 2 se observa la distribución del total de nacimientos y de los RN malformados, de la maternidad del HCUCH, según los grupos de edades maternas. Las tasas de prevalencia al nacimiento de MC en los RN son significativamente distintas en todos los grupos de edades maternas ( = 0,00001). Las madres entre 20 y 29 años tienen con menor frecuencia hijos malformados que todas las otras madres. Se puede apreciar que las mujeres menores de 20 años y mayores de 39 años (9,7% de las mujeres), producen el 55,8% de los RN malformados. Es decir estos pequeños grupos de mujeres de edades extremas concentran más de la mitad de los niños con malformaciones congénitas (23,9% las menores de 20 años y 31,9% las mayores de 39 años). El grupo etario que proporcionalmente presentó menor prevalencia al nacimiento de MC, fue el de 25 a 29 años (7,3%), seguido por el de 20 a 24 años (7,8%).


En la Tabla 3 se muestra la proporción de hijos malformados en las madres de cada grupo etario. Las tasas de prevalencia al nacimiento de malformaciones en los RN son significativamente distintas en todos los grupos de edades maternas ( = 30, 3, p <0,00001). Se han estimado también los riesgos relativos para cada intervalo de edad materna, tomando como referencia las madres entre 25 y 29 años, que son las que tienen el mayor número de nacimientos y que presentan con menor frecuencia un hijo malformado. Se observa que el riesgo relativo es mayor en las edades extremas, especialmente en las mujeres de más de 39 años.


Al agrupar las MC por sistemas, se encontró que las malformaciones del sistema gastrointestinal (p =0,02), malformaciones múltiples y síndrome de Down (p =0,03) eran más frecuentes entre las madres de edades mayores, en tanto que entre los hijos de madres adolescentes son más frecuentes las malformaciones craneofaciales y gastros-quisis (p =0,02; 0R: 1,5; IC al 95%: 1,04-2,17). El 13,8% de los RN malformados eran PEG, 46,6% AEG y 8,3% GEG.

Hubo 1 casos en que no se consignó la edad materna.

La Figura 1 muestra con claridad que las edades extremas de la curva presentan las tasas mayores de prevalencia al nacimiento de MC. En efecto, es la típica curva en "U", en que las edades sobre 39 años y las menores de 20 concentran la mayor proporción de RN con defectos congénitos.


Figura 1. Tasas de prevalencia al nacimiento de malformaciones congénitas según edad materna

La Figura 2 muestra la evolución de las tasas de prevalencia de malformaciones congénitas y de los promedios de edad materna, anualmente, desde 1969 a 2005. Se aprecia que ambas variables aumentan paulatinamente a lo largo del tiempo; al construir la recta de regresión mínimo cuadrática de cada una de las curvas se encuentra que ambas tienen similar pendiente positiva (p > 0,05): 0,16 años de incremento de edad materna promedio por cada año calendario (p < 0,0001) y un incremento anual de 2,21 recién nacidos malformados por 1.000, en la tasa de prevalencia (p < 0,0001). El coeficiente de correlación de Pearson entre ambas variables es 0,857, altamente significativo (p < 0,001).


Figura 2. Evolución de los promedios de edad materna y de tasas de prevalencia de malformaciones congénitas. Años 1969 a 2005

DISCUSIÓN

Se encontró, al construir y superponer las curvas de evolución en el tiempo de los promedios de edad materna y de tasas de prevalencia al nacimiento de malformaciones congénitas en la maternidad del HCUCH, que a medida que aumenta el promedio de edad materna, se incrementan casi en forma paralela las tasas de prevalencia de MC. En efecto, en 1972 el promedio de edad materna era de 25 años y la tasa de MC en 1970 era 15,8 mil nacimientos. En la actualidad el promedio de edad materna es de 29,2 años y la tasa de MC de 117 por mil nacimientos. En otras palabras el promedio de edad materna se incrementó en 8,6% en los últimos 25 años, mientras que la tasa de MC aumentó 7,4 veces (740%). Esto significa que pequeñas variaciones en los promedios de edad materna provocan grandes cambios en las tasas de MC.

Este hecho ha sido documentado por nosotros en publicaciones anteriores23,26.

Nuestros resultados en más de 20.000 nacimientos en la maternidad del HCUCH, parecen demostrar que las mujeres de los extremos, dentro de la distribución por edades, tienen un riesgo aumentado de tener hijos portadores de MC, en relación con las mujeres de edades intermedias. Si observamos la Figura 2 se puede apreciar que la distribución de las tasas de prevalencia al nacimiento de MC forman una curva en "U", donde las tasas más bajas está en el grupo de 25 a 29 años y las más altas, entre las madres mayores de 39 años y menores de 20 años. Croen y Shaw8 presentan una distribución muy similar a la nuestra en una muestra de más de un millón de nacimientos en California, EEUU. No se demostró diferencia significativa en la incidencia de malformaciones mayores ni de menores entre los grupos de mujeres adolescentes y de las mayores de 40 años. Sin embargo, al tratar de identificar qué malformaciones se presentan con mayor frecuencia en los grupos de edades maternas extremas, no encontramos pacientes con síndrome de Down entre los RN de madres menores de 20 años mientras que encontramos un RN con síndrome de Down por cada 33 nacimientos del grupo de mujeres mayores de 39 años. Es importante destacar que a medida que aumenta el promedio de edad materna, también aumenta el riesgo de tener un hijo con síndrome de Down y de otras trisomías, como 13 y 18. El riesgo de tener un hijo con trisomía 21 va aumentado de 1 en 600 nacimientos en el grupo de 20 a 29 años a 1/164 nacimientos en el grupo de 35 a 39 años y 1/33,1 nacimientos en el grupo de mujeres mayores de 39 años. En una comunicación reciente1 demostramos que la recta de regresión mínimo cuadrática de la tasa de prevalencia al nacimiento de síndrome de Down sobre los promedios de edad materna de la población general atendida en la maternidad del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, tiene una pendiente que incrementa en 0,475 por 1.000 la tasa de síndrome de Down por cada año que aumenta el promedio de edad materna.

Se encontró que las malformaciones del sistema gastrointestinal (p =0,02), malformados múltiples y síndrome de Down (p =0,03) fueron más frecuentes entre las mujeres de edad mayor y que las malformaciones craneofaciales y gastrosquisis fueron más frecuentes entres las madres adolescentes (p =0,02; OR: 1,5; IC al 95%: 1,04-2,17)5.

El promedio de edad materna de los RN portadores de aberraciones cromosómicas fue de 34,6 años, mientras que la de los niños controles fue 26,6 años. El promedio de edad materna en los pacientes con gastrosquisis en nuestra muestra fue de 24,2 años.

 

REFERENCIAS

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Recibido el 29 de septiembre, 2006. Aceptado el 27 de noviembre, 2006.

Correspondencia a: Dr. Julio Nazer H. Unidad Neonatología, Hospital Clínico Universidad de Chile. Santiago de Chile. Fono: 7161668. E mail: julionazer@mi-mail.cl

 

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