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Revista médica de Chile

Print version ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.136 no.3 Santiago Mar. 2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872008000300016 

 

Rev Méd Chile 2008; 136: 385-393

ARTÍCULOS DE REVISIÓN

 

Zoonosis con reservorios silvestres: Amenazas a la salud pública y a la economía

Zoonoses with wildlife reservoirs: A threat to public health and the economy

 

Carlos Cabello C1,a, Felipe Cabello C2.

1Servicio Agrícola Ganadero (SAG), Chaitén, Chile. 2Department of Microbiology and Immunology. New York Medical College, Nueva York, Estados Unidos de Norteamérica.
aMédico Veterinario.

Dirección para correspondencia


The world is experiencing an increase in emergent infections as a result of anthropogenic changes of the biosphere and globalization. Global warming unrestricted exploitation of natural resources such as forests and fisheries, urbanization, human migration, and industrialization of animal husbandry cause environmental destruction and fragmentation. These changes of the biosphere favor local emergence of zoonoses from their natural biotopes and their interaction with domestic animals and human populations. Subsequently, international commerce, human and animal migration and travel, favor the dissemination of these zoonotic pathogens worldwide. Chile is undergoing an important degradation of many wild-life biotopes, affecting their diversity and contributing to the dissemination of zoonoses such as Chagas disease, Hantavirus, rabies, fish tapeworms, and marine vibriosis. Moreover, agents of many other zoonoses such as ¡eptospirosis, hydatidosis, salmonellosis, rabies, brucellosis and anthrax have been detected in different wild-life environments in the country. The intensification and accelerations of the anthropogenic deterioration of the biosphere in Chile, as results of the unrestricted utilization of natural resources and global climate change, suggests that emergence of new zoonoses in the near future will lead to important public health and economic problems. Forestalling of these problems will require active epidemiológica! surveillance of wild and domestic animals with a wide range of modern molecular and ancillary epidemiológica! tools. This also demands government and private sector (i.e., animal husbandry) intervention, funding and the collaboration of professionals in human and veterinary medicine with those in the environmental sciences including ecology, climatology and oceanography .

(Key words: Ecology; Epidemiology; Zoonoses)


La presencia de enfermedades emergentes ha enfermedad infecciosa1-3. La aparición de ellas ha constituido un serio y dramático mentís al dejado en claro deficiencias conceptuales y técni-concepto utópico de la conquista definitiva de la cas en el tratamiento de estos problemas por individuos, gobiernos y entidades internacionales responsables de la prevención y la solución de ellos4,5. Gran parte de las enfermedades emergentes, nuevas y antiguas, son zoonosis4,6,7 (Tabla 1).


El concepto de zoonosis implica que los patógenos causantes de la enfermedad tienen, en general, un reservorio animal silvestre, y de este reservorio animal generalmente asintomático, el patógeno puede ser transmitido directamente a humanos o a los animales domésticos, los que a su vez pueden transmitirlo al ser humano8-10. Los patógenos que generalmente causan zoonosis pueden ser bacterias, virus o parásitos8-11 y en algunas raras ocasiones hongos8-11. En la mayoría de ellas, la mantención de un reservorio silvestre aparece como una condición esencial de la persistencia de la zoonosis en una determinada área geográfica8-13.

Más de la mitad (62%) de los patógenos humanos son de origen zoonótico7,11,12 y como resultado de los cambios antropogénicos de la biosfera, los patógenos de origen animal constituyen el grueso de las enfermedades emergentes7,12-14. En esta revisión discutiremos, brevemente, algunos aspectos que explican la emergencia de las zoonosis con un reservorio silvestre como problemas de salud pública en el mundo y en Chile.

FACTORES AMBIENTALES Y SOCIALES QUE INFLUYEN EN LA EMERGENCIA DE PATÓGENOS ZOONÓTICOS SILVESTRES COMO PATÓGENOS HUMANOS

El concepto del reservorio silvestre de las zoonosis incluye también el concepto de biotopo8-11. Un biotopo corresponde a una comunidad de animales y plantas coexistiendo en una región geográfica con un paisaje y clima determinados y cuya estructura comunitaria asegura la persistencia del patógeno en la comunidad8-11. Las zoonosis son, entonces, enfermedades infecciosas que tienen nidalidad, esto es la habilidad de mantener un foco dinámico y permanente de circulación del patógeno en animales en un ambiente geográfico determinado7,8,10,14. Implícito en estos conceptos está el hecho que cualquier factor que tenga la capacidad de alterar el biotopo conteniendo el reservorio silvestre de una zoonosis, tiene el potencial de alterar su nidalidad, modificando de esta manera la epidemiología de la zoonosis7-11,15. La mayor parte de los cambios que modifican los equilibrios dinámicos de los reservónos animales silvestres de patógenos con potencial zoonótico son antropogénicos, (Tabla 2)4,5,7,10,16, e incluyen una serie de cambios ambientales como el aumento de la población y la migración de ésta a lugares previamente inhabitados4-7,10. Estos cambios po-blacionales se acompañan además de degradación ambiental, polución y cambios climáticos4,5,12,17-19. Por ejemplo, la resurgencia de varias fiebres hemorrágicas en América del Sur ha sido el resultado de la fragmentación y la destrucción de habitats boscosos en Argentina (virus Junín), Bolivia (virus Machupo) y Venezuela (virus Guanarito)5,7-9,14. Similarmente, la destrucción forestal y cambios climáticos en Malasia, limitaron la nutrición y los hábitos alimentarios de los murciélagos de la fruta, resultando en el pasaje del virus Nipah de estos animales silvestres a los cerdos y de éstos últimos a seres humanos7-9,15. La intensificación de la crianza industrial de animales como cerdos y aves en China y en otros países del oriente, ha sido también responsable de la aparición de nuevas formas genéticas del virus de la influenza A11,20.

La invasión humana de nichos ecológicos silvestres también facilita la transmisión de patógenos de especies silvestres al ser humano, como al parecer sucedió con el virus del SIDA 4,16,21 y los virus del grupo Ebola4,16,26,21. La destrucción de biotopos silvestres en muchas oportunidades es resultado de la urbanización que aumenta las posibilidades de exposición a patógenos, como ha sucedido en Estados Unidos de Norteamérica y en Europa con la enfermedad de Lyme y otras enfermedades transmitidas por garrapatas Ixodes8,9,2,23. La intrusión humana en el biotopo silvestre de la enfermedad de Lyme también ha aumentado su transmisión humana porque han disminuido los predadores, como zorros y coyotes8,9,2,23. Esto ha producido un aumento de la población del ratón de patas blancas (Peromyscus ¡eucopus) que son excelentes huéspedes y el reservorio silvestre asintomático más importante de Borrelia burgdorferí en Estados Unidos de Norteamérica8,9,2,23.

La degradación de los biotopos silvestres conteniendo potenciales patógenos humanos secundaria a actividades humanas, en general, conlleva a una disminución de su biodiversidad que facilita la infección humana con estos patógenos en estos biotopos2,7-9,15,22,23. Algunas actividades humanas, como el aumento del comercio y de los viajes, diseminan estos patógenos, sus vectores e incluso a sus mismos reservorios animales a través del globo4,7,12,24-27. En Estados Unidos de Norteamérica, la introducción del virus de la fiebre del Nilo Oeste por mosquitos Culex ha hecho que esta fiebre se haya diseminado a todo el país en menos de 10 años, creando reservorios autoctonos de la enfermedad en animales silvestres y domésticos8,12,16. La importación de roedores de África como animales regalones introdujo el virus de la viruela de los monos a Estados Unidos de Norteamérica en 2003, produciendo múltiples casos humanos de esta enfermedad desconocida en el país12,16. Viajeros humanos diseminaron el virus corona del síndrome respiratorio agudo severo (SARS), desde sus reservónos silvestres en Guangdong, China, a varios países del mundo, incluyendo Canadá28.

FACTORES INTRÍNSECOS DEL PATÓGENO QUE FAVORECEN LA EMERGENCIA DE PATÓGENOS ZOONÓTICOS SILVESTRES COMO PATÓGENOS HUMANOS

Respecto de su transmisión a humanos, los patógenos zoonóticos emergentes que tienen un reservorio silvestre pueden dividirse en dos grupos7-9. El primero se caracteriza porque en ellos la transmisión del patógeno a humanos es un evento raro, pero una vez producida la subsiguiente transmisión entre humanos mantiene la infección en la población, como ha sucedido con el virus del SIDA y del SARS y, en algunas condiciones con el Hantavirus7-9. El segundo grupo está constituido por patógenos que se transmiten directamente o a través de vectores a la población humana y los animales silvestres son siempre el reservorio de la infección, como ocurre con el Hantavirus y la enfermedad de Lyme8,9,21,22,29,30. Los patógenos zoonóticos con reservorio silvestre tienen, en general, una gran variedad de medios de transmisión a seres humanos que incluyen transmisión directa, a través de la piel, como sucede con Francísella tularensis4,16, por mordedura de animales como el virus de la rabia31 y por inhalación de aerosoles contaminados como sucede con los virus de fiebres hemorrágicas y el Hantavirus29,30. La ingestión de alimentos contaminados puede también ser un modo de transmisión de zoonosis, como sucede con infecciones por Salmonella, Toxoplasma, Giardia y Cryptos-poridium 6,7,16. Artrópodos son vectores para un número importante de zoonosis emergentes con reservorio silvestre, como ocurre con las garrapatas del genero Ixodes que pueden transmitir la borrelia de la enfermedad de Lyme, Anaplasma, Ehrlichia y el virus de la encefalitis5,6,14,16. Similarmente, moscas del tipo Glossina e insectos del tipo Triatoma y Reduvidae pueden transmitir tripanosomas en África y en las Americas, respectivamente16,32. Los patógenos con un reservorio silvestre habitualmente se caracterizan por tener una población de parásitos que es, generalmente, heterogénea7-9,33-35. De esta población heterogénea pueden surgir espontáneamente patógenos de una mayor transmisibilidad a humanos y con una virulencia aumentada, facilitando la aparición de epidemias en los individuos susceptibles7-9,33-35. Por ejemplo, los reservónos silvestres de B. burgdorferi están infectados con una población heterogénea de este patógeno8,9, y en esta población heterogénea existen linajes (clones) que están adaptados para ser transmitidos por garrapatas del tipo Ixodes8,9. Una vez que estos diferentes clones son transmitidos a humanos por garrapatas, existen entre ellos algunos más adaptados a diseminarse en mamíferos y a producir de esta manera una infección más severa8,9.

Los mecanismos que subyacen estas diferencias son variados e incluyen fenómenos de adaptación a los tejidos del vector y del huésped, la habilidad de evadir la respuesta inmune de éstos y la habilidad de resistir tratamientos terapéuticos y permanecer en forma latente en el huésped8,9. Los fenómenos genéticos responsables de esta heterogeneidad en los patógenos zoonóticos son los clásicos de la genética de microorganismos e incluyen la variabilidad genética por mutación espontánea7,35 y la recombinación7,34,35. La recombinación puede producirse por la infección simultánea de las células de un mismo huésped por patógenos con una constitución genética diferente, como ocurre con los virus de la influenza A13,20. Esta variabilidad también puede ser generada por la transmisión horizontal de la información genética en el huésped o en el ambiente entre patógenos con un patrimonio genético diferente como sucede con los cambios de virulencia y de resistencia a antimicrobianos generados de esta forma en bacterias7,34-36. Implícito en la dinámica de los conceptos discutidos está el hecho de que a un mayor tamaño del reservorio silvestre de estos patógenos, existirán mayores posibilidades de su transmisión a la población humana y de generar en ellos variantes con una transmisibilidad y una virulencia aumentada.

ENFERMEDADES ZOONÓTICAS EN CHILE CON RESERVORIO EN ANIMALES SILVESTRES

En Chile, la clásica enfermedad zoonótica con un reservorio silvestre es la enfermedad de Chagas que es endémica en el centro y norte del territorio nacional37-39 (Tabla 3). Trabajos recientes han concluido que la transmisión de esta enfermedad a la población humana infantil ha disminuido drásticamente en el país y que la transmisión por el vector del Trypanosoma cruzi habría sido interrumpida38-40. Sin embargo, la presencia de un importante reservorio silvestre de la enfermedad en la región endémica y la presencia de los vectores Triatoma y Mepraia con altos niveles de infestación con T cruzi en el ambiente, indica que estos anuncios optimistas deberían ser tomados con cautela38-41. Además, trabajos recientes han demostrado el hallazgo de triatomas en un nuevo nicho ecológico asociado a matorrales silvestres, sugiriendo una expansión de estos vectores a un nuevo nicho38 y su potencial para transmitir T cruzi a humanos de manera extradomiciliaria38. Cambios climáticos y la explotación forestal de la zona centro-sur del país que podrían resultar en un clima y en un ambiente más seco, podrían producir una expansión del reservorio silvestre y de los vectores de T cruzi hacia la zona sur del país32,41. En estas condiciones de expansión del reservorio, aumentos en el número de vectores y la heterogeneidad de las poblaciones de T cruzi podrían favorecer, también, la aparición de linajes de este protozoo con transmisibüidad y virulencia aumentada10,12,32,41.


Cambios climáticos y de la biodiversidad en Chile han resultado en el aumento de los roedores que son el reservorio selvático del Hantavi-rus30'31'42'43'. La invasión humana de los biotopos del Hantavirus y la disminución de los predadores de estos roedores, han resultado en la aparición de casos humanos de esta enfermedad en el centro y sur del país30,31,42,43. El análisis de la epidemiología de esta enfermedad emergente en el país indica que es una zoonosis de presentación estacional (primavera, verano) con un reservorio silvestre en evolución y que, aparentemente, estaría extendiéndose del sur al norte30,31,42,43. Factores de riesgo en la adquisición de esta enfermedad son la actividad al aire libre y habitaciones humanas de calidad deficiente, que permiten la infestación con roedores y la potencial inhalación de aerosoles conteniendo saliva, orina o deposiciones de los roedores infecta-dos30,31,42,43. El Hantavirus en Chile es producido por el virus cepa Andes, que produce síndrome pulmonar por Hantavirus con una elevada mortalidad, lo que hace la prevención de la enfermedad el arma efectiva de control de la infecciones humanas30,31,43. La posibilidad de la transmisión del Hantavirus de humanos a humanos y la imposibilidad de erradicar el reservorio silvestre en aumento, también hacen que la prevención sea el centro del manejo de esta zoonosis42,43. Probablemente, ciertas salmonellosis son también zoonosis con un reservorio silvestre en Chile, a pesar de que no existen estudios detallados de la frecuencia de estos patógenos en animales silvestres en el país44,45. Sin embargo, la epidemia de Salmonella Entérica Serovar Enteridis de origen aviario, que Chile experimentó algunos años atrás, probablemente tuvo su origen en roedores domésticos y silvestres que son el reservorio habitual de este patógeno44,45.Similarmente, el virus de la rabia debe también en Chile tener un reservorio silvestre, ya que recientemente se describió un caso de rabia humana transmitidos por murciélagos32,38,47,48. La presencia de rabia silvestre indica que, en el futuro, este foco pudiera ser el origen de epizootias de rabia en los animales silvestres y domésticos, y éste es un problema que debiera investigarse con acuciosidad para prevenirlo31,37,46,47. La presencia y frecuencia de los reservónos silvestres de otras enfermedades zoo-nóticas, incluyendo brucelosis, ántrax, triquinosis, hidatidosis, influenza A, bartonellosis, lesptopiro-sis, borreliosis, yersiniosis, toxoplasmosis, giarda-sis y campilobacteriosis se desconocen y debieran ser investigados, ya que pueden constituir la fuente de futuras epidemias en la población animal y humana secundaria a cambios ambientales37,48-50 (Tabla 3). La expansión de la acuicultura ha provocado la emergencia de la difilobotriasis, que ha pasado de su histórico nicho silvestre en peces y animales en los lagos de la X Región a los salmónidos cultivados, los que, a su vez se han convertido en fuente de infección humana para este parásito en Chile y en otros países51,52. El aumento de la temperaturas del agua de mar como resultado de cambios climáticos, la introducción de la cepa epidémica de Vibrioparahaemolytico 03:K6 al ambiente marino chileno y la alteración de los componentes y ciclos nutricionales en el mar, como resultado de la acuicultura, han disminuido la diversidad biológica de este habitat y han desencadenado epidemias de diarrea aguda producidas por este patógeno, además de crear un reservorio de él en las costas de Chile53,56. Este breve análisis indica que, al igual que en otras partes del mundo, la emergencia de zoonosis con un reservorio silvestre como causas de enfermedad humana en el país se debe a las interacciones recíprocas entre variados factores ambientales y aquellos intrínsecos del patógeno y de su biología.

¿ES PREVISIBLE LA EMERGENCIA DE ZOONOSIS CON RESERVORIO SILVESTRE COMO CAUSAS DE PATOLOGÍA HUMANA?

Desgraciadamente, a menudo se escucha a científicos y legos en nuestro país que las enfermedades emergentes, incluyendo las zoonosis, son fenómenos naturales. Implícito en el uso de la palabra "natural" está el concepto fatalista de que estas enfermedades serían usuales y que su aparición carecería de causas claras y precisas, haciéndolas de esta manera imprevisibles. Sin embargo, esperamos que nuestra revisión haya convencido a sus lectores que la aparición de las zoonosis con un reservorio silvestre como problemas de salud pública, obedecen a causas antropo-génicas y del patógeno y sus vectores, bien establecidas y potencialmente previsibles1,7,12,15,16,58 (Tabla 2). En la prevención de estas enfermedades es fundamental la caracterización y el estudio detallado de cada unos de los habitats silvestres y sus patógenos en el país, y la preservación de la biodiversidad de ellos como fuera sugerido por unos de nosotros (C.C.C.) hace 30 años1,7,12,15,16,58. La caracterización de los habitats silvestres se ha llevado a cabo, clásicamente, con las herramientas de la geografía, de la zoología, de la botánica y de la ecología1,9.16,32,59-61. En años recientes, las herramientas de la biología molecular (reacción en cadena de la polimerasa y la secuenciación de ADN) han agregado armas poderosas a la detección de microorganismos de la flora normal y patógena que colonizan e infectan a los animales de vida silvestre en sus hábitats44,45,54,55. La eficacia de estas herramientas epidemiológicas moleculares ha sido demostrada en Chile en el estudio de la evolución de infecciones por Salmonella y por V parahaemolytico44,45,54,55. Estas herramientas no sólo permiten detectar la presencia de patógenos en animales y vectores y establecer el tamaño del reservorio silvestre, sino que además permiten detectar su heterogeneidad y variabilidad y seguir la dinámica de su evolución, a través de diversos animales y vectores, ayudando a predecir su potencial transmisión a poblaciones humanas susceptibles8,22,23,44,45,55.

Chile está enfrentando la degradación acelerada de varios habitats silvestres y por lo menos dos de ellos ya han sido fuentes de zoonosis: el habitat boscoso, cuya disminución de biodiversidad e invasión humana ha generado la aparición de infecciones humanas por Hantavirus30,42,43 y el habitat marino, cuya degradación ha facilitado la aparición de enfermedades humanas por vibrios53-57. Está claro que el empobrecimiento biológico de éstos y otros habitats silvestres, y los inevitables cambios climáticos que se están desarrollando, le dan cierta urgencia a la formulación de planes para prevenir la aparición de zoonosis emergentes producidas por estos cambios12,19. Además, la introducción de patógenos al país, como resultado de aumentos de los viajes y de la actividad comercial, también puede ser otra fuente de zoonosis emergentes que necesitaría ser detectada y controlada12,14,25. La herramienta fundamental de control de las zoonosis es la vigilancia epidemiológica permanente, no sólo de la población humana sino que también de los animales domésticos y silvestres, ya que la detección de casos humanos de una zoonosis generalmente indica un fracaso de los mecanismos preventivos de ellas4,7,12,14,15,25. Para esta vigilancia epidemiológica de corte moderno debieran aunarse los esfuerzos y las actividades de individuos e instituciones relacionadas con la salud humana y animal, con el ambiente y su biodiversidad, y con disciplinas como la climatología, la oceanografía y la ecología, entre muchas otras4,7,12,15,25,59,60 indudablemente, planes de este tipo necesitan fondos gubernamentales y privados para el entrenamiento de personal y la instalación de laboratorios para la implementación de las técnicas modernas en el estudio y prevención de estos problemas4,7,12,15,25,59,60. Estas actividades son también relevantes para el desarrollo económico del país ya que, por ejemplo Chile, difícilmente podrá ser una potencia alimentaria como ha sido planeado por el gobierno, si no logra controlar la emergencia de zoonosis con reservorio silvestre, capaces de contaminar alimentos consumidos en el país y aquellos de exportación4,7,12,15,25,45,49,53,57,60.

Agradecimientos

La ayuda de las Sras. Betty Barría y Harriett V. Harrison fue invaluable en la preparación del manuscrito. Agradecemos también las excelentes sugerencias de los revisores anónimos.

 

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Recibido el 17 de abril, 2007. Aceptado el 3 de julio, 2007.

Correspondencia a: Dr. Felipe Cabello. Valhalla, NY 10895, U.S.A. Phone: 914 5944182. Fax: 914 5944176. E mail: cabello@nymc.edu

 

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