SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.139 número9Experiencia de trombolisis sistematizada en infarto cerebral agudo en un hospital público de Chile índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Journal

Artigo

Indicadores

Links relacionados

Compartilhar


Revista médica de Chile

versão impressa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.139 no.9 Santiago set. 2011

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872011000900001 

Rev Med Chile 2011; 139: 1115-1117

EDITORIAL

 

175 años de la National Library of Medicine, de los EE.UU. de NA: un tesoro científico y cultural digno de admiración

175 years of the National Library of Medicine, of the Unites States of America: a scientific and cultural treasure worthy of admiration

 

Felipe Cabello C.

Department of Microbiology and Immunology New York Medical College. Valhalla, NY 10595. U.S.A.

Dirección para correspondencia


The National Library of Medicine (NLM) of the United States of America, celebrates in 2011 its 175th anniversary. This Library, the largest biomedical library in the world, has a proud and rich history serving the health community and the public, especially since its transfer to the National Institutes of Health in Bethesda, Maryland, in 1968. It holds 17 million publications in 150 languages, and has an important collection of ancient and modern historical books as well as original publications of Vesalius and other founders of biomedicine. Its modern document collections illustrate the progress of medical sciences. These collections include laboratory notes from many scientists whose work forms the foundations of contemporary life sciences. The Library also provides several services for health research and for the public, including databases and services such as MedLine and BLAST. The NLM constantly strives to fulfill the information needs of its customers, whether scientists or the public at large. For example, as the Hispanic population of the Unites States has increased in recent years, the NLM has made larger and larger amounts of data available in Spanish to fulfill the health information needs of this population. NLM programs train professionals in library science and biomedical informatics and link biomedical libraries of 18 academic centers throughout the United States. The NLM funds competitive grants for training at the Library, organizing short instruction courses about library science and informatics, and writing books on health related matters including the history of medicine and public health. The NLM is managed and maintained by an outstanding and farsighted group of professionals and dedicated support staff. Their focus on serving and reaching both the biomedical community and the public at large has been crucial to its development into a world icon of biomedical sciences, information technology and the humanities.

(Key words: Libraries, medical; National Institutes of Health (U.S.); National Library of Medicine (U.S.).)


Para un lector empedernido como el que escribe esta reseña, el acceso ilimitado y gratuito a una a biblioteca bien dotada y organizada es uno de los regalos y beneficios más apreciados que puedan existir. Además, instituciones públicas de este tipo constituyen un innegable signo de desarrollo cultural y de civilización, y también de progreso político resultante en una democracia con voluntad para facilitar el acceso de la información científica a la población. Siendo un niño, cuando escuchaba abismado de boca de mis progenitores la descripción de la Biblioteca de Alejandría, una de las maravillas del mundo antiguo, nada me hacía imaginar que muchos años más tarde tendría en suerte acceder y estar relacionado a una maravilla del mundo moderno, la biblioteca de medicina más grande del mundo: la National Library of Medicine (NLM). Esta Biblioteca, que forma parte de los National Institutes of Health de los EE. UU. de N.A., cumple 175 años. Está ubicada en un bello y moderno edificio en una colina en el campus de los National Institutes of Health (NIH), en Bethesda, en los suburbios de Washington, DC.

La NLM, sus colecciones y los servicios que proporciona a los especialistas y al público en general, constituyen un feliz matrimonio entre la tradición –representada por sus magnificas colecciones de la historia de la medicina en los EE.UU. y el mundo– y las más modernas tecnologías informáticas, representadas por la base de datos PubMed y el servicio de genómica BLAST (Basic Local Alignment Research Tool) del National Center for Biotechnology Information (NCBI). Estos dos servicios son herramientas fundamentales, bibliográficas y tecnológicas, usadas diariamente por miles de personas a través del mundo, además de los EE.UU. de NA., sin las cuales el registro y difusión del trabajo y el progreso acelerado en biomedicina serían inconcebibles en el día de hoy. Lo tradicional y lo moderno también están representados en las colecciones de la NLM que guardan, por ejemplo, una copia del De corporis humani fabrica libri septem de Andrea Vesalio, impreso en Basilea en 1543, y las notas de laboratorio de Marshall W. Nirenberg, uno de los descubridores del código genético en 1961 y Premio Nobel de Medicina de 1968. La NLM tiene en su vasta colección más de 17 millones de publicaciones, en 150 idiomas, y presta una serie de servicios a nivel nacional y mundial que estimulan la investigación básica y clínica, la salud pública y, además, proveen al público en general una amplia información gratuita sobre la prevención de enfermedades.

La biblioteca fue fundada en 1836 como una dependencia del ejército de los EE.UU. de NA. y fue desarrollada como una fuente de bibliografía médica nacional por el Dr. J. S. Billings, en el año 1865. En 1944, un informe de un comité financiado por la Fundación Rockefeller criticó el manejo de la biblioteca y aconsejó la implementación de una serie de reformas organizativas y de los servicios. En 1956, un acta del congreso de EE.UU. impulsada, entre otros, por el senador y luego presidente John F. Kennedy, hizo que el ejército entregara el tutelaje de la biblioteca y ella pasó a formar parte integral del Public Health Service, y en 1968 la NLM se integró a los NIH, bajo un esquema organizativo aún vigente. Durante la Segunda Guerra Mundial, para prevenir la destrucción de su valiosa colección histórica ante un eventual bombardeo alemán, esta colección fue trasladada a la ciudad de Cleveland, en Ohio, y en el año 1962 volvió al recién inaugurado edificio principal de ella, en Bethesda. En 1965 una nueva ley del Congreso Norteamericano proporcionó a la NLM las facultades y los recursos para organizar todos los servicios informáticos en medicina y las bibliotecas médicas del país, estableciéndose bibliotecas regionales y una red conectada de bibliotecas médicas en todo el territorio nacional.

La NLM creó la tecnología MeSH (Medical Subject Headings) que es usada ampliamente para catalogar e indexar material bibliográfico de biomedicina en todo el mundo y que, además, es de gran utilidad para la búsqueda organizada de información biomédica en la base de datos PubMed. La biblioteca, además, tiene programas de entrenamiento en informática para médicos y personal adjunto de salud, en el uso de computadores y de tecnología informática a través de los EE.UU. de NA. Esta línea de educación y entrenamiento en bioinformática incluye programas en 18 centros de medicina académica, becas para trabajar en la biblioteca misma, en Washington, y cursos cortos de entrenamiento. La biblioteca ha respondido al aumento de la población de habla hispánica en los EE.UU. de NA., con la creación de la base de datos de acceso gratuito MedLinePlus en español, que contiene información sobre 500 tópicos de salud, una enciclopedia médica ilustrada y programas tutoriales interactivos con contenidos de salud de interés general. La publicación de la revista MedlinePlus Salud obedece también al objetivo de la biblioteca de satisfacer la necesidad de información sobre salud, en la creciente población hispánica.

Recientemente la NLM formó parte de un programa para digitalizar miles de documentos pertenecientes a las más famosas bibliotecas médicas del mundo y que se retrotraen hasta el Siglo XVII. La NLM también tiene una serie de programas para financiar de manera competitiva proyectos de investigación sobre bioinformática, para entrenamiento de post doctorados y para financiar a potenciales autores a escribir obras relacionadas con la misión de la biblioteca, incluyendo materias de historia de la medicina y de obras de difusión pública en tópicos de salud. En su afán de satisfacer las necesidades de las comunidades a las cuales presta servicios, la NLM también ha implementado una serie de comités asesores para diversos aspectos de su actividad. La participación en dos oportunidades, 1997-2000 y 2011-2015, en uno de estos comités, el de Literature Selection Technical Review Committee (LSTRC), encargado de recomendar nuevas publicaciones para indexar en la base de datos MedLine, me ha permitido apreciar otra gran cualidad de la biblioteca, que es la ilustre y excelente calidad profesional y técnica de su personal.

El personal de la NLM demuestra a todo nivel un gran espíritu profesional, una gran responsabilidad frente a las necesidades de sus usuarios y una penetrante imaginación para prever y responder a las futuras necesidades de éstos. Sin lugar a dudas, el manejo y la administración de la NLM es un excelente ejemplo de cómo una institución gubernamental debe responder de manera dinámica, visionaria y atinada para satisfacer las necesidades de sus beneficiarios, sean profesionales o legos. Ello le ha asegurado a la Biblioteca una importante y permanente influencia en el Congreso de los EE.UU. de NA., en la rama ejecutiva y también sobre la comunidad que sirve y el público, facilitándose así la obtención del financiamiento necesario para satisfacer de manera adecuada sus múltiples y complejas actividades y funciones. Como resultado del esfuerzo diario de su personal, la NLM es una gran institución educativa y de difusión del conocimiento, con un alcance global, de lo cual sus empleados y el gobierno de EE.UU. de NA. deben sentirse plenamente orgullosos. Sin temor a exagerar, se podría decir que la biblioteca y su personal cierran diariamente, de manera inigualable, la negativa brecha que el novelista y científico inglés C. P. Snow describiera en su ensayo de 1956, entre la cultura científica y tecnológica y la humanística.

Para terminar, me gustaría invitar a los lectores de la Revista Médica de Chile a visitar el sitio web de la NLM, que es una buena puerta de entrada a las maravillas bibliográficas y tecnológicas que aguardan al que cruce su umbral1, ya que, como dijo J. L. Borges "Siempre he imaginado el Paraíso como una biblioteca".

 

Referencias

1. http://www.nlm.nih.gov/        [ Links ]

_______________

Correspondencia a: Felipe Cabello C. Department of Microbiology and Immunology, New York Medical College. Valhalla, NY 10595. U.S.A.

Creative Commons License Todo o conteúdo deste periódico, exceto onde está identificado, está licenciado sob uma Licença Creative Commons