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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.141 no.7 Santiago jul. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872013000700007 

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN

 

¿Cómo reciben los padres la noticia del diagnóstico de su hijo con síndrome de Down?

Receiving the diagnosis of Down syndrome: what do the parents think?

 

María A. Paula, Jaime Cerda1, Catalina Correa2,b, Macarena Lizama3

1Centro de Especialidades Pediátricas, Red de Salud UC, Santiago, Chile.
2Departamento de Salud Pública.
3División de Pediatría, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.
aResidente de Pediatría.
bEnfermera.

Correspondencia a:


Background: Having a child with Down syndrome (DS) is usually unexpected and stressful. Aim: To describe the experiences of parents of children with DS at the time of diagnosis. Material and Methods: A self-administered survey was answered by 345 parents (62% women) with an offspring with DS. Results: Eighty four percent of parents received a postnatal diagnosis of DS, 32.3% were informed of the diagnosis in the presence of his or her partner and 19.3%o received some form of printed material regarding DS. Fifty six percent of respondents considered that the delivery of the diagnosis was inadequate. Factors associated with an overall positive experience were prenatal diagnosis (Odds Ratio (OR) 3.91 (95% Confidence Intervals (CI) 2.06-7.44)) and the presence of both parents at the time of the delivery of the diagnosis (OR 1.84 (95%> CI 1.16-2.91)). Fifty three percent of respondents believe that prenatal diagnosis of DS is preferable. Conclusions: The majority of parents are unsatisfied with the way the diagnosis of DS is delivered. Efforts should be made to educate health personnel regarding the delivery of the diagnosis of SD, to foster opportunities for prenatal diagnosis and to improve the delivery of printed material.

(Rev Med Chile 2013; 141: 879-886).

Key words: Down syndrome; Parental notification.


 

La noticia de que un hijo tiene síndrome de Down (SD) es habitualmente inesperada1,2. Globalmente la incidencia de SD es de 1-1,4 por 1.000 nacidos vivos3, y en Chile de 2,4 por 1.000 nacidos vivos, mayor a lo reportado en otros países de Latinoamérica4 y en países en desarrollo con aborto legalizado. Actualmente, la sospecha prenatal se basa en signos ecográficos o tamizaje de marcadores bioquímicos durante el primer trimestre del embarazo, y se confirma con cariotipo de líquido amniótico o biopsia de vellosidades coriales5. El diagnóstico prenatal permite informar y orientar a las familias6,7, sin embargo, en países latinoamericanos no se ofrece de rutina dicho tamizaje y por lo tanto, la gran mayoría de los diagnósticos ocurren al nacer8.

La experiencia de los padres al recibir la noticia es variable; depende de la forma en que es entregada, cobrando importancia las personas involucradas, el lugar, lenguaje utilizado y material impreso ofrecido9,10. Cuando estos aspectos son inadecuados, se generan sentimientos que opacan la alegría del nacimiento de un hijo1,2, dificultando el proceso de apego con el recién nacido11. El interés de la comunidad científica respecto a la entrega del diagnóstico de SD ha motivado diversos estudios, los que concuerdan en que las madres se encuentran insatisfechas con la entrega de la noticia12,13, sólo una minoría evalúa la experiencia como positiva8,9.

Los mayores estudios internacionales han comunicado la opinión de madres, en países con aborto; creemos relevante conocer la opinión de madres y padres en un país con alta prevalencia de SD y sin aborto, donde el diagnóstico prenatal no determinará la continuación del embarazo.

Material y Método

Estudio prospectivo, descriptivo y cuantitativo; se aplicó una adaptación de la encuesta creada por Skotko9, validada en población hispanoparlante y autorizada por el autor para nuestro estudio. Proyecto aprobado por el comité de ética de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Se invitó a participar a madres y padres de niños con SD en control en la Red de Salud UC o de organizaciones, establecimientos educacionales o fundaciones chilenas relacionadas con el SD, mediante una invitación por correo electrónico, en persona o vía telefónica. Se incluyeron a padres y madres de niños con SD nacidos en Chile, que quisieran participar. Para el análisis, se excluyeron a aquellos encuestados que refirieron recordar el momento en que recibieron la noticia del diagnóstico de sus hijo/as en menos de 50% y aquellas encuestas respondidas en menos de 80%.

Los materiales fueron entregados por mano o correo postal, en un sobre con estampilla para la devolución de la encuesta y el consentimiento informado vía correo postal o por mano. Durante el período del estudio, se contactó al menos una vez por teléfono o correo electrónico, a quienes se les envió una encuesta, para recordarles la devolución de ésta.

Para el análisis estadístico se utilizó "Minitab Statistical Software", Versión 15. Las variables con distribución normal se resumieron como media ± DS, y aquellas sin distribución normal como mediana (rango). Para la asociación entre variables categóricas se utilizó el test de %2 y para la asociación entre variables categóricas y numéricas se utilizó el test de t student para muestras independientes. Se consideró estadísticamente significativo un p < 0,05.

Resultados

Entre septiembre de 2010 y julio de 2011 se enviaron 489 encuestas. La tasa de respuestas fue 79%; se analizaron 345 encuestas (62% madres) (Figura 1). En la Tabla 1 se muestra las características demográficas de los encuestados. Ochenta y seis por ciento (n = 295) tenía al menos educación secundaria, y 46% (n = 159) un ingreso mensual mayor a US$1000. El parto fue atendido en Santiago en 75% (n = 260) de los casos, y 45% (n = 156) en el sistema de salud público. En 25% (n = 87) de los casos el hijo con SD era el primogénito. La mediana de edad de las madres al momento del nacimiento del hijo con SD fue 37 años (rango 15-47 años; n = 211) y la de los padres de 38 años (rango 17-57 años; n = 130). Cincuenta y nueve por ciento de las madres y 63% de los padres tenían más de 35 años. La mediana de edad de los hijos con SD al momento de la encuesta fue de 3,0 años (rango 0-29 años; n = 340), lo que comprende nacimientos ocurridos entre 1981 y 2011,80% de ellos en los últimos cinco años.

Ochenta y cuatro por ciento (n = 290) refirió haber recibido la noticia en forma postnatal, 64% (n = 185) en la sala de parto o de recuperación post parto, 28% (n = 80) en las primeras 24 h, 4% (N = 11) después de las primeras 24 h (durante la hospitalización) y 4% (n = 12) después del alta. Del total con diagnóstico postnatal, 12% (n = 35) refirió alteraciones ecográficas sospechosas de SD durante el embarazo; en ninguno de ellos se realizó amniocentesis. Veinte encuestados explicaron el motivo, 45% (n = 9) refirió haber rechazado la amniocentesis por el riesgo fetal, 25% (n = 5) refirió que el médico no lo sugirió, 20% (n = 4) refirió que los hallazgos si bien indicaban un mayor riesgo que la población general, la probabilidad de SD seguía siendo baja y 15% (n = 3) refirió que la realización de una amniocentesis no cambiaba la evolución del embarazo.

Figura 1.

Tabla 1. Características demográficas de los encuestados

Tabla 2. Informante real e ideal en diagnóstico pre y post natal

 

De aquellos encuestados que refirieron un diagnóstico prenatal (16%, n = 55), sólo 49% (n = 27) se realizó una amniocentesis. En aquellos sin amniocentesis, 65% la rechazó por el riesgo fetal, en 15% no se ofreció amniocentesis, en 15% no se realizó debido a lo avanzado del embarazo, y en un caso la ecografía era altamente sugerente de SD, por lo que se decidió no realizar amniocentesis.

En la Tabla 2 se describe quien informó el diagnóstico a los encuestados y quien considerarían como informante ideal. No hubo diferencias estadísticamente significativas entre madres y padres para la preferencia del informante ideal.

Treinta y dos por ciento (n = 110) de los encuestados fue informado del diagnóstico junto a su pareja. Cincuenta y tres por ciento (n = 29) de aquellos con diagnóstico prenatal y 28% (n = 81) de aquellos con diagnóstico postnatal (p < 0,001).

Respecto a la experiencia global de recibir la noticia que su hijo(a) tenía SD, 55% (n = 189) de los encuestados consideró que fue inadecuada, con diferencia estadísticamente significativa entre aquellos con diagnóstico prenatal versus postnatal (28% versus 60%; p < 0,001). No hubo diferencia estadísticamente significativa entre madres y padres (59% versus 51% consideró la experiencia inadecuada; p = 0,151) ni tampoco según el año de nacimiento del hijo (p = 0,772). Los factores asociados a la percepción de una entrega adecuada se muestran en la Tabla 3.

Respecto al momento ideal para recibir la noticia, 54% (n = 186) refirió preferir el período prenatal. En el grupo con diagnóstico prenatal 85% (n = 47) sigue prefiriendo el diagnóstico prenatal, sin embargo, sólo la mitad (46%, n = 134) de los con diagnóstico postnatal hubiesen preferido un diagnóstico prenatal (p < 0,001), sin diferencias entre madres y padres.

Las actitudes de los médicos, los sentimientos de los encuestados y su relación con la experiencia de los encuestados se resumen en la Tabla 4 y Tabla 5.

Tabla 3. Factores asociados a experiencia adecuada*

Tabla 4. Sentimientos experimentados por los encuestados

Tabla 5. Actitudes de los médicos y sentimientos de los encuestados asociados a experiencia adecuada*

Respecto al apoyo al momento del diagnóstico, sólo 9,2% (n = 28) recibió números telefónicos de padres con hijos con SD y 19,3% (n = 66) recibió algún tipo de material impreso sobre SD, sin diferencias respecto al momento del diagnóstico. De aquellos que recibieron material impreso, 36,9% (n = 17) consideró que éste fue suficiente, el 86,3% (n = 44) consideró que tenía información actualizada, y 79,2% (n = 38) refirió que les gustó el material.

Discusión

Este estudio intenta describir la experiencia de los padres al recibir el diagnóstico de su hijo con SD en Chile4, país en vías de desarrollo, donde el aborto es ilegal, la ecografía es el principal método de tamizaje prenatal y cerca de 80% de la población recibe atención en el sistema de Salud Público.

Corresponde al primer estudio que describe la entrega del diagnóstico de SD en Chile y a uno de los pocos que describen la experiencia de los padres. Las madres y padres encuestados fueron similares entre sí respecto a sus características demográficas, excepto en la variable "profesa religión". Al corregir por dicha variable, no se modifican los resultados respecto a la "experiencia global" ni respecto a los sentimientos de los encuestados al momento de la noticia.

La mayoría de los encuestados refiere un diagnóstico postnatal, similar a lo publicado previamente8,14 y esperable en Chile donde el tamizaje prenatal no es utilizado de rutina15. En aquellos con antecedente de sospecha ecográfica de SD y en que no se realizó estudio confirmatorio, cerca de la mitad argumentó que no realizó el procedimiento porque implicaba riesgo fetal. En Chile, el riesgo inherente al procedimiento cobra importancia al momento de decidir realizar el estudio, ya que no cambia el curso del embarazo, a diferencia de lo que ocurre en países con aborto legalizado16,17; sin embargo, parece razonable que en aquellos embarazos con sospecha diagnóstica pudiera ser relevante su confirmación para preparar de mejor forma a la familia y programar el parto en un centro adecuado, por lo que toma relevancia considerar las nuevas técnicas de diagnóstico por medio de ADN fetal en sangre materna5.

La mayoría de los encuestados refiere que su experiencia al recibir la noticia de que su hijo(a) tenía SD fue inadecuada, similar a lo previamente reportado2,8,9,18,19. El principal factor asociado a una experiencia adecuada es el momento de la entrega de la noticia. Aquellos con diagnóstico prenatal están cuatro veces más satisfechos con la experiencia respecto a aquellos con diagnóstico postnatal, probablemente debido a que cuentan con tiempo para aceptar e informarse del diagnóstico antes del nacimiento. El diagnóstico prenatal influye en una mejor experiencia y es un elemento modificable en un país donde se puede fomentar la oportunidad de diagnóstico prenatal.

Sólo un tercio de los encuestados recibió la noticia en presencia de su pareja, a pesar de las recomendaciones internacionales2,13, factor asociado a una mejor experiencia en nuestro estudio. Respecto a la persona indicada para entregar el diagnóstico, hay una tendencia a una mejor experiencia cuando el informante es médico. La mayoría de los encuestados considera que el obstetra, el pediatra o ambos son quienes deben asumir esta responsabilidad y no la pareja, y es el equipo médico quien debe procurar que esto se cumpla12. El obstetra forma una relación con la madre durante el embarazo y por otro lado, el pediatra es quien está entrenado en el conocimiento y cuidado del niño con SD13. De esta forma, se debe fomentar el trabajo en equipo del obstetra y pediatra para la entrega de la noticia idealmente en conjunto o coordinada.

No hubo ningún factor demográfico que permitiera predecir la experiencia de los encuestados, sin embargo, el parto en el Sistema Público, un menor nivel educacional y un menor ingreso mensual se asocian a una tendencia a una peor experiencia, sin significancia estadística. Dicha tendencia pudiera explicarse por la escasa información difundida sobre la realidad de las personas con SD; con mayor razón, en este grupo la información debe ser entregada con un lenguaje claro y en repetidas oportunidades6,13.

Al momento de entregar el diagnóstico, nombrar los aspectos positivos del SD se asocia a una mejor experiencia, pero nombrar los aspectos negativos no la empeora; esto respalda la recomendación de entregar la noticia en forma honesta, balanceando los aspectos positivos y negativos del SD, sin minimizar los negativos y reforzando los positivos6,13.

Los sentimientos experimentados por los encuestados al recibir la noticia influyen en la experiencia global. Similar a lo reportado previamente8,9, más de la mitad de los encuestados refiere miedo o ansiedad al momento de recibir el diagnóstico, quienes tienden a catalogar la experiencia global como inadecuada. Un porcentaje similar refiere haberse sentido optimista, lo que se asocia a una mejor experiencia global. No se encontraron asociaciones entre las actitudes de los médicos y el sentimiento de optimismo, sin embargo, creemos que los esfuerzos del equipo de salud por entregar un mensaje lo más optimista posible podría contribuir a una mejor experiencia.

A pesar de la alta prevalencia de SD en nuestro país, la mayoría de los encuestados refiere que no sabía nada del SD al momento de nacer su hijo; aquellos que si refieren conocimientos previos tendieron a catalogar la experiencia como adecuada, aunque sin significancia estadística.

En nuestro estudio no se encontraron diferencias relevantes entre madres y padres respecto a su experiencia global. Difieren principalmente en los sentimientos experimentados al recibir la noticia, siendo más frecuentes los sentimientos de miedo y ansiedad en las madres.

Estudios previos han destacado la importancia de entregar material impreso y de facilitar el contacto con padres con experiencias similares1,13,20; a pesar de esto, en nuestro estudio sólo una quinta parte de los encuestados refiere haber recibido apoyo de este tipo. Aquellos que recibieron material impreso consideran que este fue adecuado y tendieron a catalogar la experiencia como adecuada, a pesar de que no hubo diferencias estadísticamente significativas con aquellos que no recibieron material impreso. La frecuencia de entrega de material impreso es baja y creemos que es otro elemento modificable que optimiza la entrega de la noticia.

Destaca la alta tasa de respuesta obtenida, sólo un quinto de las encuestas enviadas no fueron recuperadas, los motivos de estas pérdidas se desconocen; pudo deberse a que el encuestado haya decidido no participar o a problemas con el sistema de correo utilizado. Aunque se ha descrito que el recuerdo de la entrega del diagnóstico de SD se mantiene íntegro a través de los años9, una limitación del presente estudio es el posible sesgo de memoria asociado, lo que se intentó reducir al excluir a aquellos que refirieron recordar menos de 50% el momento de recibir la noticia. Por otro lado, al utilizar una encuesta escrita, se requiere de un cierto nivel educacional de parte de los participantes, factor que podría generar sesgo de selección. La mayoría de los encuestados tenía un alto nivel educacional, alto ingreso mensual y se atendió en el sistema de salud privado, por lo que la muestra podría ser poco representativa de la población general chilena.

En conclusión, la entrega del diagnóstico de SD es un momento importante en la vida de los padres de niños con SD21, sin embargo, éstos se sienten insatisfechos con dicha experiencia, lo que puede repercutir en el apego con el recién nacido11, en la salud mental de los padres y en la relación médico-paciente. La entrega de la noticia es persistentemente inadecuada en diferentes países, independiente de su realidad socioeconómica y de la legalización del aborto8,12,19. La entrega de información debe ser honesta, entregada por el médico tratante (obstetra o pediatra/neonatólo-go), en presencia de ambos padres, en un lugar adecuado, con un lenguaje claro y entregando material impreso, de manera que la experiencia sea lo más adecuada posible, ofreciendo apoyo de salud mental a quienes lo requieran. Para esto, los equipos de salud deben recibir entrenamiento formal en la entrega de noticias difíciles, elaborar estrategias y programas acordes a cada centro21. Adicionalmente, en la actualidad en Chile, el equipo de salud no sólo tiene el deber profesional de entregar información, sino que tiene la responsabilidad legal de entregar una información suficiente, oportuna, veraz y comprensible22.

Recomendamos favorecer las oportunidades de diagnóstico prenatal que permitirá preparar a la familia para recibir a su hijo y así contribuir a su bienestar biopsicosocial y capacidad de apego en el período de recién nacido1,2,11.

Agradecimientos: Al Dr. Brian Skotko, por permitir el uso de la encuesta. También a las instituciones relacionadas al SD en Chile que facilitaron el contacto con padres para la realización de este estudio: Edudown, San Bernardo; UNPADE, Talca; APARID, Viña del Mar; Cruz Roja Chilena, Vitacura-Santiago, Colegio Armonía, La Calera y Fundación Amor Sin límites y COANIL, Curicó.

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Recibido el 23 de diciembre de 2012, aceptado el 7 de mayo de 2013.

Los autores declaran no tener conflictos de intereses.

Financiamiento: Fondos concursables, concurso División de Pediatría, Facultad de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile, 2010.
La División de Pediatría no tuvo influencia en el diseño del estudio, en la recolección, análisis o interpretación de los datos, ni en la preparación, revisión o aprobación del manuscrito.

Correspondencia a:
Dra. Macarena Lizama Calvo Lira 85, 5to piso, Santiago, Chile.
Teléfono: 56-2-3543753 / 56-2- 3543172
Celular: 9-2993881
Fax: 56-2-6388194
E-mail: mlizamca@gmail.com

Conflictos de Intereses:

María de los Ángeles Paul

Jaime Cerda

Catalina Correa

Macarena Lizama

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