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Revista médica de Chile

versão impressa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.142 no.1 Santiago jan. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872014000100021 

CARTA AL EDITOR / LETTER TO EDITOR

 

Edvard Munch, El grito y la atmósfera. Réplica

Atmosphere, The scream and Edvard Munch. Reply

 

Marcelo Miranda1, Matías Molina2

1 Neurólogo, Clínica Las Condes, Santiago de Chile.
2 Neuropsicólogo, Universidad Paris Descartes, Francia.


 

Sr Editor:

Agradecemos la novedosa visión aportada por Young y Finn, con respecto a la obra "El grito" de Edvard Munch. Sin embargo, creemos que existe evidencia contundente sobre la patología psiquiátrica en la vida de Munch y como influyó en sus obras, hecho que el mismo artista reconoció y afirmó que no habría podido desarrollar su arte sin la enfermedad que sufrió1-3. Por lo tanto, parece apresurada la afirmación que echa por tierra esta hipótesis, como lo sugieren Young y Finn.

Analizando la biografía de Munch, es más plausible que la famosa obra haya sido influenciada por su trastorno psiquiátrico1,2.

La hipótesis de cambios atmosféricos provocados por la erupción del volcán Krakatoa es atractiva; sin embargo, no coincide con la fecha en que Munch concibió "El grito", que es en 1893. La descripción de Munch sobre la concepción de la obra data de 1891 y no 1881 como afirman Young y Finn, es decir, 8 años después de la erupción. Munch reconoció que se encontraba en un período de crisis de su enfermedad cuando pintó la obra3.

Existen otras pinturas, como "Ansiedad" (1894) y "Melancolía" (1896), que presentan cielos muy semejantes al de "El grito", pero las fechas tampoco coinciden. Munch reconoce que en "El grito", él realmente sintió un grito interno, "el llamado de la naturaleza", afirmando que todo surgió más bien como una experiencia interna y no necesariamente gatillada por algún fenómeno externo3.

Durante toda su vida Munch se interesó en la emoción que lo motivó para realizar sus obras. Así, en un período posterior, afectado de una enfermedad ocular, produjo una pintura, titulada "El Sol", en la que expresa conscientemente la alteración de colores que le provocaba su trastorno visual. Por lo tanto, se deduce que el artista tenía la capacidad para determinar cuáles fenómenos y experiencias influían en sus obras1-3.

Un documental, organizado por expertos del Museo Munch de Oslo sobre la vida y obra de Munch, presentado este año en nuestro país, y una completa retrospectiva de la obra del pintor organizada en la galería Tate Modern de Londres, en el año 2012, no mencionan la hipótesis de erupciones volcánicas como un factor que haya influido en la génesis de "El grito"2.

Si consideramos la hipótesis de cambios atmosféricos provocados por erupciones volcánicas, deberíamos analizar los cielos que podemos apreciar en las obras de Van Gogh, principalmente las de su último período, así como en algunas obras de Gauguin. Siguiendo el postulado de Young y Finn ¿estos serían también el producto de fenómenos atmosféricos? Tampoco nos parece una hipótesis atendible.

 

Referencias

1. Bischoff, U. Eduard Munch: Cuadros sobre la vida y la muerte. Madrid: Benedikt Taschen Verlag, 2011.         [ Links ]

2. Lampe A, Cheroux C. Eduard Munch: The modern Eye. Tate Publishing. Londres 2012.         [ Links ]

3. Prideaux, S. Edvard Munch: Behind the Scream. New Haven: Yale University Press 2005.         [ Links ]

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