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Revista médica de Chile

versión impresa ISSN 0034-9887

Rev. méd. Chile vol.143 no.7 Santiago jul. 2015

http://dx.doi.org/10.4067/S0034-98872015000700012 

ARTÍCULOS ESPECIALES

 

Protocolo abreviado de resonancia magnética en espondiloartritis: más allá de la sacroileítis

A brief magnetic resonance imaging protocol for spondyloarthritis

 

Giancarlo Schiappacasse F.1, Jorge Díaz J.1, Pablo Alvayay Q.2,a.

1 Facultad de Medicina Clínica Alemana, Universidad del Desarrollo. Santiago, Chile.
2 Programa de Especialidad en Radiología, Facultad de Medicina Clínica Alemana, Universidad del Desarrollo. Santiago, Chile.
a Residente.

Correspondencia a:


Spondyloarthritis is a group of diseases that seriously hampers quality of life. Diagnostic criteria, in which images play an important role, have evolved over time. The most recent diagnostic criteria, published in 2009, included magnetic resonance imaging (MRI) of the sacroiliac joints for the first time. This technique achieves an early diagnosis and provides a useful tool for the evaluation and prediction of response to biological therapy. Herein, we describe the different MRI findings in spondyloarthropathies. We also highlight the use of a protocol that includes the sacroiliac joints and spine and that does not consider the routine use of paramagnetic contrast.

Key words: Magnetic Resonance Imaging; Sacroiliitis; Spondylarthritis, ankylosing; Spondylitis, Ankylosing.


 

La espondiloartritis (SA) corresponde a un grupo de enfermedades reumatológicas con características en común. Estas incluyen a la espondilitis anquilosante (EA), artritis reactiva, antiguamente conocida como síndrome de Reiter (AR), artritis psoriática (AP), artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal y la espondiloartritis indiferenciada. La asociación con el antígeno leucocitario humano B27 (HLA-B27) y una serie de manifestaciones clínicas axiales y periféricas unen a estas entidades diagnósticas.

Los criterios diagnósticos han evolucionado en el tiempo, es así como los criterios de Roma1 que se desarrollaron en el año 1961, de New York modificados del año 19842 y los de Amor del año 19903 consideran los hallazgos radiográficos como criterio diagnóstico. Sin embargo, estos últimos no permiten una detección precoz de la enfermedad, retrasando el diagnóstico de 6 a 8 años desde el inicio de los síntomas4. La resonancia magnética (RM), a partir de la década 1990-99, ha surgido como una herramienta atractiva para la detección precoz, adelantando el diagnóstico de la enfermedad varios años si se compara con la radiografía5. El grupo The Assessment of SpondyloArthritis international Society (ASAS) desarrolló en el año 2009 los criterios que consideran por primera vez a la RM como herramienta fundamental en el diagnóstico de la sacroileítis, no incluyendo otros fenómenos del esqueleto axial6.

El propósito de este trabajo es remarcar el rol de la RM en el diagnóstico precoz de las SA y difundir un protocolo de RM que hace énfasis en los hallazgos axiales a nivel de la columna vertebral y en articulaciones sacroilíacas.

Rol de la RM en las espondiloartritis

Los criterios ASAS, publicados el año 2009, fueron los primeros en considerar los hallazgos de sacroileítis en RM como parte de uno de sus brazos diagnósticos. Hay que considerar que estos se aplican a pacientes menores de 45 años con dolor lumbar de tres o más meses de duración. Así, se desarrollan dos brazos diagnósticos: uno radiológico y otro clínico. El criterio radiológico se basa en la demostración de sacroileítis mediante radiografía simple según los criterios de New York de 19667 o a través de RM.

En la última década se han visto importantes avances en el tratamiento precoz de las SA, gracias al desarrollo de terapias biológicas como son los antagonistas del factor de necrosis tumoral-α (Anti TNF-α), de ahí la necesidad de incluir a la RM para el diagnóstico precoz de estas entidades. La RM permite hacer el diagnóstico al menos 3 años antes, si se compara con el estudio radiológico simple5. Es importante mencionar que sólo los signos de inflamación activa y no las alteraciones estructurales son válidas para el diagnóstico e inicio de terapia biológica.

En pacientes que ya están en tratamiento con terapia biológica, la RM permite evaluar el grado de actividad en el esqueleto axial, monitorizando la evolución de la enfermedad8-10. De esta misma forma, se ha visto que bajo ciertas condiciones se puede predecir la respuesta al tratamiento11.

Evaluación actual de la espondiloartritis con RM

En nuestro servicio de imagenología se ha implementado un protocolo para la evaluación de espondiloartritis que se realiza desde octubre del año 2012, basado en protocolos sugeridos internacionalmente. Las secuencias empleadas se describen en la Tabla 1 y Figura 1.

Tabla 1. Protocolo de RM en espondiloartritis

Figura 1. Imágenes de resonancia magnética del protocolo de espondiloartritis en un paciente
sin hallazgos patológicos. Corte sagital de columna total en A) T1 SE y B) STIR. Corte coronal
de articulaciones sacroilíacas en C) STIR; D) T1 SE y E) T1 fat sat.

No sólo se deben evaluar las articulaciones sacroilíacas buscando hallazgos que cumplan con los criterios ASAS de SA, también se debe estudiar la columna vertebral, dado que hasta 23% de los pacientes con enfermedad clínicamente activa tiene lesiones vertebrales sin alteración en las articulaciones sacroilíacas (Figura 2)11. En esta localización el segmento más afectado es el dorsal12. Como se menciona más adelante, la carga inflamatoria de la columna vertebral permite además estimar la respuesta a la terapia con Anti TNF-α11.

Figura 2. Imágenes de RM, secuencia STIR, de un paciente con compromiso de vertebras lumbares,
sin alteración de articulaciones sacroilíacas. Nótese el aumento de señal de los vértices vertebrales
anteriores de las vertebras L4 y L5 en A).

El protocolo contempla la evaluación de la columna vertebral en 2 bloques: uno cérvico-dorsal y otro dorso-lumbar, que luego son unidos en una sola imagen para favorecer la interpretación. Se prefiere la realización de secuencias sagitales T1 spin-echo (SE) y Short Tau Inversion Recovery (STIR) (Figuras 1A y 1B). Las secuencias T1 SE permiten la detección de lesiones estructurales, entre ellas erosiones. La secuencia STIR permite detectar lesiones agudas que podrán ser detectadas al eliminar la alta señal del tejido adiposo adyacente a las lesiones.

Las imágenes de las articulaciones sacroilíacas se basan en secuencias coronales STIR, T1 SE y T1 con saturación de la grasa (fat-sat) (Figuras 1C, 1D y 1E). Estas secuencias coronales se realizan en paralelo a la línea que pasa por el margen superior y dorsal de S1 y S3.

Las secuencia STIR en las articulaciones sacroilíacas permiten detectar lesiones inflamatorias, mientras las secuencias T1 y T1 fat-sat son útiles en la evaluación de lesiones estructurales.

Existe controversia sobre la realización de secuencias STIR y la necesidad de realizar secuencias T1 fat-sat con gadolinio (T1/Gd) para evaluar la columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas. Ambas son útiles en la detección de lesiones inflamatorias agudas (edema de médula ósea y osteítis). La secuencia STIR muestra áreas de alta señal basándose en el tiempo de relajación T2 del agua libre, mientras la secuencia T1/Gd muestra áreas de alta señal debido al aumento de la vascularización. En nuestro centro no se realiza de rutina imágenes T1/Gd, evitando posibles complicaciones en pacientes con insuficiencia renal o alergia al contraste paramagnético, además, disminuir el tiempo de adquisición del estudio. Existen estudios que concluyen que la secuencia STIR es comparable a las secuencias contrastadas para detectar inflamación periarticular sacroilíaca13 y en estudio de columna vertebral14.

Hallazgos en RM: lesiones inflamatorias (agudas) y estructurales

Según el protocolo de RM que hemos utilizado en nuestro servicio de imagenología para evaluar SA, se pueden identificar lesiones inflamatorias agudas y lesiones estructurales o crónicas. En las articulaciones sacroilíacas y columna vertebral se pueden identificar las lesiones listadas en la Tabla 2.

Tabla 2. Hallazgos en RM en espondiloartritis

Lesiones inflamatorias agudas de las articulaciones sacroilíacas

Edema de médula ósea y osteítis

El edema de médula ósea se presenta en hasta 90% de las SA (Figura 3A), pero también se puede ver en otras condiciones, como en enfermedades degenerativas y entre 2,6-20% de los sujetos sanos15. En RM se manifiesta como zonas de hiperintensidad en secuencia STIR e hipointensidad en secuencias ponderadas en T1. La señal de referencia está dada por la señal de la médula ósea de la zona interforaminal del sacro. La osteítis se diagnostica en secuencias T1/Gd cuando se produce impregnación de algunas zonas por aumento de la vascularización y perfusión, reactiva a la inflamación16.

Figura 3. Lesiones inflamatorias agudas y estructurales de las articulaciones sacroilíacas.
A) Corte coronal de RM en secuencia STIR que muestra áreas de aumento de la señal
compatibles con focos de edema de médula ósea subcondral (fechas); B) Corte coronal
de RM en secuencia T1 que muestra pérdida de la continuidad de la superficie articular
compatible con puente óseo (cabeza de flecha) y áreas de aumento de señal de la
médula ósea compatible con depósito de tejido adiposo (asterisco).

El diagnóstico de sacroileítis en RM según criterios ASAS se establece cuando existe edema de médula ósea y/u osteítis en situación periarticular o subcondral. Cuando sólo existe un foco de señal alta se necesita su presencia en a lo menos 2 cortes consecutivos. Si existe más de un foco de señal alta, puede ser suficiente con 1 corte para el diagnóstico.

Sinovitis

Se reconoce como zonas de aumento de señal en el margen sinovial del espacio articular en secuencias T1/Gd. En secuencia STIR no se logra distinguir del líquido sinovial16. Es muy inusual su presentación aislada (sin edema de médula ósea) y no constituye un criterio diagnóstico.

Capsulitis

Similar a la sinovitis, pero el aumento de señal se observa en la cápsula anterior y posterior. Se puede extender medial o lateralmente en el periostio16.

Entesitis

Aumento de señal en el sitio de inserción de tendones y ligamentos en secuencias STIR y T1/Gd. Se puede asociar a edema de medula ósea y de partes blandas adyacentes16.

Lesiones estructurales de las articulaciones sacroilíacas

Esclerosis subcondral

Áreas hipointensas en todas las secuencias de RM. No se impregnan con el uso contraste. Deben tener un grosor mínimo de 5 mm desde el espacio articular sacroilíaco, para no confundirlas con áreas de esclerosis de pacientes normales16.

Erosiones

Son zonas de baja señal en T1 y que pueden tener señal alta en STIR si están activas. La secuencia T1 fat-sat puede ser la más útil para detectarlas. Se observan como áreas donde existe pérdida de la definición de la línea cortical que inicialmente se pueden ver aisladas, habitualmente en el lado iliaco de la articulación y que, en la medida que confluyen, pueden afectar a ambas superficies articulares y dar una apariencia de pseudo-ensanchamiento a la articulación16.

Depósito de médula ósea grasa periarticular

Áreas de mayor señal en secuencias ponderadas en T1 (Figura 3B). No es un hallazgo específico y probablemente representan zonas de inflamación reparada16.

Puentes óseos y anquilosis

Se observan como áreas de baja señal en todas las secuencias y pueden estar rodeadas por zonas de alta señal en secuencias ponderadas en T1 que representan depósitos de grasa16. En estados avanzados generan pérdida de la definición del espacio articular y fusión ósea (Figura 3B).

Lesiones inflamatorias agudas de la columna vertebral

Espondilitis (Lesión de Romanus)

Inflamación en el sitio de inserción del ligamento longitudinal anterior a los cuerpos vertebrales y discos (Figura 2A). Da inicio a las erosiones en los márgenes anteriores disco-vertebrales. Las lesiones tienden a curar por proliferación de hueso esclerótico produciendo encuadre del cuerpo vertebral, debido a la pérdida de la concavidad normal de la superficie vertebral anterior. La apariencia típica es de áreas de baja intensidad de señal en secuencias ponderadas en T1 y marcada hiperintensidad de señal en secuencias STIR y T1/Gd17. Estas lesiones se observan hasta en 67% de los pacientes con SA. Cuando hay más de 3 lesiones en ausencia de nódulos de Schmorl, su especificidad es de 81% y puede subir hasta 97% en pacientes menores de 40 años18.

Las lesiones de Romanus, cuando se encuentran en número ≥ 3 o son severas en sujetos menores de 50 años, al igual que lesiones leves a moderadas de elementos posteriores en secuencias de RM con saturación de la grasa, presentan valores pre-test muy altos (likelihood ratios >10) según un estudio realizado por Bennett et al18, donde demostró que en columna pueden ser altamente específicas de SA, incluso sin conocer la historia clínica del paciente.

Espondilodiscitis

Las erosiones y destrucción disco-vertebrales encontradas en EA fueron originalmente descritas por Andersson en el año 1937. Se pueden observar hasta en 33% de los pacientes con SA18. Han sido clasificadas en 3 tipos. La lesión tipo 1 compromete la región central de la unión disco-vertebral, está cubierta por la plataforma vertebral y tiene la misma apariencia de un nódulo de Schmorl. La RM muestra destrucción de la plataforma asociada a herniación discal intravertebral y cambios inflamatorios. Después de la inyección de gadolinio se observa aumento de la señal de la médula ósea. La lesión tipo 2 compromete la porción periférica de la unión disco-vertebral, no cubierta por plataforma cartilaginosa. La lesión tipo 3 compromete la porción central y periférica de la unión disco-vertebral y se observa en etapas avanzadas de la enfermedad. La RM va a demostrar mayor destrucción de la plataforma vertebral, edema de médula ósea, cambios adiposos o esclerosis17.

Lesiones de las articulaciones facetarias, costo-vertebrales y costo-transversas

Inicialmente se observa edema de médula ósea y el compromiso inflamatorio de los tejidos blandos adyacentes (Figura 4A). Posteriormente se hacen evidentes las erosiones y esclerosis, que puede finalizar con la anquilosis articular, cuya manifestación consiste en la rectificación de la lordosis lumbar y cervical y exageración de la cifosis dorsal.

Figura 4. Lesiones inflamatorias agudas de columna vertebral en secuencia STIR.
A) Corte sagital del segmento torácico que muestra áreas de aumento de señal en
relación a las articulaciones costovertebrales (flechas); B) Corte sagital del segmento
lumbar que muestra áreas de aumento de señal en el sitio de inserción de ligamentos
espinales posteriores, compatibles con focos de entesitis (cabezas de flechas).

El compromiso inflamatorio cuya evolución en el tiempo lleva a la anquilosis de las articulaciones costo-transversas puede causar reducción de la expansión torácica. La osificación de la cápsula articular interapofisiaria da lugar a líneas verticales densas que, junto a la osificación de los ligamentos supra e interespinosos en radiografía frontal, da la apariencia de “línea de trolebús”.

Entesitis de ligamentos espinales

La entesitis de ligamentos espinales (Figura 4B) se caracteriza por aumento de la señal en el sitio de inserción de los ligamentos supraespinoso, infraespinoso y ligamento amarillo en secuencias STIR y T1/Gd. Este hallazgo tiene una especificidad de 87% para SA18.

Lesiones estructurales de la columna vertebral

Depósitos de grasa en los vértices vertebrales

Los depósitos de grasa en el hueso son preferentemente visualizados en secuencias ponderadas en T1. Como se mencionó previamente, éstos indican áreas de inflamación previa y en la actualidad se considera que son predictivas de la formación de sindesmofitos. Algunos estudios sugieren que la presencia de más de 5 de estas lesiones son altamente sugerentes de una SA (LR = 12,6)19.

Sindesmofitos y espolones

Los sindesmofitos corresponden a la osificación del anillo fibroso y se visualizan como proyecciones óseas finas orientadas verticalmente17 (Figura 5), algunas veces difíciles de ver. Predominan en las superficies anteriores y laterales de la columna vertebral y se pueden expandir eventualmente al espacio discal. La osificación puede extenderse al ligamento longitudinal anterior y tejidos paraespinales y esto da una apariencia conocida como columna en “caña de bambú”. La RM muestra engrosamiento y baja señal de los ligamentos longitudinal anterior y posterior en adición a la fusión de cuerpos vertebrales. Los discos intervertebrales suelen mantener su altura.

Figura 5. Corte sagital de la columna
vertebral en secuencia STIR que muestra
sindesmofitos anteriores (flechas) del
segmento toracolumbar asociado a
encuadre vertebral.

 

Calcificación discal

En pacientes con SA es común observar calcificación de distintas porciones del disco intervertebral. Se han descrito 4 patrones diferentes: marginal, anular, nuclear y sólido. Las áreas calcificadas se reconocen como zonas de hiperintensidad de señal en secuencias ponderadas en T1. Se piensa que esto se debe a la estructura física de los depósitos de calcio17.

La actividad inflamatoria de la columna vertebral y de las articulaciones sacroilíacas puede ser sometida a métodos de puntuación con RM. En las articulaciones sacroilíacas, el método que ha demostrado mejor reproducibilidad interobservador y sensibilidad a los cambios es el desarrollado por The Spondyloarthritis Research Consortium of Canada (SPARCC)8,9. En la columna vertebral se han desarrollado varios sistemas con adecuada reproducibilidad y sensibilidad a los cambios, entre ellos The Ankylosing Spondylitis Spine Magnetic Resonance Imaging Activity Score (ASspiMRI) y su modificación simplificada de Berlín, el score Leeds y SPARCC10. Aunque los sistemas de evaluación de la actividad inflamatoria no se han vuelto muy populares en la práctica clínica, estos han encontrado su espacio en el área de la investigación y desarrollo de ensayos clínicos.

La RM de la columna vertebral tiene un rol en la predicción de la respuesta a la terapia biológica. En el año 2008, Rudweilt et al11 mostraron que en el contexto de una enfermedad de corta duración (menor a 10 años) y proteína C reactiva elevada, una carga inflamatoria alta en la RM de columna vertebral (score de Berlín ≥ 11) podía predecir que pacientes responderían a la terapia biológica.

El pronóstico a largo plazo de la enfermedad está dado por la formación de sindesmofitos y fusión vertebral. Sin embargo, hay pacientes que no evolucionarán a esta fase. Los estudios de RM han mostrado que los sindesmofitos se pueden desarrollar desde lesiones inflamatorias agudas tipo osteítis/entesitis20 o desde infiltraciones adiposas21, incluso en pacientes que recibieron terapia Anti-TNF-α.

Discusión

Los beneficios de aplicar un protocolo de RM con la tecnología disponible permite optimizar los tiempos de estudios, evitar el uso de contraste paramagnético y disminuir las molestias de los pacientes que se ven sometidos a este tipo de estudio.

La RM, en la última década, ha demostrado ser útil en la evaluación de pacientes con espondiloartritis, ya sea en su diagnóstico precoz, control del tratamiento con terapia biológica, evaluación de la actividad inflamatoria como también en la determinación del pronóstico en pacientes seleccionados.

Existen variados métodos que utilizando la RM estiman el grado de inflamación de las articulaciones sacroilíacas y columna vertebral, y aunque estos no son populares, pensamos que en un futuro cercano estos sistemas formarán parte de la práctica diaria del reumatólogo y radiólogo, en la medida que se vuelva común el control de los pacientes con SA y terapia biológica.

Pese a que la inclusión de la RM ha sido importante en el diagnóstico y tratamiento con terapia biológica en fases temprana de la enfermedad, pensamos que se debe ser cauto y que desde el punto de vista del radiólogo los informes deben concluir los hallazgos como “altamente sugerentes de sacroileítis” por la posibilidad de falsos positivos y considerando que estos son un criterio importante, pero no absoluto, para establecer el diagnóstico de una espondiloartritis.

Se han descritos algunos hallazgos a nivel de la columna vertebral que son altamente específicos de espondiloartitris y, aunque estos no están dentro de los criterios diagnósticos, nosotros pensamos que si se deben considerar como elementos auxiliares para la detección precoz de la enfermedad. Está pendiente definir su valor en el algoritmo diagnóstico.

Sabemos que la aplicación de un protocolo de RM que considera a las articulaciones sacroilíacas y columna vertebral está cambiando la forma de ver a las espondiloartritis en el mundo y esperamos que su aplicación también se extienda a nuestro país.

 

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Recibido el 20 de septiembre de 2014, aceptado el 26 de abril de 2015.

No se contó con apoyo externo financiero ni de otra índole.

Correspondencia a: Dr. Giancarlo Schiappacasse F.
gschiappacasse@alemana.cl

 

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