SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.51 número1-2Christoph Markschies, ¿Por qué sobrevivió el cristianismo en el mundo antiguo? Contribución al diálogo entre la historia eclesiástica y la teología sistemática índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • En proceso de indezaciónCitado por Google
  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Compartir


Teología y vida

versión impresa ISSN 0049-3449versión On-line ISSN 0717-6295

Teol. vida v.51 n.1-2 Santiago  2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0049-34492010000100012 

Teología y Vida, Vol. LI (2010), 267-270

NOTICIAS SOBRE LIBROS

 

Gwendolyn Araya Gómez, Crónica del l Simposio sobre Edith Stein "Hacia la pregunta por la mujer"

 

Intenso y bien articulado fue el I Simposio en torno a Edith Stein, organizado en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y realizado el 7 de mayo de 2010. Su lema, "Hacia la pregunta por la mujer", sugería que la reflexión en torno a la figura de esta santa y mártir carmelita contemporánea se ampliaría a su pensamiento filosófico, a menudo opacado por los estudios sobre su espiritualidad. En efecto, fue este enfoque el que ha movido a un grupo de profesores y alumnos de postgrado para reunirse mensualmente, a fin de descubrir los aportes de la pensadora. Entusiasmados con el descubrimiento de su filosofía, enraizada en la búsqueda de la verdad y caracterizada por la finura metodológica de la fenomenología husserliana, dicho grupo convocó al primer Simposio en torno a su pensamiento con la colaboración de la Facultad de Teología. Gracias al apoyo de la Dirección de Relaciones Académicas Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, fue posible contar con el especialista Dr. José Luis Caballero Bono, cmf, del Instituto de Filosofía Edith Stein de Granada, España, traductor de las obras de Stein y gran conocedor del impacto de su biografía en la obra escrita de la santa filósofa.

El Simposio comenzó a las 9.30 hrs., con la presencia y bienvenida del profesor Juan Francisco Pinilla, Pbro., quien como Vicario para la Educación, comentó dos elementos antropológicos desde los cuales Edith Stein pensó la labor educativa fundamentalmente como formación: tanto la interioridad de la persona, como la satisfacción de la sed de sentido, según el profesor, pueden orientar la elaboración de proyectos educativos de la calidad que lo exige el contecto chileno actual.

A continuación, se presentó la primera ponencia de la mañana titulada: Edith Stein: ejes transversales de su pensamiento, a cargo del profesor invitado, Dr. José Luis Caballero, en ella destacó la relación de continuidad entre la etapa fenomenológica y la etapa filosófico-cristiana de la santa, proponiendo la unidad indisoluble de su itinerario personal, donde la dimensión mística está presente en todos los períodos de su vida con distintas intensidades. En cuanto al contenido filosófico de sus obras, el expositor desarrolló detalladamente el uso del término espíritu (Geist), como la clave de acceso al pensamiento staniano. De acuerdo a sus estudios, Edith usa esta palabra liberándose de la herencia semántica de la filosofía alemana, dándole simplemente la significación de "apertura", con lo cual logra una antropología que comprende al ser humano como ser interior que puede abrirse desde dentro hacia fuera, y retornar abriéndose hacia el centro. Para el expositor, esta aplicación staniana, es claro ejemplo de que su filosofía no es sino la formulación teórica de su propia experiencia espiritual, cuyo eje es la conversión al catolicismo. Se concluye de esta presentación, que aunque los escritos de la autora son susceptibles a múltiples análisis y estudios desde diversas ciencias como la filosofía, la literatura, la fenomenología de la religión y la teología, quien intente comprenderla debe tener presente la confluencia entre su biografía y su pensamiento evolutivo.

Este elemento se subrayó con las comunicaciones de los alumnos de Magíster en Teología. En primer lugar, el hermano Bernardo Álvarez, osb, se centró en algunas consideraciones sobre la influencia benedictina en Edith Stein. En segundo lugar, la señorita Haddy Bello, expuso sobre la fe como experiencia de Dios, según Edith Stein. Ambos enfatizaron la importancia de la dimensión autobiográfica de su pensamiento, que es insoslayable para la correcta comprensión de sus obras. El papel del benedictinismo en la autora se refleja en la Taciturnitas Benedictina (silencio interior), que corresponde a una actitud fundamental de la vida benedictina: la escucha, como apertura a Dios. Más que el silencio concreto, es una forma pneumatológica de vivir. Por su parte, este engarce entre biografía y filosofía, se advirtió también en la noción de fe como conocimiento que la alumna de postgrado destacó rescatando este elemento en su dimensión personal, en cuanto posibilitador de una relación que progresa y mueve a la praxis.

La segunda parte de la mañana se abrió con la ponencia: Aspectos fundamentales del método de Edith Stein, en la cual el profesor Mariano Crespo, de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, propuso entender el método fenomenológico como un modo de filosofar desde los datos de la experiencia (no desde la teoría), en este sentido, supone una mirada contemplativa de las cosas, lo que Edith Stein cultivó científicamente desde que fue alumna de Husserl. El exponente desarrolló tres aspectos del método filosófico de la autora: 1) el punto de partida del filosofar, las cosas mismas; 2) "considerar que las cosas reales en cuanto unidades de sentido, presuponen la subjetividad como su correlato", es decir, que la fenomenología no tiene que sostener necesariamente un idealismo trascendental; 3) el aporte al concepto antropológico de persona. A partir de estos elementos, el profesor Crespo mostró con sugerentes preguntas en qué sentido cada uno de estos aportes pueden ser relevantes al abordar el tema de la identidad de la mujer y lo femenino. De este modo comenzó a plantearse directamente la cuestión que constituyó el lema del Simposio.

Después de que los participantes hicieron unas preguntas de precisión al exponente, cerró la reflexión de la mañana la profesora Cristina Bustamante, con la comunicación: Diálogo entre fenomenología y hermenéutica, que a pesar de no entrar en la autora congregante, apuntó a la corrección que según Ricoeur hace la hermenéutica al método fenomenológico, permitiendo la incorporación de la subjetividad en la filosofía, lo cual interpela a la teología a asumir el giro antropológico de la modernidad enfatizando el carácter hermenéutico de la fe y la teología misma, algo sugerente a la hora de abordar la cuestión del método en un estudio científico sobre la especificidad de lo femenino.

Después de una pausa para la Eucaristía y el almuerzo, se retomó la reflexión con el Vicedecano de la Facultad de Teología, Rodrigo Polanco, Pbro., cuyo título fue: Eos supuestos prácticos que Edith Stein encuentra en la lectura del Areopagita. Con el objetivo de esclarecer el interés de la filósofa por este monje sirio del s.VI, el profesor explicó lo fundamental del pensamiento del Areopagita, concluyendo el aporte que significó para Edith Stein en la articulación de una filosofía cristiana como preparación al camino de la fe.

La reflexión desde ámbitos acotados continuó con las comunicaciones de la recientemente doctora en teología, Sra. Agustina Serrano y la docto-randa, Sra. María Paz Díaz, ambas de la Facultad de Teología, quienes expusieron respectivamente: Edith Steinj el Castillo Interior de Teresa de Avila y La subsistencia corporal de la mujer, según Edith Stein. Ambas comunicaciones mostraron un aspecto de sus respectivas investigaciones de doctorado.

Después de la pausa café, la última ponencia: Ea especificidad de la mujer según Edith Stein, estuvo a cargo de la profesora Anneliese Meis, quien contextualizó el aporte fenomenológico de la autora encontrando pistas interesantes para la pregunta por la identidad de la mujer. Enfatizó que el engarce entre la filosofía medieval (tomista) y la filosofía del s. XX (fenomenología de Husserl), permitió a la pensadora amalgamar la doctrina del ser con la doctrina de la persona, entendiendo la unidad de la sustancia como relación. Su presentación dejó abierto el desafío de una metodología fenomenológica-ontológica, que permita abordar adecuadamente la cuestión del fundamento de la especificidad del "ser mujer".

A continuación tres alumnas de magíster en teología presentaron sus comunicaciones en el siguiente orden: la srta. María Teresa Greene, El acercamiento a la persona de Edith Stein; Sofía Seguel, ove, Una breve aproximaáón al problema del fundamento de la "individualidad" en Edith Stein; y la sra. María Elia-na Martínez, Edith Steinj la formación de la mujer. Mostrando diferentes facetas de estudio en el ámbito de lo femenino y la mujer que se pueden abordar desde la filosofía steiniana.

Por último, se invitó a los profesores José Luis Caballero y Mariano Crespo, a exponer sus puntos de vista respecto a lo reflexionado en el Simposio, a fin de abordar el tema de la especificidad de la mujer en posteriores investigaciones. Se elogió el nivel de las presentaciones y el interés por el pensamiento filosófico de la autora. Se destacó dentro de sus aportes, la preocupación por la radicalidad del método, en cuanto consideración de cómo se nos dan las cosas. En ese sentido el desafío es un estudio del fenómeno de las cosas que creemos que se nos manifiestan, que se potenciaría con la colaboración mutua entre teólogos y filósofos. Acerca de la posibilidad de xma. fenómeno logia de la mujer, queda en suspenso la cuestión del estatuto epistemológico. ¿Es posible un análisis eidético o más bien, la consideración de unas cuestiones de hecho donde cabe lo cultural?

A modo de conclusión, se evalúa la participación en el Simposio como una valiosa instancia para valorar la unidad entre filosofía y teología. En la línea de una investigación sobre el tema de lo femenino y la mujer, aparece insoslayable el fundamento filosófico y a la vez la necesidad de ampliar la reflexión desde la interdisciplinariedad, ya que la complejidad del ser femenino se muestra siempre vinculada a los ámbitos de la acción humana en clave relacional. Del mismo modo, se requeriría abordar la dimensión masculina y la paternidad dentro de la antropología teológica. Para ello es prioritario dedicar el tiempo necesario al estudio teológico, porque en el contexto actual es preciso atender especialmente a los problemas y necesidades de la iglesia local, que desde la Conferencia de Aparecida, viene promoviendo un cambio en la estructuras de modo que nos facilite la conversión y el impulso a la misión.

A nivel de aporte de contenido, el concepto de persona desde la recepción que Edith Stein hace de Scheler, puede dar interesantes pistas de reflexión no sólo en el ámbito de la identidad femenina y masculina, sino sobre todo en la línea de una antropología teológica, por ejemplo: al plantear la fe como camino dinámico donde converge la gracia y la libertad. También resultaría interesante la cooperación conjunta con filósofos/as, en la investigación de temas como: la importancia de los aspectos biográficos de la autora en clave de progresión (desde la dedicación a la filosofía, la conversión del judaismo al catolicismo, el cultivo de la espiritualidad carmelitana, la santidad en la unión mística hasta su culminación como mártir en Austwich). Asimismo, trabajar en vistas a una fenomenología teológica que permita abordar científicamente temas complejos como el de la esencia de lo femenino y lo masculino, donde confluyen, a la vez, la pregunta por el ser (identidad) y por lo concreto (individualidad).

Pienso que el Simposio superó las expectativas de los mismos organizadores, porque logró no sólo confirmar las intuiciones sobre el aporte de la autora, sino además, porque se pudo constatar que en Edith Stein encontramos una figura inspiradora para la tarea teológica, en la sólida formación filosófica, la seriedad metodológica, la búsqueda del fundamento, y los innumerables aportes que se pueden extraer desde su pensamiento. Tales elementos superan el campo de estudio de la teología mística, de modo que nos invita no sólo a interesarnos en sus escritos, sino a darle mayor autoridad a los místicos en la tarea teológica.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons