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Estudios filológicos

versión impresa ISSN 0071-1713

Estud. filol.  n.44 Valdivia sep. 2009

http://dx.doi.org/10.4067/S0071-17132009000100018 

ESTUDIOS FILOLÓGICOS 44: 261-263, 2009

RESEÑAS

 

Edmundo Paz Soldán y Gustavo Faverón Patriau. 2008. Bolaño salvaje. Barcelona: Editorial Candaya. 502 pp. (Paz Burgos P.).


 

Como línea que sugiere y promete, el título de este libro ya anuncia algunas entradas. Empieza por la presencia de Bolaño, signo de sentido unívoco a estas alturas, como primer elemento y sólo acompañado de un adjetivo que invita a la trascendencia textual en la economía de una palabra. Esta presencia advierte anticipadamente una de las preguntas que implícita o abiertamente se aparece en los trabajos de los distintos autores que escriben en Bolaño salvaje: el lugar de Bolaño como firma y figura en el sistema literario, y sobre todo tras su muerte. Los ensayos del libro responden en gran medida a la necesidad de pensar frente a lo que cifra Bolaño. Una obra monstruosa, el movimiento de un autor desde el margen al centro, el último escritor latinoamericano, su genealogía, o un melancólico visceralrealista al borde, entre otras muchas cosas.

En la presentación de Edmundo Paz y Gustavo Faverón además de proponerse una taxonomía más abierta que útil al agrupar los textos (o a la que por lo menos podría ofrecerse una alternativa), se arrojan títulos elogiosos para el escritor chileno: "Bolaño es acaso el narrador más influyente de América Latina hoy en día, el único que compite con la fama incesante de los autores del boom, y el origen de una nueva manera de concebir el mundo de las letras como aventura pasional y arcana" (p. 9). Inmediatamente después de la favorable ubicación en la que sitúan a Bolaño, se expresa la creciente necesidad por abarcar vida y obra como respuesta de la crítica ante una también creciente influencia del autor. En un gesto sincero y a la vez ambivalente, Bolaño salvaje se reconoce en gran parte de su extensión como deudor del momento. Esa quizá sea una de las mayores dolencias que aquejan a este cuerpo crítico, el de la tentación de enunciarse acreditados por el después que señaló la muerte del escritor, y no validados por el efectivo genio que habitó en quien dio con Los detectives salvajes y 2666. "El escritor ya no está. Quedan la obra y la leyenda" (p. 30), sentencia Paz Soldán en la introducción. El libro se hace proclive, entonces, a ser considerado un previsible tributo postumo y no el texto fundamental e inaugural producido en torno a Bolaño que podría ser.

Tras la dedicada introducción de Paz Soldán en la que insiste destacar el compromiso político como trinchera irrenunciable para Bolaño, el texto que abre la reflexión proviene del propio sujeto sobre el que se ciernen los esfuerzos críticos en el libro. Se trata del discurso que Bolaño pronunciara en Caracas para la recepción del Premio Rómulo Gallegos en 1999. A modo de umbral y cierre se ubican las palabras del autor, pues al último texto corresponde una entrevista inédita y perdida en el tiempo realizada por Sonia Hernández y Marta Puig. Ambos apartados sumados al documental Bolaño cercano incluido en la edición se instalan como piezas anecdóticas en los extramuros del discurso literario, señalando fragmentos del comentario extratextual, el testimonio desde la óptica particular sobre el acontecimiento que esta vez es el propio Bolaño. Y de modo similar a las voces, piezas distintas, que se dejan leer en sus textos como caminos de una obra que se encuentra a sí misma en esas orillas.

Las secciones que articulan la disposición de los ensayos consideran de Bolaño (no se remiten a la obra "desnuda") "su percepción del mundo", "política", "estética", y "genealogías", en ese orden. En el primer grupo, escriben Vilas-Matas, Chris Andrews, Juan Villoro, Matías Ayala, Carlos Franz y Fernando Iwasaki.

La elección de Vilas-Matas como primer expositor es estratégica. Desde el lugar que supone una apertura en las palabras del propio tributado, partir con el ensayo de su amigo íntimo es la gradación lógica. Otra razón plausible para su ubicación es que "Un plato fuerte de la China destruida" bosqueja varias de las problemáticas sobre las que insistirán o desarrollarán los siguientes trabajos. Vilas-Matas recupera la actitud de Bolaño ante la vida y la escritura, vueltas una indistinción la gran parte del tiempo, como el sustrato que configuró su obra. Bolaño "escribía sin esperar nada fuera, ni nada más allá del vivir y en esa desesperanza residía a veces la gran fuerza de su escritura" (p. 51). La obra de Bolaño representa un desafío a todo intento de comprender la relación entre la literatura y la experiencia íntima e histórica. Los ensayos del primer apartado asumen desde las estrategias y perspectivas más diversas el reto. Destaca el trabajo de Chris Andrews, su traductor al inglés, no tanto por su consistencia como por las categorías desde las que arma su estudio: la distinción entre sujeto diacrónico y episódico a partir del ensayo "Against Narrativity" del filósofo inglés Galen Strawson, desde las que aborda el lugar de la memoria y la experiencia en la obra y vida del autor en el abrirse "a la aventura de cada día hasta el final" (p. 71).

Otra arista del desafío que representa el trabajo de Bolaño es atacada en "su política", apartado que se hace cargo de las estrategias del autor para problematizar el estrato ideológico e histórico en el proyecto literario. La memoria histórica y las filiaciones político-artísticas son abordadas en los estudios de Paula Aguilar, María Luisa Fischer, Andrea Cobas Carral, Verónica Garibotto y Jorge Volpi. A partir del ejercicio de captar el horror histórico en su reverberación sobre los sujetos y la problemática de dar cuenta de ello, planteada en determinados textos, aludiendo a campos de representación fracturados, Aguilar afirma que "Bolaño complejiza los procesos de la memoria escapando a aquellas conceptualizaciones reduccionistas y empobre-cedoras y articula su posición en tanto escritor, frente a lo sucedido, reflexiona en torno a los modos de narrar y saldar deudas consigo mismo" (p. 142). En similar línea reflexiva, María Luisa Fischer, se refiere a la estrategia de observar el acontecimiento histórico a través de la óptica particular en la que "funda y recrea el territorio que compartía con los amigos y el enemigo de otro tiempo, y lo vincula con la actividad creadora del presente" (p. 159).

La dos últimas secciones de Bolaño salvaje, a pesar de estar claramente definidas en su nominación y contar con un grueso número de trabajos cada una, comparten lugares a modo de reflexión o entradas para el análisis entre ellas, y de paso coinciden con una que otra encrucijada aparecida en los ensayos anteriores. El advenimiento de un lugar dentro del canon para Bolaño, "la tensión entre mercado, consagración y resistencia" (p. 183), el embiste romántico contra el mundo por el escritor, una obra para ser leída a futuro (obra de compleja calificación genérica, por lo demás), el sello del exilio y la migración, o la herencia vanguardista, son algunas de las problemáticas que recogen los trabajos de Jeremías Gamboa, Valeria de los Ríos, Peter Elmore, Rodrigo Fresan, Juan Antonio Masoliver Rodenas, Alan Pauls, Celina Manzoni, Jorge Camón, Gustavo Faverón, Carmen Boullosa, Ignacio Echevarría, Luis Bagué y Luis Martín-Estudillo.

Cioran escribe en un ensayo sobre Valéry que para cualquier autor resulta una verdadera desgracia ser comprendido. Bolaño salvaje prueba que lejos de la posibilidad de que se agoten las vías de reflexión sobre la obra del escritor chileno, se abren naturales preguntas sobre el monstruo que concibió Estrella distante, Los detectives salvajes y 2666. Aunque quizá, ya no bajo la sospecha de que el gesto encubre la euforia, gatillada por una supuesta "inmortali-zación" del autor el 14 de Julio del 2003 cerca de medianoche, sino que en la convicción de estar frente a una obra memorable que, a algunos quiere parecemos, encontró en los "fulgores infraordinarios" (p. 86) el "secreto del mundo".

Fuera de la discrepancia con ciertas inclinaciones en Bolaño salvaje, no se puede negar el hecho de que está en sus textos la posibilidad y la abertura sobre cómo pensar la obra del escritor desde una diversidad de enfoques en presente y futuro. Bolaño salvaje opera a manera de exhaustivo bosquejo de la fisonomía de Bolaño, en tanto constituye uno de los primeros ejercicios críticos sistemáticos sobre su producción y figura. Marco de recepción inaugural para adentrarse en la obra de Roberto Bolaño, es un umbral que agradece el lector conquistado y el crítico escéptico.

Universidad Austral de Chile
Magíster en Literatura Hispanoamericana Contemporánea
pazespera@gmail.com

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