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EURE (Santiago)

versión impresa ISSN 0250-7161

EURE (Santiago) v.30 n.91 Santiago dic. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612004009100008 

 

Revista eure (vol.XXX, N°91), PP.111-120, Santiago de Chile, diciembre 2004

EURE RESEÑAS

 

Carlos de Mattos, María Elena Ducci, Alfredo Rodríguez y Gloria Yáñez (eds.).
Santiago en la globalización: ¿una nueva ciudad?
Santiago: SUR-EURE libros (2004).



El estudio que presenta esta obra nos ofrece un panorama renovado de la ciudad de Santiago, sin seguir necesa-riamente una temática central. El libro aborda los múltiples problemas que caracterizan la situación actual de la metrópolis desde enfoques muy diversos, incluyendo ver las transforma-ciones que han afectado a Santiago temáticas tan dispares como su morfología, los conflictos urbanos, la evolución de los servicios o los problemas de sustentabilidad ambiental.

La obra hace eco de una preocupación común: la falta de una construcción analítica y conceptual sobre Santiago, que es una de las ciudades latinoamericanas menos estudiadas. Sin embargo, exceptuando la obra publicada por Armando de Ramón hace más de una década, comienza a resultar sintomático que los estudios sobre Santiago reúnan investigaciones que abordan la evolución de la ciudad desde diversas perspectivas, en las que se pierde la visión de conjunto. La ciudad aún espera a los investigadores que se interesen en estudiarla a lo largo de los años y a través de procesos de larga duración.

En este sentido, el conjunto de artículos que conforman este libro, si bien abordan cabal y profundamente la problemática de investigación que se plantean, no resuelven por separado la pregunta principal que subyace en el título del mismo: ¿Santiago en la globalización es una nueva ciudad? Aparentemente, no es posible contestar esta pregunta desde la particularidad de temas específicos, siendo necesario reunir y relacionar cada una de las transformaciones que se analizan en la obra para poder formular una respuesta. Quizás un capítulo final que concluyese sobre el tema central resultaría de suma utilidad, porque en resumen la tarea queda planteada para el lector y no resuelta por el texto.

Sin embargo, a pesar de que la investigación se presenta fraccionada, cada estudio constituye un interesante análisis de la transformación de Santiago en las últimas décadas, y a decir verdad, en este caso el fraccionamiento de la investigación puede constituir el mérito de la obra. Pues al establecer un cuerpo de estudios tan diversos, logra relativizar hasta cierto punto el paradigma de la globalización, que resulta un enfoque demasiado general para dar cuenta de la especificidad de la ciudad y muy esquemático para analizar la evolución de Santiago en las últimas décadas. De la lectura se desprende que cada investigación confiere al proceso de globalización alcances disímiles, que tornan insuficiente un tópico que a esta altura ya resulta común: Santiago ha comenzado a evolucionar en la misma dirección que la mayor parte de las ciudades en proceso de globalización e informatización.

De manera general, las investigaciones que conforman este estudio se pueden organizar en dos grandes temáticas: las transformaciones que afectan a Santiago y los problemas sociales vinculados a esas características. A continuación presentaremos una breve revisión de las tesis centrales de cada investigación.

Las transformaciones que afectan a Santiago

Analizando los cambios en la dinámica económico-productiva y en el enfoque de la gestión urbana sobre la organización y el funcionamiento metropolitano, De Mattos observa que éstos afectan respectivamente la configuración social de la ciudad y la morfología físico-territorial. La primera acentúa la polarización y la segregación residencial; la segunda la periurbanización y la policentralidad. Estos efectos, si bien comenzaron a manifestarse en la fase industrial-desarrollista, transformaron el escenario urbano heredado, principalmente porque la ciudad pasó de ser un sistema autocentrado, a un sistema que funciona articulado en una red global.

Por su parte, en una escala menor, Greene y Soler examinan los antecedentes del explosivo crecimiento que experimenta la ciudad, dirigido fundamentalmente por el mercado inmobiliario, y donde la planificación urbana históricamente no ha sido capaz de dar forma al proceso de transformación de la ciudad.

En cambio Figueroa afirma que las redes urbanas, con sus estructuraciones, conexiones y ramificaciones, se transformaron en el factor principal de la forma y la extensión urbana. El autor considera que la liberalización simultánea de los servicios y de la gestión urbana mediante las privatizaciones de mediados de la década de 1980, terminó adquiriendo una dinámica propia, que ha producido una fuerte influencia en la organización de la ciudad, en su funcionamiento y en sus perspectivas de desarrollo futuro.

Frente a la ciudad neoliberal, Reyes plantea una voz de alerta. Al analizar el marco de creciente liberalización y desregulación económica, pone en cuestión el alcance y la viabilidad de las políticas que puedan enfrentar la evolución y situación actual de los problemas ambientales de Santiago.

En una escala mucho mayor, Daher anuncia sobre los riesgos de Santiago con respecto al MERCOSUR, analizando su alta vulnerabilidad ante una crisis en la región. Constatando la localización geográfica del riesgo, concluye que crisis y contagio no son sólo un fenómeno económico, sino a la vez territorial.

Los problemas sociales vinculados a esas características

En su estudio, Rodríguez y Winchester eluden las cifras globales del éxito internacional que homogeneízan el territorio, y confrontan la ciudad con una mirada más cercana, en la que Santiago se muestra como una pluralidad fragmentada, coligiendo que en las últimas décadas la preeminencia de un mercado desreglado en la asignación de recursos, en la localización de las inversiones para servicios básicos y en la infraestructura urbana ha derivado en un desarrollo muy desigual al interior de la ciudad. Advierten así del principal obstáculo a la estrategia de inserción en un mundo global: el carácter fragmentado que define a la ciudad como una agregación de 34 comunas autónomas, segregadas socioeconómicamente, con sus barrios divididos no sólo por los niveles de ingreso de sus habitantes sino también por sus temores.

Complementariamente, Riffo analiza los impactos generados en el mercado de trabajo por la inserción metropolitana en la economía global. Concibiendo los mercados de trabajo metropolitano como estructuras sociales que determinan las condiciones de vida de gran parte de la población, observa el surgimiento de nuevas formas de precarización y exclusión social, determinadas por un rápido crecimiento de empleos "secundarios" y por la desregulación de las relaciones capital-trabajo desde inicio de los años ‘80. Las disparidades metropolitanas indican la concurrencia además de dos fenómenos: la mayor incidencia del desempleo en las comunas periféricas del Gran Santiago, caracterizada por tener la mayor proporción de empleos de tipo secundario, y la figuración del triángulo geográfico de la zona oriente, donde la estructura de empleo es la más estrechamente vinculada a los requerimientos de las actividades económicas que surgen con la globalización. Concluye que las transformaciones en el mercado de trabajo de la Región Metropolitana, producidas por la consolidación en la última década del proceso de globalización, observan la precarización general de la estructura ocupacional, debida al hecho de que la proporción total de los nuevos trabajos creados se han concentrado en los niveles más bajos de dicha estructura.

Por su parte, Hidalgo da una visión general de las diferentes políticas de vivienda social realizadas por el Estado en la segunda mitad del siglo XX, exponiendo las consecuencias espaciales que éstas han implicado en la ciudad. Describe cómo se ha tratado, en su mayoría, de proyectos ubicados en lugares periféricos de la ciudad, que conforman grandes extensiones caracterizadas por una sectorización social y espacios con determinadas carencias de equipamiento y servicios. Las debilidades históricas que han presentado las viviendas sociales chilenas tienen que ver con el hecho de que los planificadores las han pensado sólo para resolver el problema del alojamiento y no el de la integración social y territorial de los habitantes, y su lugar respecto de la sociedad y las áreas urbanas en las cuales se ubican dichos conjuntos.

En la misma línea del análisis espacial, Dammert y Oviedo examinan la utilización que la población hace de su ciudad. Al constatar en la ciudadanía altos niveles de temor y sensación de inseguridad, no distribuidos homogéneamente, exponen cómo los grupos más vulnerables en la estructura socioeconómica son los que más aprensión muestran. La forma espacial altamente segregada de Santiago ha consolidado espacios dentro de la ciudad donde las condiciones de vida cotidiana son verdaderos disparadores de problemas de convivencia, que, a la larga, devienen en utilización de la violencia. Es imposible pensar en una ciudad de calidad mundial cuando un alto porcentaje de su población vive enfrentada cotidianamente a sentimientos de inseguridad o a hechos de violencia. La gran diferencia radica en que los sectores de ingresos medios y altos sienten temor fuera de sus barrios, en tanto que los pobres se sienten inseguros en sus lugares de residencia.

Por último, Ducci aborda los movimientos ciudadanos para ilustrar cómo se presenta el juego de fuerzas en el interior de Santiago, que parece ser una maquinaria de crecimiento, con un modo de decidir qué y cuándo se hace algo en la ciudad que es muy lejano a la comunidad.

En conclusión, más allá de los resultados puntuales, hay un tema que trasciende la obra: repensar la transformación de Santiago desde mediados de la década de 1970. Sugestivamente puede creerse que la evolución de la ciudad, incorporada a la dinámica de la globalización, ha afectado tanto la organización y funcionamiento como la vida cotidiana y el paisaje de Santiago. Pensar la transformación actual de Santiago de esta forma sería entenderla como un impulso más de la modernización capitalista incesante, donde la matriz básica, heredada del pasado, experimenta una metamorfosis de la que emerge una ciudad que muestra diferencias significativas con la anterior. Sin embargo, la obra no lo advierte así, sino por el contrario, plantea que a través de las diferencias que se perciben en las transformaciones, la ciudad va definiendo una identidad a lo largo del tiempo, superando con ello el mero ejercicio académico de periodizar la historia. Así, podemos concluir que la continuidad no es contradictoria con el cambio, y más aún, condiciona las futuras transformaciones. Se desprende de la obra que si bien las tendencias que han llevado al surgimiento de lo que la literatura especializada ha denominado ciudades duales pueden atribuirse a la reestructuración productiva y a la globalización de los mercados, es necesario ahondar en las causas más profundas de la convivencia de una urbe cosmopolita y globalizada con su contraparte pobre, marginal y criminalizada, para encontrar los rasgos permanentes de la ciudad que observamos en la actualidad.

Pablo Páez*

 

* Licenciado en Historia, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. E-mail: pablofpg@hotmail.com

 

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