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EURE (Santiago)

versión impresa ISSN 0250-7161

EURE (Santiago) v.31 n.92 Santiago mayo 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0250-71612005009200008 

 

Revista eure (vol.XXXI, N°92), PP.131-133, Santiago de Chile, Mayo 2005

EURE RESEÑAS

Eduardo Rojas (con la colaboración de Eduardo Rodríguez y Emiel Wegelin)
Volver al Centro. La recuperación de áreas urbanas centrales. . Washington, D.C.: Banco Interamericano de Desarrollo (2004).


Como lo indica su título, este libro no permite interpretaciones ni ambigüedades. Se trata de un llamado a hacerse cargo de las áreas centrales de nuestras ciudades, para lo cual el autor analiza nueve casos de experiencias exitosas en distintos lugares del mundo, con especial énfasis en los modelos e instrumentos de gestión.

En la introducción, Rojas describe el acelerado proceso de urbanización que ha enfrentado América Latina y el Caribe en los últimos 50 años. Este no sólo ha ido consumiendo enormes zonas periféricas de las ciudades, con una baja densidad de ocupación, sino que también ha ido dejando áreas céntricas subutilizadas o francamente abandonadas. Se plantea que en general existe una falta de percepción del costo en redes de infraestructura y servicios asociados a esta forma de crecimiento, y que tradicionalmente no se ha traspasado a los usuarios el costo que genera la opción de vivir en la periferia[1]. Así, el autor establece claramente su opción por el crecimiento hacia adentro, por el modelo de ciudad densa versus extensa y por las bondades de habitar los centros urbanos. Postula, además, que los gobiernos deben tomar cartas en el asunto para incentivar este tipo de desarrollo urbano.

Consecuentemente con lo anterior, el libro tiene una vocación claramente operativa, que busca entregar estrategias y herramientas para dinamizar y enriquecer los centros urbanos. En muchos sentidos, se puede decir que se trata de un libro de “buenas prácticas”.

El texto consta además de seis capítulos. El primero presenta la problemática del deterioro de los centros urbanos, identifica causas del fenómeno y justifica la necesidad de implementar programas de recuperación de estas áreas centrales o pericentrales. A pesar que Rojas plantea explícitamente que “la dinámica de los mercados del suelo e inmobiliario conduce a que distintas áreas de la estructura urbana evolucionen de forma diferente”, la lectura del capítulo deja la sensación que el deterioro de los centros urbanos es casi inevitablemente la otra cara de la moneda del crecimiento periférico por extensión. En la medida que la opción por el modelo de suburbio ciudad-jardín siga vigente, se producirá un abandono y posterior deterioro de los sectores más céntricos, dando lugar a una espiral de obsolescencia y decadencia que sólo puede ser detenida a través de la cuidadosa intervención gubernamental. Este tipo de intervenciones son las que se analiza en los capítulos siguientes.

Los casos revisados –experiencias exitosas de programas de recuperación de áreas centrales en Europa, América Latina y Estados Unidos, que cubren varias tipologías de intervención- se agrupan de acuerdo a la problemática medular que abordan: los tres primeros se refieren a programas que buscan aprovechar oportunidades de desarrollo que ofrecen áreas centrales infrautilizadas o abandonadas; los siguientes tres son más difíciles de catalogar, aunque Rojas los describe como “intentos de modificación de la tendencia de crecimiento de la ciudad”; finalmente, los tres últimos se refieren a programas de recuperación de áreas urbanas deterioradas.

En primer lugar se toman los casos de Puerto Madero en Buenos Aires, los Docklands en Londres y el Puerto Fluvial de Hamburgo, en tanto programas de reciclaje que buscan recuperar áreas abandonadas céntricas. Estos tres casos tienen mucho en común, por cuanto son puertos fluviales que han caído en desuso, están ubicados en el centro mismo de grandes ciudades y comprenden un área poblada de obras de infraestructura con potencial arquitectónico. Asimismo, los tres programas ofrecen estrategias relativamente similares para su recuperación: asociaciones público-privadas y herramientas de planificación tipo “proyecto urbano”, que permiten una gran flexibilidad, así como una institución gerente autónoma con capacidad de negociación. Por último, los proyectos definitivos son similares: se trata de programas de uso mixto, donde convive un sector terciario con un fuerte componente habitacional, equipamiento y servicios orientados a una población joven y moderna, y donde los sistemas de transporte y la conectividad con la ciudad tienen gran relevancia.

En el siguiente capítulo se tratan tres casos con grandes diferencias entre sí, aunque con interesantes especificidades. Dos de ellos, el Barrio de Bercy en París y el desarrollo de Eix Maciá en Sabadell (cerca de Barcelona), son programas de repoblamiento barrial dirigidos específicamente a un sector infrautilizado del anillo interior de las respectivas ciudades, y apuntan a ofrecer una alternativa de habitar contemporáneo en torno a un gran parque urbano. Por su parte, el tercer proyecto –el Área Central de Bilbao- es un plan de muchísima mayor complejidad, pues considera la reestructuración económica y urbanística de la ciudad completa, en una visión estratégico-territorial que articula un conjunto de intervenciones de su zona céntrica, logrando reposicionar a Bilbao en la región y en el contexto europeo.

En el capítulo cuarto se discute la recuperación del Centro Histórico de Quito, la rehabilitación de la Zona Este del Centro de Washington y el repoblamiento del Barrio Poniente de Santiago de Chile. Se trata aquí de acciones que intentan revertir una tendencia de obsolescencia y deterioro en una zona de la ciudad. En el caso de Washington, el área está destinada principalmente a oficinas y servicios; en el de Santiago, a viviendas y pequeños talleres; y en Quito corresponde al centro histórico y patrimonial de la ciudad. En general, se intenta vencer la reticencia de los inversionistas privados a intervenir en zonas usualmente consideradas de alto riesgo para las actividades inmobiliarias. Las estrategias utilizadas van de mayor a menor subsidiaridad: en Washington se trató principalmente de mejorar las condiciones normativas y tributarias a fin de incentivar la inversión privada; en Santiago se entregaron subsidios directos a nuevos pobladores del sector; y en Quito se fue aún más lejos, creando una sociedad de capital mixto para emprender operaciones comerciales pioneras que demostraran la viabilidad de negocios inmobiliarios en el centro de la ciudad.

En el capítulo cinco se presenta una discusión de la problemática institucional de los programas de recuperación urbana y se describen estructuras formales usadas en sociedades públicas y en asociaciones de capital mixto. Asimismo, se analizan los principales instrumentos utilizados por los gobiernos urbanos en la ejecución de este tipo de programas: bancos comunitarios de desarrollo, subsidios cruzados y derechos de desarrollo transferible, entre otros. Los antecedentes conforman un importante acervo de experiencias, tanto para la creación y organización de instituciones ad-hoc, que permitan llevar a cabo las múltiples acciones y negociaciones propias de este tipo de intervención, como para el uso de instrumentos de intervención innovadores que permitan el financiamiento de las inversiones necesarias.

Finalmente, el capítulo seis recoge las lecciones de los casos de estudio y la discusión inicial respecto a las ventajas y dificultades de este “crecer hacia adentro”. Así, se aboga por la lógica de invertir recursos públicos en financiar estos programas, se discute el potencial de movilización de recursos a través de varias opciones de financiamiento y se señalan las dificultades de este duro, pero necesario, camino de la recuperación de las áreas centrales.

En suma, se trata de un libro que aborda un tema actual de gran relevancia con un objetivo operativo –que bordea lo instrumental-, y que será de gran utilidad para los gobiernos locales, urbanistas y agentes privados urbanos. Quizás su única debilidad proviene de su origen: es un libro con el sello del Banco Interamericano de Desarrollo, que privilegia en todo momento los mecanismos financieros y de gestión por sobre otros aspectos que, aunque enunciados, no se desarrollan a cabalidad. Ejemplo de esto es el “aburguesamiento” (gentrification), planteado en el capítulo uno, y que puede llegar a ser una fuente de costo social que simplemente se ignora en los casos específicos tratados. Asimismo, al discutir los diferentes casos se enuncian sus logros, pero no se detallan las acciones que no rindieron frutos.

En este sentido, queda la impresión que ésta podría considerarse la primera vuelta de un tema que recién se está empezando a considerar, y sobre el cual queda mucho por aprender. La experiencia que nos presenta Eduardo Rojas es un valioso aporte para iniciar esta necesaria reflexión. De hecho, después de leer el libro queda clara la urgencia de volver a preocuparse, volver a habitar, volver a invertir; en suma, recuperar lo que fueron antaño los espacios más valiosos de nuestras ciudades. Volver al centro.

Margarita Greene Zúñiga*

* Escuela de Arquitectura, Pontificia Universidad Católica de Chile. E-mail: mgreenez@uc.cl.


[1] De acuerdo a las autoridades pertinentes, las recientemente creadas Zonas de Desarrollo Urbano Controlado (ZODUC) en Chile constituyen precisamente un intento de traspasar a los usuarios los costos reales de vivir en la periferia. Será interesante hacer un seguimiento de esta experiencia.

 

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