SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.31 número2Evaluación del entrenamiento tradicional del caballo criollo chileno de rodeo mediante el análisis de variables fisiológicas y bioquímicas sanguíneasComparación de tres pruebas para medir la capacidad de servicio en carneros adultos índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Archivos de medicina veterinaria

versión impresa ISSN 0301-732X

Arch. med. vet. v.31 n.2 Valdivia  1999

http://dx.doi.org/10.4067/S0301-732X1999000200004 

Efecto del nivel y tipo de concentrado sobre
el comportamiento productivo de vacas lecheras en
pastoreo primaveral1

Effect of level and type of concentrate supplementation on
the performance of spring grazing dairy cows

R. PULIDO, M.V., Mg.Sc., Ph.D.; M CERDA., MV. ; y W. STEHR, M.V., Dr. Agr.

Instituto de Zootecnia, Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Austral de Chile, casilla 567, Valdivia, Chile.

SUMMARY

An experiment to study the effect of the level and type of concentrate supplementation on the performance of dairy cows under a rotational grazing system was carried out over a 68 day period, in spring. Twelve August calving Friesian dairy cows yielding 32.0 lt./day were used. The cows were studied in a 3 x 3 Latin square design, where the factors were; 3 treatments, 3 periods (P1, P2 and P3) and 4 squares. Treatments studied were: T1; only grazing, T2; grazing plus 6 kg/day of a sugar-beet pulp based concentrate, T3; grazing plus 6 kg/day of a cereal-based concentrate. The squares represent the milk yield level of the cows. The treatments were studied with rotations approximately of 23 days with two daily movements. In each period, milk yield was recorded on a daily basis; milk composition once in the last week. Twice a week live weight was recorded throughout the trial. Dry matter yield was estimated weekly, and pasture samples were collected once in the last week of the period.

Average milk yields (29.6, 32.6 and 32.3, s.e.d. = 0.86, for T1, T2 and T3, respectively) and milk protein contents (3.01, 3.00 and 3.10, s.e.d. = 0.031, for T1, T2 and T3, respectively), were significantly affected by concentrate intake, but the increment on protein content was only with cereal-based concentrate. No differences were observed between concentrate supplements for fat and urea content in milk (p >0.05). During the grazing season, average milk yield decreased (32.9, 31.7 and 30.0, s.e.d. = 0.86, for P1, P2 and P3, respectively) and fat content increased (3.5, 3.9 and 4.0, s.e.d. = 0.15, for P1, P2 and P3, respectively), significantly. Protein content and urea content in milk also decreased significantly during the experiment (p <0.05). Live weight gain increased in the same way with the two concentrate supplements (-0.19, 0.51 and 0.69, s.e.d. = 0.280, for T1, T2 and T3, respectively), but it decreased significantly during the experiment (p <0.05). Thus, supplementation with 6 kg of concentrate on grazing dairy cows in spring, increased both milk yield and live weight gains, but no effect due to type of concentrate was detected.

Palabras claves: vacas lecheras, producción de leche, suplementación, concentrados, pastoreo rotativo.

Key words: dairy cows, milk production, supplementation, concentrate, rotational grazing.

INTRODUCCION

La pradera es el alimento más barato para las vacas lecheras y como único alimento es capaz de mantener altos niveles de productividad. Sin embargo, el valor nutritivo y la disponibilidad varían durante la estación de pastoreo (Thomas y col., 1991). Diversos autores han demostrado que el pastoreo de praderas permanentes permitiría producciones hasta 27 litros por vaca/día, bajo condiciones de disponibilidad de forraje a voluntad y a comienzos de la época de pastoreo (Leaver, 1985; Beck y Pessot, 1992; Mc Gilloway y Mayne, 1996; Pulido, 1997). Por lo tanto, para sobrepasar el límite máximo en producción que impone la pradera, se requiere la provisión de un alimento concentrado de alta concentración energética (Mcgilloway y Mayne, 1996).

La suplementación con concentrados en animales en pastoreo es comúnmente estratégica, y se realiza para mantener la productividad en períodos de escasez de forrajes, para mejorar la productividad sobre la que se puede obtener sólo con pradera, a través de un aumento en el consumo de materia seca (Leaver, 1986). Sin embargo, el uso de alimento suplementario lleva a un efecto de sustitución de forraje por concentrado, por lo que la eficiencia de la suplementación (kg de leche /kg de concentrado), dependerá finalmente del efecto del suplemento sobre el consumo de forraje. Por lo tanto, en sistemas basados en praderas, la respuesta a la suplementación está dada por variables ambientales y por características de las plantas, de los animales en cuestión y por la cantidad y tipo de suplemento (Mayne, 1991).

Informaciones en la literatura sugieren que la magnitud de la depresión en el consumo de forraje es influenciada por el tipo de concentrado (rico en fibra digestible o rico en almidón) (Meijs, 1986; Kibon y Holmes, 1984). Por ejemplo, concentrados amiláceos promoverían mayores tasas de sustitución que concentrados ricos en fibra digestible, por lo que sería esperable mayores respuestas en producción de leche en los concentrados ricos en fibra (Thomas y col., 1991). Sin embargo, la suplementación de vacas en pastoreo aparece como un tema bastante complejo y lejos de ser completamente entendido (Peyraud y col., 1997).

El objetivo de este experimento fue evaluar el efecto del nivel y tipo de concentrado en la respuesta productiva de vacas lecheras en pastoreo primaveral.

MATERIAL Y METODOS

El ensayo se realizó en el predio experimental Vista Alegre, de la Universidad Austral de Chile, Valdivia, Décima Región, Chile, durante la primavera de 1997.

Se utilizaron 12 vacas de raza Frisón Negro Chileno, las que fueron seleccionadas del total del rebaño del predio de acuerdo a la fecha de parto (promedio 46.8 ± 13.4 días), Nº de lactancia (promedio 5 ± 1.1 lactancias) y producción de leche al inicio del ensayo (promedio 32.0 ± 4.3 litros por día). Las vacas se distribuyeron en tres grupos con cuatro animales cada uno. Dentro de cada grupo los animales se agruparon según producción láctea, con rangos promedios de 35.2 ± 1.65; 33.7 ± 1.37; 30.4 ± 1.7 y 28.7 ± 0.86 litros por día.

La fase experimental comenzó la última semana de septiembre y tuvo una duración de 68 días y constó de tres períodos de aproximadamente 23 días cada uno.

Los grupos se asignaron aleatoriamente a uno de tres tratamientos, los que se estructuraron de la siguiente manera:

Tratamiento 1: Sólo pastoreo de pradera permanente.
Tratamiento 2: Pastoreo + 6 kg/día de concentrado base coseta, concentrado A (cuadro 1).
Tratamiento 3: Pastoreo + 6 kg/día de concentrado base cereal, concentrado B (cuadro 1).

Todas las vacas recibieron como ración base una pradera permanente mejorada, la que fue ofrecida en razón de 40 kg MS/vaca/día. Además, sales minerales a libre disposición, (lechería alta producción1 y rumiantes pastoreo2).

En los tratamientos 2 y 3, el concentrado se entregó individualmente en dos raciones diarias de tres kilos cada una, durante las ordeñas. El agua de bebida se ofreció a libre disponibilidad en bebederos en el potrero.

Las vacas diariamente pastorearon en un solo grupo 2.6 hectáreas de una pradera permanente mejorada, dividida en dos potreros de 1.3 hectáreas cada uno, utilizando el método de pastoreo en franjas. Los potreros previo al inicio del experimento fueron rezagados con el objetivo de homogeneizarlos y así proveer a los animales una adecuada disponibilidad de entrada, para un óptimo consumo de pradera. Diariamente un cerco eléctrico dividió el área de pastoreo en franjas, para ofrecer a las vacas una disponibilidad de materia seca /vaca /día de 40 kg de forraje. El cerco eléctrico fue movido dos veces al día y el tamaño varió según el forraje disponible en el potrero. Finalizado el pastoreo, se efectuó un corte de limpieza para homogeneizar el nuevo rebrote.

Cada una de las vacas fue individualizada por medio de collares numerados. La producción de leche se midió en forma diaria e individual. Se tomaron muestras de leche en las ordeñas de la mañana y la tarde consecutivamente, en un día al final de cada período. Dos veces por semana, se registró el peso vivo, individualmente, en la mañana, después de cada ordeña, sin considerar destare. Finalmente, el cambio de peso vivo se calculó por regresión del peso vivo en el tiempo. Como elemento de medición se utilizó una balanza para 1500 kg, con sensibilidad de 1.0 kg.

Para determinar la disponibilidad de materia seca a ofrecer a las vacas, se utilizó el método de medición de altura promedio de pradera cada dos días, midiendo la altura en 50 oportunidades, siguiendo un patrón de muestreo en W. Al final de cada período se tomaron muestras de forraje cortado a ras de suelo; con este fin se lanzó un aro sobre la pradera en 21 oportunidades y en cada una de ellas se midió la altura en 7 partes y se corto el forraje dentro del aro. Las muestras de forraje fueron pesadas en fresco y la materia seca se determinó secando el forraje fresco a 60 ºC por 48 horas y el valor resultante se utilizó para determinar la disponibilidad de materia seca por hectárea.

Muestras de concentrado y de pradera recogidas una vez por período (tomadas sobre la altura de residuo post-pastoreo de 8 cm), se analizaron en el laboratorio de Nutrición Animal de la Universidad Austral de Chile. El análisis químico del alimento comprendió materia seca (MS), proteína cruda (PC), extracto etéreo (EE), fibra cruda (FC), cenizas totales (CT) (Bateman, 1970) y energía metabolizable (EM) por el método de Tilley y Terry (1963) y FDN modificado de (Goering y Van Soest, 1972). La materia grasa y proteína cruda de la leche se analizaron por el método Milk-O-Scan en el laboratorio de Cooprinsem en Osorno. La urea en leche se analizó por medio de cintas reactivas Azotest® (Anasac).

Los resultados obtenidos en las distintas mediciones fueron sometidos a análisis de varianza utilizando el programa MINITAB, Release 12 Statistical Sotfware. Las variables a estudiar fueron: producción de leche, composición de la leche (materia grasa, proteína y urea) y peso vivo. Para esto se utilizó un diseño de Cuadrado Latino de 3x3 con tres tratamientos y tres períodos, y 4 cuadrados según el nivel productivo del animal. Para el análisis de los datos, se usó el modelo lineal general:

Yi j k l = U + Ti + Pj +Ck + Vl + Ei j k l, donde:
Yi j k l : Variable dependiente.
U : Media.
Ti : Efecto fijo del i-ésimo tratamiento.
    (i = 1, 2, 3)
Pj : Efecto fijo del j-ésimo periodo.
    (j = 1, 2, 3)
Ck : Efecto fijo del k-ésimo cuadrado.
    (k = 1, 2, 3, 4)
Vl : Efecto fijo de la l-ésima vaca.
    (l = 1, - - - -12)
Ei j k l : Error residual.

RESULTADOS

Los resultados promedios de los análisis químicos realizados a la pradera y a los alimentos concentrados se presentan en el cuadro 1. Se observa que la pradera presentó un alto valor nutritivo durante los tres períodos de evaluación. Además, se puede apreciar una tendencia al descenso en el nivel de proteína cruda y de energía metabolizable y a un aumento en los niveles de fibra detergente neutro.

 

CUADRO 1. Composición nutricional promedio de la pradera y de los concentrados. (base seca).

Mean chemical composition of grass and supplementary concentrate samples.


  M.S. P.C. E.M. E.E. F.C. F.D.N. C.T.
 
  (%) (%) (Mcal/kg) (%) (%) (%) (%)

Pradera período 1 16.8 24.5 2.90 - - 40.0 10.3
Pradera período 2 15.3 20.0 2.76 - - 51.9   9.9
Pradera período 3 21.0 21.3 2.74 - - 48.8 10.3
Concentrado A3 89.7 19.9  2.8 2.0 15.5 32.5   6.8
Concentrado B4 88.6 14.3  3.1 3.6   8.3 31.1   6.1

Los principales ingredientes de los concentrados fueron:
Concentrado A: Coseta 50%, cereal entero 10%, Melaza 12%, otros 28%.
Concentrado B: Coseta 40%, cereal entero 25%, subproductos de molinería 25%, otros 10%.

Por su parte los concentrados muestran similitud en su composición química promedio. Sin embargo, se observa que el concentrado A presentó mayores niveles de proteína cruda y fibra cruda, y un menor nivel de energía metabolizable que el concentrado B.

En el cuadro 2 se presenta la producción y composición de leche promedio según tratamiento, periodos y nivel productivo. Se puede apreciar que hubo diferencias significativas (p<0.05) en la producción de leche según tratamiento, encontrándose una mayor producción de las vacas en los tratamientos 2 y 3. Además, se observaron diferencias estadísticamente significativas (p<0.05) entre los períodos. La producción de leche fue disminuyendo durante el experimento. Los niveles productivos de las vacas mostraron diferencias significativas (p<0.05) entre ellos.

 

CUADRO 2. Producción y composición de la leche promedio según tratamiento, períodos y nivel productivo,
en vacas lecheras en pastoreo primaveral.

Average milk production and milk composition by treatments, periods and milk yield level of spring grazing dairy cows.


  Prod. Leche Materia grasa Proteína Urea
 
  (Kg/día) (%) (%) (%)

Tratamientos        
T 1 29.6 3.9 3.01 0.45
T 2 32.6 3.8 3.00 0.50
T 3 32.3 3.6 3.10 0.45
Sig. ** N.S. * N.S.
Períodos        
P 1 32.9 3.5 3.10 0.54
P 2 31.7 3.9 3.05 0.43
P 3 30.0 4.0 3.00 0.43
Sig. * * * ***
s.e.d. 0.86 0.15 0.031 0.025
Nivel productivo        
1 35.0 3.7 3.01 0.46
2 33.0 3.5 3.00 0.45
3 30.3 3.8 3.05 0.45
4 27.7 4.1 3.13 0.50
Sig. *** N.S. * N.S.
-s.e.d. 0.99 0.18 0.036 0.029

s.e.d. = Error estándar de la diferencia entre dos promedios.
* : (P<0.05); ** : (P<0.01); *** : (P<0.001); N.S.= no significativo

No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la concentración de materia grasa en leche. Sin embargo, sí hubo diferencias por efecto del período (p<0.05), a medida que transcurrió el experimento la materia grasa de la leche aumentó.

En relación a los niveles de proteína en leche, hubo cambios en su composición entre los tratamientos, los períodos, y nivel productivo. El tratamiento 3 presentó un nivel mayor de proteína en leche que los tratamientos 1 y 2 (p<0.05) y los tratamientos 1 y 2 mostraron concentraciones similares. Además, se encontró un mayor nivel de proteína durante el primer período del ensayo (p<0.05).

No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la cantidad de urea en leche según tratamiento y nivel productivo de las vacas. Sin embargo, hubo una diferencia estadísticamente significativa entre los períodos (p<0.05), observándose un mayor porcentaje de urea en el período 1. Durante los períodos 2 y 3 la concentración de urea se mantuvo similar.

En el cuadro 3 se presentan el peso vivo y la variación de peso de los animales, según tratamiento, período y nivel productivo, donde no se observó diferencias significativas en el peso vivo entre los tratamientos (p>0.05). Sin embargo, entre períodos, se encontró un menor peso vivo significativo para período 1, con respecto a los períodos 2 y 3.

 

CUADRO 3. Peso vivo y variación de peso vivo según tratamiento, periodo y nivel productivo,
en vacas lecheras en pastoreo primaveral.

Average body weight and live weight change by treatments, periods and milk yield level of spring grazing dairy cows.


  Peso vivo Ganancia de peso vivo
 
  (Kilos) (kilos / día)

Tratamientos    
T 1 559.5 -0.19
T 2 562.9 0.51
T 3 556.9 0.69
Sig. NS *
Períodos    
P 1 550.5 0.93
P 2 563.2 0.36
P 3 565.4 -0.28
Sig. *** **
s.e.d. 3.02 0.280
Nivel productivo    
1 590.9 0.64
2 531.5 0.17
3 524.6 0.55
4 591.9 -0.01
Sig * NS
s.e.d. 3.48 0.323

s.e.d. = Error estándar de la diferencia entre dos promedios.
* : (P<0.05); ** : (P<0.01); *** : (P<0.001); N.S.= no significativo.

Las diferencias en la ganancia de peso fueron estadísticamente significativas para los tratamientos, observándose que en el tratamiento 1 las vacas fueron perdiendo peso mientras que las de los tratamientos 2 y 3 ganaron peso. Entre los tratamientos 2 y 3 no hubo diferencias significativas en la ganancia de peso vivo (p>0.05). Al analizar los períodos se encontró que a medida que transcurría el experimento las vacas fueron disminuyendo significativamente la ganancia de peso vivo (p<0.05). No se observaron diferencias estadísticamente significativas en el cambio de peso vivo entre los distintos niveles de producción de leche.

DISCUSION

La pradera permanente representa un alimento cuya disponibilidad y calidad varía a lo largo del año. En este experimento se aprecia una tendencia al descenso en el nivel de proteína cruda y de energía metabolizable y a un aumento en los niveles de fibra cruda fibra detergente neutro. Esta tendencia concuerda con la evolución típica de los contenidos de proteína y energía metabolizable de una pradera permanente del llano central de Chile (FIA-UACH, 1985). Si bien la pradera mostró un alto valor nutritivo durante los tres períodos de evaluación, factores como excesiva humedad, alta fibra cruda y exceso de proteína podrían ser limitantes nutricionales en esta estación de pastoreo (Muller, 1996). Los concentrados por su parte mostraron en su composición química promedio, mayores niveles de proteína cruda y fibra cruda y un menor nivel de energía metabolizable para el concentrado A.

Actualmente, es ampliamente aceptado que la medición de la altura de la pradera es una herramienta común del manejo de bovinos en pastoreo (Le Du y col., 1981; Parsons, 1984), y que la disponibilidad de entrada y el residuo post-pastoreo, afectan la respuesta productiva de vacas lecheras (Thomas y col., 1991). En este experimento las vacas dispusieron de 40 kg de MS/vaca/día, para ofrecer entre 2 a 3 veces el máximo de consumo esperado (Hodgson, 1990). Los resultados de este experimento muestran que la producción de leche en el tratamiento 1 (sólo a pastoreo) alcanzó a los 29.6 l/día y fue significativamente menor que en los animales suplementados con concentrados. A sido señalado por Leaver (1986), que los concentrados son generalmente utilizados para aumentar la producción sobre aquella obtenida con forraje a libre disposición. Por su parte, Dulphy y Demarquilly (1979), encontraron una respuesta promedio a comienzos de la estación de pastoreo de 0.4 kg leche/kg concentrado, con vacas produciendo sobre los 25 litros/día. Brooks (1993), en una revisión de 77 trabajos de la literatura, encontró que las respuestas marginales fueron muy variables y de escasa magnitud. Las respuestas en el presente experimento están dentro las reportadas en la literatura, y fueron de 0.5 y de 0.45 litros de leche/ kg de concentrado A y B, respectivamente. Según Mayne (1991), la razón principal para estas escasas respuestas en producción de leche, se debería al efecto substitutivo que ejerce el concentrado sobre el consumo de forraje, con la resultante de un escaso incremento en el consumo total de alimento, en las vacas con concentrados. Las estimaciones de consumo de materia seca en este ensayo según el método de la productividad animal (Baker, 1982; AFRC, 1993), realizadas por Vyhmeister (1998), apoyan lo anteriormente señalado, ya que muestran que en promedio hubo un aumento en el consumo de alimento menor a 2 kg /vaca/día, en los dos grupos suplementados. Si bien, Meijs, (1986), planteó que es posible esperar una mayor respuesta productiva con concentrados ricos en fibra digestible, esto sólo ocurriría cuando los concentrados fibrosos presentan un mayor valor energético (Peyraud y col., 1997). En este experimento, probablemente por la similitud de los concentrados en el valor de EM no permitió mostrar este efecto.

Durante el transcurso del experimento se observaron diferencias estadísticamente significativas, (p<0.05) entre los periodos. La producción de leche fue disminuyendo en el tiempo, lo que coincidió con los cambios en la composición química de la pradera (cuadro 1) y la información entregada por FIA-UACH (1985). Además, esta disminución en la producción de leche estaría de acuerdo con la normal declinación por efecto de avance en la curva de lactancia en las vacas del ensayo. Los niveles productivos de las vacas en este ensayo, en general, sobrepasarían los niveles máximos sustentables señalados sólo con pastoreo primaveral, aunque estos niveles se asociarían a una gran pérdida de peso vivo (cuadro 3). Entre grupos, mostraron diferencias significativas (p<0.05), lo que fue concordante con el bloqueo de los animales.

Asimismo, en el cuadro 2 se presentan los valores de composición química de la leche (materia grasa, proteína cruda y urea), según tratamiento, período y nivel productivo. La suplementación con concentrados no modificó la concentración de la materia grasa y urea en leche, pero sí la de proteína (p<0.05) (cuadro 2). Jennings y Holmes (1984) y Arriaga-Jordan y Holmes (1986), encontraron una depresión significativa en grasa de la leche debido a la suplementación con concentrados, pero Kibon y Holmes (1987), no encontraron efecto del suplemento, lo cual es similar a lo encontrado en este experimento. Al alimentar con concentrados a vacas lecheras es esperable una depresión en la grasa de la leche cuando los niveles de concentrado sobrepasan el 40 a 50% de la materia seca consumida y existe un bajo contenido de fibra en la ración (Sutton, 1990). Aparentemente, los niveles de consumo de concentrado y los niveles fibra consumidos desde el forraje y del concentrado en este experimento, fueron insuficientes para producir una depresión grasa.

Leaver (1985), señaló que los efectos de la suplementación en el contenido de proteína en leche son en general mínimos. Sin embargo, mejoramientos en el contenido de proteína en leche se han reportado cuando la suplementación con concentrados aumenta el consumo de energía (Sutton y Morant, 1989; Murphy y O'Mara, 1993), y/o el consumo de proteína (Mayne, 1991; Opatpatanakit y col., 1993). Vyhmeister (1998), con los datos de este experimento, señaló encontrar un mayor y significativo consumo de energía metabolizable y proteína en los grupos suplementados (tratamientos 2 y 3). Los resultados obtenidos con el tratamiento 3, apoyarían lo anteriormente señalado.

La urea es sintetizada en el hígado en cantidades proporcionales a la concentración de amoníaco producido en el rumen (Oltner, 1983) y su concentración sanguínea está en directa relación con el aporte proteico en la ración (Manston y col., 1975; Kirchgessner y Kreuzer, 1986), y con la relación energía:proteína de ésta (Kaufman y col., 1982; Klein y col., 1987). Además, estos autores señalan que valores altos de urea en sangre se encuentran en rebaños con excesivo aporte proteico en la ración o en un estado de déficit de energía en la dieta. Existe una gran correlación entre las concentraciones de urea en la sangre y en la leche de un individuo (Gfrörer y Koch, 1985), y esta última no está sujeta a regulación por mecanismos homeostáticos, ni presenta variaciones post-prandiales, por lo que sería un buen indicador del balance proteico del individuo (Oltner, 1983). Por lo tanto, es posible esperar en este experimento que el balance entre el consumo de energía y proteína en los tratamientos, habría evitado el aumento de urea en leche.

Ha sido señalado por Edwards y Parker (1994), que en sistemas pastoriles la disponibilidad y calidad del forraje y su efecto sobre consumo voluntario de forraje, serían grandes factores que influencian la producción de leche y de los sólidos de la leche. Durante el experimento la concentración de grasa en leche aumentó y las concentraciones de proteína y urea disminuyeron significativamente (p<0.05). El cuadro 1 mostró una reducción progresiva de la calidad nutricional del forraje durante el experimento, lo que se reflejó en un descenso en el nivel de proteína cruda y de energía metabolizable y en un aumento en los niveles de fibra cruda. Por lo tanto, los mayores valores de grasa en la leche en este experimento se explicarían por un aumento en el consumo de fibra cruda y, también, por una disminución en el consumo de energía proveniente del forraje consumido (Vyhmeister, 1998), lo que coincidiría con lo señalado por Sutton y Morant (1989). Es sabido que la concentración de proteína y urea en leche, depende de la calidad y cantidad de la proteína aportada en la dieta (Edwards y Parker, 1994; Stehr, 1994; Klein y col., 1987, Wittwer, 1996). La concentración de proteína como de urea en leche en el experimento, siguieron la curva estacional normal de disminución proteica de las praderas permanentes de la X Región (FIA-UACH, 1985), coincidiendo con un consumo significativamente menor de proteína, según avanzaba el tiempo (Vyhmeister, 1998). Las vacas con diferente nivel productivo, mostraron una tendencia al aumento de la materia grasa, proteína, y urea en leche al disminuir el nivel productivo de las vacas, pero sólo significativo para la proteína de la leche. La mayor concentración de proteína en leche, se habría debido a un efecto de concentración de la leche en el grupo de menor producción.

En el presente experimento (cuadro 3), no se observaron diferencias significativas en el peso vivo entre tratamientos (p>0.05), aunque sí, en la ganancia de peso vivo. Además, se observó que en el tratamiento 1 hubo pérdida de peso, mientras que en los tratamientos 2 y 3 hubo ganancia. Entre los tratamientos 2 y 3 no hubo diferencias significativas en la ganancia de peso (p>0.05). Existe poca información en la literatura sobre cambio de peso vivo como respuesta a la suplementación con concentrados. Baker y Leaver (1986) señalan que la ausencia de efecto en el peso vivo promedio por tratamiento, podría ser explicada por cortos períodos de duración en los ensayos o por efectos confundidos del llenado intestinal al momento del pesaje. Sin embargo, Bryant y Triggs (1982), señalan que es posible evitar la perdida de peso vivo en 150 gr por cada kilogramo de suplemento. Por su parte Meijs (1986) agrega que es posible esperar una mayor ganancia diaria de peso con un concentrado alto en almidón que con uno rico en fibra digestible, situación no demostrada en este experimento, quizás debido a la similitud de los concentrados. Por lo tanto, la suplementación con concentrados no sólo tiene efectos inmediatos en producción de leche, sino que también reduce la pérdida de peso vivo o incrementa la ganancia de peso (Brookes, 1993).

El análisis por períodos mostró un mayor peso vivo significativo para el período 1, con respecto a los períodos 2 y 3. Además, al analizar la ganancia de peso por períodos se encontró que a medida que transcurría el experimento las vacas fueron disminuyendo la ganancia de peso vivo significativamente (p<0.05). Es ampliamente conocido que la respuesta animal es la resultante del consumo de materia seca y de los nutrientes contenidos en la materia seca consumida. En este ensayo las vacas tendieron a tener un menor consumo de materia seca total y menor consumo de energía metabolizable en los períodos (p>0.05), y un significativo menor consumo de proteína cruda (Vyhmeister, 1998).

No se observaron diferencias estadísticamente significativas en el cambio de peso vivo entre los distintos niveles de producción de leche. Ha sido señalado que las vacas más productivas presentan menores ganancias de peso vivo (Mould, 1993; Muller, 1996; Pulido, 1997), debido a la necesidad fisiológica de dirigir una mayor parte del alimento consumido hacia la producción de leche que al aumento de peso (Grainger y col., 1985), situación no encontrada en este experimento. Asimismo, errores en la medición del peso por llenado o destare de los animales pueden ser la causa de las diferencias.

RESUMEN

Se realizó un experimento de pastoreo en primavera por 68 días, para estudiar el efecto del nivel y tipo de concentrado sobre la respuesta productiva de vacas lecheras. Se seleccionaron 12 vacas Frisonas de parición de agosto y que al comienzo del ensayo estaban produciendo en promedio 32 litros/ día. Para el análisis estadístico se implementó un cuadrado latino de 3 x 3. Los factores fueron: 3 tratamientos (T1, T2 y T3), 3 períodos (P1, P2 y P3) y 4 niveles productivos. Los tratamientos fueron T1, sólo pastoreo; T2, pastoreo más 6 kg/día de concentrado base coseta; y T3, pastoreo más 6 kg/día de concentrado base cereal. Cada período consideró una rotación de aproximadamente 23 días. Se registró la producción de leche diariamente y su composición en la última semana de cada período. Durante todo el experimento, se registró el peso vivo dos veces por semana. La materia seca en la pradera se midió semanalmente y la composición química de ésta, en la última semana de cada período.

La producción de leche promedio (29.6, 32.6 y 32.3, s.e.d. = 0.86, para T1, T2 y T3, respectivamente) y el contenido de proteína en la leche (3.01, 3.00 y 3.10, s.e.d. = 0.031, para T1, T2 y T3, respectivamente), fueron aumentados significativamente por la suplementación con concentrados, pero este aumento en proteína sólo fue significativo para el concentrado basado en cereal. No hubo efecto entre concentrados en el contenido de grasa y urea en leche (p>0.05). Durante el experimento, disminuyó significativamente la producción de leche (32.9, 31.7 y 30.0, s.e.d. = 0.86, para P1, P2 y P3, respectivamente) y aumentó el contenido de grasa en leche (3.5, 3.9 y 4.0, s.e.d. = 0.15, para P1, P2 y P3, respectivamente). El contenido de proteína y urea en leche, disminuyeron significativamente durante el experimento (p<0.05). La ganancia de peso vivo aumentó con los dos tipos de suplementos (-0.19, 0.51 y 0.69, s.e.d. = 0.280, para T1, T2 y T3, respectivamente), pero esta disminuyó durante el transcurso del experimento (p<0.05). Con los resultados de este experimento se puede concluir que, la suplementación en primavera con 6 kg de concentrado en vacas lecheras, aumenta tanto la producción de leche y ganancia de peso vivo, independientemente del tipo de concentrado utilizado.

Aceptado: 09.11.99.

1 Investigación financiada por la Dirección de Investigación y Desarrollo, Proyecto DID-UACH: E-97-02.

1 Vetersal (Veterquímica).
2 Veterblock (Veterquímica).
3 Cosetán Vaca Lechera 15 (Biomaster S.A.)
4 Suralim Mega 1233 (Biomaster S.A.)

BIBLIOGRAFIA

A.O.A.C. 1980. Official methods of analysis of the association of official analytical chemists. 13th ed., W. Horowitz (ed). Washington. USA.         [ Links ]

AGRICULTURAL AND FOOD RESEARCH COUNCIL. 1993. Energy and Protein Requirements of Ruminants. An advisory manual prepared by the AFRC Technical Committee on Responses to Nutrients. CAB International, Wallingford.         [ Links ]

ARRIAGA-JORDAN, C.M., W. HOLMES. 1986. The effect of concentrate supplementation on high yielding dairy cows under two systems of grazing, J. Agric. Sci. Cambridge 107: 453-461.         [ Links ]

BAKER, A.M., J.D. LEAVER. 1986. Effect of stocking rate in early season on dairy cow performance and sward characteristics, Grass Forage Sci. 41: 33-340.         [ Links ]

BAKER, R.D. 1982. Estimating herbage intake from animal performance. En: Herbage intake handbook, pp. 77-93. Ed. J.D. Leaver Hurley : British Grassland Society.         [ Links ]

BECK, A., R. PESSOT. 1992. Producción de leche en praderas permanentes durante la primavera, Agro Sur. 20 (1): 34-39.         [ Links ]

BROOKES, I.M. 1993. The effects on milk production of supplementing pasture-fed dairy cows. In: Improving the Quality and Intake of Pasture Based Diets for Lactating Dairy Cows pp. 83-94. N.J. Edwards and W.J. Parker. (eds.): Department of Agricultural and Horticultural Systems Management.         [ Links ]

EDWARDS, N.J., W.J. PARKER. 1994. Increasing per cow milk solid production in a pasture-based dairy system by manipulating the diet: A Review, Proc. New Zealand Soc. Anim. Prod. 54: 267-273.         [ Links ]

FIA-UACH. 1985. Composición de alimentos para ganado en la zona sur. Facultad de Ciencias Agrarias, Instituto de Producción Animal, Valdivia, Chile.         [ Links ]

GFRORER, F., G. KOCH. 1985. Die Bestimmung des Milchharnstoffgehaltes in der Praxis, Tierärztl. Prax. 13: 559-563.         [ Links ]

GOERING, H.K., P.J. Van Soest 1970. Forage fiber analysis. Agriculture Handbook No. 379. Agriculture Research Service - USDA.USA, 19 pp.         [ Links ]

GRAINGER, C., A.W.F. DAVEY, C.W. HOLMES. 1985. Performance of Friesian cows with high and low breeding indexes. 1. Stall feeding and grazing experiments and performance during the whole lactation, Anim. Prod. 40: 379-388.         [ Links ]

HODGSON, J. 1990. Grazing Management. Science into Practice. Longman Scientific and Technical. Essex, England. p. 203.         [ Links ]

JENNINGS, P.G., W. HOLMES. 1984. Supplementary feeding of dairy cows on continuously stocked pasture, J. Agric. Sci. 103: 161-170.         [ Links ]

JOURNET, M., C. DEMARQUILLY. 1979. Grazing En: Feeding strategy for the high yielding cow. Eds. W. H. and Swan, Granada, London, pp. 295-321.         [ Links ]

KAUFMANN, W., K.H. LOTTHAMMER, W. LUEPPING.1982. Zum Einfluss eines verminderten Proteingehaltes der Ration (über Verwendung von geschütztem Protein) auf Milchleistung und einige Blutparameter als Kennzeichen der Leberbelastung, Z. Tierphysiol. Tierernáhrg. Futtermittelkde. 47: 85-101.         [ Links ]

KELLAWAY, R., S.PORTA 1993. Feeding concentrates: Supplements for dairy cows. Dairy Research and Development Corporation, Glen Iris, Victoria.         [ Links ]

KIBON, A., W. Holmes. 1986. Supplementary feeding of forage and concentrate to dairy cows at pasture, Anim. Prod. 42: 462-463 (Abstract).         [ Links ]

KIRCHGESSNER, M., M. KREUZER, 1986. Urea and allantion in the milk of cows during and after feeding too much or too little protein, An. Res. Develop. 23:45-55.         [ Links ]

KLEIN, B., B. SCHMIDT, H. ZUCKER. 1987. Serumharnstoffbestimmungen in Milchviehherden zur Beurteilung der Protein und Energiever-sorgung, Tierärztl. Umsch. 42: 532-539.         [ Links ]

LE DU, Y.P., R.D. BAKER, R.D. NEWBERY 1981. Herbage intake and milk production by grazing dairy cows. 3. The effect of grazing severity under continuos stocking, Grass Forage Sci. 36: 307-318.         [ Links ]

LEAVER, J.D. 1986. Effects of Supplements on Herbage Intake and Performance. En: Grazing Ed. J. Frame, British Grassland Society Occasional Symposium No. 19, Great Malvern, Great Britain, pp. 79-87.         [ Links ]

LEAVER, J.D. 1985. Milk production from grazed temperate grassland. A review, J. Dairy Res. 52: 313-344.         [ Links ]

MANSTON, R., A. RUSSEL, S. DEW, J. PAYNE. 1975. The influence of dietary protein upon blood composition in dairy cows, Vet. Rec. 96: 497-502.         [ Links ]

MAYNE, C.S. 1991. Effect of supplementation on the performance of both growing and lactating cattle at pasture. En: Management issues for the grassland farmer in the 1990s, pp.55-71.Ed. Mayne, C. S. Occasional symposium No. 25. British Grassland Society, Hurley, Great Britain.         [ Links ]

MAYNE, S., A. REEVE, M. HUTCHINSON 1991. Grazing In: Milk from Grass. 2nd ed., Billingham Press Limited, Cleveland, UK. 3: 53-71.         [ Links ]

MC GILLOWAY, D. A., C.S. MAYNE. 1996. The importance of grass availability for the high genetic merit dairy cow. In: Recent Advances in Animal Nutrition. 8: 135-169.         [ Links ]

MEIJS, J.A.C. 1986. Concentrate supplemen-tation of grazing dairy cows. 2. Effect of concentrate composition on herbage and milk production, Grass Forage Sci. 41: 229-235.         [ Links ]

MOULD, F.L. 1993. Self-regulation of supplemental feed intake by grazing dairy cows and its effect on animal performance, Acta Agric Scand, Section A, Anim. Sci. 43: 96-100.         [ Links ]

MULLER, L. 1996. Managing and feeding high merit cows at pasture. En : Grass & Forage for Cattle of High Genetic Merit. British Grassland Society Winter Meeting, Great Malvern, Great Britain.         [ Links ]

MURPHY, J.J., F. O'MARA. 1993. Nutritional modification of milk protein concentration and its impact on the dairy industry, Livest. Prod. Sci. 35: 117-134.         [ Links ]

OLTNER, R. 1983. Factors affecting certain blood constituents and milk urea in Swedish dairy cattle. Department of Clinical Chemistry, Faculty of Veterinary Medicine, Swedish University of Agricultural Sciences, Uppsala, Sweden.         [ Links ]

OPATPATANAKIT, Y., R. C. KELLAWAY, I. J. LEAN. 1993. Substitution effects of feeding rolled barley grain to grazing dairy cows, Anim. Feed Sci. Technol. 42:25-38.         [ Links ]

PARSONS, A.J. 1984. Guidelines for management of continuously grazed swards, Grass Farmer, 17:5-9.         [ Links ]

PEYRAUD, J.L., L. DELABY, R. DELAGARTE. 1997. Quantitative approach of dairy cows at grazing: Some recent developments. XXIII Reunión Anual Sociedad Chilena de Producción Animal, Valdivia, pp. 60-93.         [ Links ]

PULIDO, R G. 1997. Interactions of pasture conditions, concentrate supplementation and milk yield level in relation to dairy cow performance and behaviour. Ph.D. Thesis. Wye College, University of London. Wye, U.K.         [ Links ]

STEHR, W. 1995. Efecto de la alimentación sobre la calidad nutricional de la leche, Frontera Agrícola 2: 21-25.         [ Links ]

SUTTON, J.D. 1990. Dietary control of milk composition. En: Dairying in 1990s. Dairy Research Foundation Symposium, 12 July 1990. University of Sydney, Australia. pp. 1-18.         [ Links ]

SUTTON, J.D., S.V. MORANT. 1989. A review of the potential of nutrition to modify milk fat and protein; Livest. Prod. Sci. 23: 219-237.         [ Links ]

THOMAS, C., A. REEVE, G. E. J.FISHER. 1991.Milk from Grass. 2nd ed., Billingham Press Limited, Cleveland, UK.         [ Links ]

VYHMEISTER, M. Y. 1998. Determinación del consumo de alimento en vacas lecheras en pastoreo primaveral mediante el método de la productividad animal y su correlación con el método del rendimiento fecal / digestibilidad de la dieta. Tesis MV. Universidad Austral de Chile, Facultad de Ciencias Veterinarias, Valdivia, Chile.         [ Links ]

WITTWER, F. 1996. Diagnóstico de desbalances de energía y proteínas mediante el análisis de muestras de leche y su impacto productivo en rebaños lecheros. III Seminario "Aspectos Técnicos y Perspectivas de la Producción de Leche", Ed. F. Lanuza. Serie Remehue Nº 64: 71-84.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons