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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. v.70 n.4 Santiago jul. 1999

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41061999000400006 

Composición corporal de neonatos
con alteraciones en el crecimiento fetal

Francisco Mardones S.1; Gabriel Bastías S. 1; Marcelo Farías J. 2;
Raúl Dinamarca V. 2; Fernando Olavarría M. 2; Gabriel Rada G. 2;
Alvaro Rojas G. 2; Pamela Rojas G. 2

Resumen

Con el objetivo de estudiar la asociación entre la composición corporal en recién nacidos con el peso al nacer y las alteraciones del crecimiento fetal, se estimó las masas magra y grasa de 224 recién nacidos de familias de bajos ingresos en Santiago de Chile, utilizando el método antropométrico de Dauncey. En el total de estos niños sanos de término la proporción de masa grasa fue 16,5%. Hubo una fuerte y significativa asociación positiva del peso al nacer con la masa magra (r2 = 88,9%) y con la masa grasa (r2= 58,2%). Aunque la masa grasa constituyó sólo 16,5% del peso al nacer, explicó una gran proporción de su varianza (58,2%). En los neonatos con retardo del crecimiento fetal o con bajo índice ponderal hubo una composición corporal particular. Esos recién nacidos tuvieron valores absolutos inferiores tanto de la masa grasa como de la masa magra, pero sólo la masa grasa fue proporcionalmente menor que en los niños normales o con sobrepaso. El déficit nutricional de estos niños está asociado con un mayor riesgo de afecciones perinatales, por lo que debiera ser prevenido con una adecuada alimentación de la madre durante el embarazo. Los resultados obtenidos, similares a los de estudios previos en países desarrollados, sugieren que la estimación de la composición corporal podría ser útil para evaluar el crecimiento fetal al momento del nacimiento.
(Palabras claves: composición corporal, recién nacido, masa grasa, masa magra, peso al nacer.)

Body composition of newborn fnfants with altered foetal growth

To study the association between body composition of newborn infants, birthweight and altered foetal growth. The lean body mass and fat of 224 newbom infants in low-income families in Santiago, Chile were measured using the anthropometric method of Dauncey. In healthy children the proportion of fat was 16.5%. There was a significant positive association of birthweight with lean body mass (r2 = 88.9%) and with fat content (r2 = 58.2%). Although the fat content constitutes only 16.5% of the birthweight, it explains a great portion of the variation in body weight (58.2%). In the neonates with retarded foetal growth or with low birthweight it was found a different body composition. These neonates had absolute values inferior in terms of both lean body mass and fat content, but only in fat content were they proportionally less than normal neonates or those with obesity. The nutritional deficit of these infants is associated with a bigger risk of perinatal disease, which should be prevented with an adequate alimentation of the mother during pregnancy. The results obtained similar lo previous studies in developed countries, suggest that the estimation of body composition could be useful to evaluate foetal growth at the time of birth.
(Key words: body composition of the neonate, lean body mass, fat content, birthweight.)

Las estimaciones de requerimientos de energía y proteínas que se basan sólo en el peso corporal son únicamente aproximaciones, siendo las diferencias en la composición corporal las que determinan los verdaderos requerimientos, por lo que en las últimas décadas han emergido métodos para estimar la composición corporal en seres vivos y se han realizado observaciones desde el recién nacido hasta el adulto mayor1.

Existe poca información sobre la composición corporal del recién nacido estudiada según el modelo de dos compartimentos (masa grasa y masa magra). Dauncey et al han desarrollado un método antropométrico para estimar la masa grasa en la infancia, encontrando en promedio 10,5 y 13% de masa grasa en recién nacidos varones y niñas de Cambridge, Inglaterra, respectivamente2. Usando este método, Catalano et al reportaron en promedio un 14% de masa grasa en un grupo de neonatos predominantemente blancos de Vermont, Canadá3. No se conoce la composición corporal de grupos de neonatos chilenos. Interesa conocer también la posible correlación de la composición corporal con el peso al nacer. Catalano et al observaron que la masa magra del neonato tiene una mayor correlación con el peso al nacer que la masa grasa3.

Tampoco se ha reportado en Chile si las alteraciones del crecimiento fetal pueden asociarse con cambios de la composición corporal del recién nacido. Estas alteraciones pueden ser estimadas por las curvas de peso al nacer para cada edad gestacional de parto4 y el índice ponderal (IP), que es un índice de proporcionalidad entre el peso y la talla5. Las alteraciones del crecimiento fetal diagnosticadas según estos criterios se consideran de gran utilidad para pronosticar afecciones perinatales6.

Hemos publicado recientemente un estudio de la composición corporal materna al final del embarazo7. En el presente estudio utilizamos la cohorte de hijos de esas madres urbanas de bajos ingresos de Santiago que nacieron entre 1989 y 1990, determinando en ellos la composición corporal con el método de Dauncey y estudiando su asociación con el peso al nacer. Además se observó la posible influencia de las alteraciones del crecimiento fetal en la composición corporal.

PACIENTES Y MÉTODOS

El estudio se realizó en los hijos de embarazadas que asistían al Consultorio Alejandro del Río, en Puente Alto, nacidos en la maternidad del Hospital Dr. Sótero del Río (Servicio de Salud SurOriente de Santiago, Chile). Entre 1989 y 1990 se reclutaron 224 mujeres que reunieron los siguientes requisitos: a) 19 o más años de edad; b) embarazo único; c) un nacimiento previo; d) no fumadora ni bebedora de alcohol durante el embarazo; e) libres de condiciones médicas u obstétricas de incidencia conocida en el crecimiento fetal; f) parto de término (38-42 semanas); g) neonatos sin infecciones congénitas ni malformaciones, excluyendo así las condiciones y complicaciones del embarazo que afectan el crecimiento fetal7.

La edad gestacional de parto fue estimada según la fecha de la última regla y corregida por ecografía precoz cuando fue necesario (los casos con datos inciertos no fueron incluidos en el estudio). Dentro de las 48 horas postparto se obtuvo en el recién nacido las siguientes variables: sexo, peso al nacer, talla, circunferencia craneana, masa grasa y masa magra, esta última estimada por la resta de la masa grasa al peso corporal.

Se estimó la grasa corporal por el método propuesto por Dauncey et al2. Para los cálculos respectivos se midieron los siguientes parámetros: I) circunferencias: craneana (frontooccipital), torácica (a la altura de los pezones), de la mitad del antebrazo izquierdo, de la mitad del muslo izquierdo y de la mitad de la pierna izquierda. II) longitudes: a) con una cinta métrica de plástico: del antebrazo izquierdo (entre el borde inferior del acromion y la punta más sobresaliente del olécranon) y del brazo izquierdo (entre la punta más sobresaliente del olécranon hasta la punta de la apófisis estiloides); b) con un cartabón: talla total (distancia entre la coronilla y los talones) y talla sentado, doblando los muslos (distancia entre coronilla y glúteos). Al restar la talla en posición sentada de la talla total se obtiene la longitud de las extremidades inferiores. III) pliegues cutáneos con un calibrador Lange (Cambridge Scientific Industrias, Inc., Cambridge, Maryland)8: tricipital y subescapular izquierdos. En todos los casos se realizaron tres mediciones y se calculó la media para asegurar la confiabilidad de los datos.

Una vez estimada la composición corporal, se estudió su asociación con el peso al nacer mediante regresión lineal simple9.

Luego se comparó la composición corporal de neonatos clasificados según los criterios antropométricos de evaluación del crecimiento fetal, estimados por las curvas de peso al nacer para cada edad gestacional de parto4 y el índice ponderal (IP), que es un índice de proporcionalidad entre el peso y la talla5.

La adecuación del peso al nacer para cada edad gestacional de parto según el patrón de Aberdeen10 permitió clasificar a los niños en tres categorías: bajo el percentilo 10 o pequeño para la edad gestacional (PEG), entre los percentilos 10 y 90 o adecuado para la edad gestacional (AEG) y sobre el percentilo 90 o grande para la edad gestacional (GEG).

Para el IP, calculado por la fórmula peso x 100/talla3, se establecieron tres categorías utilizando los percentilos 10 y 90 de la población en estudio como puntos de corte. El grupo de neonatos con peso desproporcionado para la talla correspondió a aquellos cuyo índice estuviera bajo el percentilo 10 y sobre el percentilo 90, que corresponden a déficit y exceso de peso, respectivamente.

La información fue procesada utilizando el sistema estadístico SAS (Statistical Analysis System). La significación estadística de la diferencia entre los promedios fue determinada con las pruebas ANOVA y Duncan, mientras que para las frecuencias se usó la prueba chi-cuadrado. Se consideró significativo un valor de p < 0,05.

El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Etica del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Universidad de Chile. Todos los procedimientos seguidos estuvieron de acuerdo con la declaración de Helsinki de 1975 según la revisión de 1983.

RESULTADOS

Las características generales del grupo de estudio se presentan en la tabla 1. El promedio de masa grasa en los recién nacidos fue 16,5%. La razón entre varones y mujeres fue de 1.00. El promedio de peso al nacer (g) no tuvo una diferencia significativa entre los dos sexos; sus valores fueron de 3 396,8 ± 450,9 y 3 343,0 ± 421,3, respectivamente. En el caso de la masa grasa, tanto en la proporción (16,4% ± 3,1 y 16,8% ± 3,8) como en el valor absoluto (565,9 ± 162,6 g y 568,4 ± 175,0 g) no se encontraron diferencias significativas entre ambos sexos. Con respecto a la masa magra, tampoco la proporción (83,6% ± 3,1 y 83,2% ± 3,8) y el valor absoluto (2 830,9 ± 328,9 g y 2 774,5 ± 322,7 g) fueron significativamente diferentes entre los dos sexos, como se esperaba por el resultado anterior.

El análisis de regresión lineal para el peso al nacer indicó un valor de r2 de 88,9% (p < 0,0001) cuando la variable explicatoria fue la masa magra y de 58,2% (p < 0,0001) cuando la variable explicatoria fue la masa grasa.

Sólo10 neonatos (4,5%) fueron PEG, 197 (87,9%) fueron AEG y 36 (16,1%) GEG. Los valores de peso al nacer y composición corporal para estas tres categorías se presentan en la tabla 2. Estos valores absolutos fueron diferentes entre las tres categorías y mayores en los GEG. Los valores relativos (%) de composición corporal para estas tres categorías se presentan en la tabla 3. Estos valores relativos también fueron diferentes entre las tres categorías pero crecientes hacia los GEG en el caso de la masa grasa, y crecientes hacia los PEG en el caso de la masa magra.

Los percentilos 10 y 90 de IP para la muestra fueron 2,43 y 3,00, respectivamente. Según este índice se observó un peso deficitario para la talla en 23 neonatos (10,3%), adecuado en 176 (78,6%) y excesivo en 25 (11,2%). Los valores absolutos de peso al nacer y composición corporal para estas tres categorías se presentan en la tabla 4. Estos valores absolutos fueron diferentes entre las tres categorías y mayores en los niños con exceso de peso para la talla. Los valores relativos (%) de composición corporal para estas tres categorías se presentan en la tabla 5. Estos valores relativos también fueron diferentes entre las tres categorías pero ahora crecientes hacia los con exceso de peso en el caso de la masa grasa y crecientes hacia los con déficit de peso en el caso de la masa magra.

Tabla 1

Principales variables de la población en estudio (n: 224)

Variable
DE

Peso al nacer (g)
Talla al nacer (cm)
Circunferencia craneana (cm)
Masa magra (g)
Masa grasa (g) 
Indice ponderal
Edad gestacional (sem)
3 370
49.877
35.035
2802.837
567.163
2.706
39.3
436.32
1.822
1.274
326.401
168.565
0.21
1.1

Tabla 2

Peso al nacer y composición corporal según
las categorías de peso para la edad gestacional (g)

 
PEG
AEG
GEG
 
DE
DE
DE

Peso al nacer*
Masa grasa*
Masa magra*
2532,0
331,5
2200,5
296,3
69,5
251,4
3316,2
543,6
2772,6
345,9
132,9
275,7
3897,2
761,4
3135,8
347,4
196,3
268,0

X: promedio   *Los valores fueron diferentes entre las tres categorías (p < 0,0001).

Tabla 3

Valores relativos (%) de composición corporal
en las categorías de peso para la edad gestacional

 
PEG
AEG
GEG
 
DE
DE
DE

Masa grasa*
Masa magra*
13,04
86,96
1,95
1,95
16,29
83,71
3,08
3,08
19,40
80,60
4,14
4,14

X: promedio  *Los valores fueron diferentes entre las tres categorías (p < 0,0001).

Tabla 4

Peso al nacer y composición corporal en las categorías del índice ponderal

 
< p10
p10-p90
> p90
 
DE
DE
DE

Peso al nacer*
Masa grasa*
Masa magra*
2903,0
420,0
2483,1
365,5
10,5
297,6
3380,6
562,8
2817,7
391,6
14,9
299,5
3717,2
736,4
2980,8
471,0
21,4
367,6

X: promedio   *Los valores fueron diferentes entre las tres categorías (p < 0,0001).

Tabla 5

Valores relativos de composición corporal en las categorías del índice ponderal

 
< p10
p10-p90
> p90
 
DE
DE
DE

Masa grasa*
Masa magra*
14,35
85,64
2,59
2,59
16,50
83,50
3,17
3,17
19,64
80,36
4,44
4,44

*Los valores fueron diferentes entre las tres categorías (p < 0,0001).

   

Discusión

Aunque se observaron leves diferencias entre el peso al nacer y la composición corporal según el sexo del recién nacido, ellas no fueron significativas. Por ello el análisis consideró a los 224 neonatos como un grupo de estudio.

Este es el primer estudio de la composición corporal de recién nacidos chilenos. En estos niños normales de término la proporción de masa grasa fue 16,5%. La similitud encontrada con datos de países desarrollados que utilizaron el método de Dauncey2,3 estaría explicada porque nuestro estudio sólo consideró madres y niños sanos. Las pequeñas diferencias podrían explicarse por cambios en la distribución del sexo del peso al nacer entre los diferentes estudios.

Hubo una fuerte y significativa asociación positiva del peso al nacer con la masa magra (r2= 88,9%) y con la masa grasa (r2 = 58,2%). Estos resultados son similares a los obtenidos por Catalano et al3, donde la masa magra tuvo un valor de r2 = 83% y la masa grasa tuvo un valor de r2 = 46%. Esta asociación diferencial que se repite en diferentes poblaciones sugiere que el peso corporal del neonato estaría influido en grados distintos por la masa magra y la masa grasa3. La masa magra representó en promedio 83,5% del peso corporal y explicó 88,9% de la varianza del mismo. Aunque la masa grasa constituyó sólo 16,5% del peso al nacer, explicó una gran proporción de su varianza (58,2%), es decir, pequeños cambios en la masa grasa se asociaron con grandes cambios en el peso al nacer. Por otra parte, la mayor presencia de masa magra en la composición corporal del recién nacido permitiría especular que un déficit nutricional proteico (que límite el crecimiento de la masa magra) tendría efectos notorios sobre el peso al nacer, observándose que bajas ingestas de proteína animal en la gestación tardía están asociadas con un bajo peso al nacer11.

Con respecto a la clasificación de estos neonatos con el patrón de Aberdeen, llamó la atención la escasa presencia de PEG (4,5%) con una mayor presencia de GEG (16,1%) que la esperada, lo cual se debería a la exclusión en este estudio de numerosas causales que pueden afectar el crecimiento fetal. La misma explicación sería aplicable con respecto a los valores de los percentilos 10 y 90 del IP en esta muestra que fueron superiores a los valores encontrados en otras muestras chilenas5.

En cuanto al análisis de la composición corporal en las alteraciones del crecimiento fetal, los valores absolutos y relativos de masa grasa fueron crecientes hacia las categorías de mayor peso (GEG y con exceso de peso para la talla) y en el caso de la masa magra crecientes hacia las categorías de menor peso. Esta observación es coincidente con la literatura12. Aunque el neonato PEG con retardo del crecimiento fetal o con bajo IP tiene un déficit en la acumulación de grasa corporal y de masa magra, al aumentar el IP, o en los AEG y GEG, el porcentaje de masa magra se reduce no habiendo un incremento proporcional de ambos tejidos.

Estas observaciones son consistentes con la idea que el déficit nutritivo en el embarazo tiende a desviar el aporte energético disponible hacia órganos fundamentales a expensas del crecimiento general del feto. El bajo porcentaje de masa grasa de estos niños se debería al déficit nutritivo que impediría la acumulación de un exceso energético. Dado que la estimación con el método de Dauncey de la composición corporal de neonatos con alteraciones en el crecimiento fetal fue significativamente diferente de los normales, sería un método útil para evaluar el estado nutricional del neonato siempre que se demuestren daños a la salud asociados a los cambios en la masa grasa o la masa magra. Por ello, sería recomendable realizar estudios sobre las posibles capacidades predictivas de la composición corporal del recién nacido, tanto en lo referente al riesgo de afecciones perinatales como en el largo plazo en el riesgo de enfermedades cardiovasculares según lo descrito para el peso al nacer por Barker et al13.

Se ha observado que los niños con retardo del crecimiento intrauterino presentan mayor riesgo de enfermar y morir por causas cardiovasculares en la edad adulta13. La desnutrición intrauterino podría afectar el proceso de programación de enfermedades crónicas13,14.

AGRADECIMIENTOS

Se reconoce y agradece la participación tanto de la Matrona Eugenia Ahumada H., quien realizó una buena parte de las mediciones directas de este estudio de composición corporal de recién nacidos, como del Magíster en Bioestadística Luis Villarroel del P., quien colaboró en los aspectos estadísticos.

1.Departamento de Salud Pública, Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.
2.Alumnos de la Escuela de Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.

Esta investigación fue apoyada por el proyecto FONDECYT 986/89 y por un subsidio para Ayudantes Alumnos otorgado por la Dirección de Investigación de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

REFERENCIAS

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