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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. v.75 n.3 Santiago mayo 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062004000300011 

 

Rev Chil Pediatr 75 (3); 275-276, 2004

PREGUNTA AL EXPERTO


Constipación crónica en pediatría

Eduardo Chávez C.1

1.Médico.Unidad de Gastroenterología, Hospital San Borja Arriarán.


 

La constipación, definida como la emisión dolorosa de deposiciones duras, representa una causa frecuente de consulta tanto al policlínico de pediatría general como al de especialidad. Para una defecación normal es necesario contar con las siguientes condiciones: volumen adecuado de materia fecal, indemnidad anatómica y funcional del tubo digestivo, reflejo recto-esfinteriano normal, participación voluntaria. Cuando alguna de estas condiciones está ausente se desarrollará con gran probabilidad una constipación crónica.
Los síntomas y signos más frecuentes son el dolor abdominal, anorexia, irritabilidad, distensión abdominal, sangrado anal, masa abdominal, escurrimiento, no siendo infrecuente el antecedente de infección urinaria.
Las causas de constipación se han agrupado en orgánicas y funcionales. Según la mayoría de las publicaciones la causa funcional representa más del 90% de los casos.
Entre las causas orgánicas debemos considerar: alteraciones anatómicas de la zona ano rectal y colon, alteraciones de la inervación, alteraciones musculares, trastornos endocrinos o metabólicos, enfermedades del tejido conectivo.
Los antecedentes clínicos que nos deben orientar hacia la presencia de una constipación orgánica son: retardo en la expulsión de meconio, retraso del crecimiento, distensión abdominal permanente, masas fecales con ampolla rectal vacía, anomalías ano rectal, hipertonía del esfínter anal.
Entre los antecedentes no debemos olvidar consultar por la ingestión crónica de algunos medicamentos como antiácidos, anticolinergicos, anticonvulsivantes, antidepresivos, bismuto, hematinicos, opiáceos y algunos tranquilizantes.
El estudio se realizará con el apoyo de imágenes, exámenes de motilidad e histopatológicos. La secuencia depende de las facilidades con que cuente el grupo de trabajo.
La radiografía de abdomen simple ayudará a precisar extensiones de fecaloma o la presencia de este cuando la palpación es dudosa, sobre todo en ausencia de impactación rectal. La manometría ano rectal es muy útil para evidenciar la ausencia del reflejo inhibitorio en la enfermedad de Hirschsprung, y el enema baritado es útil para documentar anomalías anatómicas y la extensión del segmento agangliónico en esta patología. El estudio histopatológico es fundamental para confirmar la ausencia de células ganglionares o para evidenciar displasia o disminución de ellas.
En relación a constipación funcional, insistiremos que representa la gran proporción de casos que nos tocará atender. En septiembre de 1999 un grupo de expertos publica los resultados de un proyecto de 4 años de trabajo llamado Consenso Multinacional sobre Trastornos Funcionales Gastrointestinales (Roma II).
En este consenso se distingue cuatro trastornos relacionados con la defecación.
Disquinecia del lactante menor (Infant Dyschezia) definida clínicamente como la presencia de esfuerzo y llanto por 10 a 20 minutos previo a la emisión de deposiciones blandas en un niño menor de seis meses por lo demás sano. Es importante reconocer esta situación para explicar a los padres la evolución natural hacia la resolución y evitar así una conducta frecuente de estimulación rectal que puede llevar al desarrollo de una verdadera constipación crónica.
Constipación funcional definida como la presencia en lactantes y preescolares, en un periodo de al menos dos semanas, de deposiciones duras, en la mayoría de las deposiciones o deposiciones firmes dos o menos veces por semana y sin evidencia de alteración estructural, endocrina o metabólica.
Retención fecal funcional: Niños hasta 16 años de edad, con historia de al menos doce semanas de paso de deposiciones de gran calibre a intervalos de menos de dos veces por semana y postura retentiva evitando la defecación, contrayendo la musculatura del piso pélvico. En la medida que el piso pélvico se fatiga, el niño usa la musculatura glútea.
Escurrimiento fecal funcional no retentivo: Historia, en un niño de cuatro años o más, de defecación en lugares y momentos inapropiados, en ausencia de enfermedad estructural o inflamatoria y en ausencia de signos de retención fecal.
El manejo de estas condiciones requiere de constancia y paciencia, con una buena explicación a los padres y al niño cuando sea posible, vaciamiento de fecaloma cuando sea necesario, reinstalar habito, aumentar fibra y uso de medicamentos que ayuden a mantener deposiciones blandas.
Aquellos pacientes que no responden a tratamiento bien llevado después de uno o dos meses deberían ser derivados a especialidad.

REFERENCIAS

1.- Baker S, Liptak G, Colletti R, et al: Constipation in Infants and Children: Evaluation and Treatment. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition 1999; 29: 612-26.         [ Links ]
2.- Rasquin-Weber A, Hyman PE, Cucchiara S, et al:Childhood functional gastrointestinal disorders. Gut 1999; 45: 60-8.         [ Links ]
3.-Larraín F: Constipación: manifestaciones clínicas y tratamiento. En Pediatría Práctica en Diálogos. Editores: Meneghello, Fanta, Grau, Blanco. Editorial Médica Panamericana 2001.
        [ Links ]

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