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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. v.75 n.3 Santiago mayo 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062004000300016 

 

Rev Chil Pediatr 75 (3); 294, 2004

CARTA AL EDITOR

Fernando Pinto L.


 

Este Editor ha recibido una carta que es el testimonio personal de un renombrado pediatra y neurólogo, el Dr. Fernando Pinto L., expresidente de la Sociedad Chilena de Pediatría.
He solicitado la autorización al Dr. Pinto para compartir con nuestros lectores este testimonio de vida y de fe, o de Fe en la vida.

El Editor

Queridos amigas/os:
Algunos de ustedes me han preguntado ¿Por qué me trasladé a Coyhaique, si en Santiago estaba bien, con buen trabajo, buena casa y una Carrera Académica sólida, en calidad de Profesor Titular de la Universidad de Chile? Otros aseveraron que .Debía ser muy valiente, para una aventura así, a estas alturas de la vida..
Como realmente les quiero y estimo mucho, deseo que conozcan mis razones, para que nos conozcamos mejor y yo poder seguir disfrutando de vuestra cálida amistad y afecto.
1° La primera razón es mi cuarto hijo, Francisco Javier, de 6 meses (los 3 mayores tiene 30, 28 y 25 años). Ya Santiago no es una ciudad acogedora y segura para el desarrollo de un niño, tan lejos de la naturaleza, con tantos riesgos y neurosis ambiental desatada, donde casi los niños sobran. Con Pía deseamos un lugar puro, no contaminado, donde esté en contacto con la flora y fauna, donde pueda andar en triciclo, sin que se lo roben y lo respeten, como niño y ser humano. Las adjunto fotos del niño y sus 3 perros regalones, amen de 3 gatos, animales que disfruta permanentemente y le cuidan con mucho celo.
2° La segunda es que yo siempre quise vivir en provincia, lejos del mundanal ruido y en contacto íntimo con la naturaleza, lejos del cemento y decidí que ya era hora de hacerlo, antes de estar más viejo y no poderlo disfrutar. Les adjunto 2 fotos de la parcela de 3 hectáreas (a 7 minutos del centro de Coyhaique), donde estamos iniciando la construcción de nuestra casa, que estará lista pronto. Esa va a ser la vista panorámica que tendremos. Tiene un bosque nativo con coihues, ñires, rosa mosqueta, calafates, pinos, ciruelillos y maitenes. Además un riachuelo y una cascada y deslinda con el Río Claro, paraíso de la pesca (deporte que me apasiona). Posibilidad de tener una pequeña huerta e invernadero familiar (la jardinería me encanta). Además he podido adquirir otra parcelita, a 40 minutos de Coyhaique con una lagunita propia, otro paraíso de la pesca, donde pretendo hacer una cabañita, para los fines de semana. Les adjunto otras 3 fotos.
3° Me cansó tener que utilizar, en promedio, 3 horas diarias arriba del auto, entre casa, Hospital, consulta y clínicas, que si yo las multiplicaba por los 365 día del año, me acongojaba. Me fastidió tener que salir tan temprano de la casa y regresar tan tarde, por los tacos y las distancias. Me angustiaba disponer de tan poco tiempo para lo personal y familiar. No poder acceder al Municipal, teatro o cine, porque coincidía con las horas peak de consulta y por el tráfico endemoniado.
Me aburrí de las llamadas telefónicas de los pacientes, hasta altas horas de la noche, invadiendo nuestra intimidad y descaso.
Me saturó el smog, las preemergencias, los ruidos de alarmas de casas y autos, durante la noche y de las .unidades coronarias., ambulancias y bomberos.
Me apena que todo proyecto de actividad social, requería de planificación y perdía espontaneidad y siempre .Quedamos en eso., .Nos estamos llamando., .Nos estamos viendo. y nunca se concretaba nada, precisamente por la falta de tiempo, las distancias, los tacos, etc.
Les quiero mucho y me alegro de haber compartido con ustedes mis razones. Besos y abrazos para todos y nos podremos ver las terceras semanas de cada mes, que pienso seguir viajando a Santiago por mucho tiempo. Además es la ocasión de compartir con mis tres hijos mayores, el resto de mi familia y mis amigos santiaguinos.
Creo, por último, que estoy en el camino correcto para mi y familia y voy a probarlo. Nada es irreversible o definitivo. Si me equivoco, puedo rectificar.
No me siento abandonando una carrera académica y una posición social y profesional, sino más bien, complementando y enriqueciendo lo anterior con esta nueva experiencia. Tampoco me siento muy valiente, por haber tomado esta decisión. Paradójicamente siento que todos ustedes son los realmente valientes, por atreverse a continuar viviendo en Santiago.
Un gran abrazo.

 

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