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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. v.79  supl.1 Santiago nov. 2008

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062008000700012 

Rev Chil Pediatr 2008; 79 Supl (1): 80-85

TEMARIO

 

Influencia de la televisión y videojuegos en el aprendizaje y conducta infanto-juvenil

 

VALERIA ROJAS O.1

1. Pediatra, Neuróloga Infantil. Presidenta Comité de Medios y Salud Infanto-Juvenil Sociedad Chilena de Pediatría.

Palabras clave: Aprendizaje, trastornos, televisión, tv, videojuegos, desarrollo.

Correspondencia a:


 

Introducción

En las últimas décadas, junto con el explosivo desarrollo tecnológico, especialmente de las llamadas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) que incluyen televisión (TV), radio, música, videojuegos, telefonía, Internet, etc; se ha comprobado también, la gran influencia que estas tecnologías, a través de su omni-presencia en los hogares, escuelas, instituciones, etc, tienen sobre la salud infanto-juvenil. Nuevas investigaciones, han dado cuenta de dicha influencia, particularmente en aspectos como conducta violenta, consumo de alcohol y drogas, conductas sexuales de riesgo, trastornos alimentarios, nutritivos y otros1,2. Muchas de estas investigaciones han comenzado a dar luces sobre las bases neurológicas y neuropsico-lógicas de este fenómeno y las autoridades de salud de muchos países desarrollados han implementado políticas y medidas regulatorias y de educación para los niños y sus familias3.

Existe actualmente conciencia de que los pediatras deben dialogar respecto a la exposición a estas tecnologías con los niños y sus padres y entregar educación basada en investigaciones científicas respecto al uso apropiado de los medios.

En Chile, este problema de Salud Pública no está suficientemente asumido y no se le ha dado aún la atención que se merece.

El objetivo de esta revisión es explorar las evidencias actuales de los efectos de la televisión y videojuegos en el consumo, aprendizaje y conducta de niños y jóvenes y entregar recomendaciones a los pediatras y profesionales de la salud que trabajen con niños, para orientar a los pacientes, sus familias y la comunidad en general en el uso apropiado de las TIC.

Tiempo de exposición a TV

En Chile, la encuesta AdimarK-Time Ibope y Mindshare (2007) reveló que los niños de 4 a 12 años ven 4 horas de TV por día, el 70% de niños menores de 3 años ve TV en forma habitual y el 75% de niños tiene TV en su pieza.

En la Sexta Encuesta Nacional del Consejo Nacional de Televisión (2008) hay 2,4 televisores por hogar y 53% de ellos posee computador. Un 57,7% dijo haber visto contenidos inadecuados tales como vocabulario grosero, escenas de sexo, violencia, trato discriminatorio y contenidos de adultos en horario para menores.

Además del tiempo frente a la pantalla hay otros factores que influencian el efecto de los medios en niños incluyendo el nivel de desarrollo, susceptibilidad individual y si estos ven TV solos o acompañado de sus padres.

Desarrollo cerebral, TV y videojuegos

La televisión es una ventana al mundo que les permite a los niños desarrollar una gran sensibilidad y conocimiento, como por ejemplo por la ecología y el mundo animal; es parte integral de nuestra sociedad, y no solamente es informativa sino que también entretenida y permite además entregar educación ya sea directa o indirectamente en diversos aéreas incluyendo temas de salud pública. Los videojuegos y la TV son una entretención "segura", sin riesgo de accidente y permite a los padres realizar otras labores con tranquilidad4.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que el desarrollo neurológico y emocional del niño es distinto del adulto. La maduración cerebral finaliza alrededor de los 18 a 20 años y este proceso a nivel cortical ocurre desde aéreas posteriores hacia anterior, es decir, las áreas prefrontales son la ultimas en madurar. La corteza prefrontal (CPF) juega un papel crucial en funciones cerebrales superiores como la cognición, el control de la conducta, reflexión, juicio, etc5.

En niños menores de 5 años existe una marcada capacidad de fantasía y perciben las imágenes de la TV como reales y verdaderas. A diferencia del adulto, antes de los 10 años la capacidad de razonamiento crítico y relacional está limitado. Por lo anterior los menores de 10 años no deberían estar expuestos a telenovelas ni noticieros de TV cuyo sensacionalismo y crudeza de imágenes pueden provocar trastornos del sueño y miedos que alteran su diario vivir. Como alternativa podrían acceder a noticias a través de medios escritos que tienen un impacto emocional menor que la "pantalla".

La adolescencia temprana es una etapa de desorganización de la personalidad y de inestabilidad de las conductas. En el púber la dinámica central es encontrarse a si mismo y autode-finir la identidad. Los programas actuales dedicados a adolescentes, en general, carecen de contenido valórico y no responden a las necesidades e interrogantes propias de esta edad. Investigaciones han demostrado que adolescentes expuestos a mayor contenido sexual en los medios tienen más probabilidades de iniciar actividad sexual a más temprana edad69.

Desarrollo emocional y marketing

En la infancia los comerciales tienen una gran influencia en promover el consumismo infantil y en generar en los padres presión por comprar determinadas marcas. Investigaciones han demostrado que niños pequeños, menores de 8, están cognitiva y psicológicamente indefensos frente a la publicidad2. Muchos niños preescolares no entienden la diferencia entre un programa creado para entretener y un comercial creado para vender. En poblaciones económicamente vulnerables la exposición a comerciales genera frustración y violencia1011.

Una publicación de la Academia Americana de Pediatría del año 2001 reveló que los niños ven más de 20.000 comerciales cada año12. Un estudio chileno realizado en 469 niñ@s previo al Día del Niño, en estratos medio alto y medio bajo, 61% de los menores de 7 años pidió de regalo un producto que vio en TV. De ellos hubo diferencias entre quienes poseían un aparato de TV en su pieza (55%) en relación a quienes no tenían equipo en su habitación (28%)13.

Frente a esta evidencia algunos países como Suecia y Noruega han prohibido toda publicidad dirigida a menores de 12 años, Grecia permite publicidad de juguetes sólo después de las 22 horas. Dinamarca y Bélgica restringen severamente la publicidad dirigida a los niños11.

TV videojuegos y aprendizaje

La televisión y particularmente los video-juegos pueden ser una poderosa herramienta educativa, especialmente los videojuegos ya que poseen tres características especiales. En primer lugar el niño no es solo un espectador, si no que interactúa y se transforma en el actor principal del juego. Por otro lado, consigue la atención absoluta del jugador y tiene un refuerzo positivo a la acción ejecutada en forma inmediata. Debido a lo anterior si el contenido del juego es violento, la conducta violenta será aprendida fácilmente1415.

Programas como Plaza Sésamo han sido un ejemplo de cómo preescolares pueden aprender valores y conductas positivas sobre diversidad racial y cultural, tolerancia, cooperación, amabilidad, aritmética simple y vocabulario a través de un formato televisivo entretenido16.

En Chile, NOVASUR ha sido pionero en crear Programas Educativos para televisión que son accesibles a todas escuelas públicas, (http://www.novasur.cl). Sin embargo, en nuestro país algunos programas de televisión abierta, orientados añinos sobre el mundo animal, son emitidos en horarios no apropiados para ellos (22:00 hr) siendo reconocido que los niños entre 4 y 12 años deben dormir 10 horas diarias, de tal manera de no alterar el ciclo sueno-vigilia.

La TV, videojuegos, etc, desplazan el tiempo dedicado a lectura y tareas escolares17. Muchos estudios bien controlados han mostrado que aún 1 ó 2 horas por día de TV no supervisada en niños escolares provoca un significativo efecto deletéreo en rendimiento académico, especialmente en lectura1819. En un reciente estudio de la Universidad alemana de Würzburg, tras examinar durante cuatro años a más de 350 niños de 4 a 8 años de edad con diversos consumos de TV (alto: 117 minutos diarios, medio: 69 minutos diarios y bajo 35 minutos diarios), los investigadores concluyeron que el exceso de televisión entretenida tiene una clara y negativa influencia en la capacidad de los pequeños a la hora de comprender lo que leen y, por ende, en su rendimiento académico20.

Otros investigadores han encontrado que los entretenimientos electrónicos están llevando a una perturbadora declinación en la capacidad de juegos imaginativos entre los niños. Niños que tienen más capacidad imaginativa, desarrollan mayor destreza en su vocabulario en relación a niños que dedican menos tiempo a juegos creativos. El desarrollar precozmente estas destrezas, predice la habilidad para ser creativo y generar alternativas de soluciones en los problemas de la vida diaria21,22.

Televisión videojuegos y conducta violenta

Según la teoría Cognitiva Social de Albert Bandura el ambiente, en el proceso de maduración cerebral, modela la conducta. El investigador demostró en numerosos estudios experimentales que los niños que observan conductas agresivas recompensadas suelen repetirlas posteriormente con mayor frecuencia que aquellos que observan esa misma conducta castigada23. Con el desarrollo de la medicina ha sido posible

observar in vivo a través de la Resonancia Nuclear Magnética Funcional la potente activación de áreas relacionadas con la conducta violenta, como la amígdala y el cortex cingulado anterior dorsal, mientras se juegan videojuegos violentos24,25.

El psicólogo Jeffrey Johnson, del New York Psychiatric Center, publicó en Science el año 2002 un estudio de 707 casos, analizados a lo largo de 17 años, a partir de 1975. Se trataba de establecer una relación entre el tiempo dedicado a ver televisión y las conductas agresivas de los individuos observados. El proyecto consideraba un seguimiento a la conducta como televidentes de las familias y la revisión de los datos de los archivos del Estado de New York y de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) que registraban las detenciones y acusaciones de conducta criminal en los años del estudio. El resultado de la investigación reportó una relación significativa entre la cantidad de tiempo que se pasó viendo televisión durante la adolescencia y el inicio de la edad adulta, y la probabilidad de actos agresivos posteriores contra terceros, relación que se mantuvo incluso después de controladas variables como la conducta agresiva anterior, el abandono infantil, el ingreso familiar, la violencia en el barrio la educación de los padres y afecciones psiquiátricas26.

La observación e imitación en los niños pequeños toman como modelo a los padres, educadores, amigos y aquello que observan a través de los medios. En la televisión abierta de nuestro país el 89% de las caricaturas en el horario infantil tienen escenas de violencia, ya sea física, psicológica o verbal27,28.

En un estudio prospectivo de factores predictores de Bullying en 12 666 niños en edad escolar, se demostró que una precoz estimulación cognitiva (ej: paseos, lectura, juegos, rol parental en la enseñanza del niño) y apoyo emocional (ej: comidas con padres, padres llaman a hijos mientras trabajan) como factores protectores, y la exposición a TV como factor de riesgo, fueron cada una e independientemente asociadas con conductas matonescas en edad escolar29.

En un artículo de revisión del Pediatrics del año 2001 en que participaron la Academia Americana de Pediatría, la Asociación Médica Americana, la Academia Americana de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia y la Asociación Americana de Psicología, expusieron las siguientes conclusiones respecto a los tres efectos principales que la violencia en los medios tiene en el público30.

1) El efecto mimético directo: niños y adultos expuestos a grandes dosis de espectáculos violentos pueden llegar a ser más agresivos o a desarrollar, con el tiempo, actitudes favorables al uso de la violencia como medio para resolver los conflictos.

Los niños aprenden por observación y probando patrones conductuales. Repetida exposición a patrones conductuales violentos puede llevar a aumentar sentimientos de hostilidad, desensibilización al dolor de otros, aumento de la probabilidad de interactuar y responder a otros con violencia. Los videojuegos violentos son un ambiente ideal para aprender a ser violento lo que explicaría el 13%-22% del aumento de la conducta violenta de los jóvenes.

2) El segundo es un efecto más indirecto: la insensibilización. Los espectadores, sobre todo los niños, expuestos a grandes cantidades de violencia en la pantalla, pueden hacerse menos sensibles a la violencia real del mundo que les circunda, menos sensibles al sufrimiento ajeno, y más predispuestos a tolerar el aumento de violencia en la vida social. La violencia en sí misma no es el problema, sino como ésta es retratada, esto hace la diferencia entre aprender acerca de la violencia y aprender a ser violento. Estimulando la violencia en un contexto sexual o cómico es particularmente peligroso, porque se asocian sentimientos positivos con el dañar a otros.

3) El público puede sobreestimar el índice de violencia real y creer que la sociedad en la que vive se caracteriza por un elevado grado de violencia y peligrosidad. En algunos niños la exposición a la violencia mediática los lleva a generar ansiedad, depresión, trastornos del sueño, pesadillas, estrés post traumático, etc31.

Recomendaciones para los médicos y profesionales de la salud

Los profesionales de la salud deben permanecer conscientes y alertas acerca de los efectos de la TV y videojuegos en los niños, incluyendo conducta agresiva y violenta, obesidad, pobre autoimagen, uso de sustancias, triviali-zación del sexo y la sexualidad, actividad sexual precoz, incremento de la pasividad y abulia, pérdida de tiempo y de la posibilidad de aprender y ejercitar conductas sociales positivas. El interrogatorio acerca de los hábitos en relación a los medios, tiempo frente a TV, uso de videojuegos y computador, especialmente en niños de conducta agresiva y de familias vulnerables, debería ser habitual en la consulta y controles de salud32.

Es necesario estar familiarizado con los diferentes tipos de tecnologías a los cuales los pacientes están expuestos.

Se debe crear conciencia precozmente en la vida del niño y su familia sobre los efectos de TV, videojuegos y otras TIC y establecer claramente las reglas y el buen uso de estas tecnologías tal como sigue:

•    Se debe promover que la exposición a medios sea en familia y discutir su contenido. En los niños se debe promover un análisis crítico respecto a lo que ven. Comentar con los niños sobre la violencia y el sufrimiento que esta provoca.

•    Los padres deben ayudar a los niños a diferenciar realidad de fantasía, especialmente en relación al sexo, violencia y comerciales.

•    El tiempo de pantalla debe ser limitado a 1,5 horas los días de clases y a 2 horas los fines de semana y vacaciones. No encender la TV al azar.

•    Una hora antes de dormir sin TV ni PC (promover la higiene del sueño): la falta de sueño provoca al día siguiente distractibilidad e irritabilidad.

•    No se debe permitir que niños tengan TV, PC o Consolas de videojuegos en sus dormitorios. Especialmente Internet debe estar en un lugar de paso, y las claves de acceso deben ser comunes a toda la familia.

•    Enseñar a padres a chequear, previo al uso o compra de un videojuego, las edades para el cual está permitido, a través del sello que traen en las cajas (figura 1) o través de página web: http://www.esrb.org

•    En los niños mayores promover la planificación de los programas a ver y sus horarios.

Sin embargo, idealmente esto debe realizarse bajo las supervisión de los padres y estos deben explicar porque algunos programas no son apropiados para ellos. Los padres deben ser modelos positivos en el consumo de los medios de tal manera que cuando los imiten obtengan resultados satisfactorios y alentadores. Los niños menores de 2 años no deben ver TV. Explicar que es la etapa del mayor desarrollo psicomotor y el tiempo frente a la pantalla es un tiempo perdido en este importante proceso.

Alentar alternativas de entretenimientos para niños, incluyendo lectura, deportes, hobbies y juegos creativos.

Conclusiones

Las Tecnologías de la Información y Comunicación han transformado la vida cotidiana de los niños y sus familias. Pertenecemos a una cultura que no puede entenderse ni existe al margen de los medios de comunicación. Es necesario por lo tanto "preparar" al niño a comprender la cultura mediática, a tener un análisis crítico y a participar en ella prepositivamente. La incorporación de un currículo de Educación en Medios en el sistema educativo, en los distintos niveles y bajo diversas modalidades, sería un paso muy importante para avanzar en esta preparación.

Es necesario también que se establezcan ciertas normas mínimas de carácter ético para la publicidad; hay que impulsar políticas, planes y programas relativos al rol de la familia ante los medios, al mismo tiempo que formular políticas públicas que garanticen la calidad de los programas dirigidos a los niños.

Como pediatras y trabajadores de la salud debemos involucrarnos en promover cambios educacionales y legales que aseguren el sano desarrollo físico y mental de nuestros niños y adolescentes.

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Correspondencia a:
Valeria Rojas O. E-mail:
vrojas@vtr.net

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