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Revista chilena de pediatría

versión impresa ISSN 0370-4106

Rev. chil. pediatr. vol.89 no.3 Santiago jun. 2018

http://dx.doi.org/10.4067/S0370-41062018005000102 

ARTÍCULOS ORIGINALES

Descripción del uso de cápsula endoscópica en un hospital público pediátrico

María Paz MuñozA  E 

Álvaro VegaB 

Daniela LecarosC 

Francisco SaituaD  E 

A Gastroenteróloga Infantil, Unidad de Gastroenterología Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Chile.

B Pediatra Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Chile.

C Becada de Pediatría Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Chile.

D Cirujano Infantil, Unidad de Cirugía Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna, Chile.

E Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Chile.

Resumen:

Introducción:

La cápsula endoscópica (CE) es a una técnica no invasiva que permite la visualización de la mucosa del intestino delgado. Se utiliza para el diagnóstico de lesiones no accesibles con otros exámenes. El objetivo fue describir la experiencia de uso de CE en un hospital público pediátrico en Chile.

Pacientes y Método:

Estudio retrospectivo en que se revisaron los casos en que se utilizó CE en el Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna desde 2010 hasta la fecha. Se registraron datos demográficos, clínicos, hallazgos, complicaciones, diagnóstico y conducta.

Resultados:

Se realizaron 20 procedimientos en 16 pacientes, 11 varones (69%), mediana de edad 12 años (rango 3 a 15 años). Las indicaciones incluyeron estudio de poliposis (60%), sospecha de enfermedad de Crohn (20%), hemorragia digestiva de origen desconocido (15%) y anemia de causa desconocida (5%). Diecisiete estudios estaban alterados (85%) y 11 llevaron a un diagnóstico o cambio de conducta clínica (55%). Los hallazgos principales fueron pólipos y erosiones intestinales. No se produjeron complicaciones.

Conclusiones:

La CE es una técnica útil y segura en niños, factible de realizar en un hospital público pediátrico.

Palabras clave: Cápsula endoscópica; intestino delgado; poliposis intestinal; hemorragia digestiva; enfermedad de Crohn

Introducción

Por la falta de métodos de visualización, el intestino delgado era considerado como la misteriosa “caja ne gra” del tracto gastrointestinal. Esto cambió gracias al desarrollo de la Cápsula Endoscópica (CE), una técni ca no invasiva que permite la observación intraluminal del intestino1,2, lo que no se puede realizar de la misma manera con otras herramientas diagnósticas. Entre és tas se cuenta el tránsito baritado, que mejora su rendi miento con la enteroclisis, pero que a diferencia de la CE no genera imágenes de alta resolución y requiere administrar radiación ionizante, lo que limita su apli cación en la práctica clínica. Así mismo la endoscopía convencional ha aportado poco a la exploración del intestino delgado, puesto que la panendoscopía oral permite explorar hasta el duodeno y con la rectocolonoscopía en determinados casos se logra alcanzar úni camente el íleon distal. La enteroscopía con balón ha supuesto un avance importante, pero presenta limita ciones técnicas que dificultan su uso en pediatría3,4. De esta forma la CE se ha convertido en un valioso instru mento para el diagnóstico y seguimiento de pacientes con patologías de la mucosa del intestino delgado. A esto se agrega que no produce radiación y puede no requerir sedación ni anestesia, características importantes para su uso en edad pediátrica5.

La CE fue utilizada por primera vez en humanos en 1999 y en 2001 fue aprobada como método diag nóstico en gastroenterología por la Administración de Alimentos y Drogas de los Estados Unidos (FDA). Posteriormente en 2004 se aprobó su uso en pacientes de 10 a 18 años, y en 2009 en niños mayores de 2 años de edad6. Actualmente existen en el mercado tres cápsulas de intestino delgado (PillCam SB, EndoCapsule y MiRo), una cápsula esofágica (PillCam ESO) y una cápsula de colon disponible en Europa, Estados Uni dos y Japón (PillCam Colon)7.

Las principales patologías que motivan el uso de la CE en niños corresponden a enfermedad de Crohn, hemorragia digestiva, anemia de origen desconocido, diarrea, dolor abdominal y estudio de poliposis8. Se han reportado hallazgos positivos en el intestino del gado la mayoría de las veces en que se utiliza, similar a lo observado en adultos, lo que a su vez ha demostrado impacto en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con diversos trastornos intestinales9,10. La experiencia mundial demuestra que se trata de una técnica útil, bien tolerada y segura, con una baja tasa de complicaciones11. Sin embargo, el alto costo y la baja disponibi lidad de este examen determinan que en nuestro me dio se realice con poca frecuencia. Hasta ahora existe sólo un reporte relativo a su uso en nuestro país, que incluye mayormente pacientes adultos en un centro de salud privado12, mientras que no hay comunicaciones en población pediátrica ni hospitales públicos. Desde el año 2010 se dispone de esta técnica en el Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna. El objetivo de este trabajo es describir la experiencia de su uso en un hospital público pediátrico en Chile.

Pacientes y Métodos

Diseño

Estudio retrospectivo aprobado por el Comité de Ética en Investigación en Seres Humanos de la Facul tad de Medicina de la Universidad de Chile. Se revisa ron todos los casos en que se utilizó la CE como estu dio diagnóstico en el Hospital Dr. Luis Calvo Mackenna a partir del inicio de su uso en 2010 hasta la fecha. Se consideró cada procedimiento en forma individual. Se revisó la ficha clínica de los pacientes desde don de se obtuvieron los datos demográficos, antecedentes mórbidos, diagnóstico, indicación y técnica de insta lación de la CE, hallazgos del examen, complicaciones asociadas al procedimiento hasta dos semanas después de haberse realizado, diagnóstico definitivo y conducta asociada.

Instrumento

Para la realización del estudio se utilizó una CE modelo PillCam SB3© (Given Imaging, Israel) de acuerdo a las recomendaciones del fabricante. El siste ma consiste en una cápsula desechable de 26 x 11 mm con una fuente de luz y un lente que capta imágenes de alta resolución. La tasa de captura de imágenes es variable y se ajusta automáticamente; aumenta a seis cuadros por segundo cuando la cápsula se mueve rápi damente, como en el barrido duodenal, y disminuye a dos cuadros por segundo cuando se mueve lentamente o al estar detenida. Las imágenes se transmiten por ra diofrecuencia a un dispositivo de grabación que porta el paciente junto con una batería a modo de cinturón4.

Además de grabar, el equipo permite observar las imá genes en tiempo real durante la realización del examen. Una vez concluido, el registro se traspasa a una esta ción de trabajo y es analizado mediante un software por un operador entrenado.

Las contraindicaciones incluyen las condiciones que impidan el tránsito de la cápsula por el tubo di gestivo como estenosis, fístulas u obstrucción intestinal6. Su seguridad en el embarazo no ha sido probada. Inicialmente el uso de marcapasos se consideró una contraindicación, sin embargo, estudios posteriores reportan que la CE no interfiere con los marcapasos y viceversa, por lo que actualmente en estos casos se recomienda su uso sin precauciones especiales13.

Características del procedimiento

El procedimiento se realiza en hospitalización diur na con 10 h de ayuno previo sin otra preparación. La cápsula puede ser deglutida o instalada mediante endoscopía con un dispositivo de liberación y luego es impulsada por peristalsis hasta ser eliminada por las deposiciones. Dos horas después del inicio el pacien te puede ingerir líquidos claros y 4 h después alimen tación normal y medicamentos. Luego de 8 a 12 h de grabación, previa confirmación del paso de la cápsula al ciego mediante visión instantánea, se desconectan los sensores y el paciente se puede ir de alta. Se indica a los acompañantes vigilar que la cápsula sea eliminada por las deposiciones y consultar si esto no se produce en un plazo mayor de una semana para realizar una ra diografía abdominal que permite confirmar o descar tar la presencia de la cápsula. La revisión del video, la selección de imágenes representativas y la generación de un informe pueden demorar de 30 a 120 min. En este trabajo esto fue realizado por el mismo profesional en todos los pacientes.

Análisis estadístico

La información obtenida fue digitada en una base de datos en formato Excel. Para caracterizar las va riables de interés se utilizó estadística descriptiva. En aquellas variables de tipo cuantitativo se utilizaron medidas de tendencia central y de dispersión. Las va riables de tipo cualitativo se presentan en números ab solutos y frecuencia relativa.

Resultados

Desde el año 2010 hasta la fecha la CE se ha utili zado 20 veces en 16 pacientes. Las características de los pacientes y de los procedimientos realizados se mues tran en la tabla 1. La mediana de edad fue de 12 años (rango 3 a 15 años). En 7 ocasiones el paciente deglutió la cápsula y en el resto se instaló mediante endoscopía. En el grupo que la deglutió todos eran mayores de 12 años. Las indicaciones para la realización del examen incluyeron estudio de poliposis (60%), sospecha de enfermedad de Crohn (20%), hemorragia digestiva de origen desconocido (15%) y anemia de causa descono cida (5%). Entre los antecedentes mórbidos destacan 5 pacientes con cirugías intestinales previas; en 1 de ellos la CE se utilizó en 2 ocasiones. En los 20 estudios se logró observar la totalidad del intestino delgado, en 17 de ellos se encontró algún hallazgo patológico (85%) y en 11 oportunidades el uso de la CE permitió llegar a un diagnóstico o motivó un cambio en la conducta clínica (55%). No se produjeron retenciones ni otras complicaciones asociadas al procedimiento. En todos los pacientes la cápsula fue eliminada por las deposi ciones antes de dos semanas de instalada.

Tabla 1 Características de los pacientes y procedimientos realizados. 

En la tabla 2 se detallan los 20 procedimientos reali zados. La CE se utilizó 12 veces en 8 pacientes para eva luar la presencia de pólipos en alguno de los segmentos del intestino delgado, lo que no se había logrado con otros métodos de imagen. Se observaron pólipos en 10 de estos estudios. El procedimiento se realizó en más de una ocasión en los pacientes portadores de enferme dades que requieren seguimiento periódico. Entre los pacientes se incluyeron 2 con poliposis adenomatosa familiar, en 1 de los cuales la CE se ha utilizado 2 veces, observándose pólipos menores a 10 mm en todos los estudios, lo que llevó a mantener el seguimiento. Así mismo se utilizó 8 veces en 5 pacientes con sospecha o diagnóstico conocido de síndrome de Peutz-Jeghers. En 3 ocasiones no se observaron pólipos o éstos eran menores a 10 mm por lo que se mantuvo el seguimien to, mientras que en las 5 restantes el hallazgo de póli pos mayores a 10 mm llevó a realizar polipectomía, en las cuales se resecaron pólipos compatibles con hamar tomas. De las 5 polipectomías, 3 se realizaron mediante enteroscopía y 2 mediante ileoscopía según la ubica ción de los pólipos a resecar. Uno de los pacientes presentaba sospecha clínica de síndrome de Peutz-Jeghers sin hallazgo de pólipos en el estudio endoscópico, sin embargo la CE tampoco mostró pólipos por lo que se mantuvo en seguimiento.

Tabla 2 Detalle de los procedimientos realizados. 

Los 4 pacientes con sospecha de enfermedad de Crohn tenían estudio endoscópico previo no conclu yente. En 3 de ellos la CE mostró hallazgos sugerentes de la enfermedad por lo que se continuó el estudio; en 1 de ellos se llegó al diagnóstico de enfermedad de Crohn y en otro de alergia alimentaria iniciándose tra tamiento médico en ambos con buena respuesta; en el último no se ha logrado llegar a un diagnóstico de finitivo y se mantiene en seguimiento. En el paciente restante, que presentaba el diagnóstico previo de hepa titis autoinmune y sospecha clínica de enfermedad de Crohn, la CE y el resto del estudio resultó negativo, por lo que se descartó y se mantiene en seguimiento por su enfermedad de base.

En 3 pacientes con hemorragia digestiva se realizó CE luego de no llegar al diagnóstico con estudio endoscópico e imagenológico. En 1 de ellos se observó sangrado activo en el íleon, en quien se realizó lapa rotomía exploradora encontrándose una úlcera san grante de etiología no precisada y se realizó hemostasia con buena respuesta; en otro se encontró una angiodisplasia intestinal difusa por lo que se inició tratamiento médico con talidomida y en el último se encontraron erosiones duodenales antiguas que no explicaban el cuadro clínico, posteriormente el sangrado cedió sin encontrarse la causa y no se repitió. En la paciente con anemia de causa desconocida la CE resultó normal, por lo que se continuó el estudio y se llegó al diagnósti co de anemia por sangrado de origen ginecológico que se trató con buena respuesta.

En la figura 1 se muestra la cápsula luego de insta lada y algunos de los hallazgos más relevantes obser vados.

Figura 1 A) Cápsula endoscópica en duodeno; B) Pólipo en íleon; C) Úlceras lineales en yeyuno; D) Sangrado activo en íleon. 

Discusión

La presente revisión retrospectiva del uso de CE durante siete años en un hospital público pediátrico es el primer reporte de este tipo en la literatura nacional. Si bien corresponde a una serie de pocos casos en rela ción a lo reportado en series extranjeras, consideramos relevante comunicar esta experiencia puesto que a pe sar de ser un procedimiento útil y seguro, en nuestro medio no se utiliza frecuentemente por motivos de costo y disponibilidad.

En esta serie se incluyeron pacientes desde los 3 años de edad, lo que se corresponde con la autorización de uso este examen a partir de los 2 años, aunque se ha reportado en pacientes desde 10 meses y 7,9 Kg14. Se ha comunicado que la mayoría de los pacientes (84%) deglute la cápsula8. En este caso un 65% de las veces se instaló mediante vía endoscópica. Es importante men cionar que se optó por esta vía en los pacientes some tidos a endoscopía como parte del estudio diagnóstico, a pesar de que posiblemente varios podrían haberla deglutido sin inconvenientes. Entre los pacientes que la deglutieron, el de menor edad tenía 12 años, aunque esto ha sido reportado en niños desde los 4 años15.

Un metaanálisis en que se revisaron 740 procedi mientos de uso de CE en menores de 18 años8 mostró que las indicaciones para realizarlo fueron el estudio o seguimiento de enfermedad de Crohn (54%), hemo rragia digestiva o anemia de causa desconocida (17%), dolor abdominal y diarrea (13%), poliposis (11%) y otras patologías gastrointestinales (5%). En esta serie se realizó principalmente para estudio de poliposis. Esta diferencia podría explicarse debido a que la baja disponibilidad del examen hace que se utilice en los ca sos de enfermedad de Crohn de diagnóstico complejo, después de los métodos diagnósticos habituales. Por otro lado, en casos de sospecha de pólipos en el intes tino delgado, el resto de los exámenes disponibles no permiten un estudio adecuado, lo que podría llevar a realizarlo con mayor frecuencia.

Como se mostró, el 85% de los procedimientos realizados mostraron hallazgos patológicos. Este ren dimiento es mayor al reportado en la literatura, en que se describe en un 54% de los casos16. Por ser un examen de acceso limitado, la selección de pacientes pudiera ser más rigurosa, lo que podría explicar el rendimiento descrito. Por otro lado, cabe destacar que los hallazgos patológicos no implican necesariamente llegar a un diagnóstico o un cambio en la conducta clínica, lo cual ocurrió en el 55% de los casos, incluido un caso en que el examen resultó normal.

Se ha reportado que la cápsula no alcanza el cie go en el tiempo de registro en aproximadamente el 16% de los casos, lo que se produce con mayor fre cuencia en pacientes con cirugías previas de intestino delgado, hospitalizados, con mala limpieza intestinal y tiempo de tránsito gástrico de más de 45 min17. Si bien esta serie incluyó algunos pacientes con los factores de riesgo descritos, todos los estudios se logra ron completar.

Como se ha mencionado, la CE se utiliza para vi sualizar la mucosa del intestino delgado, lo que no es posible con el estudio endoscópico habitual. Como al ternativa podría considerarse el uso de la enteroscopía con balón, que además de ser un método diagnóstico presenta como ventaja la posibilidad de realizar muestreo de tejido e intervención terapéutica. A pesar de esto se optó por el uso de CE por tratarse de un exa men no invasivo que permite estudiar la mayoría de la mucosa, lo que no es posible con la enteroscopía, que además es una técnica de mayor complejidad, no bien tolerada y poco aplicable en pediatría por la falta de material adaptado a la edad infantil18,19. En esta serie, los hallazgos llevaron a realizar una enteroscopía en 3 de los 20 procedimientos realizados, lo que avala el uso de la CE.

La principal complicación asociada al procedimien to es la retención de la cápsula, que se define como la no expulsión por dos semanas luego de su instalación, o la necesidad de intervenir para su extracción en un plazo menor20. Una revisión sistemática realizada en adultos que incluyó 22.840 procedimientos reportó una tasa de retención de 2,1%, con mayor riesgo en pacientes con uso prolongado de antiinflamatorios no esteroidales, radioterapia abdominal, enfermedad de Crohn exten sa, cirugía abdominal o resección intestinal9. Los dos estudios pediátricos más numerosos que incluyeron 284 y 207 pacientes reportaron tasas de retención de 1,8 y 1,4% respectivamente17,21. En este último estudio se comunicó que los pacientes pediátricos con mayor riesgo de retención corresponden a aquellos con en fermedad inflamatoria intestinal conocida e índice de masa corporal menor al percentil 5 para la edad21. En esta serie 5 pacientes presentaban cirugías intestinales previas, en quienes el riesgo de retención podría ser mayor. Este antecedente debe tenerse en cuenta antes de indicar la CE, pero no se considera una contraindi cación absoluta en ausencia de síntomas obstructivos previos4.

En pacientes con riesgo de retención es posible utilizar una cápsula de permeabilidad, que consiste en una cápsula compuesta de un material absorbible relle na de bario, con las mismas dimensiones y forma que la cápsula estándar, diseñada para permanecer intacta en el tracto gastrointestinal durante aproximadamente 30 (Agile©) u 80 h (Patency©). Si luego de este perío do no se ha eliminado se desintegra espontáneamente. La permanencia dentro del cuerpo puede verificarse mediante radiología o radiofrecuencia y contraindica el uso de una CE “real”. La precisión de la cápsula de permeabilidad para predecir la retención en adultos se ha reportado cercana al 100%4.

En esta serie no se produjeron complicaciones. Si bien esto confirma que se trata de un examen seguro, posiblemente se explica por el número de estudios rea lizados, puesto que como se mencionó, la complica ción más frecuente se produce en alrededor del 2% de los casos, es decir, 1 de 50 procedimientos.

Consideramos que esta serie de casos muestra que la CE es una técnica útil y segura en niños, en concor dancia con lo reportado en la literatura, además de ser factible de realizar en un hospital público pediátrico como parte del estudio de la patología gastrointestinal.

Responsabilidades Éticas

Protección de personas y animales: Los autores decla ran que los procedimientos seguidos se conformaron a las normas éticas del comité de experimentación hu mana responsable y de acuerdo con la Asociación Mé dica Mundial y la Declaración de Helsinki.

Confidencialidad de los datos: Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informa do: Los autores han obtenido el consentimiento in formado de los pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este documento obra en poder del autor de correspondencia.

Conflicto de intereses: Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

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Recibido: 28 de Julio de 2017; Aprobado: 15 de Febrero de 2018

*Correspondencia: María Paz Muñoz pazmunioz@gmail.com.

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