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Revista geológica de Chile

versión impresa ISSN 0716-0208

Rev. geol. Chile v.31 n.1 Santiago jul. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-02082004000100009 

 

Peter Welkner Mattenshohn
(1936 - 2004)

Hemos lamentado con profundo pesar el fallecimiento de nuestro querido colega y amigo Peter Welkner Mattensohn ocurrida el día viernes 16 de Abril de 2004.

Tuvimos el privilegio de compartir con Peter en el Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile por un período de más de 15 años, donde colaboró en la formación de varias generaciones de alumnos tanto de Chile como de países amigos de América, quienes hoy se destacan en actividades profesionales ligadas a las Ciencias de la Tierra y a la Ingeniería. Durante su permanencia en la Universidad, Peter estuvo ligado a diversos estudios de sismología teórica y aplicada, participando en un sinnúmero de proyectos. Sus condiciones docentes, académicas y humanas, su fino criterio, comprensión, y entusiasmo para sugerir iniciativas y llevarlas adelante le valieron el justo reconocimiento de sus pares.

Por muchos años, Peter estuvo a cargo de la implementación y supervisión del Servicio Sismológico Nacional que requería de una dedicación a toda prueba. Los terremotos ocurren sin previo aviso de manera que la atención de las estaciones sismológicas, la interpretación de sus sismogramas, en tiempos en que aún no existían los computadores, requería tanto de ciencia como de intuición, y la entrega de información a la ciudadanía y prensa significaba una preocupación continua tanto de día como de noche. Así, le correspondió la preparación de pautas para el estudio de los efectos causados por terremotos destructores, participando en el estudio de los daños producidos por los terremotos de Mayo 1960, en el sur del país y los terremotos de La Ligua del 28 de Marzo de 1965 y del 8 de Julio de 1971. Colaboró, además, en estudios sobre análisis espectral de sismos naturales y artificiales, y su aplicación al diseño antisísmico de estructuras. Participó en la programación e interpretación de estudios de prospección sísmica de las centrales hidroeléctricas de Colbún, Neltume, embalse Aromos, Yacimientos de caliza INACESA en Temuco, y muchísimos más. Sus estudios sobre la distribución temporal y espacial de los sismos chilenos le valieron una invitación al Japón por un año, donde obtuvo el grado de Magíster en Geofísica. Paralelamente, publicó numerosos trabajos en revistas científicas internacionales y asistió en calidad de invitado, delegado oficial, o como miembro del Comité Organizador de Congresos Científicos a reuniones en Tokio, Moscú, Zurich, Wellington, Oslo, Nueva York, San Francisco, Ottawa, Ciudad de México y muchas otras importantes ciudades, donde conocieron la calidad y profundidad de sus presentaciones.

La rigurosidad de su pensamiento, lo hicieron destacarse ya en los tiempos de estudiante de Ingeniería Civil, por lo que fue nombrado ayudante de cátedra y ayudante de investigación en varias oportunidades. Tan pronto egresó de la carrera de Ingeniería Civil, compartió por algo más de dos años con Enrique Gajardo W., compañero de siempre, un departamento frente al Cerro Santa Lucia hasta su matrimonio con Maria Antonieta Rowe. Su primer viaje al extranjero lo realizó junto con Enrique para participar durante dos meses en un Seminario de Sismología organizado por la Carnegie Institution de Washington. Una vez recibido de ingeniero civil con la memoria de título 'Estudio de la sismicidad en Chile y su aplicación al cálculo antisísmico', fue contratado a tiempo completo como investigador del Instituto de Geofísica y Sismología, hoy Departamento de Geofísica, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, del cual llegó a ser su Director. Allí conoció a su futura esposa María Antonieta. Esposo y padre extremadamente dedicado, bondadoso y cariñoso. Sus hijas Claudia Andrea, Fernanda Eugenia y Daniela Renate, cada una en su especialidad, mantienen la tradición profesional de su padre. En 1974 Peter dejó la Universidad para incorporarse a la empresa privada, E.C. Rowe y Asociados, para colaborar con su familia en estudios de mecánica de suelos y geotecnia.

Hemos querido señalar en un párrafo aparte, la que sin duda fue su labor a la que le dedicó su mayor cariño: las investigaciones antárticas. Su entusiasmo por esta actividad se inició con su visita a la Base Antártica Gabriel González Videla que en esos años estaba a cargo de la Universidad de Chile. Le correspondió a Peter permanecer en dicha base durante todo el año 1961 ocupando el cargo de Jefe Científico de la Base. El abastecimiento de las bases antárticas, sólo era posible realizarlo en aquellos años durante los meses de verano. Durante su estadía en aquellas heladas regiones Peter tuvo a su cargo la instalación de la Estación Sismológica G.G.V. que consistía en un péndulo de una tonelada con amplificación mecánica y registro en papel ahumado. La interpretación de los sismogramas debía hacerse diariamente y enviar la información por radio a Santiago. La operación de la estación meteorológica también fue parte de su trabajo científico. El esfuerzo combinado con su entusiasmo hizo que Peter nunca más dejara de dedicar parte de su tiempo a labores antárticas. Más tarde cuando se creó el Instituto Antártico Chileno, la organización de los programas antárticos anuales y preparación de los viajes fue parte de su quehacer por muchos años.

Sobresalía Peter por su gran simpatía, contagiosa risa y gran sentido del humor que lo llevaron a convertirse en gran amigo de alumnos y compañeros de trabajo. Uno de los rasgos más destacados de Peter era su disposición a ayudar a sus amigos aunque esto significara un sacrificio. Era introvertido en cuestiones personales, y más bien tímido. Siempre se le veía de buen genio, no recuerdo haberlo visto enojado. Su orden, disciplina y responsabilidad se manifestaban en todos las actividades que emprendía y no cejaba hasta que estuviera convencido de que había logrado un buen resultado.

Estas cualidades tan propias de él nos impulsaron a testimoniar nuestro aprecio, respeto y cariño por su persona, y hacer llegar a su familia un deseo de algo de conformidad ante su prematura partida.

Edgar Kausel V.

 

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