SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.22 número1Revacunación anual anti-influenza en senescentes. Annual revaccination against influenza and mortality risk in community-dwelling elderly persons. Voordouw A C, Sturkenboom M C, Dieleman J P, Stijnen T, Smith D J, van del Lei J et al. JAMA 2004; 292: 2089-95Infecciones bacteriémicas y la manera de informar los hemocultivos Bloodstream infections: a trial of the impact of different methods of reporting positive blood culture results. Bouza E, Souza D, Muñoz P, Rodríguez-Creixems M, Fron C, García Lechuz J. Clin Infect Dis 2004; 39: 1161-9 índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.22 n.1 Santiago mar. 2005

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182005000100015 

 

Rev Chil Infect 2005; 22 (1): 99-100

REVISTAS DE REVISTAS

Bacteriemia por Staphylococcus aureus y endocarditis infecciosa.
Frequency of infective endocarditis among infants and children with Staphylococcus aureus bacteremia. Valente A M, Jain R, Scheurer M, Fowler V, Corey G, Bengur R et al. Pediatrics 2004; 1152: e15-9

Debido al desconocimiento de la prevalencia de endocarditis infecciosa (EI) entre los niños que cursan con bacteriemia por Staphylococccus aureus (BSA), cifra que es cercana al 12% en adultos, este estudio evalúa prospectivamente pacientes con BSA en un centro terciario de salud.

Pacientes y métodos. Se describe un estudio de cohorte observacional prospectivo, entre 1998 y 2001, que incluyó a pacientes bajo 18 años de edad, hospitalizados, y con al menos un hemocultivo positivo para S. aureus. A estos pacientes se les siguió clínicamente, efectuó ecocardiografías transtorácicas y aplicó los criterios de Duke modificados para el diagnóstico de EI.

Resultados. En los 3 años se identificó a 66 niños con BSA, siendo enrolados 51 (77%) para el estudio y análisis final. No hubo diferencias de género, la edad media fue 16 semanas (1 sem-16 años), 17 (34%) presentaban cardiopatía congénita, 31% eran prematuros y 20% presentaba otras co-morbilidades. La mayoría de los niños (73%) tenía un catéter vascular al momento de la bacteriemia; otras fuente posibles de BSA fueron mediastinitis post operatoria (3 pacientes), infección urinaria (1) y contaminación de leche con S. aureus (1). Hubo resistencia a meticilina en 15 pacientes (13 de adquisición nosocomial). La localización metastásica más frecuente fue osteomielitis en 5 casos. En 25 (49%) pacientes existió al menos un cultivo de seguimiento positivo (2 a 4 días luego de iniciado el antimicrobiano). De acuerdo a los criterios establecidos, se diagnosticó EI definitiva en 6 y posible en 4 niños. De estos 10 pacientes con EI por S. aureus (19,6% de los enrolados), 9 presentaron EI de adquisición hospitalaria, 8 fueron por cepas sensibles a meticilina, 7 (70%) tenían CVC y 9 eran portadores de cardiopatía congénita. Nueve pacientes completaron 42 días de terapia intravenosa y uno falleció. Al año de seguimiento de los 51 niños, 9 fallecieron: 5 de 41 pacientes con BSA sin EI (12,2%) y 4 de 10 con BSA y EI (40%) p NS. Estas muertes fueron por falla orgánica múltiple en el contexto de una enfermedad crónica.

Comentario. Aunque hubo 23% de pérdida de pacientes para el análisis definitivo, este trabajo permite reconocer una incidencia de EI en niños con bacteriemia por S. aureus, ligeramente superior a la descrita en adultos. Reafirma además el conocimiento de cardiopatía congénita como factor de riesgo para desarrollar una EI en presencia de bacteriemia por S aureus y evidencia como importante factor de riesgo de EI la presencia de un CVC, procedimiento invasor cada día más frecuente en nuestra práctica médica.

Luis Delpiano M.

 

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons