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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. v.27 n.4 Santiago ago. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182010000500009 

Rev Chil Infect 2010; 27 (4): 336-340

Parasitología

 

Evolución de la prevalencia de enteroparasitosis en la ciudad de Talca, Región del Maule, Chile

Evolution of the prevalence the enteroparasitoses in Talca-Chile

 

Sylvia Vidal F., Lorena Toloza M. y Beatriz Cancino F.

Universidad de Talca, Chile. Facultad de Ciencias de la Salud, Depto Cs. Básicas Biomédicas y Microbiología, Unidad de Parasitología.

Dirección para correspondencia


Resumen

Se realizó un estudio descriptivo y retrospectivo de pre-valencia de enteroparasitosis en preescolares y escolares de la zona periférica de la ciudad de Talca y zonas rurales de la región del Maule, a partir de los resultados obtenidos en los exámenes copro-parasitológicos seriados y test de Graham, procesados en el Laboratorio de Parasitología de la Universidad de Talca, durante el período comprendido entre los años 1980 y 2008. Observamos la prevalencia total de la población calculada en 76,2% de niños infectados con parásitos, ya fuesen comensales o patógenos. Se observó un franco descenso, de 9,8% a 2,5%, de enteroparasitosis causadas por los siguientes patógenos: Giardia lamblia, Entamoeba histolytica, Trichocephalos trichiuris, Ascaris lumbricoides, Hymenolepis nana, Taenia sp. Las enteroparasitosis por comensales como Entamoeba coli, Iodamoeba bütschlii, Endolimax nana y Chilomastix mesnili experimentaron un leve descenso. A pesar de esta disminución, los parásitos comensales muestran un aumento a través del tiempo, dado por el significativo aumento en la portación de Blastocystis hominis (de 7,6 a 72,9%). Se observó además un cambio en la portación de poliparasitosis (de 64,5 a 9,6%) y monoparasitosis (de 10,0 a 35,5%).

Palabras clave: Parasitosis intestinal, prevalencia, patógeno, comensal, Talca.


The prevalence of intestinal parasites in preschool and school children in the city of Talca and rural areas belonging to the Maule Region, was assessed annually by means of the serial parasitological studies in stool which were performed in the Parasitology Laboratory of the "Universidad de Talca". For consecutive periods since 1980 until 2008, an estimated prevalence of parasitism of 76.2% in the population studied was found. These results show a marked decrease from 9.8% to 2.5% in pathogenic enteroparasites like: Giardia lamblia, Entamoeba his-tolytica, Trichocephalos trichiuris, Ascaris lumbricoides, Hymenolepis nana and Taenia sp. Commensal parasites as Entamoeba coli, Iodamoeba butschlii, Endolimax nana and Chilomastix mesnili experimented a diminished recovery too. However commensal parasites globally showed an increase in time, given the significant increase of Blastocystis hominis (from 7.6 to 72.9%). A change was also observed in the carriage of polyparasitosis (from 64.5% to 9.6%) and monoparasitosis (from 10.0 to 35.5%).

Key words: Intestinal parasitoses, prevalence, pathogenic, commensals.


 

Introducción

Las enteroparasitosis intestinales representan un problema de salud pública, tanto en zonas rurales como urbanas de países en vías de desarrollo. Éstas se originan debido a la ausencia de medidas sanitarias básicas como alcantarillado y eliminación de aguas contaminadas, problemas de hacinamiento en la población y malos hábitos higiénicos1,2.

La alta incidencia de infección por parásitos intestinales y poliparasitismo afecta la salud de los individuos, pudiendo causar deficiencia en el aprendizaje y función cognitiva. Principalmente los niños son los más afectados por la no incorporación de hábitos higiénicos o la mal nutrición, en especial en países con menor desarrollo o con altos índices de ruralidad de la población3-6.

En el curso de los últimos años, las parasitosis han cambiado su curso clásico con el mejoramiento de las medidas sanitarias: los parásitos macroscópicos se han ido erradicando como causa de enfermedad intestinal y los protozoos han ido aumentando en número. Además, han aparecido otros elementos parasitarios denominados parásitos emergentes los que han producido un cambio conceptual de aplicación práctica en la epidemiología, patogenia y tratamiento de las enfermedades7-8.

Hoy en día se acepta que parásitos considerados exclusivos de una zona geográfica, por razones de migración y cambios climáticos se puedan encontrar en otras zonas.

Chile por su parte, presenta en concordancia con sus características geográficas y de desarrollo urbano, una diversidad de situaciones con respecto a cada enteroparásito; algunos de ellos, especialmente las geo-helmintiasis, han tendido prácticamente a desaparecer de las áreas urbanas del centro del país. Sin embargo, mantienen cierta presencia en el territorio sur, donde las condiciones del terreno aún le son favorables. Por otro lado, algunos parásitos cuya dependencia de las características ambientales es menor o mínima, tienen una prevalencia significativa en todo el país, sin mayores variaciones en el tiempo, pese al mejoramiento en los niveles de vida.

Entre los elementos protozoarios emergentes comúnmente pesquisados, Blastocystis hominis presenta una alta prevalencia en los países en vías de desarrollo, llegando incluso a cifras cercanas a 50%9-14. A pesar de ser uno de los protozoarios más reportados en muestras fecales humanas, la epidemiología de B. hominis aún está en estudio. Anteriormente considerado un parásito saprófito, hoy se acepta que en muchas circunstancias puede tener un rol patógeno y debe ser tratado si persiste la sintomatología, habiéndose descartado la presencia de otros patógenos15-20.

Por otra parte, parásitos como Cyclospora cayetanensis, Isospora belli, Giardia lamblia, Endolimax nana y Chilomastix mesnili, han aumentado, principalmente en los pacientes inmunocomprometidos21.

En Chile, estudios epidemiológicos efectuados en la última década indican que las infecciones parasitarias intestinales continúan siendo endémicas, afectando, con diversa prevalencia, a la población urbana y rural del país22-23.

La Región del Maule cuenta con índices de ruralidad que van desde 4,23% en la provincia de Talca hasta 71,13% en la comuna de San Clemente, ubicándose como una de las regiones con más altos índices de ruralidad nacional24.

El objetivo de este trabajo fue evaluar la evolución, a través del tiempo, de la prevalencia de las enteroparasitosis, en un segmento importante de la población como son los preescolares y escolares básicos provenientes de la zona periférica de Talca y zonas rurales de la Región del Maule, Chile.

Material y Método

Se realizó un estudio descriptivo retrospectivo a partir de los resultados obtenidos en los exámenes copro-parasitológicos seriados procesados mediante el método de Burrows25, y técnica de Gram26, en el Laboratorio de Parasitología de la Universidad de Talca, entre los años 1980 y 2008.

La población estudiada correspondió a niños, aparentemente sanos, de colegios básicos municipalizados y jardines infantiles pertenecientes a la Junta Nacional de Jardines infantiles (JUNJI), provenientes de la zona periférica de la ciudad de Talca y zonas rurales de la Región del Maule. Algunas de las provincias estudiadas fueron Romeral, Molina, Cumpeo, Sagrada Familia, San Rafael, San Clemente, Pelarco, Maule, Chanco, Pencahue, Villa Alegre, Yerbas Buenas, entre otras. De esta forma, se llegó a analizar un total de 68.142 muestras. Todas las muestras fueron recolectadas en el período primavera-verano.

Recolección de muestras. Se recolectaron tres muestras de deposición, de días no consecutivos en un frasco "boca ancha", con solución de fenol, alcohol, formalina (PAF) Las muestras fueron almacenadas a temperatura ambiente, en un lugar fresco, seco y alejado del sol, por un máximo de 7 días hasta ser procesadas por el método de Burrows25. Además de tomó a cada niño test de Graham26, el cual fue observado en un microscopio con aumento de 10 y 40X.

Resultados

En la Tabla 1 y Figura 1 se muestra la prevalencia de enteroparasitosis durante el período 1980-2008, los años fueron agrupados en quinquenios con un número de 68.142 muestras analizadas, correspondientes a niños de localidades rurales de la Región del Maule; se observa un total de 37,8% de niños infectados por parásitos patógenos. Al analizarlos en detalle se observa un franco descenso a través del tiempo en G. lamblia, Entamoeba histolytica, Trichocephalos trichiuris, Ascaris lumbricoides, Hymenolepis nana y Taenia sp.



La Tabla 2 y Figura 2 muestran el comportamiento de los parásitos comensales a través del tiempo, en los cuales vemos una disminución no tan acentuada, como ocurre en los parásitos patógenos.



En la Tabla 3 y Figura 3 observamos la prevalencia total de la población, calculada en 76,2% de niños infectados con parásitos, ya fuesen comensales o patógenos. En relación al número de elementos encontrados en las muestras se observa que, a medida que transcurre el tiempo, el poliparasitismo disminuyó notablemente desde 64,5 a 9,6%; en forma inversa, el monoparasitismo aumentó desde 10,0 a 35,5%.



Discusión

Al analizar en detalle los resultados por evento de infección de cada elemento parasitario, observamos un franco descenso de patógenos a través del tiempo con porcentajes de que varían desde 9,8% de portación promedio parasitaria en el primer período (1980-1984) a 2,5% en el último período (2005-2008). Específicamente se observó un marcado descenso, en la portación de G. lamblia, T. trichiura, A. lumbricoides, H. nana, E. histolytica y Taenia sp. La mantención en las cifras de enterobiasis se podría explica porque Enterobius vermicularis es un parásito cosmopolita que, por su particular biología, contribuye a la creación de focos de contaminación cercana al hospedero parasitado por su fácil diseminación y contagio. Además es frecuente en distintas zonas templadas, en forma independiente del nivel sanitario del individuo. Se condice este hallazgo con otras publicaciones, tanto nacionales como extranjeras27-31. En relación a los parásitos comensales éstos presentan también una alta ocurrencia y una variabilidad no tan marcada como los patógenos, en los casos de E. coli, Iodamoeba bütschlii, E. nana y C. mesnili, con una porcentaje promedio de portación de 18,3% para el primer quinquenio (1985-1989) a 22,1% para el último período (2005-2008). Influye en esta cifra un significativo aumento en la portación de B. hominis, presentando éste el valor más significativo del estudio (35,4% globalmente). Cabe destacar que sólo comenzó a detectarse en la década del 90, no existen registros de datos anteriores a esta fecha. Las cifras encontradas en la literatura científica32-34 en las décadas del 80 y 90 en cada quinquenio, son cercanas a 10%; no obstante, en los últimos años se ha visto un aumento explosivo de blastocistosis, encontrándose en el presente estudio cifras de 72,9% entre los años 2005 y 2008. Este valor concuerda con un artículo publicado en Chile, que indica que la blastocistosis es la parasitosis más frecuente, con un porcentaje que varía entre 41,3 y 62,3% de los estudiados34. Además se correlaciona con hallazgos en el extranjero4,8,22,23. Esto podría deberse, por una parte, a la no descripción de estos elementos en los años 1980 y al mayor conocimiento y adiestramiento de los laboratorios para reconocer este protozoo hoy.

Podríamos concluir que el descenso observado en la mayoría de las enteroparasitosis en los últimos quinquenios, tiene su origen en el mejor saneamiento básico y cambio de los factores socioeconómicos y culturales, por ejemplo, la masiva potabilización de agua en lugares de la región, medidas específicas de cloración y campañas educativas como la efectuada contra el cólera33 a partir del año 19917,35,36. En el caso específico de las teniasis también incide el exigente control veterinario en las plantas faenadoras, dadas las exigencias del mercado, todo esto unido a una mayor educación de la población en general.

Agradecimientos. A todos y cada uno de los alumnos de la carrera de Tecnología Médica de la Universidad de Talca, que realizaron el curso de Parasitología II en el período 1980 a 2008.

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Correspondencia a: Sylvia Vidal F. svidal@utalca.cl

Fuente de financiamiento: Escuela de Tecnología Médica, Dpto. de Ciencias Básicas Biomédicas y Microbiología, Universidad de Talca.

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses en el presente trabajo.

Recibido: 26 de noviembre de 2009 Aceptado: 28 de abril de 2010.

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