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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. vol.30 no.3 Santiago jun. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182013000300002 

ARTÍCULO ORIGINAL
MICROBIOLOGÍA

 

Distribución de especies y perfil de susceptibilidad de aislados de Candida spp: la importancia de vigilar también cepas de la comunidad

Species distribution and susceptibility pattern of Candida spp.: the importance to survey also strains isolated from the community

 

Claudio Alburquenque, Sebastián Beltrán, Roberto Olivares, Mary A. Falconer, José Amaro, Marisol Fuentes y Cecilia V. Tapia

Universidad Mayor, Santiago, Chile. Escuela de Tecnología Médica (CA, SB).
Clínica Dávila, Santiago, Chile. Laboratorio Central (RO).
Universidad de Chile, Santiago.
Facultad de Medicina, Instituto de Ciencias Biomédicas Programa de Microbiología y Micología (MAF, JA, MF, CVT).

Correspondencia a:


Background: The most of the surveillance studies has been conducted in hospitalized patients with invasive infections. Recently, new clinical breakpoints (CBPs) have been proposed for antifungal susceptibility testing and epidemiological cutoffs (ECVs). Aim: To evaluate species distribution and susceptibility pattern of Candida spp. obtained from in and outpatients in a period of 6 months. Material and Methods: The isolates (n=223) came from vaginal discharge (51.6%), lower respiratory tract (24.7%), urine (20.2%), wounds (1.8%), blood (0.9%), peritoneal fluid (0.4%) and nails (0.4%). Results: The species distribution was C. albicans 84.8% (n: 189), C. glabrata 7.6% (n: 17), C. tropicalis 2.7% (n: 6), C. parapsilosis 2.2% (n: 5), C. kefyr 0.9% (n: 2) and others 1.8% (C. krusei, C. lusitanie, C. guilliermondii, C. intermedia) (n: 4). The susceptibility dose dependence (SDD) and resistance were 3.2% for fluconazole and 2.2% for voriconazole. The most of SDD and resistant strains were isolated from ambulatory patients. Also, a higher percentage of MICs over the new CBPs and ECVs were found in strains from ambulatory patients and especially in C. glabrata isolates to caspofungin. Conclusion: Taking into consideration that most of the invasive infections are caused by strains from the endogenous microbiota, and that there is a resistant population of Candida spp. in the community, should be important to include in surveillance studies strains isolated from ambulatory patients.

Key words: Candida, susceptibility, resistance, surveillance.


Resumen

Introducción: Los estudios de vigilancia de Candida spp. en general, no incluyen cepas de la comunidad. Recientemente, se han propuesto nuevos puntos de corte clínicos (CBPs) para interpretar la susceptibilidad y puntos de corte epidemiológicos (ECVs), para detectar cepas silvestres o con algún tipo de resistencia. Objetivo: Ainalizar la distribución y perfil de susceptibilidad Candida spp. de pacientes hospitalizados y ambulatorios durante seis meses. Material y Métodos: Las cepas (n: 223) provenían desde flujo vaginal (51,6%), tracto respiratorio bajo (24,7%), orina (20,2%), heridas (1,8%), sangre (0,9%), líquido peritoneal (0,4%) y uñas (0,4%). Resultados: La distribución de especies fue C. albicans 84,8% (n: 189), C. glabrata 7,6% (n: 17), C. tropicalis 2,7% (n: 6), C. parapsilosis 2,2% (n: 5), C. kefyr 0,9% (n: 2) y otras 1,8% (C. krusei, C. lusitanie, C. guilliermondii, C. intermedia) (n: 4). La susceptibilidad dosis dependiente (SDD) y resistencia fueron de 3,2% para fluconazol y 2,2% para voriconazol. La mayoría de las cepas SDD resistentes y fueron ambulatorias. Además, en este grupo, se encontró un alto porcentaje de cepas con CIMs sobre los nuevos CPBs y ECVs, especialmente en aislados C. glabrata para caspofungina. Conclusión: Dado que la mayoría de las infecciones invasoras son causadas por cepas endógenas, y que hay cepas con algún grado de resistencia en la comunidad, estas últimas debieran vigilarse.

Palabras clave: Candida, susceptibilidad, resistencia, vigilancia.


 

Introducción

Las especies del género Candida son levaduras comensales que colonizan el tracto gastrointestinal y genital, siendo C. albicans la más estudiada1. Estos microorganismos son oportunistas, ya que en determinadas circunstancias son capaces de proliferar e invadir, transformándose en patógenos. Las especies de Candida dan cuenta de casi 15% de las infecciones adquiridas en el hospital, y más de 72% de las infecciones intrahospitalarias por hongos2 mientras que la candidemia, presenta una mortalidad de hasta 600%3.

En los últimos años, y en relación a la aparición de nuevos fármacos antifúngicos, la epidemiología de las infecciones por Candida ha cambiado, con un aumento de las especies no-albicans en infección fúngica invasora, hecho descrito en estudios nacionales e internacionales4-6. Algunas especies no-albicans tienden a ser más resistentes a los antifúngicos; por ejemplo, C. glabrata, puede presentar resistencia a fluconazol y equinocandinas. Estos cambios en la epidemiología de Candida spp., también han sido detectados en infecciones superficiales, que no comprometen la vida7,8.

La resistencia in vitro a estos agentes se ha asociado a falla terapéutica y a recurrencia durante el tratamiento, por lo que es importante conocer la susceptibilidad a anti-fúngicos de las levaduras del género Candida y vigilarla4.

Por muchos años, se han utilizado los puntos de corte clínicos para Candida spp. disponibles en el documento M27-A3 del Clinical and Laboratory Standards Institute (CLSI)9. Recientemente, estos puntos de corte han sido revisados y se han propuesto nuevos puntos de corte clínicos (CBPs) y además, puntos de corte epidemiológicos (epidemiological cuttoff values-ECVs), para varias especies de Candida diferentes a familias de antifúngicos (Tabla 1). Estos incluyen azoles (fluconazol, itraconazol y voriconazol)4,10,11 equinocandinas (caspofungina, anidulafungina y micafungina)12, y polienos (anfotericina B)13. Los nuevos CBPs, se establecieron de acuerdo a la especie de Candida, pues se observó que había diferencias en los rangos de CIM de acuerdo a la especie. Por otra parte, los ECVs permiten específicamente detectar la emergencia de resistencia a antifúngicos, ya que detectan cepas no silvestres, es decir, cepas que presentan algún mecanismo de resistencia a los antifúngicos4.

La mayoría de los estudios de vigilancia se ha realizado en pacientes hospitalizados con infecciones fúngicas invasoras7,14-18; sólo algunos trabajos han incluido cepas de localizaciones superficiales y de pacientes ambulatorios en estudios epidemiológicos19,20.

Clínica Dávila es un centro hospitalario de nivel terciario que atiende además a pacientes ambulatorios. En un trabajo previo con cepas de Candida20, se encontró que la mayor cantidad de cepas resistentes y sensibles dosis dependiente (SDD) a fluconazol o fueron aisladas de pacientes ambulatorios, específicamente de flujo vaginal, y que la especie más resistente fue C. glabrata.

El objetivo de este trabajo, fue estudiar la susceptibilidad de cepas del género de Candida aisladas de pacientes hospitalizados y ambulatorios durante 2011, a cinco antifúngicos, utilizando los puntos de corte del CLSI, los nuevos puntos de corte propuestos y los puntos de corte epidemiológicos.

Materiales y Métodos

Cepas clínicas. Un total de 223 cepas fueron recolectadas consecutivamente entre enero y junio de 2011. Se incluyen cepas de pacientes hospitalizados (n = 94) y ambulatorios (n = 129) de Clínica Dávila. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la institución. La información demográfica fue registrada protegiendo la identidad del paciente.

Identificación y pruebas de susceptibilidad anti-fúngica. Los aislados fueron identificados por métodos convencionales como tubo germinal, microcultivo, agar cromogénico (CHROMagar Candida®)21 y API 32C® (Biomerieux, Chile)21. Las pruebas de susceptibilidad an-tifúngica a anfotericina B, fluconazol, voriconazol, caspo-fungina y anidulafungina se realizaron según el documento CLSI M27A39. Brevemente, los fármacos fueron diluidos en agua (hidrofílicas) y en dimetil sulfóxido (hidrofóbicas), obteniendo una solución madre de 5.120 y 1.600 mg/mL, respectivamente. Luego se realizaron diluciones en RPMI 1640 con L-glutamina y tamponado con MOPS (Sigma Aldrich®), para finalmente cargar la micro-placa con 100 μg/mL de las de concentraciones decrecientes de los antifúngicos, para llegar a una concentración final de 64 a 0,125 mg/mL para fluconazol y 16-0,0313 mg/mL para el resto de los antifúngicos. Las levaduras en estudio fueron preparadas en agua destilada estéril a una concentración inicial de 1-5 x 106 ufc/mL posteriormente diluidas 1:50, para finalmente diluirlas en RPMI 1640 con L-glutamina y MOPS (1:20). Posteriormente se agregaron 100 μL del inóculo en las microplacas que contenían las distintas concentraciones del fármaco. La concentración final de las levaduras en cada pocillo fue de 0,5-2,5 x 103 ufc/mL. Como control de crecimiento se utilizó el solvente más inóculo y como control negativo se usó agua destilada. En cada ensayo se utilizaron las cepas control del C. krusei ATCC 6258, y C. parapsilosis ATCC 22019. Las cepas fueron clasificadas como susceptibles (S), susceptible dosis dependiente (SDD) o resistentes (R), de acuerdo a a los puntos de corte clínicos del CLSI para cada antifúngico. Para algunos fármacos, como las equinocandinas, se utiliza la categoría no susceptible (NS) en lugar de R. Además se aplicaron los nuevos puntos de corte clínicos (CBP) que son especie específicos. Los ECVs se utilizaron para discriminar cepas silvestres de cepas algún grado de resistencia. La Tabla 1 muestra los puntos de corte del CLSI actuales y los CBP nuevos propuestos por especie y los ECVs.

Análisis estadístico. Se utilizó una estadística descriptiva y los datos se analizaron con el programa Graph Pad Prism 5 software™.

Resultados

Las cepas fueron aisladas de flujo vaginal (51,6%), vías respiratorias inferiores (24,7%), orina (20,2%), heridas (1,8%), sangre (0,9%), líquido peritoneal (0,4%) y uñas (0,4%) (Figura 1). En los pacientes hospitalizados, las especies de Candida fueron recuperadas principalmente de la vía aérea (50,5%), incluyendo lavados bronquio-alveolares y aspirado traqueal y muestras de orina (41,1%), mientras que en los pacientes ambulatorios las cepas se aislaron principalmente de flujo vaginal (87,6%) (Dato no mostrado).

Figura 1. Distribución de Candida spp aisladas de acuerdo al tipo de muestras en pacientes hospitalizados y ambulatorios. *Las muestras de las vías respiratorias incluyen lavado bronquio-alveolar, aspirado bronquial en pacientes hospitalizados. También se incluye esputo en pacientes ambulatorios. **Corresponde a uñas y líquido peritoneal.

En nuestra institución, la especie más frecuentemente aislada fue C. albicans (84,8%), tanto en pacientes hospitalizados como ambulatorios, seguido por C. glabrata (7,6%), C. tropicalis (2,7%), C. parapsilosis (2,2%), C. kefyr (0,9%) y otros como C. guilliermondi, C. krusei, y C. intermedia y C. lusitaniae (1,8%). Una mayor cantidad de especies no-albicans se encontró en pacientes ambulatorios; siendo C. glabrata la más frecuente en este grupo. Por otro lado, C. tropicalis y C. parapsilosis fueron aisladas de pacientes hospitalizados (Figura 2).

Figura 2. (A) Distribución general de los aislados según las especies de Candida en pacientes hospitalizados (n= 94) y ambulatorios (n = 129). (B) Detalle de la distribución de las especies de Candida no-albicans.

Candida albicans es la especie más frecuente en todos los grupos de etarios, tanto en pacientes ambulatorios como en hospitalizados, mientras que C. glabrata se aisló sólo en pacientes mayores de 15 años (Figuras 3A y B). Por otra parte, C. parapsilosis se aisló sólo en pacientes adultos hospitalizados (Figura 3B).

Figura 3. Aislados de Candida spp. según la edad del paciente (A) Pacientes ambulatorios (n = 129). (B) Pacientes hospitalizados (n = 94). *Cor-responde a C. guillermondi, C. intermedia, C. krusei, C. lusitaniae.

En pacientes ambulatorios, las especies de Candida, se aislaron principalmente de flujo vaginal en mujeres (Figura 4A). En pacientes hospitalizados Candida spp fueron aisladas del tracto respiratorio inferior (mayor proporción en hombres) y en orina (mayor proporción en mujeres) (Figura 4B).

Figura 4. Aislados de Candida spp. según el sexo del paciente (A) Pacientes ambulatorios. (B) Pacientes hospitalizados. *Las muestras respiratorias incluyen lavado bronquio-alveolar, aspirado bronquial en pacientes hospitalizados. **Corresponde a uñas y líquido peritoneal.

Los rangos de susceptibilidad de Candida spp. fueron: < 0,125 - > 64 mg/mL para fluconazol, < 0,0313 - > 16 mg/ mL para voriconazol, <0,0313-2 mg/mL para anfotericina B, < 0,0313-2 mg/mL para caspofungina y 0,0313-2 mg/ mL para anidulafungina. La Figura 4 muestra, los rangos de susceptibilidad, mediana, CIM90, CIM50 para el total de las cepas (Candida spp.) (Figuras 5A), para C. albicans (Figuras 5B y Tabla 2) y para C. glabrata (Figura 5C y Tabla 2).

Figura 5. Distribución medianas, CIM50 y CIM90 de las susceptibilidades de (A) Candida spp. (B) C. albicans y (C) C. glabrata para los cinco antifúngicos testeados. El triángulo invertido (V) muestra el punto de corte epidemiológico (ECV).

Por otra parte, se observó que existen cepas de C. albicans con CIMs por sobre los ECVs para todos los antifúngicos, excepto para anfotericina B mientras (Figuras 5 B y C, Tabla 2) mientras que sólo se encontraron cepas de C. glabrata con CIMs por sobre los ECVs para caspofungina (Figuras 5C y Tabla 2).

La susceptibilidad dosis dependiente (SDD) y resistencia global fueron de 3,2% para fluconazol y 2,2% para voriconazol. La Tabla 2 muestra que C. albicans presentó 2,1% de resistencia a fluconazol según los puntos de corte originales del CLSI; sin embargo, el porcentaje de cepas con CIMs sobre los nuevos CBPs y ECVs fue de 9,5 y 23,3%, respectivamente. Lo mismo se observó con vorico-nazol, donde la resistencia fue de 1,6% y el porcentaje de cepas con CIM sobre los nuevos CBP y ECV fue de 11,6% para ambos. Aunque no se encontraron cepas resistentes para caspofungina según los puntos de corte disponibles actualmente, se encontró un gran porcentaje de cepas de C. albicans con CIM sobre los nuevos CBPs y ECVs, 50,8 y 83,1%, respectivamente. Un discreto porcentaje de cepas con CIMs sobre los CBPs y ECVs se encontró para anidulafungina (1,6 y 2,6%, respectivamente). Todos los aislados de C. glabrata en este estudio fueron susceptibles de acuerdo a los puntos de corte actuales del CLSI y no se encontraron cepas con CIMs sobre los CBPs y ECVs para todos los antifúngicos estudiados, exceptuando para caspofungina (70,6 y 82,4%, respectivamente).

Se observó un mayor porcentaje de C. albicans SDD y resistentes a fluconazol en cepas de pacientes ambulatorios que aquellas de pacientes hospitalizados (4,5 versus 1,3%, respectivamente). Lo mismo sucedió para voriconazol (2,7 versus 0%). Es importante señalar que en pacientes ambulatorios, se encontró un mayor porcentaje de C. glabrata sobre los nuevos CBPs y ECVs (72,7 y 81,8%, respectivamente) en comparación con los aislados de pacientes hospitalizados (66,7 y 45,5%) (Tabla 2).

Discusión

Las infecciones por hongos han aumentado en número y en diversidad en los últimos años, principalmente debido al aumento de los pacientes con riesgo de infecciones invasoras22. También se ha descrito un aumento en la resistencia a agentes antifúngicos especialmente en cepas de Candida no-albicans, como C. glabrata4,23-25.

En un estudio previo, los autores publicaron datos sobre Candida spp. aislados, tanto de pacientes hospitalizados como ambulatorios de Clínica Dávila, proviniendo las cepas más resistentes a fluconazol, de pacientes ambulatorios (flujos vaginales y orinas)20. En el presente estudio se obtuvo resultados similares para fluconazol con un porcentaje mayor de cepas resistentes aisladas de pacientes ambulatorios. Adicionalmente se encontró un porcentaje más alto de cepas de C. glabrata sobre los nuevos CBPs y ECVs para equinocandinas, especialmente caspofun-gina, aisladas de pacientes ambulatorios (Tabla 2).

Al igual que en el estudio previo, C. albicans continúa siendo la especie más frecuentemente aislada en Clínica Dávila (78,9% en 2007 y 84,8% en 2011), mientras que en otros estudios se ha descrito un aumento de las especies no-albicans3,26,27.

En este estudio, las cepas de C. glabrata fueron recuperadas sólo de adultos y aisladas principalmente de flujo vaginal y orina. En un trabajo chileno de Silva y cols., se demostró una relación clonal entre Candida spp. aisladas de flujo vaginal e infección urinaria, en los pacientes de la unidad de cuidados intensivos. La colonización vaginal con cepas con algún grado de resistencia, pudiera tener importancia en pacientes de sexo femenino que desarrollan infección urinaria por Candida spp.28.

Durante 2011, en Clínica Dávila, sólo se aislaron cepas de C. parapsilosis de pacientes adultos, lo cual contrasta con series previas, en que esta especie fue aislada principalmente de pacientes pediátricos6,18,20. Esta diferencia podría explicarse por los cambios epidemiológicos relacionados al mayor uso de equinocandinas; se ha descrito que C. parapsilosis presenta CIMs más altas a estos antifúngicos29.

Al analizar las CIMs, utilizando la los puntos de corte del CLSI y los nuevos CBPs y ECVs, se observó que la mayoría de las cepas fueron sensibles de acuerdo al CLSI, pero un porcentaje más alto de cepas presentó CIMs sobre los nuevos CBPs, y los ECVs, principalmente en C. albicans frente a los azoles y caspogungina. Existe un bajo porcentaje de cepas sobre los nuevos ECPs y ECVs para anidulafungina, lo cual puede tener relación con que este antifúngico ha sido sólo recientemente incorporado en el mercado chileno30. Hasta 2012, los nuevos puntos de corte clínicos propuestos no habían sido incorporados al estándar CLSI y este es el primer trabajo que evalúa los resultados de la susceptibilidad de las cepas de Candida con los nuevos CBPs. Este cambio en los puntos de corte es relevante, considerando que podría implicar la detección de un mayor número de cepas con algún grado de resistencia. Al aplicar los ECVs, se encontró un porcentaje importante de cepas no silvestres, es decir, que podrían tener algún mecanismo de resistencia4. Basándose en este hallazgo, parece necesario estudiar los mecanismos de resistencia probables de las cepas aisladas de la comunidad. Se han descrito la sobreexpresión de bombas de eflujo y mutaciones del gen ERG11 en especies de Candida resistentes a triazoles4,10, mientras que mutaciones en el gen FKS han sido implicadas en resistencia a equinocandinas CIM4,31.

Los resultados de este estudio muestran que en la comunidad se encuentran cepas no silvestres de Candida spp. Esto puede estar relacionado al uso poco controlado de antifúngicos para tratar las candidiasis vulvo-vaginales en la comunidad32.

Dado que la mayoría de las infecciones invasoras son causadas por cepas de la microbiota endógena, debiera considerarse la inclusión de Candida spp. aisladas de pacientes ambulatorios en los estudios de vigilancia, especialmente en los centros de salud que atienden a este tipo de pacientes.

 

Agradecimientos. A la Dra. Paula Daza por gestionar los fondos para realizar este trabajo.

 

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No existen conflictos de interés.
Financiamiento: Fondos internos de Clínica Dávila, Proyecto Fondecyt de Iniciación 11110160.
Recibido: 30 de octubre de 2012 Aceptado: 6 de mayo de 2013

Correspondencia a: Cecilia V. Tapia P cetapia@med.uchile.cl

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