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Revista chilena de infectología

Print version ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. vol.31 no.5 Santiago Oct. 2014

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-10182014000500010 

Infectología al Día

 

Enfermedad diarreica aguda por Escherichia coli enteropatógenas en Colombia

Acute diarrheal disease caused by enteropathogenic Escherichia coli in Colombia

 

Oscar G. Gómez-Duarte

Division of Pediatric Infectious Diseases
Department of Pediatrics
Vanderbilt University School of Medicine
Nashville, Tennessee U.S.A.

El autor no tiene conflictos de interés para declarar. El estudio fue financiado en parte por el Grant número 69608 de la Robert Wood Johnson Foundation a través del Amos Medical Faculty Development Program. y por el Grant número R01a1095346 del NIAID de NIH de E. U. A.

Correspondencia a:


Intestinal Escherichia coli pathogens are leading causes of acute diarrheal disease in children less than 5 years in Latin America, Africa and Asia and a leading cause of death in children living in poorest communities in Africa and South East Asia. Studies on the role of E. coli pathogens in childhood diarrhea in Colombia and other countries in Latin America are limited due to the lack of detection assays in clinical laboratories at the main urban medical centers. Recent studies report that enterotoxigenic E. coli is the most common E. coli pathogens associated with diarrhea in children less than 5 years of age. Other E. coli pathotypes have been detected in children with diarrhea including enteropathogenic, enteroaggregative, shiga-toxin producing and diffusely adherent E. coli. It was also found that meat and vegetables at retail stores are contaminated with Shiga-toxin producing E. coli and enteroaggregative E. coli, suggesting that food products are involved in transmission and infection of the susceptible host. More studies are necessary to evaluate the mechanisms of transmission, the impact on the epidemiology of diarrheal disease, and management strategies and prevention of these pathogens affecting the pediatric population in Colombia.

Key words: Escherichia. coli, diarrhea, Colombia, epidemiology, food products, acute diarrheal disease.


Resumen

Las cepas de E. coli enteropatógenas son causas importantes de la enfermedad diarreica aguda (EDA) en niños bajo 5 años de edad en América Latina, África y Asia y están asociadas a alta mortalidad en niños en las comunidades más pobres de África y el Sudeste Asiático. Estudios sobre el papel de las variedades de E. coli entero-patógenas en la EDA infantil en Colombia y otros países de América Latina son limitados debido a la carencia de ensayos para detección de estos patógenos en los laboratorios clínicos de centros de salud. Estudios recientes han reportado la detección de E. coli enteropatógenas en Colombia, siendo E. coli enterotoxigénica la cepa más frecuentemente asociada a diarrea en niños bajo 5 años. Otros patógenos detectados en estos pacientes incluyen E. coli enteroagregativa, enteropatógena "clásica", productora de toxina Shiga, y de adherencia difusa. Con base en estudios que reportan la presencia de E. coli productora de toxina Shiga y E. coli enteroagregativa en carnes y vegetales en supermercados, se cree que productos alimentarios contaminados contribuyen a la transmisión de estos patógenos y a la infección del hospedero susceptible. Más estudios son necesarios para evaluar los mecanismos de transmisión, el impacto en la epidemiologia de la EDA, y las pautas de manejo y prevención de estos patógenos que afectan la población pediátrica en Colombia.

Palabras clave: Escherichia coli, diarrea, Colombia, epidemiología, alimentos, EDA.


 

Introducción

La enfermedad diarreica aguda (EDA) en niños bajo 5 años de edad es una de las causas más importantes de mortalidad en países en vía de desarrollo en África y el Sudeste Asiático14. La EDA afecta a las poblaciones marginadas no sólo de África, Asia y Latinoamérica, sino también en países industria-lizados5-8. Entre 0,8 y 2 millones de niños bajo 5 años de edad mueren en el mundo a causa de EDA siendo ésta la segunda causa única de muerte después de las infecciones respiratorias9. La EDA es también una de las causas más importantes de morbilidad en países en vía de desarrollo y países industrializados. Se estima que mil millones de episodios de diarrea ocurren anualmente en niños en el mundo10. Los agentes infecciosos asociados a la alta morbilidad y mortalidad de la EDA incluyen virus, bacterias y, en menor proporción, parásitos11. Dentro de las causas virales de EDA, la más importante es rotavirus, asociado a aproximadamente 440 mil muertes anuales, de las cuales 82% ocurren en los países más pobres del mundo12,13. Las causas bacterianas de EDA ocupan un segundo lugar en frecuencia siendo Escherichia coli enteropatógenas las más importantes seguida de Salmonella spp., Shigella spp., Campylobacter jejuni y Vibrio cholerae4.

El objetivo primordial del presente trabajo es divulgar los conocimientos acerca de la epidemiología y la microbiología de E. coli enteropatógenas asociadas a la EDA en la población infantil colombiana. El estudio es significativo porque da a conocer la importancia de la vigilancia epidemiológica de estos patógenos como un instrumento vital para determinar las medidas preventivas más apropiadas destinadas a disminuir la morbilidad y mortalidad por EDA infantil en Colombia.

Materiales y Métodos

El presente trabajo es una revisión de tema destinado a evaluar el papel de E. coli en la EDA en la población pediátrica colombiana. Pare este estudio se evaluaron solamente publicaciones indizadas en Medline y PubMed desde 1960 hasta 2014. Las palabras clave utilizadas para identificar dichas publicaciones incluyeron combinación de las palabras diarrea, Colombia, Escherichia coli, niños, EDA, epidemiología, tratamiento, toxina Shiga, alimentos.

También se evaluaron publicaciones sobre la situación de salud en Colombia elaboradas y publicadas por la Organización Mundial de la Salud y por el Ministerio de Protección Social de la República de Colombia, a partir del año 2000 hasta el presente.

Resultados y Discusión

Definición

Enfermedad diarreica aguda es el término adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para referirse a un proceso inflamatorio gastrointestinal infeccioso o no infeccioso, asociado a una disminución en la consistencia y un aumento en la frecuencia ( > 3 veces por día) de las deposiciones fecales14. La diarrea puede ser líquida, semilíquida, y puede contener moco y sangre. Otras manifestaciones clínicas de la EDA son náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y deshidratación. Como en algunos pacientes el vómito, la deshidratación, y la fiebre pueden ser las manifestaciones más predominantes, un término apropiado para describir los órganos afectados y las manifestaciones clínicas de los pacientes afectados sería el de gastroenteritis aguda. Teniendo en cuenta que EDA es el término adoptado por la OMS, y por el Ministerio de Protección Social de la República de Colombia, EDA será el término que se usará a todo lo largo de esta revisión.

Clínica y microbiología de Escherichia coli enteropatógenas

Cepas E. coli diarreogénicas fueron reconocidas en 1889. Sin embargo, la caracterización de sus mecanismos de patogenicidad y su posterior clasificación en las seis categorías que hoy conocemos no fue posible por muchos años debido a que los ensayos de microbiología convencional no permitían distinguir E. coli enteropatógenas de E. coli no patógenas. El primer patotipo de E. coli asociado a EDA en lactantes se le denominó E. coli enteropatógena (ECEP) y fue descrita por primera vez en 193815. Los estudios sobre E. coli enteropatógenas se limitaron por muchos años a laboratorios de investigación en países industrializados donde se lograron caracterizar diferentes tipos de E. coli diarreogénicas genotípica y fenotípicamente. Los seis tipos de E. coli diarreogénicas son ECEP "clásica", E. coli enterotoxigénica (ECET), E. coli productora de toxina Shiga (ECTS), E. coli enteroinvasora (ECEI), E. coli enteroagregativa (ECEA), y E. coli de adherencia difusa (ECAD) (Tabla 1)16. La detección de E. coli enteropatógenas es posible mediante ensayos de amplificación de genes de virulencia específicos para cada uno de los seis tipos de E. coli diarreogénicos descritos17-20. Este tipo de ensayo no está disponible en la mayoría de países en vía de desarrollo lo cual ha limitado su utilización en vigilancia epidemiológica para evaluar el impacto que las cepas de E. coli diarreogénicas puedan tener en la población pediátrica21.

 

Tabla. Tipos de E. coli enteropatógenas
 

 

Escherichia coli enterotoxigénica

Es el agente más frecuentemente asociado a EDA infantil en el mundo y el que está asociado con mayor mortalidad y morbilidad en niños bajo 5 años de edad, después de rotavirus22. Además, se le reconoce como el agente más frecuentemente asociado a diarrea del viajero23. ECET se define como aquellas cepas de E. coli que expresan la enterotoxina termolábil LT y/o la enterotoxina termoestable ST y que son capaces de colonizar el intestino humano mediante factores de colonización24. Más de 22 factores de colonización constituidos por pili y adhesinas no asociadas a pili permiten la adherencia bacteriana a células intestinales, facilitando la colonización del intestino delgado (Figura 1, paneles A y B).

 

 
Figura 1. Micrografía de E. coli enterotoxigénica (ECET). Panel A. Electromicrografía de transmisión de ECET cepa E9034A cultivada en agar sangre. La bacteria muestra fimbrias tipo IV CS21 (fecha) que se entrelazan y generan autoagregación bacteriana. Panel B. Electro micrografía de infección de células epiteliales derivadas de intestino delgado de cerdo previamente infectadas durante 3 h con ECET. Las bacterias se observan adhiriéndose a la superficie celular (flecha) y específicamente a proyecciones de membrana. Foto archivo del laboratorio del Dr. Gómez-Duarte. Panel C. Diagrama del mecanismo de acción de la enterotoxinas termolábil LT y termoestable ST. LT es una molécula conformada por una subunidad A activa (rojo) and cinco subunidades B receptoras (amarillo) que son liberadas por las cepas de ECET. Las subunidades B se unen inicialmente a gangliosidos GM1 que actúan como receptores sobre la superficie de las células intestinales. Posteriormente la subunidad A se desprende y se internaliza hasta unirse a la subunidad X de la enzima adenilato ciclasa (AC) para activar permanentemente la enzima y aumentar la producción de cAMP. Este segundo mensajero induce la fosforilación del regulador de conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR por sus siglas en inglés) e induce apertura de este regulador y la secreción activa de cloro y agua. ST (verde) es un péptido que se une a la enzima guanocilato ciclasa (GC) dentro de la célula epitelial para activarla y generar cGMP. El cGMP indirectamente induce la apertura del mismo regulador CFTR y la secreción de cloro y agua.

 

LT es una toxina conformada por una subunidad A y cinco subunidades B. La subunidad A activa permanentemente la enzima adenilatociclasa que al elevar los niveles de AMP-cíclico intracelular, inducen la fosforilación del regulador de conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR) y su apertura. La apertura de este regulador resulta en secreción activa de cloro y agua de células intestinales, lo que se traduce en una diarrea secretora intensa. El mecanismo de acción de la LT es casi idéntico al de la toxina colérica (CTX) de V. cholerae. La subunidad B se une específicamente al receptor gangliosido M1 sobre la superficie apical de células intestinales, a través del cual la subunidad A entra al citoplasma a activar la adenilatociclasa (Figura 1, panel C)25.

La enterotoxina termoestable ST es un péptido de aproximadamente 13 residuos, muy similar a la guanilina, otro péptido normalmente expresado por células intestinales. Mientras que la guanilina cumple funciones de homeos-tasis en el intestino humano como la activación regulada de la enzima guanilatociclasa y la absorción intestinal, la toxina ST, por el contrario, activa permanentemente la enzima guanilatociclasa, elevando los niveles de cGMP por encima de lo normal. Los elevados niveles intracelulares de cGMP inducen dramáticamente la fosforilación de los canales de cloro CFTR en las células epiteliales, y como consecuencia, inducen una secreción activa de electrolitos y agua que se traduce clínicamente en diarrea secretora grave26.

Escherichia coli enteropatógena "clásica"

Induce diarrea prologada, preferencialmente en niños bajo un año de edad y aunque se ha descrito mundialmente, su prevalencia más alta se reporta en Brasil27-29. ECEP "clásica" se define como aquella E. coli que posee un isla de patogenicidad de ~40 Kb cromosomal llamada locus de eliminación de microvellosidades intestinales (LEE por sus siglas en inglés) que codifica un sistema de secreción tipo III similar en estructura a los sistemas descritos en Salmonella spp., Shigella spp., Yersinia pestis y Pseudomonas aeruginosa330-31. LEE codifica proteínas que, una vez expresadas, son inyectadas por el sistema de secreción tipo III dentro de células epiteliales de la mucosa intestinal para inducir adherencia íntima bacteriana, polimerización de actina, formación de pedestales en la superficie apical de las células intestinales y destrucción de microvellosidades32. Dos grupos de ECEP "clásica" han sido reportados con base en la presencia o ausencia de la fimbria tipo IV BFP (bundle-forming pilus) la cual está codificada en un plásmido de virulencia. Las ECEP típicas son aquellas que poseen el plásmido de virulencia que codifica BFP mientras que las ECEP atípicas son aquellas que carecen de dicho plásmido y no expresan BFP (Tabla 1). Las cepas ECEP atípicas son más prevalentes que las ECEP típicas como causa de diarrea en el mundo33. El BFP induce adherencia bacteriana en la superficie de células epiteliales en un patrón denominado adherencia localizada34. El receptor de BFP sobre la membrana de las células intestinales contiene un azúcar denominado N-acetil-lactosamina. El enlace especifico entre el BFP y su receptor facilita el acercamiento de ECEP "clásica" a la célula intestinal y su colonización posterior35-37. Estudios en Brasil han reportado que cepas de ECEP atípicas pueden aislarse de heces fecales, tanto de niños con diarrea, como de niños y adultos sin diarrea. Análisis genotípico y fenotípico de estas cepas demuestra que las ECEP atípicas pertenece a un grupo heterogéneo de bacterias con múltiples serotipos y diversos factores de virulencia. Dicha diversidad genética y su presencia en portadores sanos ha hecho difícil determinar si en este grupo de ECEP "clásicas" hay cepas patógenas y no patógenas38.

Escherichia coli productora de toxina Shiga

(A este subgrupo se le denomina también como E. coli enterohemorrágica-ECEH). Provoca diarrea con sangre en hospederos susceptibles, y en algunos pacientes, especialmente en edades extremas; puede inducir también síndrome hemolítico urémico, caracterizado por hemolisis, falla renal, y trombocitopenia39. La ECTS se caracteriza por expresar una toxina genéticamente y fenotípicamente similar a la toxina Shiga, descrita originalmente en Shigella dysenteriae tipo 1, que actúa inhibiendo la síntesis de proteínas en células eucariotas. Los genes que codifican la toxina Shiga constituyen parte de un bacteriófago lisogénico insertado en el cromosoma de las ECTS40. Dos tipos de toxinas Shiga han sido descritas en ECTS en base a diferencias en su secuencia de ADN. Una o dos toxinas Shiga STX1 y STX2 pueden existir en una misma cepa, y aunque el mecanismo de acción es el mismo para las dos toxinas, las cepas de ECTS que expresan STX2 son más virulentas que las que sólo expresan STX1, posiblemente porque la STX2 se expresa a más altos niveles en el hospedero mamífero41. La toxina está conformada por una subunidad A y cinco subunidades B; esta última se une a receptores facilitando la internalización de la toxina con sus respectivas subunidades. Las subunidades B se unen a glicoesfingolípidos de la clase ceramidas, específicamente a globotriaosil-ceramida Gb3 (CD77) o Gb4, presentes en la membrana de las células eucariotas. Una vez que la STX se une a estos receptores la holotoxina se moviliza por el sistema Golgi por transporte retrogrado hasta el retículo endoplásmico rugoso. En esta estructura, la subunidad A altera la subunidad 28S ribosomal inhibiendo la síntesis de proteínas (Figura 1C)42. Otros mecanismos de acción asociados a la toxicidad celular de la toxina Shiga incluyen la inducción de apoptosis mediante la activación directa o indirecta de las cascada de caspasas y la activación de la expresión o liberación de citoquinas como la IL-8, el factor estimulante de granulocitos y fagocitos (GM-CSF) y el factor de necrosis tumoral (FNT)43. Estos mecanismos de acción resultan en la destrucción de la mucosa intestinal y como consecuencia, la microtrombosis del endotelio vascular en varios órganos blanco incluyendo intestino, riñón, sistema nervioso central, pulmón, y corazón. El efecto microtrombótico de la toxina Shiga se manifiesta clínicamente como el síndrome hemolítico urémico, consistente en hemolisis, azotemia y trombocitopenia, encefalopatía, y gastroenteritis disentérica39,44.

Las poblaciones más susceptibles a dicho síndrome son los niños bajo 4 años1 y adultos sobre 65 años de edad. Las cepas de ECTS que más se asocian a esta enfermedad incluyen un número relativamente reducido de serotipos, de los cuales el más frecuente es O157:H7. El serotipo O157:H7 asociado a EDA tiende a predominar en los E.U.A., Europa, y Argentina y aunque las cepas no-O157:H7 también se asocian a enfermedad, su epidemiologia mundial aún se desconoce45-47. El bajo reporte de cepas no-O157:H7 puede relacionarse con el hecho de que muchos laboratorios clínicos en países industrializados primordialmente detectan cepas O157:H7. La ECTS con serotipo O157:H7 poseen en su mayoría la isla de patogenicidad LEE idéntica a la presente en las ECEP48. La adherencia íntima y destrucción de microvellosidades mediados por el sistema de secreción tipo III codificado por LEE, junto a la expresión de la toxina Shiga, puede contribuir a la elevada virulencia de estas cepas.

Escherichia coli enteroinvasora

Induce una diarrea disentérica muy semejante a Shigella spp. aunque también se asocia a diarrea acuosa y afecta a niños, principalmente en países de bajos recursos49. Estudios filogenéticos de ARN ribosomal y de análisis de ADN de los plásmidos de virulencia indican que ECEI es un ancestro cercano a la Shigella50. Dicho plásmido de virulencia codifica un sistema de secreción tipo III similar en estructura al de ECEP pero su función está dirigida a la inducción de invasión bacteriana de las células intestinales y su diseminación intercelular. Este fenotipo caracterizado por destrucción celular explica el síndrome disentérico en el paciente afectado51.

Escherichia coli enteroadherente

Induce diarrea líquida en niños y adultos en países en vía de desarrollo como también en países industrializados. Se ha descrito también como un agente importante de diarrea del viajero. ECEA se define como aquella E. coli que induce adherencia agregativa en células epiteliales, mediada por la fimbria AFF. La adherencia agregativa sobre las superficies celulares o no celulares semeja el patrón de ladrillos de pared. Este tipo de adherencia favorece no sólo la colonización intestinal por este pato-tipo sino que también la formación de biopelículas sobre superficies no biológicas52,53. La ECEA necesita de otros factores de virulencia para inducir enfermedad; dichos factores no están claramente definidos en la actualidad pero se cree que incluyen el factor de regulación global AggR, varias enterotoxinas, y proteasas séricas54-56. Las proteasas séricas son proteínas auto-transportadoras capaces de translocarse del periplasma a través de la membrana externa al exterior de la bacteria. Las proteasas séricas clase I son citotóxicas para las células epiteliales, y su miembro más importante es Pet (Plasmid-endoded toxin)57,58. Las proteasas séricas clase II son capaces de cortar proteínas asociadas a la respuesta inmunitaria y expresadas en la superficie de células intestinales y ejercer una función inmunomoduladora59.

Escherichia coli de adherencia difusa

Es el patotipo menos caracterizado de todos y el grupo tal vez más heterogéneo60. Se cree que induce diarrea líquida en niños pero su frecuencia en países en vía de desarrollo y en países industrializados no parece ser muy alta. Sus factores de virulencia asociados al fenotipo de adherencia difusa incluyen las fimbrias Afa/Dr, AIDA, y Daa (Difuse adhesin) codificadas en operones con su mismo nombre los cuales se han detectado también en cepas de E. coli no patógenas61,62.

Recientemente se han descrito cepas de E. coli enteropatógenas emergentes. El caso más dramático corresponde al brote epidemiológico en Europa por la cepa ECEA-ECST. Esta cepa transmitida a través de guisantes fue la responsable del brote epidémico en Europa asociado a diarrea disentérica complicada con síndrome hemolítico urémico y con elevada mortalidad63,64. Estudios basados en análisis de secuencia de ADN genómico y estudios filogenéticos demostraron que esta cepa es una ECEA que adquirió los genes de la toxina-Shiga, además de otros factores de virulencia mediante transferencia horizontal de ADN65,66. Se cree que otras cepas de E. coli diarreogénicas emergentes circulan en el mundo pero su epidemiología se desconoce.

Epidemiología

Colombia es un país con 45,5 millones de habitantes y una población de 4,2 millones de niños bajo 5 años de edad. La mortalidad infantil se ha mantenido en los últimos 10 años entre 15,8 y 20,4 por 1.000 nacidos vivos, con 17,1 por 1.000 nacidos vivos en el año 200967. La EDA es la segunda causa más común de morbilidad en Colombia con una incidencia de 110 casos por 100.000 habitantes68. Se estima que en 50% de los casos la EDA se asocia a agentes virales, 20 a 30% a agentes bacterianos y 20 a 30% a otras causas. La frecuencia de la EDA por E. coli enteropatógenas en Colombia no se conoce. Reportes recientes en la región del Caribe colombiano indican que la frecuencia es de 7,5% del total de diarreas69,70. Aunque la diarrea por E. coli es mucho más frecuente en países de bajos ingresos donde puede ser de hasta 50% del total de casos, la frecuencia de este agente es en otros países de Latino América como Argentina, México y Brasil varía entre 6 y 28%71-73.

Es importante recalcar que la mortalidad infantil no es uniforme en todo el territorio nacional. En áreas marginadas, y entre ellas la áreas con población indígena y de bajos recursos, la mortalidad infantil llega a ser de hasta 38,7 por 1.000 nacidos vivos, que es dos veces el promedio nacional74. En la actualidad, la mortalidad por EDA en niños bajo 5 años de edad representa 4% del total de la mortalidad. Aunque la mortalidad por EDA ha disminuido y está muy distante de la reportada en países africanos y del Sudeste Asiático, la morbilidad por EDA continua elevada, ocupando el segundo lugar como motivo de consulta en niños bajo 5 años y el tercer lugar en niños bajo 10 años de edad67.

Escherichia coli enteropatógenas en niños con diarrea en Colombia

Estudios sobre EDA en Colombia se han concentrado en la etiología parasitaria, bacteriana, y viral. Dentro de la causalidad bacteriana, los agentes más frecuentemente descritos han sido Salmonella spp., Shigella spp., Yersinia spp., Campylobacter jejuni y, en los años 90 V. cholerae. Rotavirus se considera la causa más frecuente de EDA en la población infantil colombiana con una frecuencia de 36 a 48%, seguida por patógenos bacterianos con 17 a 31,4%, y por parásitos (Giardia lamblia y Entoamoeba histolytica) con 14,6 a 19,4%68,70. Vibrio cholerae se reportó en Colombia en el año de 1991 y se asoció con la epidemia de V. cholera O1 en el Perú, que se extendió a Chile, Ecuador y Colombia, para posteriormente desaparecer en el año 199375-77.

Estudios sobre el papel de E. coli son limitados y sólo en los últimos años un discreto número de estudios han reportado la detección de E. coli enteropatógenas utilizando ensayos basados en amplificación de ADN. Estos estudios han permitido describir parcialmente el papel de E. coli diarreogénicas en la EDA en la población infantil en Colombia. El primer estudio colombiano sobre E. coli enteropatógenas, en el año de 1997, reportó que las ECTS están asociadas a EDA en la población infantil. En este estudio solamente se reportaron cepas de ECTS sorbitol negativas las cuales están asociadas al serotipo O157:H7. Cepas O157:H7 negativas no se incluyeron en el estudio78.

Dos estudios dedicados a la detección de cepas de E. coli enteropatógenas permitieron reconocer la presencia de estos patógenos en niños con diarrea en Colombia. Uno de los estudios reportó que 7% de los niños bajo 5 años, con diarrea, en Sincelejo y Cartagena, fueron positivos para cepas E. coli enteropatógenas en muestras de materia fecal. Las E. coli enteropatógenas detectadas incluyeron ECET, ECEA, ECEP clásica, ECTS, y ECEI siendo ECET las más frecuente69. Un estudio similar en niños en Bogotá y otras poblaciones en el interior del país igualmente reconocieron la presencia de ECET, ECEA, ECEP clásica, ECTS, y ECAD79.

Un estudio más reciente de casos y controles en la población infantil bajo 5 años, en Cartagena, corroboró que la EDA es causada en 7,4% por E. coli entropatógenas, siendo ECET el agente más frecuente. Este estudio también reporto ECEP clásica y ECEA predominante-mente80. De todas las cepas de E. coli detectadas, ECET tuvo una asociación estadísticamente significativa con EDA infantil. En este estudio también se detectaron cepas en niños con EDA con un genotipo único a las cuales se les denominó E. coli enteropatógenas emergentes. Los aislados clínicos de ECET se caracterizaron a nivel molecular y se reportó que 52,5% poseían el gen de la toxina LT, 32,5% de ST y 15% de LT y ST simultáneamente. Los factores de colonización más frecuentemente encontrados fueron el CS21 en 50% y el CFA/I en 32,5% de las cepas. Con base en la tipificación por secuenciación de locus múltiples (MLST) se identificó la existencia de seis grupos clonales emergentes de ECET que parecen circular en la comunidad81.

Detección de Escherichia coli enteropatógenas en el ambiente

Enfermedades gastrointestinales transmitidas por alimentos y agua son importantes en países en vía de desarrollo como también en países industrializados. Se cree que el intercambio comercial de productos alimentarios contribuye a la transmisión de patógenos intestinales de país a país, entre ellos E. coli enteropatógenas clásicas. En Colombia se cree que el consumo de agua contaminada es tal vez el factor más importante en la transmisión de E. coli enteropatógenas clásicas. La calidad de agua para consumo humano en áreas rurales del país es, en promedio, más deficiente que la calidad del agua en áreas urbanas, lo cual puede en parte resultar en mayor número de casos de EDA en la población rural. Con respecto a la contaminación de agua con cepas de E. coli enteropatógenas, no existen estudios que indiquen específicamente cuáles son los patotipos que más frecuentemente contaminan el agua para consumo humano, cuáles son las regiones del país más afectadas, y qué factores climáticos, geográficos, o socioeconómicos contribuyen a dicha contaminación. Este tipo de estudios permitiría determinar qué poblaciones están en mayor riesgo de adquirir estas infecciones y permitiría diseñar planes para prevenir brotes epidemiológicos en la población pediátrica. Estudios en Colombia dirigidos a la evaluación de agua para consumo humano como también el estudio de aguas fluviales y costeras están basados en la identificación del número de bacterias coliformes totales o coliformes fecales utilizando el método de número-más-probable (NMP)82. Los coliformes fecales incluyen aquellas bacterias normalmente presentes en heces (fecales), mientras que los coliformes totales incluyen bacteria presentes en heces fecales, suelos, y otras fuentes. En San Andrés Islas se ha reportado que el agua marina tiene un alto grado de contaminación por coliformes, muy por encima de los niveles permitidos por la ley para contacto primario (200 coliformes fecales por 100 mL o 1.000 coliformes totales por 100 mL) lo que puede contribuir al número de casos de EDA de la población infantil de la isla como también en los bañistas83.

El consumo de productos alimentarios contaminados con E. coli enteropatógenas se asocia a EDA. En el 2010 se reportó que 30% de los productos alimentarios disponibles en supermercados en Bogotá estaban contaminados con E. coli enteropatógenas. Los agentes más comunes aislados de vegetales y carne de res fueron ECTS y ECEA79. No se detectaron ECET, ECEP clásica ni ECEI, las cuales pueden están más asociadas a aguas contaminadas. Más estudios son necesarios para encontrar las fuentes más comunes de dicha contaminación y para evaluar si la contaminación de productos alimentarios varía de acuerdo a la región y a la época del año. El primer estudio sobre las ECTS en Colombia en 1998 reportó la presencia en 0,87% de muestras de carne molida de res y en 6,5% de fecas de ganado vacuno83. Un estudio posterior en el 2007, demostró que hasta 6% de productos alimentarios para consumo humano, entre ellos carne molida de res y jamón, estaban contaminados con cepas de ECTS, ninguno de los cuales era positivo para el serotipo O157:H7 indicando que este serotipo no es frecuente en Colombia85.

Manejo y prevención

El manejo de la EDA en niños está directamente ligado al combate de la deshidratación83. La deshidratación en niños con EDA, independientemente del agente etiológico, se produce por pérdidas de agua y electrolitos en las heces fecales, por vómito, o por pérdidas insensibles. La implementación de solución de hidratación oral por la OMS en 1960 fue un avance significativo en el manejo de la EDA en el mundo, que ha contribuido a reducir la mortalidad infantil por EDA86-88. Desafortunadamente, el manejo de la deshidratación con soluciones de hidratación oral no ha sido suficiente para disminuir la mortalidad infantil por EDA que aún se mantiene como la segunda causa de muerte en niños bajo dos años después de las enfermedades respiratorias. El establecimiento de agua potable, higiene, servicio de alcantarillado, e inmunización contra los patógenos más frecuentes asociados a EDA son esenciales para la mejorar las cifras de morbimortalidad en la población infantil afectada por la EDA.

No hay estudios en Colombia sobre el manejo especifico de la EDA secundaria a cepas de E. coli enteropatógenas. El manejo de la EDA tiene como base las pautas y guías de manejo de la OMS88. El uso de antimicrobianos se ha postulado como un mecanismo para limitar el número de días de diarrea y, por tanto, el riesgo de deshidratación. Estudios en adultos han mostrado que el uso de antimicrobianos puede detener episodios de diarrea recién iniciados23. El uso de antimicrobianos en niños con diarrea por E. coli tiene, sin embargo, varias desventajas, entre ellas el incremento de la resistencia antimicrobiana en la microbiota bacteriana intestinal, en especial cuando su uso es indiscriminado. Además, los antimicrobianos pueden prolongar o empeorar la diarrea al alterar la microbiota intestinal o, en el peor de los casos, pueden inducir el síndrome hemolítico urémico en casos de diarrea por ECTS89. Son necesarios estudios clínicos prospectivos para determinar el manejo óptimo de las diarreas por diferentes patotipos de E. coli enteropatógenas. El manejo de la diarrea por ECTS es único pues no sólo debe tenerse en cuenta la hidratación del paciente, sino también advertir el desarrollo del síndrome hemolítico urémico. Dependiendo de los órganos más afectados por el síndrome hemolítico urémico, el paciente requerirá de manejo de falla renal aguda, hipertensión arterial, y/o encefalopatía, las más frecuentes complicaciones de este síndrome90.

Las medidas de prevención contra la EDA bacteriana están directamente relacionadas al manejo de agua y alimentos para consumo humano. Teniendo en cuenta que la contaminación del agua y los alimentos son los mecanismo más importantes de la transmisión de patógenos entéricos, es primordial que la comunidad consuma agua potable y que elimine los agentes microbianos de alimentos contaminados mediante cocción (carnes y vegetales) o lavado (frutas), o que se retiren del mercado alimentos altamente contaminados. Para determinar el grado de contaminación del agua y alimentos para consumo humano, una vigilancia epidemiológica de estos microorganismos es primordial. El reporte de contaminación permitiría a las autoridades competentes retirar alimentos altamente contaminados del mercado con el objetivo de prevenir y/o controlar brotes epidémicos de EDA en la comunidad. En la actualidad, no están disponibles vacunas contra E. coli enteropatógenas en el mercado; sin embargo, en diversos países, se están llevando a cabo, estudios de fase I, II, y III sobre varias vacunas contra ECET, basadas en moléculas modificadas de LTb y/o factores de colonización91-93. Se espera que el uso de vacunas constituya una medida de favorable costo-beneficio que pueda disminuir la alta morbilidad por este patógeno en la población pediátrica de países endémicos como Colombia y también reducir la frecuencia de diarrea del viajero.

Una deficiencia de zinc y otros micronutrientes en niños que viven en zonas marginadas puede asociarse a deficiencias inmunitarias y a mayor riesgo de enfermedades infecciosas, entre ella la EDA. Suplementos de zinc a niños bajo 5 años de edad pueden reducir la mortalidad por EDA y por neumonías como lo reportan estudios en África y Asia, demostrando que el zinc es una medida esencial en la prevención de la EDA en la población pediátrica94,95.

Conclusiones

Entre 0,8 y 2 millones de niños bajo 5 años de edad mueren en el mundo a causa de EDA siendo ésta la segunda causa única de muerte después de las infecciones respiratorias. La EDA es la segunda causa más común de morbilidad en Colombia con una incidencia de 110 casos por 100.000 habitantes y una tasa de mortalidad en niños bajo 5 años de 0,75 por 1.000 nacidos vivos, lo que corresponde a 4% del total de la mortalidad infantil. Aunque la epidemiologia de la EDA por E. coli no se conoce a nivel nacional, estudios en el Caribe y el centro Colombiano demuestran que estas cepas contribuyen a la morbilidad por EDA en niños antes de los 5 años de edad en Colombia. Se estima que la EDA por E. coli enteropatógenas es aproximadamente 7,4% del total de casos de EDA en niños bajo 5 años.

Han sido detectadas en heces (fecales) de niños con diarrea cepas de ECET, ECTS, ECEP "clásica", y ECEA, siendo ECET el agente más frecuente. Se estima que la contaminación del agua y los productos alimentarios son las fuentes más importantes de transmisión de la EDA por E. coli. Estudios demuestran que hasta 30% de los productos alimentarios para consumo están contaminados con cepas enteropatógenas de E. coli.

Son primordiales estudios de vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional para reconocer la dimensión del problema de E. coli enteropatógenas en la EDA infantil en Colombia y para diseñar e implementar medidas de prevención contra la misma.

Agradecimientos. Investigaciones reportadas en este manuscrito fueron apoyadas en parte por el NIAID (National Institute of Allergy and Infectious Diseases) del NIH (National Institutes of Health) de los Estados Unidos bajo el Grant número 69608 de la Robert Wood Johnson Foundation a tavés del Amos Medical Faculty Development Program. El contenido de este manuscrito es responsabilidad única del autor y no representa necesariamente la visión oficial del NIH (National Institutes of Health).

 

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Recibido: 23 de enero de 2014
Aceptado:
2 de junio de 2014

Correspondencia a: Oscar G. Gómez-Duarte. Oscar.gomez@vanderbilt.edu

 

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