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Revista chilena de infectología

versión impresa ISSN 0716-1018

Rev. chil. infectol. vol.35 no.5 Santiago  2018

http://dx.doi.org/10.4067/s0716-10182018000500619 

Carta al Editor

Arte y enfermedad: la enfermedad infecciosa como inspiración o ruina

Art and disease: the infectious disease as inspiration or ruin

Francisco Carrasco1 

1Escuela de Medicina, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad de Santiago de Chile. Santiago, Chile.

Sr. Editor:

Tras la comunicación aportada por E. Payá1 considero que no se puede dejar de analizar el réquiem y su impacto, sin evaluar el contexto del artista y su estado de salud.

Si bien no existe un consenso respecto a las enfermedades que pudo padecer W. A. Mozart ni la causa de su muerte, la lista se extiende desde una vasculitis a fiebre reumática24. No han sido imprudentes quienes proponen que pudiese haber padecido de sífilis u otra patología infecciosa concomitante2,3. De éstos, es destacable cómo para S. Waksman5, en su escrito de la “Conquista de la tuberculosis”, la etapa terminal de una eventual tuberculosis sufrida por el compositor, constituyó la que reconoce como su etapa de vida más prolífica. El mismo réquiem quedaría inconcluso debido a la prematura muerte del autor producto de la enfermedad que le aquejaba. Es destacable mencionar que su discípulo, Süssmayr, quien concluyó finalmente el réquiem, también padecía de tuberculosis. No obstante, lo que para muchos significó el fin de la brillante carrera del prodigio de Salzburgo, para otros, es el motivo que inspiró algunas de sus más destacadas obras.

En el mismo análisis de E. Payá destacan otros nombres que también presentaron enfermedades infecciosas. Según algunos autores, Robert Schumann murió por complicaciones de la sífilis24,6,7; así como Benjamin Britten, no lejos de nuestros días, también portaba el treponema, sin saberlo8.

Sin desmerecer la genialidad de los diversos artistas, filósofos y escritores aquejados por enfermedades infecciosas, la cuestión respecto a si la vivencia de la enfermedad es en parte responsable de la capacidad creativa, dista mucho de acabar. Innegable es el impacto que el amplio concepto de “enfermedad” tiene en cada persona, así como las particularidades que adornan cada vivencia personal y colectiva. En este caso la música se convierte en una expresión fenomenológica de la enfermedad2,6.

No son pocos quienes han vivido y desarrollado su arte bajo el alero y mecenazgo, si cabe, de una enfermedad infecciosa, o bien vieron truncada su historia y mermada su actividad producto de las consecuencias de su enfermedad. Basta nombrar los casos de Frédéric Chopin y las hermanas Brönte con la tuberculosis; a Franz Schubert y Charles Baudelare con la sífilis y más próximos a nuestros días, podemos recordar a la cantautora trasandina Mercedes Sosa quien vivió muchos años con la enfermedad de Chagas y a Freddie Mercury, portador del VIH/SIDA. Los ejemplos son múltiples y las interpretaciones infinitas, mas no debemos olvidar el impacto oculto para la historiografía: lejos de micrófonos, partituras y reflectores, hacemos frente a realidades únicas y personales en un box de urgencias.

Artículos como el de Payá, junto con entretener en torno a temáticas tan interesantes como el desarrollo de la música, se convierten en una hermosa invitación a reinterpretar las significaciones y, en la práctica, a rehumanizar nuestra medicina.

Referencias bibliográficas

1.- Payá E. El réquiem en la música. Rev Chilena Infectol 2018; 35 (2): 229. [ Links ]

2.- Franzen C. Syphilis in composers and musicians-Mozart, Beethoven, Paganini, Schubert, Schumann, Smetana. Eur J Clin Microbiol Infect Dis 2018; 27 (12): 1151-7. [ Links ]

3.- Gomis M, Sánchez B. Music and infectious diseases. Clin Microbiol Infect 2000; 6 (11): 575-8. [ Links ]

4.- Sartin J S. Contagious rhythm: infectious diseases of 20th century musicians. Clin Med Res 2010; 8(2): 106-13. doi: 10.3121/cmr.2010.882. [ Links ]

5.- Waksman S A. La Conquista de la Tuberculosis. Buenos Aires, Argentina: Editorial Hobbs-Sudamericana S. A. 1968. [ Links ]

6.- Rietschel E T, Rietschel M, Beutler B. How the mighty have fallen: fatal infectious diseases of divine composers. Infect Dis Clin North Am 2004; 18(2):311-39. [ Links ]

7.- Bäzner H, Hennerici M G. Syphilis in german-speaking composers - ‘examination results are confidential’. Front Neurol Neurosci 2010; 27: 61-83. doi: 10.1159/000311192. [ Links ]

8.- Petch M C. The heart of Benjamin Britten. J R Soc Med 2014; 107 (9): 339-41. doi: 10.1177/0141076814540879. [ Links ]

Correspondencia a:francisco.carrasco@usach.cl

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