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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.52 n.189 Santiago ene. 1998

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27901998018900002 

Francisco Curt Lange (1903-1997):
tributo a un americanista de excepción

por
Luis Merino Montero
 

I. INTRODUCCIÓN

El 3 de mayo de 1997 se extinguió en Montevideo, Uruguay, la vida de Francisco Curt Lange, a los noventa y tres años de edad. A través de su larga vida, Francisco, o Pancho como lo conocieramos sus amigos, dejó un legado inmenso y fecundo que compromete la gratitud por igual de musicólogos, intelectuales y de toda persona que tenga que ver con el quehacer cultural de América, desde el norte del continente hasta su confín en el extremo sur. Como un homenaje al momento de su partida, hemos considerado hacer no una necrología a la manera tradicional, sino que un perfil general de su quehacer multifacético, el que necesariamente deberá ser muy selectivo, a partir de la información disponible en nuestro país, Chile, cuyo objetivo prioritario es contarle, sobre todo a las generaciones más jóvenes de músicos y musicólogos latinoamericanos, quien fue y que hizo Francisco Curt Lange por la integración cultural de nuestro continente.

    Francisco Curt Lange, en 1935, disertando sobre "Americanismo musical" en Salta, Argentina. Fotografía aparecida en Boletin Latino-Americano de Música, Lima, año II, tomo 2, abril de 1936, p. 120.

        A este respecto, manifestamos nuestro reconocimiento más sincero a la Revista Musical de Venezuela, país donde Lange viviera hasta poco antes de su muerte. En el número X/28 (mayo-diciembre, 1989) se le rindió un homenaje al ilustre sabio, en el mejor estilo de un Festschrift, prologado por José Antonio Abreu, el entonces Ministro de la Cultura y Presidente del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC). Posteriormente, en el número XI/29 (enero-junio, 1990) aparece un detallado índice de las colecciones cooperativas y colectivas publicadas por Francisco Curt Lange entre 1935 y 1958, encabezado por un documentado estudio del musicólogo Humberto Sagredo Araya. Ambas publicaciones contienen un caudal copiosamente rico de información que no está disponible en ninguna otra bibliografía de América, de Estados Unidos o Europa, la que ha sido de una gran utilidad para configurar este homenaje, el que deberá ser ampliado más adelante por estudios específicos más profundos que se refieran a la miríada de facetas de su obra.
 

II COMIENZOS EN ALEMANIA

Francisco Curt Lange nació el 10 de diciembre de 1903, en Eilenburg, Prusia, en el seno de una familia de clase media alta de amplia cultura, la que se estableció en Bremen el año 1912 y lo estimuló a una amplia formación en lo espiritual, lo humanístico y lo artístico, que culminó en estudios superiores en las universidades de Leipzig, Munich y Bonn.
        Excelente dibujante, recibió el diploma de arquitecto de la Universidad de Munich. Realizó también estudios de filosofía, con especial énfasis en Nietszche, además de antropología, etnología y romanística. Todo esto sirvió de marco para una formación integral en la música de acuerdo a las antiguas categorías medievales de la musica practica, la musica theorica y la musica especulativa.
        Después de cursar estudios básicos de piano, violín, armonía, contrapunto y composición, Lange siguió estudios avanzados de dirección de orquesta con el renombrado Arthur Nikisch y de órgano con el no menos famoso Karl Straube. Junto a estudios de acústica con Rudolph Ibach, realizó su preparación en investigación musical con lo más granado de los maestros que florecieron durante la edad de oro de la musicología histórica, tanto alemana como centroeuropea. En un artículo insuperable Jorge Velazco, el destacado director de orquesta y musicólogo mexicano1, entrega un exhaustivo panorama en castellano de estas figuras formadoras de Lange como musicólogo. Entre ellos se puede señalar a Erich von Hornbostel, uno de los patriarcas de la musicología comparada ; Adolf Sandberger, dedicado estudioso del renacimiento (siglo XVI) y el alto clasicismo de Viena ; Ernst Bücken, importante impulsor de los nuevos enfoques que surgieron entonces dentro de la historiografía musical alemana ; Curt Sachs, el célebre e influyente impulsor de la organología; Georg Schünemann, investigador del lied y la canción folclórica alemana, además de ser figura clave en la renovación de la educación musical en Alemania ; Max Seiffert, uno de los motores de publicaciones fundamentales tales como la colección Denkmäler deutscher Tonkunst (Monumentos de la Música Alemana) y revistas que marcaron hitos tales como el Archiv für Musikwissenschaft y la Sammelbände der Internationaler Musikgessellschaft. Otras figuras alemanas que tuvieron una gran influencia en la formación de Lange fueron Hermann Abert y dos destacados exponentes de la investigación acerca de la música de Beethoven, Ludwig Schiedermair y Paul Mies. A ellos se agrega el musicólogo belga Charles Jean Eugène van den Borren, autor de trabajos fundamentales sobre la historia de la música flamenca, quien jugó un papel clave en su tesis doctoral acerca de la polifonía de los motetes neerlandeses (Über die Mehrstimmigkeit der Niederländischen Motetten, Bonn, 1929).
 

III. ESTADA EN URUGUAY

La grave crisis económica y política de Alemania entre las dos guerras mundiales que se manifestara en la República de Weimar, lo impulsan a cruzar el océano en búsqueda de nuevas oportunidades. Después de visitar varios países decide radicarse en el Uruguay. Junto con establecerse en Montevideo recibe la nacionalidad uruguaya, y desposa, en 1926, a quien fuera su fiel compañera, María Luisa Vertiz, con quien tendría dos hijos. Inicia así el primer período de su vida latinoamericana el que se extiende hasta el año 1948.
        Se vive entonces en América Latina el surgimiento de un sistema estatal fuertemente impulsador de la educación y la cultura. El gobierno uruguayo llama a Lange a colaborar en la creación de una organización musical estatal, centralizada y compleja, afín en sus lineamientos a los organismos educacionales y culturales centroeuropeos. Los vínculos de Lange con el gobierno uruguayo se mantienen hasta el fin de sus días, cuando desempeñara la función de agregado cultural de Uruguay en Caracas.
        Con la visión de un verdadero estadista, Lange apreció que una sólida educación musical constituye la condición sine qua non del desarrollo de la música y la musicología de un país, siempre que pueda irradiarse a todos los sectores de la población, de acuerdo al así llamado "proyecto democratizador" de la modernidad2. Esto hace insoslayable la renovación de la institucionalidad decimonónica. De ahí el entusiasmo con que Lange trabaja en pro de la Discoteca Nacional, la educación musical infantil del Uruguay y el empleo de la naciente difusión radioeléctrica como medio de educación de las masas y como factor de difusión artística y científica.
        Paralelamente, Lange visualizó que su labor no podía agotarse en un marco exclusivamente local, sino que debería irradiarse en una perspectiva continental. Lanzó entonces en la década de 1930 su planteamiento sobre el americanismo musical en artículos publicados entre 1934 y 1939 en diversos medios informativos de Nueva York, Tlaxcala (México), Ciudad de México, Santo Domingo (República Dominicana), La Habana, Caracas, Bogotá, Lima, Montevideo, Buenos Aires, Santiago de Chile y Río de Janeiro, en los que formuló un llamado amplio en pro de la integración musical continental, que abarcaba América del Sur, América Central y América del Norte, incluyendo en esta última a los Estados Unidos. Su visión de este movimiento no fue en términos de un simple regionalismo o subregionalismo, sino que en lo que Arturo Ardao denomina como "una nacionalidad en proceso histórico de organización"3.
        En uno de estos escritos, dedicado "A Domingo Santa Cruz, Decano de la Facultad de Bellas Artes, Universidad de Chile", Lange señaló lo siguiente 4:

"El Americanismo Musical es aún idea y acción reunidos en un solo hombre que no ha encontrado hasta hoy día la forma ni los medios para que todo este movimiento logre llegar a un cauce lógico, de anchos diques de protección, para evitar un exagerado esfuerzo físico y una tensión llevada a lo máximo por la ausencia total de los aportes materiales".
"Pero el Americanismo, ¿no lo dijimos en nuestras pláticas?, es lucha en medio de los contrastes, de las contradicciones, de la dimensión muchas veces desoladora de un Continente que aún no se ha encontrado a sí mismo". "Saludo en Ud. a un compañero de lucha que comprendió y estimuló al Americanismo desde sus comienzos".
      Contactos como estos fueron imprescindibles para que Lange, con reciedumbre verdaderamente nietzscheana, pudiera poner en práctica sus propósitos americanistas. Fue así como, durante su residencia en Montevideo, inició el establecimiento de fuertes vínculos con Brasil, a cuya cultura musical le dedicaría sus mejores esfuerzos como musicólogo. Con el apoyo, entre otros, de Luis Heitor Corrêa de Azevedo, Lange hizo un viaje desde Montevideo a Río de Janeiro. En un día de primavera de 1934 desembarcó en el puerto de Río de Janeiro acompañado por su esposa y su hijo Hermann5. Pronunció una conferencia sobre el americanismo musical en el Instituto Nacional de Música y estableció múltiples contactos con las fuerzas musicales vivas en Río de Janeiro y São Paulo6.
        Ese mismo año trabó una estrecha amistad con Heitor Villa-Lobos, quien sería uno de sus grandes apoyos en las actividades de investigación que desarrollaría ulteriormente en archivos del Brasil, para lo cual efectuaría numerosos viajes desde Uruguay7. En 1943 lanzó la idea de la instalación de una discoteca pública en la capital del estado de Recife, la que se materializaría algunos años después8. Esta fue la primera de las discotecas públicas que logró organizar en el Brasil, con la finalidad de preservar y difundir tanto la música artística como la de tradición oral entre toda la gente, de acuerdo a su ideal ampliamente democrático de la educación musical. Entre 1944 y 1946 realizó su tercera visita, e inició su trabajo de investigación de la cultura musical en Minas Gerais y sobre la música brasileña del siglo XX, junto a otros tópicos que comunicaría ulteriormente en artículos, monografías y libros.
        En lo institucional, fundó en 1938 el Instituto Interamericano de Musicología- continuador de la labor del Instituto de Estudios Superiores creado anteriormente- con sede en Montevideo, acogiendo la resolución aprobada por la VIII Conferencia Internacional Americana celebrada en Lima el 24 de diciembre de 1938 junto a las recomendaciones que en el mismo sentido se extendieron en el Congreso Internacional de Musicología, realizado en Nueva York en 1939, y la primera Conferencia Interamericana sobre Música (First Inter American Conference in the Field of Music), celebrada en Washington, D.C., el mismo año, eventos todos en los que a Lange mismo le cupo una participación decisiva. El Instituto fue oficializado por decreto del gobierno uruguayo, fechado el 26 de junio de 1940, y lleva las firmas de Alfredo Baldomir, Presidente de la República, Alberto Guani, Ministro de Relaciones Exteriores y Toribio Olaso, Ministro de Instrucción Pública y Previsión Social. El artículo segundo del decreto establece las siguientes finalidades principales del Instituto9 : "a) el fomento de las relaciones interamericanas en el arte musical; particularmente el intercambio de obras y la realización de conciertos de música americana. b) la incorporación temporaria al Instituto, de profesores y estudiantes superiores que deseen profundizar sus conocimientos en los Archivos del Instituto y hacer conocer sus investigaciones.

c) la organización de un Centro de Investigaciones que atienda el estudio del pasado musical > del continente y estimule su actual producción folklórica, musicológica y pedagógica.

d) la formación de la Biblioteca Interamericana de Música, del Archivo Nacional de Partituras y del Museo Interamericano de Instrumentos Musicales.

e) la publicación de estudios individuales y colectivos en los órganos oficiales de publicación del Instituto, y la edición de música inédita americana.

f) la preparación de un plan para constituir la Asociación Interamericana de Compositores Contemporáneos, de la Asociación Interamericana de Musicología y de la Asociación Interamericana de Pedagogía Musical.

g) la organización de Congresos periódicos que faciliten las reuniones de los profesionales más representativos de cada país y la exhibición y discusión de sus trabajos y proyectos.

h) contribuir en las actividades que corresponden a la Cooperación Intelectual Internacional que desarrollan los países americanos, en cumplimiento de los diferentes acuerdos suscritos."

La materialización de las finalidades señaladas para el Instituto Interamericano de Musicología en la letra "e" se iniciaron anteriormente, en 1935, con la publicación del primer volumen del Boletín Latino-Americano de Música (BLAM). Su formato se dividía en dos grandes partes, una dedicada a los estudios y la segunda consistente en un suplemento musical con la publicación de música inédita americana. Este formato se mantiene en el volumen III publicado en 1937 en Montevideo, en el volumen IV publicado en Bogotá en 1938, en el volumen V publicado en 1941, también en Montevideo y en el volumen VI publicado en 1946 en Río de Janeiro. Por el contrario, el volumen II, publicado en Lima en 1936, carece de suplemento musical, si bien contiene un alto número de ilustraciones de obras de artistas plásticos preeminentemente peruanos y en menor medida bolivianos, chilenos, argentinos y uruguayos, cuya selección revela los profundos conocimientos de Lange en el campo de las artes visuales10.
        De las páginas de los estudios publicados en estos seis volúmenes, tanto como de los suplementos musicales que acompañan los volúmenes I, III, IV, V y VI, fluye en plenitud generosa la mirada americanista de Lange. En el volumen I (1935) incluye diez artículos dedicados a América Latina, de autores provenientes de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú y Colombia. Aparte de los escritos por el mismo Lange a los que se hace referencia en la sección V del trabajo, se destacan los de Andrés Sas sobre la música inca, el de Carlos Isamitt sobre la trutruca, el de Mario de Andrade sobre "Os congos" del Brasil, el de J. T. Wilkes sobre la música contenida en el códice de Gregorio de Zuola, el de Luis Heitor Corrêa de Azevedo sobre José Maurício Nunes Garcia y el de H. I. Gallac sobre la obra musical de Juan Carlos Paz. La segunda sección contienen un artículo de J. Pullen Jackson de Nashville, Tennessee, sobre cantos populares estadounidenses y del gran musicólogo austríaco Paul Pisk sobre la creación musical. La tercera sección contiene cinco artículos sobre un tópico prioritario para Lange, la educación musical, entre los cuales cabe señalar un estudio del gran compositor y maestro chileno Pedro Humberto Allende. Este volumen marca un hito clave en la historia de la musicología latinoamericana, no sólo por su perspectiva americanista integral, sino que por considerar en igualdad de condiciones a la música de tradición oral prehispana, la indígena vigente y la folclórica, además de la música de tradición escrita colonial, decimonónica y del siglo XX. Muy decidora es, además, la inclusión de un estudio sobre el gran pionero argentino del serialismo dodecafónico en Latinoamérica que fuera Juan Carlos Paz, en cuanto a revelar la apertura permanente de Lange a la innovación estilística en un período de la historia musical latinoamericana fuertemente dominado por los así llamados nacionalismos de raigambre folclorista o indigenista.
        El enfoque y la estructura señaladas para el volumen I se mantienen en los cinco restantes. En el volumen II (1936) se registra un crecimiento notable, puesto que la sección de estudios latinoamericanos se expande a veinte trabajos (de autores provenientes de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú y Bolivia), la de estudios estadounidenses a cuatro trabajos y la de estudios europeos a siete trabajos. Se agregan dos secciones, una de trabajos didácticos, rotulada como "Conferencias-Clases", y una sección de estudios asiáticos, con un artículo de Ch. Meng de Nueva York sobre la música e instrumentos musicales de la China. Este volumen, impreso en Lima, está dedicado a la Universidad Mayor de San Marcos, la más antigua de América Latina, por lo que asumen una especial relevancia los estudios de investigadores peruanos tales como César Arróspide de la Flor, F. Ibáñez, Andrés Sas, G. Salinas Cossio y Carlos Raygada.
        La tendencia expansiva se incrementa ligeramente en el volumen III (1937), dedicado a la Universidad de Chile a través de su entonces Rector, Juvenal Hernández Jaque y el Decano de la Facultad de Bellas Artes, Domingo Santa Cruz, quien escribe sobre el enfoque del problema artístico en Chile. La sección de estudios latinoamericanos contiene veintiún trabajos, la de estudios estadounidenses seis trabajos, la de estudios europeos ocho trabajos y la de educación musical seis trabajos. Junto a Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Bolivia y Colombia se incluyen trabajos sobre dos países no cubiertos en los dos volúmenes anteriores, México (a cargo de Manuel Ponce, José Rolón, J. L. Mariscal y Rubén Campos) y Venezuela. En concordancia con la dedicatoria a la Universidad de Chile se destacan, aparte del trabajo de Santa Cruz, un estudio de Carlos Isamitt sobre organología mapuche, los apuntes de Jorge Urrutia Blondel sobre los albores de la historia musical chilena y la completa información que preparara María Aldunate sobre la labor de la Asociación Nacional de Conciertos Sinfónicos de Chile. Mención especial merece el trabajo de Luis Heitor Corrêa de Azevedo sobre la gloria operática del Brasil decimonónico, Carlos Gomes. En la sección de estudios europeos, en consonancia con el espíritu renovador de Lange, figuran trabajos sobre la entonces música contemporánea de Austria por Paul Pisk, Polonia por J. Freiheiter y Checoeslovaquia por K. Reiner. Además, E. Krenek escribe sobre la entonces "música nueva" y A. Haba sobre la música de cuartos y sextos de tono. Para una mayor variedad se agrega un suplemento de artes plásticas latinoamericanas en el que J. Nucete Sardi presenta un panorama sobre la pintura y escultura de Venezuela junto al mismo Lange quien publica un trabajo sobre Guzmán de Rojas, el pintor boliviano de la masacre del Chaco.
        El volumen IV (1938) está focalizado en los estudios latinoamericanos, tanto en términos de cantidad (puesto que contiene cuarenta artículos) como de cobertura. Se destacan los trabajos sobre las diferentes manifestaciones de la cultura musical de Colombia, país al que está dedicado el volumen, entre los que se pueden señalar el esbozo histórico sobre la música colombiana de José Ignacio Perdomo Escobar, el estudio sobre la musicología indígena de la Amazonia colombiana de Fray Francisco de Igualada y dos trabajos de Gregorio Hernández de Alba sobre la música indígena en Colombia y sobre las representaciones musicales en las esculturas prehistóricas de San Agustín. Además contiene trabajos de autores de países ya representados en los tres volúmenes anteriores tales como Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Bolivia, Venezuela y México, junto con agregarse artículos de autores provenientes de Paraguay, Ecuador, Honduras, Costa Rica y Cuba. Debido al tamaño que alcanzó la sección dedicada a los estudios latinoamericanos, la destinada a estudios estadounidenses sólo incluye un trabajo a cargo de Nicolás Slonimsky, y no se incluyen secciones dedicadas a otras culturas. En todo caso, una representatividad de los países latinoamericanos como la que Lange lograra en este volumen IV, no ha sido superada hasta el momento ni por el mismo Lange durante su vida, ni por ningún otro editor de publicaciones periódicas americanas.
        Por contraste, tanto el volumen V (1941) como el volumen VI (1946) fueron dedicados a culturas específicas. El volumen V está dedicado a la cultura musical norteamericana y contó con el apoyo de Charles Seeger como editor asociado. La primera parte está consagrada a los estudios estadounidenses y consta de 46 artículos. En ella colaboraron músicos de la prosapia de Marshall Bartholomew, compositores del nivel de Aaron Copland, Henry Cowell y George Perle e investigadores de la talla de Warren Dwight Allen, Philip Barbour, Ralph S. Boggs, Frances Densmore, Melville Herscovits, George Herzog, Otto Kinkeldey, Paul Pisk (después de radicarse en los Estados Unidos) y Lota M. Spell. La temática es de una variedad y completitud acorde con la visión integral que Lange tenía de la música y la musicología. Es así como en el conjunto de trabajos se aborda la música indígena (Frances Densmore, George Herzog), la música folk (Phillips Barry, Ralph S. Boggs, George Herzog, Reed Smith, Lota M. Spell), la música afroamericana (Melville Herscovits), el jazz (Max Margulis, William Russell, C. E. Smith), la creación musical norteamericana (Henry Cowell, Friede Rothe, Charles Seeger, Burnet Tuthill), la ópera en los Estados Unidos (Williard Rhodes), la danza de cámara y ballet (John Martin), el emergente serialismo dodecafónico (George Perle) y la musicología en los Estados Unidos (Otto Kinkeldey).
        A estos temas se agregan otros, tales como bibliotecas musicales (Arthur Prichard Moor), periodismo musical (Alfred Frankestein), radiodifusión (Philip Barbour, Ernest La Prade, Davidson Taylor y G. D. Wiebe), educación musical (Peter W. Dykema, Willen Van de Wall, Roy Dickinson Welch, Augustus D. Zanzig), musicoterapia (Ira M. Altschuler, Bessie Shebesta, Isabel Parkman), organizaciones musicales profesionales (Warren Dwight Allen), Hollywood (Aaron Copland), empresarios (J. H. Thuman) bandas musicales (Peter Buys) y manufactura de instrumentos musicales (Robert Young). Comprende además una segunda parte de estudios latinoamericanos, con doce trabajos, de los cuales seis provienen de México y los restantes de Chile, Argentina, Uruguay y Cuba.
        Por su parte, el volumen VI está dedicado a la cultura musical del Brasil. Le cupo a Heitor Villa-Lobos un papel clave en la obtención del financiamiento11, que permitió la impresión de la primera parte con veinticuatro artículos -escritos o traducidos al portugues- de autores brasileños tales como Oneyda Alvarenga, Mário de Andrade, Octavio Bevilacqua, Oscar Lorenzo Fernândez, João Souza Lima, Pedro Sinzig y el mismo Heitor Villa-Lobos, junto a estudiosos norteamericanos como Melville J. Herskovits y Carleton Sprague Smith que abordaron tópicos de la cultura musical del Brasil.
        Un proceso similar de crecimiento y consolidación se advierte en los suplementos musicales. Aquél que acompaña el volumen I (1935) contiene doce obras, de las cuales cinco son de creadores de Argentina (una de estas corresponde a cuatro canciones del Códice de Zuola), cuatro al Brasil, dos a Chile y una obra a Uruguay. Cabe señalar que dos de ellas son cantos escolares de compositores educadores como Pedro Humberto Allende y Heitor Villa-Lobos, de acuerdo a la prioridad que Lange asignara a la educación musical escolar. En el suplemento musical que acompaña al volumen III (1937) el número de obras disminuye a seis, de las cuales dos obras corresponden a Perú, dos a Uruguay, una a Brasil y una a Argentina (ocho canciones del códice de Gregorio de Zuola). En el suplemento musical que acompaña al volumen IV (1938) el número total de obras aumenta a treinta, de las cuales trece obras corresponden a Argentina, siete a Chile, tres al Brasil, tres al Perú, dos a Colombia, una a Bolivia y una a México. En el suplemento musical que acompaña al volumen V (1941) el número total de obras aumenta a treinta y cinco; de ellas treinta y cuatro obras son de compositores estadounidenses y una es del chileno Carlos Isamitt, como ilustración musical de un estudio publicado en el volumen V del BLAM. Figuran en este suplemento algunos de los más importantes creadores norteamericanos de la época como Elliott Carter, Aaron Copland, Henry Cowell, Paul Creston, David Diamond, Charles Ives, Walter Piston, Quincy Porter, William Schuman y David Van Vactor. De Charles Ives, Lange publicó The Unanswered Question (traducida como La pregunta incontestada) en versión para cuarteto de flautas, trompeta y cuarteto u orquesta de cuerdas. Esta es la obra más famosa de Ives, que recién sería publicada en los Estados Unidos cuarenta y ocho años después12 . De gran interés resulta la Suite en el II modo de los 12 tonos para piano de George Perle, entonces un joven creador y teórico muy poco conocido. Según el mismo Perle, cuando se publicó el volumen V del BLAM, "era casi imposible hallar a alguien interesado en la obra de la segunda Escuela Vienesa", especialmente si se trataba de una figura joven. La Suite es la primera obra editada de Perle y su estudio titulado "La evolución de la serie tonal. El sistema modal de los doce tonos", que aparece en el volumen V del BLAM, es su primer trabajo publicado13. Este sería elaborado posteriormente en su libro Serial Composition and Atonality : An Introduction to the Music of Schoenberg, Berg and Webern, de gran influencia en la teoría de la música contemporánea.
        Un sentido similar de estabilidad y renovación campea en el suplemento musical del volumen VI (1946). Lange combina el tradicionalismo nacionalista del Chôro de José Vieira Brandão para conjunto de cámara, el Bombo de Luiz Cosme o el Tostão de chuva (Lundú) de Camargo Guarnieri para voz y conjunto de cámara, con el inimitable estilo de la Bachiana brasileira Nº 6 para flauta y fagot de Heitor Villa-Lobos y dos tempranas obras del dodecafonismo brasileño, la Sonatina 1944 de César Guerra Peixe para flauta y clarinete y la Música de cámara 1944 para conjunto instrumental de Claudio Santoro, entre las diecinueve obras de compositores brasileños que constituyen este suplemento. A este respecto, el mismo Santoro ha escrito lo siguiente14 :
      "Curt Lange fue para mí uno de los factores decisivos para emprender la carrera de composición. Ha sido el primer crítico y musicólogo de reputación internacional que me apoyó teniendo fe en mi música y editando dos obras mías cuando me encontraba con la edad de veinte años".
Esta actitud de gran ecuanimidad en lo estilístico y estético la explica el mismo Lange en los siguientes términos15: "Ante ese panorama deslumbrante del futuro de las Artes en América, poco importa que una música sea nacionalista o universal, tanto más porque el péndulo oscila y la vida de una tendencia es contada, por la ley misma de la renovación constante. Lo que interesa a nosotros es la solidez de la preparación profesional y como resultado de ésta, música que resista el examen de los contemporáneos y la acción del tiempo como obra de arte" . Ideas como estas ejercieron en su momento una fuerte influencia en el destacado creador brasileño Marlos Nobre, quien las considera como "uno de los mayores estímulos que recibí para continuar mi carrera de compositor", y agrega : "Estas ideas expuestas por Curt Lange se delinearon con tal perfección ante mí que llegaron a ser inmediatamente el impulso vital para mis opciones estéticas"16. En similares términos se ha expresado el compositor panameño Roque Cordero, en relación al volumen IV del BLAM17 : "Al leerlo me di cuenta de que ese Boletín sólo podía ser fruto del trabajo intenso y eficiente de un hombre con gran fe en los destinos de nuestra América india, quien, extendiendo una mano hacia el pasado histórico y otra hacia el mundo presente, invitaba a los músicos creadores de nuestro continente a unirse al coro de compositores del mundo, pero con una voz que fuese reconocida por su independencia y su fuerte personalidad". En términos más generales, el importante músico argentino-germano Mauricio Kagel evalúa en los siguientes términos el impacto que le provocara el BLAM18. "Sólo quiero decirle, muy estimado Curt Lange, que su incesante trabajo esclarecedor me sirvió como punto de referencia justo en aquella edad, en la cual el apetito por saber nos obliga a devorar casi más las páginas que los alimentos. Su ‘Boletín Latino-Americano’ era ya entonces estimado como una empresa única, monomaníaca, de afán cosmopolita en un medio ligeramente provinciano que temía medirse con ejemplos de valor universal". La "edición de música inédita americana", como una de las finalidades principales del Instituto Interamericano de Musicología, se cumplió también a través de la Editorial Cooperativa Interamericana de Compositores creada en 194119. El "Primer ciclo de publicaciones" contempló la edición, entre 1941 y 1942, de treinta obras para piano, violín solo, viola sola, voz y piano o conjunto instrumental, medios de cámara y coro.
        La edición del "Segundo ciclo de publicaciones" se inició en 1943. En su conjunto, se dieron a conocer hasta 1952 sesenta y seis obras de muchos, entonces jóvenes, creadores de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Colombia, México, Cuba y los Estados Unidos, que posteriormente alcanzarían renombre continental y mundial. A modo de ejemplo, se puede señalar que a través de esta Editorial las Pastorales para violín y piano de Carlos Isamitt, obra compuesta en 1939 y que es la primera conocida en Chile en emplear el serialismo de doce tonos, se proyectó en una perspectiva americana. Mutatis mutandis, la edición preparada por Lange de Latin-American Art Music for the Piano, consistente en Twelve Contemporary Composers selected and provided with a Preface and Biographical Data (Nueva York : Schirmer, 1942), permitió la diseminación en los Estados Unidos, de doce compositores de Chile, Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Venezuela y México; apoyándose en las "políticas del buen vecino" fomentadas por el presidente Franklin Delano Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial20. Por otra parte, de la fecunda labor de colaboración de Lange con el musicólogo venezolano Juan Bautista Plaza, surgió la edición de doce partituras de renombrados maestros venezolanos del período colonial21. Fue éste el primero de los Denkmäler en el continente americano, y su publicación fue posible gracias a la colaboración del Ministerio de Educación Nacional de Venezuela con el Instituto Interamericano de Musicología.
        Entre las finalidades principales del Instituto Interamericano de Musicología, junto a la edición de partituras, estaba "la realización de conciertos de música americana". Para no alargar demasiado estas líneas no entraremos en mayores detalles sobre este punto. Baste señalar que a Lange le cupo una participación decisiva en acciones tempranas, tales como el Primer Festival Iberoamericano de Música realizado en Bogotá, Colombia, el año 1938. Desde entonces figuró entre las personalidades que más contribuyera a la diseminación de la música americana, tanto dentro como fuera del continente.


IV. ESTABLECIMIENTO EN ARGENTINA

Después de su fructífera labor en Montevideo, Lange se estableció en Argentina a fines de la década de 1940. Gracias a su gestión se creó, el 20 de noviembre de 1948, por Ordenanza Nº64 de la Universidad Nacional de Cuyo, el Instituto Superior de Artes e Investigaciones Musicales, que incluía en su estructura un Departamento de Musicología que conjugaba la docencia formativa con la investigación. El compositor y organista belga, Julio Perceval, asumió la dirección del primero. La del Departamento de Musicología recayó en el Dr. Lange, junto a la de la Revista de Estudios Musicales, fundada por él como publicación periódica del Departamento.
        A través de la Revista de Estudios Musicales (1949-1954) Lange desarrolló una labor pletórica y estimulante al más alto nivel profesional y académico, al editar trabajos sobre diferentes aspectos de la música de tradición escrita y de tradición oral americana preparados por estudiosos de Argentina, Brasil, Chile, Perú, Bolivia, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, México y los Estados Unidos. A ellos se agregan las sustantivas monografías escritas por él sobre la música en el Brasil y la música argentina en el período de la dominación hispánica en diferentes regiones del país, sobre las que se entregan mayores detalles en la sección de este artículo referido a su obra musicológica22. Con absoluto desinterés apoyó a otros historiadores en la investigación documentada en archivos sobre la música del pasado argentino. Esto lo demuestra el trabajo de Rodolfo Barbacci sobre la "Documentación para la historia de la música argentina, 1801-1885" que apareció el año 194923 y la publicación, entre 1950 y 1954 en esta Revista, de la investigación de Pedro Grenón sobre los inicios de la música instrumental en Argentina, en una "segunda edición, revisada, aumentada y provista de un prólogo" del Dr. Lange24. Con su amplitud de enfoque disciplinario editó, además, artículos sobre relaciones entre música y literatura, sobre armonía y técnica coral escritos por musicólogos americanos y de las Islas Baleares. Igualmente dio cabida a estudios sobre compositores europeos tales como Heinrich Schütz, J.S. Bach, Mozart y Richard Strauss, sobre el folclore musical italiano y el de Extremadura (España) o sobre la cultura musical africana, preparados por especialistas de todo el continente americano, de España y del resto de Europa. Siguiendo la tradición del Boletín Latino-Americano de Música agregó al número I/1 (agosto, 1949) un pequeño suplemento musical con obras de compositores de Argentina, Brasil, Cuba y Mallorca (Islas Baleares). En 1951 aparecieron dos series anexas a la Revista, la Serie Contemporánea Americana con obras del mexicano Manuel Ponce y del argentino Floro Ugarte y la Serie Histórica Americana con el Archivo de Música Religiosa de la Capitania Geral de Minas Gerais al que se hace referencia en la sección VII del presente artículo, dedicado a su obra musicológica25.


V. ESTADOS UNIDOS, BRASIL, EUROPA

Tal como sucede con frecuencia en América Latina, el hermoso proyecto de Lange fue prematuramente truncado por problemas institucionales de la Universidad Nacional de Cuyo. A contar de 1956, Lange se desempeñó como profesor invitado en universidades norteamericanas y entre 1958 y 1960 permaneció en Minas Gerais realizando investigaciones sistemáticas en calidad de experto de la UNESCO. En el otoño de 1958, con ocasión de una visita a su amigo y antiguo colaborador Hans Joachim Koellreutter, entonces director de los Seminarios de Música en la Universidad Federal de Bahía, Lange conoció a Werner Meyer-Eppler, reputado científico y profesor de su alma mater, la Universidad de Bonn. Invitado por Koellreutter y con el auspicio de la Embajada de la República Federal de Alemania en Río de Janeiro, Meyer-Eppler dictaba un ciclo de conferencias en la Universidad de Bahía relativas al impacto de las innovaciones en el campo de la electroacústica en la creación musical contemporánea. Desde entonces, hasta la muerte de Meyer-Eppler en 1960, ambos cultivaron una gran amistad. Con su espíritu de renovación constante y su mirada americanista, Lange intervino activamente para prolongar la presencia de Meyer-Eppler en el continente latinoamericano, lo que permitió la presentación de conferencias de Meyer-Eppler sobre la música electroacúsica en la Universidad de Chile con un impacto similar al que tuvo en Brasil26.
        Después de una estada como profesor visitante en la Universidad de Texas, Lange se desempeñó como Agregado Cultural Honorario de la Embajada de Uruguay en Bonn entre los años 1961 y 1963. A su regreso a Alemania, Joseph Schmidt-Görg, compañero de estudios y decano de musicología, le rindió un homenaje en la Universidad de Bonn27. Lange estableció desde entonces múltiples contactos con figuras del calibre del Prof. Dr. Richard Jakoby, presidente del Consejo Alemán de la Música y el Prof. Dr. Egon Kraus, director de la Oficina de Enlace para las Relaciones Internacionales de este Consejo28, el Prof. Dr. Christian H. Mahling, decano del Instituto de Musicología de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia y presidente de la Sociedad Internacional de Musicología29 , el Prof. Dr. Robert Günther, catedrático-jefe en etnomusicología de la Universidad de Colonia30, el Prof. Dr. Ernst Apfel, decano del Instituto de Musicología y actual profesor emérito de la Universidad Saarland31, el Prof. Dr. Dietrich Briesemeister, director del Instituto Ibero-Americano, Berlín32, y el Prof. Dr. Helmut Federhofer, director del Instituto de Musicología de la Universidad de Johannes Gutenberg de Maguncia en Graz (Gorizia), Austria33.
        A contar de 1980 participa en diversos encuentros científicos internacionales relativos a la música colonial latinoamericana realizados en Roma (1980), Bruselas (1983, 1984, 1985), Venecia (1984), Madrid (1985), Lecce (1985) y Prato (1988). En 1984, en Venecia, se constituyó legalmente el Istituto per lo Studio della Musica Latino Americana durante il periodo colonial (IMLA), siendo elegido Lange como presidente y Anibal Cetrangolo como director34.
 

VI. ESTADA POSTRERA EN VENEZUELA

Mediante las actividades que se han señalado y múltiples otras que sería largo reseñar, Lange a contar de 1961 establece un sólido vínculo que permite proyectar la música americana al Viejo Mundo. Para cualquier investigador esta podría ser la culminación de la labor de toda una vida. Pero no fue así para Lange. En 1986, a los 83 años de edad, inició una nueva y la postrera etapa de su vida, radicándose en Caracas como Agregado Cultural en la Embajada de Uruguay en Venezuela y echando a andar renovados proyectos como musicólogo : asesorar a la Biblioteca Nacional de Venezuela en el proceso de clasificar su biblioteca personal adquirida por esta institución; dirigir la reputada Revista Musical de Venezuela, auspiciada por la Fundación Vicente Emilio Sojo, de amplia irradiación musicológica en Venezuela y América Latina y apoyar, desde 1989, la realización del Diccionario Enciclopédico de la Música Española e Hispanoamericana, el que representa la concreción de dos proyectos visionarios planteados por él a comienzos de la década de 1940, el Léxico Latino-Americano de Música y el Indice Bibliográfico Latino-Americano de Música, desde la Conquista hasta la fecha35.
 

VII. OBRA MUSICOLÓGICA

En la Revista Musical de Venezuela, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp. 225-245, figura una bibliografía de escritos de Lange aparecidos en diarios, revistas (musicológicas y generales), ediciones de música y como libros.
        Esta bibliografía asciende a 256 entradas. Excluye "todos los trabajos realizados sobre temas europeos publicados en Europa, al igual que la totalidad de sus ensayos sobre filosofía moderna y contemporánea, sus investigaciones pedagógicas y numerosos trabajos sobre sociología, antropología, artes plásticas y arquitectura"36. La nota introductoria a la bibliografía "deja constancia que una considerable porción de su obra permanece inédita: 18 volúmenes sobre el período colonial argentino, 12 volúmenes sobre el período colonial de Minas Gerais (Brasil), a razón de 450 páginas por tomo, y trabajos sobre aspectos musicales en Venezuela, México y otros países latinoamericanos". A estos se agregan las restauraciones de "30 obras del período de los compositores mulatos del Brasil y cinco manuscritos correspondientes al período colonial argentino". El autor de la bibliografía calcula que el volumen aproximado de la obra inédita de Lange asciende a "40.000 páginas sin incluir sus Memorias en tres gruesos volúmenes"37.
        La bibliografía tampoco incluye las entradas escritas por Lange para diccionarios o enciclopedias tales como el Diccionario Riemann, el Sohlmann's Musiklexikon (Estocolmo) o la Enciclopedia Musical Ricordi (Milan). Tampoco abarca las traducciones que Lange hiciera al castellano de no menos de 280 trabajos "destinados a un mayor conocimiento de la literatura musical latinoamericana, estadounidense y universal, con el fin de elevar los niveles de conocimiento en sus lectores"38.
        Se excluyen también las reseñas publicadas por Lange. Si a todo esto se agrega el número de materiales destruidos en el incendio que en 1958 incineró en Buenos Aires su biblioteca y sus archivos, es dable concluir que cualquier generalización que se haga sobre la bibliografía de Lange es provisoria y sujeta a revisión ulterior.
    No obstante todas estas salvedades, un examen de la bibliografía publicada en la Revista Musical de Venezuela revela la gran variedad de temas que atrajeron la atención de este sabio. Una somera mención de ellos permitirá una primera aproximación a un desideratum que deberá ser abordado a la brevedad, una bibliografía clasificada de toda su obra publicada39.
        La amplitud de los temas se conjuga con la gran variedad de medios informativos en que aparecieron los trabajos de Lange. El fue un maestro en emplear los diarios de una gran parte del continente para dar a conocer sus ideas, planteamientos o resultados de sus trabajos, lo que le permitió una comunicación expedita a nivel nacional o continental, especialmente en décadas como las de 1930 y 1940 carentes de revistas musicológicas tanto en número como en frecuencia de circulación.
        Escribió también artículos en diarios musicales (tales como América Musical o Mercurio Musical de Buenos Aires o el mismo Buenos Aires Musical), en revistas culturales o académicas, además de revistas musicales o musicológicas de América Latina y del extranjero. Sus trabajos figuraron en actas de congresos musicológicos o generales realizados especialmente en Estados Unidos y Europa, como capítulos de libros musicológicos o generales, como prefacios de ediciones musicales o musicológicas y, por supuesto, como libros y folletos escritos integramente por él.
        Se puede, a modo de ejemplo, ilustrar las estrategias seguidas por Lange en la comunicación de algunos tópicos relevantes de su quehacer como musicólogo, mediante las cuales articuló dos o más de los medios informativos señalados. En el caso del americanismo musical, el escrito más temprano señalado en su bibliografía aparece en 1934 en una revista cultural mexicana, Reforma Social, de Tlaxcala, México40. Aparte de las referencias al tema en el Boletín Latino-Americano de Música41, artículos sobre el americanismo musical aparecieron en 1935 en la Revista Brasileira de Música42, en 1936 en la Revista de Arte que se editara en la entonces Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile43, en 1937 en América Musical de Buenos Aires44 y en 1938 en la revista Ultra de La Habana, con una presentación del gran musicólogo cubano Fernando Ortiz45. Además aparecieron escritos sobre el tema en diarios latinoamericanos, tales como La Tribuna de Santo Domingo (República Dominicana) en 193746, El Universal de México, D.F., en 193847 y El Universal de Caracas (Venezuela) en 193948. Este último año el americanismo musical es tratado entre los Papers read at the International Congress of Musicology realizado en Nueva York49.
        En el caso de su monumental trabajo sobre la cultura musical de Minas Gerais, Brasil, iniciado entre los años 1944 a 1946, Lange publicó en O Diário de Belo Horizonte, el mismo año 1944, una primera información sobre el valor de los resultados obtenidos a poco de iniciar su investigación50. Un año más tarde (1945) puso en conocimiento de la opinión pública, a través del Jornal do Commercio de Río de Janeiro, el peligro que significaba el uso de los manuscritos archivales como material para fuegos de artificio51. Sólo en 1946 apareció el primer trabajo musicológico propiamente tal sobre este tema en el Boletín Latino-Americano de Música, el que sirvió de base para un conjunto de artículos y libros que verían la luz en fecha posterior52. Una estrategia similar, en el empleo de los medios informativos, siguió en el caso de sus descubrimientos sobre Louis Moreau Gottschalk en este período. Previo a la aparición en Argentina de la monumental monografía editada en 1950 en la Revista de Estudios Musicales53, Lange publicó sendos artículos periodísticos sobre el tema en 1944 en el diario Correio de Noite de Río de Janeiro54 y en 1945 en el Jornal do Commercio de Recife55.
        El corpus de los escritos publicados de Lange se puede dividir en cuatro grandes grupos. El primero abarca los estudios que enfocan a la cultura musical de América Latina desde las perspectivas específicas de las diferentes naciones.
        El grueso de estos escritos, que aparecen en la bibliografía editada en la Revista Musical de Venezuela, se concentran en dos grandes temas: la música del Brasil y la Argentina. El tratamiento de ambos países demuestra aquella amplitud característica del trabajo musicológico de Lange, puesto que aborda temas del así llamado período colonial (siglos XVII y XVIII), del siglo XIX y del siglo XX.
        En el caso de Brasil, ya se ha hecho referencia a sus importantes descubrimientos sobre la cultura musical de Minas Gerais, que diera a conocer a contar de 1944 en diversos medios informativos de Brasil, además de Argentina, Uruguay, Chile, Venezuela, Cuba, México, Estados Unidos y Europa. Es así como fue publicado en Mendoza, Argentina, el año 1951, el Archivo de Música Religiosa de la Capitanía Geral de Minas Gerais, Brasil (siglo XVIII) con la puesta en partitura de obras de José Joaquín Emerico Lobo de Mesquita, Marcos Coelho Neto y Francisco Gomes da Rocha, colección que mostró por vez primera a la comunidad musical y musicológica de América Latina, el valor de una cultura sustentada exclusivamente en el esfuerzo del mulato de la región. La preparación de esta colección revela, además, otra faceta de Lange puesto que, ante la precariedad institucional que advirtiera entonces en Brasil para la preservación de este tesoro, se llevó consigo, primero al Uruguay y después a la Argentina, el conjunto de documentos que había logrado reunir en sus trabajos de investigación. Imperturbable ante el revuelo mayúsculo que esto causó en el Brasil, Lange devolvió los papeles sólo cuando se creó un organismo en Ouro Preto, que permitiera conservar estos materiales para el conocimiento y estudio de sus legítimos propietarios56.
        Junto a la edición de partituras, Lange realizó un trabajo descomunal para sacar a la luz la documentación básica que sirviera de base al estudio riguroso y razonado de la música y el respectivo contexto de Minas Gerais. A la divulgación de esta faceta ha contribuido nuestra Revista Musical Chilena con la publicación en ella, entre 1967 y 1968, de la monografía sobre "La música en Villa Rica (Minas Gerais, siglo XVIII)", siendo su director el musicólogo chileno, prof. Samuel Claro Valdés57. Es este trabajo el que el importante musicólogo español Miguel Querol Gavaldá encontrara "especialmente atractivo" en la producción musicológica de Lange, además de novedoso gracias precisamente al estudio documental de los archivos de las hermandades58. Este rigor y acuciosidad documental también caracterizan las investigaciones de Lange sobre figuras de la relevancia de José Maurício Nunes Garcia y Louis Moreau Gottschalk en la cultura musical del Brasil, junto con servir de base para la visión general de la música brasileña decimonónica aparecida en Die Musikkulturen Lateinamerikas im. 19 Jahrhundert59.
        En lo que respecta al siglo XX, Lange se cuenta entre los tempranos panegiristas de Heitor Villa-Lobos, con su artículo titulado "Villa-Lobos, um compositor de transcendência universal" aparecido en Río de Janeiro en 193460. Además de su actividad como creador, Lange era un admirador profundo del canto orfeónico y del famoso sistema de mano-solfa que Villa-Lobos empleaba y difundía por todas las regiones del Brasil, que permitía incorporar a niños de las escuelas públicas del país, en grandes números, a la práctica de la música. En 1940, Villa-Lobos había demostrado el sistema con un éxito estruendoso en un concierto coral con alrededor de 700 alumnos de las escuelas públicas uruguayas, entre las diversas actividades que cumpliera en Montevideo, gracias a una invitación cursada por el mismo Lange61.
        En su artículo "Villa-Lobos, un pedagogo creador"62, Lange analiza en mayor detalle esta faceta del compositor brasileño, que resultaba completamente afín a sus ideales de una educación musical plural, democrática y participativa, la que consideraba esencial para el desarrollo musical de América Latina. Esta preocupación e ideas las expresó Lange en un conjunto de escritos publicados entre 1930 y 194563.
        Además de lo referido a Villa-Lobos, Lange publicó un comentario sobre la ponencia presentada por Marlos Nobre en el Festival de Maracaibo, Venezuela, en 1977, publicado en la revista Heterofonía de México el año 197864. Según ya se indicara, Nobre es otro de los compositores brasileños del siglo XX que mantuvo estrechos vínculos de amistad con Lange, reforzados por una común y amplia visión americanista.
        Una estructura similar a la señalada para Brasil, se advierte en las investigaciones de Lange sobre Argentina, a pesar que el número de trabajos publicados es considerablemente menor. Cabe señalar en primer término el conjunto de artículos, monografías y libros sobre la actividad musical en el período de la dominación hispánica en diferentes regiones del país, tales como Córdoba, La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, Salta, Santa Fe, Corrientes, Rosario y Humahuaca65 . Algunos de estos trabajos ponen un énfasis especial en la fabricación de órganos en el período colonial argentino. En Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert aporta Lange una síntesis sobre la música argentina decimonónica66. En cuanto al siglo XX, su trabajo sobre Juan Carlos Paz, publicado en 1938, es nuevamente revelador de aquella apertura permanente a la renovación musical que le acompañara a través de toda su vida, que se trasunta también en "Roberto García Morillo, compositor argentino de vanguardia" publicado en 1940, en el diario de Montevideo La Mañana67.
        El caso de Venezuela reviste facetas interesantes. Por un lado está el apoyo brindado por Lange al musicólogo venezolano Juan Bautista Plaza en la década de 1940, al que ya se hizo referencia, del que surge la edición de obras de maestros coloniales como Juan Landaeta, José Angel Lamas, Cayetano Carreño, Juan Manuel Olivares, Caro de Boesi, Pedro Nolasco Colón y José Francisco Velásquez. Aparte de esto, la bibliografía consigna en las décadas de 1930 y 1940, un artículo periodístico aparecido en El Universal de Caracas el 6 de febrero de 1939 en homenaje al maestro Vicente Emilio Sojo68 y otro artículo aparecido en el mismo diario el 10 de febrero de 1939, concerniente a las revelaciones "excepcionales" que proporcionó José Antonio Calcaño sobre la recopilación e investigación del folclore venezolano y la necesidad de su prosecución69. Fruto de su residencia en Caracas, en la fase postrera de su vida, los aportes de Lange a la cultura musical venezolana cobran nuevos bríos con la publicación de trabajos sobre la musicalidad del general José Antonio Paéz70, Juan Bautista Plaza71, el prólogo al estudio de musicólogo uruguayo-venezolano Hugo López Chirico sobre La cantata criolla del maestro venezolano Antonio Estévez72 y su estudio sobre la Asociación Cultural de Música de Cámara de Caracas al cumplir catorce años de labor ininterrumpida73.
        El interés de Lange por la cultura musical peruana se manifiesta, como ya se ha señalado, en la edición del volumen II del Boletín Latino-Americano de Música en 1936. De su misma pluma, aparecen en su bibliografía un estudio sobre la evolución de las artes en el Perú publicado en 1936 en Montevideo74, otro de corte sociológico editado el mismo año en Lima sobre el pasado, presente y futuro del Perú75 y un artículo periodístico sobre la situación de la música del Perú aparecido el 14 de julio de 1948 en el New York Times76 . En 1962, en Bruselas, se edita su estudio en francés sobre la música de los incas y los peruanos en la época precolombina77, el único publicado a la fecha sobre la música precolombina americana.
        Los escritos sobre su segunda patria, Uruguay, revelan con nitidez las tres grandes facetas del quehacer americano de Lange, la musicología, la educación musical y la organización musical. Dentro de la primera se pueden señalar su estudio sobre León Ribeiro, aparecido en 1937 en el Boletín Latino-Americano de Música78, y la síntesis sobre la cultura musical decimonónica del Uruguay, que forma parte de Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert79. Dentro del segundo y tercer grupo figuran sus escritos sobre la OSSODRE80, la Discoteca Nacional81, sobre la educación musical infantil en el Uruguay82 (1941) y su informe en idioma inglés dedicado al canto gregoriano en el Uruguay, que presentó al simposio internacional sobre "Gregorian Chant in Liturgy and Education", realizado en Washington D.C. en junio de 198383.
        Los escritos de Lange sobre Colombia que figuran en su bibliografía fueron todos publicados en 1938. Uno de ellos es un artículo periodístico aparecido en El Tiempo de Bogotá del 22 de septiembre de 1938, en el que enfoca la falta de cohesión interna que advirtiera en la situación de la música en Colombia84. Los otros dos figuran en el cuarto volumen del Boletín Latino-Americano de Música dedicado a Colombia y editado en Bogotá. Uno es un estudio sobre el gran patriarca de la música colombiana del siglo XX, Guillermo Uribe-Holguín85. El otro está dedicado al gran defensor de la causa americanista que fuera Guillermo Espinosa, director a la sazón de la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia y organizador del Festival Ibero-Americano de Música realizado en 1938 en Bogotá86, el que sirviera de marco a Lange para incorporar a Colombia a la causa del americanismo musical, con la consiguiente edición del Boletín y el correspondiente suplemento musical.
       En cuanto a otros países de América Latina, la bibliografía consigna un artículo publicado en El Tiempo de Bogotá, del 31 de agosto de 1938, relativo al concierto de música chilena realizado en el Festival Ibero-Americano de Música de Bogotá87, un perfil periodístico de la personalidad del compositor mexicano Manuel M. Ponce, aparecido en La Mañana de Montevideo en 196188, y la necrología del compositor cubano Alejandro García Caturla editada en Caracas en 199089 .
        La concepción del americanismo musical preconizado por Lange incluía, como ya se ha dicho, la cultura de los Estados Unidos, al que está dedicado el quinto volumen del Boletín Latino-Americano de Música publicado en Montevideo en 1941, junto al suplemento musical. Un año antes, gracias a sus buenos oficios, ilustres visitantes de la música norteamericana, tales como Ralph H. Boggs, Lazare Saminsky, Carleton Sprague Smith y Marshall Bartholomew frente al Yale Glee Club se hicieron presentes en Montevideo, lo que motivó la aparición de un artículo periodístico suyo en La Mañana de Montevideo90. Un año después, la visita a Montevideo de Leopold Stokowsky (a quien le ligara una larga amistad) frente a la All American Youth Orchestra y del prestigioso compositor Aaron Copland, impulsó la aparición de otros dos artículos en el mismo diario91. En décadas posteriores, apoyaría con denuedo al profesor Robert Stevenson, a través del diario Buenos Aires Musical, frente a la demora en Perú de la edición de la primera ópera estrenada en las Américas, La púrpura de la rosa de Tomás de Torrejón y Velasco, descubierta anteriormente por el Dr. Stevenson92. Igualmente, saludaría con entusiasmo a través de la revista mexicana, Heterofonía, la aparición en 1978 de la revista Inter-American Music Review, dirigida por el Dr. Robert Stevenson, como "un nuevo vocero musicológico de las Américas"93, publicando el año 1979, en esta última revista, una visión crítica de la relación de Charles Seeger con el movimiento del americanismo musical94.
        Un segundo grupo de escritos enfocan temas que cubren dos o más de los actuales países de América Latina. Estos pueden ser las capillas de música ambulantes alemanas en Brasil y otros países de América Latina95, los conjuntos musicales ambulantes de Salzgitter y su propagación en Brasil y Chile durante el siglo XIX96 y la importante actividad musical de los jesuitas en el extremo sur de América Latina. Le corresponde a nuestra Revista Musical Chilena el honor de haber publicado en 1986 y en 1991 los dos únicos artículos que el incansable Francisco diera a la luz pública sobre el extrañamiento de la Compañía de Jesús del Río de la Plata (1767)97. En esta última línea de investigación se inscriben los importantes aportes que Lange hiciera sobre la figura y la obra de Domenico Zipoli (junto a Lauro Ayestarán y Robert Stevenson), mediante escritos publicados en Belo Horizonte, Brasil (1953)98 , Colonia (1972)99, Cordoba, Argentina (1976)100, Roma (1985)101, Bruselas (1986)102, Caracas (1990)103 y Prato (1991)104 . Dentro de una perspectiva más general se pueden mencionar, también dentro de este segundo grupo, a la síntesis (en inglés) sobre "Colonial Music in Latin American Lands" publicada en 1939 en Nueva York, en la revista Musical America105, y a otra síntesis (en italiano) sobre el estado de la investigación relativa al barroco musical latinoamericano, editada en Roma en 1982106.
        El tercer grupo abarca los escritos de Lange publicados en América Latina relativos a la música de arte europea. En el segundo volumen del Boletín Latino-Americano de Música, publicado en 1936 en Lima, aparecen sendos artículos sobre Franz Schubert y Richard Strauss107, compositores que constituyen la materia de dos artículos periodísticos anteriores, aparecidos en 1936 en el diario El Comercio de la capital peruana108. Figuran también en la bibliografía artículos aparecidos en diarios o revistas de Buenos Aires, Montevideo y Caracas sobre J.S. Bach109, Beethoven110, la sinfonía de Beethoven a Mahler desde un punto de vista sociológico111 y las viscisitudes del diario de Cósima Wagner112, Lange evidenció además un profundo interés por la música rusa, considerando sus trabajos publicados sobre el antiguo canto religioso ortodoxo ruso al unísono (Caracas, 1990)113, sobre la música nacional rusa desde Glinka hasta Rimsky Korsakov114 y "A música na U.R.S.S." que apareciera en Río de Janeiro en 1945115 . Con su refinada cultura complementó estos trabajos con otros en los que relaciona la música y la literatura, en temas tales como Pushkin y su influencia en la música nacional rusa116, Goethe y la música117 o Wagner y Nietzsche en conmemoración del centenario de la inauguración de la Festspielhaus de Bayreuth118. Sobre Nietzsche elaboró también un ensayo, publicado en Caracas en 1990, en el que aborda su relación con la crisis moral de nuestro tiempo119. Este grupo incluye también traducciones del alemán e inglés que hiciera de Sueño de una noche de verano de Shakespeare-Mendelssohn y del Manfredo de Byron-Schumann para la temporada 1937 del SODRE en Montevideo120. Dentro de su actividad inmensa e inagotable estos últimos constituyen el paralelo en la música de los no menos de 280 trabajos musicológicos traducidos por Lange al castellano, a los que ya se hiciera referencia.
        El cuarto grupo abarca los escritos relativos a problemas del folclore y a su visión de la musicología. En el segundo volumen del Boletín Latino-Americano de Música, publicado en Lima en 1936, dio a conocer su estudio sobre sistemas de investigación folclórica y su empleo en el acervo de la música artística121. Entre 1944 y 1948 dio a conocer en artículos periodísticos aparecidos en diarios de Recife, Brasil, su punto de vista en cuanto a que el folclore debía ser conservado en su estado primigenio, advirtiendo que las elaboraciones hechas por músicos profesionales crean confusión respecto del folclore auténtico y lo desnaturalizan, lo que acarrea el peligro de su extinción122. Por lo tanto, la auténtica música folk de América Latina debe ser investigada y preservada123. La música popular urbana o mesomúsica, tan genialmente teorizada por el musicólogo argentino Carlos Vega, no fue un área de interés para Lange, si bien estaba plenamente consciente de la importancia de la radiodifusión como medio de comunicación masiva a contar de la década de 1930124 .
        En cuanto a la musicología, la posición base de Lange fue, como ya se declarara, que su cultivo se sustentaba, primero que nada en la práctica de la música misma. Se puede abundar sobre este punto citando sus propias palabras:125

      "No quise nunca dejar de ser un músico práctico, y estando en Alemania me dediqué a toda clase de actividades dentro de lo que es música propiamente... Es la única forma de mantener la musicología viva. De otra manera los trabajos resultan estériles. Y esto se ve a cada momento.
      Lo estoy observando inclusive hoy, y me satisface siempre cuando me encuentro con alguien que es en primer término músico y después musicólogo. Porque el complemento es la musicología; la base es la música. Yo siempre he luchado por esto".
Un documento fundamental sobre este punto fue publicado en 1949 en Mendoza en la Revista de Estudios Musicales126. En este trabajo, Lange expone los criterios y el plan de estudios para la formación de musicólogos en el Departamento de Musicología del Instituto Superior de Artes e Investigaciones Musicales de la Universidad Nacional de Cuyo. El plan de estudios abarcaba la musicología en sus tres aspectos disciplinarios, sistemático, comparativo e histórico en una perspectiva general americanista y sobre la Argentina en particular, en forma acorde con la concepción humanística que Lange tenía del saber musicológico. En un penetrante estudio, la destacada estudiosa argentina Irma Ruiz, lo califica como "un proyecto trunco", puesto que nunca se pudo materializar plenamente, lo que infligió un daño notable al desarrollo de la musicología, no sólo en la Argentina, sino que en toda la América Latina127. A pesar de ello, Lange mantuvo incólume su interés por el desarrollo de la disciplina en nuestro continente, según trasuntan sus trabajos sobre la enseñanza de la musicología en el Brasil (1984-1985)128, un balance sobre el progreso de la musicología en la América Latina hasta la década de 1970, publicado en Buenos Aires y São Paulo129 , y su visión sobre el pasado, presente y futuro de la musicología publicado en la prestigiosa revista mexicana Heterofonía130. Cabe agregar su artículo sobre las relaciones entre la musicología y la crítica musical aparecido en Caracas en 1984131.
 

VIII. PERSPECTIVAS

La obra de la magnitud y el alcance desarrollada por Lange concitó el reconocimiento de muchas personas. Al Festschrift concurrieron musicólogos de Argentina, Brasil, Chile, México, Puerto Rico, Estados Unidos, España, Portugal, Francia, Italia y Alemania. Además, participaron compositores relevantes de Chile (Juan Orrego-Salas), Argentina (Mauricio Kagel), Uruguay (Héctor Tosar), Perú (José Carlos Campos, Edgar Valcárcel y Armando Sánchez Málaga), Brasil (Marlos Nobre y Claudio Santoro), Panamá (Roque Cordero), Costa Rica (Bernal Flores y Jorge Luis Acevedo), Cuba (Harold Gramatges y Aurelio de la Vega), México (Manuel Enríquez) y Estados Unidos (George Perle). También se hicieron presentes intérpretes musicales, educadores y críticos musicales, autoridades culturales, periodistas, políticos y diplomáticos. Al ser capaz de generar una red como ésta de personas aunadas por los ideales del americanismo musical, gracias a la voluntad y esfuerzo personal desplegados por Lange a traves de su vida, se demostró que los principios de este movimiento, según lo manifestado por el destacado musicólogo norteamericano Carleton Sprague Smith, "se mantienen completamente válidos hasta hoy día"132.
        En este proceso tuvo una ingerencia decisiva la fuerte personalidad de Lange, que le permitía superar toda suerte de obstáculos gracias a la conjugación de una gran reciedumbre de carácter con una caballerosidad extrema en el trato personal. El renovado dinamismo de su juvenil espíritu era constantemente apoyado por su afición deportiva. En su juventud fue campeón de natación y saltos ornamentales133. Cuando le conocí personalmente en Caracas el año 1983, con ocasión del I Encuentro Latinoamericano de Compositores, Musicólogos y Críticos, se levantaba todos los días a las 8.00 de la mañana a nadar con sus ochenta años de edad. Once años más tarde, al reunirnos de nuevo en Caracas con ocasión del Tercer Festival de la Música del Pasado de América nos invitó a su departamento a tomar el té con Patricia Swinburn viuda de Claro. Allí nos deleitó con las impresiones de sus viajes al sur de Chile y el goce que había tenido al escalar nuestra abundante geografía montañosa que le recordaba tanto la de su nativa Europa. Esto fue dulcificado por el amor profundo a su familia, por su esposa María Luisa Vértiz cuyo amor mantuvo vivo siempre y por sus dos hijos, quienes con frecuencia le acompañaron en sus giras por América134. Su fuerte carácter le permitió no sólo superar incontables barreras externas, sino que también sobrellevar aciagos golpes del destino, como fuera el fallecimiento de su esposa135, la temprana e inesperada partida de su musicalmente dotado hijo Hermann136 o el incendio en la ciudad de Buenos Aires que arrasó el año 1958 con la totalidad de su biblioteca, su archivo y los bienes de su hogar.
        Como americanos estamos profundamente agradecidos de Lange, pero también tenemos una deuda igualmente profunda con él. Debemos continuar manteniendo y poniendo en práctica los principios que él impulsara a lo largo de su fecunda vida.
        En la antesala de un nuevo milenio continúan los problemas que él observara en la década de 1930, las deficiencias en nuestros sistemas de educación musical en cuanto al alcance masivo, acceso democrático y calidad, la carencia de ediciones suficientes de partituras y fonogramas de la obra de nuestros compositores, la precariedad en la preservación de los documentos que testimonian nuestro pasado cultural, la falta de la "segunda audición" (en los pocos casos que se ha logrado la "primera audición") de la obra de los compositores americanos en sus respectivos países y en el continente en su conjunto. Otras condiciones han sufrido un gran deterioro. La obra de Lange pudo ser posible no sólo por su dedicación personal, sino que por el fuerte apoyo recibido del estado en países como Uruguay, Brasil, Argentina y Venezuela. Hoy día el estado se bate en retirada como promotor de la educación y la cultura en la mayoría de nuestros países, según se ha discutido en recientes Tribunas de nuestra Revista, lo que obliga a directivos y administradores culturales a buscar fondos alternativos que permitan mantener en funcionamiento estructuras de suyo precarias. A esto se agrega que la privatización e industrialización comercial de medios de comunicación masiva como la radio y la televisión, cierran virtualmente el acceso a cualquier otra manifestación que no sean algunos limitados tipos de música popular urbana.
        Esto ha producido una forma de inversión de las condiciones en que se desenvuelve la actividad cultural. Durante las décadas de 1930, 1940 y 1950, el americanismo musical preconizado por Lange se sustentaba en la interconexión de fuertes procesos de desarrollo a nivel nacional. Hoy día, con la creciente globalización planetaria, un fuerte americanismo musical es en muchos casos una necesidad imprescindible para un desarrollo a nivel nacional, puesto que permite articular entre sí las fortalezas de cada país y reforzar las debilidades que existan en ellos, a fin de establecer las bases de una mejor interacción entre América y el resto del mundo.
        Para llevar adelante su labor, Lange tuvo que realizar un fenomenal volumen de correspondencia por correo. "No responder una carta", decía él, "es negar un saludo"137. Hoy día existe la INTERNET, el correo electrónico y la informática. Existe además en América Latina un número mayor de musicólogos y de revistas musicológicas que en las décadas de 1930 y 1940. Tenemos mejores medios para que musicólogos, compositores, intérpretes, educadores y críticos musicales, administradores culturales, políticos y diplomáticos puedan conversar entre sí, para establecer lazos en la forma de una red americana que sea un referente supranacional que impulse el desarrollo de la cultura musical del continente. Podemos y debemos impulsar este proceso como un reconocimiento, en hechos más que en palabras, al legado de Lange en pro de la integración americana. Para ello debemos empaparnos de su ciclópea voluntad, que transformó su idea del americanismo musical en una realidad tangible. De otra manera, no habría sido nada más que una de las tantas utopías frustradas en su materialización por las fuerzas formidables que, durante el pasado siglo y el actual que ya termina, han impedido la integración efectiva de los americanos.
 

1 Jorge Velazco, "La con fluencia intelectual y académica en la formación escolástica y la obra de investigación de Francisco Curt Lange", Revista Musical de Venezuela (en adelante RMV), X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp. 207-223.         [ Links ]

2 Nestor García Canclini, Culturas híbridas : estrategias para entrar y salir de la modernidad (México : Editorial Grijalbo, 1989), p. 32,         [ Links ] en especial lo relativo al proyecto democratizador de la modernidad, el "que confía en la educación, la difusión del arte y los saberes especializados, para lograr una evolución racional y moral."

3 Cf. Arturo Ardao, "Panamericanismo y latinoamericanismo", en Leopoldo Zea (ed.), América Latina en sus ideas [Serie América Latina en su cultura] (UNESCO : Siglo Veintiuno Editores, 1986), p. 170.

4 Editorial, Boletín Latino-Americano de Música (en adelante BLAM), III (abril, 1937), pp.         [ Links ][7-8] .

5 Luis Heitor Corrêa de Azevedo, "Francisco Curt Lange y el Brasil. Nuestro primer encuentro (1934)", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p. 45.         [ Links ]

6 Ibid., pp. 46-47.

7 Cf. ibid., p. 46 y el homenaje de José Vieira Brandão en ibid., p.91.

8 José Césio Regueira Costa, "Curt Lange en Recife", ibid., p. 86.

9 BLAM, VI/6 (abril, 1946), pp. 15-16.         [ Links ]

10 Un completo índice del BLAM (por autores, por temas, por países, biobibliográfico de los colaboradores, de fotografías individuales, de ilustraciones y nomenclaturas diversas) se encuentra en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. 1-57.         [ Links ] Un igualmente completo índice de los cinco suplementos musicales (por compositores, por géneros musicales y por países) se encuentra en ibid., pp. 59-71.

11 BLAM, VI/6 (abril, 1946), p. 8.         [ Links ]

12 Cf. el homenaje de George Perle, RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p. 44.         [ Links ]

13 Cf. ibid., pp. 43-44.

14 Claudio Santoro, "A mi viejo amigo Curt Lange", ibid., p.49.

15 BLAM, VI/6 (abril, 1946), suplemento musical, Proemio ; citado por Marlos Nobre, "Saludo al profesor Dr. Francisco Curt Lange", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.30.         [ Links ]

16 Ibid.

17 Ibid., p.33.

18 Mauricio Kagel, "Para Francisco Curt Lange", ibid., p. 81.

19 Un completo índice de las obras aparecidas en la editorial (cronológico, alfabético, por géneros musicales y por países) se encuentra en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp 91-100.         [ Links ] En pp. 109-111 figura el índice por autores y países del único número que apareciera (en Montevideo) de la revista Música Viva, "Organo Oficial de la Editorial Cooperativa Interamericana de Compositores", editado por Lange con la colaboración de Hans Joachim Koellreutter.

20 Un completo índice de las obras aparecidas en esta serie (alfabético y por países) se encuentra en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. 101-104.         [ Links ]

21 Un completo índice (cronológico y por compositores) se encuentra en ibid., pp. 105-107.

22 Un completo índice de la Revista de Estudios Musicales (por autores, por géneros, por países y de ilustraciones) aparece en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. 73-87.         [ Links ]

23 Rodolfo Barbacci, "Documentación para la historia de la música argentina, 1801-1885", Revista de Estudios Musicales, I/2 (diciembre, 1949), pp. 11-63.         [ Links ]

24 Pedro Grenón, "Nuestra primera música instrumental - Segunda edición, revisada, aumentada y provista de un prólogo de Francisco Curt Lange", Revista de Estudios Musicales, II/5-6 (diciembre, 1950, abril, 1951), pp.11-96 ; III/7 (diciembre, 1954), pp. 173-220.         [ Links ]

25 Un completo índice de estas ediciones musicales (por autores, por géneros musicales y por países) se encuentra en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. 88-89.         [ Links ]

26 Cf. Elena Ungehever, "Sobre las relaciones del homenajeado [Lange] con la Universidad de Bonn, especialmente con el profesor Meyer-Eppler, el científico que enseñó a los músicos la revolución electrónica", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp. 59-62. Acerca de la visita de Meyer-Eppler a Chile, cf [Alfonso Letelier], "Editorial", RMCh, XIII/64 (marzo-abril, 1959), pp.4-5.         [ Links ] La RMCh publicó de Meyer-Eppler, "Principios de la música electrónica" (ibid., pp.6-10). La traducción del alemán estuvo a cargo de José Vicente Asuar, uno de los pioneros de la música electroacústica en Chile, quien en el mismo número (pp.11-32) agrega su trabajo "En el umbral de una nueva era musical", el que abrió importantes senderos en la creación musical chilena.

27 Juan Pedro Franze, "Francisco Curt Lange cumple 70 años", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.5.         [ Links ]

28 Cf. Richard Jakoby y Egon Kraus, "Para Francisco Curt Lange en su octuagésimo quinto aniversario", ibid., pp. 14-15.

29 Cf. ibid., p.23.

30 Cf. ibid., pp.26-28. El Prof. Dr. Robert Günther editó Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert [Studien zur Musikgeschichte des 19. Jahrhunderts, Band 57] (Regensburg : Gustav Bosse Verlag, 1982), para lo cual contó con la colaboración fundamental de Lange, gestada durante su período como Agregado Cultural Honorario de la Embajada del Uruguay en Bonn [Cf. RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. XXXI-XXXII]. Un índice de esta publicación (por autores, por temas, por países y por ilustraciones) se encuentra en RMV, XI/29 (enero-junio, 1990), pp. 113-119.         [ Links ]

31 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.32.         [ Links ]

32 Cf. ibid., p.72.

33 Cf. Hellmut Federhofer, "La Missa subtítulo Sanctae Cordulae de Sigismund Caballero de Neukomm", ibid., p. 105.

34 Aníbal E. Cetrangolo, "La musicología americanista en Europa", ibid., pp. 112-116.

35 Ambos figuran entre las actividades internacionales señaladas en el artículo 3º del proyecto del Reglamento Orgánico del Instituto Interamericano de Musicología, redactado por el mismo Francisco Curt Lange en julio de 1940 [BLAM, VI/6 (abril, 1946), p.18].

36 RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.225.         [ Links ]

37 Ibid .

38 Ibid .

39 Cf. Robert Stevenson, "Francisco Curt Lange on his 75th Birthday", Inter-American Music Review, I/1 (otoño, 1978), p.1.         [ Links ]

40 "Americanismo musical", Reforma Social (Tlaxcala, México), I/2 (1934), pp. 1-13         [ Links ][p.227]. En el caso de aquellos ítem de la bibliografía de Lange que se mencionan en la presente sección del artículo, pero que no han podido ser examinados por quien escribe estas líneas, se indica entre parentesis cuadrado la o las páginas en que aparecen en la bibliografía publicada en RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989). No se indica en nuestras notas el nombre del autor a menos que corresponda a una persona diferente a Francisco Curt Lange.

41 Cf. el editorial del BLAM, I/1 (abril, 1935), pp.9-12;         [ Links ] "Arte musical latinoamericano, raza y asimilación", ibid ., pp.13-28; "Editorial", BLAM, II/2 (abril, 1936), pp.17-19;         [ Links ] "Suma de las relaciones interamericanas en el campo de la música", BLAM, V/5 (octubre, 1941), pp.11-22.         [ Links ]

42 "Americanismo musical, idéas para uma futura sociologia musical latino-americana", Revista Brasileira de Música, II/2 (junio, 1935), pp.93-113. Este artículo, publicado en noviembre de 1935,         [ Links ] debe agregarse a la bibliografía editada en la RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.225-245.

43 "Apuntes sobre un americanismo cultural y artístico", Revista de Arte (Santiago de Chile), II/10 (1936), pp.1-7.         [ Links ] En la bibliografía publicada en la RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.225-245, el año se indica como 1934 [p. 228].

44 "Americanismo musical. Una visión retrospectiva desde su primera etapa", América Musical (Buenos Aires), I/1 (1937), pp.5-23;         [ Links ] I/2 (1937), pp.35-44 [p.227].

45 "Hacia un americanismo musical positivo", Ultra (La Habana), VI/34 (1938), pp.371-373         [ Links ][p.234].

46 "Americanismo musical", La Tribuna (Santo Domingo), 4 de octubre, 1937 [p.227].         [ Links ]

47 "Americanismo musical", El Universal (México D.F.), 16 de agosto, 1938, p.2         [ Links ][p.227].

48 "La posición de Venezuela frente al americanismo musical", El Universal (Caracas), 22 de enero, 1939 [p.238].         [ Links ]

49 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.227.         [ Links ]

50 "Considero que á música em Minas Gerais teve sempre vida e criadores propios", O Diário (Belo Horizonte, Brasil), 16 de septiembre, 1944 [p.230].         [ Links ]

51 "Um pirotécnico de Minas Gerais utilizava partituras em edições ‘princeps’ para fabricar foguetes de artifício", Jornal do Commercio (Rio de Janeiro), 1 de noviembre, 1945 [p.244].         [ Links ]

52 "La música en Minas Gerais. Un informe preliminar", BLAM, VI/6 (abril, 1946), pp.409-494.         [ Links ]

53 "Vida y muerte de Louis Moreau Gottschalk en Río de Janeiro (1869)", Revista de Estudios Musicales, II/4 (agosto, 1950), pp.43-216;         [ Links ] II/5-6 (diciembre, 1950 - abril , 1951), pp.97-350.

54 "Esplendores passados da música brasileira. Estão sendo exhumados dos arquivos e Biblioteca Nacional. Reconstituicão da vida de Gottschalk. Fala o Dr. Francisco Curt Lange, Presidente do Instituto Interamericano de Musicología", Correio da Noite (Rio de Janeiro), 18 de julio, 1944         [ Links ][p.233].

55 "Gottschalk no Brasil. Aspectos da personalidade e da vida do grande músico norteamericano focalizados pelo professor Francisco Curt Lange", Jornal do Commercio (Recife, Brasil), 1 de febrero, 1945 [p.234].         [ Links ]

56 Cf. Rui Mourão, "Aspectos de una lucha difícil", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.35-38;         [ Links ] Ernani Aguiar, "En forma de declaración: bajo el signo de Francisco Curt Lange", ibid ., pp.56-57; Eurico Nogueira Franca, "Curt Lange y la música de Minas Gerais", ibid ., pp.76-77; Joacyr Andrade, "Sufrimiento de los pioneros", ibid ., pp.95-96.

57 "La música en Villa Rica (Minas Gerais, siglo XVIII)", parte I, RMCh, XXI/102 (octubre-diciembre, 1967), pp.8-55;         [ Links ] parte II, RMCh, XXII/103 (enero-marzo, 1968), pp.77-149.

58 Miguel Querol Gavaldá, "Francisco Curt Lange, descubridor de un nuevo mundo musical", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.69-71.         [ Links ]

59 "A música no Brasil durante o século XIX (Regencia-Império-República)", Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert, pp.121-166.         [ Links ]

60 "Villa-Lobos, um compositor de transcendência universal", Festa (Río de Janeiro), 1934 [p.245].         [ Links ]

61 Cf. el homenaje de José Vieira Brandão en RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.90-91.         [ Links ]

62 "Villa-Lobos, un pedagogo creador", BLAM, I/1 (abril, 1935), pp.189-196.         [ Links ]

63 Se puede señalar, a modo de ejemplo, a los siguientes tres artículos periodísticos: "El disco en la educación estética del niño", El Universal (Caracas), 30 de enero y 1 de febrero, 1939 [p.232],         [ Links ] "La educación estética de los niños, adolescentes y mayores", ibid ., 3 de febrero, 1939 [p.235] y un tercero relativo al concurso de bandas de música y la "educação estética das masas", O radical (Río de Janeiro), 11 de abril, 1945 [p.235].         [ Links ] En relación a este último tema cabe agregar el artículo póstumo escrito por Lange y publicado en nuestra RMCh: "Las bandas de música en el Brasil", RMCh, LI/187 (enero-junio, 1997), pp.27-36.         [ Links ]

64 "Un discurso de trascendencia. La ponencia presentada por el compositor brasileño Marlos Nobre en el Festival de Maracaibo" Heterofonía (México, D.F.), XI/4, Nº61 (julio-agosto, 1978), pp.10-13. La ponencia de Marlos Nobre está editada como "La problemática de la música latinoamericana" en ibid ., pp.14-19 y fue además publicada en RMCh, XXXII/142-144 (abril-diciembre, 1978), pp.125-130.

65 A modo de ejemplo se puede señalar la monumental monografia "La música eclesiástica argentina en el período de la dominación hispánica (una investigación)", Revista de Estudios Musicales, III/7 (diciembre, 1954), pp.15-171,         [ Links ] que establece las bases de esta línea de investigación de Francisco Curt Lange.

66 "La música en la Argentina del siglo XIX", Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert, pp.65-91.         [ Links ]

67 "El compositor argentino Juan Carlos Paz. Su presentación en la Universidad de Montevideo", BLAM, IV/4 (octubre, 1938), pp. 799-829.         [ Links ] La referencia al artículo sobre Roberto García Morillo aparece en RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.243.

68 El maestro Vicente Emilio Sojo. Un animador y organizador decisivo del futuro musical de Venezuela", El Universal (Caracas), 6 de febrero, 1939 [p.232].

69 El Universal (Caracas), 10 de febrero, 1939 [p.238].

70 "La musicalidad del general José Antonio Páez", en Bi-Centenario de José Antonio Páez (Caracas: Biblioteca Nacional, 1990), pp.13-17         [ Links ][p.237]; "La musicalidad del general José Antonio Páez" (ampliada con nuevos aportes documentales), Revista Nacional de Cultura (Caracas), 1991 [p.237].         [ Links ]

71"El maestro Juan Bautista Plaza y su Monumenta de la Músia Colonial de Venezuela", Juan Bautista Plaza, temas de música colonial venezolana, biográficos, análisis, documentación (Caracas, 1990), pp.11-19         [ Links ][p.232].

72 Prologo, Hugo López Chirico, La cantata criolla de Antonio Estévez (Caracas, 1987), pp.3-27         [ Links ][p.242].

73 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.242.         [ Links ]

74 "La evolución de las artes en el Perú, Ensayos (Montevideo), 1936, pp.161-183         [ Links ][p.236].

75 "Pasado, presente y futuro del Perú. Apuntes de sociología peruana", Palabra (Lima), Nº3 (1936), pp.3-7         [ Links ][p.241].

76 "The State of Music in Perú", The New York Times, 14 de julio, 1948 [p.243].         [ Links ]

77 "La Musique des Inkas et des Peruvians à l’Epoque precolombien, Les Beaux Arts (Bruselas), 1962, pp.8-16         [ Links ][p.237].

78 "León Ribeiro. Documentos de su vida", BLAM, III/3 (abril, 1937), pp.519-536.         [ Links ]

79 "La música en el Uruguay durante el siglo XIX", Die Musikkulturen Lateinamerikas im 19. Jahrhundert, pp.333-343.         [ Links ]

80 "Organización musical en el Uruguay, I: La Orquesta Sinfónica del Servicio Oficial de Difusión Radio Electrica", BLAM, I/1 (abril, 1935), pp.111-131.         [ Links ]

81 "Fonografía pedagógica, III - La Discoteca Nacional", BLAM, IV/4 (octubre, 1938), pp.99-131.         [ Links ]

82 "La educación musical infantil en el Uruguay. Una nueva orientación", BLAM, V/5 (octubre, 1941), pp.619-629.         [ Links ]

83 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.235.         [ Links ]

84 Cf.ibid ., p.238.

85 "Guillermo Uribe Holguín", BLAM, IV/4 (octubre, 1938), pp.757-795.         [ Links ]

86 "Guillermo Espinosa y la Orquesta Sinfonica Nacional", ibid ., pp.23-54.

87 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.232.         [ Links ]

88 Cf.ibid ., p.238.

89 "Alejandro García Caturla. In Memoriam", Revista Nacional de Cultura (Caracas), Nº279 (octubre-noviembre, 1990), pp.218-233         [ Links ][p.226].

90 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989) p.230.         [ Links ]

91 Cf. "El propósito americanista de Leopold Stokowsky", La Mañana (Montevideo), 1941 [p.232];         [ Links ] Un compositor norteamericano en Montevideo: Aaron Copland", La Mañana (Montevideo), 1941 [p.244].         [ Links ]

92 "Robert Stevenson y la ‘Púrpura de la rosa’. Primera ópera estrenada en las Américas", Buenos Aires Musical, Nº464 (1974), pp.1.4         [ Links ][p.243].

93 "Una nueva revista, un nuevo vocero musicológico de las Américas", Heterofonía (México D.F), XII/2, Nº65 (marzo-abril, 1979), pp.4-6.

94 "Charles Seeger and Americanismo Musical", Inter-American Music Review (Los Angeles, California), I/2 (primavera-verano, 1979), pp.245-251.         [ Links ]

95 "As capelas de música ambulantes alemães no Brasil e outros países da América Latina", Anais de História (Instituto de Letras, História e Psicología, Assis, São Paulo, Brasil), 1979 [p.229].         [ Links ]

96 "Los conjuntos musicales ambulantes de Salzgitter y su propagación en Brasil y Chile durante el siglo XIX", Revista de Música Latino Americana - Latin American Music Review (Austin, Texas), I/2 (otoño-invierno, 1980), pp.213-252.         [ Links ]

97 "El extrañamiento de la Compañía de Jesús del Río de la Plata (1767)", primera parte, RMCh, XL/165 (enero-junio, 1986), pp.4-58;         [ Links ] segunda parte, RMCh, XLV/176 (julio-diciembre, 1991), pp.57-96.

98 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.240.         [ Links ]

99 Cf. ibid ., p.230.

100 Cf.ibid ., p.231.

101 Cf.ibid .

102 Cf. ibid ., p.238.

103 Cf.ibid ., pp.230, 233.

104 Cf.ibid ., p.231.

105 "Colonial Music in Latin American Lands. Present Religious and Secular Art Background", Musical America (Nueva York), vol. IX (septiembre, 1939), p.8         [ Links ][p.230].

106 "Sittuazione attuale delle Ricerche sul Barroco Musicale Latino-Americano", Barroco Latino-Americano (Roma, 1982), pp.37-44         [ Links ][p.243].

107 "Schubert", BLAM, II/2 (abril, 1936), pp.267-277; "Ricardo Strauss", ibid ., pp.279-288.

108 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.242 y 243.         [ Links ]

109 "Alrededor del Magnificat de J.S. Bach", La Mañana (Montevideo), 1940 [p.226].         [ Links ]

110 "La perspectiva histórica de Beethoven", Polifonía (Buenos Aires), 1970, 7 pp (separata) [p.238].         [ Links ]

111 "La sinfonía de Beethoven a Mahler desde un punto de vista sociológico", Letras (Montevideo), 1932, pp.71-74         [ Links ][p.237].

112 "Viscisitudes del diario de Cósima Wagner", Imagen (Caracas), Nº100-62 (1990), pp.32-33         [ Links ][p.244].

113 "El antiguo canto religioso ortodoxo ruso al unísono", Revista Nacional de Cultura (Caracas), Nº277 (1990) [p.231].         [ Links ]

114 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.237, 239.         [ Links ]

115 "A música na U.R.S.S",Revista Leitura (Rio de Janeiro), Nº28 (abril, 1945), pp.16-18         [ Links ][p.228].

116 "Puschkin y la influencia en la música nacional rusa", BLAM, II/2 (abril, 1936), pp.289-296.         [ Links ]

117 "Goethe y la música", Letras (Montevideo), III/11-42 (1938) [p.234].         [ Links ]

118 "Wagner y Nietzsche", RMV (Caracas), IV/9-11 (enero-diciembre, 1983), pp.187-221.         [ Links ]

119 "Nietzsche y nuestro tiempo. Consideraciones en torno a una crisis moral", Imagen (Caracas), Nº100-67 (1990), pp.14-15         [ Links ][p.240].

120 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.244.         [ Links ]

121 "Sistemas de investigación folklórica y el empleo del acervo folklórico en la música artística", BLAM, II/2 (abril, 1936), pp.143-156.         [ Links ]

122 Cf. RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.226, 240, 244.         [ Links ]

123 The Investigation and Preservation of Authentic Folk Music in Latin America, traducción al inglés de Norman Fraser (Londres: BBC, 1942) [p.243].         [ Links ]

124 Cf. "Sobre radiodifusión", El Universal (Caracas), 18 de enero, 1939 [p.243].         [ Links ]

125 Citado por Abel Carlevaro, "Para el Dr. Francisco Curt Lange, al cumplir sus 85 años", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.67.         [ Links ]

126 "A manera de prólogo", Revista de Estudios Musicales, I/1 (agosto, 1949), pp.13-36.         [ Links ]

127 Irma Ruiz, "Un proyecto trunco", RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), pp.98-105.         [ Links ]

128 "Sobre o ensino da musicología no Brasil", Boletín, Sociedade Brasileira de Musicología (São Paulo, Brasil), Nº2 (1984-1985), pp.122-129         [ Links ][p.243].

129 "El progreso de la musicología en la América Latina. Un balance", Ritmo (Buenos Aires), III/3, pp.4-16         [ Links ][p.232]; "O progresso da musicología na América Latina (um balanço)", Revista de História (São Paulo, Brasil), Nº109 (1977), pp.227-269         [ Links ][p.240].

130 "Pasado, presente y futuro de la musicología en la América Latina", Heterofonía (México D.F.), II/12 (mayo-junio, 1970), pp.14-22;         [ Links ] III/13 (julio-agosto, 1970), pp.13-17; III/14 (septiembre-octubre, 1970), pp.5-9.

131 "Como ve un musicólogo la crítica musical", RMV, V/12-13-14 (enero-diciembre, 1984), pp.137-145.         [ Links ]

132 Homenaje de Carleton Sprague Smith, RMV, X/28 (mayo-diciembre, 1989), p.82.         [ Links ]

133 José Césio Regueira Costa, "Curt Lange en Recife", ibid ., p.87.

134 Juan Orrego-Salas, "Francisco Curt Lange, precursor", ibid ., p.40.

135 Cf. Emmanuel Pouchepadass, "Mi amigo el profesor Francisco Curt Lange", ibid ., p.48.

136 Cf. Juan Pedro Franze, "Francisco Curt Lange cumple 70 años", ibid ., p.5. Claudio Santoro, en "A mi viejo amigo Curt Lange", evoca que le dio clases de violín a Hermann Lange (ibid ., p.50).

137 Eurico Nogueira Franca, "Curt Lange y la música de Minas Gerais", ibid ., p.77.

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