SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.54 número194La guitarra clásica en la música chilena de salónCantos de la ciudad sitiada: Música vocal chilena contemporánea índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Revista

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Compartir


Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.54 n.194 Santiago jul. 2000

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902000019400018 

Printemps de la guitare 1998. Carlos Pérez 1er Prix. CD digital. Carlos Pérez (guitarra). Printemps de la Guitare International Productions. SABAM-CYP 5651, Concours International de Guitare Clasique, 1998.

Para nadie debiera resultar una sorpresa el alto nivel alcanzado estos últimos años por las nuevas generaciones de guitarristas chilenos. Los nombres de jóvenes intérpretes de este instrumento han aparecido en el podio de los ganadores de prestigiosos concursos internacionales. ¡Y pensar que, a principios del siglo veinte, en los sectores altos de la sociedad chilena no era bien visto que un varón tocara guitarra! Gracias a Dios y a la esforzada labor de maestros como Albor Maruenda y Liliana Pérez-Corey, los tiempos han cambiado y hoy se pueden ver, escuchar y apreciar los frutos de un largo trabajo, especialmente de aquellos profesores vinculados al Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes. Es el caso del maestro Ernesto Quezada, varios de cuyos estudiantes han iniciado una exitosa trayectoria tanto nacional como internacional. Entre ellos destaca Carlos Pérez González, el cual estudia con el maestro Quezada desde 1991.

A sus veinticuatro años, Carlos Pérez ha obtenido numerosos premios y reconocimientos a su calidad interpretativa. Uno de los más recientes ha sido el primer lugar en la sexta edición (1998) del concurso internacional "Printemps de la Guitare" en Bélgica. Cerca de cincuenta postulantes procedentes de más de veinte países se presentaron ante un jurado compuesto por Rafael Iturri (presidente), René Bartoli, Oscar Cáceres, Álvaro Company, Alexander Frauchi, Josep Henríquez y Raphaëlla Smits, todos ellos músicos de alto prestigio internacional. Carlos Pérez resultó vencedor y como parte del premio, ha tenido la oportunidad de grabar el presente disco compacto.

El repertorio que encontramos aquí es conocido en el mundo de la guitarra clásica y resulta accesible para un amplio sector de público. Se trata de piezas para guitarra sola del paraguayo Agustín Barrios "Mangoré" (1885-1944: Caazapá, Mazurka apasionata y Maxixa), del mexicano Manuel Ponce (1882-1948: Thème varié et Finale), del español Emilio Pujol (1886-1980: Cubana y Scottish madrileño), del francés Roland Dyens (1952: ciclo Homenaje a Villa Lobos), del belga Claudy Frederic (1950: Deux regards sur un passé présent). A este conjunto de piezas se añade el Concierto del Sur para guitarra y orquesta de Manuel Ponce, grabado en vivo durante la jornada final del concurso en el Théatre Royal de Namur, con la Orquesta Real de Cámara de Valonia bajo la dirección de Jean-Pierre Haeck.

Las críticas que se han publicado acerca de este fonograma hacen eco a los aplausos que se pueden escuchar al final del Concierto del Sur. La interpretación de Carlos Pérez reúne todas las características que se esperan para abordar y comunicar este tipo de repertorio: un sonido limpio, una técnica capaz de afrontar piezas de alta exigencia virtuosística y un manejo sensible e inteligente de los matices expresivos (dinámica, agógica, articulación, fraseo, juegos timbrísticos y colorísticos). Sin duda, Emilio Pujol se habría sentido orgulloso de este "tataranieto" suyo (Pujol fue maestro de Liliana Pérez, la cual fue maestra de Luis López, el cual a su vez fue maestro de Ernesto Quezada).

Finalicemos mencionando un peculiar detalle gráfico. En la carátula del disco aparece la reproducción de una acuarela original entregada a Carlos Pérez por Michèle Ruquoy. En ella se observa a un ángel guitarrista, con aves a su alrededor que lo escuchan. Seguramente este artista intuyó algo especial en el toque de Carlos Pérez, algo que remite a un particular mundo de tradiciones y motivaciones que este joven guitarrista conoce muy bien desde su niñez, y del cual, en última instancia, debe proceder la fuerza que lo ha llevado al nivel donde se encuentra y lo llevará a nuevas cimas en su carrera.

Cristián Guerra Rojas

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons