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Revista musical chilena

versión impresa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.55 n.195 Santiago ene. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902001019500013 

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Manifiesto de los compositores latinoamericanos

I.

Desde siempre, el compositor latinoamericano de música de arte ha tenido que emprender, con enjundia y paciencia a toda prueba, el recorrido de un arduo camino para alcanzar la posibilidad de ejecución y difusión de su obra. Sin embargo, cuando logra realizar este objetivo, su expectativa se ve frustrada las más de las veces, por la mediocridad de las ejecuciones y la indiferencia de la escasa crítica. Estos dos factores refuerzan de manera permanente el rechazo apriorístico del público hacia nuestra música de arte y, por ende, su poco criterio para distinguir entre la que tiene calidad y originalidad auténticas y la que tan sólo las aparenta, apoyada en esta desinformación del público, esmeradamente alimentada por la mayoría de los ejecutantes y las instituciones, cerrando de este modo el círculo vicioso en el que se encuentran atrapados casi todos los compositores latinoamericanos que tienen algo propio que decir. Esta situación ha llegado al grado en que sólo la dedicación de unos cuantos directores e instrumentistas y la capacidad interpretativa de algunos autores permitan que sus partituras puedan por lo menos darse a conocer como fueron concebidas.

II.

A lo largo de la existencia de la música culta en nuestros países, el compositor ha debido enfrentar diversas dificultades cuya proporción varía según las naciones. Entre ellas, las más constantes son las siguientes:

­ La incomunicación tradicional en nuestro continente y la deficiencia en la instrumentación actualizada de los medios de comunicación para fines artísticos.

­ El número limitado de ejecutantes profesionales para interpretar con propiedad la música contemporánea.

­ El nulo, poco o inadecuado otorgamiento de recursos por parte de la mayoría de los gobiernos.

­ La casi inexistente aportación de sociedades filantrópicas o comerciales.

­ La limitada, indiferente o parcial generación y distribución de grabaciones y publicaciones de obras.

­ La deficiente protección de los derechos de autor y, en los casos en que se cubren, el saldo es casi simbólico.

­ La inexistencia de encargos de obra, y cuando excepcionalmente los hay la paga es reducida y frecuente el enlatado de las partituras entregadas.

­ La desjerarquización de los verdaderos compositores, debida a una equivocada "democracia" en la programación de ejecuciones, la distribución de recursos y la asignación de becas y reconocimientos.

­ La comercialización de orquestas y festivales que, ante la situación creada con el público y con la mayoría de artistas y directores, favorecen sistemáticamente la programación de las obras consagradas del repertorio europeo, por significar éxito seguro de taquilla (con la ventaja de que no importe para ello la calidad de las interpretaciones), relegando a los creadores propios ­sin que ello inquiete a nadie­ o invitándolos esporádicamente, pero sólo con el objeto de no tener que justificar su habitual proceder.

III.

En consecuencia, y con la finalidad de establecer una plataforma común e internacional para promover el conocimiento, la publicación, la grabación y la difusión de la producción de nuestros compositores y manifestar, a través de cada obra individual, la riqueza de nuestra inventiva y variedad, con el acuerdo de un selecto grupo de creadores de América Latina se funda El Colegio de Compositores Latinoamericanos de Música de Arte, mismo que operará según sus normas internas y cuyos primeros veintiún miembros de número son los siguientes:

Rafael Aponte-Ledée (Puerto Rico)
León Biriotti (Uruguay)
Leo Brouwer (Cuba)
Eduardo Cáceres (Chile)
Germán Cáceres (El Salvador)
Manuel de Elías (México)
Alfredo del Mónaco (Venezuela)
Carlos Fariñas (Cuba)
Fernando García (Chile)
Celso Garrido-Lecca (Perú)
Guido López-Gavilán (Cuba)
Marlos Nobre (Brasil)
Andrés Posada (Colombia)
Héctor Quintanar (México)
Alfredo Rugeles (Venezuela)
Jorge Sarmientos (Guatemala)
Héctor Tosar (Uruguay)
Juan Trigos (México)
Edgar Valcárcel (Perú)
Carlos A. Vázquez (Puerto Rico)
Alberto Villalpando (Bolivia)

Manuel de Elías
Fundador
Ciudad de México, año 2000.

Distinciones para nuestros músicos

El pasado 10 de octubre, en el Salón de Honor de la Cancillería, se realizó la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales 2000, entre ellos al compositor Carlos Riesco, a quien le correspondió el Premio Nacional de Música.

El 18 de octubre, en Ciudad de México, el jurado conformado por la musicóloga Victoria Eli, de Cuba; el pianista Jaime Ingram, de Panamá; los compositores José Augusto Mannis, de Brasil; Fernando García, de Chile; Agustín Bertomeu, de España; Alfredo Rugeles, de Venezuela, y Manuel de Elías, de México, que lo presidió, otorgaron al compositor peruano-chileno Celso Garrido-Lecca el III Premio Iberoamericano de la Música "Tomás Luis de Victoria". La ceremonia de entrega de dicho galardón se efectuará en Madrid en junio próximo, donde se realizará un concierto sinfónico monográfico del premiado.

En noviembre pasado, en el festival de cine de Trieste, fue premiada la banda sonora de la película Coronación. El autor de la música de la cinta, que dirigió Silvio Caiozzi, es el compositor Luis Advis.

El 16 de noviembre, en el Salón de Honor del Palacio Consistorial de Santiago, se entregaron los Premios Municipales de Arte 2000, organizados por el municipio capitalino. En la categoría Artes Musicales se galardonó al director de orquesta Fernando Rosas. El jurado estuvo integrado por José Balmes, Gabriel Matthey, Vivian Wurman, Gonzalo Díaz, Arnaldo Tapia Caballero, Nelson Avilés, entre otros.

El 20 de noviembre, en la ceremonia de conmemoración del 158 Aniversario de la Universidad de Chile, en el Salón de Honor de la Casa Central, el profesor Luis A. Riveros, rector de dicha institución universitaria, entregó la Medalla Rectoral al compositor Carlos Riesco (Premio Nacional de Arte 2000) y a la pianista Elvira Savi (Premio Nacional de Arte 1998) la Medalla "40 años en la Universidad de Chile".

Como todos los años, el Círculo de Críticos de Arte de Chile, en diciembre, dio a conocer lo que ­a su juicio­ fue lo mejor del año en las diferentes artes. En ópera nacional el premio se dividió entre la soprano Carolina Robleros y el tenor Luis Olivares; en música nacional la premiada fue Magdalena Amenábar y el director de coros Víctor Alarcón recibió un premio especial por su labor profesional. El premio en danza nacional lo recibió el bailarín César Morales.

El joven compositor Javier Farías fue premiado en el I Concurso XICóATL de composición Musical Agustín Barrios Mangoré celebrado en Salzburgo a comienzos de diciembre, por su obra Concierto para guitarra y grupo instrumental. En ese mismo concurso recibió una mención de honor el compositor penquista Rodrigo Durán por Tres paisajes para guitarra y conjunto.

La Academia Chilena de Bellas Artes concedió este año el Premio Domingo Santa Cruz a la Feria del Disco. La ceremonia de entrega del Premio, que se realizó en el auditorio del Instituto de Chile el 11 de diciembre pasado, fue presidida por el compositor Carlos Riesco, quien ha sido reelegido como presidente de la Academia de Bellas Artes para el trienio 2001-2003.

El 25 de enero, en el Palacio de la Moneda, el Presidente Ricardo Lagos entregó a la cantante Palmenia Pizarro, al folclorista Amador Cárdenas y al compositor Fernando García el Premio Nacional de Música Presidente de la República, correspondiente al año 2000.

En febrero pasado, La Ley se convirtió en el primer conjunto nacional en obtener un premio Grammy. El disco triunfador en la categoría de mejor álbum de rock alternativo en español fue Uno, grabado por el mencionado grupo chileno.

El 26 de marzo, en el Teatro Municipal de Santiago, se realizó la ceremonia de entrega de los Premios Altazor a las Artes Nacionales 2001. En música fueron galardonados: Tito Fernández (folclore), Guillermo Rifo (música docta), Francesca Ancarola (música alternativa y jazz), Gondwana (música popular rock), Fernando Ubiergo (balada, canción de autor) y Cristián Cuturrufo (ejecución musical); además, Luis Advis recibió el Altazor por la música de la película Coronación.

Medalla de la Música 2000

El reconocimiento público de los méritos de nuestros músicos, y de personas que hayan contribuido al desarrollo de la vida musical chilena, es muy necesario como una forma de apoyar y estimular su trabajo, junto con fortalecer los vínculos, agradecerles su aporte a la cultura y proyectarlos mejor a la sociedad. Pero no siempre es justa la selección, pues habitualmente existen intereses creados ­de orden hegemónicos, económicos, ideológicos o institucionales­ que desvirtúan la realidad del momento. También están los celos y envidias que suelen interferir y hacer más difícil la identificación de quienes realmente merecen ser reconocidos. La corrupción, las influencias y el "lobby" muchas veces se encargan de generar distorsiones que llevan a entregar el premio a personas que, simplemente, no lo merecen.

En nuestro país hemos sido muy ingratos en este sentido, pues artistas, científicos e intelectuales difícilmente han podido ser profetas en su tierra. El ejemplo más emblemático es el de Gabriela Mistral, quien primero recibió el Premio Nobel (1945) y luego el Premio Nacional (1951). Por cierto que en estos equívocos también hay una cuota de ignorancia colectiva ­por la falta de difusión de la obra­, al punto que los artistas deben "postular" y los jurados seleccionadores deben recurrir al "curriculum de los postulantes" para definir su voto. Ello deja en evidencia una falta de política comunicacional y educacional en cuanto a la proyección y presencia de nuestra cultura artística en la comunidad.

Frente a esta situación, el Consejo Chileno de la Música ha tomado especial conciencia y, desde el año 1997, viene entregando un reconocimiento público a aquellas personas cuya trayectoria de vida haya significado un real aporte a nuestra cultura musical, por sobre la fama o efímero éxito que a veces resulta de un buen "marketeo". La idea es que "los propios músicos premien a los músicos", lo cual exige hacer una serie de consultas a los pares, junto con un estudio serio de la trayectoria y obra de los candidatos preseleccionados, a nivel de todo el país y más allá de las apariencias y de los circuitos oficiales. Por de pronto, el "cuadro de honor" está conformado por las siguientes personalidades:

Medalla de la Música 1997: Hermann Cock, Gabriela Pizarro, Santos Rubio, Arnaldo Tapia Caballero y Valentín Trujillo.

Medalla de la Música 1998: Raquel Barros, Vicente Bianchi, Hilda Ruz Prado, Sylvia Soublette y Stefan Terc.

Medalla de la Música 1999: Miguel Aguilar, José Gallardo Reyes, Eduardo Gatti, María Ester Grebe y Gabriel Rojas Martorell.

Junto a la lista anterior, el año 2000 cinco personas más recibieron la Medalla de la Música, con su correspondiente diploma de honor. Como ya es tradicional, la ceremonia se realizó, en el marco de la celebración de la Semana de la Música, el 3 de octubre.

El acto formó parte de la Temporada de Conciertos de la Orquesta de Cámara de Chile ­dirigida por el maestro Fernando Rosas­, que organiza la Corporación Cultural de Las Condes, en la Parroquia San Vicente Ferrer. Se inició con un discurso del señor Octavio Hasbún, presidente del Consejo Chileno de la Música, quien se refirió a la obra y trayectoria de los premiados, haciendo un justo homenaje y reconocimiento a cada uno de ellos. Las nuevas personas que ingresaron al "cuadro de honor" son las siguientes:

1. Olivia Concha Molinari: licenciada en piano e importante investigadora en didáctica musical. Su trabajo, "Renovación de la educación musical a partir del sonido vernacular de América", es aplicado en escuelas de diversas ciudades. En Italia es considerada como una renovadora de la didáctica musical. Es académica del Departamento de Música de la Universidad de La Serena, miembro de la Sociedad Chilena de Musicología y consultora externa del Ministerio de Educación para la reforma educacional.

2. Tito Fernández ("El Temucano"): reconocido cantautor de música popular y de proyección folclórica, con una trayectoria artística que lo ha llevado a diversos escenarios nacionales e internacionales, incluida la radio y la TV. Ha grabado más de 50 fonogramas, muchos de ellos difundidos en el extranjero. Se ha destacado por su defensa de la cultura y raíces chilenas.

3. Fernando García Arancibia: destacado compositor, investigador y profesor, con un catálogo que supera las 140 obras, siendo en la actualidad uno de los compositores chilenos más difundidos. Sus trabajos musicológicos se han publicado en América y Europa. Es miembro de la Asociación Nacional de Compositores de Chile y actualmente es Subdirector de la Revista Musical Chilena y docente en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

4. Wilfried Junge Eskuche: destacado compositor y director de orquesta y coro, quien estrenó las primeras óperas realizadas en Concepción. Es fundador del Coro Universitario de Concepción y de la Orquesta de Cámara. Fue director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Concepción y director invitado a las principales orquestas de Chile. Su catálogo de obras incluye composiciones vocales e instrumentales, destacando la Cantata del pan y la sangre y su ópera El ahijado de la muerte.

5. Hernán Rodríguez Villegas: arquitecto, postgraduado en restauración de monumentos, miembro de la Academia Chilena de Historia (Instituto de Chile). Fue director del Museo Histórico Nacional y encargado de la oficina de Inventario del Patrimonio Cultural, PNUD del Museo Nacional de Bellas Artes. Como gestor cultural se ha destacado por su constante apoyo al desarrollo de la cultura chilena ­y a la música en particular­ en su calidad de Gerente de Proyectos Culturales de la Fundación Andes.

Según nuestra apreciación, hasta ahora el Consejo Chileno de la Música ha sido bastante acertado en la selección de los galardonados. Es de esperar que ello se mantenga así en el futuro.

Gabriel Matthey Corrrea

Compositores chilenos en el ballet y el teatro

En octubre de 2000, en la sala de la Municipalidad de Lo Barnechea, se presentó el III Ciclo de Danza Contemporánea de la Compañía de Danza Lo Barnechea. Entre las coreografías presentadas figuró Mc Rimbô de Beatriz Alcalde sobre música de Andrés Alcalde.

El 3 de noviembre actuó el Taller Experimental de Danza-Teatro en el Centro de Extensión del puerto de San Antonio. En dicha ocasión la coreógrafa Magaly Rivano mostró Las sirvientas con música de Alejandro Miranda.

En el Museo Nacional de Bellas Artes, durante el mes de noviembre, se presentó en varias ocasiones la coreografía Délok de Alejandro Cáceres con música de Esteban Anavitarte.

También en el mes de noviembre se estrenó El principito del coreógrafo Mario Bugueño, su banda sonora la conformaron piezas de varios autores, entre ellos los chilenos Andreas Bodenhöfer y Rodrigo Cepeda. El principito se pudo ver en el Centro Cultural de Las Condes y en el Centro Cultural de la Estación Mapocho.

El 15 de noviembre, en el Museo de Bellas Artes, se estrenó la coreografía Latidos inertes de Carmen Aros interpretada por el grupo Generación del Ayer y con música de los compositores Fernando García, Rodrigo Cepeda, Cristián Morales, Andrés Alcalde, Patricio Rossi, Guillermo Rifo, Santiago Vera Rivera y Juan Carlos Leal. En el transcurso del mes se ofrecieron ocho funciones.

El día 30 de noviembre se estrenó en la sala Galpón 7 la obra de la coreógrafa chilena Elizabeth Rodríguez, Sin Respiro (proyecto FONDART 2000). La musicalización de la coreografía estuvo a cargo de José Miguel Candela, quien se basó en su composición Cuartetos de cuerda y electroacústica para danza, interpretada en su parte acústica, por Juan Sebastián Leiva (violín I), Hilke Orth (violín II), Marisol Carrasco (viola) y Brigitte Orth (cello).

El 2 de diciembre de 2000 se presentó la versión coreográfica de El principito de Vicky Larraín en el Centro Cultural Anahuac. La música de esta coreografía es de Manuel Becerra.

El 25 de noviembre, con ocasión de celebrarse los 158 años de la Universidad de Chile, se presentó el taller coreográfico "El Nuevo Milenio" de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, que interpretó el dúo Canción de cuna para despertar de la coreógrafa Hilda Riveros, con música de Maruja Brombley/Celso Garrido-Lecca. Esta misma agrupación actuó el 3 de diciembre en el gimnasio del Estadio Sirio y en el programa ofrecido también se incluyó la coreografía mencionada.

El 5 de enero de 2001, en la Sala Fech, se estrenó Tejas Verdes, coreografía de Jasna Lepe sobre música de Alejandro Albornoz. La obra se repitió al día siguiente en la misma sala.

Una nueva comedia musical de Zelig Rosenman, Greystoke, el rey de los monos, se estrenó en octubre de 2000 en Santiago. La música de la obra es del compositor y cantante Alvaro Scaramelli. El musical volvió a la escena el 18 de marzo del presente año en el Teatro Zataté.

Nuevos fonogramas en circulación

El 23 de noviembre de 2000, en el Auditorio del Instituto de Música de la Universidad Católica, se presentó el CD Esquinas del guitarrista Oscar Ohlsen. El fonograma contiene obras de Gustavo Becerra, Edmundo Vásquez, Raúl Céspedes, Oscar Ohlsen, Juan Pablo González, Santiago Vera, Christian Uribe, Juan Orrego-Salas, Eulogio Dávalos y Alejandro Guarello.

El 28 de noviembre, en el Centro de Extensión de la Universidad Católica, se lanzó el CD Autosacramental por Navidad con música de Gastón Soublette y texto de Fidel Sepúlveda, y la participación del Coro de Alumnos de la Universidad Católica dirigido por Víctor Alarcón.

El 7 de diciembre, en el Teatro Escuela Moderna, se hizo la presentación del CD Música chilena y latinoamericana del flautista Hernán Jara. En el disco se incluyen obras de los chilenos Guillermo Rifo, Guillermo Rojas, Juan Cristóbal Meza, Carlos Zamora y Juan Mouras.

El 18 de diciembre, en el Instituto Goethe, se lanzó el CD Música contemporánea acústica. Compositores chilenos generación del 90. En el fonograma figuran obras de Mario Feito, Antonio Carvallo, Paola Lazo, Daniel Osorio, José Miguel Fernández, Christian Vásquez y Carlos Zamora. En la ocasión se escucharon algunas de las obras contenidas en el CD.

En el año 2000 la División de Cultura del Ministerio de Educación lanzó el CD Homenaje al músico chileno, grabado por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil dirigida por Guillermo Rifo. En este fonograma figuran obras de Luis Advis (Suite latinoamericana), Nino García (Sinfonía democrática), Violeta Parra (Anticueca N° 5), en arreglo de Guillermo Rifo, y Fernando García (Se unen la tierra y el hombre).

El 22 de enero de 2001, en el Instituto Goethe, se presentó el CD Jezira con obra de Leni Alexander. En la ocasión se escucharon algunas de las piezas contenidas en el disco.

El 30 de marzo Warner Music Chile y la Fundación Víctor Jara pusieron en circulación una colección de ocho CD con grabaciones de Víctor Jara remasterizadas, en las que se emplean los diseños de las antiguas carátulas.

Sony Music ha puesto en circulación la edición internacional de dos CD con música del guitarrista y compositor Iván Barrientos nacido en Coyhaique: Romanzas para guitarra y Suite Aisén. Ambos fonogramas, que forman parte de la colección "Chilenísimo", poseen carátulas ilustradas con acuarelas del pintor aisenino Renato Tillería. En el primero de los CD otro coterráneo de Barrientos, el novelista Jaime Casas Barril, escribe: "En las Romanzas, Iván comprime el mundo de las seis líneas vibrantes de su guitarra, nos da un ritmo y una melodía, un tema y un sentido. Entonces el corazón busca la vida de los laberintos de la memoria y la rescata en plena armonía con la razón, convertida en poesía pura". Agrega luego: "Desde una cascada virgen hasta el azul del mar, de la lluvia de día a una laguna escondida, desde una mirada furtiva hasta la mesa de un café en junio, por Chiloé y todo el sur, las Romanzas de Iván son el vínculo con nuestros recuerdos más queridos, convocando a la belleza en toda su dimensión, tal como es la vida misma: simple y sorprendente". El segundo CD tiene un comentario del propio compositor en el que fluye el amor profundo que siente por su tierra natal.

También se ha lanzado al público el CD Raíces latinoamericanas. Composiciones de Juan Mouras. Este fonograma contiene varias obras del compositor y guitarrista chileno, nacido en la XI Región, para distintas agrupaciones instrumentales.

Conferencias de Juan Orrego-Salas

Celebrando los 40 años de existencia del Instituto de Música de la Universidad Católica y en el marco de la V Escuela Internacional de Profesores Visitantes, se presentó un ciclo de conferencias a cargo del compositor Juan Orrego-Salas. Estas se efectuaron los días 13, 15, 17, 27 y 29 de noviembre y 1 de diciembre de 2000, en el auditorio del Instituto de Música.

Las Vanguardias en la Universidad Católica

El 8 de noviembre de 2000, en la Sala Audiovisuales del Campus Oriente de la Universidad Católica, se efectuó el tercer coloquio del Programa de Estudios Histórico-Musicológicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En él participaron los compositores Tomás Lefever, Fernando García y Alejandro Guarello, y los musicólogos Carmen Peña y Juan Pablo González, entre otros especialistas.

Premio de Musicología Samuel Claro 2000

El Premio de Musicología Samuel Claro Valdés 2000, convocado por el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Chile, fue otorgado a la monografía Zuola, criollismo, nacionalismo y musicología de Bernardo Illari, de Argentina. El jurado, conformado por Luis Merino (Universidad de Chile), Irma Ruiz (Universidad de Buenos Aires y Consejo Nacional de Investigaciones Científicas de Argentina) y Juan Pablo González (Universidad Católica de Chile), recomendó, además, publicar los trabajos Las sonatas para piano de Alberto Ginastera como textos neomitológicos de Julio Ogas, de Argentina; Patrones de improvisación y acompañamiento en la música venezolana de salón del siglo XIX, de Juan Francisco Sans y Mariantonieta Palacios, de Venezuela, y Federico Smith, las claves de su sombra, la música de su silencio. Una propuesta musicológica para el enfoque de la personalidad artística de Liliana González, de Cuba.

I Congreso de la Sociedad Chilena de Musicología

Los pasados 2, 3 y 4 de noviembre, en la ciudad de Santiago de Chile, se efectuó el I Congreso de la Sociedad Chilena de Musicología bajo el título Identidad y alteridad en la música chilena y latinoamericana. Este significativo evento contó con la participación de 33 ponentes chilenos y de otros países latinoamericanos, así como la asistencia diaria de compositores, historiadores, músicos en general y personalidades de la cultura chilena.

Los temas debatidos cubrieron un amplio espectro musicológico: investigaciones de tipo etnomusicológico, historiográficos, analíticos, organológicos, así como reflexiones acerca del papel de los investigadores chilenos dentro de la cultura y el de otros agentes sociales de tipo político y/o religioso. En el marco de este congreso se realizó el lanzamiento y la presentación por parte del doctor Luis Merino del CD Obras para piano de Federico Guzmán, considerado el primer gran romántico de la música chilena.

El congreso, de vital importancia para esta joven sociedad, además de significar una puesta al día de las investigaciones musicales que se están desarrollando en Chile, resultó fundamental para la consolidación de dicha organización, pues se dieron los primeros pasos concretos para su reconocimiento oficial al discutirse y aprobarse sus estatutos legalmente. La Sociedad Chilena de Musicología constituida formalmente en 1998, cuenta con miembros activos, colaboradores y de honor.

Zobeida Ramos Vereneo

Eventos de música electroacústica

Entre el 3 y el 29 de octubre de 2000, se realizó la III Bienal Internacional de Música Electroacústica de São Paulo. El evento fue organizado por el Servicio Social de Comercio de Brasil y el Estudio Panaroma de Música Electroacústica de la Facultad de Santa Marcelina, y fue apoyado por el Goethe Institut de São Paulo. En la ocasión se lanzó el CD Música Maximalista, vol.6, con las obras vencedoras del III Concurso Internacional de Música Electroacústica de São Paulo (CIMESP) 99, obras que también pudieron ser escuchadas en concierto (1er premio: Phonurgie de F. Dhomont, 2° premio: Reel de P. Batchelor, 2° premio ex aequo: Unsettled Line de M.Martusciello y premio del público: Point de Passage de G. Goeil). En la III Bienal, Chile estuvo representado por la interpretación de Bajan gritando ellos, música electroacústica sobre poema en mapudungún de Leonel Lienlaf, de José Miguel Candela.

El día 15 de noviembre se realizó en la Florida International University (FIU) School of Music (Miami, Estados Unidos) el evento "Movement and Sound for the 21st Century; Modern Dance and Acousmatic Music". En la ocasión, 12 composiciones electroacústicas de autores de distintas partes del mundo fueron coreografiadas por Joanne Barret (miembro del FIU Dance Department) y bailarines del programa de danza del FIU. Las obras escogidas fueron: Como un coro de clarinetes celestiales de Orlando Jacinto García (Cuba/Estados Unidos), oN a LaRK de Ron Herrema (Estados Unidos), Tag Till de James Paul Sain (Estados Unidos), Screams from Lima de Howards J. Fredrics (Estados Unidos), Melodía de Kolor de Julio Sanz Vázquez (España), Bajan gritando ellos de José Miguel Candela (Chile), Fuga tras un objeto oculto de Daniel Schachter (Argentina), FX 1050 de Rubén Hinojosa Chapel (Cuba), Grobstadtdschungel de Gabriele Proy (Austria), San Nicolo de Natahniel Reichman (EE.UU.), RIo IRo de Consuelo Diez (España), y Cinco epitafios (N° 1, N° 3, N° 5) de Juan Blanco (Cuba).

J.M.C.

Publicaciones periódicas recibidas

En la redacción de la Revista Musical Chilena se han recibido las siguientes publicaciones: Matiz, Año V, N° 9, octubre de 2000, editado por el Instituto Profesional Escuela Moderna de Música. En este nuevo número aparecen colaboraciones de Alvaro Menanteau ("El síndrome de septiembre", "La entrevista con... José Luis Córdova", "Hacia una historia del jazz en Chile"), Ignacio Urrejola ("Algunas reflexiones respecto de la unidad de la obra musical"), Doris Ipinza ("Mauricio Redolés") y otras, además de la partitura de Juan Antonio Sánchez El plazo del ángel para guitarra.

Desde La Habana se ha recibido el boletín editado por Casa de las Américas, Música, Nueva época N° 2, año 2000, en el que aparecen artículos de Clara Díaz ("Yo vengo de todas partes: Pete Seeger"), Jorge Faillo ("La canción: destilación de amor") y Lenay A. Blasón y Yenima Soto ("Aute, de la noche al alba"), además de comentarios informativos y la partitura de Cuatro invenciones para piano de Argeliers León. También se recibió el boletín Música, Nueva época, N° 3, Año 2000. Éste esta dedicado al VII Premio de Musicología Casa de Las Américas y al Coloquio Internacional Musicología y Globalización celebrado del 25 al 29 de octubre de 1999. Aparecen trabajos de María Elena Vinueza ("Del tiempo y la memoria"), Fernando García ("Sobre la música de tradición escrita en el Chile republicano"), Leonardo Waisman ("La música de las misiones jesuiticas en Sudamérica y su difusión actual"), Lilian González ("Coordenadas de la musicología latinoamericana en Casa"), además de comentarios y notas informativas. En este número también se incluye la partitura de Cantos de otoño para voz y piano de Fernando García.

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