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Revista musical chilena

versão impressa ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. v.55 n.195 Santiago jan. 2001

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902001019500027 

Jezira. 2 CD Digital. Composiciones de Leni Alexander. Grabaciones en vivo: Cuarteto Santiago; Orquesta Sinfónica de Chile; Conjunto de cámara "Krahnenbaum Compagnie", Colonia; Carlos Vera y José Díaz (percusión); Conjunto de cámara "Ensemble Nouvelle", París; Orquesta de Radio France; Katia y Marielle Labèque (pianos); Lothar Koenigs y Juan Pablo Izquierdo (dirección). Santiago: Ministerio de Educación, Fondo de Desarrollo de las Artes y la Cultura (FONDART), 2000.

El nombre de Leni Alexander figura en la serie de discos dedicados a la música chilena realizados por la Asociación Nacional de Compositores. No obstante, este disco es el primero enteramente dedicado a su obra creativa. Se incluyen en él composiciones que abarcan un período de 40 años, de distintos géneros, en un intento de presentar una muestra de los variados intereses composicionales que ha tenido, en una vida de diversas influencias musicales y culturales. Muchas obras quedaron fuera por problemas de espacio. Luego de haber nacido en Breslau, de una venida a Chile a los 15 años y de estudios de composición con Fré Focke, siguieron estudios en Europa con Olivier Messiaen, René Leibowitz y Bruno Maderna, así como cursos de psicología y un diploma de profesora de enseñanza Montessori. Entre estudios, proyectos y estrenos de obras, su vida hasta el día de hoy está dividida entre Chile y Europa. La obra más temprana incluida en el disco es Cuarteto de cuerdas de 1957; la más reciente, Dishona para voz y conjunto de cámara, de 1997, pasando por tres obras para gran orquesta, Ils se sont perdus dans l'espace étoilé, de 1975, Est-ce donc si doux cette vie?, de 1986, y Aulicio, de 1989, además de Adras para dos pianos, de 1976, y Meneketel para dos percusionistas, de 1990. Se incluyen cuatro obras para diferentes grupos de cámara, con y sin voz, algunas con sonidos electrónicos y efectos variados. Destaca la excelente interpretación en vivo de todas las obras, en alguna medida debido al hecho que los intérpretes sean tanto chilenos como europeos.

Varias obras poseen una referencia extramusical. Estas pueden ser un sueño que tuvo la compositora (Adras), una crítica a la enseñanza tradicional de educación que ofreció en Francia (Par quoi? A quoi? Pour quoi?), una alusión a su vinculación con la cultura judía (Cuándo aún no conocía tu nombre), homenajes a otros compositores (Cuarteto de cuerdas), y el uso de poemas con la intención de que sean comprendidos ("Est-ce donc si soux cette vie?"). Además incluyó obras que no poseen ninguna referencia extramusical, como son Dishona, en el cual el texto inventado por ella misma responde a su interés en utilizar la voz como instrumento, y Maramoh, décision pour un changement, en la cual la voz y los instrumentos se combinan en múltiples opciones predeterminadas. Emplea diversos lenguajes y técnicas musicales, tales como el teatro musical, con el relato de una historia con principio, desarrollo, clímax y desenlace (Par quoi? A quoi? Pour quoi?), así como obras abiertas en la cual el director es responsable de elegir el orden de las partes musicales de cinco grupos en que se divide la orquesta ("Ils se sont perdus dans l'espace étoilé").

Más allá de los lenguajes musicales empleados y de las referencias extramusicales, la compositora intenta en todas sus obras crear un ambiente por medio de sonoridades o efectos, que refleje una íntima relación vida-obra. Leni Alexander tiene un gran compromiso con temas que conciernen a lo más profundo de la condición del ser humano, los cuales discurren como una sombra por toda su música. Estos temas abarcan la muerte, la esperanza de vivir, la conciencia y subconciencia, el pasado y la memoria de todo ser humano. Es así como el título del disco, Jezira, es una palabra hebrea que significa "el camino de la vida". En su caso este camino ha tomado múltiples formas, pero sin duda es la condición de ser hombre la que está siempre presente: "Sin embargo, creo que, a pesar de las experiencias vividas, la esencia del ser humano no cambia a través del tiempo...".

Este disco constituye un documento de gran valor para la música chilena, proviene de una compositora que, a pesar de manejar una vida en dos continentes, ha sabido expresar por medio de su música las inquietudes más profundas del hombre, más allá del lugar de donde provenga.

Cecilia Carrère Oettinger

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