SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.58 issue201Sergio Ortega está en el corazón de todosCarta author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

Share


Revista musical chilena

Print version ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.58 no.201 Santiago Jan. 2004

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902004020100018 

 

Revista Musical Chilena, Año LVIII, Enero-Junio, 2004, N° 201, pp. 127-128

IN MEMORIAM

Hasta siempre Sergio Ortega

Raúl Bulnes Calderón
Vicepresidente Fundación Pablo Neruda. Chile.


 

Me corresponde hoy, a nombre de la Fundación Pablo Neruda y como amigo personal de Sergio, dirigirme a ustedes para despedir y recordar a nuestro amigo, señalando algunos hechos que tienen que ver con el país, su relación con el Poeta y nuestra Fundación.

Nos acompañan sus seres más queridos, sus familiares, su mujer, sus hijos: Chañaral, Leonardo, Gabriel, sus hermanos, sus ex compañeras, sus amigos más íntimos, las instituciones y organizaciones a las que perteneció y a las que pertenecerá por siempre.

Recuerdo con claridad cuando conocí a Sergio a principios de los 60, en una elección FECH, cuando los estudiantes de izquierda de arquitectura aportábamos el candidato a la presidencia de la Federación. Sergio, como militante de las Juventudes Comunistas, era el relacionador de las escuelas artísticas. Perdimos como tantas otras veces, pero nos hicimos amigos desde ese momento, años después seríamos también parientes, pero los lazos de amistad superaron los lazos del parentesco (el que se interrumpió).

No olvidaremos las noches en Santiago o Isla Negra, junto a un piano o una guitarra, o con algún instrumento infantil, donde con facilidad iba componiendo o improvisando. Las intensas conversaciones y discusiones sobre lo que empezaba a ocurrir en Chile, América y el mundo, donde tampoco estaba ausente el humor.

Hemos dicho que Neruda fue el "cronista poeta" de los más importantes hechos del siglo XX, sin descuidar jamás el amor, el hombre y la naturaleza. Sergio fue y será el "cronista musical" de los acontecimientos "político-sociales", que se nos venían encima: la revolución cubana, mayo del 68, los movimientos de liberación en América y el mundo, el triunfo popular en Chile.

Sergio y el Poeta pertenecen a ese grupo de profesionales y artistas que se comprometen con su época y su pueblo, traspasando con creces el campo de sus respectivas actividades.

Los une una común visión humanista del mundo, que los llevará a realizar trabajos en conjunto, el Poeta y el Músico codo a codo creando.

Así surgió, por ejemplo, la cantata Fulgor y muerte de Joaquín Murieta.

La música de Ortega va cambiando con los acontecimientos de los 60, pero igual que el Poeta sin olvidar jamás el amor, las sensibilidades más profundas, como cuando musicaliza los poemas de Efraín Barquero y Los versos del Capitán del propio Neruda.

Con gran efervescencia llegó septiembre de 1970, parecía ancho, luminoso y alegre con el triunfo popular con Salvador Allende como líder, el fondo musical de Venceremos acompañaba esa épica jornada.

Nada hacía presagiar, en esos momentos, lo que ocurriría en septiembre de 1973, ya que la vorágine de los hechos no nos permitía hacer un alto para meditar críticamente. Se trabajaba de sol a sol. En un época donde primaban los estímulos "morales" y el "trabajo voluntario". Se nacionaliza el cobre. Se construyen más y mejores viviendas sociales, que en otras épocas de la República. Las áreas verdes son motivo de preocupación privilegiada: El parque O'Higgins se entrega remodelado a la ciudadanía. El MOP (Ministerio de Obras Públicas) y la CORMU construyen balnearios populares a lo largo del país. La educación y la salud se ponen al alcance de los más humildes. Quimantú pone los libros al alcance de la mayoría.

Algunas fábricas e industrias pasan a manos de los obreros y la reforma agraria invade los campos.

En este marco de referencia, surge "La nueva canción chilena", donde Sergio Ortega, sin lugar a duda, es uno de los pilares más importantes.

Trabaja con todos y con cada uno. Con Víctor Jara, Quilapayún, Inti-Illimani, Aparcoa, Los Parra y muchos otros. La música de Sergio refleja la sociedad haciéndose más y más comprometida.

Como el Poeta, le escribe al hombre comprometido en la búsqueda de una sociedad más justa y solidaria, pero también igual al Poeta cubre todo con el manto mágico de su música, transformando esas luchas particulares en causas de toda la humanidad.

Pero todo este desarrollo social, este despertar del pueblo, generó "Su contrario". El capital foráneo, los grupos "económicos-políticos" más reaccionarios, no podían permitir que un gobierno "socialista-democrático" cambiara las arcaicas estructuras.

La CIA, más la reacción chilena, logran atraer hacia sus filas a la oposición democrática y finalmente a los militares golpistas.

Revista Musical Chilena / Reseñas

Septiembre de 1973 llegó oscureciendo la primavera que se acercaba: la muerte del Presidente, defendiendo el derecho irrenunciable de permanecer en la Moneda, la muerte de miles de chilenos, de la democracia, de Víctor Jara y Neruda, son hechos que, transcurrido 30 años, aún nos estremecen.

Vino el exilio de muchos, unos al exterior, otros al interior. Fuera de los crímenes, la tortura, la desaparición de personas, también se interrumpe la vida que permitía el desarrollo de la amistad y la solidaridad.

Sergio se instala en París, nos veremos ocasionalmente durante los 17 años de la dictadura, en encuentros en que con angustia tratábamos de suplir los años de distancia. Lo veíamos integrado en la lucha por restaurar la democracia en Chile, se movía por toda Europa organizando conciertos y actos por la solidaridad.

Sigue compartiendo y ayudando a los jóvenes músicos, tanto franceses como chilenos, como es el caso de Jaime Miqueles y Felipe Canales, con quienes hace extraordinarias presentaciones en París y otras ciudades.

Su música ya no es la alegre y popular de años anteriores, incorpora nuevos elementos musicales, surge con fuerza la lírica, sus nuevos temas se dirigen a denunciar la tortura y la desaparición de personas en Chile, como la cantata La dignidad.

Dirige L'Ecole Nationale de Musique de Pantin, destaca, en ese período, una "trilogía" sobre la Revolución Francesa, que se estrena en el marco del Bicentenario.

La obra que lo liga definitivamente con nuestro Poeta es Fulgor y muerte de Joaquín Murieta, única obra teatral escrita por él. Se estrena en 1966 musicalizada por Ortega, que la transformará en cantata en 1967 dirigida por Pedro Orthous.

En diciembre de 1988 la Fundación y el Teatro Municipal realizan una versión actualizada dirigida por el músico David Miller.

En septiembre de 1993 nos acompañó, junto a Sophie y Jean Louis, a recordar los 20 años de ausencia del Poeta, en Isla Negra.

En junio recién pasado, Sergio vino a presentar en el Municipal su última versión de la ópera sobre textos de Neruda, previo al viaje a Finlandia.

Nos reunimos muchas veces y lo invitamos a incorporarse a nuestra Fundación, lo que aceptó de inmediato.

Pasó a ser nuestro representante en Europa para impulsar el centenario del Poeta, nos ayudaría con su ingenio e imaginación a buscar financiamiento internacional para realizar el gran sueño nerudiano de la Fundación Cantalao, en Punta de Tralca.

Los proyectos, tanto de la Fundación Pablo Neruda como de Sergio, se cargan de futuro.

Poco antes de su última partida, viajamos a Isla Negra, recorrimos los lugares de antaño, entre ellos Cantalao, el parque de las esculturas, la Roca del Trueno, en Punta de Tralca.

Partió feliz con su nueva responsabilidad, el éxito de Murieta en Finlandia marcó la madurez de su carrera. Allí también comenzó a sentirse mal y pocos días después nos dejó definitivamente, alcanzando a terminar la música, junto a su hijo Chañaral, para la película Neruda, la muerte de un Poeta, de Manuel Basualto.

Simbólicamente, su partida ocurre una semana antes del 30º aniversario de la muerte del Poeta, en un nuevo trágico septiembre donde nos dejan además las actrices Rebeca Ghigliotto y Sonia Viveros.

Sabemos que pertenece a esos seres inmortales que no morirán jamás, pero necesitaremos de su presencia. Esta resurgirá a través de los jóvenes y la semilla que dejara: sus hijos Chañaral, Leonardo y Gabriel serán, junto a otros, los llamados a continuar su labor.

Estamos seguros que los sueños no pueden detenerse, ni desaparecer.

Sergio y el Poeta, con sus ejemplos, nos permiten afirmar que:

"Un día podrán cortar todos los árboles

Una mañana podrán cortar todas las flores

Pero jamás podrán detener la Primavera"

Los jóvenes son la Primavera del Mundo.

Sabemos que de las nuevas generaciones, en su renuevo continuo e inmortal, surgirán otros Ortega, otros Neruda, que aseguren "Los sueños necesarios".

Compañero Ortega: Hasta la Victoria, siempre.

 

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License