SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.64 issue214Luis de Pablo. Una historia de la música contemporáneaRenán Cortés L. "...Donde se refleja la luz de la luna..." Música para piano (para el ciclo básico y superior) (1979-2008) author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • On index processCited by Google
  • Have no similar articlesSimilars in SciELO
  • On index processSimilars in Google

Share


Revista musical chilena

Print version ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.64 no.214 Santiago Dec. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902010000200008 

Revista Musical Chilena, Año LXIV, Julio-Diciembre, 2010, N° 214, pp. 75-77

RESENAS DE PUBLICACIONES

 

Simon Collier. Carlos Gardel. Su vida, su música, su época. Santiago: Ariadna Ediciones, 2009, 324 pp.

 


Desde que en 1986 apostó la University of Pittsburgh Press por publicar The Life, Music & Times of Carlos Gardel, resurgió mundialmente el Tango como música pero también como un concepto. En aquella línea, el aporte del profesor Simon Collier fue crucial, pues por vez primera desde la academia se ahondaba en el estudio conjunto de la música y la biografía como un aporte para la historia cultural, convirtiendo al libro en un clásico.

Sus posteriores reediciones (1989, 1996, 1999) han dado mucho de qué hablar, principalmente desde el mundo musical y periodístico, pero muy poco se ha dicho desde tribunas académicas. A raíz de esta situación y coincidiendo con su primera reedición en Chile el año recién pasado, bien vale comentar algunas palabras y reflexionar en torno a un texto que todo historiador de la cultura popular en Latinoamérica no puede pasar por alto.

Carlos Gardel. Su vida, su música, su época es un libro especial por varias razones. En primer lugar, porque es un texto escrito por un 'gringo' intentando aproximarse a una realidad cargada de manierismos, códigos lingüísticos y estructuras de pensamiento que resulta poco amable a un mundo angloparlante. En segundo lugar, porque la escritura de este libro representa un rito inaugural en la historiografía latinoamericana pues pocos historiadores profesionales -por no decir ninguno- se han dedicado a su estudio, estimándolo como un género no digno de historiar. En tercer lugar, porque la pluma de Collier recorre la saga gardeliana no desde el frenesí de un fanático, sino desde la templanza y distancia que el rigor metodológico otorga a un apasionado seguidor del tango.

A propósito de la falta de trabajos, resulta muy extraño que no se haya dado entre los clíonautas un espacio al tango como un objeto de estudio. Sobre todo, porque la historia del tango permite estudiar el pasado de la cultura latinoamericana y particularmente, la rioplatense. Es una forma derivativa de sumergirse en la comprensión de las mentalidades de las sociedades urbanas de Montevideo y Buenos Aires del cambio de siglo XIX-XX, que en plena evolución producto de la inmigración causada por el incremento industrial y dinamismo comercial reflejó en el tango a través de sus letras las formas de vida de la población, describiendo tensiones entre una sociedad frivola y de gran mundo y otra, carente de recursos materiales. Un reflejo meridional de la BelleEpoqueque historiadores como Manuel Vicuña (1996) y Paulina Peralta (2007) han trabajado en sus investigaciones para el caso chileno.

Construido el libro a partir de un abultado arsenal documental, principalmente editado, que se recopiló entre viajes y estadías en archivos y bibliotecas europeas, argentinas y norteamericanas, se estructuró el texto en nueve capítulos, en los que se recorre la vida de Gardel de manera cronológica, resguardando dicha estructura -como todo buen trabajo- dimensiones temáticas que permiten comprender la compleja evolución de la vida de Carlitas y el entorno inmediato en que se desenvolvió. Decimos 'compleja evolución' debido a que biografiar a Gardel es levantar el mapa de un mundo en pleno cambio que, tal vez como ninguno, fue testigo presencial de ello: el desarrollo y término de la Primera Guerra Mundial; la efervescencia del comunismo y anticomunismo; la crisis económica del 29; el surgimiento de los totalitarismos, entre otros. Más todavía, muchos de los procesos y acontecimientos del primer tercio del siglo XX, nos atreveríamos a decir, que no dejan de vincularse con el Morocho del Abasto. Esto, a propósito de que el tema de la nacionalidad francesa de Gardel (Gardes) tan discutida fue negada por el cantor para no ser reclutado en el ejército francés; como también que los efectos de la crisis del 29 afectaron su posible inserción en la industria cinematográfica estadounidense y por último, cómo permitió el desarrollo tecnológico de la industria músico-radial el conocimiento y masificación de su obra, principalmente en el mundo hispanoparlante.

El estudio que realiza el profesor de Vanderbilt demuestra el clásico enfoque de una buena biografía, pues no solo vincula al biografiado con el medio, sino que sabe diferenciar la naturaleza externa e interna del sujeto histórico, distinguiendo perfectamente la delgada línea que separa lo privado de lo público. El autor trabaja muy bien la dimensión personal y social del francesito. En el primer aspecto, el autor se aproxima con notable sutileza al diario vivir de su vida privada, considerando la cercanía y devoción hacia Berthe; su exacerbada debilidad hacia el puchero y los helados; las furtivas y sospechosas desapariciones adolescentes; la pasión desgarradora hacia el mundo del turf, y la despreocupada administración de sus bienes. En cuanto al segundo aspecto, figura la fuerte dependencia a los distintos círculos de amigos o de barras esparcidos en los cafés y confiterías del barrio del Abasto, en Buenos Aires, además de Barcelona y París; su gran sentido del humor, sacando siempre una sonrisa a sus camaradas; su generosidad humanitaria con los más desposeídos, reflejada en un sinnúmero de obras benéficas y préstamos sin devolución; la alta recepción musical de sus discos a ambos lados del Atlántico, generando los primeros grupos de fans, entre otros.

Todo abordaje histórico, cual cirugía, tiene sus riesgos. En este aspecto, el género biográfico es uno de los que más se expone a ello. La biografía de Gardel no considera totalmente el estudio intangible de la persona, es decir, sus sentimientos, pensamientos, miedos y alegrías. Simon Collier es cauteloso, casi escrupuloso en el tratamiento de estos aspectos, lo cual es algo lamentable porque su texto le da preeminencia al kórperpor sobre su contenido. Si presentáramos a un abogado del diablo que nos diera una posible respuesta, él diría que se debe a una ausencia de fuentes o simplemente al miedo del autor de pasar desde la realidad a la especulación. Postulamos que toda biografía necesariamente, para bien o para mal, debe contener en su texto interpretaciones no sólo de los hechos, sino también de lo no-existente, de lo no visible, que permita multidimensionar al biografiado, vinculándolo de modo orgánico con su contexto y la causalidad de sus decisiones y actos, pues los últimos no se producen y reproducen necesariamente por hechos, sucesos o acontecimientos, sino también por profundos o magros cuestionamientos de orden psicosocial. La ausencia de ello nos parece muy extraña, debido que el mismo Collier catalogó hace un par de años como A notable book la biografía de Frei padre redactada por Gazmuri, rescatando el gran acercamiento de tipo freudiano que hizo a su sujeto de estudio.

Junto con las debilidades, están los logros del texto. Collier da pruebas notables y repetidas de ello. Sólo mencionaremos dos.

El primero, se da a lo largo de todo un capítulo. "Leyenda" (pp. 293-320) es el colofón del libro en que, con lujo de detalle, se reconstruye la historia post mortem de Gardel, desde su fatídico accidente en Medellín hasta su residencia definitiva en el cementerio de La Chacarita. En esta parte, se cuenta el día a día que Defino -el manager y albacea- vivió para trasladar los restos de Romualdo desde Medellín a Buenos Aires. El trayecto no fue del todo fácil pues, para cerrar de modo definitivo los negocios del cantante-actor, tuvo que desviarse del camino, recorriendo con el ataúd un circuito mucho más largo. Desde la ciudad colombiana se trasladó a Nueva York para finiquitar con la Paramount, retornando a Buenos Aires con escalas en Ciudad de Panamá, Río de Janeiro y Montevideo, efectuándose en cada una de ellas pequeños homenajes de los argentinos residentes y admiradores en general. Llegó finalmente a la perla del Plata un caluroso 5 de febrero de 1936, tras ocho meses del malogrado accidente. La narración de su llegada a Buenos Aires y el traslado del cuerpo desde el Luna Park a La Chacarita es notable. Basado en la prensa y memorias diversas, narra minuto a minuto el cortejo fúnebre y, al mismo tiempo, entreteje con gran solvencia narrativa el surgimiento del mito de la sonrisa perfecta. En este punto, el juicio de Collier es pragmático, pues dejando de lado las pasiones del fanático analiza con claridad el porqué de los mitos y la pervivencia de las leyendas hasta nuestros días.

El segundo, es de corte transversal ya que cruza todo el libro, en referencia al andamiaje de argumentos y narraciones que Collier levanta para dar una posible respuesta de cómo el zorzal criollo se construyó a sí mismo. El historiador de Harpenden reconoce constantemente que Gardel era un hombre musicalmente talentoso (pp. 9, 13, 29, 90, 172, 259). Poseía la capacidad, en palabras de Hermann Hesse, de tomar el pulso que late y fluye en el medio, adaptándose constantemente a un mundo que estaba cambiando vertiginosamente: de música criolla con vestimentas gauchescas en el interior, pasó al traje casual con tonadas y milongas en Buenos Aires, hasta llegar a utilizar refinados smoking de corte inglés musicalizados con suntuosos tangos en el Montmartre. De la música en vivo -que era su preferida- pasó a la grabación en el viejo sistema acústico, hasta llegar a grabar canciones en fonógrafo y versión eléctrica para sus películas que rodó en París, Buenos Aires y Nueva York. El Mudo es considerado por Collier como un hombre que aprovechó su talento, en circunstancias que le fueron particularmente beneficiosas, pues fue hijo de un mundo que estaba avanzando notablemente en el plano tecnológico, siendo Gardel un prototipo del pioneer star de las tablas, desplazándose desde la música al varíete y de éste al cine.

En síntesis, este libro bien puede considerarse un clásico de las biografías históricas escritas en nuestra lengua, pues no sólo levanta a sujetos populares como Gardel desde sí mismo, sino que lo sitúa e historiza en un marco de pleno cambio global. Mitos y leyendas ciudadanas son parte también de la historia cultural.

Martín Lara
Instituto de Historia,
Pontificia Universidad Católica de Chile.
martinkira@uc.cl