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Revista musical chilena

Print version ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.64 no.214 Santiago Dec. 2010

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902010000200015 

Revista Musical Chilena, Año LXIV, Julio-Diciembre, 2010, N° 214, pp. 108-120

CRÓNICA

Compositores chilenos a través de ellos mismos1

 

Atracciones (1998)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra fue compuesta en 1998 y se estrenó el 19 de octubre de ese año en la Multisala Arena por el Duo Divertimento. La partitura ha sido editada en versión digital por rfc2 editions, editora del propio compositor. La obra aparece en los siguientes discos, grabada por el Duo Divertimento: Unisono, rfc2editions, UPC: 3447994081 disponible en http://www.rodrigocadiz.com/unisono y en el CD Compositores chilenos, Duo Divertimento.

La pieza dura aproximadamente seis minutos. La forma es más bien abierta con una sección de desarrollo en la que el material se va acumulando gradualmente a través de la interacción de los dos instrumentos involucrados, la cual culmina en una sección improvisatoria cerca del final de la obra. La pieza termina con una breve recapitulación del material presentado en la primerta sección.

Su título describe adecuadamente el espíritu de la pieza. Todos los eventos musicales de un instrumento influencian el comportamiento de maneras diversas, creando zonas de atracción y otras de rechazo. Los materiales de la flauta dulce y de la guitarra son bastante distintos, pero interactúan mutuamente y se complementan a medida que la pieza progresa. Este trabajo también incluye una sección de improvisación controlada, una técnica que no he utilizado en forma muy frecuente en mi trabajo artístico.

En general, trato de no involucrar aspectos musicales distintos a la elaboración y manipulación del material sonoro en su esencia, sin considerar aspectos de la tradición campesina o popular, dentro de lo posible. Podría decirse que este tipo de pensamiento musical está fuertemente influenciado por la tradición europea.

Esta obra es una de las primeras que compuse y podría catalogarse como obra temprana. Contrasta claramente, en términos de la complejidad y elaboración del material, con mi obra de 2008 Mutaciones, también compuesta especialmente para el Duo Divertimento.

Atracciones fue especialmente compuesta para Carmen Troncoso y Luis Castro (Duo Divertimento)".

1Los escritos contenidos en esta sección incluyen fragmentos de música en formato digital de las obras a las que se hace referencia, disponibles en http://www.revistas.uchile.cl, http://www.revistamusicalchilena.uchile.cl, https://scielo.conicyt.cl. Todas las obras fueron interpretadas entre los meses de abril y septiembre del año 2010, de acuerdo a lo señalado en el cuadro sinóptico anterior.

Atacama imaginario (2009)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra se estrenó en enero de 2010 en el Festival de Música Contemporánea auspiciado por el Departamento de Música y Fonología de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Será editada el presenté año en un disco recopilatorio de mis obras orquestales electrónicas y mixtas. El proyecto del CD se titula Dos caminos y síntesis final Hace algún tiempo hice un viaje en jeep por el desierto con mi mujer que estaba embarazada de nuestro pequeño hijo Alexander. Es por eso que esta obra está dedicada a ellos. No sé por qué se me ocurrió pensar que quizá nuestro retoño que se desarrollaba cómodo en el vientre de su madre absorbería esta energía peculiar y grandiosa del desierto, y me gustaba la idea. Entonces, esta pieza está inspirada en esa idea, y por supuesto en Atacama misma. La inmensidad del desierto y sus memorias. Es decir, alude no sólo descriptivamente a los espacios y sus características, sino que también a las culturas que se desarrollaron en él, su gente, sus emigrantes, los pueblos que florecieron tras la quimera del salitre. Es por eso que en la pieza se dejan sentir ciertos ritmos de foxtrot y jazz porque seguramente eso se escuchaba en los salones de los pueblos salitreros. Mientras quizá desde lejos llegaba también para mezclarse con esta música extranjera el rumor de aquella otra música más antigua, la de los pueblos originarios, la música andina. Es por ello que entre las fuentes se puede señalar la música andina y el jazz. Creo que es una obra madura porque tengo plena conciencia de los materiales escogidos, así como del manejo intencional de los materiales sintácticos".

Dos trozos para guitarra (1980)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra ha sido interpretada en diversos conciertos por estudiantes de la Licenciatura en Artes con mención en interpretación en guitarra que ofrece la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Además fue seleccionada como la obra chilena para el Concurso Internacional de Interpretación Luis Sigall de Viña del Mar el año 2006.

El manuscrito digital es descargable en http://www.sites.google.eom/a/u.uchile.cl/rcori/

Fue editada en la cásete Música chilena para guitarra, con la interpretación de Osear Ohlsen (Santiago: Pontificia Universidad Católica de Chile, Consejo de Extensión Artística, 1984). Como su título indica, se trata de dos trozos separados, uno en tempo andante y el otro agitado. El primero es una canción ternaria de textura homofónica basada en un tema cromático con ejes tonales en La bemol, Si y Re. El segundo es una canción ternaria doble, también basada en un tema cromático, y con ejes tonales a distancia de una tercera menor del acorde mayor-menor. La obra es el resultado de un trabajo realizado en el taller de composición con el profesor Cirilo Vila como estudio de la forma canción.

Tiene la influencia de Leo Brouwer, Béla Bartók e Igor Stravinsky, junto a elementos folclóricos chilenos y ritmos balcánicos, además de un cromatismo postromántico. Se trata de una obra temprana escrita durante un período de formación que estuvo abierto a la imitación y reconstitución de diversas estéticas. Otras piezas estrenadas de este período son la Sonata para violin, clarinete, percusión y guitarra, Cuatro Momentos Orquestales y Alabanzas por la guitarra".


FLAVIO RENÁN
CORTÉS LÓPEZ (1958)
(1) Serie de 3 movimientos breves de danza (1979)
(2) Serie de 5 movimientos breves de danza (1984).
(3) Muro (1992)
(4) Miniaturas (2004)
(5) Donde se refleja la luz de la luna... (1995-reescrita 2007)
(6) Voces (2008)
 

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "Todas estas obras son para piano. La Serie de 3 movimientos breves de danza (1979) y la Serie de 5 movimientos breves de danza (1984) fueron estrenadas el año 1987 por Eduardo Browne en la Sala América de la Biblioteca Nacional. La obra Muro está dedicada a Cirilo Vila y fue estrenada el año 1992 por Lila Solís en el Teatro de la Universidad de Chile. Todas estas obras forman parte de la edición de un libro de piano para el ciclo básico y superior de mi autoría denominado: .. .Donde se refleja la luz de la luna..., el que contó con el aporte del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, 2010. Fue distribuido en Santiago y a regiones [Una reseña escrita por Julia Grandela se publica en el presente número de la RMCh]. Son obras que se suscriben a microformas. A pesar de sustentarse a sí mismas, tienen un cierto móvil extramusical, tales como textos (poemas), danza,juegos o algún hecho dramático (Víctor Jara). El lenguaje en algunas de ellas procede de la herencia europea (expresionismo-minimalismo). En otras, conservando lo europeo, se acercan a un sentir más 'criollo', en las formas de canción y las armonías. Por lo tanto, hay un eclecticismo ordenado en el lenguaje.

Las obras N° 1 y N° 2 corresponden al período temprano de mi obra creativa. Las obras N° 3 y N° 4 corresponden al período intermedio, mientras que las obras N° 5 y N° 6 corresponden al período de madurez".

Kyrie Mwono (2006), para coro de 24 voces femeninas a cappella.

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "Esta obra circula en soporte manuscrito. Se encuentra editada en el fonograma Siete llamadas, disco editado en marzo del 2010, distribuido por S.V.R. producciones. El disco contiene nueve obras inéditas del compositor, y constituye el tercer disco de su producción personal. La obra es un Kyrie escrita con la técnica del motete renacentista, pero intervenido polifónicamente con un canto kawéskar recopilado por el compositor en Puerto Edén, en 1994. La obra deviene en un doble coro de rasgos culturales mestizos por hacer coexistir el canto sacro de raíz centroeuropea y el canto profano del pueblo kawéskar. La obra es consonante con la línea composicional practicada por el compositor durante los últimos veinte años. También constituye la proyección natural de su trabajo etnomusicológico, que realiza en forma paralela a la composición".

Barcarola (1998), para guitarra sola.

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra fue estrenada el 20 de enero de 2000, en el Salón Fresno del Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, por Rodrigo Guzmán. El mismo intérprete la ejecutó en distintas ciudades de Alemania (Weimar, Colonia, Leipzig, Eisenach, etc.) entre los años 2002 y 2006. Posteriormente, Mauricio Valdebenito la ejecutó en su gira europea del año 2007, la que incluyó, entre otras ciudades, a París, Helsinki y Londres.

La obra circula en soporte manuscrito. Ha sido editada en el CD El Sur comienza en el patio de mi casa, disco publicado en enero de 2001 y distribuido por S.V.R. producciones. El disco contiene ocho obras inéditas del compositor Rafael Díaz, entre ellas, Barcarola, ejecutada por Rodrigo Guzmán. Constituye el primer disco de su producción personal. A su vez, Barcarola fue también registrada en el disco de Mauricio Valdebenito, La guitarra, editado el año 2005.

La obra está basada en el arquetipo de la barcarola. Sobre el ostinato que caracteriza a esta forma, el compositor distribuyó una serie de células onomatopéyicas y cantos de pregones que religan al auditor con el paisaje sonoro del sur de Chile. La obra es, pues, un viaje sonoro por un río imaginario desde cuyas riberas se pueden oír los ecos de campanas de alguna aldea, cantos de treiles y chícaos y otros melotipos que van tejiendo un devenir sonoro de trama progresivamente densa. Un cantus firmus de seis sonidos le sirvió al compositor para 'cambiar de dirección' (modal) por este río imaginario.

La obra es consonante con la línea composicional practicada por el compositor durante los últimos veinte años. En especial, la poesía ha sido un componente esencial en gran parte de su opus, debido a que su escritura musical posee un fuerte arraigo con el paisaje y las sonoridades de Chile. La poesía de Jorge Teillier, en especial, fuertemente conectada con el imaginario del sur de Chile, fue el topos que generó la mayor parte de las obras de su primer disco, El sur comienza en el patio de mi casa.

La obra posee un tratamiento gestual que podría corresponder a una estrategia composicional de raíz centroeuropea. Sin embargo, estos gestos, a diferencia de la escuela europea, poseen en Barcarola una carga retórica identitaria. En otras palabras, son gestos con "memoria", en oposición a los amnésicos discursos gestuales de la música europea del siglo XX".

Música de cámaras (2001)
Mujeres dominantes para hombres alterados (2003)
La caravana (2003)
Geografía del desastre (2010)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra Música de cámaras fue estrenada el año 2001 en el Teatro Escuela Moderna por la Orquesta Moderna bajo la dirección de Luis José Recart. Posteriormente el año 2002 fue interpretada en la Temporada del Descubrimiento de la Orquesta Sinfónica de Chile bajo la dirección de Guillermo Rifo. Dos años después, 2004, fue dirigida por el compositor con la Orquesta Juvenil del Conservatorio de la Universidad Austral en el VI Encuentro de Música Contemporánea de Valdivia.

La partitura ha sido editada en Santiago por MusicActual. Figura además en el CD Música descubierta, con obras de Fabrizzio de Negri y Sebastián Errázuriz, FONDART 2002.

La obra fue escrita por encargo del director Luis José Recart, para orquesta de cuerdas con cuatro secciones conectadas. En la obra confluyen elementos del tango y de la música del creador ruso Shostakovich.

Es una obra temprana escrita justo después del egreso de los estudios de pregrado en la Escuela Moderna y antes de ingresar al programa de Magíster en Artes, mención Composición, en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

Otras obras del período son La bailarina favorita de Sigmund, Cuarteto de cuerdas N° 1 y Viaje por una eterna transición".

"Mujeres dominantes para hombres alterados es una obra para dúo de contrabajo y vibráfono, dedicada a la contrabajista Alejandra Santa Cruz. La obra fue estrenada en enero de 2004 en el Festival de Música Contemporánea Universidad de Chile, por Alejandra Santa Cruz (contrabajo) y Rodrigo Kanamori (vibráfono). Es una obra temprana de mi producción.

La partitura está editada por la Editorial MusicActual, Santiago, Chile. Existe edición en el CD Transición, obras chilenas para marimba y vibráfono, Marcelo Stuardo, Sello SVR 2006. Otra edición en fonograma es Siete proposiciones y un epilogo Sello MusicActual".

"La caravana (2003) es una composición de estructura sinfónica, inspirada en la vida y obra del maestro Jorge Peña Hen. La obra ha sido editada por Editorial Filarmonika, Fort Worth, Texas, USA (http://www.filarmonika.com). Existe además el CD Siete proposiciones y un epilogo, Sello MusicActual, interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, bajo la dirección de José Luis Domínguez. Es una obra temprana dentro de mi producción.

En palabras del musicólogo y compositor Jorge Martínez, 'En La caravana, obra sinfónica, ganadora del premio Jorge Peña Hen, es la orquesta la que diseña, proteicamente, las formas mutantes de las acechanzas y temores de nuestro tiempo, o del tiempo extraviado en que fuimos unos contra otros, lobos y hermanos. No cae en el fácil 'turismo espectral' de tanta música 'de izquierda', sin ceder al festejo glacial del rito funéreo de las 'nuevas canciones' y tratando de ir más allá que la retórica imposibilidad del cliché. La caravana nos contempla y nos interpela, desde el crudo redoblar de ritmos percusivos y marciales, desde ese 'caminar inicial', ese pulso pesado, desértico, hasta la presencia, evocada, de las aspas de fatídica memoria sobre los techos de nuestras ciudades.

No abandona ni por un momento la trayectoria y el dibujo de los trazos melódicos, el composicionar de los colores orquestales. Un rasgo que también acompaña a las otras piezas pueden ser esos magmas iniciales, esos colores difusos que poco a poco van diseñando una trayectoria, con gestos motívicos incompletos, fragmentados, que en su insistir configuran un deseo de completitud, lo cual se transforma en el eje motor de la deriva musical. El motivo, que migra a través de la pieza y los colores tímbricos y orquestales, completándose y desarrollándose, termina por reposar en un desenlace que, solo visible al final de la obra, reposiciona toda la arquitectura desde la perspectiva o línea de fuga que da sentido al divagar anterior. Sólo entonces puede el auditor comprender, entender, que ese camino, ese deambular sonoro, era la construcción de un sentido cuya clave final es justamente esa: seguir caminando. Así se construye la obra, en un ir diseminando hitos y movimientos, timbres y ritmos, que, poco a poco, van adquiriendo una estructura en el escuchar.

Ello podría definirse como una "continuidad de la ruptura". A nuestro juicio, Errázuriz realiza una inversión en el sentido manifiesto de la vanguardia académica. Afirma una continuidad con gestos y andares propios de la tradición musical, para luego instalar una excepción tras otra, en un forzar de reglas y consuetudines que no es otra que la simple historia humana: conocer para romper y reconstruir. En ese aspecto, el sentido nihilista y absoluto de la destrucción vanguardista es revertido en la comprensión cabal del gesto histórico del componer como un construir excepciones, como un saber que se sabe, un asumir el propio tiempo y la propia memoria como un espacio colectivo, en que todos debemos decirnos, desde la consuetudine de los gestos, nuevas palabras hasta encontrar el raro y luminoso gesto de lo inaudito.

"La obra Geografía del desastre (2010) fue encargada por la Universidad de los Andes para la Camerata Universidad de los Andes, dirigida por Eduardo Browne, en su temporada del Bicentenario de Chile. Es una composición para orquesta de cámara en un movimiento, cuya instrumentación consta de 2 flautas en Do, 2 oboes, 2 clarinetes en Si bemol, 2 fagotes, 2 cornos en Fa, 2 trompetas en Si bemol, timbales (2) y cuerdas. Está dedicada a las víctimas del terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010 y el uso de material rítmico fue extraído del folclore de la zona central de Chile.

Es una obra de madurez junto a otras tales como Viento blanco y El último cuatrero.

El estreno mundial se realizó el 15 de julio de 2010, en el Teatro Regional del Maule, y estuvo a cargo de la Orquesta Regional del Maule bajo la dirección de Pedro Sierra".

Fusion Point (2009)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "Una de mis premisas al momento de trabajar Fusion Point fue el ir al extremo de mi manera habitual de escribir y además de la manera de concebir la escritura de mis piezas. En Fusion Point transformo el mismo material de diferentes maneras, durante toda la pieza intento hacer coincidir las transformaciones, concibiendo un esquema formal total homogéneo. El discurso musical se parece a las mutaciones de un caleidoscopio, en que en cada momento de climax produce en mí una especie de cambio similar a la mutación en el orden de los colores, un cambio de predominio de las transformaciones del material".

Homenaje para orquesta sinfónica (2005)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La pieza sinfónica Homenajeíue escrita para festejar al distinguido compositor peruano Celso Garri-do-Lecca, III Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria, al cumplir 80 años de edad, razón por la cual se le rindieron varios homenajes en Perú, en otros países, y en Chile. En esta última nación vivió por más de 20 años y estableció innumerables e imperecederas amistades. Uno de esos homenajes se realizaría en Piura, su ciudad natal, y consistiría en un concierto de la Orquesta Sinfónica Municipal de Piura, bajo la dirección de Abraham Padilla. Éste, junto a uno de los amigos chilenos de Celso Garrido-Lecca, el compositor Fernando García, decidieron que el músico chileno compusiera una obra sinfónica especialmente para esa oportunidad. De allí nació Homenaje para orquesta.

La obra, que fue escrita en 2005, tiene la siguiente leyenda en la portada de la partitura: 'a la Orquesta Sinfónica Municipal de Piura con ocasión de celebrarse los 80 años del Mto. Celso Garrido-Lecca (1928-2006)'. El estreno se efectuó el 26 de octubre en el Teatro Municipal de Piura. La orquestación que utiliza el compositor para su obra es: maderas (flautas, oboes, clarinetes, fagotes) a dos, dos cornos, dos trompetas, tres trombones, tres timbales, un percusionista (varios instrumentos) y cuerdas. Esta estructura o formato instrumental corresponde al que conforma la orquesta sinfónica piurana que estrenó la obra y a la cual está dedicada.

Homenaje posee una forma tripartita. Se inicia con un tempo "Tenso" (negra=ca.78) conformado, primero, por notas repetidas (un quintillo y una nota larga) en las trompetas, conjunto que decrece en intensidad desde un mezzo piano hasta un pianissimo. Le sigue otro conjunto que se caracteriza por estar constituido por trémolos en los violines primeros y segundos y sonidos largos en las maderas, en pianissimo, continuando luego partes de fuerte intensidad sonora que se alternan con partes de escaso volumen, pero siempre se recuerda el motivo enunciado por las trompetas al inicio de la pieza. Para terminar la sección, aparecen una vez más el quintillo y la nota larga, esta última como un tutti orquestal en que queda sonando un redoble de la caja, que poco a poco va desapareciendo. Después de un breve silencio se presenta la segunda sección, que tiene un tempo "Muy lento, expresivo" (negra=ca.48). Aquí se realiza un juego contrapuntístico, sustentado en series dodecafónicas, aprovechando la diversidad tímbrica de la orquesta. Homenaje concluye al reexponerse, con modificaciones, la primera sección".

Passacaglia (2009)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "La obra Passacaglia fue compuesta a fines de 2009 y no ha sido editada. Circula en copia electrónica, en programa Adobe, con las particellas correspondientes.

La obra, como su nombre lo indica, asume la forma de una "Passacaglia", dándose libertades desde el punto de vista rítmico y también formal. En este caso, está en ritmo binario, en circunstancias que en general esta forma musical adopta el ritmo ternario. Su estructura sigue las líneas generales de la forma, donde primero se presenta el tema en un solo de los graves, y luego van apareciendo las sucesivas variaciones incluyendo un 'stretto', cánones retrogradados y otros recursos propios de la Passacaglia.

La solicitud para componer esta obra y sus requisitos me abrieron una gama de posibilidades creativas, tomando en cuenta especialmente un conjunto de instrumentos de viento, más percusión opcional. Deseché esquemas con ironías implícitas, o con guiños a obras tradicionales para banda, o citas a elementos folclóricos o telúricos, u otras formas posibles de piezas para estos instrumentos, lo que desembocó finalmente en la idea de tomar el tema de un trabajo del compositor francés Jean Claude Henry, a quien dedico mi obra. Se trata de su Ciacona para órgano, compuesta especialmente por encargo del Conservatorio Nacional de París, para el Concurso de Órgano 'Grand Prix' 1968, cuyo tema es de gran fuerza, dramatismo y belleza.

Las sonoridades que brinda una gran banda sinfónica se prestaron muy adecuadamente para trabajar esta forma de variación, la que si bien se ve enmarcada dentro de las limitaciones impuestas por el esquema que implica una ciacona, brinda por otra parte una gran libertad sonora, rítmica y armónica. De carácter atonal, donde se exponen los doce tonos desde la entrada, no configura en absoluto una estructura serial y la superposición de sonidos están permanentemente al servicio de la expresividad musical. Tampoco esta Passacaglia se ciñe al tradicional tiempo ternario (3/4), entre cuyas más altas manifestaciones considero la monumental Passacaglia et Thema Fugatum de J. S. Bach y también la grandiosa Introducción y Passacaglia en Re menor de Max Reger, sino que adopta otras estructuras rítmicas, entre ellas la binaria de 4/4. En todo caso, a fin de cuentas lo que yo buscaba era un resultado netamente musical, exento de otras implicancias ideológicas o de otro tipo.

Esta obra se remite exclusivamente a una forma netamente europea renacentista, por lo tanto no hay contacto con otras fuentes de tradición. Considero esta obra como de una etapa madura, en la cual no hay un gran cambio con respecto a otras obras de madurez. Se me ha catalogado a menudo como un compositor multifacético en cuanto a mi estilo. Después de todo fue cierto lo que proyectó mi maestro Julio Perceval, en el sentido de que un compositor debía escribir bien en cualquier estilo. Lo de escribir 'bien' no lo puedojuzgar yo, pero el escribir en cualquier estilo a mí me resulta fácil y no tengo aprensiones al respecto. Esto se debe probablemente a la férrea exigencia de los conocimientos de estilos enseñados por el maestro Perceval. Evidentemente, en la medida que un compositor madura y adquiere experiencia, su estilo, digamos, su 'valija de experiencias' evidentemente se va llenando. Pero, por otra parte, siempre aparecen nuevos desafíos y se presentan oportunidades de experiencias nuevas e inéditas. Considero que la obra que estaría más cerca a esta Passacaglia corresponde a Tramas de 1999".

Ecos (2006)
Reminiscencias (Swing Feel) (2003)

 

Al respecto, la compositora nos ha señalado lo siguiente: "El trío de obras Océano (Blues), Ecos y Reminiscencias (SwingFeel) de Ximena Matamoros pertenecen a un estilo que fusiona elementos de la música clásica, popular y del jazz, trabajados con gran rigor académico en su composición y secciones musicales.

Tal vez se podría decir que son obras postmodernas, porque están llenas de esa absoluta libertad que otorga el pluralismo en términos de cultura y expresión artística, contribuyendo al debilitamiento de las barreras entre clasificaciones de estilos. En opinión del profesor de historia deljazz Dr. Juan Osear Zegers Nachbauer, "estas obras van más allá deljazz", categorizadas desde su particular visión, como "estilo Cool, en el sentido de refrescante". Analíticamente, en general son obras cerradas, con introducción, dos secciones contrastantes, desarrollo, reexposición y coda.

En la creación, hay todo un proceso de trabajo, en el que se debe pasar de la imaginación a la realidad, rescatando esos sonidos nuevos que están dentro de la guitarra, en este caso".

Como una entrega completa define el proceso de creación la maestra de guitarra de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, el cual lo lleva a cabo en diferentes etapas.

"Primero compongo mentalmente y luego llevo esa música al instrumento. Trabajo algunos pasajes que puedan ser difíciles y busco acomodar los sonidos concebidos a la ejecución de la guitarra, tratando de ser fiel al estilo de las frases. Luego de eso viene el proceso de escritura.

En cuanto a su mensaje, podría decirse que son composiciones para dejarse llevar, y permiten que afloren emociones profundas. Son para el espíritu; sin embargo, poseen dificultades técnicas en su ejecución, que las convierten en piezas de concierto y que bien ejecutadas permiten mostrar la ductilidad y sensibilidad del intérprete".

"Reminiscencias (Swing Feel), compuesta en 2003, es de una alta dificultad guitarrística, ya que resume la música como si estuviera ejecutada en una gran orquesta de jazz, con los colores y golpes de sonido que ello supone. En su forma, es similar a la descrita, pero además contiene algunas cadenzas. Es un homenaje a la era del swing, la época de las Big Band de los años 1930.

Será publicada, en 2010 como resultado de un proyecto de creación de Ximena Matamoros, que al igual que en el caso de la publicación de sus otras composiciones, contará con el apoyo del Departamento de Música y Sonología de la Facultad de Artes, Universidad de Chile".

Tambo del Valle (2009-2010)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "El 9 de abril pasado se interpretó Tambo del Valle, 2009-2010, una obra para flauta y orquesta, dedicada al flautista Hernán Jara, por la Orquesta Sinfónica de La Serena dirigida por el compositor. La partitura y las partes están copiadas en formato Finale. Tiene una forma rapsódica, con elementos del folclore nacional, preferentemente de la zona norte de Chile. Es atonal en general y en algunos momentos modal, pero agrega elementos de la música fusión o urbana nacional con todos los componentes rítmicos que contienen. La motivación principal fueron los Tambos y su relación con la antigua cultura indígena, principalmente desde la actual Cuarta Región de Chile hacia el norte.

La considero como una obra de madurez junto a Paisaje urbano (2009), la que fue estrenada el año pasado por la Orquesta de Cámara de Chile, bajo la dirección de Carlos Ramón Dourthé".

El despertar de la especie (2003)

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "El despertar de la especie fue escrita en 2003 y estrenada el año 2004 por la Orquesta Sinfónica de Chile, bajo la dirección de David del Pino. Fue posteriormente revisada con la ampliación de la planta instrumental. Esta nueva versión es la estrenada el 22 y 23 de junio de 2010 por la Orquesta Filarmónica de Chile, bajo la dirección de Rani Calderón.

La obra no ha sido editada por ninguna editorial de música, sino que por el propio compositor, no como manuscrito sino que a través de un software de notación musical. La forma describe un arco, en cuanto el material musical del inicio determina (sujeto a variación) el final de la pieza. El transcurso de esta obra sucede vía variación de elementos "temáticos", que son transformados en diversas situaciones de orquestación. El contraste está determinado por dos grandes tutti.

Coexisten en esta pieza diversas experiencias musicales, las que encuentran arraigo tanto en el repertorio camarístico y orquestal actual, como en elementos de la música popular latinoamericana. Pongo en tensión entonces impulsos rítmicos en forma de clave, melodías modales y tonales con una polifonía de una densidad media, modos de espacialización del sonido y sencillas mutaciones del color del timbre, que a partir de pocos elementos temáticos conducidos vía acumulación, variación y contraste, dan curso a una forma delimitada por dos grandes tutti y un posterior regreso a la situación inicial.

El nombre de esta pieza, sin embargo, no se refiere a dichos asuntos musicales, sino que me lleva de regreso a otras ideas que ocupaban parte de mi tiempo en ese entonces y que sin duda influyeron en esta música.

Durante el período de escritura de esta obra, estuve pensando e imaginando recurrentemente acerca de la obvia imposibilidad que tenemos para llegar a experimentar un modo no humano de comprender y formar parte de nuestro gigantesco "ecosistema universal". El acceso a conocimientos trascendentales, por llamarlos de algún modo, solo encontrarían posibilidad en un cambio estructural radical, necesariamente involuntario, que podríamos imaginar como mutación, o incluso error. Este cambio lo referí en ese entonces como "despertar", ya que se trataba sencillamente de jugar a imaginar, de modo infantil (en el mejor sentido de la expresión), sin rigor científico ni filosófico, modos más armoniosos de vivir, desde la fantasía de esquivar los infranqueables límites que en última instancia suponen los modos que tenemos de explicar y entender.

El resultado fue una música en cierto sentido muy simple, que encuentra gran dificultad para poder desprenderse de sí misma.

La obra fue escrita entre los 23 y 24 años. Considerando las características de mi proceso y carrera en la composición de música orquestal, corresponde a una obra temprana. Otras obras de la época son las siguientes: El extraño para orquesta sinfónica (estrenada en septiembre de 2002 por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil), Misántropo para banda sinfónica (estrenada por la Banda Sinfónica Juvenil de la Escuela Experimental de Música Jorge Peña Hen de La Serena), Invocaciones para orquesta de cuerdas (estrenada en octubre de 2003 por la Orquesta Moderna), Invocación segunda para orquesta de cuerdas (estrenada en octubre de 2004 por la Orquesta Moderna) e ilapso (primer movimiento) para orquesta de cuerdas y cuarteto de guitarras eléctricas (estrenada en octubre de 2004 por la Orquesta Moderna y el Cuarteto de Guitarras Eléctricas Cuadros)".

Víctor Jara sinfónico (2006)

Víctor Jara Sinfónico es una idea original de la Corporación Cultural Universidad de Concepción [CORCUDEC]. El año 2006, la entonces gerente de la CORCUDEC, Lilian Quezada, le plantea al compositor Carlos Zamora la idea de realizar arreglos orquestales de canciones del desaparecido creador Víctor Jara, en el marco de un incipiente programa de rescate de la música chilena. Programa que posteriormente dio a luz los proyectos Violeta Parra sinfónico (2007), Luis Advis sinfónico (2008) y Patricio Manns sinfónico (2009), este último también con la participación de Carlos Zamora como compositor. Cuando la Fundación Víctor Jara fue informada de este proyecto, el integrante del directorio de la Fundación Fernando García argumentó que Carlos Zamora era el único compositor capaz de abordar este proyecto, pues había sido alumno de Miguel Aguilar, quien a su entender es uno de los mejores compositores chilenos de cuya herencia musical Zamora es el único referente. La idea original contemplaba a un cantante lírico, un cantante de música popular y una orquesta sinfónica. Al pasar el tiempo y por recomendaciones del propio creador, se desechó la idea del cantante lírico, pero se incluyó un coro sinfónico. Luego de una revisión total de la obra de Víctor Jara, Zamora seleccionó un total de 14 temas del compositor.

Al respecto, el compositor nos ha señalado lo siguiente: "Presento un trabajo singular, pues no se trata de arreglos por separado, sino versiones personales basadas en las líneas originales de Víctor, donde la música que rodea a la línea de la canción es mayoritariamente creación nueva. Al mismo tiempo, las canciones no están aisladas, sino que comprenden dos suites, en las cuales cada tema está engarzado con el siguiente con puentes musicales que rememoran las melodías de Víctor Jara.

La obra se presenta en tres partes. Una Obertura, basada en Charagua, donde la línea melódica y la armonía del tema original están acompañadas por los temas de la casi totalidad de las canciones seleccionadas. La Suite N° 1, contemplare recuerdo Amanda, Cuando voy al trabajo, El cigarrito,Qué saco rogar al cielo,Manifiesio y Plegaria de un labrador.

La Suite N° 2, contempla un preludio instrumental con La partida, luego los solistas y el coro interpreten El aparecido,Angelita Huenuman, Paloma quiero contarte, Luchín, Lo único que tengo y El derecho de vivir en paz.

Víctor Jara sinfónico fue estrenado el año 2006 por la Orquesta y Coro de la Universidad de Concepción. El año 2007 el programa fue presentado en el Centro Cultural Estación Mapocho y en los Carnavales Culturales de la ciudad de Valparaíso. El año 2008 la obra fue presentada en la celebración del Día de la Música. Además fue grabada en disco compacto bajo la dirección de Guillermo Rifo y con la participación del cantautor Manuel García.

En mayo de 2010, la Orquesta USACH presentó una variante en la interpretación contemplando dos voces diferentes en la parte solista (Fernando Ubiergo y Magdalena Matthey). Además la canción Manifiesto fue interpretada en solo de quena por Pedro Millar. En septiembre de 2010 la obra se utilizó para inaugurar el Centro Cultural Gabriela Mistral y el mismo mes fue dirigida por el propio compositor junto a la Orquesta Sinfónica de Antofagasta y el Coro del Liceo Experimental Artístico de esa ciudad".