SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.67 issue219Eileen Karmy Bolton. "Ecos de un tiempo distante". La Cantata Popular Santa María deIquique (Luis Advis -Quilapayún) y sus resignificaciones sociales a 40 años de su estrenoRobert Murrell Stevenson (1916-2012) author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • On index processCited by Google
  • Have no similar articlesSimilars in SciELO
  • On index processSimilars in Google

Share


Revista musical chilena

Print version ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.67 no.219 Santiago Jan. 2013

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902013000100017 

 

IN MEMORIAM

 

Hilda Riveras (1937-2013) Réquiem con aire de pavana... para una bailarina difunta

 

Era el 2 de abril de 2013 y una triste noticia volaba desde Chile, atravesando los Andes, las aguas del Caribe y el golfo de México: Hilda Riveros había fallecido.

Diarios como El Mercurio de Santiago, Granma de Cuba o El Universal de México daban cuenta de la infausta nueva, a la vez que páginas de facebook y sitios web de ilustres personalidades de la danza latinoamericana testimoniaban su pesar por la pérdida de una de las más notables bailarinas y coreógrafas hispanoamericanas. No podía ser de otro modo. A lo largo de su prolífera carrera, Hilda había dejado una huella que trascendió las fronteras nacionales y hasta continentales.

Tras concluir su formación dancística en la Escuela de Danza de la Universidad de Chile, se incorporó al Ballet Nacional Chileno en 1955, en el que pronto sus cualidades interpretativas la acreditaron como una de las más distinguidas artistas del conjunto, categorizada como Primera Solista. Los premios y distinciones no se hicieron esperar. En 1964 la crítica chilena la destacaba como la mejor bailarina de ese año, por su interpretación en Capicúa, con coreografía de Patricio Bunster. Más tarde, en 1969 volvía a ser elegida como la mejor bailarina del año, además de ser premiada por el Círculo de Críticos de Arte de Santiago, en reconocimiento a toda su carrera. Su actuación como La mujer de rojo, en Carmina Burana, de Ernst Uthoff le valió, nuevamente, en 1972, ser calificada como mejor solista.

Paralelamente, desde 1969 había comenzado a desarrollar su actividad coreográfica. Entre esa fecha y 1973 crea unas veinte obras, entre las que se destaca Acuso (música de Fernando García), por cuya interpretación recibió también el elogio de la crítica.

Tras el golpe militar de 1973 se radica temporalmente en Lima, donde el Instituto Nacional de Cultura de Perú le encargó, en 1974, la formación y dirección del Ballet Moderno de Cámara. En esa agrupación también asumió funciones como bailarina, maestra de danza y coreógrafa. La mayoría de las obras que integraban el repertorio de la nueva compañía eran creaciones de Hilda, algunas de ellas reposiciones de sus coreografías nacidas en Chile y otras inspiradas por el contexto peruano. Ejemplos de estas son las piezas Elegía, con música de Quilapayún, concebida como un llamado a reconstruir la zona afectada por el terremoto del 3 de octubre de 1974 y En mi mano va tu mano, con música de Pablo Moncayo, dedicada a la solidaridad del pueblo peruano hacia quienes tuvieron que abandonar su país, como en su propio caso.

La prensa limeña elogió enfáticamente la labor de la nueva agrupación y de su directora. Destacó de ella su madura creatividad, la rica gama de su expresión gestual y su dominio de la técnica.

Ducelia Woll, creadora y directora de la Escuela Danza Viva de Perú, cuenta en una entrevista para el diario El Comercio de Perú que las formas de la danza moderna, en las que el cuerpo es un medio de expresión de los sentimientos, eran algo nuevo en el país todavía en los años 50. "Fue la chilena Hilda Riveros quien trajo esta revolución en la danza a nuestro país. Siempre estuve con el tutú y las puntas y con ella descubrí otros ritmos"1.

Durante su permanencia en Perú, participó como bailarina y coreógrafa en el V Festival Internacional de Ballet de La Habana y nuevamente lo haría en 1978, en la VI edición del propio Festival. Canción de cuna para despertar (música de Maruja Bromley), Acuso (música de Fernando García) y No hay perdón (música de Carlos Surinach), fueron algunas de las obras con las cuales el público cubano comenzó a apreciar el talento artístico de Hilda Riveros. Más tarde, en 1979, por invitación de Alicia Alonso, Hilda se incorporó de manera permanente al elenco del Ballet Nacional de Cuba como artista invitada, para desempeñarse como bailarina solista y coreógrafa. Allí permaneció hasta 1989, año en que regresó a Chile.

Su fructífera relación con el Ballet Nacional de Cuba se tradujo en 46 coreografías incluidas en el repertorio de la compañía cubana, entre las que merecen mención especial: Evasión (música de Seneville-Toussaint), estrenada el 8 de noviembre de 1980; El reto (música de Vangelis), estrenada el 3 de noviembre de 1984 y Jardín, con collage musical e inspirada en la novela homónima de Dulce María Loynaz, creada para Alicia Alonso, el 29 de octubre de 1988.

Pero el encuentro entre Hilda y el ballet cubano fue mucho más significativo que la mera inclusión de sus obras en el repertorio de la compañía. En su trabajo El Ballet Nacional de Cuba: algunos aspectos de su trayectoria, Pedro Simón señala:

"Como producto implícito en sus creaciones, la coreógrafa realizó aportes a la fusión de la técnica del ballet y los modos expresivos de la danza-moderna, con indudable enriquecimiento para su lenguaje coreográfico. El trabajo con bailarines entrenados rigurosamente en la técnica clásica significó una experiencia mutua entre coreógrafo e intérpretes, en el que los beneficios fueron para la danza misma"2.

El mismo año de su regreso a Chile (1989) obtuvo el Premio APES como mejor coreógrafa. El Premio de la Crítica le fue otorgado en 1990.

Entre 1990 y 1995 trabajó para el Teatro Municipal de Santiago como coreógrafa residente y Maestra del Ballet de Santiago, dirigido por Marcia Haydée. Para esa compañía creó importantes obras coreográficas tales como Tiempo de percusión (música de Alejandro García), Scherezade (música de Carlos Fregtman), Carmen (música de George Bizet, premio APES 1994), Bienandanza (música de Carlos Fariñas), Violetas (música de Joakín Bello), Guitsara (música de Carlos Ledermann) e Imágenes de Piaf (música con canciones de Edith Piaf y Utte Lemper).

Fue, además, coreógrafa estable de las temporadas de ópera en el Teatro Municipal y también coreógrafa invitada en distintas compañías nacionales y extranjeras como el Ballet Nacional Chileno, Ballet de Cali (Colombia), Ballet Clásico Moderno de Paraguay y el Ballet Ecuatoriano de Cámara. Sus creaciones forman parte del repertorio de compañías de Perú, Alemania, República Checa, Suiza, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Paraguay, Uruguay, Argentina y Chile. Además se han presentado en diversos festivales y galas internacionales, entre los cuales destacan aquellos realizados en Moscú, Londres, Dresden, Budapest, La Habana, La Paz y Osaka (Japón).

Algunas sentidas notas aparecidas en internet, son una muestra del significado de Hilda en la creación danzaria latinoamericana:

"La coreógrafa chilena es una de las más destacadas en Hispanoamérica. En Incoballet también dejó huella y varias de sus obras fueron interpretadas tanto por los bailarines profesionales como por los estudiantes"3.

"Que en paz descanse esta GRAN BAILARINA Y COREÓGRAFA chilena que trabajó con los bailarines del ballet Municipal de Asunción y por supuesto con el Ballet Municipal de Asunción"4.

Su labor y experiencia artística se extendieron hasta la docencia. Impartió clases en la Escuela Nacional de Arte de Cuba, los Cursos de Verano de la Escuela Palucca, el Ballet de Dresde, en la República Democrática Alemana, en el conjunto Danza Contemporánea de Cámara de Nicaragua y en el Ballet Ecuatoriano de Cámara.

Esa amplia y destacada trayectoria artística fue el argumento principal para que en su proyecto de creación del Taller Coreográfico Nuevo Milenio, el académico de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y ex-Primer Bailarín del Ballet de Santiago, Vladimir Guelbet, propusiera a Hilda para dirigir artísticamente ese novel conjunto.

Al Taller Coreográfico Nuevo Milenio, que más tarde cambió su nombre a Ballet Juvenil Universitario, dedicó Hilda su creatividad desde 2000 hasta 2007, cuando la agrupación entró en receso de sus actividades. De aquí y de allá (música de Bare Foot), Iraila (música de Lalo Schifrin) y Futura (música de René Aubri) fueron algunas de las obras que concibió para la compañía juvenil, además de reposiciones de sus coreografías anteriores.

El 12 de enero de 2011 el directorio de la Academia Chilena de Bellas Artes acordó, por unanimidad, otorgar un reconocimiento a la prestigiosa bailarina, profesora y coreógrafa Sra. Hilda Riveros "por su aporte al desarrollo del ballet en el país, por la excelencia de sus coreografías, por su sobresaliente labor docente en el área de la danza y por su notable carrera internacional...".

Vi bailar a Hilda, por primera vez, en Cuba. En el escenario del Teatro García Lorca, testigo mudo de prodigiosas interpretaciones de ballet clásico, irrumpía Canción de cuna para despertar, interpretado por una bailarina, sin puntas y con otro estilo danzario, pero de gran carisma escénico, cuyos movimientos fuertes y expresivos, transmitían toda su alegría al bailar. Igualmente tuve la suerte de ver las nuevas coreografías que de su integración al Ballet Nacional de Cuba emanaron.

En ellas se apreciaba la interacción entre el lenguaje expresionista, que fue la base de la formación como bailarina y coreógrafa de Hilda y la apropiación que como coreógrafa hacía del excelentísimo dominio del lenguaje y la técnica tradicional del ballet clásico, característica de los integrantes del Ballet Nacional de Cuba. De todo ello se desprendía un nuevo lenguaje, muy propio, que además de fundir lo expresionista y lo técnico, traslucía ese enorme mestizaje latinoamericano, lleno de matices andinos, entrelazados con elementos africanos e hispanos. El lenguaje coreográfico de Hilda, profundamente chileno y latinoamericano, era el reflejo de la percepción íntima que ella tenía de su identidad cultural y eso lo hacía representativo no solamente de Chile, sino de esas tierras que José Martí denominó Nuestra América.

¿Acaso su trabajo en el Ballet Nacional de Cuba o el Ballet de Santiago convirtieron a Hilda en una coreógrafa clásica o neoclásica? Enfáticamente digo que no. No podía además suceder, porque ella tenía una enérgica personalidad y muy definidos sus criterios creativos. Más bien y como muchos lo han señalado, esas experiencias fueron mutuamente enriquecedoras, dejando dividendos para la danza, que en definitiva era el comienzo y el fin de su obra creadora.

Hilda ya no estará más entre nosotros. Ha dejado un vacío en su entrañable esposo, el maestro Fernando García, en sus amados hijos Alejandro y Leonardo, en sus pequeños nietos, en sus amigos y hasta en sus eternas acompañantes caninas. Podía haber continuado sirviendo a la danza con su fervorosa pasión por ella. Pero su obra coreográfica seguirá vigente en el recuerdo de los bailarines y del público que la conocieron. Su nombre está inscrito en el catálogo de los coreógrafos más significativos de Chile y de Hispanoamérica y es de desear que las nuevas generaciones, más allá de prejuicios y tendencias excluyentes, la estudien y valoren como corresponde.

Tal vez, en una dimensión desconocida, Hilda seguirá derramando su amor por la danza y si una noche vemos un coro de estrellas danzando alrededor de la luna, será una nueva coreografía que nos está regalando.

María Elena Pérez
Teatro Municipal de Santiago, Escuela de Ballet, Chile

perez.marielena@gmail.com

 

Notas

1      http://elcomercio.pe/espectaculos/1359037/noticia-vida-dedicada-danza-ducelia-woll-cumple-50-anos-trayectoria.         [ Links ]

2      http://www.lajiribilla.co.cu/2004/n156_04/156_20.html.         [ Links ]

3      http://www.incolballet.com/noticias/fallecio-la-coreografa-chilena-hilda-riveros.php.         [ Links ]

4      https://es-la.facebook.com/BailarinesBalletMunicipaldeAsuncion?filter=3.         [ Links ]

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License