SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.74 issue233Reseña sobre el “Grupo Archivo de Música”, GAMUS, en su décimo aniversario 2009-2019Creación musical chilena. Cuadro sinóptico de obras de compositores chilenos interpretadas durante el segundo semestre (octubre 2019-marzo 2020) author indexsubject indexarticles search
Home Pagealphabetic serial listing  

Services on Demand

Journal

Article

Indicators

Related links

  • On index processCited by Google
  • Have no similar articlesSimilars in SciELO
  • On index processSimilars in Google

Share


Revista musical chilena

Print version ISSN 0716-2790

Rev. music. chil. vol.74 no.233 Santiago June 2020

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-27902020000100203 

Crónica

Ceremonia de premiación. Reconocimiento al mérito por el aporte a la música chilena en la Biblioteca Nacional

Cecilia Astudillo Rojas1 

1Archivo de Música, Biblioteca Nacional de Chile, Chile cecilia.astudillo@bibliotecanacional.gob.cl

El Grupo Archivo de Música (GAMUS) se conformó en 2009 y actualmente está compuesto por un grupo de profesionales que realizan un trabajo voluntario de servicio público, para apoyar la labor del Archivo de Música de la Biblioteca Nacional de Chile (BN), y contribuir así a la democratización del arte. Este año 2020 el Archivo de Música cumple sus primeros cincuenta años y el GAMUS, por su parte, el año pasado cumplió sus primeros diez de vida y, entre otras actividades, escogió esta manera de celebrarlo.

En las bases, el denominado “Reconocimiento al mérito por el aporte a la música chilena”, es un galardón otorgado por el GAMUS a aquellas personas cuyas trayectorias de vida y abnegado trabajo hayan contribuido en forma significativa al desarrollo y enriquecimiento de la música. No requiere que los galardonados sean necesariamente músicos, lo importante es que hayan hecho un efectivo aporte en este campo. Pero tiene la condición especial de que los ganadores no hayan sido reconocidos antes por este concepto, en ninguna otra instancia. Por eso se materializa en un sencillo y simbólico galvano de madera, que el 16 de octubre de 2019, en ceremonia especial realizada en el Archivo de Música de la BN, fue entregado a Nancy Sattler Jiménez –secretaria de redacción de la Revista Musical Chilena– y Francisco Duarte –fundador de la Escuela de Música de Putaendo–.

En esta emotiva ceremonia de premiación se reconoció a Nancy Sattler por su extensa y constante labor, junto con su férreo compromiso y trabajo en la publicación académica del Departamento de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Ella también colaboró, entre 1975 y 1981, con el grupo de Investigaciones Musicales junto con los profesores Samuel Claro, Raquel Barros y Manuel Dannemann; por esta razón se le solicitó a don Luis Merino que la presentara como parte de la ceremonia. En la ocasión, el doctor Merino destacó que Nancy se especializó “por iniciativa y esfuerzo propios”, desarrollando un área de “apoyo técnico-musicológico” –para la que no hay estudios sistemáticos–, que consiste en el apoyo activo en la formulación, informes de avance y finales de proyectos; tratamiento y sistematización de datos; y redacción de trabajos y artículos.

Don Luis además destacó que Nancy “ha sido una pieza clave en la continuidad de la Revista Musical Chilena, tanto en el quehacer de primera línea durante treinta y cinco años como en compartir con sencillez sus competencias con quienes conforman la generación del relevo. A esto ha contribuido su conocimiento profundo del alma humana, que le permite vincularse en un diálogo acogedor y comprensivo con personas de carácter diametralmente diferentes, de modo de articular puntos de vista inicialmente irreconciliables para el bien de la música y la cultura nacional”. Entregó el galvano el compositor Gabriel Matthey Correa, fundador y coordinador de GAMUS, felicitando a Nancy y señalando que “este era un momento muy esperado, por mucho tiempo…”.

El GAMUS también distinguió al profesor de música Francisco Duarte, quien en 2004 fundó, en su propia casa, la Escuela de Música de Putaendo (EMUP), por su arduo trabajo enseñando este arte no solo a niños y jóvenes de escasos recursos de esa zona, sino también a sus madres y abuelas. Francisco se planteó, hace quince años, el objetivo de dar acceso a la educación musical de calidad, con identidad cultural. Desarrolló su propia metodología y programas de estudios para la interpretación musical con instrumentos latinoamericanos y populares. Luego fundó la orquesta latinoamericana de la EMUP y la “Agrupación Fulsima” –de alumnos y exalumnos– palabra kunza (atacameña) que significa melga (etapa de arado y siembra del grano), “trabajó en torno al desarrollo instrumental latinoamericano, rescatando el legado de los pueblos originarios de nuestra música y de nuestro canto. Es así como quenas, ocarinas, guitarras, congas, cajón, caja challera, zampoñas, moceños, tarcas, trompes se hacen cómplices de las escalas musicales y la poesía tradicional creando una música original, donde su repertorio –lleno de imágenes y colores– hace que los espacios que ocupa evoquen paisajes y elementos de nuestro espacio físico como este lugar de Chile: [Putaendo]”1.

Cristián Varas, profesor de la Escuela y exapoderado fue quien realizó su emotiva presentación, destacando humildemente que “para la EMUP y su profesor es de gran importancia este reconocimiento que da visibilidad a este gran proyecto, que ha buscado incansablemente ser un espacio accesible, equitativo e inclusivo de formación, estudio y difusión de la música latinoamericana para niñas, niños y jóvenes de la Comuna de Putaendo […], que ha permitido a varias generaciones nutrirse de los beneficios de la práctica musical”. Como jefa del Archivo de Música tuve la alegría de entregar el Galardón y poner la Sala América de la Biblioteca Nacional de Chile a disposición de la Orquesta EMUP en futuras actividades conjuntas.

Terminó la ceremonia con la presentación de un conjunto de cinco niñas, alumnas de la EMUP, que interpretaron temas latinoamericanos tocando zampoñas cromáticas pareadas, bandurria, flauta traversa y teclado. Cuando comenzaron, tímidamente, los asistentes sonrieron tiernamente. Pero pasado el primer momento y vencer, quizás por el miedo a tocar en la Biblioteca Nacional, quizás por la emoción de homenajear a su profesor, tomaron vuelo. Y entonces las caras pasaron a ser una sorpresa de alegría. Al terminar las niñas pidieron permiso para decir unas palabras y agradecieron a su profesor por haberles enseñado el amor por la música.

Esta primera versión del reconocimiento GAMUS, realizada en la sala del Archivo de Música, los premiados se ubicaron en primera fila, sus familias e invitados sentados tras ellos, y en los últimos asientos los integrantes del GAMUS. No fue por casualidad esta disposición en el salón. Fue un mensaje: un gesto de agradecimiento a quienes trabajan anónimamente toda una vida y, por una tarde, son estrellas. Un gesto a la comunidad, porque a este reconocimiento no se postula, no se compite por él, no se gana a nadie. Porque Nancy y Francisco no se postulan a ningún cargo, no compiten más que con ellos mismos sin querer ganar a otros.

Ahora, el trabajo de Nancy recorre el mundo y el trabajo de Francisco se extiende a kilómetros del living de su casa.

Creative Commons License All the contents of this journal, except where otherwise noted, is licensed under a Creative Commons Attribution License