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 número28Carpintero, Francisco - Megías, José J. - Rodríguez Puerto, Manuel J. - De la Mora, Enrique V., El derecho subjetivo en su historia (Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, Cádiz, 2003), 430 páginas.Domingo, Rafael (ed), Juristas Universales (Madrid - Barcelona, Marcial Pons Ediciones Jurídicas y Sociales, S.A., 2004), 4 tomos, 630, 1007, 1092 y 864 págs. índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
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Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.28 Valparaíso  2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552006000100027 

 

Revista de Estudios Histórico–Jurídicos 2006, XXVIII, 662 – 666

RECENSIONES Y RESEÑAS

 

De León, Enrique – Álvarez de las Asturias, Nicolás (a cura di), La cultura giuridico–canonica medioevale. Premesse per un dialogo ecumenico (Pontificia Università della Santa Croce. Monografie giuridiche 22, Giuffrè Editore, Milano, 2003), 532 págs.


Quien se aproxime a la literatura canonística del siglo XX podrá advertir un progresivo abandono de los estudios de historia del derecho de la Iglesia por parte de la mayoría de los autores. A ello ha contribuido no poco la codificación pío–benedictina que impulsó un método científico centrado en el derecho positivo vigente, que tendió a dejar de lado la atención hacia el pasado y que, en el mejor de los casos, confinó el estudio de la historia del derecho canónico al conocimiento de un objeto histórico que poco tiene que ver con los problemas jurídicos que propone continuamente la experiencia jurídica cotidiana. Con todo, todavía era posible encontrar en la manualística codicial, quizá en buena parte por inercia respecto de la canonística precedente, una utilización frecuente de las fuentes históricas. Pero fue con el Concilio Vaticano II con el que la separación entre historia y canonística se hizo dramática, con el riesgo de hacer surgir una generación de cultores del derecho de la Iglesia ilusionados ingenuamente con poder elaborar una ciencia jurídica al margen de la tradición, como si el Concilio hubiese legitimado una ruptura con el pasado.

Conscientes del desafío que esto entraña, la Facultad de Derecho Canónico de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz se ha empeñado en el estímulo de los estudios de la historia del derecho canónico, uno de cuyos resultados es el libro que reseño, que recoge las ponencias y comunicaciones presentadas durante un encuentro celebrado en Roma los días 14 y 15 de marzo de 2002. La preocupación por la historia del derecho canónico, sin embargo, pone de inmediato un problema metodológico, de cuya solución va a depender en buena parte el éxito del intento por romper la falta de relación entre la dogmática canónica y la historia del derecho de la Iglesia.

El aislamiento del derecho de la Iglesia, empero, no lo es sólo respecto de su historia, sino también de la disciplina jurídica civil, privando a uno y otro de un mutuo enriquecimiento, razón suficiente para intentar retomar un diálogo que fue enriquecedor para ambos en el período medieval. Es por lo que el ámbito de la historia del derecho –como el de la filosofía del derecho– constituye un lugar importante para hacer confluir ambas tradiciones, gracias a la tarea realizada por las primeras universidades; lo que supone, por su parte, la necesidad de que el derecho civil acuda a su propia historia si desea superar los estrechos márgenes del positivismo en que se encuentra inmerso. Esta necesidad se siente en la Europa actual con mayor fuerza, empeñada como está en la construcción de su unidad; pero ello será completo, en la medida que estén presentes en el empeño los dos pulmones de que hablaba Juan Pablo II, circunstancia ésta que, en el campo específico del derecho canónico, ofrece una posterior proyección que preciso es tener presente y a la cual el estudio de la historia del derecho canónico puede contribuir de manera efectiva: la unión de los cristianos de uno y otro lado. El estudio de la tradición canónica latina y oriental permite descubrir los elementos que aúnan a todos los creyentes en Cristo, dimensión que, si bien no es decisiva, es una útil contribución al diálogo ecuménico.

Todas estas consideraciones, expuestas al inicio de los trabajos por el profesor Eduardo Baura, decano de la Facultad anfitriona, motivaron la celebración de este encuentro académico y las relaciones y comunicaciones en él presentadas que, en apretada síntesis y presentadas en el mismo orden, fueron las siguientes:

Peter Erdö, Metodo e storia del diritto nel quadro delle scienze sacre (pp. 3–22): después de definir lo que ha de entenderse por ciencia sagrada a la luz de los documentos del magisterio contemporáneo, el a. describe el derecho canónico como una de las ciencias sagradas y, como consecuencia, la historia del derecho canónico como ciencia igualmente sagrada, de manera que el desarrollo de la historia del derecho de la Iglesia ha de servir no sólo como base sólida para la reflexión teológica sobre la realidad del derecho eclesial, sino que, además, puede enriquecer la Iglesia en diversos aspectos, en especial al relacionarse con las ciencias bíblicas y la historia de la literatura cristiana antigua, transformándose en una de las ciencias que pueden dar una mayor contribución al desarrollo auténtico y a la clarificación de la identidad de la fe y de la vida de la Iglesia. Por su parte, así como la historiografía de todo ordenamiento jurídico vivo se enriquece si tiene en cuenta la viva realidad del mismo ordenamiento, así, la práctica y la interpretación de su propio derecho por parte de la Iglesia ha de ayudar a la historiografía en la justa comprensión de los documentos medievales. A todo lo cual se agrega una dimensión ecuménica, toda vez que la investigación histórica del derecho canónico puede contribuir tanto a la justa estimación teológica de la continuidad disciplinar en la Iglesia respecto de la tradición apostólica, como a la autenticidad de la aplicación de esta tradición normativa a las siempre nuevas circunstancias.

Peter Landau, Il ruolo della critica del testo nel primo millennio di storia del diritto canonico (pp. 23–43): después de una breve revisión sobre la importancia de la crítica textual para la historia de las fuentes del derecho canónico en los primeros 500 años de historia eclesial, esto es, para los ordenamientos eclesiásticos pseudo–apostólicos, para los concilios africanos y para la transmisión de los cánones conciliares griegos en Occidente, el a. acentúa la importancia de la crítica del texto para algunas colecciones cuya datación sólo es posible a través de la crítica textual, un ejemplo de lo cual lo ofrecen los Statuta Ecclesiae Antiqua, que en la colección Hispana son tratados bajo el título de cánones de un cuarto concilio de Cartago convocado el 398. Termina su intervención poniendo de relieve el rol de la crítica textual en el ámbito de los decretales, la que ha podido constatar, de modo plausible, la existencia de primeras recopilaciones de decretales desde los tiempos del pontificado de Sixto III (432–440).

Carlos Larrainzar, La ricerca attuale sul ‘Decretum Gratiani’ (pp. 45–88): el a. desarrolla su presentación en torno a dos aspectos: mostrar la actualidad de la investigación sobre Graciano, y describir la investigación actual sobre su obra para señalar el camino abierto recientemente al futuro más inmediato. En cuanto al primero, el a. entiende que es preciso superar la distinción entre historia y dogmática inaugurada por Stutz a comienzos del siglo XX, pues lo exige la actualidad eclesial, con lo que el Decreto ha de recuperar la importancia de otros tiempos, si bien de un modo nuevo, para superar las tensiones y desencuentros de otros tiempos y adecuar nuestro caminar actual en el sentido de la unidad tras los pasos de la genuina tradición de los apóstoles; el Decreto se presenta, así, como un puente de paso obligado, cuyo estudio riguroso interpela críticamente la experiencia de nuestro presente, en que a veces se acumula el pesado lastre de muchas experiencias del pasado histórico que no siempre reforzaron la comunión. Describe después las investigaciones llevadas adelante en el último tiempo y las posibilidades que ellas ofrecen, en las que el propio relator ha jugado un papel importante.

Enrique de León, La biografia di Graciano (pp. 89–107): nuevos aportes sobre dos temas todavía abiertos acerca del Decreto del maestro Graciano, la datación del mismo y el enigma de Graciano obispo. Los recientes descubrimientos sobre la tradición manuscrita más antigua. Muestran al Decreto como un texto vivo, desarrollado para concordar lo que era discordante en la tradición antigua y que, a su vez, se fue enriqueciendo con la experiencia docente aumentando sus dimensiones aún en menoscabo de la originaria coherencia del contenido más antiguo. De esta nueva perspectiva, algunos de los datos que parecían carentes de sentido encuentran nuevas y plausibles interpretaciones, mostrando como es posible abrir nuevas líneas de investigación tomando como punto de partida datos aparentemente menores pero seguros, porque su certeza justifica emprender nuevas investigaciones.

Carlos J. Errázuriz M., Lo studio della storia nella metodología canonistica: la rilevanza della nozione di diritto (pp. 109–121): una de las razones que explica, aparte de las apuntadas al comienzo de esta reseña, la distancia actual entre dogmática e historia en el derecho canónico, es una noción de derecho propia del positivismo jurídico de corte normativista y formalista; es por lo que el a. considera oportuno meditar sobre los efectos benéficos que una adecuada concepción del derecho en general y, más específicamente, del existente en la Iglesia puede procurar en el ámbito de las relaciones entre conocimiento histórico y actual del derecho canónico: una visión que sea contemporáneamente jurídica y constitutiva, que integre la doctrina clásica sobre el derecho como objeto de la justicia, según la tradición aristotélica y tomista, con la visión de la Iglesia comunión y sacramento, propuesta por el Concilio Vaticano II en la constitución dogmática Lumen gentium. Una tal impostación necesariamente ha de proyectarse a la metodología histórico–jurídica: la concepción de la historia del derecho eclesial como la historia de la específica justicia que Cristo ha inaugurado sobre la tierra mediante la fundación de su Iglesia.

Ennio Cortese, La ‘mondanizzazione’ del diritto canonico e la genesi della scienza civilistica (pp. 123155): el solemne ingreso de la Sede Apostólica en la vida profana se verificó en el terreno de la alta política, con la grandiosa operación con la que los papas del siglo VIII cambiaron el sistema de relaciones entre la máximas potencias terrenas. Sólo cuando la operación estuvo concluida la Iglesia actuó sobre el derecho y el derecho justinianeo fue llamado a adecuar el ordenamiento jurídico eclesial a las nuevas exigencias históricas. El resultado fue el utrumque ius que representó la victoria final de la Iglesia en una batalla secular, fue la última conquista de la religiosidad gregoriana y la mayor contribución dada por el derecho canónico a la formación del orden jurídico medieval. Un gran resultado del largo proceso de mundanización de la vía cristiana del derecho.

José Miguel Viejo–Ximénez, La ricezione del diritto romano nel diritto canonico (pp. 157–209): situado en el momento inicial de la formación de la ciencia canónica el a. ratifica las tres afirmaciones que viene haciendo en sus anteriores estudios: el Decreto fue permeable al derecho romano desde sus esquemas iniciales; la incorporación de fragmentos justinianeos nuevos se ha producido en diversas etapas y es el resultado del uso de la obra en un ambiente académico; el enriquecimiento de la obra de Graciano con textos del derecho romano nuevo presupone algunas relaciones con la naciente escuela de juristas boloñeses. Partiendo de textos romanos, el a. busca ayudar a aclarar el complejo tema de la paternidad del Decreto, el proceso literario de su redacción y arrojar luces sobre cuándo y cómo se han formado los métodos de la ciencia jurídica del Occidente europeo.

Kenneth Pennington, Gratian, Causa 19, and the birth of canonical jurisprudence (pp. 211–232): sobre la sugerencia de Carlos Larrainzar de haber descubierto la más antigua redacción del Decreto de Graciano en un manuscrito de St. Gall, el a., a partir de la Causa 19 analiza la posibilidad de que éste sea el manuscrito que contiene la más antigua redacción del Decreto. La Causa 19 tiene por objeto la regulación de los clérigos en las órdenes religiosas. No es posible, sin embargo, llegar a conclusiones más firmes sin un estudio detenido del manuscrito, pero cuando ello se haga se estará en condiciones de responder las principales interrogantes acerca de Graciano, su trabajo, su plan y sus propósitos con mucha más seguridad.

Carl Gerold Fürst, Balsamon, il Graciano del diritto canonico bizantino? (pp. 233–248): Teodoros Balsamon fue uno de los ‘tres Grandes’ del derecho en el imperio bizantino; los tres fueron altos dignatarios en oficios eclesiásticos y semi eclesiásticos y escribieron sus comentarios jurídicos por encargo de algún emperador; de los tres, Balsamon es el más fecundo y su obra la más estudiada y su trabajo se desarrolla paralelamente al de Graciano, no obstante que desde hacía tiempo había un notable aislamiento entre los dos sistemas normativos eclesiales de la Iglesia católica latina y de la Iglesia ortodoxa bizantina. El a. hace una presentación del personaje y de su obra.

Las comunicaciones que presente a continuación no fueron leídas en su oportunidad por falta de tiempo, pero, escritas con ocasión del mismo, han sido incorporadas a las actas. La primera de ellas es de Pier V. Aimone, Il Decretum Gratiani commentato: la Somma di Simon da Bisignano, discepolo di Graciano e le sorprese del manoscritto London, British Museum, addittional 24659 (pp. 251–273): presentación de esta suma sobre el Decreto de Graciano –autor, datación, tradición manuscrita, el manuscrito londinense, proemio, contenido–, cuya novedad consiste en la frecuente referencia que su autor hace a las decretales que en número creciente emanaban los romanos pontífices, especialmente a partir de Alejandro III. Se incluye el Proemium Sapientia Edificavit del manuscrito londinense.

Nicolás Álvarez de las Asturias, Lanfranco di Bec nelle origini del ‘rinascimento’ culturale del secolo XII (pp. 275–302): el estudio crítico de los textos de juristas y canonistas del siglo XII ha llevado a los autores a sostener una estrecha relación entre el progreso del método teológico desarrollado en el siglo precedente y la renovación metodológica y conceptual de que fueron protagonistas Graciano e Irnerio; se ha llegado, incluso, a identificar en la enseñanza de Lanfranco di Bec una de las causas concretas de esta renovación cultural. El a. presenta el estado actual de los conocimientos sobre este canonista y sobre la colección canónica que se le atribuye, para mostrar seguidamente lo que queda por hacer para aclarar su rol en la renovación cultural del siglo XII.

E. C. Coppens, Pierre Peverel, glossateur de droit roman et canoniste (?) (pp. 303–394): aporte al conocimiento de la tradición jurídica de centros científicos situados fuera de Italia cuya historia e importancia ha sido subestimada, en concreto, la tradición jurídica parisina; el a. elabora su comunicación a partir de uno de los textos canónicos parisinos más importantes de los comienzos del siglo XIII, la suma anónima Animal est substantia en que se cita abundantemente a Pierre Peverel, del que se proporcionan datos biográficos y se pone en relación su trabajo intelectual con el de otros glosadores de nota como Placentino, Jean Bassien, Azon y Tancredo. Se agrega como addendum las citas que se hacen a Pierre Peverel en la suma Animal est substantia.

Angela Santangelo Cordani, Il primato papale e il conferimento dei benefici ecclesiastici nel diritto canonico trecentesco: uno sguardo alla prassi giudiziaria della Rota Romana (pp. 395–417): según una plurisecular tradición eclesiástica, la elección, la colación y la institución constituían la vía normal de acceso a los cargos beneficiales, pero la obtención de las funciones religiosas se producía en pleno siglo XIII por iniciativa de la Santa Sede. A través de las decisiones de la Rota Romana, máximo órgano judicial de la curia papal durante toda la baja Edad Media y en la edad Moderna, la a. analiza las diversas modalidades de provisión desarrolladas por la curia pontificia en beneficio de la centralización del poder pontificio en oposición a los crecientes poderes temporales nacionales.

Enrico Spagnesi, Graciano nella cronaca urspergense (pp. 419–436): las nuevas perspectivas de investigación abiertas en los últimos años en lo referente al Decreto de Graciano hace conveniente volver a analizar ciertos testimonios históricos, a pesar de haber sido citados muchas veces, para valorar si han sido bien interpretados e indagar a fondo sus potencialidades. Una de ellas es la crónica del cronista suevo Burcardo di Ursberg, del monasterio premostratense de Ursberg, muerto después de 1231, entre Graciano e Irnerio.

Szabolcs Anzelm Szuromi o. praem., Roman Law texts in the ‘A’, ‘B’, ‘C’ recensions of the Collectio Canonum Anselmi Lucensis, and in Bav. Vat. Lat. 1361. (A comparative overview on the influence of the Roman Law on different Canon La2 Collections up to the Decretum Gratiani) (pp. 437–467): el a. compara los textos de derecho romano en las diversas recensiones de la Colección de Anselmo de Luca, considerada por Stikler como el mejor trabajo gregoriano. Comparada esta Colección con el Decreto de Graciano, aparece que Graciano ha tomado sólo algunos textos legales teodosianos desde el trabajo de Anselmo, porque la mayoría de los textos seculares fueron citados por Graciano directamente de las colecciones legales.

Luis Pablo Tarín, ‘An secularibus litteris oporteat eos esse eruditos?’ El texto de D.37 en las etapas antiguas del Decreto de Graciano (pp. 469–511): en el curso de un trabajo más amplio sobre la actitud de Graciano y los primeros decretista boloñeses hacia la literatura clásica y las repercusiones posteriores de su doctrina en el cultivo de las letras, surgió la necesidad de establecer un texto crítico de D.37 pasaje donde se encuentran los principales auctoritates y dicta que se refieren a la lectura de las seculares litterae por parte de los clerici. Los recientes avances en el conocimiento de la historia redaccional del Decreto hacen posible la identificación de fases textuales diferenciadas, lo que el a. proyecta a D.37 ofreciendo una visión integrada de todos los datos referidos al proceso de composición de D.37.

Fabio Vecchi, Fortuna e modernità del metodo lessicografico di Uguccione da Pisa decretista (pp. 513–532): por razones históricas Uguccio de Pisa pertenece a la generación de los primeros decretistas, pero anticipa la obra de los comentaristas desarrollada hacia fines del siglo XIII y en los períodos sucesivos, proponiendo un método en sintonía con el análisis de la interpretación escolástica enseñada por Scoto Eriugena y Anselmo de Aosta, con el propósito de afrontar el problema de la comprensión de la norma a través de la interpretación inequívoca de la palabra.

El amplio y ambicioso panorama expuesto por el decano Baura al inicio de esta jornada de estudio no podía ser agotado en dos días de trabajo académico, en los que se trataba de crear un lugar de encuentro entre especialistas en el que intercambiar ideas y los resultados de las últimas investigaciones como una manera de potenciar la atención hacia la historia del derecho canónico. Una finalidad inmediata y más modesta pero no por ello menos importante, porque el resultado de esta jornada y la lectura de las páginas que recogen sus trabajos ha sido poner de relieve las nuevas vías de investigación que se ofrecen para un texto como el Decreto que, a pesar de sus más de 800 años de existencia, muestra una renovada vitalidad.

 

Carlos Salinas Araneda

Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Chile

 

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