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Revista de estudios histórico-jurídicos

versión impresa ISSN 0716-5455

Rev. estud. hist.-juríd.  n.28 Valparaíso  2006

http://dx.doi.org/10.4067/S0716-54552006000100054 

 

Revista de Estudios Histórico–Jurídicos 2006, XXVIII, 752 – 753

RECENSIONES Y RESEÑAS

 

Ruggiero, Guido de, Historia del liberalismo europeo (trad. de Carlos G. Posada, Granada, Edit. Comares, 2005), 452 págs.


Dentro de la colección "Crítica del Derecho", inteligente y eficazmente dirigida por José Luis Monereo, salió a la luz en 2005, editada por la prestigiosa editorial granadina Comares, cuyo nombre ha de vincularse a la figura de Miguel del Arco, y dentro de su sección "Arte del Derecho", el volumen que hace el número 51, dedicado a la Historia del Liberalismo Europeo de Guido de Ruggiero, nacido en Nápoles el 23 de marzo de 1888 y fallecido en la Ciudad eterna el 29 de diciembre de 1948, obra que no solo es un clásico en la historiografía sino un documento de estudio de notable utilidad, en el que se plasma la crisis del idealismo italiano y la reivindicación del valor de la libertad frente al primer fascismo. Ruggiero era doctor en Derecho, pero sus grandes contribuciones han sido a la Historia de la Filosofía, no sólo de la filosofía griega sino particularmente del neohegelianismo, en cuyas filas ideológicas cabe ubicarlo. Fue Catedrático de la Universidad de Roma.

Ruggiero realiza un canto a la libertad partiendo en su análisis de una introducción de contenido sinóptico dedicada a poner de manifiesto los precedentes y características más relevantes en la significación del concepto de libertad en el mundo feudal, hasta llegar cronológicamente al siglo XVIII, trayendo a colación a pensadores como Quesnay o Montesquieu, entre otros muchos, además de reproducir el articulado de la célebre Declaración de Derechos del hombre y del ciudadano de 1789.

Las formas históricas del liberalismo constituyen el núcleo central y más amplio del volumen del napolitano, que principia por dedicar un buen número de páginas al liberalismo inglés, fruto inicialmente de un radicalismo reaccionario como primera actitud ante la Revolución Francesa. Ruggiero construye esta parte argumentando, comentando y criticando desde el punto de vista político los postulados de Jeremy Bentham con quien coincide en la defensa de que el mejor tipo de gobierno, según su utilidad, es decir, el que asegura mayor placer y menor sufrimiento a un mayor número de personas, era la democracia, mientras que desde el punto de vista económico-liberal, Ruggiero fundamenta el pensamiento de Adam Smith, Malthus, Henry George, David Ricardo y Stuart Mill. Es destacable, y Ruggiero así lo plasma al hilo del análisis evolutivo que plantea, que se produce históricamente a partir del siglo XVI un hecho que no debe ser cuestionado, la búsqueda de la libertad en todos los ámbitos -libertad de pensamiento, libertad religiosa, libertad en las transacciones comerciales, etc.- y estas manifestaciones de libertad fueron el leit motiv de la Ilustración cuyos filósofos abogaban y defendían que cada hombre tuviera ciertos derechos naturales entre los cuales ocupaba un lugar preeminente la libertad siendo reivindicado ese derecho con insistencia por la burguesía antes y durante la Revolución Francesa; sin embargo la argumentación cambió y tal reivindicación dejó de basarse en los preceptos del derecho natural, como había sucedido durante el siglo XVIII, y pasó a fundamentarse en razones de utilidad.

Los aspectos más relevantes del liberalismo francés y alemán también son tratados por Guido de Ruggiero quien, por razones de cercanía, se muestra especialmente crítico en su análisis del italiano. Tras su estudio historiográfico, Ruggiero dedica su atención al significado específico del liberalismo en Europa y se detiene en el concepto no unitario de libertad, en las características del Estado liberal y en la relación del liberalismo con la democracia, el socialismo, las confesiones religiosas y los nacionalismos, concluyendo con un pequeño capítulo centrado en el estudio de las causas de la crisis del liberalismo político directamente ligadas, en su opinión, a las dificultades económicas de la primera mitad del siglo XX.

Ruggiero deja traslucir queel liberalismo ha sido la doctrina por excelencia de la civilización occidental y el producto ideológico del ascenso al poder de la burguesía, constatando los profundos cambios, contradicciones y mutaciones que en la vida económica de Europa se produjeron en el periodo cronológico que abarca desde la Reforma a la Revolución francesa y que dieron como resultado tendencias opuestas a las que imperaban en el sistema feudal, alcanzando progresivamente su hegemonía las tendencias individualistas.

Como conclusión cabe decir que en todo el volumen se respira un profundo aire de libertad, por lo que no es de extrañar que la obra que recensiono haya sido considerada por algunos uno de los textos más relevantes de resistencia cultural al fascismo.


María Encarnación Gómez Rojo

Universidad de Málaga
España

 

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